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11 de junio de 2020

2979- HISTORIA DEL PAPA PABLO III.

Papa nº 220 de la Iglesia Católica, nació en Canino (Estados Pontificios) el año 1468 y murió en Roma el año 1549, ocupando la silla de Pedro durante 15 años. Pertenecía a la familia Farnesio y fue ordenado sacerdote a la edad de 51 años. Sin embargo su carrera eclesiástica fue rápida e imparable. Aún sin ser sacerdote, en 1493 el Papa Alejandro VI, que era amante de su hermana  Julia Farnesio, le nombró cardenal diácono, promocionándolo hasta llegar a Rector del Colegio Cardenalicio. Durante el pontificado de Clemente VII fue nombrado cardenal-obispo de Ostia, obispo de Parma y Administrador apostólico de Benevento. En esta última etapa tuvo cuatro hijos con Silvia Ruffini, miembro de la nobleza romana.
En 1534, a la edad de 66 años, el cónclave le eligió Papa sucesor de Clemente VII. En la corte llevó una vida lujosa y practicó el nepotismo, engrandeciendo a todos los miembros de su familia. Uno de sus primeros actos como pontífice fue nombrar cardenales a dos de sus nietos, Guido Ascanio de 16 años y Alejandro Farnesio de 14. Protestados y criticados en principio, estos nombramientos pronto fueron olvidados al incorporarse al Sagrado Colegio Cardenalicio aquellos que más levantaron la voz. Entre sus prioridades estaba el asegurar los dominios papales y reforzar la posición de su familia. A tal fin creó un ducado para su hijo Pedro Luís que unió Plasencia y Parma, pero esto provocó litigio con el gobernador de Milán y acabó con el asesinato de Pedro Luís, al tiempo que Plasencia se apartó de los Estados Papales. 

También en 1534 el rey Enrique VIII de Inglaterra rompió sus lazos con Roma y asumió la dirección de la Iglesia mediante Acta de Supremacía aprobada por el Parlamento de Inglaterra. Algunos opositores eclesiásticos fueron encarcelados y decapitados. Dos años después el monarca inglés disuelve los monasterios al tiempo que el fraile Martín Lutero predica en Alemania la instauración de una nueva Iglesia contraria a los dogmas de la Católica romana y consigue que su idea se propague rápidamente por todo el norte de Europa. Centro Europa sigue sin embargo fiel a los predicamentos romanos. Tras varios fracasos Pablo III consiguió el apoyo de Francia y de Carlos V de Alemania, apoyando con tropas y dinero la guerra contra los protestantes. Finalmente el Concilio de Trento fue celebrado y sentadas las bases de reforma y obediencia.
Pero Pablo III no todo lo hizo mal. Con motivo de la evangelización del Nuevo Mundo, en 1537 y por medio de la Bula Sublimis Deus, prohibió que los indios fueran esclavizados declarando que eran hombres con derecho a su libertad, a disponer de sus posesiones y a abrazar la fe de Cristo predicada de forma pacífica. 

Asesorado por el cardenal Gian Pietro Carafa, en 1542 y con el fin de impedir el avance de la herejía protestante, estableció la Inquisición romana. En 1543 el clérigo polaco Nicolás Copérnico publicó su estudio sobre astrología, al descubrir que la Tierra giraba alrededor del sol y se lo dedicó al Papa que lo acogió con entusiasmo, puesto que también él tenía tales aficiones. Ese mismo año y aconsejado por el astrólogo Luca Gaurico, que consideró era un año propicio, reinició las obras de la Basílica de San Pedro, construyendo la Capilla Paulina.
El personaje más destacado de aquel renacer romano fue el artista y arquitecto Miguel Angel, que aceptó pintar en la Capilla Sixtina el Juicio Final y en la Paulina la Conversión de San Pablo y el martirio de San Pedro. También quedó encargado de urbanizar la Plaza del Capitolio y las obras de la nueva Basílica de San Pedro. Con un encargo tras otro, Miguel Angel ya trabajaría en Roma el resto de su vida. La obra principal de Pablo III fue impulsar el saneamiento de la Iglesia, a lo largo del Concilio de Trento, un concilio ecuménico desarrollado en veinticinco sesiones discontínuas de ocho años de duración (1545-1563) y presidido por tres Papas distintos: Pablo III, Julio III y Pío IV. El 10 de Noviembre de 1549 el Papa murió de forma repentina. Sufrió una fiebre violenta y falleció en el palacio del Quirinal a la edad de 81 años. Sus restos descansan en la Basílica de San Pedro en una tumba del escultor Guglielmo della Porta. 

RAFAEL FABREGAT


16 de febrero de 2020

2944- PARÍS TESTIGO DEL HORROR.

La mañana del miércoles 16 de Octubre de 1.793, más de 10.000 personas esperaban incansables aquel espectáculo irrepetible. En la actual plaza de la Concordia no cabía un alfiler. Desde primera hora de la mañana se encuentran allí de pie, para no perderse ni el más mínimo detalle de ver como una reina, hasta entonces su reina, es "afeitada por la navaja nacional". Después de tantas horas de espera ya se conversa amigablemente con los vecinos sobre el tiempo y la política del momento. Incluso se bromea tratando de adivinar cuantas cabezas más tendrán que caer en el cesto hasta que los ánimos de la multitud se calmen definitivamente. Mientras tanto los vendedores, cesta en mano, van pregonando su mercancía intentando sacar provecho de semejante concentración de gente: panecillos, limonada o unos frutos secos para pasar el tiempo.

No es una obra de teatro callejero lo que todos esperan ver, sino la decapitación de la mujer más importante de la historia de Francia y Europa. Reina consorte de Francia y Navarra y Archiduquesa de Austria. EL Tribunal Revolucionario la había condenado dos días antes a la pena capital por traición, por promover toda clase de intrigas, de satisfacer todo tipo de caprichos desmesurados arruinando las finanzas del país, e incluso de mantener relaciones incestuosas con su hijo Luis Carlos, el Delfín de Francia. Hay que ver hasta donde puede llegar la imaginación de los intrigantes en tales circunstancias. Ya fue detenida el 1 de Agosto del año anterior, con motivo del triunfo de la Revolución. Aquel mismo día ya fue trasladada de la Torre del Temple a la Conciergeríe, antigua fortaleza convertida en sede del Tribunal. María Antonieta sabe que ha llegado su última hora, pues nadie sale de allí si no es para ir al cadalso. 

Se despidió de su hija María Teresa y de la princesa Isabel, su cuñada, pero no de su hijo Luis. No se lo permitieron. Llegó allí con un fardo en la mano, como único equipaje y fue inscrita con el número 280 y como "conspiradora de Francia". Tres meses estuvo en aquella fría y húmeda mazmorra, fría a la medida que el otoño se acercaba. Jamás volvió a ver a sus hijos, su marido hacía ya nueve meses que la había precedido en este duro trance. Tenía 37 años, pero aparentaba 60. Allí pasó sus últimos días enrollada en una manta, hasta aquel fatídico 14 de Octubre de 1.793. El día de su nacimiento, Día de los Difuntos de 1.755 en Viena, ya se presagiaba la corta vida a la que tendría que enfrentarse. El parto fue largo, difícil y agotador. En día anterior Lisboa fue destruía casi al completo por un histórico terremoto. Los reyes de Portugal, que habían de ser sus padrinos, no pudieron acudir por el desgraciado acontecimiento.

Aquella niña que vio su primera luz en tan lóbregos momentos, despertaría sin pretenderlo más odios que ninguna otra soberana de la época. Cuando el Tribunal le leyó la sentencia dos días antes, aún tuvo la valentía de dirigirse al Presidente para decirle: "Fui tu reina y me quitaste mi corona. Mataste a mi esposo tu rey y me has quitado a mis hijos. Solo te queda mi sangre. Tómala pero no me hagas sufrir más tiempo".
Antes de subir al cadalso escribió una carta a su cuñada: "Me acaban de condenar a que me reúna con vuestro hermano, el rey. Como él soy inocente y solo espero mostrar su misma firmeza en el último momento. Me siento tranquila pues ningún mal he hecho a nadie. Solo tengo el pesar de abandonar a mis pobres criaturas".  También a su mejor amiga Lady Elyzabetyh le escribió y le mandó un saquito con perlas grises, brillantes y rubíes, por si algo pudiera cambiar, pero el carcelero lo confiscó todo y no pudieron llegar a su destino.

A las 11 de la mañana apareció en la prisión el verdugo Henri Sanson, hijo de aquel que ejecutó al rey Luis XVI el 21 de Enero del mismo año. La esposa del director de la prisión le cortó el pelo a la reina y el verdugo se metió los mechones en su bolsillo. Acto seguido la subieron a un carro junto al padre Girard, párroco de Saint-Landry, designado por el Tribunal para acompañarla en su trayecto. La reina se negó a confesar, al rechazarle que pudiera elegir sacerdote. El verdugo detrás de la reina en la carreta. El vehículo se abrió paso por las calles abarrotadas de gente con la reina atadas sus manos en la espalda, como un preso cualquiera y soportando los insultos de la multitud. Nada menos que 30.000 soldados cubrían todo el trayecto. Al llegar a la plaza solo una silueta se eleva sobre el hervidero de curiosos: la guillotina, con su puente de madera.

Paró la carreta y la reina bajó en último lugar, pálida y derrotada por el cansancio y los insultos de los 10.000 espectadores morbosos que la acribillaban a insultos. Cegada por un sol del que había estado tanto tiempo privada María Antonieta perdió uno de sus zapatos, hoy conservado en el Museo de Bellas Artes de Caen. Contrariamente a lo que hizo su esposo y rey Luis XVI, ella no se dirigió a sus anteriores súbditos. Los ayudantes del verdugo la colocaron sobre la plancha de madera de la guillotina y la sujetaron con el cepo en forma de media luna. NI un minuto transcurrió cuando el verdugo dejó caer la afilada hoja de la guillotina, que segó la cabeza de la reina y después la recogió para mostrarla a la muchedumbre. Eran las 12 horas y 15 minutos. La muchedumbre, todos a una, gritaron un ¡Viva la República!. Se cuenta, sin embargo, que todos los presentes abandonaron la plaza en un silencio sepulcral...

RAFAEL FABREGAT

22 de enero de 2020

2935- ESTO ES SOLO EL COMIENZO...

El actual gobierno de España, sin mayoría y solo posible con el apoyo de los independentistas catalanes y vascos, tendrá que repartir favores de todo tipo para poder subsistir. A costa de los territorios pobres, habrán de favorecerse todo tipo de requerimientos políticos y económicos en cantidad que pronto serán insostenibles. De momento y tal como ya esperábamos todos, se favorecerá que aquellos que buscaron la ruptura de España, proclamando la independencia de Cataluña, salgan lo más pronto posible de la cárcel a la que fueron condenados por el Tribunal Supremo. Nuevas leyes, que como Gobierno de España tienen derecho a decretar, harán que los facinerosos abandonen entre risas los barrotes que ahora les custodian y puedan en breve organizar otros referendos y algaradas que acaben permitiendo la ruptura del Estado Español.

Con esas nuevas leyes que conoceremos en breve, la división del Estado y su conversión en un país federal será poco menos que inevitable. Claro que con ser triste estas medidas no serán las peores... No es fácil ser rico sin dinero y eso es lo que este Gobierno pretende. Con el aumento del SMI se perderá competitividad y sin ella los clientes perderán todo interés en nuestros productos. El campo ya se está abandonando por esa causa, pero detrás vendrá la industria y el turismo. Ojalá me equivoque pero si esto es así, que parece lo más lógico, la economía del bienestar no llegará ni a las paupérrimas previsiones del café para todos. El Sanchismo no podía elegir peores compañeros de viaje: Populismo, Comunismo y Separatismo. Un pequeño país como el nuestro solo aspiraba a mantener lo que ya tenía: Salud, Educación y Protección Social, pero veremos si ello será posible.

De la mano de catalanes y vascos se aprobarán nuevos estatutos y se derogarán otros en vigor, facilitando su permanencia en el Poder a costa de perder el bienestar general. Pedro Sánchez ha dejado claro que un Gobierno de consensos no es el que pretende. Su egocentrismo no se lo permite. El quiere brillar en solitario, aunque sea a costa de destrozar el país y a sus habitantes, motivo por el cual los derechos fundamentales y las libertades públicas están sobre el alero, a punto de desmoronarse. Con los votos de los golpistas a su favor, no le será difícil reformar estatutos y sus procedimientos sin que el resto de la Cámara pueda hacer nada al respecto. Claro que su voluntad política no lo es todo, pues para aprobarlos es indispensable un referéndum y es por lo tanto el pueblo quien podrá decidir.

Veremos también qué pasa con una posible modificación de la Constitución, algo más problemática pero no imposible. De lo que se trata es que, en caso de ruptura nacional, el Fondo de Compensación mantenga la inversión en las autonomías o provincias deficitarias.
La separación de poderes, de la que tanto alardeamos los españoles, es papel mojado si tenemos en cuenta que es el poder legislativo el que dicta su funcionamiento y gobierno. Tanto la Justicia como el Poder Judicial pueden modificarse mediante mayoría absoluta y es ese mismo sistema el que nombra a los miembros del Consejo General del Poder Judicial que nada tienen que ver con el Congreso y/o el Senado. Lo mismo para el Tribunal Constitucional, sus miembros y funcionamiento, así como las tipificaciones del Código Penal. Nada escapa al poder del Gobierno, que para eso está.

Incluso el régimen electoral y su reparto de representaciones podría ser modificado a voluntad. Hace ya mucho tiempo que los diferentes grupos políticos reconocen la necesidad de actualizar el Reglamento del Congreso a los nuevos tiempos. Aunque solo hace falta una mayoría para hacerlo, el acuerdo nunca fue posible puesto que los partidos siempre consideraron necesario que fueran mediante consenso. 
Los últimos intentos no vieron la luz ante la exigencia de los independentistas de que el catalán se introdujera en los debates al mismo nivel que el castellano, lo cual ahora podría ser posible con este nuevo Gobierno tan favorable a concederles cuanto pidan. 
También en su relación con la Corona el gobierno de Sánchez puede tener mucho que decir, pues una ley orgánica podría cambiarlo todo. Ya no digamos en cuanto a los límites provinciales o autonómicos, puesto que de no mediar características históricas, también pueden ser modificados. 
Lo que pasará, ni ellos mismos lo saben. Solo el tiempo lo aclarará todo...

RAFAEL FABREGAT

21 de enero de 2020

2934- ROMPER ESPAÑA.

España es, en este momento, el único país de la Comunidad Europea con ministerios ocupados y gobernados por comunistas. El actual Gobierno social-comunista no tiene otro objetivo que mutilar la Constitución Española para sacar de quicio a todos cuantos no comulguen con sus argucias rupturistas. De conseguir sus objetivos, obligatoriamente aquello de "las dos Españas" saldrá nuevamente a la luz fomentando una vez más la confrontación entre los españoles. En cuatro días mal contados ya están consiguiendo desestabilizar la Democracia y lo que es peor desprestigiar al país que nos vio nacer. La mitad de los españoles no piensan como ellos pero eso les importa un pito. 

Ante la falta de claras mayorías, nuestro Gobierno sabe perfectamente lo que es introducir "decretazos" por la vía de los hechos consumados.
Sus principales herramientas la domesticación del Poder Judicial a su servicio y la alteración de la libertad educativa. 
Los demócratas españoles tendrán difícil responder a semejantes desafíos. 
El Gobierno allana el terreno al separatismo y a la reforma de una Constitución que no acaba de encajar en sus planes autocráticos de corte comunista-republicano. 

Para conseguir tales fines hay que implantar la inmunidad a quienes operen a favor de tales objetivos y en contra de la opinión de quienes estén a favor de la normalidad hasta ahora suscrita por la totalidad de fuerzas políticas en la Transición de 1978. 
Es como decir que aquella gente eminente, que supo llevar a España de la Dictadura a la Democracia, en paz y prosperidad, eran poco menos que imbéciles ignorantes.
Con la reforma constitucional que pretenden se establecerán nuevos derechos y reformas territoriales que favorezcan las ambiciones de las autonomías más poderosas, en detrimento de los territorios peor ubicados en el mapa económico nacional e internacional. 

Completando la idea rupturista de Zapatero y la revisión de la Transición que él pretendía, se incentivará la idea de "las dos Españas" rompiendo la concordia entre españoles. 
Contrariamente a lo que se predica, los ricos serán más ricos y los pobres más pobres. ¿Es esa una meta que merece la pena lograr?. ¿Para favorecer a quien?. ¡Como no sea a sus amigos o a ellos mismos...!
Caso de que estos criterios no puedan ampararse en una reforma de la Constitución, la organización del Gobierno actual llevará igualmente hacia esos objetivos. A la España silenciosa le tocará espabilar o se verá gravemente perjudicada.

Nuestra única defensa tendrá que estar amparada por la actual Constitución y la negativa a su reforma, salvo que sea en Referéndum. Toda Europa está actualmente presionada por esta corriente reformista del populismo nacionalista y no será fácil luchar contra ella. Solo con serenidad y firmeza absoluta podremos mantener este mundo que tantos esfuerzos costó conquistar. No podemos olvidar que los 40 años de Democracia vividos han sido los mejores de la Historia de España y no debemos renunciar a ese bienestar conseguido con tan duro trabajo. Que no sean cuatro vividores quienes nos arrebaten lo que tanto costó conseguir. Esta incertidumbre ha de ser superada y solo unidos podremos lograrlo.
Nuestra respuesta no debe ser la confrontación, sino la Constitución.

RAFAEL FABREGAT


7 de enero de 2020

2929- LA LOTERIA DEL NIÑO.

No fue ayer, sino hoy cuando les ha tocado la lotería a muchos, incluido alguno de mis "amigos" más próximos. No ha sido la del Niño, pero me alegro por ellos. A nuestra edad, los que estamos "tocados" de uno o varios órganos vitales, una legislatura puede significar lo que nos quede de vida y claro... Para quienes comulgan con el "redentor", que no ha ganado las elecciones pero ha sabido afianzarse, a fuerza de talonario legislativo, un cuatrienio más en su estancia palaciega, es de suponer que esta noche dormirán plácidamente como si también ellos hubieran cambiado el colchón de su cama. Mis felicitaciones por ello.
Yo, pobre de mí, soy un simple excurrante que, para mi desgracia, la mala salud hizo que se me otorgara una pequeña pensión de enfermedad que no fue permutada en el momento de cumplir la edad de jubilación y aquí seguimos con ella.

Más de cuatro dirán que he tenido suerte por recibir esa exigua pensión de enfermedad que apenas supera a la de los mangantes que no han trabajado ni cotizado en su vida. Bueno, pues según se mire. Desde luego, menos es nada, pero habiendo cotizado desde que me casé hasta el momento de detectarse mi enfermedad, se suponía que la "ayuda" recibida cambiaría a una pensión más o menos normal en el momento de cumplir la edad de jubilación. ¿Sí?. Pues no. Según mi gestor y lo que compruebo mensualmente en mi cuenta bancaria, la pensión por invalidez (no contributiva) es lo que me corresponde por los siglos de los siglos y hasta que la muerte nos separe. Mucho se habla de aumentar la pensión de los desfavorecidos pero, con los aumentos por porcentaje, año tras año las pensiones de quienes más cobran van separándose más y más de aquellos que cobran poco. Y los social-comunistas no solo están conformes, sino que se ríen incluso.

A mí ya nada me extraña pues sé de sobras que los socialistas de corazón todos son pobres. Por muy socio-comunistas que digan ser, no conozco a nadie de los que tienen dinero y/o buenas pensiones, que se quejen por recibir los aumentos por porcentaje y menos aún que compartan lo suyo con los necesitados. Y digo yo... ¿El precio de las patatas o de los tomates no es igual para todos?. Pues si esto es así, que así es, ¿por qué no aumentan a todos las pagas en la misma cantidad?. Cinco, diez, veinte, cincuenta, cien euros mensuales... ¡Lo que sea, pero todos igual!. Los que cobran más dirán que este sistema no es justo, pero no sabrán decirme por qué. Su respuesta siempre es la misma: ¡Por qué no cotizaste más!. Mi respuesta también es siempre la misma: El autónomo paga normalmente el mínimo y muchas veces por auténtica obligación, puesto que apenas le llega para poder mantenerse a flote.

El trabajador por cuenta ajena responde siempre envalentonado diciendo que él cobra más porque pagó mucho más. Ya se que es una batalla perdida, pero yo siempre respondo que el trabajador asalariado no cotizó ni un solo céntimo, sino que es el empresario contratante el que (obligatoriamente) es quien cotiza por él en la Seguridad Social. La pescadilla que se muerde la cola replica indignada que lo que cotiza el empresario es fruto de una retención que se le hace al trabajador y tal y tal. Ya lo sabemos, pero también sabemos todos que ni la cotización ni la retención que se le hace es algo voluntario, ni por una parte ni por la otra. Cuando tu accedes a un trabajo preguntas por el salario neto que cobrarás a fin de mes y si la cifra te gusta lo aceptas o lo dejas correr. Estando cubierto por el Paro o por una Ayuda Social, nadie acepta trabajar por un sueldo que no triplique esas cifras. Ya no hay tontos. 

Todo el mundo está bien asesorado y muchos incluso le piden al empresario que les bajen el sueldo sobre el papel, para no llegar a esos mínimos que impiden cobrar las Ayudas Sociales a esposas, hijos, etc. Todos conocemos gente que han ido a darles trabajo y lo han rechazado... "A menos que me pagues en negro no voy, ya que si me das de Alta pierdo las Ayudas". Así están las cosas en este país de pandereta. Pillo es el que pilla y tonto el que se deja pillar. Naturalmente si el social-comunismo es la fuerza política más predispuesta a proteger esta forma de vida laboral, es de esperar que mientras la economía pueda aguantar no les faltarán votantes. Claro que aquellos que solo vean virtudes a esta forma de gobernar pronto se llevarán un chasco... Aumento del IBI, del IVA, de los Impuestos Especiales, Directos, Indirectos, de Transmisiones, etc. Pero estos son solo para los pobres, los ricos no suelen pagar impuestos...

RAFAEL FABREGAT

19 de noviembre de 2019

2911- EL GARROTE VIL.

Forma de ejecución impuesta por Fernando VII (1784-1833) y que estuvo en activo en España hasta el final de la dictadura de Franco. En aquellos tiempos y ya desde muy atrás, las ejecuciones públicas despertaban mucha expectación y también la prensa daba cuenta entre sus páginas de todos los pormenores de las mismas. Tan estremecedores y morbosos que pocos se resistían incluso a dar detalle de las últimas palabras del reo: "Hagan de mi lo que quieran pero rápido", etc. Alguno de estos verdugos tenían costumbre de acabar su trabajo con alguna frase: "Ala, con la música a otra parte". Los había muy concienzudos en su trabajo y hasta presumían de ello. "Vean, ni un pellizco, ni un rasguño, nada, tres cuartos de vuelta y en dos segundos..." Así eran aquellas gentes que tenían de su profesión el mismo orgullo que si fueran cirujanos.

Cada una de aquellas ejecuciones sumarísimas significaba para la prensa tres o cuatro páginas que los lectores consumían con avidez. El propio periódico solía decir que presenciar las ejecuciones era una acto verdaderamente dramático y sumamente desagradable, pero era su trabajo y había que darle al público lo que éste demandaba. Los periodistas seguían incluso a los verdugos hasta las diferentes ciudades en las que se les llamaba. El día anterior ya podías leer en el periódico lo que los reos habían cenado la noche anterior y si habían hecho algún comentario al respecto, visitas de sus familiares, últimos deseos, etc. También se informaba de lo que el verdugo cobraba por dicho trabajo que, aunque muy similar, podía ser diferente según la plaza.

La tarifa habitual a principios del siglo XX solían ser 50 pesetas por la ejecución; 40 ptas. por los gastos de desplazamiento; 17 ptas. de dietas; y 15 ptas. por transporte de aparatos. Total 124 pesetas que el verdugo cobraba inmediatamente después de realizar el trabajo. ¡Un dineral!.
Es histórica, por chapucera y horrorosa, la ejecución del soldado Juan Chinchurreta, como autor del crimen de Anzánigo, donde había dado muerte al joven de 24 años Pascual Abad con el único objetivo de robarle las 50 pesetas que había cobrado por su trabajo en las obras de la línea ferroviaria de Zaragoza a Canfranc. Chinchurreta había sido detenido junto a otro soldado y un cabo, pero él mismo había declarado ser el único autor del crimen y ambos compañeros fueron indultados.

Aún habiéndose confesado culpable y recibir el perdón de la familia de la víctima, Chinchurreta no obtuvo clemencia del Gobierno y se fijó su ejecución para el 17 de enero de 1893. Aquella ejecución marcó un hito para los aragoneses liberales y anarquistas que ya pedían desde tiempo atrás el final de aquellas ejecuciones y más aún en plaza pública. Hasta las tiendas cerraron y algunos verdugos se negaron a "trabajar" en la ciudad de Zaragoza. A pesar de todo el caso de Chinchurreta siguió adelante y para su desgracia le tocó a José González Irigoyen ser su verdugo. El hombre tenía ya cumplidos los 81 años y apenas si podía subir al patíbulo, pero le gustaba su profesión y seguía a pesar de la edad. El octogenario verdugo se alegró por tanto de que el reo no obtuviera clemencia y acudió a su trabajo. 

Con el pelo totalmente blanco, encorvado y achacoso, presentaba un aspecto antipático y extremadamente repulsivo. 
Irigoyen cumplía sus obligaciones con gusto y estuvo probando el mecanismo hasta la llegada del reo. Primero le quitó la chaquetilla al militar y le ató de pies y manos, no tan bien como debiera haberlo hecho. El verdugo le ajustó la anilla al cuello y, poniéndole un pañuelo negro en la cara del reo, ya sin mediar palabra apretó el tornillo que había de romperle el cuello por dislocación de las vértebras. Normalmente con menos de una vuelta de tornillo la muerte es inmediata pero, en este caso, como el reo no tenía los pies bien atados, éstos se lanzaron al aire en movimientos convulsivos y el verdugo, en medio del griterío de la muchedumbre, tuvo que dar hasta cinco vueltas completas al tornillo para acabarlo de matar.

El escándalo fue inmenso y, abierto el correspondiente expediente, el octogenario fue inhabilitado por no poder ejercer su oficio con la necesaria fortaleza física. Siete años después otros dos presos esperaban su ejecución en Zaragoza pero las protestas del gobierno aragonés y la de los vecinos, que destrozaron el cadalso, hizo que fueran indultados. Todavía gobernando el dictador Francisco Franco, el día 2 de Marzo de 1974, se llevaron a cabo dos ejecuciones por el sistema del "garrote vil". Fueron el anarquista catalán Salvador Puig y el preso común Heinz Chez, ambos condenados por la muerte del sub-inspector del Cuerpo General de Policía de Barcelona Don Francisco Anguas Barragán. De hecho, hasta la Aprobación de la Constitución Española de 1978 y la total abolición de la pena de muerte, este fue el sistema implantado en España para los condenados a muerte.

RAFAEL FABREGAT

2 de noviembre de 2019

2898- ¿QUIEN GANARÁ EL 10-N?.

Yo no lo sé, pero sin duda ganará el que la mayoría de españoles quieran. Ya, ya -se preguntarán ustedes- pero, ¿quién ganará el 10-N?. Pues es muy fácil saberlo. No el que más convenga, pero sí el que goce de las mayores simpatías. Donde dice simpatías hemos de poner dinero contante y sonante a recibir el 1 de cada mes. 

¡Que vaya tela también votar a quien sabes que va a arruinar el país y por lo tanto a tu propia familia...! Pero así son las cosas en esta España sin criterio económico, donde solo se mira el día de hoy, sin pensar en el mañana, en el bienestar general a largo plazo. En fin, vamos a ser claros... Desde mi punto de vista va a ganar el Sánchez del PSOE o el PSOE de Sánchez. ¿Por qué?. Pues sencillamente porque, haya dinero o no, es el que sube sueldos y pensiones aunque no tenga dinero y la gente no quiere ver más allá. En España la mayoría de la gente es de izquierdas y, si me apuras, incluso republicanos. Y me parece muy bien. Están en su derecho. Sabemos que no hay dinero, pero votamos a quien nos aumenta las pagas, aún a sabiendas que esos dineros no están y que para poder darlos se están pidiendo créditos que arruinan al país y a sus habitantes, como antes ya lo hicieron sus compañeros de partido. 

Lo que nos interesa a los votantes es el día a día... España es un país de pandereta donde no importa si hay o no hay dinero. Lo que interesa es que llegue a nuestros bolsillos. "El que venga detrás, que cierre la puerta". Si por nuestro gusto fuera ganarían siempre los socialistas pero claro, tontos del todo no estamos y sabemos positivamente cual es la realidad, su forma de gobernar y el dinero que tienen para ello. Los socialistas ganan el voto por el bolsillo, que es donde más nos duele. Suben el sueldo base interprofesional (que pagan las empresas aún a costa de perder competitividad y por lo tanto mercado) y suben las pensiones sin tener dinero para ello. Pero para eso están los Bancos. Pagan ayuda social a los inmigrantes y les pagan casa, luz, comida, sanidad y mucho más, todo a cargo de nuestros impuestos. ¿Es eso gobernar bien?. ¿No lo saben?. Pues yo se lo diré. ¡Ni lo sabemos ni nos importa!. Mientras nosotros estemos bien... Cuando todo se colapsa, votamos a los otros y ya está.

Esto es España y así funcionan aquí las cosas. En este país de pandereta, que jamás formará parte de la cultura europea, de lo que se trata es de llenar el estómago sin trabajar, aunque solo sea a base de lentejas. No hay cultura de país ni afán de progreso aunque, eso sí, nos divertimos como el que más. Las terrazas de los bares siempre a rebosar. ¿Son ricos los que allí están con su cerveza en la mano y tapas sobre la mesa?. ¡Que va...! Allí no hay nadie que tenga un duro, es más, la mayoría son parados y algunos por voluntad propia. Casi todos rumanos. ¿Alguien pensaba que esa gente habían venido a España a progresar?. Pues no. Han venido a vivir mejor de lo que pueden hacerlo en su país. Allí trabajan mucho y ganan poco. ¿Quien ganará el 10-N?. Pues está bien claro. ¿Quien va a ganar?. Pues el PSOE de Sánchez o Sánchez el del PSOE. El único partido político capaz de sostener a todo ese atajo de holgazanes que, como los vampiros, vive chupando la sangre de los demás. Gente que tiene el plato lleno sin dar palo al agua. ¿Cómo van a ganar los demás partidos, si no saben jugar a eso...?

"Los demás" son los miles de trabajadores autónomos, que se las ven y se las desean para poder atender los gastos normales de su casa y los impuestos creados por el Gobierno de turno a fin de reunir los fondos suficientes para poder regalarlo a los holgazanes de aquí y a los de allá. 
¡Los políticos españoles son los mejores!, los más generosos, especialmente si pagan los demás. Yo no conozco a ningún político de izquierdas que regale una hogaza de pan a un pobre. No es esa su política. Lo suyo, más bien, es robarle el dinero al trabajador para dárselo al menesteroso ficticio que, ya con la panza llena, se lo gasta en cervezas y en el mejor tabaco del estanco. Bueno, del estanco no porque, ¿para qué ir allá si lo hay en los bares?. Es más caro, pero no importa. Igual vas al estanco y está cerrado... ¡Quita, quita...!

Si llegados a este punto todavía no saben quien ganará el 10-N es porque son gente de carrera y máster; estudiante universitario con beca y "Erasmus" en el extranjero, que tampoco sabe de donde sale el dinero. Me pregunto si los padres de estos destacados alumnos son conscientes del origen de ese dinero que permite a sus cachorros tener a su servicio esas suntuosas universidades y a todo el ejército de profesores y trabajadores de mantenimiento que tanto dinero cuesta cada día. ¿De donde sale todo eso?. ¿Quien lo paga?. Porque con la matrícula... ¿Lloverá acaso del cielo, del mismo modo que le llovió a Moisés el "maná" que permitió a los israelitas llegar a la Tierra Prometida?. Está claro que aquellos matrimonios que se levantan antes de apuntar el día y llegan a su casa a las 8 o 9 de la noche, sí que saben de donde sale ese dinero pero, ¿lo saben también aquellos que han estado todo el día en el bar con la cerveza en una mano y el cigarrillo rubio americano en la otra...?

RAFAEL FABREGAT

29 de octubre de 2019

2895- INMORALIDAD POLÍTICA.

Siempre lo digo. No hay profesión más mezquina que la política. Pocas profesiones pueden asemejarse a la del matemático que, diga lo que diga y piense lo que piense, jamás podrá asegurar que dos y dos no son cuatro. El político lo es todo, menos exacto y fiable. Después de 80 años de finalizada la Guerra Civil Española y muerto el dictador 44 años atrás, el PSOE de Pedro Sánchez, ó Sánchez el de el PSOE, ha considerado absolutamente necesario sacar del Valle de los Caídos los cuatro huesos podridos del dictador, que allí reposaban sin criar malvas porque mal crecen esas plantas bajo las losas de granito, estén donde estén. Todo suma de cara a unas inminentes elecciones, ó así lo entendió este aprendiz con diploma de fotocopia y suspenso en ciencias políticas. 

No se da cuenta el "arqueólogo" que remover cadáveres solo trae a la memoria tiempos pasados que es preferible guardar en el olvido. Claro que este elemento no busca olvidar ni recordar. Con unas elecciones a tiro de piedra, de lo que se trata es de sumar votos y brillar un poco más de lo que ha brillado hasta ahora. Especialmente es lo que pretende quien ocupa un cargo no otorgado por las urnas, sino robado a fuerza de una "moción de censura" ganada por las circunstancias políticas del momento y no por la mala gestión de quien ocupaba el cargo. Más bien, apoyado por independentistas catalanes y vascos, por no decir nada más. Aznar ya marchó del Gobierno por la puerta de atrás, habiendo situado la economía española a cotas jamás alcanzadas ni imaginadas hasta entonces. Después, con Zapatero, llegó la ruina y tuvo que entrar Rajoy para sacarnos nuevamente del fango.

Sánchez no ha ganado la batalla al dictador, porque habría que ver su valentía si hubiera tenido que enfrentarse a él en vida. Es muy fácil discutir con un muerto, más aún si tienes el poder, pero hacerlo en vida es algo muy diferente. Si es que alguien acabó con el dictador y su herencia política, fue el rey Juan Carlos I que, desobedeciendo lo mandado, buscó implantar la Democracia con la presencia y acuerdo de todos los partidos políticos y muy especialmente los de la izquierda más radical, hasta entonces en el exilio. La grandeza de la Transición fue justamente ese abrazo de "rojos y azules" que alguno de estos últimos confundió con una traición. No era tal, sino la fusión que España necesitaba para implantar una Democracia seria, eficaz y pacífica.

Algunos españoles de bien, casi lloraron cuando vieron que Fraga (populares) y Carrillo (comunistas) se fundieron en un abrazo, bajando cada uno de su pedestal para conseguir la armoniosa paz que todos deseaban, esa paz que algunos han olvidado y que en este momento casi nadie valora en lo que vale. Esa es la "memoria histórica" que todos deberíamos pregonar, en lugar de ir rompiendo lápidas y cavando fosas de forma innecesaria. Mucho más interesante y crucial, es dejar en paz a los muertos y buscar el bienestar de los vivos. El dictador no tiene que ser forzosamente de derechas. También en la izquierda habitan los dictadores, puesto que ser dictador no es más que aquel que, abusando de su poder, impone su voluntad sobre la de los demás, coartando su libertad.

En aquel apretón de manos entre Carrillo y Fraga se abjuró de férreos ideales para poder llegar a un consenso en el que ganaron todos y eso es lo que parecen haber olvidado los actuales partidos y muy especialmente el PSOE de Sánchez, ó Sánchez el del PSOE. Viajar en Falcon es más rápido y seguro pero, especialmente los gobernantes de izquierdas, deberían renunciar a las comodidades y situarse algo más cerca de la tierra, que es donde se supone que están sus votantes. Por cierto que, según las encuestas, parece ser que su dedicación a las labores propias de enterradores y arqueólogos y su desidia en los problemas de Cataluña, le están pasando factura a Sánchez. O mucho nos equivocamos o el tiro le está saliendo por la culata, que tampoco estaría nada mal. Zapatero, a tus zapatos...

RAFAEL FABREGAT

23 de octubre de 2019

2890- EL VOTO DEL MIEDO.

El aumento de la actividad independentista catalana está haciendo que mucha gente, que no pensaba ir a votar en las próximas elecciones generales, tenga ahora previsto acudir en masa a fin de que el orden constitucional se mantenga en España. Esto no quiere decir que determinado grupo tenga un aumento significativo de votos, que también, pero está claro que la mayoría entiende que la mejor forma de mantener a los delincuentes calladitos es gobernando las derechas. Claro que... ¿Qué derechas?. ¿Será suficiente con las "sí, no o tal vez" de Ciudadanos, o tendríamos que subir el listón hasta el PP de Casado?. Porque Vox... ¿Quizás demasiado pretenciosos?. Hummm. No sé, ¿qué les parece?. Lo que todos tienen claro es que UP y Cs no van a solucionar el problema.

La mayoría solo queremos trabajo y vivir tranquilos. Los extremismos nos asustan, sean del lado que sean. En las familias de economía media-baja no gustan las promesas de imposible cumplimiento que siempre ofrece la izquierda radical, pero la verdad es que el orden a fuerza bruta que propugna la extrema derecha también nos asusta. Son los únicos capaces de poner fin a los abusos de los indeseables, pero aún así... En fin. Allá cada cual. Lo que sí está claro es que muchos, yo el primero, por primera vez desde que estamos en Democracia, pensábamos no ir a votar y después de lo visto en Cataluña estamos empezando a pensar nuevamente que debemos hacerlo. La verdad es que estamos cansados, no de ir a depositar nuestro voto, sino de ir a perder el tiempo.

Porque perder el tiempo es votar a quienes tan solo se preocupan de su bienestar y no del bienestar del pueblo que es, al fin y al cabo, el verdadero soberano de la democracia. Bueno, soberanos no somos, pero deberíamos serlo. Ya son cuarenta años, pero parece ser que es poco tiempo para que, incluso los propios políticos nos vean como dueños y señores de nuestro destino. Más bien nos tratan como tontos y quizás lo seamos. Nuestro voto, sea el que sea, siempre suele ser para los mismos aunque nada hagan a nuestro gusto. Más vale malo conocido que bueno sin conocer. Tampoco ellos cambian su forma de actuar, aunque sean constantes deudores del puesto que ocupan. Ellos están donde están porque nosotros los hemos puesto allí con nuestro voto pero, ¿qué consideración nos tienen al respecto?.

Con estas cárceles, algunos ni siquiera quieren salir...
Pues bien, ya se verán los resultados. Hasta ahora el gamberrismo independentista y radical ha campado a sus anchas y apenas se ha movido un dedo para pararles los pies. Con una rebaja considerable a las penas que les correspondían por su actuación, el Tribunal Supremo ha condenado a los cabecillas del independentismo catalán a una condena determinada que todos estamos seguros que, además de ser baja, no va a cumplirse. Resulta chocante que siendo en este momento la autonomía más problemática del país, sea justamente Cataluña la única que tiene competencias penitenciarias, para sacar o meter a buen recaudo a los presos de sus cárceles. Lo dicho, con toda seguridad, en cuatro días todos los cabecillas estarán en la calle...

Las últimas algaradas independentistas han hecho que las previsiones de voto para las próximas elecciones generales hayan cambiado, tanto en cantidad como en calidad. Baja el Partido Socialista porque se ha preocupado más en practicar la arqueología que en pararles los pies a quienes quieren romper España y sube la derecha moderada del PP y la radical de VOX porque todos consideran que son quienes tienen mayor interés en salvaguardar la integridad de España y poner orden y freno a la delincuencia separatista radical. Claro que, ya al final de esta entrada al Blog, estamos como estábamos. La pregunta sigue en el aire... ¿Sería suficiente con la derecha moderada del PP ó habría que ir pensando en la dureza de VOX?.
Antes de un mes tendremos la respuesta...

RAFAEL FABREGAT

18 de octubre de 2019

2887- EL SACRISTÁN.

Decir que en España no tenemos Gobierno es una obviedad pero, en lo que respecta a Barcelona, y ya que se declara "presidente en funciones" Sánchez debería, al menos, intentar funcionar. Cuando hace dos años todos acusamos de incompetente al Sr. Rajoy por su pasividad frente al referéndum ilegal, no esperábamos que quien tanto le criticó en aquel momento hiciera ahora exactamente lo mismo o peor. Por lo menos aquel puso un dispositivo de hasta tres barcos cargados de policías, para evitar un referéndum inconstitucional y si fracasó, como así fue, lo hizo porque la policía autonómica estaba compinchada con el gobierno catalán. En esta ocasión no se dan esas mismas circunstancias, aunque el desorden público sea igual o peor. Desde hace cuatro días Barcelona arde cada atardecer y nadie hace nada para impedirlo.

Joaquim Torra, actual presidente de la Generalitat, azuza a los piquetes de la CDR por la mañana y predica la no violencia por las tardes en un acto de golpismo descarado y permanente, siempre a las órdenes del prófugo Puigdemont que sonríe complacido, en su "fortaleza" de Waterloo, mientras sus "compañeros" de ideas y hechos independentistas pagan en la cárcel los desmanes de unos y otros. Está claro pues que en la cárcel son todos los que están, pero no están todos los que son. Harían falta varias cárceles para meterlos a todos dentro, aunque no es menester alimentar a tantos vagos. Con tener a buen recaudo a todos los cabecillas sería ya suficiente. Las ramas arden mucho pero calientan poco. Cuando te haces un buen leñero para pasar calentito el invierno, es mejor que sea de leña gruesa. Cunde más.

A ese elemento llamado Torra no se le puede ni tener en cuenta, pero no deja de ser rama de grueso nogal. Los medios de comunicación hablan de él llamándole acólito de Puigdemont, pero yo diría más. Por su cara, gestos y palabras, mejor llamarle el sacristán. El arzobispo, fugado de la justicia, ha disfrutado durante dos años de buena casa y mejor bufete, mientras sus "compañeros" se pudren en la cárcel. Una cobardía que algún día pagará sin duda muy cara. Mucho nos tememos que los que actualmente y desde hace dos años están pagando los pecados de todos, no le olvidan y esa deuda cobarde se la van a cobrar incluso con intereses. Veremos en qué queda todo esto, porque no hay nada que dure cien años. El independentismo catalán es pura grama, una mala yerba difícil de erradicar, pero ni mucho menos inmortal.

El sacristán es importante en cualquier iglesia. Cierra su despacho en la Generalitat, donde acaba de predicar sobre las manifestaciones sin violencia y de allí marcha con los del CDR a cortar carreteras, arengando a los comandos callejeros... ¡Apreteu, apreteu!. Puigdemont ya sabía a quien le dejaba al mando. Un mal bicho que por la mañana se disfraza de mariposa y por la tarde pica como avispa asiática. No creo que cien años dure, pues son tal para cual. Y mientras todo esto sucede, "Sánchez en funciones" rascándose la barriga por Europa. Para arreglar la problemática del Brexit sí que tenemos presidente, pero para apagar el fuego catalán no quiere mojarse. Pues bien, yo le diré lo que va a pasar el 10 de Noviembre... Como no vuelva pronto y coja las riendas del poder, que se vaya olvidando de las encuestas que le daban por ganador absoluto.

Estos días, cual sacristán perfectamente adoctrinado, Torra llama a los del CDR a misa de diez:  "apreteu, apreteu..." Maleantes y gente pacífica del independentismo catalán, han estado y están en la calle exigiendo "democràcia i llibertat" mientras el resto de españoles aplaude a los segundos y desprecia a los primeros, que solo son mercenarios llegados incluso de fuera de nuestras fronteras. A unos y otros hay que recordarles que lo que fomentan no es el independentismo, sino el anarquismo. Democracia es respetar la opinión mayoritaria y defender los derechos y libertades en un Parlamento o en los Tribunales de Justicia. En cuanto a la libertad, no es quemar coches y contenedores de basura, con la cara tapada en la mezquindad del anonimato, arrancando adoquines de la calle para lanzárselos a los policías, simples empleados que están ganándose el sustento con el que alimentar a sus familias. 

La libertad tiene que ser para todos, también para esa mayoría que está encerrada en sus casas atemorizada. Hoy Barcelona está en boca de todos pues las imágenes de sus algaradas ha recorrido el mundo. Por lo visto es lo que se pretendía, pero esa publicidad no les otorga la razón, sino que enfatiza la peligrosidad que vive la ciudad. Se quejaban algunos empresarios y particulares del exceso de visitantes, poniendo trabas e incluso impuestos especiales a quienes visitaban Barcelona. Pues bien, si recortar visitantes es lo que se pretendía, ya lo han conseguido. Claro que eso recorta también los ingresos de todos quienes tienen un negocio cualquiera y también los empleos de aquellos que buscan un trabajo para poder sobrevivir. Es verdad que el sacristán tiene apesebrados a un buen número de sumisos holgazanes, pero no hay bastante dinero para todos. Algunos tendrán que trabajar. ¡Con lo pesado que es eso...!

RAFAEL FABREGAT