No hay otro sitio mejor para conocer a tu pareja. Allí sabrás si es egoista, generoso y hasta aventurero. Si es un prodigio en el autocontrol, si busca acrobacias impensables o si le vuelve loco la ropa interior de fantasía. Todos esos datos te revelarán cual es su carácter y lo que de él puedes esperar. Quizás no encuentres todos esos datos el primer día, pero en dos días más lo sabrás todo de tu pareja y estarás a punto para decidir qué hacer. Desgraciadamente son muchos los tacaños emocionales, los que van a lo suyo sin pensar en su pareja, y ya que hacer el amor es cosa de dos, es entre ambos el saber cómo actuar. Son muchas las mujeres que tras hacerse muchas ilusiones con un hombre, tienen que abandonarlo en la seguridad de saber que no serían felices con él. Una verdadera lástima, pero así son las cosas del amor.
A la cama se va para ser feliz y hacer feliz a tu pareja y si verdaderamente le quieres tienes que hacer lo posible para que ella alcance el climax que ambos buscáis. De poco o nada sirve que uno de ellos lo alcance, si el otro no se ha enterado de nada. Todos sabemos que salir las cosas perfectamente no es tan fácil como parece, como también sabemos que los hombres, por determinados problemas laborales o de salud, no son siempre la máquina perfecta que todas querrían, pero el hombre tiene que ser generoso siempre y si no está en condiciones es mejor decirlo antes de empezar que quedar mal con su pareja. Normalmente el problema no es el estrés o la falta de afecto, sino que son muchos los amantes egoístas. Y si es así, cuanto más tiempo lleves a su lado, más rápidos y superficiales serán los juegos previos.
No hay ningún hombre que, intentando alargar el encuentro, no haya tenido un "gatillazo" y tenga dejar el asunto a medias, pero eso es otra cosa. De lo que aquí estamos hablando es de los hombres que, sin miramiento alguno con sus parejas, buscan su propio placer dejando a su pareja a medias, día sí y otro también. Eso no es tolerable. No es siempre fácil encontrar a la pareja perfecta, pero hay que procurar que así sea. Verbalmente hay muchos acróbatas del sexo, siempre buscando nuevas posturas por todas las partes de la casa, pero buscando solamente su interés y sin preocuparse por lo que a ella le pueda gustar o no, de todo aquello que él está buscando permanentemente. Eñ resultado de tantas acrobacias es que finalmente caéis los dos rendidos, pero solo él ha quedado satisfecho, y eso no es correcto.
Como se ha dicho antes hacer el amor es cosa de dos y para que el resultado sea perfecto, son ambos los que han de quedar satisfechos. Sin embargo son muchos los hombres que solo piensan en ellos mismos, en el entorno que desean y en lo que tienen entre las piernas, siempre sin pensar en la persona que tienen delante. Siempre exigiendo una higiene absoluta que ellos no llevan a cabo. Sueña y pide muchas tantasías pero él no practica ninguna, románticos que no saben desenvolverse en la cama. Y lo que es peor, siempre faltos de esa pasión natural que tanto gusta a los verdaderos enamorados. Hay algunos hombres a quienes les excita la ropa interior y en principio puede parecer algo divertido, pero no tanto cuando te das cuenta que sin esa ropa no se excitaba, dándote cuenta de que lo importante para él no eras tú, sino la ropa...
El primero o el que hace quince, finalmente te quiere, se preocupa por tí y te hace feliz, en la cama y fuera de ella. Por fin un hombre serio y buen amante. Posiblemente el primer día que lo hiciste con él no te hizo feliz, pero con el tiempo habéis conseguido desarrollar una relación sexual que la gran mayoría de las veces ha resuktado ser maravillosa. A él le gusta tanto darte placer como recibirlo. Incluso hay momentos en los que te pregunta lo que te gusta más o menos y se preocupa de darte lo que más te gusta. No importa tanto que seas tú o él quien domine la relación sexual, si los dos quedáis satisfechos. No hagas caso de esas relaciones tórridas que ves en las películas y que solo son cine. Todo el placer que compartáis es lo que importa. Los hombres son como son y tu debes valorar lo positivo o negativo que pueda tener. Nunca sabrás mejor como es un hombre, que cuando te acuestas con él.
Rafael Fabregat Condill


























