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29 de noviembre de 2018

2692- LOS GATOS DE BETTE DAVIS.

Ni antes ni ahora va a discutir nadie el talento cinematográfico de la estadounidense Ruth Elizabeth Davis, conocida en el mundo del cine como Bette Davis. Sin embargo es chocante que a muchos actores y actrices les contraten por interpretarse a sí mismos. Me refiero a aquellos que tienen la inmensa suerte de que les contraten (y naturalmente triunfen) por representar papeles hechos a su medida. Bette Davis destacó precisamente por interpretar personajes antipáticos, lo que ella era en realidad. Solo de forma muy ocasional hizo comedia, destacando también en ellas por el contrapunto de su natural agriedad de carácter. Sea como fuere nadie puede discutirle la consideración de hito del cine de su época. Sin embargo lo que la trae aquí y ahora es el inolvidable recuerdo de su paso por España, con motivo del rodaje de la película del director John Farrow: "El capitán Jones". El productor norteamericano Samuel Bronston eligió la ciudad de Denia (Alicante) para plasmar en la pantalla la biografía del fundador de la Marina de Guerra Norteamericana. Todo el pueblo de Denia trabajó como "extra" en el rodaje de la película y en agradecimiento a los 12.000 empleos que "llovieron" del cielo, su hija Mía Farrow, entonces adolescente, fue nombrada Reina de las Fiestas.

Pero vayamos al grano...
De carácter agrio e indoblegable talante, la Davis era un hueso duro de roer y no se cortaba por discutir con ejecutivos, directores o compañeros de cartel. Esto le dio merecida fama de férrea e intransigente, capaz de pasar por encima de todo aquel que se interpusiera en su camino. Con aquella majestuosidad de quien se cree (y lo era) primera figura del cine de Hollywood, Bette Davis se paseó por la España de 1.958 despreciando a todos quienes no atendieran sus exigencias. Su papel en la película era, ni más ni menos que, el de la culta e inteligente emperatriz Catalina la Grande, viuda de Pedro III de Rusia que, como todos sabemos, vivía rodeada de amantes y disponía de habitaciones destinadas única y exclusivamente para tal fin.

Como hizo la citada emperatriz en su día, Bette Davis eclipsó al resto del elenco artístico y doblegó al servicio con sus antojos. Catalina la Grande, en este caso Bette Davis, aumentaba de peso al tiempo que la carne disminuía en las despensas de aquella ciudad de una España en plena posguerra. La estrella amenazó al productor Samuel Bronston con abandonar el rodaje si el encargado de la intendencia no le suministrara la carne en la cantidad por ella requerida. Viendo peligrar tan suculento negocio, el encargado de la intendencia cinematográfica comentó con un amigo lo que le sucedía y, ante la falta de suministros hasta 72 horas después, no se les ocurrió otra idea que la de hacerse con dos docenas de gatos, siempre tan abundantes en los pueblos costeros con puerto. Así lo cuenta el escritor Manuel Vicent en su libro "Nadie muere la víspera". 

No hallando posibilidad de suministro de terneras ni cerdos hasta tres días después y no pudiendo la "zarina" esperar tanto, cazaron más de veinte gatos y se los ofrecieron a Bette Davis, previamente limpios y troceados, guisados como "conejo a la cazadora", quedando la actriz extasiada con tan exquisita vianda. No era una gran cantidad de carne, pues los animales estaban algo flacos, debido a la mala mar, pero sí suficiente para los dos días que tardaron en poder recibir la ternera gallega que la Davis exigía. La actriz tardó algunos años en enterarse. No se inmutó y quizás ni llegó a creérselo, pero en los anales de la historia cinematográfica española quedó escrito en letras de oro que... "En 1.958 la gran actriz Bette Davis se comió ella sola en Denia (España) más de veinte gatos, en tan solo tres días".

RAFAEL FABREGAT

16 de octubre de 2018

2677- LA DIOSA DEL AMOR.

Hablamos de la insuperable actriz Rita Hayworth, pero... ¿Sabían que era de origen español?. Pues eso. Era hija del emigrante andaluz Eduardo Cansino, un bailarín que hizo carrera a su llegada a Estados Unidos pero que, más pronto que tarde, se preocupó más bien de explotar el talento que su hija tenía para la danza, además de abusar sexualmente de ella según contaba su marido Orson Welles. El nombre de esta actriz pelirroja, número uno en su tiempo, era Margarita Carmen Cansino y era morena natural, incluso demasiado, pues hubo que quemarle mediante electrolisis las raíces del cabello (negro) que casi inundaba su frente. Obligada a adelgazar y a teñirse de pelirroja, hicieron desaparecer cualquier rastro de su pasado genético, americanizando también su nombre. Moría la andaluza Margarita Carmen y nacía "la Diosa del amor":  Rita Hayworth.
Los amantes del cine de la época recuerdan cómo se quitó el largo guante de seda, su striptease más breve, así como la sonora bofetada que le propinó el actor Glenn Ford en la película "Gilda", uno de sus mayor éxitos cinematográficos. 
Su primer marido Eddie Judson, veinte años mayor que ella, le proporcionó contrato con la Columbia Pictures. Sus primeros pasos, con 16 años, fueron películas tipo B y circuitos secundarios que, gracias a una espectacular escena de baile de salón, la catapultaron a la gran pantalla. Aunque las primeras películas fueran de escasa calidad, los espectadores salían de la sala extasiados solamente por haberla visto bailar. Fue la única herencia de su sevillano padre y de su madre la bailarina Volga Haworth y que tan bien supieron explotar los directores de Hollywood uniéndola a Fred Astaire y Gene Kelly.
Su talento cinematográfico se vio marcado por la fascinación que, como mujer fatal, le producía Marlene Dietrich, así como la frágil liberación de Marilyn Monroe. T&B Editores celebra este año 2018 el centenario de su nacimiento con el libro "Nunca hubo una mujer como Rita Hayworth". 

Así de alto fue de alto el listón que superó esta actriz como mito de Hollywood.  "La dama de Shanghai", "Ciudadano Kane", "Gilda"... 
A pesar de sus éxitos a Rita nunca le gustó ser actriz. Lo que ella quería era formar una familia pero, a pesar de sus cinco matrimonios, nunca lo consiguió. 
"Claro -decía- se van a la cama con Rita Haywoorth y se despiertan conmigo". 
La actriz fue la mujer más deseada del planeta, hasta el punto de que uno de sus maridos (Alí Khan) incluso la convirtió en princesa, pero sus bodas no le dieron el amor profundo que ella quería. La envidiada estrella del cine nunca fue feliz. Violada por su padre desde su más tierna infancia y hasta su adolescencia, cuando empezó sus primeros pasos en el cine, nunca encontró el amor en mayúsculas que ella buscaba. 
Su pasión era el baile, no la interpretación. Sus cinco matrimonios fueron un medio para escapar de la ficción en la que vivía, motivo por el cual no fructificaron y la soledad fue siempre su compañera. Nadie entendía que una mujer que logró tanto éxito y dinero nunca fuera infeliz. El cenit de su carrera llegó en la década de 1940. Estando casada con Orson Wells protagonizó "Gilda", interpretando sensuales canciones que en realidad cantaba Anita Ellís. "La dama de Shanghay" también se rodó en esa década. 

En la década de 1960 sus principios de Alzheimer protagonizaron su última e irregular etapa como actriz. 
Había rodado 59 películas, pero el Oscar nunca llegó. Se dice que Rita Hayworth nació y murió con "Gilda". De hecho, tal y como la muestra el libro de Miguel Losada, "Nunca hubo una mujer como Rita Hayworth". Fue un mito, un personaje de sí misma. Su madre había muerto en 1966 alcoholizada y todos pensaban que ella estaba siguiendo su mismo camino, pero no era así. A los 50 años ya tenía fallos de memoria, pero la enfermedad no fue diagnosticada hasta 1980, siete años antes de su muerte. 
Margarita Carmen Cansino (Rita Hayworth) murió el 14 de Mayo de 1987 de Alzheimer, a los 68 años de edad, siendo enterrada en el Holy Cross Cementery de Culver City, en Los Ángeles (California). Diez años antes ya circuló una foto suya hecha en Londres que mostraba a una mujer envejecida, desaliñada, ausente, que demostraba que el mito de Gilda ya no existía. 

RAFAEL FABREGAT

8 de noviembre de 2016

2245- EL CINE... DE ANTES.

Los jóvenes que lean esto podrán pensar... ¿El cine de antes?. 'El último Condill' chochea. ¿Qué tenía aquel cine de especial si la mitad de las películas eran flojas y la otra mitad no valían nada...? Pues tenéis razón, pero solo a medias. En la mayor parte de las cintas, los argumentos eran mediocres, la fotografía mala y la calidad del sonido peor. Sin embargo... ¡eran lo mejor del mundo, porque no había nada mejor!. En aquel momento el cine era la mejor diversión familiar posible; un premio a la rutina semanal de la gente trabajadora. Después de seis jornadas interminables (los sábados se trabajaba) los mayores, los domingos por la mañana, todavía iban a trabajar sus escasas tierras. Para ellos el descanso semanal se limitaba a las tardes del domingo y pare usted de contar.

Tras la comida, partida de cartas con los amigos. A las cinco de la tarde se recogía a mujeres y niños y marchaban todos juntos al cine. Los más adinerados incluso compraban rosquilletas, una para cada uno, o quizás un cucurucho de cacahuetes o altramuces. Ya si nos ponemos en plan de tirar la casa por la ventana, en verano, con el cine abarrotado de gente y cuarenta grados a la sombra sin aire acondicionado, se podía comprar incluso una gaseosa de 1/4 de litro para todos. No me negarán que, con este plan, el cine... de antes era una fiesta total. Algo sublime que se esperaba toda la semana como agua de Mayo. Ya no digamos cuando a uno le llegaba la adolescencia y tenía ocasión de 'ir acompañado'.

Me refiero claro está a que una chiquilla te guardara sitio a su lado... ¡Lo más de lo más!. Se estilaba entonces que, cuando una parejita se gustaban, el que primero que llegara al cine guardara la butaca contigua. No se sabe cual de los dos encontraba más satisfacción al saber que, independientemente de lo abarrotada que estuviera la sala (sin numerar) tú tuvieras sitio reservado y (además) al lado de la chica de tus sueños. Claro que todo esto era resultado de una trayectoria gradual, no de algo caído del cielo. Primeramente uno tenía que conseguir dos cosas, la primera que la chica de tus sueños te guardara sitio a su lado y segunda que, yendo con su pandilla de amigas, viniera a sentarse en una de las puntas de la fila que ocupaban. Porque si no, ¿que hacía el gallo en mitad del gallinero?. 

Más adelante, si eso, ya salías por tu cuenta (sin amigas) y podías incluso sentarte en la última fila de la sala, con lo cual... el argumento de la película ya carecía de importancia. Por todo esto y por mucho más, el cine... de antes era, ¡lo más de lo más!. Sí, sí, ya sé que lo he dicho hace un momento, que quizás diréis que me repito más que el ajo, pero estoy seguro de que, en este asunto, tengo más razón que un santo. Y vuelvo a repetir: ¡lo más de lo más!. Porque en aquellos tiempos, que no se parecen en nada a los de ahora, coger a tu chica de la mano... ¡era un regalo!, besarla... ¡alcanzar la gloria! y si podía llegarse a algo más era ir directos al Cielo con San Pedro y llaves incluidas. Todo en la vida se alcanzaba después de mucho trabajo y no poca paciencia.

No como ahora, que van y vuelven y todo lo pierden. Está claro que, también para la juventud actual hay una primera vez para todo, pero todo aquello que es difícil de conseguir tiene un mérito mayor. Alguno se reirá si digo que puede ser gratificante aquello que para conseguirse requiere un gran esfuerzo, a nadie le gusta sufrir, pero creo sinceramente que es así. Todo lo que consigues con facilidad pierde su mérito y así eran en aquellos tiempos las cosas del amor y las del cine. Se diga lo que se diga en una época (década de 1960) en la que no había televisión en las casas, ni coches en las calles, y en las que el cine era el único divertimento semanal y el único lugar del mundo donde podías estar en penumbra con tu novia, el cine... de antes, era ¡lo más de lo más!. Si no tenías niños cerca, ni suegra o cuñadita, claro está.

RAFAEL FABREGAT

7 de diciembre de 2015

1955- QUO VADIS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO.

Especialmente desde que hemos entrado en el siglo XXI, se habla mucho del "cambio climático", del hielo que se derrite en los polos y de la inmensa catástrofe que esto puede significar para la humanidad. Espero que se disipen los miedos y que tal catástrofe sea una simple etapa natural del planeta, como tantas veces ocurrió en épocas pasadas miles de años anteriores a nuestro tiempo. ¿Qué adelantamos con asustarnos?: ¿Acaso está en nuestras manos pararlo?. La Tierra es "un barco a la deriva" único e irreemplazable por lo que quienes sean culpables de tanto desatino caerán, si es que hay que caer, con todos nosotros. Esa es nuestra mayor garantía de que no se llegará a tanto.


Cabanes, pequeño pueblo de la provincia de Castellón (España), fue desde muy antiguo uno de los municipios más destacados de su comarca, superando en habitantes a ciudades hoy tan importantes como Nules, Onda, etc. El hoy tan famoso "cambio climático" aquí ya tuvo su máximo exponente a finales de la década de 1950 cuando el empresario local Laureano Boira, tendero de profesión, se hizo cargo de la explotación del Teatro-cine Benavente
Su interés personal y el de hacer brillar el nombre de nuestro querido pueblo en todo el ámbito comarcal, hizo que se dieran cita en su teatro las primeras figuras nacionales de la canción y las supervedettes más espectaculares.


La respuesta de la gente no se hizo esperar y las 400 butacas de platea se reservaban con semanas de antelación, amén de seis bancos corridos que había en primer lugar, junto al escenario, 200 localidades de gallinero y muy especialmente los dos palcos, un cuarto de circunferencia de 4 m. de radio a cada lado del escenario, donde se daban cita los mas "echaos p'alante" de la localidad. Lo mismo sucedía con el local en su versión cinematográfica. Las mejores y más recientes películas, con estrenos incluso anteriores a las salas de la capital provincial, garantizaban el lleno absoluto y más localidades que hubiera habido disponibles. El mayor "cambio climático" del siglo XX sucedió en Cabanes con la exposición de la 2ª parte de la película "Quo Vadis", candidata a 8 Oscar pero que sin embargo no obtuvo ninguno.


El empresario anunció a bombo y platillo el pase de la película que tuvo un éxito sin precedentes, pero siendo la cinta de 5 horas y 45 minutos de duración la pasó en dos domingos consecutivos. Si el primer domingo el cine estaba a rebosar, para el segundo domingo se añadieron algunos curiosos que, ante el éxito de la película, aquello se desmadró por completo. En los dos "gallineros", donde apenas cabían 200 personas se amontonaron 300 y en el pasillo central  y los dos laterales del patio de butacas, pusieron sillas plegables para acomodar a tres espectadores más por cada fila. En la sesión de noche, aún pudieron abrirse las puertas laterales para que la gente pudiera respirar pero en la sesión de tarde y en medio de un Agosto extremadamente seco y caluroso...


Casi mil espectadores, para una sala de 600 y la mitad fumando sin parar, crearon un ambiente irrespirable y temperaturas próximas a los 50ºC. Un tal Paulino, encargado de vender helados y gaseosas entre los espectadores, hubo de tirar toda la mercancía por no poder pasar a venderla y derretirse mientras los allí presentes nos moríamos de calor y de sed. Las cuatro cajas de gaseosas de 1/4 que había adquirido para la ocasión, las vendió en el mismo hall antes de empezar la proyección. Tres horas de sesión cinematográfica sin descansos, puesto que el personal no podía entrar ni salir por estar colapsados los pasillos por aquellas sillas suplementarias... No pasó nada, aunque a más de una la sacaron en volandas a los patios laterales, hoy lleno de yerbajos, ante la falta de oxígeno en el local. Ese día y algunos otros, Cabanes experimentó el mayor "cambio climático" de su historia.


En este caso fue el tal Laureano Boira quien trajo a Cabanes el "cambio climático" aunque los cabanenses, apodados "els gallos", no se amilanaban por cualquier cosa y resistieron aquellos terribles aumentos de temperatura de muy buen grado y sin rechistar. El apodo de "Gallos" no representa animal alguno, como algunos jóvenes piensan al pegar en la trasera de sus vehículos la imagen de este animal, sino que nos vino por boca de los pueblos vecinos que, en tiempo de posguerra y con más hambre que pan, se quejaban de su mala suerte alegando que los de Cabanes en cambio tenían tierras junto a la costa, con agua abundante y en las que se cosechaban patatas, boniatos y toda clase de frutas y hortalizas en cantidad.
- Clar vosaltres sou molt gallos, ¡com teniu menjar...! -decían.
Y así quedó el apodo de "gallos" para las gentes de Cabanes. Bien alimentados durante la semana y bien "calentitos" los domingos y fiestas de guardar.

RAFAEL FABREGAT

18 de mayo de 2015

1761- BASURA CON TAPAS.

Me tiro de los pelos cuando el 80% de los miembros de mi pandilla, todos jubilados, cuentan que ven cada día el programa "Sálvame" y otras cosas por el estilo. Yo alucino. Con la oferta televisiva que hay, especialmente si tienes contratada alguna TV de pago, me pregunto ¿cómo es posible que haya gente que pueda resistir toda una tarde entera esa basura de programa?. Pues bien, no es que la resistan sino que la miran cada tarde, de forma masiva y con auténtico deleite, ¡millones de espectadores!. Yo... ¡es que no me lo puedo creer!. Imagino que los responsables de la Cadena estarán tan alucinados como yo pero, ¡el negocio es el negocio!. Al telespectador hay que darle lo que le gusta y está claro que el programa "Sálvame" les gusta así que... ¡toma del frasco Carrasco!.


Tanto gusta el programa "Sálvame" a los españoles/as que, poniéndolo todas las tardes, los telespectadores "se quedan con hambre" y hay que hacer un especial "Sálvame Deluxe" los viernes por la noche para completar. Estoy seguro que muchos todavía se quedarán con ganas de más pero la dirección de Telecinco, demostrando una gran viveza comercial, hace que la audiencia "pase hambre" para que los espectadores no se cansen y puedan mantener esa clientela fija "per saecula saecolorum"Al igual que dice Pedro Chicote", yo ¡alucino pepinillos! y no lo digo en plan crítico, no. Está claro que el "raro" soy yo. Dicen las lenguas inteligentes, que en Democracia la mayoría siempre tiene razón. Yo lo dudo, pero acato. 


Sin ánimo de presumir, en mi casa hay libros para parar un tren. Siendo un chaval ya empecé coleccionando una edición de 100 libros ejemplares que el gobierno de Franco, por medio de Salvat Editores, puso en los quioscos al módico precio de 25 pesetas, 
intentando que la cultura penetrara en el pueblo de a pie. Para mí, aquello no fue el comienzo. Como ya he contado otras veces yo tenía las colecciones completas de los "tebeos" de El Capitán Trueno y de El Jabato. Digo "tenía" porque se los dejé a un amigo y... hasta hoy. ¡Los ahorros de toda mi niñez!. El domingo mis padres me daban 10 pesetas para toda la semana. La entrada del cine costaba 7 pesetas y cualquier tipo de "chuches", o una simple gaseosa valían una peseta. 


Otros niños, con el mismo presupuesto que yo, gastaban esas tres pesetas sobrantes del cine en el intermedio de la película. Una gaseosa, cacahuetes, etc. Yo solo gastaba 1,50 porque los lunes llegaba al quiosco la edición semanal del cómic de turno y costaba 1,25 pesetas. A mi corto entender consideraba yo que merecía la pena aguantar la envidia de esos cacahuetes que comían los demás, para poder comprar y coleccionar los aludidos "tebeos". Ignoro si estaba acertado o no, pero lo cierto es que me quedé sin cacahuetes y sin tebeos, de la misma manera que de aquel cine solo queda hoy una ruina cochambrosa. Aunque a mí no me lo parezca, debo ser imbécil. En esta vida me han pasado muchas cosas y siempre por lo mismo: ¡por imbécil!. ¿Qué le vamos a hacer?. Si todos fuéramos listos no habría a quien engañar...


Cuatro parrafadas y todavía no he escrito una palabra que se refiera al título de este post y es que (perdonen que me repita) pero yo alucino cuando veo que, en el mundo de hoy, cualquiera es artista, pintor, escultor y virtuoso de determinado instrumento musical. Pero hay más, porque si en algo coinciden todos estos "artistas" es en que (además) la mayoría de ellos son escritores. Especialmente en el mundo de la televisión de comadreo y en "destape", presentadores, cantantes, protagonistas del folleteo y los tan prolíficos tertulianos que inundan toda la parrilla televisiva, se han puesto a escribir o a contratar los servicios de escritores, para poder poner la firma a cambio de unos dineros. La cuestión es sacar un libro con su firma, aunque algunos hablan, firman y poco más. 


Sorprende y mucho que gente, que apenas sabe hacer la "O" con un canuto, escriba un libro y encuentre quien se lo edite. Está claro que el editor tiene que ver negocio en esa acción, lo cual indica que lo de editar un libro no es tan caro como pensábamos los ignorantes que asiduamente los compramos a precios desorbitados. ¡Vaya timo!. A pesar de todo esto yo sigo estando orgulloso de que en mi casa haya estanterías llenas de libros, porque han sido comprados para leer y no para adornar la pared de una biblioteca. Tan cierto es esto que de los cientos y cientos de libros que obran en mi poder, ninguno hay de este tipo de escritores. En otros tiempos, ser músico, artista, o escritor era algo grande. Actualmente muchos libros son basura con tapas, nada más. 


No sé que les contarán nuestros hijos a nuestros nietos, cuando a un "rompecuerdas" se le llama músico, a un afilalápices artista, o a un burro deslenguado escritor... Cada cual es muy libre y si venden, a cuenta les tiene. El mundo del famoseo y de la incultura general crea verdaderas colas a la hora de adquirir un libro firmado por esta gente, muchas veces inculta y sin embargo a su lado hay auténticas figuras de la pluma que no se comen un rosco. ¡Artistas con pies de barro...! Cada día tengo más claro que era cierto aquello de que España es diferente. Dicen que es uno de los países del mundo donde la gente es más feliz. Estoy seguro que sí. Caminamos hacia ninguna parte pero, ¡nos lo pasamos tan bien...!

RAFAEL FABREGAT

26 de septiembre de 2013

1140- ROBO DEL CADÁVER DE CHARLES CHAPLIN.

Nos lo recordaban ayer las lenguas de doble filo, que robaron tu cuerpo 36 años atrás y todos quedaron tranquilos... Perdón, perdón por la burrada, pero no he podido evitarlo. Nada que ver con el verso de tan ilustre poeta, salvo el escaso interés demostrado por la viuda en la recuperación de tu cadáver. En fin, no tengo excusa. ¡Ay!. ¡Si Rafael de León levantara la cabeza!. En fin, volvamos a empezar...

Todo viene a cuento del robo del cadáver de Charles Chaplín. El eminente actor y director fallecido a la edad de 88 años (Navidad de 1.977) en la localidad suiza de Corsier-sur-Vevey. 
Tal como ya había sucedido anteriormente con otros cadáveres de famosos, el ataúd fue sacado de la fosa dos meses después de su muerte y quedó en paradero desconocido durante un tiempo. 
En la noche del 1 al 2 de Marzo de 1.978 dos ladrones entraron en el cementerio de la citada localidad y desenterraron la caja que contenía sus restos. 

De hecho ni siquiera se había colocado aún la correspondiente lápida. La policía trabajó desde el primer momento con la hipótesis de que el hecho conllevaría la petición de un rescate pues sus familiares habían reunido una herencia de 25 millones de dólares. Con lo que no contaron los ladrones fue con el escaso interés de la viuda por recuperar el cadáver... Cuando éstos contactaron con Oona Ozneillviuda de Charles Chaplín, pidiendo la cantidad de 600.000 dólares por sus restos, ella respondió que no pensaba pagar ni un solo céntimo por recuperar los restos de su marido. ¡Vaya chasco!, los ladrones quedaron sin saber qué responder...

En una segunda misiva, acompañada con fotos del féretro que demostraban la autenticidad del comunicado, los ladrones rebajaron sus pretensiones a los 500.000 dólares pero la respuesta fue la misma. Un NO rotundo a sus pretensiones de rescate. Los cacos se pusieron nerviosos y respondieron entonces con amenazas a la familia, lo cual hizo que la viuda de Chaplín extendiera la pertinente denuncia que llevaría a la solución del caso. El día 16 de Mayo Oona Ozneill comunicó a la policía que los secuestradores la llamarían para obtener su respuesta definitiva, por lo que todos los teléfonos públicos de la ciudad fueron pinchados y los ladrones apresados mientras llamaban desde una de las cabinas. 

Tras las pertinentes declaraciones, en las que los ladrones contaron las peripecias sufridas en la extracción y traslado del citado ataúd de más de 120 kilos hasta un campo de maíz cercano a la localidad de Neville, el ataúd con el cuerpo del gran actor y director fue recuperado y trasladado nuevamente al lugar en que había sido enterrado originalmente. 
Por expreso deseo de la familia y para evitar otros casos de extorsión, el féretro fue enterrado bajo dos metros de hormigón armado y colocada al mismo tiempo la lápida correspondiente. 
¡Veremos como se las apaña en el momento de la resurrección...! Tras aquella colosal aventura el genio del cine mudo descansa en paz y suponemos que para siempre. Aunque, claro, ¿Hay algo que sea para siempre...? 

RAFAEL FABREGAT

2 de mayo de 2013

0997- TRÍO DE TRENES LEGENDARIOS.

1).- EL ORIENT EXPRESS. 
Como no podía ser de otra manera, el Orient Express ocupa el primer lugar de esta breve lista de trenes legendarios que, naturalmente, podría ser mucho más extensa. 
Sin embargo en el día de hoy optamos por simplificar y nos remitimos a este trío que, por diversas causas, cumple el cometido que hablarnos de lujos, historia y sosegada paz espiritual. 
Ágatha Christie mostró al mundo, por medio de sus novelas, las virtudes y defectos de un tren mítico: el Orient Express, testigo mudo de intrigas y asesinatos que no siempre fueron ficticios. 

Georges Nagelmackers, creador de la Compagnie Internationale des Wagons-lits, inauguró el 4 de Noviembre de 1.883 este tren que, dos veces por semana, salía de la Estación del Este, de París, con destino a la ciudad de Giurgio, en Rumanía. 
Los pasajeros de Londres llegaban a Dover en tren y pasaban a Calais con el transbordador, para después seguir viaje hasta París. 
El tren en su recorrido cruzaba países y ciudades tan famosas como Estrasburgo, Múnich, Viena, Budapest y Bucarest. 
Desde Giurgio y a través del Danubio, los pasajeros viajaban hasta Ruse (Bulgaria) y desde allí un nuevo tren les llevaba hasta Varna, donde tomar el transbordador de Estambul

Apenas dos años después (1.885) el Orient Express ya tenía salidas diarias desde París y tenía la opción de llegar a Yugoslavia, pasando por Belgrado
En 1.889 se completó la línea férrea que le llevaba directamente hasta Estambul.
Las dos Guerras Mundiales obligaron la interrupción del servicio e incluso después hubo diferentes obstáculos entre algunos países beligerantes. 
Tras la segunda Gran Guerra hubo varios intentos de reapertura y suspensiones más o menos frecuentes. 
En 1.976 viaja el último París-Atenas y al año siguiente (1.977) se lleva a cabo el último viaje París-Estambul. Por énésima vez se reactiva un año más tarde entre París y Budapest
Esta vez el servicio llega hasta 2.001 cuando su ruta se recorta y solo llega hasta Viena. 
A finales de 2.009 el Orient Express realiza su último viaje
Según la compañía, esta retirada se considera definitiva y está motivada por el auge de los vuelos baratos y los trenes de alta velocidad. 

2).- EL TREN DE LA MUERTE.
Tailandia y la actual Mianmar, entonces denominada Birmania, estuvieron unidas por medio de una línea férrea de más de 420 Km. construida en la II Guerra Mundial por prisioneros de los japoneses. 
En condiciones inhumanas, de la más cruenta esclavitud, miles de prisioneros trabajaron en jornadas de 16 horas y con una sola comida al día, consistente en arroz con verduras. 
Tras el infernal trabajo y continuos castigos físicos y psicológicos, se calcula que en su construcción perdieron la vida más de 100.000 hombres. En la actualidad esta línea, cuya denominación habla por si sola de horrores indescriptibles, solo quedan operativos 130 Km. que unen las ciudades tailandesas de Ban Pong y Nam Tok.

El punto culminante de este recorrido, por ser icono del cine mundial, es el Puente sobre el río Kwai, objeto de una coproducción británico-estadounidense de 1.957 dirigida por David Lean y protagonizada por Sir Alec Guinness, Sessue Hayakawa, Jack Hawkins y William Holden, premiada con siete oscars
El film recoge la historia de la construcción de esta línea férrea y nota curiosa al respecto del óscar a mejor guión fue que, no entregándose hasta 1.985 puesto que los guionistas estaban en la lista negra del senador norteamericano Joseph McCarthy, por considerarlos comunistas, el premio fue a parar al autor de la novela original pero éste no lo aceptó porque los autores del guión cambiaron el final, dejando el puente intacto cuando él dejó bien claro que éste fue derribado. 
Finalmente el óscar fue recogido por la actriz Kim Novak, en representación de los estudios cinematográficos, por lo que la estatuilla no llegó nunca a las manos de los guionistas ni del propio escritor de la obra. 
El puente original era de madera y fue terminado en 1.943 siendo derribado poco tiempo después por el bombardeo de los aliados. 
Reparado nuevamente, otra vez fue destruido por bombarderos estadounidenses. 
El puente fue reconstruido al menos dos veces más por los prisioneros malayos, birmanos, ingleses, holandeses, americanos y australianos en poder de los japoneses. 
Allí continúa en Kanchanaburi, donde un interesante museo temático sobre la Gran Guerra recibe miles de turistas curiosos que aprovechan para visitar los maravillosos parques naturales que hay en las inmediaciones. 
Actualmente el Puente sobre el río Kwai es de hierro y tiene un uso de gran densidad.

3).- EL TRANSCANTÁBRICO.
Un viaje por la cornisa cantábrica, lleno de lujo y glamour que inundará nuestros ojos del azul del mar Cantábrico y del intenso verde de las tierras Gallegas, Astures, Cántabras y Vascas nos descubre que, también en España, tenemos auténticas joyas sobre railes. 
De San Sebastián a Santiago de Compostela, pero pasando por decenas de puntos del máximo interés: Bilbao, Santander, Oviedo... pero también Luarca, Santillana del mar y otros muchos puntos interesantes del recorrido. 
Amplios salones-comedor dan el confort requerido por tan exclusivos viajeros, que se completa con la música en directo de un piano-bar. Al más puro estilo de la "Belle Époque" de finales del siglo XIX y principios del XX, se reviven nostalgias del pasado, solo conocidas por los pasajeros actuales a través de la literatura que describe la expansión de nuevos valores culturales y económicos entre la sociedad europea anterior a la I Guerra Mundial. 
Bordeando la costa cantábrica, nuestro tren recorre pausadamente los diferentes contrastes y colores del paisaje norteño peninsular. 

Amplios prados salpicados por amplias cabañas de vacuno que despiertan nuestra admiración y alimentan nuestros cuerpos con su producción láctea y carne de la más exquisita calidad. 
Escarpadas montañas e inmensos acantilados hacen palpitar el corazón de los pasajeros que, de vez en cuando, divisan también playas de ensueño y paz interior. 
El coste no es barato, pero todo está incluido en el precio del billete. 
Exquisitas comidas locales, vagones-suites con baño privado y el servicio más delicado. 
A lo largo de ocho días y siete noches, este tren hace que sus pasajeros conozcan el norte de España desde otro punto de vista y a todo conford. 

El del lujo y el glamour de épocas ya muy lejanas que el celuloide nos recuerda de vez en cuando a través de interesantes películas. También están incluidas en el billete, todas las excursiones programadas y todos los tickets que permiten el acceso a los diferentes museos, catedrales o claustros, así como las diferentes excursiones a realizar en autocar. Los pasajeros de este tren tan especial son testigos de excepción de la belleza de las montañas cántabras y de todos los monumentos de interés del recorrido. 
Ahora bien, como no podía ser de otra manera, para garantizar el máximo descanso de los participantes por la noche el tren se detiene, en una de sus estaciones o junto a la más verde pradera, pero se detiene. Chisss, buenas noches....... 

RAFAEL FABREGAT

25 de julio de 2011

0434- HÉROES DEL CINE.


En primer lugar mi denuncia a los censores impresentables que, durante buena parte de la dictadura franquista, nos impedían a los adolescentes entrar al cine cada vez que echaban una película en la que los protagonistas se besaban, aunque la secuencia hubiera sido previamente cortada por ellos mismos. Aquellos mentecatos que, por contra, nos permitían el acceso para ver películas bélicas que mostraban los horrores de la guerra y particularmente aquellas en las que sus valedores habían ganado.

Pero, en fin, este no es el fundamento de la entrada de hoy. Lo que yo pretendía recordar esta tarde son aquellas películas que sí podíamos ver y los héroes que las protagonizaban...
También pretende esta entrada hacer un homenaje a los inventores del cine y a aquellos actores y directores que con su arte consiguieron distraer a las muchedumbres que, al menos durante dos horas, olvidaban sus miserias y un mundo de guerras y privaciones constantes.

Mayoritariamente melodramas en los que el amor no dejaba entrever ninguna escena mínimamente salida de tono. 

El amor prudente y recatado, ajeno a escenas sexuales entonces consideradas groseras y faltas de escrúpulos era lo habitual. 
Amores idílicos y películas de época egipcia o romana. 
También aventuras en la selva o en el lejano oeste americano. 
Los Westerns siempre eran muy aplaudidos, especialmente aquellos en los que las diligencias volaban sobre los escabrosos caminos, escapando del ataque de los indios . 
En todas ellas la esperada llegada del 7º de Caballería acompañados de Búffalo Bill liberaba a los sitiados rancheros de una muerte garantizada.
Tijera en mano, los censores eliminaban todo lo demás.




La Meca del cine hizo posible la distracción de las masas. Guionistas, directores, productores y artistas, hacían revivir tiempos pasados, épocas gloriosas y nos hacían soñar a todos en un mundo que nada tenía que ver con la realidad. Gracias pues a aquellas estrellas que lo hicieron posible y gracias también a aquellas que lucharon y no consiguieron brillar. 
Las hordas, cuando tienen hambre, son buenas de calmar. Un mendrugo de pan duro y una buena película son suficientes. Al menos entonces lo eran. 
Hoy es otra cosa. A pesar de la crisis, estamos demasiado hartos. No solo de los políticos y de los banqueros, si no que estamos hartos de todo, incluso de nosotros mismos. 
La paz nos aburre, pero... ¿Donde se ha visto esto?. Jamás, en ningún momento de la historia de este planeta se ha visto cosa igual. ¡Aburrirnos la paz...! Pues si, así estamos. ¡Cansados de paz!.



Naturalmente solo puede haber un diagnóstico para esta "enfermedad". Estamos tan bien y tan hartos de todo, que nada soportamos... Cuando se dice nada, es nada. 
Chicos y chicas (picaflores les llamo) todo prueban y nada gustan. Cuando ya parece que han sentado cabeza y se casan, a los cuatro días (con hijos o sin hijos) se separan y vuelta a empezar. ¿Es eso una buena cosa?. ¿Estará la felicidad al final de ese túnel, de esa espiral de amores míticos que solo tienen cabida en las mentes enfermizas de nuestra juventud?.
Alcohol, drogas, psicotrópicos y sexo, mucho sexo, entre gentes que al día siguiente se encuentran por la calle y ni tan siquiera se reconocen ni saludan. 
¿Hacia donde vamos? ¿Cual es la meta de esta juventud sin metas?. Ahora nos dicen que están indignados... ¿Es que los comienzos, fueron alguna vez fáciles?. 
No es la primera vez que España se llena de basura, mientras los cerebros brillantes marchan fuera. ¿Acaso creen los jóvenes que son ellos los pioneros?.


Y el cine de hoy... ¿Qué me dicen del cine actual?. Violencia, terror... 
Como en la feria, una atracción que no te revuelve las tripas... ¡Ni es atracción ni es nada!. 
Solo cuando una máquina nos da la sensación de catástrofe inminente y posible pérdida de la vida, merece el interés de la juventud actual. 
Las atracciones "de siempre" allí se mueren de asco, salvo llegada de algún joven primerizo, al que incluso pueden insultar llamándole "nenaza". 
Antes, para destacar, uno encendía un pitillo o pedía una cerveza en el bar, ante la mirada asombrada de sus compañeros. 
¿Que podría pedir o que se tendría que encender un joven de hoy para despertar el interés y el asombro de sus compañeros?. 
¡Como no fuera un cubo de gasolina para lanzarlo en el local y pegarle fuego!




Cine... ¡el de antes!.

La cita con las chicas, ir a ver los "cuadritos" especie de tráiler en grandes fotos de cartón que, a la entrada del cine, se exponían por la mañana. 
Después, por la tarde, tras la sesión de "guateque", todos al cine cogidos de la mano con la chica de nuestros sueños. 
Nadie se acordaba del argumento de la película a la salida... Ni siquiera el título o el nombre de los protagonistas. 
En lo español: Marujita Diaz, José Isbert, Manolo Morán, Sarita Montiel, Carmen Sevilla, José Luís López Vázquez, Paco Martínez Soria, Fernando Rey... 
O extranjeros: Marlon Brando, Clark Gable, Sofía Loren, Burt Lancaster, Bette Davis, Gloria Swanson, Gary Cooper, Rita Hayworth, Gina Lollobrigida, John Wayne y un larguísimo etcétera, de varias páginas.















La primera película que se hizo en España tenía el título un poco largo: "Salida de misa de doce de la Iglesia del Pilar de Zaragoza". 

No la he visto, pero el argumento no parece tener mucho suspense...(!) 
Fue rodada con un aparato Lumiére adquirido el año 1.896 en la misma fábrica de los inventores en Lyón. 
Eduardo Jimeno Correas, aprovechando las Fiestas del Pilar estrenó el famoso artilugio pasando dos películas: la señalada anteriormente y otra titulada "Saludos"
Lo de las historias para no dormir, no estaba inventado todavía.
Sin embargo no era la primera rodada en España puesto que los hermanos Lumiére habían rodado el año anterior una corrida de toros. 



El año siguiente (1.897) ya se rodó una película con argumento.(!) El título: Riña en un café. 
Vamos, ¡una historia para meditar...! Una obra del prolífico fotógrafo y director barcelonés Fructuós Gelabert.
Aquel mismo año se rodaron tres películas más con títulos a cual más interesante: Llegada del tren a una estación, Demolición de un muro y Salida de los obreros de una fábrica.
Naturalmente estamos hablando de cine mudo, porque si hubiera sido sonoro ya hubiera sido... ¡El no va más!.
Bajo las pantallas de todos los cines un pianista, no siempre profesional y con un viejo piano siempre desafinado, acompañaba las imágenes con piezas musicales tampoco acordes al tema que se visualizaba.
En fin, ¡Cosas de antes de la guerra...! (dirían los viejos). Los jóvenes dirían algo más sonoro...
¡Vaya mierda!. (Por ejemplo).

RAFAEL FABREGAT

6 de octubre de 2010

0169- RAICES DEL TEATRO BENAVENTE.

Estoy convencido que todos los habitantes de Cabanes, que han conocido el esplendor de este local de cine y espectáculos, revivirán con nostalgia y agrado cuanto aquí se exponga a continuación. Sin embargo los años pasan rápido y, puesto que solo estamos de paso en este mundo, poquísimas personas quedarán vivas ya para contar los inicios de tan emblemática sala. Sin embargo, sí quedan todavía muchas de aquellas gentes que hemos disfrutado de todo lo que allí se hacía como forma de alegrar las amarguras de la vida cotidiana de posguerra. Ahora, no es que todo esté en declive, sino...¡en ruína total!
Cuanto se expone a continuación, en cursiva y negrita, forma parte de un trabajo realizado por mi hija ANA MARIA FABREGAT SEGARRA, correspondiente a la asignatura optativa "Patrimonio Cultural", dentro de la Licenciatura de Humanidades, realizada en el año 2.000 en la Universidad Jaume I, de Castellón de la Plana. 

Para los pormenores de la exhibición cinematográfica y de espectáculos que allí se han vivido, así como los personajes y anécdotas allí sucedidos, remito al lector a mi entrada 0034-Teatro-Cine Benavente de Cabanes en la seguridad que encontrarán realidades y chascarrillos sobre las cosas que entonces eran cotidianas.

LAS OBRAS.
El año 1.926 el médico y cirujano cabanense Don Juan Bautista Torlá Pallarés, decidió la construcción del "Teatro Benavente" y él mismo elaboró todo el proyecto y planos correspondientes. Al frente de tan importante obra estaba el albañil de la localidad Rafael Julve y su ayudante Eulogio Traver, siendo otros muchos los oficiales y peones que trabajaron. Toda la decoración interior, el mobiliario y la fachada fueron encargadas a Jacinto Villanueva, que vino desde Valencia atendiendo la llamada de su amigo Torlá.

Don Juan, aparte de pertenecer a una de las familias más acaudaladas de Cabanes, era un gran aficionado a la música. Mientras estudiaba en Valencia la carrera de medicina, mantuvo contacto con numerosos intelectuales y artistas de la época y la influencia de éstos y su gran afición musical alumbraron en su mente la idea de construir un gran Teatro en su Cabanes natal. Tras un año de trabajos constantes, la inauguración del Teatro Benavente de Cabanes se llevó a cabo el día 14 de Marzo de 1.927.

EXPLOTACION.
Nunca ha cambiado de propietarios y actualmente pertenece a Don Félix Serrano Torlá, médico pediatra ya jubilado, nieto del fundador. Sin embargo sí cambió de empresarios.

Nelo Bacora sobre el escenario del Benavente.
El día de la inauguración del Teatro Benavente se programó cine mudo con la película "El cura del pueblo" (de Canaro), acompañada de gramola; el sainete "Nelo Bacora" (de Josep Péris) y la comedia "Mal de amores" (de Quijote). Posteriormente las películas de cine mudo se acompañaron siempre con piano. Habida cuenta la afición local al teatro, en esta primera etapa aparecieron compañías vocacionales de la localidad o pueblos próximos, pero unos años después se llevó a cabo la contratación de compañías foráneas. Estas actuaciones se alternaban con sesiones cinematográficas. Primeramente, fue el propio Juan Bautista Torlá el que dirigía el negocio pero, pocos años después, se dio cuenta del mucho trabajo que esto representaba y decidió alquilar el local. El primer empresario que lo alquiló fue Diego Perona, director de una compañía de teatro castellonense.

Una vez por semana (al parecer los domingos) su compañía representaba en el Teatro Benavente sus sainetes que complementaba con la proyección de alguna película. De su mano llegó a Cabanes en el año 1.936 la primera película sonora y varias compañías de teatro y variedades que llegaban desde Valencia. Sin embargo seguían proyectándose algunas cintas de cine mudo y, aún en los años 60, el famoso piano que ambientaba aquel tipo de cine y muchos de los espectáculos allí exhibidos todavía permanecía en la sala. Todos los que en este momento tenemos más de cincuenta años lo hemos conocido. 

Este señor mantuvo el local aproximadamente hasta 1.950, continuando la actividad Víctor Reverter, un señor de Almazora al que los cabanenses denominaban sencillamente "Víctor el cinero". Sin embargo solo estuvo al frente del negocio 7/8 años puesto que los jóvenes de la localidad se rebelaron contra él (impidiendo el paso de los espectadores a la sala) porque subió una peseta el precio de la entrada de adultos. Unas semanas después, ante las numerosas quejas de los vecinos por el cierre de la sala, el farmaceútico local Miguel Solsona se animó a abrirlo, aunque con poco éxito. Le siguió ya de forma definitiva Laureano Boira, propietario de una de las tiendas emblemáticas de la localidad y empresario que ya tenía otras dos salas de cine en pueblos cercanos.

ESPLENDOR.
Con Laureano Boira, el Teatro-Cine Benavente vivió sus años de máximo esplendor. La oferta semanal era sesión de estreno la tarde y noche de los domingos y películas de menor calidad en las sesiones de noche los jueves y sábados. Para la sesión dominical el empresario no reparaba en gastos y las películas más actuales llegaban a Cabanes al mismo tiempo que en el mejor cine de la capital. 

El lleno estaba asegurado y el llamado Laureano no arriesgaba en absoluto el elevado coste de traer a un pequeño pueblo cintas de estreno. Lo mismo sucedía con los espectáculos de "variedades" que el citado empresario era muy dado en traer a la localidad.
Cualquier fecha distinguida, o la llegada de la Compañía a nuestra capital provincial, eran suficiente excusa para que los vecinos de Cabanes pudieran disfrutar de un espectáculo, nunca permisible económicamente para localidades de tan pocos habitantes. Laureano tenía vista de lince para los negocios y no dejaba nada al azar. Apenas contratado el espectáculo de turno, la edición de unos fajos de folletos y un par de vehículos con altavoces montados en la baca, informaban a todos los pueblos del entorno. Unido esto a la impresión de una buena cantidad de folletos, que se lanzaban y se repartían también en los cines la semana anterior, quedaba garantizado el lleno de la sala.

Dependiendo de lo que contrataba Castellón (sábado noche o domingo tarde) el avispado empresario de Cabanes, obtenía siempre un mejor precio (si era en sábado) o la posibilidad de hacer dos funciones por el mismo precio, si era en domingo. 
El éxito era tal que, ante la insuficiencia de las butacas disponibles, la gente se sentaba con sillas en los pasillos de la sala, tanto el central como los laterales, en una actuación insensata que el empresario permitía. Afortunadamente nada pasó jamás...

VIGENCIA

Aunque no tengo datos sobre la fecha de cierre, no será muy aventurado decir que el local funcionó hasta mediados de la década de los años 70, que es la del fallecimiento del citado empresario ya que nadie más explotó el local, con la única excepción de diferentes funciones de teatro llevadas a escena por parte de la Asociación de Pensionistas y Jubilados de Cabanes, "La Velà" organizada por la Asociación Juvenil y otros espectáculos creados por la Asociación de Padres de Alumnos del Colegio Público Nuestra Señora del Buensuceso de Cabanes.
Después, silencio...

Gary Cooper y Burt Lancaster ya no vacían su revólver contra los indios; Sofía Loren no luce su espléndido escote ni se besa con Cary Grant, en películas casi siempre para mayores de 18 años. Tampoco suenan en la sala las voces de Jorge Negrete, Antonio Molina, Pepe Blanco y Carmen Morell, Antonio Machín o Rafael Conde "el titi"...
Ya nadie pregona las populares "rosquilletas"; tampoco los cucuruchos de cacahuetes y altramuces o las gaseosas locales Beltrán.
La "tía Carmen" abandonó las "chucherías y marchó a Pobla Tornesa, "Paulino" se casó y también marchó a vivir a Oropesa del Mar, "Vicentica la Valenta" abrió tienda en su casa del "Planiol".
Todo acabó... Ya no sale el insoportable "tufo" que asfixiaba a los espectadores próximos al Servicio de caballeros, es más, como puede verse en la foto la caseta que los ubicaba esta prácticamente derrumbada... Ya no salen los espectadores por la puertecita que se ve a la izquierda de la fotografía a fumarse en el patio un cigarrillo en el descanso.

 Los hierros de las puertas enrejadas que, desde la calle, dan acceso a los patios de tan emblemático local ya no son doblados por los niños que, ante la miserable situación de no tener en el bolsillo las dos pesetas que costaba la entrada, accedíamos a la sala saltando tan peligrosa verja, vulnerando la sagaz vigilancia del "tío Sentet el Teulé" que, aunque no cobraba jornal, vigilaba muy de cerca las fechorías de los muchachos cabanenses...
Ya nadie nadie va, tras la obligada misa, a ver los "cuadritos" de la película de la tarde dominical, tampoco nadie lucha por conseguir butaca en la última fila del cine, ni en la última grada del "gallinero" cabanense... que tantas cosas nos podrían contar.
Como tantas veces he dicho... ¡NADA ES PARA SIEMPRE!

RAFAEL FABREGAT