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30 de mayo de 2025

3157- LA DONCELLA DE ORLEANS.

Más conocida como Juana de Arco, fue una joven campesina, reconocida como heroína de Francia por su protagonismo a finales de la "Guerra de los Cien Años". Esta guerra sobrevino en 1337 con motivo de la disputa por la herencia del trono francés.
Asolados los franceses por la Peste Negra y con el rey Carlos VI enfermo de gravedad, los ingleses tenían casi dominada la larga batalla. Pero en 1430, ya al final de la guerra, la excéntrica visionaria Juana de Orleans, con apenas 18 años de edad y tras varios intentos infructuosos, consiguió que el Delfín Carlos VII, todavía no coronado, la recibiera y le hizo saber la visita del Arcangel San Miguel que le había ordenado que ayudara a Francia en el desarrollo de la guerra evitando la dominación inglesa. Carlos VII, no tenía claro que dicha aseveración fuera cierta pero mandó a Juana al asedio de Orleans con otras tropas de socorro y apenas nueve días después el asedio fue levantado. Después de otras victorias igual de rápidas permitieron que Carlos VII fuera coronado como rey de Francia. Este hecho levantó la moral de las tropas y supuso la pronta llegada de la victoria final. Sin embargo en Mayo de 1430 Juana, que ya contaba con la simpatía del rey, fue capturada por las tropas del conde de Borgoña, aliado de los ingleses. 

Entregada a éstos, Juana fue juzgada y condenada a morir en la hoguera, lo que se llevó a cabo un año despues (1431) cuando contaba 19 años.
En 1456 el papa Calixto III estudió el caso de Juana y anuló los cargos señalados en el juicio contra ella, ordenando al tribunal inquisitorial que la declarara inocente. Acto seguido el papa la nombró mártir
En el siglo XVI fue nombrada símbolo de la Liga Católica y en 1803 Napoleón Bonaparte la convirtió en símbolo nacional de Francia. Todo era poco para reconocer a este personaje como un ser excepcional por lo que, en 1909 fue beatificada y en 1920 canonizada. 
La hereje condenada a la hoguera en 1431 pasaba a ser santa y nombrada por Francia como uno de sus Patronos más relevantes. Desde entonces ha sido y sigue siendo una de las figuras más populares del país galo.
En el idioma actual el nombre de la Doncella  de Orleans se traduce por Jeanne d'Arc, ya que el nombre de padre era Jacques d'Arc. De todas formas ella misma se denominaba como la Pucelle, o sea, la Doncella de Orleans. Según la tradición, hacia los trece años y en el jardín de la casa paterna, se le apareció una figura luminosa que ella identificó como el Arcangel San Miguel, rodeado de ángeles, 

Declaró haber llorado porque quería marchar con ellos, pues eran muy hermosos. Más adelante, hacia 1429, esos mismos santos le dijeron que tenía que marchar de su aldea, en ayuda del delfín Carlos para expulsar a los ingleses y para llevarlo después a Reims para su coronación. Según declaraciones de la propia Juana, ella cabalgó instigando a las tropas francesas con su estanderte en primera línea de batalla, pero nunca mató a nadie. No solo se recuperó Orleans, sino que fueron conquistados varios castillos en la misma ofensiva. Su presencia elevó la moral de las tropas francesas y poco a poco los ingleses fueron derrotados y expulsados de Francia.
Su casa natal, en Domrémy, es actualmente un museo, ampliamente visitado por turistas y visitantes franceses, especialmente colegios de la comarca.

RAFAEL FABREGAT

8 de agosto de 2020

3006- CARDENALES ESPAÑOLES.

Desde el siglo VIII se llama cardenales a los sacerdotes que lideran el clero de una catedral, actuando como consejeros o senadores de los obispos a su cargo. No pueden señalarse, pues han sido más de doscientos los obispos españoles que llegaron a cardenales y sería largo y complicado hacer una relación de todos ellos.
En el siglo XI el papa León IX otorgó a los cardenales la facultad de elegir al Sumo Pontífice, entre aquellos que forman el clero catedralicio, de la misma manera que es el propio Papa el que nombra a los cardenales de la Iglesia Católica. Hasta el siglo XVI el número de cardenales no solía sobrepasar el número de treinta pero el papa Sixto V elevó este número hasta los 70, sin ser obligatorio que previamente fueran obispos. El papa Pablo VI dispuso que, al cumplir los 80 años de edad, los cardenales perdían la condición de electores. Así mismo estableció, sin fijar un número exacto, que el número de cardenales no fuera nunca superior a 120 miembros. Han sido más de doscientos los cardenales españoles, si bien solo cuatro llegaron a Papas:

- Dámaso I, fue el papa nº 37 de la Iglesia Católica. Nació en Galicia el año 304 y murió en Roma en el 384, siendo con 18 años uno de los papados más largos de la historia (366-384). Fue el único papa español santificado.
- Benedicto XIII. Nacido en Illueca (Zaragoza) fue Papa de Aviñón desde 1375 hasta 1423. Fue considerado hereje y antipapa por desobedecer al poder de Roma para que abdicara en favor del papa proclamado por ellos. Exilado en el Castillo de Peñíscola nunca abdicó.
- Calixto III. Nacido en Torreta de Canals, Xátiva, Valencia fue el Papa 209 de la Iglesia Católica y desde 1455 a 1458. Miembro por parte de padre y madre de la noble familia de los Borja. En 1429, ya muerto Benedicto XIII, fue nombrado obispo de Valencia como premio a sus gestiones para conseguir el fin del Cisma de Occidente, tras la renuncia de Gil Muñoz que pretendió suceder al aragonés Papa Luna.

- Alejandro VI, papa nº 214 y valenciano de nacimiento, ocupó la silla de Pedro desde el año 1492 al año 1503. 
Lamentablemente, para mantenerse en el poder, desencadenó decenas de intrigas políticas así como tormentosas relaciones entre los poderes internacionales. 
Sus propios hijos: Juan, César, Lucrecia y Jofre, sirvieron como instrumentos de sus maquinaciones. Especialmente su hija Lucrecia concedió todo tipo de "favores" para conseguir un poder incluso superior al de su padre. Incluso se dijo que fue amante de su propio hermano César y que quedó embarazada del mismo. 
Durante años llegó a decirse que el verdadero Papa era ella. 
Finalmente todos fueron víctimas de los intereses políticos que rodeaban la vida de Alejandro VI. 
Lucrecia murió en 1519, con 39 años, a consecuencia de fiebre puerperal tras el parto de su octavo hijo, que también nació muerto. 
De todas formas, las mismas intrigas que situaron a la familia en la cima, fueron causa de su total destrucción ya que, girando todo alrededor de los Estados Pontificios, a la muerte de Alejandro VI la familia quedó despojada de todas sus riquezas y honores. 

RAFAEL FABREGAT

2 de julio de 2020

2988- LA REINA VIRGEN.

Con este apelativo (La Reina Virgen) fue conocida Isabel I de Inglaterra ó Isabel Tudor, hija de Enrique VIII y Ana Bolena. 
Contra todo pronóstico, fue coronada reina de Inglaterra en 1559 y murió sin descendencia, al parecer siendo virgen. 
El motivo era una anomalía congénita conocida como "agenesia vaginal", que le impedía llevar a cabo el coito. Esta afección se presenta ya de nacimiento y suele estar asociada a anomalías renales, cardíacas y/o esqueléticas. Caso de que no se detecte con anterioridad, se muestra al llegar a la adolescencia puesto que a las niñas no les llega la menstruación. Actualmente hay tratamientos quirúrgicos e incluso no quirúrgicos, altamente efectivos que permiten posteriormente una vida sexual normal. No obstante alguna de ellas no suele quedarse embarazada debido a que el útero también puede estar afectado, en cuyo caso se recomienda la fecundación in vitro.

Sea como fuere Isabel mantuvo relaciones amorosas con diferentes amantes y muy especialmente con el conde de Leicester, Robert Dutley del que estaba locamente enamorada aunque, a pesar de visitarla asiduamente en su dormitorio, no se sabe si llegaría a intimar hasta el punto de intentar completar la relación sexual.
Isabel, ante la imposibilidad de traer al mundo un heredero, prefirió no tomar esposo y seguir manteniendo el para ella prestigioso título de "la reina virgen", llegando a ser la más popular de las reinas inglesas. 
Isabel fue la quinta y última reina de la Casa Tudor, hija de Enrique VIII y Ana Bolena aunque su madre fue ejecutada cuando apenas había cumplido los tres años de edad, motivo por el cual ella quedo declarada hija ilegítima. 
Aún así, tras la muerte de su padre y hermanos Eduardo VI y María I fue declarada reina de Inglaterra.
A medida que fue envejeciendo, su virginidad fue haciéndose famosa y así lo refleja la literatura de la época, plagada de reseñas sobre este hecho. 
Su reinado fue de gran esplendor cultural y éxito político, manteniéndose en el trono durante más de 44 años, uno de los periodos más largos de la historia real inglesa. 

Felipe II de España se ofreció a casarse con ella, aunque Isabel hizo oídos sordos, llegando unos años más tarde a iniciarse una guerra entre ambos países, por apoyar el español a los rebeldes irlandeses. 
Isabel nunca nombró herederos por lo que fue su asesor principal, Wiliam Cécil quien preparó el camino al trono en la persona de Jacobo VI de Escocia. 
Negándose a ser examinada por los médicos, en 1603, ya en su lecho de muerte, dio su aprobación a dejar a Jacobo VI el cetro real de Inglaterra. 
Murió el 24 de Marzo de ese mismo año 1603 sin proferir lamento alguno, como una manzana madura que cae del árbol.

RAFAEL FABREGAT

11 de junio de 2020

2979- HISTORIA DEL PAPA PABLO III.

Papa nº 220 de la Iglesia Católica, nació en Canino (Estados Pontificios) el año 1468 y murió en Roma el año 1549, ocupando la silla de Pedro durante 15 años. Pertenecía a la familia Farnesio y fue ordenado sacerdote a la edad de 51 años. Sin embargo su carrera eclesiástica fue rápida e imparable. Aún sin ser sacerdote, en 1493 el Papa Alejandro VI, que era amante de su hermana  Julia Farnesio, le nombró cardenal diácono, promocionándolo hasta llegar a Rector del Colegio Cardenalicio. Durante el pontificado de Clemente VII fue nombrado cardenal-obispo de Ostia, obispo de Parma y Administrador apostólico de Benevento. En esta última etapa tuvo cuatro hijos con Silvia Ruffini, miembro de la nobleza romana.
En 1534, a la edad de 66 años, el cónclave le eligió Papa sucesor de Clemente VII. En la corte llevó una vida lujosa y practicó el nepotismo, engrandeciendo a todos los miembros de su familia. Uno de sus primeros actos como pontífice fue nombrar cardenales a dos de sus nietos, Guido Ascanio de 16 años y Alejandro Farnesio de 14. Protestados y criticados en principio, estos nombramientos pronto fueron olvidados al incorporarse al Sagrado Colegio Cardenalicio aquellos que más levantaron la voz. Entre sus prioridades estaba el asegurar los dominios papales y reforzar la posición de su familia. A tal fin creó un ducado para su hijo Pedro Luís que unió Plasencia y Parma, pero esto provocó litigio con el gobernador de Milán y acabó con el asesinato de Pedro Luís, al tiempo que Plasencia se apartó de los Estados Papales. 

También en 1534 el rey Enrique VIII de Inglaterra rompió sus lazos con Roma y asumió la dirección de la Iglesia mediante Acta de Supremacía aprobada por el Parlamento de Inglaterra. Algunos opositores eclesiásticos fueron encarcelados y decapitados. Dos años después el monarca inglés disuelve los monasterios al tiempo que el fraile Martín Lutero predica en Alemania la instauración de una nueva Iglesia contraria a los dogmas de la Católica romana y consigue que su idea se propague rápidamente por todo el norte de Europa. Centro Europa sigue sin embargo fiel a los predicamentos romanos. Tras varios fracasos Pablo III consiguió el apoyo de Francia y de Carlos V de Alemania, apoyando con tropas y dinero la guerra contra los protestantes. Finalmente el Concilio de Trento fue celebrado y sentadas las bases de reforma y obediencia.
Pero Pablo III no todo lo hizo mal. Con motivo de la evangelización del Nuevo Mundo, en 1537 y por medio de la Bula Sublimis Deus, prohibió que los indios fueran esclavizados declarando que eran hombres con derecho a su libertad, a disponer de sus posesiones y a abrazar la fe de Cristo predicada de forma pacífica. 

Asesorado por el cardenal Gian Pietro Carafa, en 1542 y con el fin de impedir el avance de la herejía protestante, estableció la Inquisición romana. En 1543 el clérigo polaco Nicolás Copérnico publicó su estudio sobre astrología, al descubrir que la Tierra giraba alrededor del sol y se lo dedicó al Papa que lo acogió con entusiasmo, puesto que también él tenía tales aficiones. Ese mismo año y aconsejado por el astrólogo Luca Gaurico, que consideró era un año propicio, reinició las obras de la Basílica de San Pedro, construyendo la Capilla Paulina.
El personaje más destacado de aquel renacer romano fue el artista y arquitecto Miguel Angel, que aceptó pintar en la Capilla Sixtina el Juicio Final y en la Paulina la Conversión de San Pablo y el martirio de San Pedro. También quedó encargado de urbanizar la Plaza del Capitolio y las obras de la nueva Basílica de San Pedro. Con un encargo tras otro, Miguel Angel ya trabajaría en Roma el resto de su vida. La obra principal de Pablo III fue impulsar el saneamiento de la Iglesia, a lo largo del Concilio de Trento, un concilio ecuménico desarrollado en veinticinco sesiones discontínuas de ocho años de duración (1545-1563) y presidido por tres Papas distintos: Pablo III, Julio III y Pío IV. El 10 de Noviembre de 1549 el Papa murió de forma repentina. Sufrió una fiebre violenta y falleció en el palacio del Quirinal a la edad de 81 años. Sus restos descansan en la Basílica de San Pedro en una tumba del escultor Guglielmo della Porta. 

RAFAEL FABREGAT


18 de mayo de 2020

2974- TRES VECES PAPA.

¿Se puede ser tres veces Papa y no morir en el intento?. Pues sí, se puede porque el Papa Benedicto IX lo fue y ni siquiera murió en el cargo. Su nombre secular era Teofilacto. Nació el año 1021 en Roma y murió en Grottaferrata (Estados Pontificios) el año 1055, con tan solo 34 años. Hay que ver lo poco que duraban los Papas por aquel entonces. ¡Y eso que en aquella época los Papas eran más jóvenes que viejos!. La dinastía de los Teofilactos le dio nada menos que seis Papas a la cristiandad y es que en aquellos tiempos, cuando se podía, los Papas y emperadores eran elegidos a dedo y cuando no, lo hacían a la fuerza bruta. Aunque la leyenda dice que fue Pontífice a los 12 años, parece ser que fue un error y realmente tenía 20, ya que fue elegido sumo pontífice el 21 de Octubre de 1032. Lo sentó en la silla de Pedro su padre Alberico III, dueño entonces de Roma, que sobornó a la Curia. 

El año 1037 se entrevistó con el emperador Conrado II que le convenció de las malas artes del arzobispo de Milán para que lo excomulgara y relevara del cargo. Pero el emperador murió dos años después y, ya sin apoyos, Benedicto IX fue expulsado del Vaticano y de la propia Roma. 
Sin embargo, días después y a cambio de una importante suma de dinero,  fue nombrando como nuevo Papa el obispo de Sabina que reinó como Silvestre III.
En Abril de 1045, apoyado por sus familiares los condes de Úsculo, Benedicto IX lo declara antipapa y recupera el trono papal. 
Silvestre III huye a Sabina y sigue ejerciendo de obispo, a pesar de haber sido privado de toda dignidad en concilio celebrado un año después en Sutri.
Poco duró también el segundo papado de Benedicto IX ya que, al mes siguiente (Mayo de 1045), se enamora de una hermosa joven y se marcha con ella de Roma, no sin antes venderle, por 1500 libras de oro, su cargo pontificio al Arcipreste Juan de Graciano que ascendió al papado con el nombre de Gregorio VI. Tampoco Gregorio VI duraría mucho en el cargo ya que, en Diciembre de 1046, Silvestre III pidió el apoyo real para recuperar el trono Vaticano y el rey alemán Enrique III viajó a Roma, organizó un nuevo concilio en Sutri y lo expulsó de Roma. No obstante, Sivestre III no recuperó el cargo, ya que fue nombrado Clemente II como nuevo Papa de la Iglesia Católica.

Papa Benedicto IX.
Tampoco esta vez duró mucho tiempo la tranquilidad ya que en Noviembre de 1047, ya desfogado Benedicto IX con su hermosa y joven mujer, la abandona y ataca Roma con un ejército relativamente poderoso. 
Para evitar derramamientos de sangre el pueblo y el clero le aceptan y lo nombran por tercera vez Papa de la Iglesia Católica. 
Sin embargo los Crescencios, enemigos históricos de su familia no lo aceptaron y nació una guerra despiadada entre las dos familias. Ocho meses después, tras varios sínodos fallidos, Benedicto IX fue excomulgado y expulsado de Roma en Julio de 1048. 
Luchó sin descanso por recuperar el papado y finalmente se hizo monje de San Basilio, en Grottaferrata, donde murió en 1055 a la edad de 43 años. 
Había sido tres veces Papa y ostenta por tanto los números 145º, 147º y 150º de entre los Papas de la Cristiandad.
Fue enterrado en la Abadía de San Nilo en Grottaferrata, descubriéndose su tumba en 1739. Sin embargo su tumba fue destruida en los bombardeos de la II Guerra Mundial. 

RAFAEL FABREGAT

3 de mayo de 2020

2969- HISTORIA DE LA VIRGEN DEL BUENSUCESO.

Virgen del Buen Suceso de Cabanes.
Está claro, faltaría más, que como nuestra Virgen del Buen Suceso no hay ninguna y eso no solo lo digo yo, sino que en menos de cinco minutos se sumarían a esta afirmación 2.999 de los 3000 que viven en Cabanes y su término municipal. 
Los siento mucho, los 3.000 no pueden ser porque en toda familia siempre hay un garbanzo negro, que no se cuece por muchas horas que tengamos la olla en el fuego.
Dicho lo anterior, parece ser que (oficialmente) alguien no quiere que la patrona de Cabanes sea justamente la principal de todas las Vírgenes con esta denominación. Sin embargo no "nació" muy lejos de Cabanes la ganadora. 
Aunque en el mundo y especialmente en España y Sudamérica son muchas las Vírgenes del Buen Suceso, la oficialidad eclesiástica le ha sido otorgada a la encontrada en Traiguera (Castellón - España) por ser la que bendijo el Papa Pablo V.
De todas formas la antigüedad es casi la misma. No sabría decir con exactitud cual de las dos es más antigua que la otra. Tanto en la de Cabanes como en la de Traiguera, las huellas de esta advocación se sitúan en el año 1606, época de las guerras de liberación de los musulmanes. Mucho antes en Almenara (Castellón) se levantó un magnífico altar dedicado a una Virgen que había permitido la victoria del Cid Campeador sobre los moros y su entrada triunfal en la ciudad. Desde entonces también se la conoció como Virgen del Buen Suceso.

Virgen del Rosario.
El término "Buen Suceso" es un milagro o intervención sobrenatural de la Virgen en un hecho a favor de sus hijos, un acontecimiento extraordinario que convierte una imagen de mármol o madera en la "Puerta de acceso a Dios o al propio Cielo". 
También esta Virgen era patrona de Sagunto (Valencia). Lo que allí hay es una estatua de mármol de unos 40 cm. de altura que se venera en el convento de la religiosas Siervas de María de la ciudad. La leyenda dice que esta estatua apareció flotando en las aguas del Mediterráneo, rodeada de 5 estrellas. En nuestro pueblo de Cabanes (CS) es bien conocido el milagro...
En la calle San Antonio de esta localidad, nació el año 1589 el niño Francisco Gavaldá Guasch, hijo del notario Juan Gavaldá e Isabel Guasch, familia adinerada y fervientes devotos de la Virgen del Rosario, cuya imagen guardaban en su casa.
En cierto momento de la vida del muchacho, éste amaneció gravemente enfermo sin que los médicos de la población encontraran causa y remedio. La madre, angustiada, estaba rezando a la Virgen del Rosario buscando su intercesión cuando se dio cuenta de que la estatua de la Virgen comenzaba a sudar copiosamente. La madre secó la transpiración de la imagen con un paño y seguidamente lo puso debajo de la almohada de su hijo, aturdido por la elevada fiebre que sufría. Otras versiones cuentan que pusieron la imagen junto al niño enfermo. Sea como fuere, a la mañana siguiente el niño despertó completamente curado.

Basílica-catedral de Segorbe.
Este "buen suceso" dio lugar a que los padres del muchacho cedieran a la iglesia parroquial la imagen de esta Virgen del Rosario, con el único ruego de que se le diese la advocación de Virgen del Buen Suceso. Posteriormente, el Papa Pablo V apoyó esta nueva advocación por la imagen de Traiguera y gracias a ello las autoridades locales la nombrarían patrona de Cabanes. Con solo 18 años aquel niño recibiría los hábitos en el Monasterio de San Miguel de los Reyes (1607) y profesaría al año siguiente. En una carrera eclesiástica imparable, fue prior de ese mismo monasterio, visitador general de Castilla y Aragón y nuevamente prior de Valencia, Córdoba y Sigüenza. En 1651 alcanzó el generalato de la Orden  de los Jerónimos y en 1652 Felipe IV le propuso ocupar el solio de la diócesis de Segorbe (Castellón) donde permaneció hasta su muerte en 1660. Fue sepultado en la sacristía de San Miguel de los Reyes, en la ciudad de Valencia.

Virgen Buen Suceso de Traiguera, que no es la original.
La de Traiguera es la historia del adinerado Bernardino de Obregón (1540-1599) que en 1567 dio un cambio radical a su vida y renunciando a sus riquezas, se dedicó a servir a pobres y enfermos. Con la aprobación del Nuncio y del rey Felipe II fundó la "Congregación de los Mínimos" para la asistencia a enfermos. En 1606 le sucedieron en la jefatura los hermanos Gabriel de Fontanet y Guillermo de Rigosa que marcharon para pedirle al Papa el poder extender su jurisdicción a toda España ya que, hasta entonces, solo tenían la de Madrid. Viajaban a pie, de Madrid a Valencia y de ésta hacia Roma cuando en la provincia de Castellón, cerca de la frontera con Cataluña, se desató una terrible tormenta que les hizo temer incluso por su vida. Rayos y centellas caían cerca de ellos cuando ya cerca de Traiguera vieron una luz brillante sobre un altozano y decidieron ir hacia allí. Al llegar vieron que la luz salía de una cueva y en ella había un modesto santuario de la Virgen María con el Niño.
La estatua era pequeña y de madera de ciprés. Poco más de 50 cm. la Virgen y de 10 cm. el Niño. Ambos de pelo castaño, ojos negros y piel encarnada. Para los dos hermanos lo más milagroso de aquella figura era la perfección con la que estaba realizada. Llegado el amanecer con el cielo brillante y sin rastro de la tormenta, colocaron los hermanos la imagen en una canasta y la llevaron con ellos a Roma, donde explicaron al Papa la luz sobrenatural que les había salvado la vida y le mostraron la imagen que en aquella cueva encontraron. 

Iglesia del Buen Suceso frente a la Puerta del Sol.  MADRID 1848.
Entendiendo la naturaleza sobrenatural del acontecimiento, el Papa Pablo V se arrodilló y puso su cruz pectoral alrededor del cuello de la estatua y exclamó: 
- ¡Mirad, sonríe...! Está claro -añadió el Papa- no hay duda de que Nuestra Señora decidió protegerles a ustedes y apoyarles en su trabajo, así que no voy a ser yo quien vaya en contra de su voluntad. ¡Que sus deseos tengan un Buen Suceso.
Pablo V bendijo la estatua de Traiguera, le concedió indulgencias y le dio el nombre de Virgen del Buen Suceso. Al mismo tiempo, autorizó que todos los hermanos de la Orden se pusieran en su túnica una cruz negra de tela en recuerdo de aquel hecho. Finalmente el Papa decretó que dicha Congregación de Mínimos fuera establecida y considerada una Orden Religiosa. En su viaje de regreso los dos hermanos llegaron a Valencia siendo informados que nueve de los doce hermanos que les esperaban en Madrid, habían muerto por contagio de la Peste. 

Iglesia del Buen Suceso tras la Guerra Civil.
Llegados a su destino pusieron la imagen de la Virgen del Buen Suceso en el altar de la iglesia del Hospital General. 
Aquella modesta iglesia medieval fue convertida más tarde en Real Hospital de la Corte, en ceremonia solemne llevada a cabo el 19 de Septiembre de 1641 cuando Felipe III colocó la Sagrada Estátua sobre el altar principal. 
Esta Virgen, favorita de la Casa de Austria, quedó allí durante más de 200 años. 
En 1808 el templo fue saqueado por los franceses pero la imagen fue escondida y salvaguardada. 
En 1854 comenzó la demolición de la iglesia pero la reina Isabel II insistió en la construcción de una nueva iglesia para aquella Virgen tan especial. 
Se construyó en la calle Princesa, en el barrio Argüelles, pero quedó muy dañada durante la Guerra Civil de 1936-39. Ante las dificultades de su restauración, fue demolida en 1975.
En 2006, durante las reformas de la Estación del Metro de Sol, se hallaron numerosos restos de la antigua iglesia del Buen Suceso, pero no de la Virgen "de Traiguera", de la que nada se sabe... Claro que, aunque la Virgen original marchó a Madrid, los vecinos de Traiguera quisieron tener una copia de una Virgen tan milagrosa y le levantaron una capilla guardada por un santero que recorría los pueblos de la comarca con una pequeña hornacina y su Virgen, a fin de recoger limosnas para mantener el culto de su Reina y Señora, hoy también desaparecida. Claro que tampoco nuestra actual Virgen del Buensuceso es aquella que curó al obispo Gavaldá. Nada, nada es para siempre...

RAFAEL FABREGAT

16 de febrero de 2020

2944- PARÍS TESTIGO DEL HORROR.

La mañana del miércoles 16 de Octubre de 1.793, más de 10.000 personas esperaban incansables aquel espectáculo irrepetible. En la actual plaza de la Concordia no cabía un alfiler. Desde primera hora de la mañana se encuentran allí de pie, para no perderse ni el más mínimo detalle de ver como una reina, hasta entonces su reina, es "afeitada por la navaja nacional". Después de tantas horas de espera ya se conversa amigablemente con los vecinos sobre el tiempo y la política del momento. Incluso se bromea tratando de adivinar cuantas cabezas más tendrán que caer en el cesto hasta que los ánimos de la multitud se calmen definitivamente. Mientras tanto los vendedores, cesta en mano, van pregonando su mercancía intentando sacar provecho de semejante concentración de gente: panecillos, limonada o unos frutos secos para pasar el tiempo.

No es una obra de teatro callejero lo que todos esperan ver, sino la decapitación de la mujer más importante de la historia de Francia y Europa. Reina consorte de Francia y Navarra y Archiduquesa de Austria. EL Tribunal Revolucionario la había condenado dos días antes a la pena capital por traición, por promover toda clase de intrigas, de satisfacer todo tipo de caprichos desmesurados arruinando las finanzas del país, e incluso de mantener relaciones incestuosas con su hijo Luis Carlos, el Delfín de Francia. Hay que ver hasta donde puede llegar la imaginación de los intrigantes en tales circunstancias. Ya fue detenida el 1 de Agosto del año anterior, con motivo del triunfo de la Revolución. Aquel mismo día ya fue trasladada de la Torre del Temple a la Conciergeríe, antigua fortaleza convertida en sede del Tribunal. María Antonieta sabe que ha llegado su última hora, pues nadie sale de allí si no es para ir al cadalso. 

Se despidió de su hija María Teresa y de la princesa Isabel, su cuñada, pero no de su hijo Luis. No se lo permitieron. Llegó allí con un fardo en la mano, como único equipaje y fue inscrita con el número 280 y como "conspiradora de Francia". Tres meses estuvo en aquella fría y húmeda mazmorra, fría a la medida que el otoño se acercaba. Jamás volvió a ver a sus hijos, su marido hacía ya nueve meses que la había precedido en este duro trance. Tenía 37 años, pero aparentaba 60. Allí pasó sus últimos días enrollada en una manta, hasta aquel fatídico 14 de Octubre de 1.793. El día de su nacimiento, Día de los Difuntos de 1.755 en Viena, ya se presagiaba la corta vida a la que tendría que enfrentarse. El parto fue largo, difícil y agotador. En día anterior Lisboa fue destruía casi al completo por un histórico terremoto. Los reyes de Portugal, que habían de ser sus padrinos, no pudieron acudir por el desgraciado acontecimiento.

Aquella niña que vio su primera luz en tan lóbregos momentos, despertaría sin pretenderlo más odios que ninguna otra soberana de la época. Cuando el Tribunal le leyó la sentencia dos días antes, aún tuvo la valentía de dirigirse al Presidente para decirle: "Fui tu reina y me quitaste mi corona. Mataste a mi esposo tu rey y me has quitado a mis hijos. Solo te queda mi sangre. Tómala pero no me hagas sufrir más tiempo".
Antes de subir al cadalso escribió una carta a su cuñada: "Me acaban de condenar a que me reúna con vuestro hermano, el rey. Como él soy inocente y solo espero mostrar su misma firmeza en el último momento. Me siento tranquila pues ningún mal he hecho a nadie. Solo tengo el pesar de abandonar a mis pobres criaturas".  También a su mejor amiga Lady Elyzabetyh le escribió y le mandó un saquito con perlas grises, brillantes y rubíes, por si algo pudiera cambiar, pero el carcelero lo confiscó todo y no pudieron llegar a su destino.

A las 11 de la mañana apareció en la prisión el verdugo Henri Sanson, hijo de aquel que ejecutó al rey Luis XVI el 21 de Enero del mismo año. La esposa del director de la prisión le cortó el pelo a la reina y el verdugo se metió los mechones en su bolsillo. Acto seguido la subieron a un carro junto al padre Girard, párroco de Saint-Landry, designado por el Tribunal para acompañarla en su trayecto. La reina se negó a confesar, al rechazarle que pudiera elegir sacerdote. El verdugo detrás de la reina en la carreta. El vehículo se abrió paso por las calles abarrotadas de gente con la reina atadas sus manos en la espalda, como un preso cualquiera y soportando los insultos de la multitud. Nada menos que 30.000 soldados cubrían todo el trayecto. Al llegar a la plaza solo una silueta se eleva sobre el hervidero de curiosos: la guillotina, con su puente de madera.

Paró la carreta y la reina bajó en último lugar, pálida y derrotada por el cansancio y los insultos de los 10.000 espectadores morbosos que la acribillaban a insultos. Cegada por un sol del que había estado tanto tiempo privada María Antonieta perdió uno de sus zapatos, hoy conservado en el Museo de Bellas Artes de Caen. Contrariamente a lo que hizo su esposo y rey Luis XVI, ella no se dirigió a sus anteriores súbditos. Los ayudantes del verdugo la colocaron sobre la plancha de madera de la guillotina y la sujetaron con el cepo en forma de media luna. NI un minuto transcurrió cuando el verdugo dejó caer la afilada hoja de la guillotina, que segó la cabeza de la reina y después la recogió para mostrarla a la muchedumbre. Eran las 12 horas y 15 minutos. La muchedumbre, todos a una, gritaron un ¡Viva la República!. Se cuenta, sin embargo, que todos los presentes abandonaron la plaza en un silencio sepulcral...

RAFAEL FABREGAT

11 de febrero de 2020

2943- EL ÚLTIMO FARAÓN.

En realidad era faraona y se llamaba Cleopatra VII Filopátor, última reina de Egipto y descendiente de la Dinastía Ptolemáica. Esta dinastía fue fundada por Ptolomeo I, general de Alejandro Magno que, a la muerte de éste sin descendencia, quedó como gobernador de Egipto y Libia. Tras varias guerras entre los generales por adueñarse del Imperio Alejandrino, Ptolomeo se concentró en consolidar su poder sobre los territorios que ya tenía otorgados como sátrapa. Aunque trataron de invadir Egipto, Ptolomeo derrotó a sus excompañeros de aventuras y consolidó en Egipto la Dinastía Ptolemaica (305 a.C hasta el 30 a.C.) durante casi tres siglos, siendo la última que gobernó el país de los faraones. Cleopatra, la última descendiente y reina egipcia había nacido el año 69 a.C. y se suicidó el año 30 a.C. momento tras el cual Egipto se convirtió en provincia romana.

A título de curiosidad y antes de hacer un breve resumen de su vida, quiero referirme al hecho de que Cleopatra pudo llegar a ser reina de España. Tal eventualidad deriva del pacto entre Marco Antonio y Cleopatra por el cual llegaron a albergar en sus mentes la intención de anular la jefatura romana, hacer que resurgiera la capitalidad egipcia como núcleo del nuevo imperio, e instalarse ambos en Hispania. Así llegaron a vislumbrarlo cuando el Imperio Romano empezó a tambalearse. Claro que aquel pacto, acabó como otros muchos acaban: en desastre absoluto. Más exactamente con ambos amantes bajo tierra. Tras la derrota infringida por las legiones de Octavio en la Batalla naval de Actium, los amantes decidieron acabar con sus vidas y esquivar la vergüenza de su derrota y las consecuencias de su levantamiento, pues sabían que recuperar su antigua gloria era de todo punto imposible. Marco Antonio, creyendo muerta a su amada, se arrojó sobre su espada y Cleopatra, que todavía estaba en este mundo, se mató envenenándose. 

Cleopatra despertó tales pasiones en Julio César y en Marco Antonio que la Historia la tiene por ser de una belleza insuperable. Durante los dos milenios siguientes fue conocida pues por una belleza física capaz de inspirar numerosas obras de arte que la presentan como seductora irresistible. Sin embargo nadie sabe como era exactamente pues no hay muestras de ello. Más bien podría tratarse de un mito puesto que no hay evidencias históricas o arqueológicas. Al hablar de Cleopatra, Dión Casio cuenta que era de una belleza sorprendente, mientras que Plutarco escribió de ella que su belleza no era demasiado excepcional. La única imagen que tenemos de Cleopatra es la que presentan diferentes monedas de su reinado y lo cierto es que presenta una nariz prominente y rasgos varoniles, propios de todos sus antepasados Ptolomeos.

Difícil saber cual era la hermosura real de Cleopatra, entre otras cosas porque los gustos cambian y, además de su nariz prominente, lo más probable es que la sociedad actual le aconsejara perder peso. Dion Casio y Plutarco coinciden, eso sí, en que Cleopatra tenía un encanto y una dulzura en su voz que la hacían irresistible a todos los hombres. No era pues un encanto físico, mito sin duda, sino que su belleza estaba en su carácter y el intelecto con que sabía expresarse. Además de un cuerpo joven, sabía enamorar a todos con cuantos se relacionaba. La pasión que despertó, tanto en Julio César como en Marco Antonio, nos demuestra que la Faraona tenía algo más que un cuerpo joven. De todas formas también es posible que ellos buscaran también en ella la forma más fácil de fusionar el mundo romano y el egipcio, dominando de esta manera y sin lucha la totalidad del mundo conocido en la antigüedad.

Cleopatra era altamente odiada por sus enemigos, puesto que dominaba la política usando sus armas de mujer y en ese campo no tenía rival. Más o menos hermosa, estaba obsesionada por los cosméticos y estaba catalogada como una devoradora de hombres. De todas formas esas afirmaciones que la tachan de "mujer fatal", fueron difundidas por historiadores griegos y romanos que en la mayor parte de los casos la odiaban, por su inteligencia de determinación a la hora de proteger Egipto de las ambiciones extranjeras. Según palabras de Marco Antonio: "La edad no puede marchitarla, ni la costumbre (de poseerla) agostar su infinita variedad; otras mujeres sacian los apetitos que despiertan pero ella (Cleopatra) da más hambre cuanto más satisface".
Las autoridades egipcias sueñan con encontrar muy pronto su tumba en la antigua ciudad y templo de Osiris o Taporisis Magna, en la seguridad de que su tumba y la de Marco Antonio están ahí. Ya llevan 10 años buscando pero, en arqueología, eso no es nada. Habrá que seguir esperando...

RAFAEL FABREGAT

8 de febrero de 2020

2941- EL OCTAVO PATRIARCA.

Vitral con la supuesta imagen de Matusalén.
Han habido muchos intentos de explicar lo inexplicable, pero los errores accidentales de los copistas y los intentos posteriores de corregir dichos errores han llevado a que sean CUATRO las versiones sobre la larga vida del Patriarca Matusalén, según el Génesis, 5:21-27) octavo Patriarca anterior al Diluvio Universal.
"Matusalén nació el año 3.074 a.C. en Oriente Próximo. Era hijo de Enoc y nació cuando éste tenía 65 años. Después de engendrar a Matusalén Enoc caminó con Dios trescientos años, tiempo en el que engendró otros hijos e hijas hasta que a los 365 años Dios le llevó con él. Matusalén vivió 187 años hasta el momento en que engendró a Lamec y siguió engendrando otros hijos e hijas durante los 782 años posteriores, muriendo a los 969 años de edad". Génesis 5:21-27.
Matusalén fue por lo tanto padre de Lamec y abuelo de Noé, último de los Patriarcas antediluvianos. Esta información se encuentra en cuatro manuscritos antiguos tradicionales:
- El texto Masorético,
- La Septuaginta Alejandrina,
- La Septuaginta Vaticana y
- El Torá Samaritano.
Sin embargo no hay coincidencia entre ellos, en cuanto a las fechas. La Iglesia Católica ha llevado a cabo numerosos intentos de explicar estas diferencias, llegando a la conclusión de que no hay otra explicación más que los fallos accidentales de copistas y traductores. Son demasiados años...
El investigador Gerhard Larsson sugirió en su momento que los rabinos, que tradujeron en el siglo III a.C. la Septuaginta del hebreo al griego en Alejandría, se dieron cuenta que el historiador egipcio Manetón no había mencionado el Diluvio Universal, por lo que tuvieron que aumentar la edad de los Patriarcas, a fin de retroceder la época del Diluvio que era sabido que fue anterior a la Primera Dinastía egipcia. De todas maneras el error más garrafal fue sin duda que confundieron los años solares con los lunares. Por consiguiente Matusalén murió a los 72 años de edad. Muy viejo para la época, pero no tanto como se suele decir...

RAFAEL FABREGAT

3 de febrero de 2020

2938- SUFRIR, PARA NO PADECER.

Se trata del secreto de la longevidad. ¿Cómo se come esto?. Pues depende de la persona... 
Conocí a un señor muy listo, vamos a llamarle Manolo, que le gustaban los negocios y la buena vida. Manolo era un comerciante destacado, que sabía comprar al precio más bajo y vender al más alto del mercado, sin que nadie pudiera hacerle competencia. Cuando sus proveedores le llevaban el género a su almacén todo eran defectos y regateo, acabando la discusión en un bar cercano a su casa, donde invariablemente les invitaba a almorzar. Hay que ver como cambia la visión de las cosas tras un buen almuerzo en armonía, con un buen vino y mejor comida, rematado con café, copa y puro. Para la venta el comportamiento sería el mismo, o quizás mejor. Obviamente no vas a perder un cliente y un amigo por regatearle una mínima cantidad que casi nada soluciona, pero para el amigo Manolo sí que era una solución.

Pero llegó un día en que aquel Manolo mujeriego y fumador, de vida permanente en el bar, copa va y copa viene con clientes y proveedores, se hizo viejo y empezó a tener problemas con aquel corazón maltratado, pero que tan buenos momentos y tan jugosos tratos comerciales le había proporcionado. Como no podía ser de otra manera, Manolo llamó al médico y éste fue claro y explícito: 
- Mire usted, señor Manolo... Su problema es grave, pero puede tener solución. Actualmente la medicina y la cirugía cuenta con importantes adelantos que pueden ayudarle a superar el problema que padece, pero nada podrá hacerse si usted no colabora. Lo fundamental es:
1º.- Tiene usted que dejar de fumar .
2º.- Nada de ir a bares y tabernas, siempre llenos de humo.
3º.- Nada de grasas ni tomar bebidas que tengan alcohol. 
4º.- Ni penas ni alegrías... Nada de mujeres. Absoluta tranquilidad.

Detrás venía una serie de regímenes y prohibiciones de todo tipo, pero Manolo no dejó que el médico terminase.
Preguntó cuanto le debía por la consulta y no volvió a llamarle jamás. Manolo era demasiado listo y había entendido perfectamente cual era el remedio para su enfermedad. Se trataba de sufrir, para no padecer. Un coste demasiado alto que él no quería pagar. Si para alargar su vida, había que dejar de vivir, no le interesaba.
Manolo siguió con su vida habitual. Tratos y malos tratos, almuerzos con clientes y proveedores, rematados con café, copa, puro y más de un "repito" de todo ello. 
Cuando el cliente o proveedor lo valía, la "fiesta" podía continuar en algún garito próximo, casi siempre siendo él quien se sacaba la abultada cartera, repleta de dinero en metálico.
Poco más de tres meses duró aquello. Un infarto de lo llevó al otro mundo, contento y feliz.

En algunas zonas de Galicia, siempre aldeas apartadas y con no más de una docena de habitantes, hay más centenarios que en ninguna otra parte del mundo.
Allí está Eustaquio, con 99 años...
Nunca dejé de trabajar, desde los 8 años. Cruzando la frontera portuguesa por las montañas, cargado con fardos de cobre y bacalao. Ahora llevo las ovejas al monte y trabajo la huerta haciendo comida para la casa. Yo gozo trabajando todas las horas del día. ¿Que mejor vida que esta?.
Yo nunca voy al médico. Me dolía una muela y tras mucho sufrir fue al dentista. Me dijo que tenía dos averiadas. Que me sacaría una y a la semana siguiente otra. Le dije que no. ¡Me saca las dos! y dos me sacó. Nadie decide por mí...
Me gusta caminar mucho y rápido. Como de todo y bebo un vaso de vino con la comida. Luego veo una película del Oeste en la tele. Recojo los animales y me acuesto temprano. ¿Preocupaciones?. Ninguna. ¡Yo disfruto de la vida...!

Cesar solo tiene 97, pero hace unos días renovó su carnet de conducir sin problema alguno.
- Mi mujer y yo tenemos casa en Orense, pero preferimos vivir aquí en la aldea. A la ciudad solo vamos cuando necesitamos suministros. En esta casa me crié. Somo los únicos que vivimos aquí todo el año. Cuando pasa un ciclista le damos agua y charlamos un rato. Yo limpio el bosque para que no se propaguen los incendios. Siempre llevo una azada y tengo mucho que podar. También llevo una hoz para cortar las zarzas. Cuando yo falte lo van a sentir los caminos que se cerrarán sin remedio. También tengo mis patatas, mis lechugas y mis cepas. Yo me hago mi propio vino...
Esta forma de vida tiene un nombre. Se llama "compresión de la morbilidad". Consiste en alargar la pérdida de autonomía hasta edades muy avanzadas. Con una vida activa se vive más tiempo con buena salud. Se trata pues de sufrir para no padecer.

RAFAEL FABREGAT

29 de octubre de 2019

2895- INMORALIDAD POLÍTICA.

Siempre lo digo. No hay profesión más mezquina que la política. Pocas profesiones pueden asemejarse a la del matemático que, diga lo que diga y piense lo que piense, jamás podrá asegurar que dos y dos no son cuatro. El político lo es todo, menos exacto y fiable. Después de 80 años de finalizada la Guerra Civil Española y muerto el dictador 44 años atrás, el PSOE de Pedro Sánchez, ó Sánchez el de el PSOE, ha considerado absolutamente necesario sacar del Valle de los Caídos los cuatro huesos podridos del dictador, que allí reposaban sin criar malvas porque mal crecen esas plantas bajo las losas de granito, estén donde estén. Todo suma de cara a unas inminentes elecciones, ó así lo entendió este aprendiz con diploma de fotocopia y suspenso en ciencias políticas. 

No se da cuenta el "arqueólogo" que remover cadáveres solo trae a la memoria tiempos pasados que es preferible guardar en el olvido. Claro que este elemento no busca olvidar ni recordar. Con unas elecciones a tiro de piedra, de lo que se trata es de sumar votos y brillar un poco más de lo que ha brillado hasta ahora. Especialmente es lo que pretende quien ocupa un cargo no otorgado por las urnas, sino robado a fuerza de una "moción de censura" ganada por las circunstancias políticas del momento y no por la mala gestión de quien ocupaba el cargo. Más bien, apoyado por independentistas catalanes y vascos, por no decir nada más. Aznar ya marchó del Gobierno por la puerta de atrás, habiendo situado la economía española a cotas jamás alcanzadas ni imaginadas hasta entonces. Después, con Zapatero, llegó la ruina y tuvo que entrar Rajoy para sacarnos nuevamente del fango.

Sánchez no ha ganado la batalla al dictador, porque habría que ver su valentía si hubiera tenido que enfrentarse a él en vida. Es muy fácil discutir con un muerto, más aún si tienes el poder, pero hacerlo en vida es algo muy diferente. Si es que alguien acabó con el dictador y su herencia política, fue el rey Juan Carlos I que, desobedeciendo lo mandado, buscó implantar la Democracia con la presencia y acuerdo de todos los partidos políticos y muy especialmente los de la izquierda más radical, hasta entonces en el exilio. La grandeza de la Transición fue justamente ese abrazo de "rojos y azules" que alguno de estos últimos confundió con una traición. No era tal, sino la fusión que España necesitaba para implantar una Democracia seria, eficaz y pacífica.

Algunos españoles de bien, casi lloraron cuando vieron que Fraga (populares) y Carrillo (comunistas) se fundieron en un abrazo, bajando cada uno de su pedestal para conseguir la armoniosa paz que todos deseaban, esa paz que algunos han olvidado y que en este momento casi nadie valora en lo que vale. Esa es la "memoria histórica" que todos deberíamos pregonar, en lugar de ir rompiendo lápidas y cavando fosas de forma innecesaria. Mucho más interesante y crucial, es dejar en paz a los muertos y buscar el bienestar de los vivos. El dictador no tiene que ser forzosamente de derechas. También en la izquierda habitan los dictadores, puesto que ser dictador no es más que aquel que, abusando de su poder, impone su voluntad sobre la de los demás, coartando su libertad.

En aquel apretón de manos entre Carrillo y Fraga se abjuró de férreos ideales para poder llegar a un consenso en el que ganaron todos y eso es lo que parecen haber olvidado los actuales partidos y muy especialmente el PSOE de Sánchez, ó Sánchez el del PSOE. Viajar en Falcon es más rápido y seguro pero, especialmente los gobernantes de izquierdas, deberían renunciar a las comodidades y situarse algo más cerca de la tierra, que es donde se supone que están sus votantes. Por cierto que, según las encuestas, parece ser que su dedicación a las labores propias de enterradores y arqueólogos y su desidia en los problemas de Cataluña, le están pasando factura a Sánchez. O mucho nos equivocamos o el tiro le está saliendo por la culata, que tampoco estaría nada mal. Zapatero, a tus zapatos...

RAFAEL FABREGAT

4 de octubre de 2019

2876- SANTA CECILIA. Virgen y mártir.

Iglesia de Santa Cecilia, Trastévere di Roma.
Cecilia de Roma era hija de una noble familia romana, convertida al cristianismo y martirizada en fecha desconocida entre el año 170 y el 230 d.C. La Iglesia Católica y concretamente el papa Gregorio XIII la canonizó el año 1.594, proclamándola patrona de los músicos, poetas y con Santa Lucía de Siracusa, también de los ciegos. Sin embargo en España la festividad de estas Santas y Mártires se celebra en días distintos. Mientras la fiesta de Santa Cecilia Virgen se celebra el 22 de Noviembre, la de Santa Lucía lo hace el 13 de Diciembre. Curiosamente, aunque se desconoce el año exacto de su muerte, sí se sabe que su entierro fue el día 16 de Septiembre, gracias a una nota topográfica del Martyrologium Hieronymianum que dice: "Appiâ viâ in eâdem urbe Româ natale et passio sánctae Ceciliae virginia". (En la vía Apia de la ciudad de Roma nació y murió Santa Cecilia virgen). 

Según las "Actas de Santa Cecilia" del año 480 sus padres, que no eran creyentes, la casaron con un noble pagano llamado Valeriano. Cuando la pareja se retiró a la cámara nupcial tras la fiesta de esponsales, Cecilia le dijo a su marido que ella había entregado su virginidad a Dios mucho tiempo atrás y no podía violar su cuerpo puesto que un ángel lo guardaba celosamente. Valeriano dudó y pidió ver al ángel, prometiendo respetarla. Ella le respondió que si recibía el bautismo podría verlo. Accedió Valeriano y fue bautizado, viendo al ángel que los coronó como esposos.
Para lo que no hay explicación es a su asociación con la música, aunque es probable que pueda provenir de su afición a tocar los instrumentos de cuerda que eran aprendizaje obligado en las jóvenes de la nobleza patricia de aquellos tiempos. 

Cripta donde se guardan los restos de Santa Cecilia.
También por el hecho de que ella cantara a Dios mientras el verdugo la martirizaba. Sin embargo hay un error al señalarla como virtuosa en la ejecución de la música de órgano. Las actas de su martirio cuentan que fue condenada a morir asfixiada y quemada en agua hirviendo. El intento fue en las termas de su propia casa pero después de dos días de martirio la joven no paró de cantarle a Dios el salmo LXX. Los códices más antiguos dicen: candentibus organis, Caecilia virgo... Por lo que no hacen referencia a un órgano como instrumento musical, sino a instrumento incandescente o de tortura. Viendo que no moría con ese método fue acordado decapitarla, pero después de tres hachazos el verdugo no consiguió separar la cabeza del cuerpo, huyendo aterrorizado. Murió tres días después desangrada estimandose que, siendo durante el reinado de Marco Aurelio y Comodo, podría haber sido el año 177.

A mediados del siglo XIX el arqueólogo Giovanni Baptista de Rossi localizó el sepulcro de Santa Cecilia en las catacumbas de Calixto. Un nicho vacío, que algún día guardaría el sarcófago de la santa, con dos personajes pintados en las paredes. El de una dama ricamente vestida (Cecilia) y la del papa Urbano I, con el que tuvo gran amistad.
Ni las Actas de Santa Cecilia ni otras fuentes sobre la vida de la santa aportan claridad ni fechas concretas a los diferentes acontecimientos de su vida. Tampoco en su relación con la música, que llevaría al papa Gregorio XIII a canonizarla con ese patronazgo. La tradición habla de su canto a Dios, el día de su matrimonio y el de su martirio, pero en ninguno de los dos casos se dice que tocase instrumento alguno. Tampoco la "Leyenda Aurea" de Jacobo de la Vorágine menciona las virtudes musicales de Santa Cecilia. Habrá que preguntarle al papa Gregorio XIII...

RAFAEL FABREGAT