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9 de junio de 2025

3164- CASTILLO DE BURGALIMAR.


Se trata del segundo castillo más antiguo de EuroPA, tras el de Doué-la-Fontaine, en Francia. Se le conoce también como la "Fortaleza de los 7 reyes" puesto que en dicho castillo estuvieron presentes hasta siete monarcas. (Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando II de Aragón, llamado el Católico). Fernando III, llamado el Santo, incluso nació dentro de dicho recinto en 1189. 

Desde 1989 este castillo ostenta el privilegio de poder enarbolar en su Torre del Homenaje la bandera de la Unión Europea, distinción que solo tiene también el castillo de Florencia.
Se le conoce también como Castillo de Baños de la Encina por estar construído sobre un cerro que domina esta localidad de la provincia de Jaén (España). Fue construído por el califa Alhakén II (hijo de Abderramán III) en el año 968, fecha existente en la puerta de acceso (357 de la Hégira). Consta de 14 torres defensivas, más la Torre del Homenaje y es la mejor conservada de toda España. El castillo pasó a poder de cristianos y musulmanes en varias ocasiones hasta que finalmente fué conquistado por Fernando III el Santo que lo ganó para Castilla el año 1225. Cedido al arzobispo de Toledo, éste confíó su defensa a los caballeros de la Orden de Santiago.

En 1458 Enrique IV cedió la fortaleza a su condestable Miguel Lucas de Iranzo pero, ante el rechazo de la población de Baños, éste lo devuelvió a la Corona.
Durante la invasión napoleónica el castillo fué ocupado por los franceses y en 1828 el patio de armas se utilizó como cementerio municipal. En el patio de armas hay un aljibe con bóveda de cañón, dividido en dos espacios. 
Diferentes excavaciones han puesto al descubierto un asentamiento de la Edad del Bronce, una fase ibérica con un oppidum del siglo IV y una fase medieval.
Una visita inexcusable...

RAFAEL FABREGAT

19 de octubre de 2020

3033- EL CINTURÓN DE CASTIDAD.

Todos hemos leído en alguna ocasión que el invento del Cinturón de castidad fue creado durante la Edad Media, como forma de preservar la fidelidad de las esposas de los caballeros cuando éstos marchaban a las Cruzadas, o cuando los maridos tenían que ausentarse del hogar familiar por diferentes cuestiones y durante tiempo prolongado. Sin embargo los expertos aseguran que no hay ninguna evidencia de que estos objetos se confeccionaran en esa época. La primera vez que los libros hablan de este posible invento es en una obra sobre armamento y técnicas de guerra que, siendo muy técnica y aburrida, el autor quiso amenizar con la exposición de este artilugio que podía proteger la honra de los maridos que partían a la guerra dejando "abandonadas" a sus mujeres.

A raíz de esta publicación empezó a hablarse de este artilugio, con el que se hacían no pocos chistes y bromas sobre los hombres mayores o impotentes, que no podían controlar a sus esposas que, ansiosas de sexo, iban en busca de parejas más activas sexualmente. Dibujos de la época muestran a varones que marchan de viaje pero, previamente, le ponen el citado cinturón a su pareja y unos minutos después el amante sale del armario con una copia de la llave... Prueba del aspecto mitológico de ese cinturón es la falta de referencias sobre dicho aparato en las novelas de esas fechas. Ninguno de los autores eróticos de los siglos XIV al XVII nombran para nada el artilugio que evitaba, en teoría, el engaño. Aunque se podían hacer de piel y por lo tanto menos dañinos para la mujer, no creemos que tal invento fuera factible.

Los primeros cinturones de castidad se fabricaron en el siglo XIX y formaron parte de los museos de tortura, como una demostración de la crueldad de épocas pasadas, pero nada se sabe de su utilización real en las mujeres del medievo ni tampoco en las de la fecha de exposición. El propio British Museum exhibió una de esas piezas en 1846 pero acabó retirándola al comprobar que era falsa. Desde el punto de vista anatómico y ginecológico, echar el cerrojo a la vagina de las mujeres es pura ciencia ficción. Para empezar se producirían llagas por las rozaduras y el simple hecho de andar sería de todo punto impensable. Eso sin contar los problemas higiénicos por la imposible limpieza vaginal y anal.

Tal falta de higiene produciría sin duda problemas e infecciones, imposibles de curar en aquella época y causarían sin duda la muerte de su portadora. 
Es curioso sin embargo que, lo que nunca se les ocurrió a los incultos personajes de la Edad Media, lo hicieran las mentes del Renacimiento, quizás para sentirse superiores a sus antecesores. 
Esos cinturones de los que hablamos eran una manera de crear mitos sexuales que permitían abordar con la sátira temas escabrosos. 
El siglo XIX fue una época con mucha pornografía y libros al respecto. Con el mito del cinturón de castidad se intentaba romper con la época feudal y lo que ésta representaba, por lo que algunos escritores lo dieron por cierto asegurando ser testigos de su existencia. Bien es verdad que durante la puritana época victoriana llegaron a fabricarse cinturones pequeños y refinados para llevar en periodos muy cortos de tiempo y evitar posibles violaciones en viajes, o como pruebas románticas de fidelidad. 

La autoridad paterna también llegó a instalarlos en alguna de sus hijas, demasiado libertarias y promiscuas, para impedir que se masturbaran, ya que se consideraba que esta práctica era altamente perniciosa y podía derivar en enfermedades físicas o mentales. Aún así, es de suponer que se trataría de casos muy puntuales y encaminados a sectores de mujeres de ámbitos limitados. Nada que ver con lo que dijeron algunos escritores.
Dicho todo esto y a pesar de las imágenes que ilustran esta entrada al Blog, se puede asegurar que el "cinturón de castidad" de época medieval es una falacia que nunca fue llevado a la práctica, excepción hecha de los de hierro forjado, empleados por la Inquisición como medio de tortura.

RAFAEL FABREGAT

29 de julio de 2020

3003- EL CASTILLO DE FRÍAS, ¿SEGURO?.

Seguro, sin ninguna duda. 
Aunque nada sea para siempre, si tras 1.200 años sigue en pie, es de esperar que si vamos a verlo tampoco en ese momento se caiga.
El Castillo de Frías, nombre de la localidad a la que pertenece, se llama oficialmente "de los duques de Frías" o "de los Velasco". Por su situación estratégica, está considerado el castillo roquero más imponente de Castilla y León, corona el entramado urbano y circunda el cerro de La Muela que lo acoge.
Los primeros datos que se tienen sobre este castillo son del año 867, aunque sin duda fue construido mucho más atrás ya que la fecha señalada es una simple mención a su alto valor estratégico en la lucha contra los musulmanes.
Está situado al norte de la provincia de Burgos (España) y desde tan excepcional situación, controla todo el valle de Tobalina y el paso del río Ebro que se sitúa a los pies del castillo.
Está perfectamente conservado, aunque su interior está exento de construcciones auxiliares. Por este motivo está dedicado a las visitas turísticas pero, del pueblo y para el pueblo, también a la celebración de eventos festivos y deportivos locales. Está protegido desde 1949 como Patrimonio Histórico Español.

En 1201 la familia de Los Velasco lo ceden a la Corona y el rey Alfonso VIII de Castilla lo complementa dotándolo de murallas y nuevas defensas que lo convierten en pieza insustituible para el control de la comarca. Tras diversos avatares en 1446 el castillo vuelve nuevamente a la Familia Velasco al cederse a Pedro Fernández de Velasco, ricohombre castellano que llegó a ser Conde de Haro y miembro del Consejo Real, por concesión de Juan II de Castilla. El pueblo de Frías no aceptó estar bajo las órdenes del nuevo señor asediando el castillo, que hubo de cerrar sus puertas para defenderse de las pedradas de los vasallos, pero finalmente el pueblo hubo de doblegarse. Las hostilidades prosiguieron y finalmente, para acabar con los insurgentes, los Reyes Católicos crearon para dicho castillo y su señor el Ducado de Frías, dotando al castillo de artillería con la construcción de troneras y cañoneras.

Su función militar terminó tras la Guerra de la Independencia y en 1920 las autoridades municipales intentaron subastarlo, aunque sin éxito. A la vista de la imposibilidad de sacar un buen dinero para las arcas municipales el castillo es utilizado desde entonces como lugar de ocio para la población, aprovechando el patio de armas para llevar a cabo toda clase de festejos y eventos deportivos. La curiosidad de este castillo está en que la Torre del Homenaje está ubicada en una roca separada del conjunto con aljibe y defensas propias. La citada roca ha sufrido varios desprendimientos que han alterado la estructura. Al pie de la citada torre está el recinto cuadrangular de unos 300 m2. circundado por altas murallas almenadas y dotadas de paso de ronda y torres redondas en el exterior de sus vértices. 

En dicho espacio y sobre un gran aljibe, estaba el patio de armas con un pozo central y los edificios destinados a residencia, así como los destinados al servicio y a usos auxiliares como bodega, cuadra, almacenes, etc.
La Torre del Homenaje se une al castillo mediante una angosta escalera, al pie de la cual se conservan tres capiteles románicos historiados del siglo XII. Dentro de la Torre existen dos estancias abovedadas y arriba una terraza almenada. La última de esas caídas parciales de la torre sucedió el año 1830 y produjo 30 víctimas mortales. La muralla consta de tres puertas de acceso, siendo la de La Cadena o de La Villa la reventada mediante voladura en 1812 por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. A consecuencia de dicha voladura se debilitó la base de la torre y, aunque muchos años después, parte de ella se precipitó al vació. La Junta de Castilla-León se ha hecho cargo de fortalecer la base del peñón sobre el que se asienta dicha torre para que tal desgracia no se vuelva a repetir.

RAFAEL FABREGAT

15 de enero de 2020

2933- EL MARTIRIO DE ENRIQUE BOIX.

A Enrique Boix Lliso, sacerdote valenciano de Llombai (Valencia), en 1937 lo torearon desnudo y después lo mataron. La noche anterior lo ataron desnudo a un limonero, lo dejaron allí toda la noche y al día siguiente lo torearon como a un animal,  clavándole agujas de hacer jersey y finalmente, con un cuchillo de matar cerdos, le dieron el estoque final. Murió con 36 años en Llombai, su ciudad natal. Pero... ¿Cómo es posible tanto odio y tanta barbarie?. Según estudio llevado a cabo por el historiador Antonio  Montero Moreno, durante la II República la persecución contra miembros de la Iglesia Católica costó la vida a 4.184 sacerdotes, 12 obispos, 2.365 frailes y 283 monjas. 

Otros miles escaparon gracias a estar escondidos por familiares y amigos en fincas apartadas, cuevas y zulos.
Personalmente considero que no hay necesidad alguna de odiar aquello con lo que no estás de acuerdo. Con no ir a escuchar sus peroratas, todo solucionado. ¡Cuanto salvajismo!. Hasta que fue apresado, no tengo noticias de que el tal Enrique Boix hiciera otra cosa que no fuera el de impartir su ministerio en distintas parroquias de la comarca. Sin embargo el martirio al que fue condenado no pudo ser más inhumano y cruel. No fue el único. Llombai vio nacer también a Vicente Bartual Lliso y a Rafael Donat Lloret, que también fueron martirizados y finalmente asesinados junto al beato José Ferrer de Algemesí. 

La persecución de los miembros de la Iglesia fue general en todo el territorio español pero parece ser que, para nuestra vergüenza, la Comunidad Valenciana fue especialmente prolífica en esta clase de maldades. Ya no digamos en la quema de iglesias, donde todo cuanto podía arder fue quemado y los malhechores, disfrazados con la ropa de los sacerdotes, festejaron sus fechorías. Enrique Boix había nacido en Llombai el 20 de Julio del año 1900. Tras su ordenación sacerdotal en 1925, ejerció su ministerio sacerdotal en Xixona, Simat de la Valldigna, Senija y Xeresa, momento en el que fue nombrado capellán de las Hermanas de los Ancianos Desamparados y de las Madres Franciscanas de Alzira. 

Allí, en Alzira, fue nombrado vicario de la parroquia de San Juan Bautista, director de la Juventud Obrera y consiliario de los jóvenes de Acción Católica, así como colaborador de muchas organizaciones juveniles católicas. Está claro que no era un sacerdote cualquiera y ese fue su error. En este mundo de miserias no se puede destacar lo más mínimo, pero cada cual es como es. Boix era demasiado influyente en la ciudad y ya le avisaron de que irían a por él. Pero el que no ha hecho mal a nadie jamás puede pensar que otros vayan a hacérselo a él. Finalmente, el día 24 de Enero de 1937 Enrique fue arrestado y conducido al claustro de la parroquia, entonces convertido en vaquería, donde fue martirizado. 

Tras quemar la iglesia y sacar de sus tumbas ataúdes y cadáveres allí sepultados, Enrique Boix fue apresado y atado a un limonero donde pasó toda la noche de frío intenso completamente desnudo. A la mañana siguiente lo torearon como a un animal clavándole agujas de hacer jersey para que se moviera, intentando escapar de sus agresores. Finalmente cuando, ya completamente agotado, dejó de darles el juego a la fiesta que los salvajes pretendían, cogieron un largo cuchillo de matar cerdos y se lo clavaron sin compasión alguna hasta acabar con su vida. Sin embargo nuestros actuales gobernantes se han olvidado de esa parte de la Historia. ¿Cómo es posible que haya gente tan miserable, capaz de hacer semejante cosa a quien no te ha causado ningún daño?. Pues desgraciadamente la hay. Algunos incluso pueden vivir cerca de tu casa. Solo les falta el escenario y momento adecuado...

RAFAEL FABREGAT

9 de diciembre de 2019

2919- LA NOCHE DE BODAS DE CARLOS III.

Isabel de Farnesio.
Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V, quería saberlo todo y de primera mano, pero no vamos a internarnos en el relato sin antes decir que su esposo tuvo otros dos hijos varones con su primera mujer María Luisa Gabriela de Saboya. Se llamaban Luis y Fernando. En realidad fueron cuatro pero dos murieron en la infancia. 
Con apenas 25 años María Luisa, la primera esposa de Felipe V, 
murió de tuberculosis y ocho meses después el rey contraía segundas nupcias con Isabel de Farnesio. 
Tras varios episodios depresivos Felipe V abdicó en 1924 en favor de su primer hijo Luis I pero éste murió unos meses después y, aunque correspondía que fuera entonces su hermano Fernando VI quien reinara, Isabel de Farnesio presionó a Felipe V para que recuperara el trono, siendo más ella que él quien gobernaría España, hasta que finalmente el 9 de Julio de 1746 Felipe V abandonaría este mundo. Mucho antes, en 1931, el rey ya le había otorgado a Carlos III, su primogénito con Isabel de Farnesio, los territorios de Nápoles y Sicilia, guardando el trono de España para los hijos habidos con María Luísa. 

María Amalia de Saboya.
Unos años después de la cesión de los territorios italianos, Carlos III contraía matrimonio con María Amalia de Sajonia de 13 años. Se habían casado el 9 de Mayo de 1738 por poderes, como era habitual en aquellos tiempos. Una época en la que la salud de Felipe V estaba ya muy deteriorada pero aún suficiente para que tanto el rey como Isabel de Farnesio intentaran controlar a la joven pareja, a la que habían otorgado los territorios de Italia, mientras ellos permanecían en España. Muy inquisidora, la reina madre quiso saber en todo momento como fructificaba la relación marital de su hijo y a tal efecto pidió que la informara de todos los pormenores. Por experiencia propia sabía que la esposa de su hijo podía influir en los diferentes asuntos de estado, efectos inevitables de compartir cama, y ella quería estar al tanto de cuanto sucediera.

Carlos III de España.
No muy bien parecido, de nariz prominente y físicamente enclenque, Carlos III suplía su escasa gracia natural con un carácter sencillo y cariñoso, de moral muy estricta y apegado en cierta manera a las faldas de su madre y protectora, pero también a las de su esposa de la que estaba muy enamorado.
Que Carlos III se mostrara dispuesto a satisfacer la curiosidad de su madre, solo se explica por su juventud o por la mentalidad de la época. 
La pareja tardó casi un mes en conocerse en persona pero ya en ese primer encuentro, cerca de Milán donde el joven rey fue a esperarla, la noche de boda se desarrolló al completo, pues Carlos III quedó prendado de ella desde el primer instante. 
Para el monarca su esposa era mucho más hermosa de lo que aparentaba en el retrato que le habían enviado y su carácter le pareció el de un verdadero ángel. También ella escribió a sus padres para decirles que había encontrado en su esposo tanto amor que la obligaba a complacerle para siempre.
Así estaban las cosas cuando, desde España, Isabel de Farnesió y el delicado Felipe V le pidieron a su hijo que les contara si su matrimonio había sido ya consumado y si la esposa había sido de su agrado. 

Carlos III, María Amalia de Saboya y sus hijos.
Carlos III no dudó en contestar rápidamente para satisfacer el interés de sus padres, haciendo una minuciosa narración de su primera experiencia sexual... "No me desagrada esta demanda de unos padres que me hablan a las claras. Ellos saben bien que, algunas veces, las jovencitas no son tan fáciles y, con estos calores, yo tendría que ahorrar fuerzas..."
"Obedeciendo a VVMM les informo que me contengo y solo realizamos el acto un par de veces entre el día y la noche, para no acabar derrengado... El primer día que me reuní con mi esposa en Portella me subí con ella a la silla de postas y hablamos amorosamente hasta Gaeta donde paramos para pasar la noche. Aunque teníamos muchas ganas, entre unas cosas y otras no pudimos hacer nada hasta después de la cena. A las nueve nos acostamos temblando los dos pero nos pusimos a besarnos. Yo estuve listo enseguida y empecé y en menos de un cuarto de hora la rompí pero en esta ocasión no derramamos ninguno de los dos. Más tarde, hacia las tres de la mañana, volví a empezar y entonces si que derramamos los dos y al mismo tiempo. Así hemos seguido hasta hoy, dos veces al día y siempre derramando los dos a la vez como VVMM me aconsejaron que hiciera, esperando el uno al otro".

Felipe V.
Repondiendo a esta explícita carta los padres de Carlos III se congratulan de lo que el hijo les cuenta y se interesan por saber si su adolescente esposa ya tiene el periodo y si, por lo tanto, puden hacerles abuelos en breve, a lo que el monarca responde:
"...Diré a VVMM que todavía no lo tiene pero, según las apariencias no tardará en tenerlo, lo cual espero en Dios, la Virgen y San José".
Contrariamente a lo que era normal en aquellos tiempos, Carlos y María Amalia siempre durmieron en la misma cama. Resultado de ello fueron catorce hijos, de los cuales solo siete llegaron a adultos, entre ellos el heredero del trono Carlos IV. A la muerte de Felipe V, según el embajador francés "por agotamiento crónico, debido al uso excesivo que hace de la reina", Fernando VI subió al trono con 33 años y su primera orden fue la marcha de su madrastra del palacio real y posterior destierro de Madrid. 

Sepulcro de Felipe V e Isabel de Farnesio.
La esposa de Fernando VI murió en 1758, doce años después de haber sido nombrada reina de España y sin haber tenido descendencia, Fernando VI se trastornó de tal manera que también moriría en 1759, año siguiente al fallecimiento de su esposa. Tercero en la línea sucesoria ascendió al trono su medio hermano Carlos III que, a tal fin, regresaría de Italia con su esposa María Amalia para tomar posesión del trono de España. Contrariamente a lo que hizo su suegra, María Amalia no intervino en los asuntos de estado, aún siendo su esposo altamente receptivo a sus consejos. De todas formas murió en 1760, apenas un año después de ser reina de España y con tan solo 35 años de edad.
En 1766 murió también Isabel de Farnesio, siendo enterrada con Felipe V en la Granja de San Ildefonso (Madrid).

RAFAEL FABREGAT

15 de agosto de 2019

2834- ¿COMUNIDAD VALENCIANA?.

Comunidad, ¿de qué?. De políticos vagos y maleantes que nada hacen por sus pueblos y sus gentes?. Será eso, porque otra cosa... ¡No sé yo!.Tras la llegada de la Democracia y aprobación de la Constitución Española de 1978, el Estado se dividió por autonomías a fin de la consecuente aprobación de los Estatutos Autonómicos. No todos estamos de acuerdo en que la gobernabilidad del Estado Español se dividiera, multiplicando los gastos consiguientes y los impuestos para atenderlos, pero en fin... Así se hizo y hecho está.  Quien escribe es un valenciano de la provincia de Castellón y no entiende ni ha entendido nunca la denominación que en su día se le dio a la "mal llamada" Comunidad Valenciana, sin mención alguna a lo que fue Reino de Valencia, dependiente de Aragón, pero sede real, autogobernada y por lo tanto más libre que nunca.

Son muchos, cada día más, los que quieren vivir sin dar un palo al agua, multiplicando por 17 los cargos y por consiguiente los gastos de hacer 17 veces el mismo trabajo. 
De todas formas, este no es el motivo de esta entrada.
Cuando todas las comunidades autónomas de España tienen el nombre histórico que las ha reconocido desde siempre, parece ser que para la nuestra no había nombre más apropiado que llamarnos "comunidad", comuna de apestosos que carecen de reconocimiento histórico alguno. Todo es política amigos lectores. 
Una región que fue conquistada a los moros por Jaime I de Aragón y que, aunque dentro de la corona de Aragón, fue elevada al rango de Reino independiente de Valencia y sede del mismo rey, ¿no lo merece?. 
Si esto es así, ¿por qué no se la pudo llamar Reino de Valencia o, al menos, Región Valenciana como se hizo con Murcia?. 
El Estado Español está formado por la unión de diferentes reinos y no veo razón alguna para que, si las diferentes autonomías han sido llamadas por su nombre, no pudiera haberse hecho lo mismo con Valencia. 
A la hora de darle nomenclatura poco faltaría sin duda para ser llamado "País Valencià ó, quizás mejor, Català". Sin duda habrían sumado muchos adeptos.

Ya sabemos que los catalanes no solo piensan independizarse de España, sino que incluso pretender anexionarse Baleares y la Región Valenciana, con el beneplácito de cuatro truhanes que están bien "engrasados" por el sistema independentista catalán. Pues me parece que no lo verán mis ojos, ni tampoco los de aquellos que así pretenden que sea. Valdría más que se dedicaran a trabajar en cosas más necesarias y provechosas para la comunidad, que no para ellos mismos. ¡Pedazo de gandules...! Como se ha dicho antes el Reino de Valencia fue creado a partir de la conquista de la Taifa de Valencia por Jaime I de Aragón, el año 1238 y hasta 1707, fecha esta última en la que Felipe V, vencedor de la Guerra de Sucesión, promulgó los Decretos de Nueva Planta anulando los Fueros, leyes e instituciones propias de la corona de Aragón y por extensión los del Reino de Valencia, los de Baleares y Cataluña.

Jaime I de Aragón, el Conquistador.
Por contra, nuestros vecinos del antiguo Reino de Murcia, si que conservaron la titularidad autonómica como Región de Murcia. La explicación no es sencilla, pero ahí va...
Viéndolas venir Ibn Hud al-Dawla, emir de Murcia, aceptó en 1243 la protección de Fernando III de Castilla y León a fin de pararle los pies al ambicioso Jaime I, que ya había conquistado Villena, y a los de la Orden de Santiago que habían hecho lo propio con Chinchilla y Yeste. En 1266 la rebelión musulmana contra Castilla pilló a Fernando III atendiendo otra en Andalucía, motivo por el cual Violante de Aragón, esposa de Alfonso X, pidió ayuda a su padre Jaime I que acudió a sofocar la revuelta, dejando un buen número de aragoneses en el Reino de Murcia como garantía de paz. De todas formas, de acuerdo con el Tratado de Almizra, se establecieron los límites y la titularidad de Murcia seguió siendo para Castilla.

Felipe V cabeza abajo. Museo de Arte de Xátiva.
Esa y no otra es la razón por la cual el Reino de Murcia siguió manteniendo sus derechos al ser protectorado independiente de Castilla, mientras que el Reino de Valencia perdió sus Fueros tras la derrota de Almansa y conquista de Felipe V. 
La Batalla de Almansa marcó un antes y un después en la historia de estas tierras. Durante el conflicto de la Sucesión Española, el 25 de Abril de 1707 las tropas de Felipe de Francia y Carlos de Austria querían hacerse con el trono de España, ante la muerte de Carlos II de España sin descendencia. Con el triunfo de Felipe en esta batalla, el camino hacia Valencia quedó expedito hasta llegar a la ciudad de Xátiva que, favorables a los austracistas, se metieron en su castillo poniendo en serios apuros a las tropas del francés. Tras serias dificultades una de las murallas fue derribada y las tropas de Felipe V entraron en la ciudad causando una masacre sin precedentes. Los supervivientes fueron desterrados y la ciudad incendiada, ardiendo durante siete días. Para mayor burla, obligatoriamente, la nueva ciudad se llamaría San Felipe, el nombre del rey. No fue hasta 1812 cuando la ciudad pudo recuperar su nombre original. Como venganza el retrato de este rey fue colgado al revés, lo que se mantiene a día de hoy. Especialmente totalitario, uno de los primeros Decretos del nuevo rey fue la abolición de los Fueros de Valencia, Baleares y Cataluña, dependientes de la Corona de Aragón, con todas sus leyes e instituciones. Con esta nueva normativa desaparecía el Reino de Valencia y todos los demás. 

RAFAEL FABREGAT

22 de junio de 2019

2796- FOLLAR NO SIEMPRE ES SANO.

Follar es sanísimo sí, pero cuando eres joven y sobra el potencial que te da la naturaleza y esa etapa de la vida, donde todo pasa muy deprisa. Cuando te haces mayor ya es otra cosa y si no que se lo pregunten a Fernando el Católico, II rey de Aragón y viudo de Isabel I de Castilla. Lo de preguntarle es un decir, claro, pues hace ya varios siglos que se "durmió" y todavía no ha despertado, ni creemos que lo haga.
Como buen católico, Fernando no era muy promíscuo, pero los picores iban a más y por lo tanto no tardó en contraer nuevas nupcias que le aliviaran. En Noviembre de 1504 fallecía Isabel y en Octubre de 1505 se  casaba nuevamente, esta vez con una jovencita francesa de 18 años. Él tenía 53. Algo no cuadraba en el matrimonio y está claro que eran los años.

Doña Germana de Foix que así se llamaba la moza no era muy agraciada, a lo que había que sumarle una cierta cojera, pero era alegre y abierta y tenía 18 años. 
A esa edad no hay ninguna mujer fea, por lo que Fernando se apresuró a cumplir con su obligación, aunque con más ilusión que poderío. Lejos del ímpetu que le hizo famoso en su juventud, pasada la ilusión por el "juguete" nuevo, Fernando empezó pronto a fallar en sus acometidas y hubo de buscar remedios entonces muy rudimentarios. 
Varias cortesanas aconsejaron a su joven esposa que le preparara ciertas tisanas a base de hierbas, la mayoría venenosas, junto con testículos de toro en celo que le daban tanto asco que le provocaban vómitos y abatimiento crónicos. 
Finalmente acudieron al viagra natural de aquellos tiempos que era la "mosca española". El bicho en cuestión tenía tal toxicidad que usado también en emplastos producía llaga en el lugar donde se aplicara. El coleóptero es de color verde metalizado y su hábitat suele estar en olivos, álamos, etc.

Se trataba de la cantárida, un escarabajo verde que muerto, seco y reducido a polvo venía utilizándose desde muy antiguo como vasodilatador natural. Sus efectos son parecidos a lo que hace el viagra actual, pero sin atenuante alguno de sus contraindicaciones. En dosis altas o frecuentes irrita la mucosa gastrointestinal, provocando vómitos, mareos y diarreas que pueden derivar en un fallo renal e incluso la muerte. Pero claro, el rey quería y no podía, con lo cual el uso era relativamente frecuente y todo lo que es contranatura, más pronto o más tarde acaba pagándose. Pocos años después empeoraron sus problemas cardíacos y el 23 de Enero de 1516, con 63 años de edad, abandonó este mundo no sin antes rogarle a su nieto Carlos I de España y V de Alemania, que cuidara de su joven esposa. Carlos era hijo de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, heredera del trono de Castilla

El joven príncipe Carlos I tenía tan solo 16 años al fallecimiento de su abuelo Fernando II y se lo tomó al pie de la letra. Nieto también, por vía paterna, de Maximiliano de Habsburgo y de María de Borgoña heredó los territorios austriacos y el derecho al trono de Aragón, Castilla, Navarra, Nápoles, Sicilia y las Indias. Carlos I había nacido en Gante (Flandes) puesto que, viviendo allí con su esposo Felipe el Hermoso, Juana se puso de parto y dio a luz, completamente sola, en el baño y a las 3,30h. de la madrugada del día 24 de Enero del año 1500. 
En Noviembre del año siguiente el matrimonio marchó hacia España para ser nombrados oficialmente sucesores al trono de Castilla y León, dejando al pequeño Carlos al cuidado de Margarita de York, duquesa de Borgoña, para que conociera la historia de sus orígenes y recibiera educación. Por toda esta serie de cosas, el joven príncipe no viajó a España hasta Septiembre de 1517, motivo por el cual no hablaba una sola palabra de español.

Joven inexperto, e incapaz de comunicarse con castellanos y aragoneses, Carlos I de España causó una mala impresión a todos, excepto a su abuela Germana de Foix. Ambos hallaron en el francés, lengua natal de ambos, la manera de comunicarse y pronto surgio entre ellos el romance prohibido. Germana tenía entonces 29 años y Carlos era un joven enamoradizo que todavía no había cumplido los 18 años y que quedó deslumbrado por aquella mujer que le brindó agradecida todo su amor y experiencia. El palacio del joven rey y la casona de la viuda alegre eran anexos y estaban separados por escasa distancia. Con la excusa de poder visitar en seco, su hermana Leonor y él mismo a la reina, Carlos ordenó levantar un puente de madera que conectase ambos edificios. En 1518 Germana dio a luz una niña a la que puso el nombre de Isabel. La paternidad fue ampliamente cuestionada por todos los historiadores pero nada quedó probado. Solo un detalle... A su muerte Germana dejó en herencia su joya más preciada, un collar de 133 gruesas perlas, a la "serenísima Doña Isabel, infanta de Castilla, hija de su majestad el rey, mi señor e hijo". No era menester decir nada más...

RAFAEL FABREGAT

10 de mayo de 2019

2766- FORTALEZAS DE JAEN.

Jaén es la provincia española, andaluza para más señas, poseedora del olivar más extenso del planeta. Nada menos que 550.000 hectáreas y 66 millones de olivos. Un monocultivo que se extiende por cientos de pueblos, regando con su sano y exquisito aceite las cocinas de España y del mundo entero. Trenes enteros se llevan los chinos, ahora que disponen del vil metal. Claro que esto, con ser una cosa buena para la economía española, será pasajero. Los chinos son los reyes del plagio y, en caso de que su clima sea propicio, en breve plantarán sin duda provincias enteras de este árbol productor del aceite de oliva.
¿Se dan cuenta de cómo, al igual que todos los viejos, me voy por las ramas?. Esta entrada al Blog era para hablar de un tesoro de Jaén, pero no del aceite.

En Jaén no todo son olivares. Por su proximidad a las sedes del califato andalúz de Córdoba y Granada, Jaén tiene historia para dar y tomar y prueba de ello son los grandes castillos que alberga y que todavía miran al cielo después de ocho o diez siglos de su levantamiento y casi medio milenio de la total expulsión morisca. Es por ello que nos limitaremos a enumerar los tres mejor conservados. La propia capital provincial tiene a las afueras de la ciudad el Castillo de Santa Catalina, nombre que le fue dado por la construcción de una capilla con esta advocación, tras su reconquista por Fernando III el Santo, en 1246 y en lucha contra el rey moro Muhammad Al-Ahmar, señor de Arjona, Jaén y Porcuna. El moro entregó la ciudad y la propiedad del Castillo, declarando vasallaje a Fernando III y pactando una suma de 150.000 maravedíes anuales, así como la prestación de ayuda militar a cambio de una tregua de 20 años. Actualmente es Parador Nacional.

Mucho más antiguo es el Castillo de Burgalimar, situado en la localidad de Baños de la Encina. Es una fortaleza omeya, construida en el siglo X sobre un altozano que domina el pueblo y gran parte del término municipal. Está rodeado por una robusta muralla de catorce torres a la que hay que sumar la del Homenaje, esta última de factura cristiana. Está muy bien conservada y es por tanto la fortaleza musulmana mejor preservada del Califato de Córdoba, declarada Monumento Nacional en 1931. Siendo entrada al valle del Guadalquivir y por tanto de Andalucía, fue mandada construir por el Califa Al-Naken II, hijo de Abderraman III. Empezaron los trabajos el año 968. Tras la separación del califato de Córdoba en múltiples taifas, este castillo fue objeto de luchas moras y cristianas, siendo conquistado y recuperado en varias ocasiones. La conquista definitiva la llevó a cabo Fernando III en 1225.

Más antiguo todavía es el Castillo de la Mota, en Alcalá la Real. Se erige solamente como atalaya apenas llegados los musulmanes a la península, justamente en el año 713 y por orden de Badis Aben Habuz, capitán del ejército bereber de Táriq ibn Ziyak ,y posteriormente sultán de Granada. En 889 fue lugar donde se orquestaron las rebeliones muladíes contra el Califato de Córdoba, así como las luchas entre almorávides y reyes de Taifas. 
En esa época se construyeron murallas para la protección de la ciudad y se levantó una mezquita que en 1341, tras la conquista cristiana, Alfonso XI de Castilla ordenaría su demolición y construcción de la Iglesia Mayor Abacial de Santa María que ha llegado a nuestros días, no sin antes haber sido cuartel de las tropas napoleónicas en 1810. En su retirada los franceses prendieron fuego a todo su contenido, provocando el derrumbe de la bóveda, momento en el que la Abadía se trasladó al llano, utilizándose la iglesia como cementerio municipal. Su paulatino abandono se acentuó durante la Guerra Civil Española con el impacto de varios obuses de artillería. Al finalizar la contienda se inició su restauración, no finalizada hasta finales del siglo XX para convertirla en un museo que bien merece nuestra vista. 

Ya en la iglesia, los tres grandes arcos que forman la cabecera están parcialmente tapados por una gran pantalla en la que se nos ofrece un espectáculo audiovisual que nos sirve para deleitarnos con imágenes y datos históricos de todo lo que ha sido esta estructura a lo largo de sus años de existencia. Claro que antes es extremadamente interesante la visita al entramado de calles que formaron la ciudad medieval y su grandioso pasado histórico. Sus torreones, su Centro de Interpretación y los numerosos objetos arqueológicos que alberga, puesto que antes de cristiana y mora, fue mucho más atrás visigoda, romana e ibera. Todo ello y también el audiovisual, contribuyen a que marchemos de esta fortaleza satisfechos y con las ideas claras de lo que ha representado a lo largo de la Historia.

RAFAEL FABREGAT

29 de marzo de 2019

2744- LAZOS DE SANGRE.

Hernán Cortes y la Malinche.
A algunos no les gustará esta Historia pero los hechos no se pueden soslayar. Las cosas son como son y no como algunos quieren que sean. Lo quieran o no los mexicanos llevan en sus venas una gran parte de sangre española, del mismo modo que los españoles llevan un porcentaje de sangre mexicana o azteca. Es de todos sabido el uso y abuso que los aztecas hacían del pueblo Mexica y los enfrentamientos que estos tenían con Moctezuma, en defensa de sus bienes y de su propia vida. También es del conocimiento general que, gracias a su apoyo en la lucha contra Moctezuma, los españoles gozaban de una posición preferente en el orden social con este pueblo indígena, hasta el punto de que, el propio Cortés y muchos de los españoles que le acompañaban, aún estando casados, contrajeron segundas nupcias con mujeres mexicas. 


Isabel Moctezuma, ahijada de Cortés y casada con Pedro Gallego de Andrade.
Esto dio lugar a una sociedad mestiza, altamente apreciada por las dos partes y que en el pueblo español todavía hoy se aprecia en lo que vale. Los españoles defendían a una parte de los mexicas, luchando contra otras tribus vecinas y contra el propio Moctezuma. Como si de un encantador de serpientes se tratara, Hernán Cortés trató de suavizar esta relación con el monarca de tal manera que, con el tiempo, el astuto, sabio y prudente emperador, comió de la mano del conquistador español declarándose vasallo del rey Carlos V.
Los aztecas conquistaron las tierras mexicanas 250 años antes de la llegada de los españoles. Para algunos, los 250 años de matanzas y sacrificios mexicas a sus dioses, no cuentan y solo tienen ojos para la llegada de los españoles. Pues bien, la llegada de los españoles a Yucatán fue en el año 1.517 aunque regresaron a Cuba tras perder varias batallas y la conquista de Tenochtitlán no se produciría hasta 1.521, tras dos años de guerra con Moctezuma. 

Provisionalmente, el territorio mexica estuvo gobernado desde España hasta el año 1535, momento en que fue establecido el Virreinato de Nueva España. Teniendo en cuenta que la independencia de México se produjo en 1.821 queda claro que los españoles gobernaron este territorio durante tres siglos. El resultado no debió ser tan desastroso como algunos pregonan ya que de los 33 lugares que México tiene calificados como Patrimonio de la Humanidad, más de la mitad fueron construidos durante el virreinato español. No se puede negar que los españoles llevaron a ese y otros territorios americanos muchas enfermedades que, por ser allí desconocidas, diezmaron la población indígena pero no fue ese un daño premeditado, pero también es verdad que encajaron perfectamente con la población autóctona, hermanándose con ella.


España tomó cariño por aquellas tierras y sus habitantes, de la misma manera que gran parte de aquellas gentes apreciaban a los españoles por su histórico apoyo y defensa contra las matanzas aztecas y por el desarrollo adquirido bajo su gobierno. En cuanto al tema de la sangre, miles de mexicanos del siglo XXI llevan todavía apellidos españoles. Por mucho que reniegue de ello, el propio presidente actual de México, es uno de aquellos descendientes de sangre española. Está claro que los españoles no lo harían todo bien y para todos, pero trescientos años son muchos años y, aunque en 1.821 los mexicanos se independizaran, la sangre que corre por las venas de unos y otros ya estaba unida para toda la eternidad. Millones de mexicanos actuales son descendientes de aquellos españoles capitaneados por Hernán Cortés. Sean ellos pues quienes se disculpen por alguna mala acción, si la hubo, cometida por sus antepasados. 

De paso, puestos a pedir, que le pidan al presidente Donald Trump el 52% del territorio que EEUU le robó a México en 1.848 por medio del Tratado de Guadalupe Hidalgo. Mucho nos tememos que el presidente mexicano actual busca enemigos fantasmas, donde no los hay, para evitar enfrentarse a los que tiene frente a su propia cara. Ya no hablemos de los asesinatos que suceden día sí y otro también en el México actual. ¿Qué está esperando para imponer justicia?. ¿Por qué no lucha por el bienestar de su pueblo, cada día más hundido en el barro?. Le pese a quien le pese Nueva España, es decir México, jamás había tenido el esplendor que le dieron los españoles y no lo ha vuelto a tener desde que éstos se fueron.

RAFAEL FABREGAT

6 de diciembre de 2018

2693- LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA.

Tras una larga dictadura había llegado el momento de situar a España y a los españoles dentro de la normalidad democrática que ya reinaba en la práctica totalidad de los países europeos. Tres años después de la muerte del dictador y haciendo oídos sordos a las recomendaciones que Franco le transmitiera al rey Juan Carlos I, las fuerzas políticas nacionales fueron llamadas por su majestad para llevar a cabo la transición democrática de España.


Representantes de los siete principales partidos políticos, desde la más extrema derecha hasta la izquierda más recalcitrante, se reunieron para que cada cual aportase su grano de arena a fin de que esa ansiada normalidad se pudiera llevar a la práctica no solo sin derramar una sola gota de sangre, sino con el mayor consenso posible. Aunque algunos dirigentes incluso estaban en el exilio, todos se dieron cita para aportar opiniones que dieran cuerpo a una Constitución que recogiera los derechos y libertades que todos pedían. El resultado lo tenemos ahí. Cuarenta años de paz y prosperidad que han situado a España en uno de los primeros puestos de Europa y del mundo. 


Para llegar a ese entendimiento es de suponer que todos "los padres de la Constitución" impusieron reglas, pero también cedieron ante otras impuestas por sus opositores. Lo que nadie puede negar es que dicha Constitución estaba inspirada en principios y valores democráticos que todos ellos pretendían para su pueblo y para sus propias familias. Justamente hoy, día 6 de Diciembre de 2018, se cumplen 40 años de aquella fecha histórica y si bien algunos dirigentes actuales ya están reclamando la reforma de alguno de aquellos puntos, también es cierto que globalmente siguen vigentes y capaces de otorgarnos la justicia que todos ansiamos. Serán, si acaso, simples pinceladas que los nuevos tiempos demandan. 


La justicia que emana de nuestra Constitución es justamente la de ser capaz de mantener los derechos generales de todos los españoles, en detrimento de los personales. También la búsqueda de la unidad de esta España que nos ha dado a todos justicia y cobijo. Nuestra mayor garantía de transparencia es que la Constitución de 1978 no solo fue redactada por todas las fuerzas políticas de entonces y respaldada por la Corona, sino que fue refrendada por todos los españoles por medio de su aprobación mediante referéndum del 6 de Diciembre de 1978. Todo es mejorable, el mundo evoluciona y nada es perfecto ni para siempre pero, por muchos fallos que pudieran haberse cometido, aquellos políticos y el rey Juan Carlos I a la cabeza, bien merecen nuestro respeto y gratitud por haber sido capaces de darle a este país cuarenta años de bienestar general.

RAFAEL FABREGAT 

17 de octubre de 2018

2678- SAN PEDRO EL VIEJO.

El monasterio de San Pedro el Viejo, situado en el casco antiguo de la ciudad de Huesca, es uno de los conjuntos históricos más antiguos del románico aragonés. Lo que fue su Sala Capitular es también panteón de dos de sus más famosos reyes: Alfonso I el Batallador y su hermano y sucesor Ramiro II el Monje. Decir, como curiosidad que los restos de Ramiro II descansan en un sarcófago romano del siglo II, encontrado durante las obras del edificio actual. Es una de las iglesias más antiguas de España y una de las pocas que nos quedan del tiempo de los Visigodos. Tras la conquista de estas tierras por los musulmanes, allá por el año 721, los cristianos godos quedaron en la ciudad como tributarios, pero con facultad de celebrar en esta iglesia su culto. 

Cuando los cristianos del Reino de Aragón reconquistaron Huesca en el año 1096 descubrieron que esta iglesia de origen visigodo estaba dedicada a San Pedro, motivo por el cual se le llamó "el Viejo". Esta iglesia fue cedida a la abadía-castillo de Montearagón a cambio de la Mezquita mayor de Huesca, siendo donada posteriormente a la Orden Benedictina que lo reconvirtió en monasterio. Así pues, la construcción que podemos ver hoy se inició en el año 1.117 durante el reinado de Alfonso I el Batallador, siendo acabadas las obras antes finalizar ese mismo siglo XII. La iglesia consta de tres naves y claustro. Las antiguas dependencias de los monjes están dedicadas actualmente a albergar un interesante museo que alberga diferentes piezas de gran valor histórico y artístico del monasterio.

RAFAEL FABREGAT