Definitivamente no tenemos suerte. Estamos en pleno mes de Septiembre, a menos de dos semanas de entrar oficialmente en el Otoño y época de setas sin parangón, pero con los montes totalmente secos. En el norte de España, donde llueve semana sí y otra también, la época de setas ya comenzó días atrás. Mi hija mayor y su familia visitaron el País Vasco 15/20 días atrás y los mercados estaban repletos de Rebozuelos, Boletus Edulis, Amanita Cesárea y algún que otro robellón... Años atrás, mi mujer y yo los hemos recogido también muchas veces diez días antes de finalizar el mes de Agosto, como algo natural. Sin embargo las cosas cambian y especialmente el clima de todo lo que no sea cornisa cantábrica que, por algo será, la llaman la "España Verde".
Hace ya algunos años que en nuestro querido Maestrazgo Turol-castellonense llueve poco y tarde y a los que tenemos una edad respetable nos da una cierta pereza alejarnos de lo que ha sido nuestro lugar de búsqueda durante toda una vida. Los años no perdonan. Mi padre y mi suegro tuvieron tanta o más afición que nosotros y un año dejaron de subir a la búsqueda del preciado níscalo. No entendí entonces la razón, pues estaban sanos y nada parecía que pudiera impedírselo. No tenían enfermedad alguna, pero tenían un problema incurable: ¡la edad!. Yo estoy ya muy próximo a ese momento, ahora lo sé. Acabaron los viajes inútiles, al solo objeto de ver como estaba el terreno. Ahora tiene que ser a cosa hecha. A sabiendas de que las setas, en determinado sitio, han salido ya.
Cerca de los setenta y dos años de edad y salud debilitada ya no estoy en condiciones, ni con ganas, de hacer viajes sin ton ni son. Sitios buenos, para llenar la cesta de setas en menos de una hora, conozco muchos pero hay que saber si ha llovido, cuando y donde, para que el viaje sea provechoso. Como todos sabemos esto de las setas no tiene ningún misterio... Cuestión de temperatura, humedad, horas de sol, altura y terreno. Cada tipo de terreno y según sea la altura, sale un tipo de setas diferente.
De la altura dependerá la fecha de recolección, más temprana o tardía y según las horas de sol salen unas setas u otras. Los boletus salen a 1400/1600 m. de altura pero los robellones y las setas corrientes lo hacen a cualquier altura, empezando por los sitios más altos y bajando hasta casi el nivel del mar. Sin embargo hay setas como las colmenillas que funcionan al revés, saliendo las primeras en cotas bajas y subiendo de cota a medida que avanza la temporada. Parece complejo pero no lo es tanto. Solo hay que tener afición y poco a poco vas cogiéndole el tranquillo. De todas maneras, como he dicho antes, en el Maestrazgo las temporadas son cada vez más cortas puesto que llueve tarde y a los quince días llegan los fríos y adiós muy buenas. En fin, es lo que hay y nada podemos hacer para remediarlo. Haber nacido más al norte, pero yo no quiero cambiar. Sin grandes fríos ni calores, ¿donde estaríamos mejor?.
RAFAEL FABREGAT
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8 de septiembre de 2020
6 de abril de 2020
2960- ESTE NO ES UN AÑO CUALQUIERA.
Lo que nadie podía imaginar con este título es que el asunto iba de setas. Pues así es.
2.020 no es es un año cualquiera y naturalmente no lo es por la Pandemia Global que estamos padeciendo.
- ¿Qué tendrá que ver? -pensará alguno de los lectores. Pues mucho, ya lo veréis.
Normalmente la eclosión de setas va de arriba a abajo. El 99% de las especies salen antes en los lugares de más altura y a medida que avanza la temporada van bajando de cota. Sin embargo hay una variedad que lo hace al revés; sale primero en cotas bajas y poco a poco va subiendo hasta las zonas más altas.
Se trata de la Colmenilla o Morchela, una seta acusada de homicidio sin razón especial alguna. ¿Tóxica?. Pues sí y mucho, como hay muchas. La mayor parte de las setas comestibles también son tóxicas si se consumen crudas y la colmenilla es una de las que más.
Sin embargo es una de las setas más apreciadas por los grandes gourmets, tanto cocineros como comensales de la buena mesa.
El caso no es para menos, puesto que si sabes guisarlas son una verdadera exquisitez. Bien, pues vayamos al grano. Nuestro querido pueblo de Cabanes, por estar próximo a la costa Mediterránea y a menos de 300 metros sobre el nivel del mar tiene, a mediados de Marzo, su línea de salida para las "colmenillas" y poco a poco esta especie va subiendo de cota hasta llegar a Vistabella del Maestrazgo a finales de Abril y a primeros de Mayo en Mosqueruela. Cito estas dos localidades por ser destinos habituales de los aficionados de la comarca.
Pues bien, gracias a las lluvias que han caído en varias ocasiones, el presente año 2.020 habrá sido sin duda un buen año para las setas de Primavera, pero mucho me temo que serán pocas las que podremos llevarnos a la boca.
Las "colmenillas" ya han pasado en nuestro pueblo, pero todavía no al norte provincial. Las de Cabanes ya no las vamos a degustar, pero bueno... Le siguen los "marzuelos", oscuros, tan difíciles de ver como sabrosos al paladar, que en Vistabella suelen salir a mediados de Abril y hasta mediados de Mayo. Después los "Perretxicos" de Cantavieja (una de las más apreciadas) o Setas de San Jorge (calocybe gambosa) , para finales de Abril y a continuación los "champiñones silvestres" y las "senderuelas".
Estamos hablando de auténticas exquisiteces micológicas que están o estarán a punto de caramelo en breve. Pero claro, ¿Qué pasa?. Pues que con la Pandemia del "coronavirus" y nuestro obligado confinamiento en casa, todas esas setas estarán en los montes, burlándose de todos nosotros. ¿Que les pasará a estos tontorrones, que no vienen a por nosotras? -se dirían si pudieran hablar. Pues nada, aquí estamos. Viendo pasar el tiempo...
RAFAEL FABREGAT
2.020 no es es un año cualquiera y naturalmente no lo es por la Pandemia Global que estamos padeciendo.
- ¿Qué tendrá que ver? -pensará alguno de los lectores. Pues mucho, ya lo veréis.
Normalmente la eclosión de setas va de arriba a abajo. El 99% de las especies salen antes en los lugares de más altura y a medida que avanza la temporada van bajando de cota. Sin embargo hay una variedad que lo hace al revés; sale primero en cotas bajas y poco a poco va subiendo hasta las zonas más altas.
Se trata de la Colmenilla o Morchela, una seta acusada de homicidio sin razón especial alguna. ¿Tóxica?. Pues sí y mucho, como hay muchas. La mayor parte de las setas comestibles también son tóxicas si se consumen crudas y la colmenilla es una de las que más. Sin embargo es una de las setas más apreciadas por los grandes gourmets, tanto cocineros como comensales de la buena mesa.
El caso no es para menos, puesto que si sabes guisarlas son una verdadera exquisitez. Bien, pues vayamos al grano. Nuestro querido pueblo de Cabanes, por estar próximo a la costa Mediterránea y a menos de 300 metros sobre el nivel del mar tiene, a mediados de Marzo, su línea de salida para las "colmenillas" y poco a poco esta especie va subiendo de cota hasta llegar a Vistabella del Maestrazgo a finales de Abril y a primeros de Mayo en Mosqueruela. Cito estas dos localidades por ser destinos habituales de los aficionados de la comarca. Pues bien, gracias a las lluvias que han caído en varias ocasiones, el presente año 2.020 habrá sido sin duda un buen año para las setas de Primavera, pero mucho me temo que serán pocas las que podremos llevarnos a la boca.
Las "colmenillas" ya han pasado en nuestro pueblo, pero todavía no al norte provincial. Las de Cabanes ya no las vamos a degustar, pero bueno... Le siguen los "marzuelos", oscuros, tan difíciles de ver como sabrosos al paladar, que en Vistabella suelen salir a mediados de Abril y hasta mediados de Mayo. Después los "Perretxicos" de Cantavieja (una de las más apreciadas) o Setas de San Jorge (calocybe gambosa) , para finales de Abril y a continuación los "champiñones silvestres" y las "senderuelas". Estamos hablando de auténticas exquisiteces micológicas que están o estarán a punto de caramelo en breve. Pero claro, ¿Qué pasa?. Pues que con la Pandemia del "coronavirus" y nuestro obligado confinamiento en casa, todas esas setas estarán en los montes, burlándose de todos nosotros. ¿Que les pasará a estos tontorrones, que no vienen a por nosotras? -se dirían si pudieran hablar. Pues nada, aquí estamos. Viendo pasar el tiempo...
RAFAEL FABREGAT
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28 de septiembre de 2019
2871- DONDE IREMOS A PARAR...
Me refiero a la temporada de setas 2019 y más concretamente al robellón del Maestrazgo. Aunque tarde, llovió este año en cantidad y todos nos las prometíamos felices y contentos, con una temporada corta pero plena de satisfacciones, pero ¡ay...! Las cosas del campo nunca están claras y menos aún las del cielo. Sí, llovió mucho en el Maestrazgo turol-castellonense, pero inmediatamente salió el sol y llegaron los vientos suaves, con temperaturas de 28 y hasta 30ºC. A medio eclosionar, el micelio fue secándose a la misma velocidad que los aficionados a la micología nos lanzábamos al monte buscando los primeros robellones.
-- ¡Ya están ahí, ya están ahí...! No fue una mentira, pero sí una verdad a medias. Encontrar dos docenas de ejemplares, no es para tirar cohetes...
-- ¡La próxima semana será el clímax micológico!, pensábamos, pero no. Solo media cesta...
-- ¡Van un poco retrasados, será la siguiente...! Pero tampoco. ¡Como el novio que quiere y su novia no le deja...!
No es a mitad de Septiembre cuando tiene que llover, para que haya setas en nuestro querido Maestrazgo, sino a principios y mediados de Agosto. En fin, fue en Septiembre. Más vale eso que nada. Ante tal eventualidad, casi desconocida en estas tierras, todos esperábamos una temporada de setas corta pero fructífera. ¿Por qué no?. Pues no amigos, no. El tiempo manda y éste quiso que, tras unas lluvias abundantes, llegase nuevamente el verano.
Hoy, ya a pocos días del mes de Octubre, tenemos todavía temperaturas veraniegas , rozando los 30ºC y eso no es lo que las setas quieren y necesitan. Temperatura y humedad pero, un año más, ni una cosa ni la otra. Yo, para ir a buscar setas, tenía un chaquetón que se ha mojado decenas de veces con agua-nieve, mientras recogía a puñados las consabidas setas. Hace más de diez años que lo tengo colgado en una percha, en el almacén que hay en los bajos de mi casa. En manga corta vamos últimamente a buscar setas. Eso no es normal ni ha sucedido jamás, hasta ahora. El resultado es el que tenemos hoy en los montes del Maestrazgo. Apenas se desarrolla el micelio lo suficiente para tentar al aficionado, haciéndole gastar combustible en vano.
Esta semana dos kilos, la próxima uno y medio, la siguiente tres, pero llenar la cesta a rebosar y tener que hacer viaje al coche... ¡Ha pasado a la historia!. Muchos incluso llevaban en el maletero del coche cajas para el caso de hallazgos especiales, que se producían día sí y otro también, pero ahora... Media cesta y pare usted de contar. Y claro, 250 o 300 Km. son demasiados para tan poca recompensa. Y además teniendo que pagar para poder buscarlos. Seis euros al día, que no es mucho, pero si no hay setas... Siempre esperando al año que viene, pero ese año se hace esperar demasiado. ¡Ya van diez!. Al menos, en los Pirineos y norte de Castilla-León llueve y el aficionado, aunque también paga, se divierte. Pero aquí... No sé a donde iremos a parar... Por una causa o por otra, ya nada es como antes.
Unos le llaman "el cambio climático" y otros no le ponemos apodo alguno. Solo sabemos que el tiempo ha cambiado y siempre llueve poco, tarde y mal. La agricultura se resiente y los pozos se secan. Por algo será. Al final, plantas y gentes, tendremos que beber todos de las desaladoras y todo porque los Ministerios de Economía de todas las naciones del mundo se han puesto de acuerdo en buscar aquello tan utópico del "Estado del Bienestar". Un café para todos muy difícil de conseguir en un mundo cada vez más poblado. Claro que todos tenemos derecho, no faltaba más, pero habríamos de tener solamente los hijos que podemos alimentar. Aprovechando que para "jugar a médicos" no hace falta tenerlos... Pero, je, je. ¿Qué tiene esto que ver con las setas?. Continuará...
RAFAEL FABREGAT
-- ¡Ya están ahí, ya están ahí...! No fue una mentira, pero sí una verdad a medias. Encontrar dos docenas de ejemplares, no es para tirar cohetes...
-- ¡La próxima semana será el clímax micológico!, pensábamos, pero no. Solo media cesta...
-- ¡Van un poco retrasados, será la siguiente...! Pero tampoco. ¡Como el novio que quiere y su novia no le deja...!
No es a mitad de Septiembre cuando tiene que llover, para que haya setas en nuestro querido Maestrazgo, sino a principios y mediados de Agosto. En fin, fue en Septiembre. Más vale eso que nada. Ante tal eventualidad, casi desconocida en estas tierras, todos esperábamos una temporada de setas corta pero fructífera. ¿Por qué no?. Pues no amigos, no. El tiempo manda y éste quiso que, tras unas lluvias abundantes, llegase nuevamente el verano.
Hoy, ya a pocos días del mes de Octubre, tenemos todavía temperaturas veraniegas , rozando los 30ºC y eso no es lo que las setas quieren y necesitan. Temperatura y humedad pero, un año más, ni una cosa ni la otra. Yo, para ir a buscar setas, tenía un chaquetón que se ha mojado decenas de veces con agua-nieve, mientras recogía a puñados las consabidas setas. Hace más de diez años que lo tengo colgado en una percha, en el almacén que hay en los bajos de mi casa. En manga corta vamos últimamente a buscar setas. Eso no es normal ni ha sucedido jamás, hasta ahora. El resultado es el que tenemos hoy en los montes del Maestrazgo. Apenas se desarrolla el micelio lo suficiente para tentar al aficionado, haciéndole gastar combustible en vano.
Esta semana dos kilos, la próxima uno y medio, la siguiente tres, pero llenar la cesta a rebosar y tener que hacer viaje al coche... ¡Ha pasado a la historia!. Muchos incluso llevaban en el maletero del coche cajas para el caso de hallazgos especiales, que se producían día sí y otro también, pero ahora... Media cesta y pare usted de contar. Y claro, 250 o 300 Km. son demasiados para tan poca recompensa. Y además teniendo que pagar para poder buscarlos. Seis euros al día, que no es mucho, pero si no hay setas... Siempre esperando al año que viene, pero ese año se hace esperar demasiado. ¡Ya van diez!. Al menos, en los Pirineos y norte de Castilla-León llueve y el aficionado, aunque también paga, se divierte. Pero aquí... No sé a donde iremos a parar... Por una causa o por otra, ya nada es como antes.
Unos le llaman "el cambio climático" y otros no le ponemos apodo alguno. Solo sabemos que el tiempo ha cambiado y siempre llueve poco, tarde y mal. La agricultura se resiente y los pozos se secan. Por algo será. Al final, plantas y gentes, tendremos que beber todos de las desaladoras y todo porque los Ministerios de Economía de todas las naciones del mundo se han puesto de acuerdo en buscar aquello tan utópico del "Estado del Bienestar". Un café para todos muy difícil de conseguir en un mundo cada vez más poblado. Claro que todos tenemos derecho, no faltaba más, pero habríamos de tener solamente los hijos que podemos alimentar. Aprovechando que para "jugar a médicos" no hace falta tenerlos... Pero, je, je. ¿Qué tiene esto que ver con las setas?. Continuará...
RAFAEL FABREGAT
16 de septiembre de 2019
2863- LAS SETAS 2019 YA ESTÁN AHÍ.
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| El padre, la madre, el niño... Todos me gustan. |
Yo, al menos, en eso confío y por lo tanto allí estaré, a pie de monte y con la cesta y cuchillo afilado. La verdad es que empezaremos algo tarde, pero lo importante es empezar. Yo me conformo con ir dos o tres veces, cuatro a lo sumo. Con eso ya mato el "gusanillo" de mi larga vida de aficionado. La edad no perdona y son ya 55 años seguidos subiendo al Maestrazgo. Soy de Castellón y antiguamente subía al menos dos veces antes de que salieran las setas. Explorar los diferentes puntos que conozco y ver la humedad y el estado de la montaña ya era bastante razón para pasar la mañana por aquellas latitudes. Pero, claro, cuando te haces viejo, hacer 250 Km. para nada ya da un poco de pereza. Veremos qué pasa...
Esos primeros días no cenaba robellones, pero sí un revuelto de champiñón silvestre, unas senderuelas o, como mínimo, unos "pinatells de calceta" que salen más pronto y que también son estupendos. Son esas setas de cutícula marrón y tubos blanquecino-amarillentos a los que, solo hay que quitar la cutícula. Se llaman "de calceta" porque, cuando son jóvenes, los tubos están cubiertos por un velo como es el caso de los champiñones. Cuando ese velo ya no está es porque ya son viejos, en cuyo caso es mejor desecharlos o, de consumirse, tiene que ser eliminando también los tubos. Cuando eso sucede ya queda poca carne y además el sabor ya no es tan fino. Mejor pues es recoger solamente los que tengan el velo intacto.
Mi mujer y yo tenemos la costumbre de buscar solamente hasta mediodía, marchando después a comer en algún restaurante de la zona. No nos gusta volver al monte por la tarde, a no ser que se trate solamente de simple exploración de una zona diferente. Lo cierto es que llegando tarde y acabando pronto nos sobra tiempo, pues en todas las zonas de búsqueda, el coche llega siempre a donde están las setas. Siempre solemos llenar la cesta en un máximo de dos horas, pues recogemos 33 tipos diferentes de setas y claro, con tanta variedad es casi imposible no llenar rápidamente. Otra cosa es recoger solamente robellones o níscalos ya que si, por lo que sea, un año la cosa flojea tienes que volver para casa con la cesta medio vacía. Pero ese no es nuestro plan...
RAFAEL FABREGAT
31 de julio de 2019
2819- LA VIDA SIGUE IGUAL. (O PARECIDA).
En este caso no se trata de la célebre canción de Julio Iglesias. Si digo que "la vida sigue igual" me refiero a que, después de ocho días fuera de España, vemos a nuestro regreso que aquí nada ha cambiado. Acabó, para nosotros, la tranquilidad disfrutada en unos países sin Televisión Española y, a nuestra llegada, vemos que por aquí sigue sin haber "noticias buenas". Como siempre, en España las noticias solo merecen la atención de los productores cuando son malas. Mal vicio el nuestro, mejor dicho, el suyo. Ya lo decía el entrenador del Barça Loouis van Gaal: "Españoles siempre negativos, nunca positivos". Siempre críticos de todo cuanto hacen los demás. Viendo la paja en el ojo ajeno y nunca la viga en el propio. Pues bien, nosotros nos lo perdemos, así no se puede ser feliz...
Ante la amenaza del Reino Unido de salirse de la Unión Europea por medio de un Brexit duro, se desploma la Bolsa y y el Ibex 35 cae en picado. Claro que eso no debe preocupar al trabajador corriente y al inversor mediocre. Pobres somos, pero mala vida no nos damos. ¡Y menos por esa gentuza que, como negros vampiros, solo busca chuparnos la sangre, subiéndose injustificadamente sueldos y prebendas!. Nosotros, los jubilados, no tenemos derecho ni deber de preocuparnos por los que quieren mandar y no pueden. Ya pusimos bastante de nuestra parte a lo largo de nuestra vida. Ahora toca preocuparnos solamente de llegar a fin de mes y de que los Viajes del Imserso estén prontamente a nuestra disposición. ¿Egoísmo?. Puede, pero resulta que estamos más que hartos de todo y muy especialmente de las aves de rapiña. Perdón, quería decir de los políticos.
Como suelo hacer cada día, una mala costumbre como otra cualquiera, he leído el periódico. ¿Qué dirán que he encontrado en sus páginas?. Pues sí, efectivamente: Políticos que solo piensan en su bienestar. Asesinos, normales o de género, todos escoria del ser humano. Fracasados del sistema cuya única satisfacción es que sigamos sus pasos y también fracasemos todos los demás. Separatistas que solo buscan el beneficio propio y solo nos quieren cuando de chupar nuestra sangre se trata. Deportistas, especialmente del fútbol, que cobran burradas de millones por no hacer casi nada la mitad de las veces. Atracadores callejeros y prostitutas que limitan la libertad de los viandantes en unas calles repletas de policía, pero sin control alguno...
La gente huye de las ciudades, aprovechando el descanso vacacional, pero no siempre encuentra lo que busca. La mayoría de las veces hay masificación en las salidas y en las entradas pero, para la mayoría, una vez allí siguen las estrecheces y las penurias propias de unas vacaciones con escasos recursos. Una Coca-cola para dos y una cama para tres. Eso si no hay que levantarse de madrugada, para que puedan acostarse otros. Lo más gracioso es que cuando, después de las vacaciones, vuelven a su casa y a sus quehaceres diarios, cuentan y no acaban: "Hemos estado en tal o cual sitio" -normalmente alguna playa de moda. "Lo hemos pasado genial. Sol, arena limpia, chiringuitos a tope y unas mariscadas..." ¡Ay Señor, a cuantos nos alimenta la harina...! ¡Y las ilusiones!.
Todo acabará con la llegada del mes de Septiembre. Bueno, afortunadamente. no acabará todo. Empezarán las clases de los escolares y de los abuelos que los acompañan. Los sufridos autónomos empezarán a facturar, recuperándose de los stocks pagados y no vendidos. Los abuelos empezarán a recibir las notificaciones del Imserso, en las que se les ofrecerán los anhelados viajes a módicos precios y las excursiones prohibitivas, que duplican el coste de los primeros. Pero, para mí, lo más importante es que con Septiembre llegan las soñadas setas silvestres que verán la luz tras las primeras tormentas de verano... A los de Castellón nos esperan en el Maestrazgo y en la Sierra de Gudar los boletus, los robellones o níscalos, las setas de cardo, las cantharellas, las llanegas negras y blancas y un largo etcétera que cumplirá sin duda todas nuestras expectativas. Feliz verano.
RAFAEL FABREGAT
Ante la amenaza del Reino Unido de salirse de la Unión Europea por medio de un Brexit duro, se desploma la Bolsa y y el Ibex 35 cae en picado. Claro que eso no debe preocupar al trabajador corriente y al inversor mediocre. Pobres somos, pero mala vida no nos damos. ¡Y menos por esa gentuza que, como negros vampiros, solo busca chuparnos la sangre, subiéndose injustificadamente sueldos y prebendas!. Nosotros, los jubilados, no tenemos derecho ni deber de preocuparnos por los que quieren mandar y no pueden. Ya pusimos bastante de nuestra parte a lo largo de nuestra vida. Ahora toca preocuparnos solamente de llegar a fin de mes y de que los Viajes del Imserso estén prontamente a nuestra disposición. ¿Egoísmo?. Puede, pero resulta que estamos más que hartos de todo y muy especialmente de las aves de rapiña. Perdón, quería decir de los políticos.
Como suelo hacer cada día, una mala costumbre como otra cualquiera, he leído el periódico. ¿Qué dirán que he encontrado en sus páginas?. Pues sí, efectivamente: Políticos que solo piensan en su bienestar. Asesinos, normales o de género, todos escoria del ser humano. Fracasados del sistema cuya única satisfacción es que sigamos sus pasos y también fracasemos todos los demás. Separatistas que solo buscan el beneficio propio y solo nos quieren cuando de chupar nuestra sangre se trata. Deportistas, especialmente del fútbol, que cobran burradas de millones por no hacer casi nada la mitad de las veces. Atracadores callejeros y prostitutas que limitan la libertad de los viandantes en unas calles repletas de policía, pero sin control alguno...
La gente huye de las ciudades, aprovechando el descanso vacacional, pero no siempre encuentra lo que busca. La mayoría de las veces hay masificación en las salidas y en las entradas pero, para la mayoría, una vez allí siguen las estrecheces y las penurias propias de unas vacaciones con escasos recursos. Una Coca-cola para dos y una cama para tres. Eso si no hay que levantarse de madrugada, para que puedan acostarse otros. Lo más gracioso es que cuando, después de las vacaciones, vuelven a su casa y a sus quehaceres diarios, cuentan y no acaban: "Hemos estado en tal o cual sitio" -normalmente alguna playa de moda. "Lo hemos pasado genial. Sol, arena limpia, chiringuitos a tope y unas mariscadas..." ¡Ay Señor, a cuantos nos alimenta la harina...! ¡Y las ilusiones!.
Todo acabará con la llegada del mes de Septiembre. Bueno, afortunadamente. no acabará todo. Empezarán las clases de los escolares y de los abuelos que los acompañan. Los sufridos autónomos empezarán a facturar, recuperándose de los stocks pagados y no vendidos. Los abuelos empezarán a recibir las notificaciones del Imserso, en las que se les ofrecerán los anhelados viajes a módicos precios y las excursiones prohibitivas, que duplican el coste de los primeros. Pero, para mí, lo más importante es que con Septiembre llegan las soñadas setas silvestres que verán la luz tras las primeras tormentas de verano... A los de Castellón nos esperan en el Maestrazgo y en la Sierra de Gudar los boletus, los robellones o níscalos, las setas de cardo, las cantharellas, las llanegas negras y blancas y un largo etcétera que cumplirá sin duda todas nuestras expectativas. Feliz verano.
RAFAEL FABREGAT
9 de julio de 2019
2809- SETAS MAESTRAZGO 2019.
¿Qué se puede escribir cuando no hay nada que contar?. Claro que esto no quiere decir nada. El pasado año 2018 no fue nada del otro mundo, pero las cuatro veces que fuimos cargamos. Bueno, para nosotros cargar es llegar tarde (almorzando en el 4 Vientos) y llenar igualmente la cesta en dos o, como mucho, tres horas, acabando siempre antes del mediodía. Porque la comida del mediodía no la perdonamos, como no perdonamos que sea justamente en uno de los restaurantes del Maestrazgo. La comida no es que sea especial, pero es buena y diferente a lo que estamos acostumbrados 100 Km. más al sur, ya cerca de Castellón. Nos encanta subir por esos pueblos de Teruel, pisar los montes y, si hay suerte, recoger alguna seta o robellón. El 80% de las especies son comestibles motivo por el cual, para nosotros, es difícil volvernos de vacío. Comprar uno de sus jamones también es una buena cosa que solemos hacer.
La presidenta de la Asociación de Empresarios del Maestrazgo, en Cantavieja, decía la pasada temporada estar muy contenta por haberse superado las previsiones. A mediados de Octubre y sin haber cerrado la campaña 2018 se había batido el récord de venta de tickets. Nos alegramos mucho y esperamos que esto se traduzca en la perfecta reparación de la carretera (pista) que va de Cantavieja a Mosqueruela porque, imaginamos que este dinero irá a parar a beneficio del mantenimiento del monte y de los viales que lo cruzan. ¿O no es así...? Nos cuentan ustedes que la micología es uno de los principales atractivos de su comarca, motivo por el cual imagino que a quienes inyectan dinero fresco en bares, gasolineras y demás comercios de las localidades (pan, carne, patatas, restaurantes, etc.) tendrán interés en tenerles contentos... Pues muchas gracias. Nosotros también tenemos mucho gusto en subir.
Pasamos la ITV, buscamos setas y pasamos siempre una mañana agradable. Por cierto, gracias por su cordial acogida. Aprovechamos para pedir perdón, si acaso hay algún "pirata" de los que rompen cuanto encuentran, de los que tiran basura donde no deben y esperamos que estos elementos se puedan contar con los dedos de una mano y que sobren dedos. Nosotros, de ustedes, nada negativo tenemos que decir. Nos acogen bien y todo ahí es bueno y a su justo precio. Al principio, en honor a la verdad, no nos gustó demasiado el tener que pagar para buscar setas, pero ya nos hemos acostumbrado. Los Ayuntamientos de la comarca no irán sin duda muy sobrados y una ayuda económica siempre viene bien. En fin... Aún no siendo católicos practicantes, algunos de nosotros ya estamos rezando para que en Agosto entren algunas tormentas y la eclosión sea temprana, que después llegan los fríos y la temporada se antoja muy corta. Un saludo cordial.
RAFAEL FABREGAT
La presidenta de la Asociación de Empresarios del Maestrazgo, en Cantavieja, decía la pasada temporada estar muy contenta por haberse superado las previsiones. A mediados de Octubre y sin haber cerrado la campaña 2018 se había batido el récord de venta de tickets. Nos alegramos mucho y esperamos que esto se traduzca en la perfecta reparación de la carretera (pista) que va de Cantavieja a Mosqueruela porque, imaginamos que este dinero irá a parar a beneficio del mantenimiento del monte y de los viales que lo cruzan. ¿O no es así...? Nos cuentan ustedes que la micología es uno de los principales atractivos de su comarca, motivo por el cual imagino que a quienes inyectan dinero fresco en bares, gasolineras y demás comercios de las localidades (pan, carne, patatas, restaurantes, etc.) tendrán interés en tenerles contentos... Pues muchas gracias. Nosotros también tenemos mucho gusto en subir.
Pasamos la ITV, buscamos setas y pasamos siempre una mañana agradable. Por cierto, gracias por su cordial acogida. Aprovechamos para pedir perdón, si acaso hay algún "pirata" de los que rompen cuanto encuentran, de los que tiran basura donde no deben y esperamos que estos elementos se puedan contar con los dedos de una mano y que sobren dedos. Nosotros, de ustedes, nada negativo tenemos que decir. Nos acogen bien y todo ahí es bueno y a su justo precio. Al principio, en honor a la verdad, no nos gustó demasiado el tener que pagar para buscar setas, pero ya nos hemos acostumbrado. Los Ayuntamientos de la comarca no irán sin duda muy sobrados y una ayuda económica siempre viene bien. En fin... Aún no siendo católicos practicantes, algunos de nosotros ya estamos rezando para que en Agosto entren algunas tormentas y la eclosión sea temprana, que después llegan los fríos y la temporada se antoja muy corta. Un saludo cordial.
RAFAEL FABREGAT
1 de abril de 2019
2745- SETAS Y LLUVIA, UNA MISMA COSA.
Las lluvias caídas en la Comunidad Valenciana el último día de Marzo y primeros de Abril han sido escasas pero han llegado hasta el Maestrazgo, zona de búsqueda para los castellonenses, a los que se suman algunos aficionados de las provincias de Valencia y Tarragona. El asunto pintaba muy mal, pues desde hace ya mucho tiempo no llovía en las tierras del Levante español. Es pues de esperar que, aunque tarde, lleguen las Colmenillas, el Marzuelo, la Senderuela, el Champiñón silvestre, el Rebozuelo y el Perretxico o Seta de San Jorge. Veremos pues que es lo que deparan en total estas lluvias que, de momento son muy escasas, puesto que apenas han sumado 15/20 l./m2. El pantano de María Cristina (Castellón), a pesar de las lluvias abundantes de final de año 2018, está a menos del 50% de su capacidad.
El mes de Abril suele traer lluvias y esperamos que este año 2019 cumpla sus expectativas y riegue nuestros campos y montes, que bien lo necesitan. Frutales y olivos de secano demandan desde hace mucho tiempo aguas que no llegan. Es tiempo de floración y brote de los nuevos vástagos, siendo necesaria una lluvia que haga cuajar el fruto de este año y ramifique para la cosecha del siguiente. Al fin y al cabo, setas y lluvia son una misma cosa, pero cada año lo de la lluvia está más escaso y sin humedad no hay nada que hacer, ni en los campos ni en el monte. Ya sabemos que lo de las setas es solamente una afición y no un medio de vida, pero a los pueblos donde hay producción de setas, también les va bien que vayan los aficionados a la micología y dejen algún dinero.
Agricultores y micólogos, ya se sabe, siempre mirando a un cielo, que cada año se prodiga menos en satisfacer nuestras necesidades hídricas. Desde hace ya algunos años las lluvias que solían llegar en la segunda quincena de Agosto y primera de Septiembre provocaban la aparición temprana de todo tipo de setas pero, desde hace ya algunas décadas estas lluvias se retrasan 15/20 días, recortando notablemente la temporada. Hay que tener en cuenta que los pueblos seteros son de alta montaña y a mediados de Octubre ya sufren fuertes heladas que impiden la salida de nuevos ejemplares. En cuanto a las setas de primavera, siempre han cumplido las estadísticas, pero últimamente está fallando también puesto que los típicos temporales de invierno (Enero) brillan por su ausencia.
A ver qué pasa este año...
RAFAEL FABREGAT
El mes de Abril suele traer lluvias y esperamos que este año 2019 cumpla sus expectativas y riegue nuestros campos y montes, que bien lo necesitan. Frutales y olivos de secano demandan desde hace mucho tiempo aguas que no llegan. Es tiempo de floración y brote de los nuevos vástagos, siendo necesaria una lluvia que haga cuajar el fruto de este año y ramifique para la cosecha del siguiente. Al fin y al cabo, setas y lluvia son una misma cosa, pero cada año lo de la lluvia está más escaso y sin humedad no hay nada que hacer, ni en los campos ni en el monte. Ya sabemos que lo de las setas es solamente una afición y no un medio de vida, pero a los pueblos donde hay producción de setas, también les va bien que vayan los aficionados a la micología y dejen algún dinero.
Agricultores y micólogos, ya se sabe, siempre mirando a un cielo, que cada año se prodiga menos en satisfacer nuestras necesidades hídricas. Desde hace ya algunos años las lluvias que solían llegar en la segunda quincena de Agosto y primera de Septiembre provocaban la aparición temprana de todo tipo de setas pero, desde hace ya algunas décadas estas lluvias se retrasan 15/20 días, recortando notablemente la temporada. Hay que tener en cuenta que los pueblos seteros son de alta montaña y a mediados de Octubre ya sufren fuertes heladas que impiden la salida de nuevos ejemplares. En cuanto a las setas de primavera, siempre han cumplido las estadísticas, pero últimamente está fallando también puesto que los típicos temporales de invierno (Enero) brillan por su ausencia.
A ver qué pasa este año...
RAFAEL FABREGAT
12 de marzo de 2019
2734- PRIMERAS SETAS 2019.
Naturalmente esas primeras setas del año 2019 son los Marzuelos. Claro que eso solo tiene razón de ser en el tercio norte peninsular, cotas bajas de los hayedos del País Vasco y Navarra, aunque ya empiezan a encontrarse algunos ejemplares en el Pirineo aragonés y catalán. Con un otoño de lluvias abundantes y un mes de Febrero de temperaturas casi primaverales, la preciada seta ha hecho su aparición mucho antes de su fecha habitual. El Marzuelo se convierte pues en Febreruelo, si a las fechas nos atenemos. Poco importante su adelanto ya que, lo que nos interesa a los aficionados a la micología es que haya algo que justifique la visita a nuestros queridos bosques, se llame como se llame.
El problema, para quienes habitamos el centro y sureste peninsular, es que estos últimos años, en invierno llueve poco o nada. Especialmente en las provincias mediterráneas tenemos un sol y temperaturas envidiables pero nulas o escasas lluvias que impiden la salida de especies hasta bien entrado Abril, mes históricamente lluvioso. Claro que, en estos últimos años, ha habido un cambio importante en lo meteorológico y los campos españoles de secano están atravesando momentos ruinosos que obligan a su abandono. Llueve poco y tan solo cuatro veces al año. Con esta anormal situación solo los aficionados a la playa están de enhorabuena. Los cultivos se secan y las setas no salen, una ruina para los agricultores y una desgracia para quienes la micología es pieza importante de sus días de ocio.
Esperamos que Abril cumpla con su obligación y traiga las lluvias. Con ellas llegará también el Marzuelo, para estas zonas "Abril-mayuelo" y al que se unirá sin duda la Senderuela y el Perretxico o seta de San Jorge, dos especies de calidad excelente y que dan prestancia y sabor a cualquier plato. Si lo de las setas de calidad superlativa es lo que busca cualquier buscador, la Senderuela y el Perretxico, tienen el añadido de ser setas de corro, lo cual quiere decir, que nunca podrás encontrar una sola puesto que salen en agrupaciones también llamadas "Corros de brujas". Encontrar tres o cuatro corros significa llenar la cesta a rebosar y tener que marcharte obligatoriamente para casa, lo cual es una faena para quienes pretendemos pasar toda la mañana en el monte y quedarnos a comer en cualquier restaurante de la comarca.
En fin, preparen las cestas y... ¡Suerte!.
RAFAEL FABREGAT
El problema, para quienes habitamos el centro y sureste peninsular, es que estos últimos años, en invierno llueve poco o nada. Especialmente en las provincias mediterráneas tenemos un sol y temperaturas envidiables pero nulas o escasas lluvias que impiden la salida de especies hasta bien entrado Abril, mes históricamente lluvioso. Claro que, en estos últimos años, ha habido un cambio importante en lo meteorológico y los campos españoles de secano están atravesando momentos ruinosos que obligan a su abandono. Llueve poco y tan solo cuatro veces al año. Con esta anormal situación solo los aficionados a la playa están de enhorabuena. Los cultivos se secan y las setas no salen, una ruina para los agricultores y una desgracia para quienes la micología es pieza importante de sus días de ocio.
Esperamos que Abril cumpla con su obligación y traiga las lluvias. Con ellas llegará también el Marzuelo, para estas zonas "Abril-mayuelo" y al que se unirá sin duda la Senderuela y el Perretxico o seta de San Jorge, dos especies de calidad excelente y que dan prestancia y sabor a cualquier plato. Si lo de las setas de calidad superlativa es lo que busca cualquier buscador, la Senderuela y el Perretxico, tienen el añadido de ser setas de corro, lo cual quiere decir, que nunca podrás encontrar una sola puesto que salen en agrupaciones también llamadas "Corros de brujas". Encontrar tres o cuatro corros significa llenar la cesta a rebosar y tener que marcharte obligatoriamente para casa, lo cual es una faena para quienes pretendemos pasar toda la mañana en el monte y quedarnos a comer en cualquier restaurante de la comarca.
En fin, preparen las cestas y... ¡Suerte!.
RAFAEL FABREGAT
23 de septiembre de 2018
2660- SETAS 2018. ¡SE ACABÓ...!
Alguno de mis lectores pensará...
- ¿Pero qué dice este tío?. Ayer nos contaba que todo eran robellones por doquier y hoy nos dice que se acabó... ¿Cómo es posible?. ¿De qué habla...?
Pues bien, a la vista está. La última semana de Septiembre y con el día 29 de Septiembre a la vista, se celebra en España el "Semana de los arcángeles Gabriel, Miguel y Rafael", fecha que coincide con el llamado "Veranillo del Membrillo". Así son las cosas. Coincide la liturgia de la Iglesia Católica con el inicio de la maduración de este fruto otoñal por excelencia, pero también con otro aspecto climatológico que nos afecta negativamente (y muy mucho) a los aficionados a la búsqueda de setas. Es decir: una semana de pocas lluvias y mucho sol.
Todos los años por estas fechas y coincidiendo con la llegada del Otoño, aunque este 2018 nos ha llegado con una semana de adelanto, se suele producir una semana de temperaturas muy por encima de lo normal, que da al traste con todos los planes relativos a la eclosión micológica. Esta temporada del 2018 se las prometía muy felices y efectivamente la cosecha ha sido hasta ahora excepcional pero, ante tanta abundancia de robellones y divertimento general, nos hemos presentado sin darnos cuenta en la "Semana de los Arcángeles"; maldita para los aficionados a la búsqueda de setas y bendita para los abueletes que toman el sol en las playas de Benidorm. Está claro que nunca llueve a gusto de todos. ¡Fue bonito mientras duró...! Sí amigos, se acabó.
Se acabó porque esta semana, seca y de temperaturas elevadas, cortará sin duda el desarrollo del micelio. No creo que haya tiempo para que se retome de nuevo, al menos en el Maestrazgo. Quiere esto decir que apenas saldrán setas nuevas y las que quedan por esos montes, no vistas hasta ahora por los recolectores, se desarrollarán en demasía y serán pasto de los gusanos. Ojalá me equivoque pero, a mi corto entender, la temporada de setas del Maestrazgo 2018 ha terminado. Por supuesto que yo pienso subir el próximo fin de semana, entre otras cosas porque debo recoger las patatas encargadas, pero encontrar setas... Como no sea en alguna umbría, muy resguardada de los rigores del sol, no hay nada que hacer. La temporada no ha terminado, ni mucho menos, pero habrá que pensar en cotas más bajas.
RAFAEL FABREGAT
- ¿Pero qué dice este tío?. Ayer nos contaba que todo eran robellones por doquier y hoy nos dice que se acabó... ¿Cómo es posible?. ¿De qué habla...?
Pues bien, a la vista está. La última semana de Septiembre y con el día 29 de Septiembre a la vista, se celebra en España el "Semana de los arcángeles Gabriel, Miguel y Rafael", fecha que coincide con el llamado "Veranillo del Membrillo". Así son las cosas. Coincide la liturgia de la Iglesia Católica con el inicio de la maduración de este fruto otoñal por excelencia, pero también con otro aspecto climatológico que nos afecta negativamente (y muy mucho) a los aficionados a la búsqueda de setas. Es decir: una semana de pocas lluvias y mucho sol.
Todos los años por estas fechas y coincidiendo con la llegada del Otoño, aunque este 2018 nos ha llegado con una semana de adelanto, se suele producir una semana de temperaturas muy por encima de lo normal, que da al traste con todos los planes relativos a la eclosión micológica. Esta temporada del 2018 se las prometía muy felices y efectivamente la cosecha ha sido hasta ahora excepcional pero, ante tanta abundancia de robellones y divertimento general, nos hemos presentado sin darnos cuenta en la "Semana de los Arcángeles"; maldita para los aficionados a la búsqueda de setas y bendita para los abueletes que toman el sol en las playas de Benidorm. Está claro que nunca llueve a gusto de todos. ¡Fue bonito mientras duró...! Sí amigos, se acabó.
Se acabó porque esta semana, seca y de temperaturas elevadas, cortará sin duda el desarrollo del micelio. No creo que haya tiempo para que se retome de nuevo, al menos en el Maestrazgo. Quiere esto decir que apenas saldrán setas nuevas y las que quedan por esos montes, no vistas hasta ahora por los recolectores, se desarrollarán en demasía y serán pasto de los gusanos. Ojalá me equivoque pero, a mi corto entender, la temporada de setas del Maestrazgo 2018 ha terminado. Por supuesto que yo pienso subir el próximo fin de semana, entre otras cosas porque debo recoger las patatas encargadas, pero encontrar setas... Como no sea en alguna umbría, muy resguardada de los rigores del sol, no hay nada que hacer. La temporada no ha terminado, ni mucho menos, pero habrá que pensar en cotas más bajas.
RAFAEL FABREGAT
18 de septiembre de 2018
2657- SETAS 2018. ¡ESPECTACULAR!
Una vez más y antes de nada decir que, siempre que en este Blog se habla de setas, se trata del Maestrazgo turol-castellonenese. Pues bien, yo no recuerdo qué pasó el año pasado, porque en mi casa la cesta la llenamos siempre, pero está claro que lo de este año es algo excepcional. Algo que solo ocurre diez veces en un siglo, por decir algo. Este año no hay buscadores buenos o malos, todos son buenos. La única diferencia es que los buenos recogen cantidades desorbitadas y de todo punto innecesarias, mientras que los no tan buenos llenan simplemente la cesta. Ojo, que llenar la cesta sin conocer buenos lugares tiene su mérito. El pasado fin de semana, cuando estábamos en la estación de ITV de Cantavieja nos decía un conocido, que todavía no había pasado la revisión que, aún siendo las cinco de la tarde, todavía irían a echar un vistazo al monte. Pues bien, a esa hora y sin conocer la zona, todavía llenaron la cesta de robellones.
No me dirán que no es extraordinario... Claro está que, aquellos que saben de zonas buenas y no masificadas de buscadores, llegan a las 10 de la mañana y comen en Castellón con 10 y hasta 20 Kg. de robellones. Claro que yo me pregunto: ¿y para qué tantos robellones?. En mi casa, cuando todavía no teníamos las localizaciones especiales que tenemos hoy, también madrugábamos y hasta incluso, llegados al monte, teníamos que esperar a que la luz del día permitiese la búsqueda. Definitivamente eran otros tiempos, pero lo que no hemos hecho nunca ha sido comer en el monte y retomar la búsqueda después. Tampoco volver a buscar después de comer en los restaurantes de la zona. Para nosotros la búsqueda de setas ha sido siempre una fiesta y para que esto sea así debe haber mucha diversión y pocos o ningún sacrificio.
Nada pues de grandes madrugones ni de búsqueda impetuosa, como si no hubiera un mañana. Este sábado me levanté a las 8,15 h. y tras el desayuno salimos en dirección a Mosqueruela. Pasábamos por allí a las 10,30 h. sin tener claro todavía donde iríamos a buscar. Sabemos demasiados sitios buenos... Nuestra hija mayor y su familia estaban buscando en uno de los sitios, quizás el mejor, que nosotros mismos les mostramos en años anteriores. Buscando es un decir, puesto que más bien se trataba de cortar y llevar las cestas al coche. Cuando lo llenaron todo hubieron de marchar, como tantas veces hemos llenado nosotros en años anteriores, Un verdadero problema. ¿Qué haces si llegas a las 8,00 h. de la mañana al pinar y a las 9,00 h. tienes todas las cestas llenas?. Lo único que puedes hacer es marchar a tu casa, que es justamente lo que no quieres hacer.
Para los que vamos a pasar el día y a comer por allí, es un verdadero problema. Ellos habían almorzado en Vilafranca y tras llenar las cestas marcharon a su casa y ya comieron allí, pero ese plan a nosotros no nos gusta. Sabiendo el lugar que habían elegido para buscar y aún a sabiendas de que allí había robellones para parar un tren, nosotros fuimos a otro lugar, bueno pero bastante más mediocre. A los hijos hay que "darles cuerda". LLegamos al pinar faltando poco para las once y tras llenar las cestas a tope marchamos a Mosqueruela para comer en el restaurante que tenemos acostumbrado hacerlo. El bar estaba lleno de gente puesto que el comedor no abría hasta la 1,30 h. de la tarde. En fin, tomamos unas cañas y mientras tanto ya abrieron y pudimos entrar. Poca hambre claro pero ¿qué podíamos hacer?.
En poco más de dos horas habíamos llenado las cestas y solo quedaba pendiente la segunda parte de la excursión que era la comida. Buena olla, buena carne, buenas patatas, buen vino y naturalmente setas, aunque yo paso de comer setas fuera de casa. Para los que estamos acostumbrados a encontrar setas todos los años, sean buenos o malos, la búsqueda micológica que tanto nos gusta es solamente una parte del programa. Las setas son la excusa para salir de casa y, en este caso, para subir hasta parajes tan alejados de nuestro entorno habitual en la costa castellonense, como es la zona del Maestrazgo. Quieras que no son un mínimo de 250 Km. (ida y vuelta) y un gasto nada despreciable que obligatoriamente ha de tener su compensación. Entiendo pues a quienes, una vez allí, luchan con todas sus fuerzas por llevar a su casa la mayor cantidad posible de setas.
En nuestro caso, lo que queremos es volver el próximo fin de semana, motivo por el cual no queremos acumular tanta cosecha. Bien es verdad que hace unos años llegamos a adquirir un arcón congelador para poder guardar el excedente, pero llenarlo no es una prioridad. Nos gustan, no crean que no, pero no tanto como para almacenarlos de forma descontrolada. Tras dar a familiares, amigos y conocidos, ya nadie quiere y nosotros tampoco. Lo bonito es la recogida, comerlos es lo de menos. ¿Por qué es esto así?. Pues no lo sé. ¿Qué quieren que les diga?. Tanto mi padre como mi suegro fueron grandes buscadores y tanto a mí como a mi mujer nos inculcaron la afición a la búsqueda de setas y aquí estamos. Buscamos con emoción sí, pero sin ambición desmedida. ¡Y eso que hemos aprendido a conservarlos perfectamente...!
Con el tiempo hemos conseguido encontrar lugares magníficos y poco trillados, motivo por el cual encontramos las setas con relativa facilidad. Cada día es para nosotros una fiesta, siempre complementada con la comida en el lugar y las compras de carne, pan y patatas de la zona, cuya extraordinaria calidad es de todos conocida. El próximo fin de semana, si Dios quiere, subiremos una vez más. El productor quizás haya recogido ya las patatas y tengamos que pasar a buscar la cantidad reservada para nosotros. Calidad extraordinaria y precio más bajo que cualquier patata que puedas encontrar en Castellón. No hay pues motivo para no comer durante todo el año las excelentes patatas de Mosqueruela. Este fin de semana quizás vayamos con alguna de nuestras hijas y nietos. Con suerte o sin ella creo que el éxito de la recogida está más que asegurado y la fiesta también. Suerte para todos. Seguiré informando...
RAFAEL FABREGAT
No me dirán que no es extraordinario... Claro está que, aquellos que saben de zonas buenas y no masificadas de buscadores, llegan a las 10 de la mañana y comen en Castellón con 10 y hasta 20 Kg. de robellones. Claro que yo me pregunto: ¿y para qué tantos robellones?. En mi casa, cuando todavía no teníamos las localizaciones especiales que tenemos hoy, también madrugábamos y hasta incluso, llegados al monte, teníamos que esperar a que la luz del día permitiese la búsqueda. Definitivamente eran otros tiempos, pero lo que no hemos hecho nunca ha sido comer en el monte y retomar la búsqueda después. Tampoco volver a buscar después de comer en los restaurantes de la zona. Para nosotros la búsqueda de setas ha sido siempre una fiesta y para que esto sea así debe haber mucha diversión y pocos o ningún sacrificio.
Nada pues de grandes madrugones ni de búsqueda impetuosa, como si no hubiera un mañana. Este sábado me levanté a las 8,15 h. y tras el desayuno salimos en dirección a Mosqueruela. Pasábamos por allí a las 10,30 h. sin tener claro todavía donde iríamos a buscar. Sabemos demasiados sitios buenos... Nuestra hija mayor y su familia estaban buscando en uno de los sitios, quizás el mejor, que nosotros mismos les mostramos en años anteriores. Buscando es un decir, puesto que más bien se trataba de cortar y llevar las cestas al coche. Cuando lo llenaron todo hubieron de marchar, como tantas veces hemos llenado nosotros en años anteriores, Un verdadero problema. ¿Qué haces si llegas a las 8,00 h. de la mañana al pinar y a las 9,00 h. tienes todas las cestas llenas?. Lo único que puedes hacer es marchar a tu casa, que es justamente lo que no quieres hacer.
Para los que vamos a pasar el día y a comer por allí, es un verdadero problema. Ellos habían almorzado en Vilafranca y tras llenar las cestas marcharon a su casa y ya comieron allí, pero ese plan a nosotros no nos gusta. Sabiendo el lugar que habían elegido para buscar y aún a sabiendas de que allí había robellones para parar un tren, nosotros fuimos a otro lugar, bueno pero bastante más mediocre. A los hijos hay que "darles cuerda". LLegamos al pinar faltando poco para las once y tras llenar las cestas a tope marchamos a Mosqueruela para comer en el restaurante que tenemos acostumbrado hacerlo. El bar estaba lleno de gente puesto que el comedor no abría hasta la 1,30 h. de la tarde. En fin, tomamos unas cañas y mientras tanto ya abrieron y pudimos entrar. Poca hambre claro pero ¿qué podíamos hacer?.
En poco más de dos horas habíamos llenado las cestas y solo quedaba pendiente la segunda parte de la excursión que era la comida. Buena olla, buena carne, buenas patatas, buen vino y naturalmente setas, aunque yo paso de comer setas fuera de casa. Para los que estamos acostumbrados a encontrar setas todos los años, sean buenos o malos, la búsqueda micológica que tanto nos gusta es solamente una parte del programa. Las setas son la excusa para salir de casa y, en este caso, para subir hasta parajes tan alejados de nuestro entorno habitual en la costa castellonense, como es la zona del Maestrazgo. Quieras que no son un mínimo de 250 Km. (ida y vuelta) y un gasto nada despreciable que obligatoriamente ha de tener su compensación. Entiendo pues a quienes, una vez allí, luchan con todas sus fuerzas por llevar a su casa la mayor cantidad posible de setas.
En nuestro caso, lo que queremos es volver el próximo fin de semana, motivo por el cual no queremos acumular tanta cosecha. Bien es verdad que hace unos años llegamos a adquirir un arcón congelador para poder guardar el excedente, pero llenarlo no es una prioridad. Nos gustan, no crean que no, pero no tanto como para almacenarlos de forma descontrolada. Tras dar a familiares, amigos y conocidos, ya nadie quiere y nosotros tampoco. Lo bonito es la recogida, comerlos es lo de menos. ¿Por qué es esto así?. Pues no lo sé. ¿Qué quieren que les diga?. Tanto mi padre como mi suegro fueron grandes buscadores y tanto a mí como a mi mujer nos inculcaron la afición a la búsqueda de setas y aquí estamos. Buscamos con emoción sí, pero sin ambición desmedida. ¡Y eso que hemos aprendido a conservarlos perfectamente...!
Con el tiempo hemos conseguido encontrar lugares magníficos y poco trillados, motivo por el cual encontramos las setas con relativa facilidad. Cada día es para nosotros una fiesta, siempre complementada con la comida en el lugar y las compras de carne, pan y patatas de la zona, cuya extraordinaria calidad es de todos conocida. El próximo fin de semana, si Dios quiere, subiremos una vez más. El productor quizás haya recogido ya las patatas y tengamos que pasar a buscar la cantidad reservada para nosotros. Calidad extraordinaria y precio más bajo que cualquier patata que puedas encontrar en Castellón. No hay pues motivo para no comer durante todo el año las excelentes patatas de Mosqueruela. Este fin de semana quizás vayamos con alguna de nuestras hijas y nietos. Con suerte o sin ella creo que el éxito de la recogida está más que asegurado y la fiesta también. Suerte para todos. Seguiré informando...
RAFAEL FABREGAT
14 de octubre de 2017
2514- ESPAÑA SE MUERE DE SED.
Día tras día se actualiza el record de temperaturas desde que hay registros. No existen datos de temperaturas tan altas por estas fechas, ya mediados del mes de Octubre. La media es superior a los 10ºC de lo que corresponde para esta época.
Las altas temperaturas y la sequía que nos acucia desde hace más de seis meses, han vaciado pantanos y de ellos han emergido los restos de aquellos pueblos que fueron sacrificados a cambio de la bendición que representaba la conversión de los duros campos de secano en huertos y frutales de regadío. Sin embargo la naturaleza parece ya cansada de nuestros desmanes, de la poca atención que le dedicamos. Con pleno conocimiento de causa, los expertos nos están avisando desde muchos años atrás de la que se avecina si no tomamos cartas en el asunto. Sin embargo la gente corriente, e incluso los que manejan el poder y nuestras vidas, hacen caso omiso a esas advertencias y todos unidos vivimos el presente como si no hubiera un mañana. ¿Hasta cuando?. Nadie lo sabe.
Lejos de preocuparnos por los acontecimientos, en lugar de meditar sobre lo que está sucediendo, la gente abarrota las playas disfrutando, a mediados de Octubre, de unas temperaturas más propias de pleno verano. Hasta ahí llega nuestra insensatez, nuestra irresponsabilidad. Olvidamos o pretendemos olvidar que el campo está seco, que en nuestros montes no han salido las setas, que en nuestros picos más altos no hay nieve, que en nuestros embalses no hay agua, que nuestros bosques arden ante imparables incendios... Y nosotros, cual Sodoma y Gomorra, con el bañador puesto y en la playa, con un mar a 24ºC y los chiringuitos a tope, tomando helados y zampándonos paellas y mariscadas bien acompañadas de vino blanco en champañera repleta de cubitos de hielo.
Desde que amigos y familiares me llevaron con 14 años a buscar setas, he visto pasar de todo... Años mejores, peores y medianos, pero jamás he visto sequía tan grande y calor tan exagerado y persistente como el de este año. Con estos cambios climáticos no será de extrañar que la temporada de setas, que aquí comienza a finales de Agosto, desaparezca o comience en Noviembre... No sé qué pensar, pero está claro que esto se nos va de las manos y que más pronto que tarde nuestra salud se verá afectada por estos cambios. Imagino que el mundo y el clima han estado siempre en cambio constante pero, hasta ahora, estos cambios eran tan lentos e imperceptibles que los humanos apenas los notábamos. Ahora sí se notan y más de cuatro los vivimos con preocupación...
RAFAEL FABREGAT
Lejos de preocuparnos por los acontecimientos, en lugar de meditar sobre lo que está sucediendo, la gente abarrota las playas disfrutando, a mediados de Octubre, de unas temperaturas más propias de pleno verano. Hasta ahí llega nuestra insensatez, nuestra irresponsabilidad. Olvidamos o pretendemos olvidar que el campo está seco, que en nuestros montes no han salido las setas, que en nuestros picos más altos no hay nieve, que en nuestros embalses no hay agua, que nuestros bosques arden ante imparables incendios... Y nosotros, cual Sodoma y Gomorra, con el bañador puesto y en la playa, con un mar a 24ºC y los chiringuitos a tope, tomando helados y zampándonos paellas y mariscadas bien acompañadas de vino blanco en champañera repleta de cubitos de hielo.
Desde que amigos y familiares me llevaron con 14 años a buscar setas, he visto pasar de todo... Años mejores, peores y medianos, pero jamás he visto sequía tan grande y calor tan exagerado y persistente como el de este año. Con estos cambios climáticos no será de extrañar que la temporada de setas, que aquí comienza a finales de Agosto, desaparezca o comience en Noviembre... No sé qué pensar, pero está claro que esto se nos va de las manos y que más pronto que tarde nuestra salud se verá afectada por estos cambios. Imagino que el mundo y el clima han estado siempre en cambio constante pero, hasta ahora, estos cambios eran tan lentos e imperceptibles que los humanos apenas los notábamos. Ahora sí se notan y más de cuatro los vivimos con preocupación...
RAFAEL FABREGAT
30 de septiembre de 2017
2499- MAESTRAZGO SECO (2017)
Esperando las ansiadas lluvias ayer, por fin, subí con mi mujer a Cantavieja para pasar la ITV a mi Terrano II, que ya la llevaba caducada desde el 10 de Septiembre. Hacer un desplazamiento de más de 100 Km. para pasar la revisión y otros tantos de regreso, solo pueden justificarse si hay setas en la zona. También habíamos de recoger las patatas que había encargado a mi proveedor de Mosqueruela, pues el pobre debía pensar que nos habíamos olvidado de él. En fin, el retraso no era otra cosa que mi afán en aprovechar al máximo el viaje, pero llega un momento que has de decidirte pues ni una cosa ni otra podían esperar eternamente. La inspección fue favorable y sin humos ni fallo alguno, a pesar de que el vehículo cumplirá en pocos meses 19 años desde su matriculación y 160.000 Km. La verdad es que no lo uso demasiado, puesto ya no voy al campo y para los deplazamientos más largos tengo un turismo BMVX3.
Marchamos contentos en dirección a Mosqueruela haciendo parada intermedia en uno de los mejores lugares para la recolección de robellones. Sin embargo el monte estaba completamente seco y no había ninguna seta, ni buena ni mala. Tan seco está que los ayuntamientos han aprovechado el año para cortar los pinos, no digo más. Llegados al pueblo recogimos las patatas y marchamos a otro punto de búsqueda, pero con el mismo resultado. Monte completamente seco y naturalmente sin setas. Eran casi las dos de la tarde cuando llegamos al hotel-restaurante Montenive para comer... De primero salmorejo con virutas de jamón de Teruel y huevo duro rayado; de segundo chuletas de lechal a la brasa, con pimientos de Padrón y patatas de Mosqueruela, todo ello regado con un rosado de Cariñena de 13,5º; de postre panna otta con frutos del bosque, café y brandy.
Salimos como una moto, para visitar otra zona más y posteriormente encaminarnos hacia Vistabella del Maestrazgo. En todas partes el mismo resultado, bosque seco. Al parecer en Vistabella ha habido algunos momentos de humedad (escasa) y es probable que haya podido encontrarse alguna seta, especialmente hongos, pero sin duda este año quedará grabado con letras de fuego en la mente de los aficionados a las setas del Maestrazgo. Yo hace, con éste, 53 años que subo por aquellas montañas y aunque ha habido otros años con escasa pluviometría, helechos tan secos como este 2017 no los he visto jamás en estas fechas. Por mí puede estar lloviendo una semana entera que no pienso volver. Hasta el próximo año, si Dios quiere, claro. Otra cosa es en mi pueblo, donde la temporada empieza más tarde y puede que las cosas cambien para bien. Ya os contaré...
RAFAEL FABREGAT
Marchamos contentos en dirección a Mosqueruela haciendo parada intermedia en uno de los mejores lugares para la recolección de robellones. Sin embargo el monte estaba completamente seco y no había ninguna seta, ni buena ni mala. Tan seco está que los ayuntamientos han aprovechado el año para cortar los pinos, no digo más. Llegados al pueblo recogimos las patatas y marchamos a otro punto de búsqueda, pero con el mismo resultado. Monte completamente seco y naturalmente sin setas. Eran casi las dos de la tarde cuando llegamos al hotel-restaurante Montenive para comer... De primero salmorejo con virutas de jamón de Teruel y huevo duro rayado; de segundo chuletas de lechal a la brasa, con pimientos de Padrón y patatas de Mosqueruela, todo ello regado con un rosado de Cariñena de 13,5º; de postre panna otta con frutos del bosque, café y brandy.
Salimos como una moto, para visitar otra zona más y posteriormente encaminarnos hacia Vistabella del Maestrazgo. En todas partes el mismo resultado, bosque seco. Al parecer en Vistabella ha habido algunos momentos de humedad (escasa) y es probable que haya podido encontrarse alguna seta, especialmente hongos, pero sin duda este año quedará grabado con letras de fuego en la mente de los aficionados a las setas del Maestrazgo. Yo hace, con éste, 53 años que subo por aquellas montañas y aunque ha habido otros años con escasa pluviometría, helechos tan secos como este 2017 no los he visto jamás en estas fechas. Por mí puede estar lloviendo una semana entera que no pienso volver. Hasta el próximo año, si Dios quiere, claro. Otra cosa es en mi pueblo, donde la temporada empieza más tarde y puede que las cosas cambien para bien. Ya os contaré...
RAFAEL FABREGAT
30 de octubre de 2016
2235- SETAS MAESTRAZGO 2016. Se acabó.
Se acabó. Sí amigos. Se acabó, casi antes de empezar... Era lo normal, habiendo comenzado la campaña a finales de Octubre y no a finales de Agosto, como es lo normal para esta parte del mundo. La semana pasada, después de 8-10 días lloviznando (que no lloviendo) el monte estaba de maravilla y mi mujer y yo llenamos las cestas sin problema alguno. Solo cabía desear, como así lo dije, que esta situación de mantuviera dos o tres semanas más, como así se mantuvo un verano impenitente que no tenía razón de ser. Pero ¡ay! las cosas buenas duran poco... Vaya mierda de mundo, que solo va bien para cuatro, mientras cuatro mil millones se mueren de asco. Los del 'Puente de Todos los Santos' están de enhorabuena. Ya tenemos aquí (otra vez) el Anticiclón...
Ayer volvimos al Maestrazgo y de lo que había una semana antes, no quedaba nada. La depresión que había sobre las Islas Canarias se ha disuelto en el espacio-tiempo y sobre la Península Ibérica reina el 'anticiclón', goloso dulce para los amantes de la playa y ponzoña insidiosa para los que, unas semanas al año, gozamos del amor de la montaña y de sus frutos. Si hay Dios a Él le digo que no hay derecho que, por cuatro sinvergüenzas que se benefician, el resto de la humanidad hayamos de pagar las consecuencias de un calentamiento global que puede incluso acabar con la humanidad. También con ellos, a no ser que se marchen a otro planeta, que no me extrañaría en absoluto. Desde luego, cuando eso sea posible, ellos serán los primeros en marchar. Y gracias al dinero de todos, que esa es otra...
No madrugamos. Los viejos ya estamos dispensados de ello. Con el sol en lo alto tomamos camino hacia Mosqueruela, aunque la vieja carretera (ya era hora) está cerrada por obras y tuvimos que dar un rodeo por Cantavieja. Como no podía ser de otra forma, allá en lo alto estaban los cobradores del 'Coto Micológico del Maestrazgo' que aglutina varios pueblos pero no el de Mosqueruela. Nos dan el alto y yo, que por lo general aprieto el acelerador y paso de largo, paré y bajé el cristal de la ventanilla.
- Buenos días -nos dice una simpática moza.
- Buenos días -le respondo cortes. (Ya me ha desarmado)
- ¿Van ustedes a buscar setas? -nos pregunta.
- Pues sí -respondo sin titubear.
- ¿Llevan pase? -indaga la moza.
- Pues no, no llevamos ningún pase, ni creo que haga falta.
- Perdone pero, si van a buscar setas, han de llevar pase.
- Perdone usted -le digo- pero no me cabe en la cabeza que pretendan que la gente les pague por buscar setas, sin haberlas.
- Sí las hay caballero. Ayer mismo fui yo a buscarlas y encontré. Bien es verdad que robellones hay muy pocos, pero hay otras setas que también son comestibles.
- Perdone. Y esas setas que también son comestibles y que usted dice que hay, ¿donde están?. Porque me consta que en toda esta semana no ha caído una sola gota de agua y por lo tanto no ha salido ya nada.
- ¡Pues por ahí! -dice evasiva- La verdad es que de la semana pasada a esta la cosas ha cambiado mucho, pues el monte se ha secado bastante y ya no salen de nuevas.
- Pues si señorita. Así es. Tenemos anticiclón y por tanto sequía y heladas. No creo yo que ninguna persona, en su sano juicio, les compre hoy ningún pase. Es más, repito otra vez que, si quienes les contratan fueran gente sería como deberían de ser, ustedes hoy no estarían aquí helándose de frío. En cuanto a lo del pase, no hay problema alguno en pagar. Deme dos para Puertomingalvo. (Naturalmente yo ya sé que este pueblo no está incluido en el coto)
- ¡Ah, no!. Si van a buscar setas a ese pueblo no tienen que pagarnos.
- ¿Ah, no?. Pues nada, que pasen un buen día.
Marchamos hacia Mosqueruela, pueblo pionero en esto de cobrar por la búsqueda de robellones pero que, sin embargo, este año no ha situado a sus cobradores a pie de carretera como tienen por costumbre. La gente ya los tiene bautizados como 'los cobradores del frac', una compañía de cobro a morosos que tiene ese nombre como titulación de la empresa, pero gente mucho más justa que los cobradores del Maestrazgo. Ojo pues al tema de ir por allí a comer o a pernoctar. Los del Maestrazgo solo quieren dinero.
La verdad es que he quedado gratamente sorprendido, pues tenía mal catalogado al Ayuntamiento de Mosqueruela, al nunca haberme convencido sus argumentos recaudatorios. Sin embargo han resultado ser mucho más ecuánimes que quienes dirigen los destinos de los pueblos del Maestrazgo que, de forma injusta y engañosa, pretenden cobrar ¡y cobran! por buscar robellones a todo aquel que se avenga a pagarles, sabiendo que no los hay. En fin, que corra el aire...
Como he dicho antes, mi mujer y yo marchamos a Mosqueruela. Todavía no habíamos recorrido cuatro kilómetros desde el puesto de 'cobro a los inocentes', cuando vimos cunetas y campos manchados de blanco. El coche dió un pitido y vi que marcaba -2ºC (dos grados bajo cero).
- No hay problema -le dije a mi mujer- a donde vamos no habrá helado pues es una zona bastante elevada. A las diez y media de la mañana llegamos al único lugar que este año nos ha dado alguna alegría y efectivamente allí la escarcha no había cuajado. A la llegada, tres coches parados a la entrada del monte en cuestión.
- Tenemos competencia -le digo a mi mujer- ¡Buena señal!.
Sin embargo, apenas pusimos los pies en el suelo vi que la tierra estaba falta de humedad. Cogiendo las cestas nos adentramos en el pinar. Había setas de todos los tamaños y colores, pero apenas encontramos una docena de robellones cada uno, media de llanegas y dos puñados de setas comestibles de diferentes tipos, además de algunos champiñones silvestres. En total, entre los dos no pudimos llenar una de las cestas y no muy colmada. Lo siento amigos pero, la temporada del Maestrazgo 2016, está finiquitada. Murió, antes de nacer. A ver si más adelante, en cotas más bajas...
RAFAEL FABREGAT
Ayer volvimos al Maestrazgo y de lo que había una semana antes, no quedaba nada. La depresión que había sobre las Islas Canarias se ha disuelto en el espacio-tiempo y sobre la Península Ibérica reina el 'anticiclón', goloso dulce para los amantes de la playa y ponzoña insidiosa para los que, unas semanas al año, gozamos del amor de la montaña y de sus frutos. Si hay Dios a Él le digo que no hay derecho que, por cuatro sinvergüenzas que se benefician, el resto de la humanidad hayamos de pagar las consecuencias de un calentamiento global que puede incluso acabar con la humanidad. También con ellos, a no ser que se marchen a otro planeta, que no me extrañaría en absoluto. Desde luego, cuando eso sea posible, ellos serán los primeros en marchar. Y gracias al dinero de todos, que esa es otra...
No madrugamos. Los viejos ya estamos dispensados de ello. Con el sol en lo alto tomamos camino hacia Mosqueruela, aunque la vieja carretera (ya era hora) está cerrada por obras y tuvimos que dar un rodeo por Cantavieja. Como no podía ser de otra forma, allá en lo alto estaban los cobradores del 'Coto Micológico del Maestrazgo' que aglutina varios pueblos pero no el de Mosqueruela. Nos dan el alto y yo, que por lo general aprieto el acelerador y paso de largo, paré y bajé el cristal de la ventanilla.
- Buenos días -nos dice una simpática moza.
- Buenos días -le respondo cortes. (Ya me ha desarmado)
- ¿Van ustedes a buscar setas? -nos pregunta.
- Pues sí -respondo sin titubear.
- ¿Llevan pase? -indaga la moza.
- Pues no, no llevamos ningún pase, ni creo que haga falta.
- Perdone pero, si van a buscar setas, han de llevar pase.
- Perdone usted -le digo- pero no me cabe en la cabeza que pretendan que la gente les pague por buscar setas, sin haberlas.
- Sí las hay caballero. Ayer mismo fui yo a buscarlas y encontré. Bien es verdad que robellones hay muy pocos, pero hay otras setas que también son comestibles.
- Perdone. Y esas setas que también son comestibles y que usted dice que hay, ¿donde están?. Porque me consta que en toda esta semana no ha caído una sola gota de agua y por lo tanto no ha salido ya nada.
- ¡Pues por ahí! -dice evasiva- La verdad es que de la semana pasada a esta la cosas ha cambiado mucho, pues el monte se ha secado bastante y ya no salen de nuevas.
- Pues si señorita. Así es. Tenemos anticiclón y por tanto sequía y heladas. No creo yo que ninguna persona, en su sano juicio, les compre hoy ningún pase. Es más, repito otra vez que, si quienes les contratan fueran gente sería como deberían de ser, ustedes hoy no estarían aquí helándose de frío. En cuanto a lo del pase, no hay problema alguno en pagar. Deme dos para Puertomingalvo. (Naturalmente yo ya sé que este pueblo no está incluido en el coto)
- ¡Ah, no!. Si van a buscar setas a ese pueblo no tienen que pagarnos.
- ¿Ah, no?. Pues nada, que pasen un buen día.
Marchamos hacia Mosqueruela, pueblo pionero en esto de cobrar por la búsqueda de robellones pero que, sin embargo, este año no ha situado a sus cobradores a pie de carretera como tienen por costumbre. La gente ya los tiene bautizados como 'los cobradores del frac', una compañía de cobro a morosos que tiene ese nombre como titulación de la empresa, pero gente mucho más justa que los cobradores del Maestrazgo. Ojo pues al tema de ir por allí a comer o a pernoctar. Los del Maestrazgo solo quieren dinero.La verdad es que he quedado gratamente sorprendido, pues tenía mal catalogado al Ayuntamiento de Mosqueruela, al nunca haberme convencido sus argumentos recaudatorios. Sin embargo han resultado ser mucho más ecuánimes que quienes dirigen los destinos de los pueblos del Maestrazgo que, de forma injusta y engañosa, pretenden cobrar ¡y cobran! por buscar robellones a todo aquel que se avenga a pagarles, sabiendo que no los hay. En fin, que corra el aire...
Como he dicho antes, mi mujer y yo marchamos a Mosqueruela. Todavía no habíamos recorrido cuatro kilómetros desde el puesto de 'cobro a los inocentes', cuando vimos cunetas y campos manchados de blanco. El coche dió un pitido y vi que marcaba -2ºC (dos grados bajo cero).
- No hay problema -le dije a mi mujer- a donde vamos no habrá helado pues es una zona bastante elevada. A las diez y media de la mañana llegamos al único lugar que este año nos ha dado alguna alegría y efectivamente allí la escarcha no había cuajado. A la llegada, tres coches parados a la entrada del monte en cuestión.
- Tenemos competencia -le digo a mi mujer- ¡Buena señal!.
Sin embargo, apenas pusimos los pies en el suelo vi que la tierra estaba falta de humedad. Cogiendo las cestas nos adentramos en el pinar. Había setas de todos los tamaños y colores, pero apenas encontramos una docena de robellones cada uno, media de llanegas y dos puñados de setas comestibles de diferentes tipos, además de algunos champiñones silvestres. En total, entre los dos no pudimos llenar una de las cestas y no muy colmada. Lo siento amigos pero, la temporada del Maestrazgo 2016, está finiquitada. Murió, antes de nacer. A ver si más adelante, en cotas más bajas...
RAFAEL FABREGAT
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