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11 de julio de 2025

3186- EL PAÍS MÁS CATÓLICO DEL MUNDO.

La cruz está cada día más alejada.
¿Cual es?. Pues, al igual que hacen y dicen los políticos: Según como se mire... 
Al contrario de lo que dicen la mayoría de las listas, cuyo resultado es: Brasil (1), México (2) y Filipinas (3), la realidad es muy distinta, ya que, según mi opinión personal, es una cuestión de porcentajes y dependiente por tanto del número de habitantes.
Que nadie quiera ganar ya que, lamento decirlo, es una cuestión de pobreza. A más pobreza más creyentes, no solo católicos, sino de todas las religiones. Naturalmente, cuando digo pobreza no me refiero a comer con abundancia, o vestir bien o mal, sino a la cultura, siempre emparejada con el bienestar de las familias. Claro que, cabe decir que, en España hay muchos migrantes...

Semana Santa en Andalucía. España.
Efectivamente Brasil, con el nº1, tiene 170 millones de fieles, pero su población es de 212 millones. Solo suma pues el 64% de católicos.
México, el nº2, tiene 97 millones de fieles, con una población de 130 millones, por lo que su porcentaje es del 77,7%.
Filipinas , el nº3, tiene 103 millones de habitantes y el 82,3%, o sea 81,6 millones de fieles.
De lo anterior, se deduce que, para un servidor, las cifras son justamente al reves ya que el ganador es Filipinas con el 82,3% de Católicos, seguido de México, con el 77,7% y de Brasil con el 64%. España, con el 53%, está en 8º lugar. (49 millones de habitantes y 26 millones de fieles)

Iglesias vacías.
Lamento repetir, que el podium no es en absoluto envidiable. A más pobreza más religiosidad y más supercherías. Según las estadísticas, en España se declara católico el 53% pero, al mismo tiempo comentan que no llegan al 10% los que son católicos practicantes y esperad unos años ya que, en la actualidad, no hay bautizos, ni comuniones, ni bodas. En la mayor parte de España, muy especialmente en los pueblos, la mayoría de las procesiones han sido anuladas por falta de fieles, hasta el punto de que resulta incluso difícil, por no decir imposible, encontrar voluntarios para coger las andas. 
Bién, no sé qué decirles pero, si este desapego es una cuestión de bienestar económico y social, bienvenido sea. Lo siento. Los que tenemos una edad, aún a pesar de ser descendientes de gente de izquierdas, fuimos educados de otra manera...

RAFAEL FABREGAT

1 de agosto de 2020

3005- ¿QUIEN DIJO MIEDO...?

Donde dije digo, digo Diego. Mejor que así sea, si es para bien. Hoy ha quedado demostrado que si el turismo nacional también falla en España, no será por miedo a la nueva expansión del Covid-19, sino porque no han un duro para gastar. Como ya comenté en mi entrada anterior, hasta ayer todo fue mediocridad por las playas castellonenses. Ante noticias tan aterradoras por el rebrote del virus (ayer mismo nos informaron de más de 1.500 infectados en las últimas 24 horas) todos pensábamos que la gente (mayor) tenía miedo y se habían quedado en sus casas, pero hoy ha quedado demostrado que no era ese el motivo de haber faltado este año a la cita vacacional. En años anteriores, apenas los niños acababan el periodo escolar, los abuelos ya se trasladaban a las zonas costeras para disfrutar de las playas y demás infraestructuras turísticas.

Este año no ha sido así y, tras los continuos rebrotes de la pandemia, muchos negocios ni siquiera habían abierto pensando que apenas nadie cogería vacaciones. Pues bien, nos equivocamos. No era cuestión de miedo, sino de falta de dinero. La prueba es que hoy, día 1 de Agosto, han llegado todos como si nada pasara. Si fuera cuestión de miedo al virus no habrían venido ni antes ni ahora, pero aquí están. Eufóricos, sí, pero con el dinero justo para unos días de Agosto y pare usted de contar. Gasto en el supermercados pero no en restaurantes y cafeterías. La lengua es un músculo fácil de mover a voluntad y conveniencia, pero la realidad es muy distinta. Aunque tarde, han venido y a su regreso podrán presumir de que, a pesar de los pesares, no han faltado a su cita con las vacaciones playeras de rigor. Que haya sido una semana, en lugar de 15 o 30 días, y que cuando pidan un refresco de cola pidan dos o tres pajitas, es harina de otro costal.

¿Tan difícil es quedarse en casa, donde a mi modesto entender estarían mejor que aquí?. Pues sí es difícil porque, quien presume de lo que no tiene, queda obligado a dar explicaciones a quien no tendría el por qué. La gente somos así. Se ve que no podemos evitarlo. Cuando tenemos porque tenemos, pero cuando el dinero se acaba y se da la vuelta a la tortilla, hemos de seguir presumiendo para evitar que se rían de nosotros. Eso a quien le importe claro, porque todos no somos así. Para algunas personas, la mejor satisfacción de las vacaciones es el hecho de poder presumir de ellas.
- Buenos días señora Paca... ¿Ya han regresado de vacaciones?.
- ¡Ay sí chica!. Hemos estado en la Costa de Azahar, en Marina d'Or. ¡Lo hemos pasado genial!.
No hay que entrar en más detalles porque, claro, no vamos a decir que hemos estado solo unos días y hemos compartido las bebidas, porque no teníamos dinero para más.
- El que quiera saber, que estudie -piensan los que quieren y no pueden. 

RAFAEL FABREGAT

13 de junio de 2020

2980- LA CASA GRANDE. (Ittoqqortoormiit)

Uno de los lugares más remotos del planeta y solo accesible unos pocos meses al año, siempre en helicóptero o en barco. Allí viven 366 habitantes, lo que nos demuestra que hay gustos para todo. Sin embargo un bello nombre para tan inhóspito lugar: La Casa Grande. Está situado al Este de Groenlandia y pertenece a Dinamarca. En danés se llama Scoresby Sund. Lo de Ittoqqortoormiit es en el idioma local, dialecto tunomiit. 
Hasta 2009 el municipio abarcaba 235.000 Km2, más que todo el Reino Unido, pero en esa fecha se unió a Sermersooq.con lo cual su superficie ha aumentado considerablemente. Allí gente hay poca, pero son muchos los ejemplares de oso polar, focas y bueyes almizcleros. Otra curiosidad es que allí nadie tiene frigorífico.

Actualmente el cambio climático lo ha invadido todo y también allí han llegado a temperaturas desconocidas de hasta 4ºC lo cual no impide que los paisajes sigan cubiertos de hielo. Apenas acaba el verano vuelven otra vez a la temperatura de -30/40ºC. Claro que en la estación veraniega el hielo se derrite y deja ver una raquítica hierba y hasta incluso alguna pequeña florecilla. Algunos han probado incluso a sembrar patatas, aunque con un resultado bastante desigual. Este lugar siempre estuvo cubierto de hielo y lo seguirá estando, pero las pretensiones autonómicas de sus gobernantes no son baladís. Parece ser que se ha detectado petróleo y ya son varias las compañías interesadas.

Explotar este recurso puede enriquecer a sus moradores, más a unos que a otros como es natural, pero estas perspectivas económicas son las que han despertado las ansias de autonomía de sus moradores. Groenlandia ha estado gobernada desde el año 1721 y hasta el año 2008 por Dinamarca pero actualmente ya goza de una casi total autonomía. Hoy por hoy la riqueza principal de la zona es la pesca, pero ya empiezan a llegar algunos turistas que quieren conocer una zona hasta hace poco impensable, por el frío y la falta de infraestructuras hoteleras. El pasado año llegaron algo más de 13.000 lo cual ha hecho que se estén construyendo hoteles que los acojan. 

Caso de que el tiempo vuelva a ser el de antes, todo será tiempo y dinero perdido, puesto que justamente eso es lo que ha impedido su explotación turística y la de recursos del subsuelo. Que en este momento no sea así, no quiere decir que el tiempo sea bueno dentro de unos años, pues la temperatura actual es de -9ºC de media y no de -30/40ºC como antaño. Guest House es el único hotel de la zona, el más remoto del mundo, a cuyas estancias solo podemos llegar en helicóptero, como último de los varios transbordos que deben hacerse. Un viaje caro que no impide la llegada de los más aventureros y con algunos "posibles económicos". Los interesados están de suerte porque yo no voy a ocupar ninguna de las pocas habitaciones que tiene...

RAFAEL FABREGAT

22 de abril de 2020

2965- NI PARA TACOS.

Que no se equivoquen mis seguidores mexicanos, que los tengo. En España, cuando hablamos de "tacos", no nos referimos a esa sabrosa tortilla de maíz o trigo repleta de carne de pollo o res, cocinada con tomate y otras verduras y aderezado con salsa de guacamole, pico de gallo y un largo etcétera, pues hay mil maneras de hacerlo. No amigos, no. En España, cuando nos referimos a algo o a alguien que no sirve "ni para tacos" quiere decirse que no sirve para nada, ya que los "tacos" de los que aquí se habla era el separador que se ponía en las antiguas armas de fuego, entre la pólvora y la bala o los perdigones y para lo que servía cualquier cosa. Como no podía ser de otra manera, los que escribimos, seguimos obligados a seguir haciéndolo de la maldita Pandemia que los chinos han regalado al mundo, a cambio de los miles de millones que están embolsándose en los diferentes artículos que ellos mismos fabrican para combatirla. ¡Manda huevos...!


Contrariamente a lo que puedan pensar los "vigilantes gubernamentales", que los hay en todos los pueblos de España por pequeños que sean, para que no se critique al Gobierno por su mala gestión, no voy a criticar a los que mandan. Bastante tienen ya. La que les cae y la que les seguirá cayendo mientras estén en el Gobierno y mucho después. Eso sin contar la conciencia que "se les supone" por todos los miles de muertos, que han marchado de este mundo por culpa de su negligencia. Porque el dinero (la economía) es una cosa que va y viene pero los veintitantosmil muertos, cuya cifra total nadie sabe a cuanto ascenderá, serán cientos de miles de familiares que, con toda la razón del mundo, cargarán sobre las espaldas de quienes mandan en este momento y muy especialmente a las cabezas visibles del mismo, porque eso es lo que pasa, aunque las cabezas visibles sean los más ignorantes y menos culpables de nada que no sea creer lo que les cuentan sus asesores.


Sí amigos. España es, proporcionalmente y con gran diferencia, el mayor país del mundo en número de muertos por habitante. ¿Por qué?. La respuesta normal y rápida sería decir que "por culpa del Gobierno". Sin embargo esto no es cierto del todo. Son muchos los culpables... En primer lugar, todos quienes pusieron a los miembros del Gobierno donde están, tienen su parte de culpa. ¿Que no...? Pues yo digo que sí. Tenemos lo que nos merecemos. No sirven "ni para tacos" de escopeta, pero ahí están porque la gente, los votantes, sus votantes, así lo han querido. Después, ya una vez en el poder, sí que son ellos los culpables de las decisiones que hayan tomado. Primeramente los asesores que tienen y que, por cierto, tengo entendido que hay algunos que cobran incluso mucho más que los miembros del propio Gobierno. Claro que se trata de amiguetes, puestos a dedo por ellos mismos y lógico es que si se equivocan sea el Gobierno el culpable de sus fallos. 


Claro que todo lo pasado, pasado está. Eso ya no tiene remedio. Sin embargo sí tiene remedio la forma en la que se actúe en adelante y me refiero lógicamente a la forma y manera en la que tienen que reiniciarse las actividades. Si la prevención se ha demostrado importante, igual o más importante puede que sea la forma en que tengamos que iniciar en adelante nuestras vidas para no recaer nuevamente ante tan grave enfermedad, que tantas muertes está costando. Porque esto no ha terminado. Todavía son miles de personas las que se infectan cada día y cientos los muertos que siguen contabilizándose. Pero, claro, el que no está enfermo quiere salir de casa y, si lo autorizan, quiere seguir trabajando para poder atender sus facturas y para tener unos ingresos que tanta falta le hacen. Eso para los autónomos, claro, porque los trabajadores eventuales tienen sus ingresos... ¡y los que no trabajan incluso suman más, puesto que son varias sus fuentes de ingresos, en dinero y especies!.


Yo en este capítulo no quiero entrar puesto que, de acuerdo con mi carácter, nunca quise depender de nadie y llegué donde pude por mis propios medios y con la ayuda de mi esposa que es de este mismo parecer. Nunca nos gustó mendigar y cuando no tuvimos vino, bebimos agua. Como ya he contado en otras ocasiones, tras la boda estuvimos más de un año en comprar ni siquiera la caja de gaseosas que el fabricante local repartía por las casas a quien se lo solicitaba. Unas gaseosas que iban muy bien para mezclar con el áspero vino procedente de las uvas de nuestras viñas de híbrido americano. Después de este chascarrillo personal acabo reiterando que, a mi parecer, si de algo tenemos que culpar al Gobierno de los miles de muertos que han habido en nuestro país, es solamente de su ignorancia. Y de eso no son culpables. Antes ya eran ignorantes y nosotros los pusimos donde están. Si hay algún culpable... ¡Somos nosotros!. No hay nada más peligroso que la ignorancia.

RAFAEL FABREGAT

12 de abril de 2020

2961- LA BUENA PLUMA.

¡Qué bonito saber escribir, claro y conciso!. Estoy encantado con algunos artículos al servicio de los principales diarios de nuestro país. Está claro que la buena pluma es primordial pero, a mi modesto entender, los que no tenemos estudios no tenemos el por qué callarnos. Bien o mal nos vamos expresando y la mayoría lo entienden, que ya es algo. Lo que pasa es que el que sabe dice las mentiras y las verdades sin que nadie le pueda juzgar por ello. El que, como yo, tiene el defecto de decir la verdad por muy dura que sea y sin saber disfrazarla, aunque insignificante, puede tener algún problemilla. Por mucho que el Gobierno se queje, estos insignes periodistas ya apenas se meten con ellos y se explayan en este momento sobre el futuro del mundo tras la debacle del Covid-19 que nadie sabe a ciencia cierta cómo, cuando y de donde ha salido. 


Naturalmente los periodistas no hacen otra cosa que contarnos lo que todos sabemos, pero "el cómo" es lo que los hace grandes. Sin embargo la gran incógnita actual es, ¿cómo será la vida a partir de ahora?.
Los que "fabricaron el virus" ya caminan libremente por sus ciudades, mientras nosotros seguimos encerrados en nuestras casas. En occidente el tema de los periódicos de hoy, sigue siendo la incertidumbre sobre lo que vamos a encontrarnos tras el obligado confinamiento al que estamos sometidos. Los que salgan, claro, porque algunos morirán en el camino. Caso de poder acceder a esa "libertad condicionada" que nos espera... ¿Qué vamos a encontrar?. Porque somos muchos los que tenemos claro que ya nada volverá a ser como antes. Nosotros no somos chinos. De momento estamos encerrados en nuestra cárcel particular, afrontando con cierto optimismo el acontecer de cada día y contando el tiempo que resta para poder salir en  busca de la ansiada libertad. 

Pero, ¿cual es el escenario que nos espera?. No quiero dibujar una imagen de caos económico, pero está claro que muchos retomarán el camino de sus vidas con un trabajo perdido, con una empresa sin clientes, con una exportación paralizada... Todos esperamos que la economía vuelva poco a poco a la normalidad, pero sin duda será de forma muy lenta. Con sueldos sociales pocos planes se pueden hacer y con dinero prestado pocas empresas pueden levantarse con  rapidez. De momento que nadie se considere valiente por el solo hecho de resistir detrás de la trinchera de nuestras casas. Valientes, eso sí, son todos aquellos que luchan cada día por salvar a quienes han enfermado por el virus, así como todos aquellos que luchan a su lado por mantener, e incluso crear de la nada, las infraestructuras sanitarias necesarias para ello. 

Valientes son aquellos que, con riesgo de su salud y de sus vidas, luchan cada día por producir y hacernos llegar a los que estamos encerrados en nuestras casas, todos los productos de primera necesidad, como si nada aconteciera. 
En esta lista interminable y tan solo, a modo de ejemplo, destacar a todos aquellos relacionados con la sanidad, pero también a agricultores, gente del mar, granjeros, camioneros, repartidores y oficios intermedios como panaderos y un larguísimo etcétera. Sin ellos ya todo habría acabado muy malamente. Estamos cansados porque estamos acostumbrados a la libertad, pero se puede aguantar muy bien en casa, si estás pertrechado de víveres, con Wifi, Plus, sobrada cantidad de papel higiénico y el frigorífico lleno de vino y cervezas. 


Refugiados que, para que no se nos corte la digestión, alguien evita que veamos la ingente cantidad de ancianos que mueren asfixiados, por la infección pulmonar, sin que la Sanidad española pueda disponer de los respiradores necesarios para mantenerlos con vida. Señalando "alguien", en más de una ocasión, a quien se les conecta y a quienes no, según su edad y amistades... 
Incluso con parte del personal sanitario cubierto con bolsas de basura por falta de batas ni mascarillas adecuadas, artículos que cuestan céntimos pero de los que no se ha dispuesto suficientemente durante semanas. Esos son los valientes. Claro que, si tenemos la suerte de salir de esto con vida, la película tendrá una segunda parte... No ha sido un drama quedarnos sin fútbol, ni espectáculos. Tampoco lo ha sido tener los bares y restaurantes cerrados a cal y canto. 


Por cierto, ¿qué ha sido de aquellos almuerzos con los compañeros de curro, que siempre considerábamos todos la mejor comida del día?. 
Se estima que en el mundo hay encerrados en sus casas 2.000 millones de personas, que se dice pronto, la mayoría en países industrializados y mal llamados occidentales o habitantes del "primer mundo". Nuestro mundo, ese que algunos llaman "primero", está totalmente paralizado pero el problema mayor es que nadie sabe cómo volver a ponerlo en marcha. 
Porque no pensará nadie que el día que salgamos de casa todo seguirá como antes... ¿Donde estará en dinero necesario para ello?. Incluso puede suceder que, al salir de nuestro encierro, el virus vuelva a atacar con dureza. Nadie, ni siquiera los más experimentados científicos, saben nada de lo que pueda acontecer. Nosotros estamos ciegos por la ignorancia... y ellos también, a pesar de sus importantes carreras universitarias. Nuestros políticos son incapaces de gestionar la forma en que todo esto pueda retomar su camino, pero nadie puede culparles por ello. Otros estarían igual. 


No es cuestión de criticar a los que mandan o a los que quieren mandar. No, no es eso. Se trata de cuales son las directrices más adecuadas para arrancar el motor de la economía que es, al fin y al cabo, lo que ha de darnos la fuerza necesaria para devolvernos nuevamente a nuestra situación anterior. No olvidemos que muchos estarán de luto, otros sin trabajo, otros cargados de deudas y algunos en quiebra total. De eso es de lo que se trata. Dentro de un año, ya con vacunas y medicación, olvidaremos (Dios mediante) este oscuro capítulo de nuestras vidas que permita recuperar nuestra ilusión y nuevas esperanzas. Será entonces y no el día que nos digan que ya podemos salir de casa, cuando nuestro corazón volverá a latir con la fuerza necesaria para volver a ser lo que éramos antes de este desastre mundial. Ánimo a todos, salud y paciencia.

RAFAEL FABREGAT

5 de abril de 2020

2959- CAOS SIN PRECEDENTES.

Como es sabido por todos, la pandemia del Covid-19 y la reclusión general de todos los ciudadanos en sus casas ha hecho bajar el consumo de combustibles. Las calles de todas las ciudades del mundo están desiertas y los coches guardados en sus garajes o aparcados "sine die" en las calles que lo permiten. La Torre Eiffel de París, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, cerrada y prácticamente desierta. Los turistas ya no viajan y las industrias, más rápidamente afectadas por la falta de consumo, han sido las refinerías y países exportadores de crudo. Por si esto no fuera suficiente Rusia y los países árabes, principales exportadores mundiales, están ahora en plena guerra comercial para que sean los suyos los escasos combustibles que se consuman. Como es lógico esto ha supuesto una fuerte bajada de precios en el precio del barril de petróleo, que ronda apenas el 30% del precio medio. Sin embargo, como ya es habitual, eso no se ha visto reflejado en el precio que paga el consumidor, ya que las gasolinas y diésel apenas han bajado 10 céntimos, o sea, un 8%. Las gasolineras siempre se excusan diciendo que la mayor parte del precio de los combustibles son impuestos, motivo por el cual las rebajas en el precio del crudo no pueden tener una repercusión proporcional en el de los precios que nos cobran por las gasolinas, pero todos sabemos que cuando el petróleo sube si que lo hacen rápidamente los precios.

En fin, cada cual arrima el ascua a su sardina y a mar revuelto ganancia de pescadores. Lo que sí está claro es que el consumo es más bajo que nunca, en un mundo totalmente paralizado. Los cruceros están anclados a puerto y los aviones en sus hangares. Acabaron, hasta nueva orden, los viajes de placer y también los de trabajo, actualmente sustituidos por las entrevistas telemáticas que la electrónica permite.
A pesar de que normalmente las petroleras suelen ser estatales y por lo tanto con liquidez más que suficiente, algunas empresas particulares están yéndose al garete. La fuerte caída de la demanda y la guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudí ha hecho que varias empresas petrolíferas norteamericanas estén declarándose en bancarrota al estar los precios actuales del crudo por debajo del coste de sus existencias en stock.

Los analistas señalan que estas caídas tendrán sin duda un efecto dominó puesto que en apenas tres meses estas petroleras han visto mermado su valor en bolsa por encima del 80%. Teniendo en cuenta que la mayor parte del petróleo norteamericano se extrae del esquisto, estas empresas han dejado de ser competitivas y totalmente inoperantes hasta que los precios no vuelvan a subir. Es de suponer que cuando esto ocurra estas plantas volverán a abrir sus puertas, pero no antes. El coste de extracción de este tipo de petróleo ronda los 20$ el barril por lo que el precio actual, y más bajo aún si se mantiene el pulso entre rusos y saudíes, obliga al cierre de estas petroleras americanas. Es de suponer que esta guerra de precios tendrá que acabar en breve puesto que a ninguno de ellos le interesa, pero querer mantener las ventas bajando los precios se antoja difícil no habiendo consumo.

Problema mayor, del que algunos todavía no se han percatado, es que la vuelta a la normalidad no será de hoy para mañana. No bastará que los gobiernos nos digan que ya podemos salir a hacer vida normal. Me atrevería a vaticinar que esto no sucederá en tanto en cuanto no tengamos vacuna efectiva y medicinas para curar completamente los contagios, que todavía no existen. Hasta entonces, ignoro cómo lo harán, pero el mundo está repleto de enfermos y por lo tanto de posibles contagios activos. En el mundo hay varios países superpoblados, donde sus habitantes viven hacinados y con escaso o nulo control. Imagínense que, si unas simples cepas han dado la vuelta al mundo, ¿que no serán capaces de hacer millones de personas de países sin apenas control ni cuarentena?. Volveríamos a caer en una nueva oleada de contagios mil veces superior a la inicial. Todo esto sin contar el desastre que esta situación supondrá para la economía mundial y especialmente de la española.

Y una cosa más y seguramente la más importante... "Hace cinco años China estaba trabajando en la investigación de un murciélago portador de un nuevo virus y la RAI italiana (2015) se hizo eco de ello. Investigadores chinos insertaron una proteína procedente de dichos murciélagos al virus del SARS resultando una neumonía aguda en ratones. El resultado de dicho experimento resultó ser algo tan peligroso que fue puesto a buen recaudo pero está claro que la mejor forma de guardarlo hubiera sido su destrucción. Nada bueno podía salir de allí, como así se ha demostrado. Vista su rapidez de expansión y alta penetración en el sistema respiratorio humano, el riesgo de guardarlo era demasiado alto. Así lo vio EEUU que, inicialmente participante en el experimento, suspendió la financiación pero China siguió adelante. Al menos así se cuenta en Internet, aunque también podría ser un bulo, como ha habido otros. En fin, el resultado está a la vista de todos... Desde luego, a pesar de sufrir algunas muertes, económicamente a los chinos no les ha ido mal del todo. ¿Qué son 3.300 abuelos a cambio de los miles de millones de dólares/euros que se están embolsando?. Desde luego, si esto es así, la ambición no tiene límites. Estaba claro que este mundo no acabaría de forma natural y que serían los propios humanos quienes nos mataríamos a nosotros mismos".
De momento no hay más información al respecto, pero ya se verá. Ojalá estemos equivovados...

RAFAEL FABREGAT

2 de abril de 2020

2956- EL ENEMIGO INVISIBLE.

Siempre que se ha hablado de guerras en nuestra presencia los españoles que, como yo, nacimos en la década de 1940 siempre nos hemos felicitado de no haber tenido que sufrir ninguna en nuestras carnes. No es que no las haya habido, de hecho ahí tenemos a la II Guerra Mundial, la de Corea, Vietnam y un sin fin de guerras internas en decenas de países africanos. Podríamos seguir con la de Irak, las Malvinas, la que destruyó Yugoslavia, y todas las ocurridas en Oriente Próximo y Medio, etc. etc. En fin, guerras ha habido muchas y aunque en alguna de ellas España ha participado como fuerzas de paz, nuestro país no ha participado directamente en ninguna de ellas. Resumiendo creo que podemos decir que España no ha entrado en guerra, desde nuestra Guerra Civil de 1936-39, motivo por el cual nuestra generación puede felicitarse de no haber conocido directamente las sangrientas barbaridades que toda guerra presenta. Sin embargo en adelante ya no podremos decir lo mismo. 

La única diferencia es que la que actualmente estamos librando no nos lanza bombas, ni misiles. En la de 2020 no se oyen los tanques ni la aviación, como tampoco vemos otras tropas que no sea nuestra propia Policía, la Guardia Civil o el ejército montando hospitales de campaña. Nada, todo es silencio en esta guerra contra el enemigo invisible. A finales de 2019 empezó a gestarse esta batalla de "alguien contra el mundo", solo nos falta saber si ese alguien es algo natural o provocado por algún loco, deseoso de causar el mayor daño posible a esta humanidad tan deshumanizada que nos ha tocado vivir. Ya no podremos jactarnos de no haber conocido guerra. La tenemos, una guerra mundial sin precedentes y que probablemente va a causar más muertos que ninguna de las anteriores. Cualquier cosa es posible en un mundo como el de hoy, que ya no pretende matar sino acobardar al enemigo y quitarle todo su poder y su dinero. Curioso también que Rusia, amigo de China, haya escapado a tanto desastre. Apenas dos docenas de muertos, en un país con 147 millones de personas.

En verdad, el enemigo invisible sí es visible a través del microscopio. También tiene una familia (coronavirus) y un nombre (Covid 19) pero no es fácil luchar contra él. Estados Unidos, el país más poderoso del  mundo hasta ahora, está siendo derrotado, como uno más de los 200 que existen en el planeta. Cuando hay un asesinato o robo importante, las mejores policías del mundo siempre buscan al culpable indagando quien es el que se beneficia de este hecho. Pues bien, yo no voy a acusar a nadie, pero está claro que aquí solo hay un beneficiario y se llama China. De allí salió la enfermedad y de allí salen las soluciones a cambio del dinero mundial. Bien es verdad que allí también hubo muertos, pero muy pocos para una población de 1.400 millones de personas. Apenas 3.300, que no son nada para ellos. Mao Tse Tung exterminó 78 millones, solamente para que nadie osara levantarle la voz y hoy rezan al cielo viéndole como su salvador. Está claro que esa gente no son como la del resto del mundo...

Nadie sabe cómo ni cuando ha nacido exactamente el enemigo invisible aunque parece haber nacido a finales de 2019 en Wuhan, provincia china de Hubei, pero nadie dice conocer al paciente cero, es decir: al primero que padeció y dispersó la enfermedad y ni yo ni nadie puede creerse que tan insignificante enemigo pudiera acabar con la humanidad. Todo son conjeturas. Se cree que nació de forma espontánea y que su primer contacto con humanos ocurrió en uno de los mercados locales donde se venden todo tipo de animales para el consumo, incluidos perros, gatos y ratas, además de toda clase de insectos. Como ya sabemos allí se come todo lo que corre, nada o vuela y por lo tanto se considera que el origen de la pandemia fue animal. Allí se conocieron los primeros casos de lo que se creyó una neumonía de origen desconocido y que en menos de tres meses se ha extendido por todo el mundo, matando a cientos de miles de personas y cuya cifra no para de aumentar.

La última semana de Diciembre de 2019 la enfermedad afectaba ya a casi un centenar de chinos. Todos ellos habían frecuentado aquel mercado mayorista. Los médicos del Hospital Central de Wuhan alertaron de la grave enfermedad y ocho médicos del citado hospital fueron detenidos por alarmismo injustificado. Sin embargo el día 1 de Enero de 2020 las autoridades chinas cerraron el mercado en cuestión. Para entonces había medio centenar de enfermos y empezaron a registrarse las primeras muertes: dos hombres de edad superior a los 60 años y cuatro más en la segunda quincena de Enero. Aquellos días el Clínico de Shanghai ya había secuenciado el nuevo virus, pero se mantuvo en secreto durante una semana más, cuando unos investigadores lo filtraron a varias webs. Los culpables fueron castigados y cerrado su laboratorio, pero la comunidad internacional ya quedó informada y empezó a prepararse para lo que se veía venir. No España, claro, porque nuestro presidente nos dijo que era una neumonía sin importancia...(!)

A finales de Enero la Comisión China de Salud confirmó públicamente que el nuevo coronavirus se transmitía entre humanos y que podía desatarse una epidemia internacional. Mientras esto sucedía algunos sanitarios contrajeron la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud advirtió a todas las autoridades de la posibilidad de epidemia mundial y el peligro ante la inminente celebración del Año Nuevo Chino, en el que millones de personas se desplazan de un lugar a otro para celebrar este evento. El 23 de ese mismo mes de Enero el Gobierno Central Chino ya puso en cuarentena a toda la provincia de Hubei a fin de detener la expansión del virus, pero ya era tarde pues ésta ya había pasado a Corea del Sur. Uno de los médicos que advirtió de la gravedad del virus y fue apresado por ello, murió el 7 de Febrero de 2020. Por fin la Comisión de Asuntos Políticos advirtió que el autoengaño solo provocaría el descontrol de la epidemia y su conversión en Pandemia global, pero ya era tarde. 

En un momento del mundo como el actual, en el que decenas de miles de aviones surcan el cielo a la vez, interconectando unas naciones con otras, el virus se expandió por todo el mundo en cuestión de horas, días a lo sumo. Las autoridades de Italia y España, cuyos ingresos principales provienen del turismo y sus derivados, las que más foráneos reciben, fueron las que menos caso hicieron de las advertencias que China lanzó desesperadamente al mundo. Menos caso hizo todavía EEUU ante tales advertencias a las que su presidente, como el nuestro, calificaba de alarmistas e infundadas. El resultado a día de hoy, día 2 de Abril 2020, es que Estados unidos lidera el ranking con casi 150.000 infectados, seguido de Italia, con casi 100.000 y España con 86.000. Curiosamente, a pesar de sus muertos iniciales, China está superando la enfermedad y a día de hoy ocupa el cuarto lugar en número de infectados: 82.000 y unos 3.300 muertos. Son 192 países los afectados y un total de 730.000 enfermos, que sin duda seguirán aumentando.

El Gobierno de España puso en marcha sus primeras medidas a primeros de Marzo, extremadamente tarde. La medida inicial fue poner a toda la población en cuarentena, encerrados en nuestras casas, naturalmente a excepción de toda la Sanidad Pública y Privada, así como todos los sectores de abastecimiento a la población. En este momento, tercera semana de confinamiento, trabajan exclusivamente Transportes y afines, Tiendas y supermercados de alimentación, Suministros primarios de alimentación y derivados, Agricultura y pesca, Farmacia y proveedores, Policía y Fuerzas armadas, Limpieza y desinfección de Hospitales y Residencias de Mayores, así como todas las empresas que puedan aportar material y suministros hospitalarios. Por supuesto, también el ejército en labores de desinfección y montaje de hopitales de campaña. Están cerrados bares y restaurantes, Empresas no esenciales, todo el comercio minorista, deportes y espectáculos de cualquier índole, así como fronteras y vuelos internacionales. A pesar de todas esas medidas España contabiliza 85.000 contagiados y 8.500 muertos. 

La pregunta que muchos nos hacemos es si esto puede ser algo natural o si está provocado por intereses económicos o políticos... (?) Me dirán que soy un malpensado, pero yo me inclino por lo segundo. Jamás estuvo el mundo tan preparado para hacer frente a las enfermedades como lo está ahora, pero sin embargo no para este virus, contra el que ningún país conoce remedio ni vacuna. Y los países, lejos de pedirle explicaciones a China, hacen cola para comprarle toda clase de productos que puedan minimizar el problema... Principalmente respiradores, batas quirúrgicas, guantes y mascarillas que no sirven para nada y hasta gorritos y fundas para los pies. No menos de 1000 millones de euros por cada país se están embolsando los chinos y sin que se conozca remedio para la enfermedad. Ni se conocerá mientras haya compradores para sus productos. La guinda al pastel la ha puesto la Generalitat de CataluñaNo habiendo camas suficientes, en lugar de pedirlas al Gobierno Central, o a otras Comunidades Autónomas, ha prohibido que se atienda a los mayores de 80 años. Parece que este virus también ataca al cerebro de algunos descerebrados. Pero si es lo que la mayoría de los catalanes quieren...!

RAFAEL FABREGAT

26 de marzo de 2020

2955- CORONAVIRUS. ¿HASTA CUANDO?.

Ante la falta de medicamentos, es la gran pregunta que se hace la población... ¿Hasta cuando?. Con buen criterio, la pasada semana y en principio para 15 días, las autoridades ordenaron el cierre de toda clase de establecimientos no relacionados con la alimentación y farmacia, así como el confinamiento de todos los españoles en nuestras casas. Lo mismo se está haciendo en otros muchos países del mundo, casi todos ellos también ya afectados por la enfermedad. Ayer se nos dijo que nuestro encierro se prolonga 15 días más... ¡De momento!. Probablemente sean muchos más, puesto que la pandemia no remite. Se cree, eso sí, que estas medidas de reclusión tendrán efectos positivos en breve y que la cifra de infectados y muertos irá descendiendo. Ojalá sea así. A día de hoy los muertos rondan 4.000 y los contagiados se aproximan a los 50.000. En el mundo las cifras son 20.000 muertos y 420.000 infectados. Están afectados 185 de los aprox. 200 países que hay en el mundo.

De momento la demanda de alimentos y atención sanitaria está más o menos atendida pero no sabemos hasta cuando. En la Comunidad de Madrid las funerarias no dan abasto y los muertos van "almacenándose" en el Palacio de Hielo, que ha visto sustituidas las maravillosas exhibiciones de patinaje artístico por un número sin fin de ataúdes con los cadáveres de todos aquellos que no han podido superar la enfermedad. Porque esa es otra... Ante la falta de medios de protección y de medios para atender a los pacientes, especialmente respiradores para las UCI, todo aquel enfermo que supere los 80 años, y que no tenga las "amistades" pertinentes, queda sin aparato respirador y se deja morir como si fuera un mal perro tras el periodo de caza. En las últimas 24 horas se han registrado 7.937 contagios y han fallecido 738 personas en nuestro país.

El príncipe Carlos de Inglaterra también ha resultado contagiado, así como las esposas del Presidente y Vicepresidente españoles, amén de algunos ministros. Pero no hay problema, para todos estos sí habrá respiradores y lo que haga falta. ¡Viva el social-comunismo!. ¿Es importante llevar mascarilla y guantes cuando salgamos a comprar?. Pues sí y no. Toda piedra hace pared pero, para que así sea, hay que saber ponerlos y quitarlos, siempre desechándolos después de cada uso. Lo que sí es eficaz es lavarte o desinfectarte las manos antes de salir de casa y muy especialmente tras el regreso. Con esa medida se evita que cualquier nuevo germen que hayas podido coger sea eliminado antes de que entre en tu cuerpo y/o lo pases a otros. Con 40.000 personas infectadas es muy fácil encontrarse con gente que ha salido a comprar, a trabajar, o a pasear al perro y cualquiera de ellas puede contagiarte.

Taparse la cara con un jersey de cuello alto, pañuelo o bufanda, no son efectivos. Las mascarillas quirúrgicas que utiliza la mayoría tampoco filtran el virus y solo sirven para que, si eres tu el infectado, no vayan lejos las partículas que tu puedas excretar. El problema es difícil de resolver pues las buenas mascarillas son caras y escasas, hasta el punto de que ni siquiera hay bastantes para todo el personal sanitario. Y si hay que tirarlas cada vez que las usas... Prueba de ello es que una gran parte de las personas infectadas son justamente los sanitarios. Esto se ha convertido en una especie de Lotería y se trata, en este caso, de llevar el menor número posible de boletos. Claro que los profesionales de la Sanidad no pueden, en muchos casos, escapar de ese hipotético contagio. En todo caso cabe repetir que guantes y mascarillas no se pueden reutilizar y al llegar a casa deben desecharse.

Hoy, día con el mayor número de muertos y contagiados, nos dicen que es posible ( ? ) que estemos ya en el pico de la epidemia y que en adelante estas cifras vayan disminuyendo. Ojalá sea verdad, pero esto nadie lo sabe. Es de suponer que el hecho de la inactividad laboral y la reclusión de todos en nuestras casas, haya dificultado la expansión del virus, pero erradicarlo es otra cosa más difícil, cuyo plazo no se puede vislumbrar en tanto no se encuentre la solución para combatirlo y la vacuna para impedir su nueva llegada. De momento, como ya se ha dicho, las actividades económicas están prácticamente paralizadas y, por supuesto, también las culturales y deportivas. También las religiosas y las festivas que suelen ir parejas. Nada de Semana Santa, ni Pascua, ni Fiestas Patronales, salvo que se levante la cuarentena, que nadie sabe hasta donde puede extenderse.

Como era de esperar se está especulando y mucho sobre el origen de la pandemia. Está claro que nació en una región de la China Popular pero... ¿De forma natural y espontánea, o provocada por intereses de algún tipo?. ¡No me dirán que esto es una especie de guerra biológica...! Sea como fuere, su potencia de contagio ha hecho que en poco tiempo se haya extendido por todo el planeta, paralizándolo todo. El caos y desastre económico que traerá consigo es incalculable. Volver al estado inicial se hace impensable en este momento. Creo más bien que esto significará un antes y un después de consecuencias inimaginables, al menos mientras no tengamos soluciones y vacunas adecuadas. Si esto pasa, que todos esperamos que sí, no sé lo que harán las gentes de otros países pero los españoles somos muy de la fiesta y de las relaciones sociales por lo que, lenta o rápidamente, espero que las aguas vuelvan a su cauce. Que así sea.

RAFAEL FABREGAT

17 de marzo de 2020

2953- CORONAVIRUS, UN NEGOCIO REDONDO.

Lo sé. El título no puede ser más lamentable, pero también cierto.
- ¿Cómo es posible? -se preguntarán algunos.
Pues así, así están las cosas. Claro que esto, es tan grave que escapa a la comprensión de muchos. Que una desgracia sanitaria, a nivel mundial, pueda convertirse en negocio para unos pocos es algo que supera incluso la ficción, pero así se ha dicho en múltiples ocasiones y así es la realidad. La situación no puede ser más grave. Ni yo ni nadie somos capaces de pensar que la pandemia del Coronavirus haya podido ser provocada, pero lo que sí está claro que está beneficiando y no poco a las grandes fortunas. Cuando digo grandes fortunas no me refiero a los 1000 más ricos del mundo, por decir algo, no. Esto supera con creces a esas grandes fortunas y, como se ha dicho antes, entra en el campo de la ciencia ficción, por lo que esas fortunas se pueden contar con los dedos de una mano y sobran dedos.

Fíjense en el descalabro bursátil a nivel mundial. Pero no todos pierden. Cualquiera, con una fortuna prodigiosa, podría en este momento hacerse el dueño del mundo con un puñado de euros. Es el momento oportuno. Nada vale ni la mitad de su valor y más barato que se puede poner, pues nadie sabe donde estará en final de esta aventura. Yo soy positivo al respecto y estoy convencido de que dentro de un tiempo, que nadie conoce, nos reiremos de esta Pandemia, hoy sin solución. En tiempos medievales la gente se moría por una simple gripe, pues tampoco había vacunas y ni siquiera una simple pastilla de paracetamol que aliviara las molestias. No es caso de broma, no. Lo que en este momento tenemos encima es lo mismo que sucedía entonces. Una enfermedad, mucho más leve que un cáncer pero cuya importancia reside justamente en eso, en que se transmite muy fácilmente y no tenemos la medicina que puede curarla. No pasa nada. No pasa nada, pero el número de muertos va aumentando día tras día y los hospitales está ya colapsados.

Cualquier otra enfermedad no tiene hoy cabida en un hospital si no es absolutamente necesaria su intervención. De hecho algunos hoteles ya están convirtiéndose en hospitales. Por consiguiente la gente está asustada y con razón. ¿Encerrarse en casa?. ¡Qué inocentes somos!. Encerrarse en casa es la solución política para que no nos infectemos todos a la vez y médicos y enfermeros puedan dar abasto. ¡Que ya falta poco para que se colapse todo!. Esa es la única verdad porque, al menos de momento, solución no la hay y si tarda en descubrirse el remedio la enfermedad atacará a todos y cada uno de nosotros, por muy encerrados que estemos en casa. Al menos la gente mayor y especialmente la enferma por otras causas, caeremos poco a poco como fruta madura. La naturaleza es sabia y este es un mecanismo natural para que todos aquellos que ya lo tengan todo hecho en la vida, nos apartemos y dejemos paso a los jóvenes, que son los que en adelante han de ir cambiando el mundo en el que nos ha tocado nacer. Nacer, crecer, multiplicarse y morir... Es nuestro destino.

Cuando se llega a situaciones como ésta, se da uno cuenta de que nada es y nada vale. Hace unas semanas atrás tener un simple millón de euros era la panacea. Podías tener una buena casa, un buen coche, viajar... Nada de eso vale ahora. Hoy puedes irte con tu millón de euros a un supermercado pero, al igual que cualquier humilde trabajador, no podrás comprar más de seis unidades de un mismo producto. Eso si encuentras lo que buscas. De nada te valdrá patalear. Coches, los que haya en existencias, puesto que las fábricas están cerrando por falta de piezas. Viajar... Nada de nada, pues nuestras fronteras están cerradas y las de los demás países también, especialmente si eres español. El motivo simple y claro es que España es uno de los países del mundo con un porcentaje más elevado de muertos e infectados. De nada te valdrá tener incluso avión privado, puesto que ni te dejarán despegar ni, en caso de hacerlo, te autorizarán el aterrizaje en ningún país del mundo.

Y mientras eso sucede los megarricos están comprando oro y acciones a precio de bote de conserva de tomate. Me refiero naturalmente a la lata, no a su contenido, que si el asunto se alarga en pocos meses valdrá también su peso en oro. En situaciones como ésta la comida es lo primero. Yo, si fuera de los que llenan el carro de la compra a tope, no lo cargaría de papel higiénico, sino de comida no perecedera. Y no soy el único que piensa así, puesto que en mi última incursión al super, en la que compré una docena de huevos y un brick de leche semidesnatada, las estanterías del arroz, la pasta, legumbres y conservas, estaban totalmente vacías. La gente no es tonta y sabe que algunas cosas alimentan mucho y ocupan poco. Eso sin contar con que no se estropean fácilmente.
Parece ser que los discursos sobre la garantía de no desabastecimiento han convencido poco al personal...

RAFAEL FABREGAT

25 de diciembre de 2019

2923- LA MODERNA ESCLAVITUD.

Lamentablemente la esclavitud (maldita palabra) no acabó a mediados del siglo XIX como muchos creen y como incluso el sufrido papel nos cuenta en muchos libros y documentos. A mediados del siglo XX mucha gente de color todavía no podía entrar libremente en algunos locales de ocio ni usar todos los medios de transporte públicos. Incluso los niños de color tenían vetado su ingreso en determinadas escuelas que se suponían públicas y libres. Pero esta breve entrada al Blog no es hoy para hablar de ese tipo de esclavitud racial que, ya en el siglo XXI, suponemos definitivamente erradicada. Esta entrada quiere ser una más de las voces que denuncian la esclavitud laboral, todavía activa a nivel mundial. Esta gente, tratada como animales, no solo trabaja en sótanos sin ver la luz solar en aquellas tierras orientales que se suponen ya altamente avanzadas. 

Muchos de aquellos, que intentaron escapar de sus míseras vidas en aquellas tierras que les vieron nacer, ven repetidas aquí aquellas mismas atrocidades. Ahora están en España o en cualquier otro país europeo, pero siguiendo su vida de esclavitud, trabajando 18 horas diarias en talleres clandestinos, también sin ver la luz del sol y sin otro descanso que no sean las 6 horas para dormir y 30 minutos para cada una de sus comidas. Y lo que es peor: muchas veces son niños que deberían estar en colegios y no trabajando.
También en las cárceles orientales se fomenta esa misma esclavitud al obligar a los presos a trabajar para poder conseguir un mínimo suplemento de comida o bienestar. Nosotros mismos fomentamos esa esclavitud cada vez que compramos esos artículos baratos, normalmente vendidos en mercadillos o el llamado "Top manta" que el transporte internacional de contenedores reparte a lo largo del mundo. 

¿Tan difícil es para las autoridades prohibir ese tipo de importaciones?. 
Pues sí amigos. Lamentablemente es imposible porque las propias empresas occidentales son propietarias o clientes de su producción más destacada. Artículos a los que les añaden sus códigos y marca propia. No hace tanto tiempo, pobre de mi, pensaba que ese tipo de historias desaparecerían con la llegada de la modernidad. Que algún día no muy lejano serían erradicadas a nivel mundial. Creí que, con lo adelantado que está ya nuestro mundo, este tipo de cosas desaparecería para no regresar jamás. Pero no. Veo con pesar que esta lacra forma parte de la humanidad, de nuestra forma de ser. La ambición y los abusos de poder, existieron siempre y seguirán existiendo, por muchos que sean los logros humanos a nivel tecnológico. Nada puede hacerse para evitarlo, justamente porque los miserables que lo fomentan, siempre están cerca del poder o dentro del mismo. Gigantes con pies de barro.

RAFAEL FABREGAT