Mostrando entradas con la etiqueta Apóstoles y santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Apóstoles y santos. Mostrar todas las entradas

18 de febrero de 2020

2945- EL HERMANO DE JESUCRISTO.

JUDAS TADEO. Retrato de José de Ribera
Así se denomina en algunos evangelios a Judas Tadeo (no confundir con Judas Iscariote). 
Era uno de los 12 apóstoles de Jesús de Nazaret y uno de los participantes en la "Ultima Cena". Se le representa algunas veces con una llama de fuego sobre su cabeza, significando su presencia en Pentecostés. 
La tradición católica lo venera como Santo de las causas difíciles o desesperadas y lo presenta como hermano de Santiago el Menor, hijo pues de Cleofás y primo hermano de Jesús. 
Tras la muerte y resurrección de Jesucristo, Judas Tadeo y Simón el Cananeo evangelizaron Mesopotamia y Persia para finalmente ser martirizados en Suamir. 
En su peregrinaje convirtieron al cristianismo al rey Acab de Babilonia, siguiendo después hacia Persia. 
Al entrar en la ciudad de Suamir fueron sorprendidos por dos hechiceros paganos (Zaroes y Arfaxat) que quisieron obligarles a adorar a sus dioses y al negarse a ello fueron condenados a muerte.


Según la tradición católica a Simón el Cananeo lo martirizaron aserrándolo por la mitad y a Judas Tadeo le aplastaron la cabeza con una maza y posteriormente se la cortaron con un hacha. 
Al conocer la historia de su muerte el rey Acab de Babilonia invadió Suamir con sus tropas y rescató los cuerpos de Judas Tadeo y Simón a Babilonia para darles digna sepultura. 
Allí descansaron hasta la llegada de los árabes, cuando sus cuerpos fueron exhumados y llevados secretamente a Roma. 
El año 800 el Papa León III le presentó a Carlomagno un conjunto de huesos que dijo eran los de dichos santos y éste se llevó la mitad de ellos sin determinar a Francia, venerándose todavía hoy en la Basílica de San Saturnino de Tolosa en la ciudad de Toulouse (Francia). 
La otra mitad descansan en la cripta de la Basílica de San Pedro en Roma. 
Es por ello que la Iglesia occidental celebra en un mismo día y de forma conjunta el día 28 de Octubre a ambos santos. 


Parroquia S. Judas Tadeo. 16 de Septiembre, 13121-Puebla (México)
Esta festividad en honor de Judas Tadeo se celebra en todos los países sudamericanos y muy especialmente en varios Estados de México. En el de Puebla se le venera principalmente en las ciudades de Huixcolotla y Tacamachalco. Hasta estos lugares caminan en peregrinación peregrinos de varias partes de Chiapas, Veracruz y Tabasco. En una casa de reunión situada en el centro de la ciudad se expone la imagen del Santo y se le cantan las "Mañanitas". Participan danzantes de Chiapas que bailan frente a la imagen y posteriormente, tras varias horas de oración, marchan en peregrinación hacia una capilla del municipio de Huixcolotla. Esta peregrinación se lleva a cabo desde hace más de 30 años y participan unas 5.000 personas de los Estados antes indicados. En la Parroquia de San Judas Tadeo, de Puebla, cada 28 de Octubre se exponen las reliquias del Santo, acto que reúne a más de 20.000 fieles.

RAFAEL FABREGAT

5 de noviembre de 2019

2899- EL APÓSTOL DECIMOTERCERO..

Casi siempre que se habla de los apóstoles de Jesús se dice que fueron doce, pero no es así. Doce fueron los elegidos por Jesús sí, pero hubo uno más que, elegido por los apóstoles, sustituyó a Judas Iscariote tras su deserción y posterior suicidio. Bueno, lo del suicidio no está demasiado claro pues cada uno de los evangelistas lo relata de forma distinta. Si lo anterior lo dijo Mateo, Lucas cuenta que Judas compró un campo con aquellas monedas de plata con las que el Sanedrín pagó su traición y en aquel campo, que se llamó "campo de sangre" encontró la muerte de forma fortuita. Incluso hay versiones que cuentan que Judas llegó a viejo y murió de forma natural. Son tantos los escritos y sus traducciones que cualquiera de ellas podría ser posible, habiendo una que incluso nos cuenta que el propio Jesús le pidió a Judas que lo traicionase para que todo se cumpliera tal cual estaba escrito, lo cual le exime de todo castigo.

Es mucha la tinta derramada con diferentes versiones sobre la vida y obra de Judas Iscariote, la mayoría contando pestes a cual más increíble sobre este personaje que ha pasado a la historia como el traidor por autonomasia. Una de ellas cuenta incluso que la cuerda se rompió al intentar ahorcarse y cayendo al suelo reventó esparciéndose sus entrañas sobre la dura tierra, relato bastante improbable y resultado de la inquina que este personaje despertaba entre el pueblo. Esa misma animadversión se extendió hacia los sacerdotes judíos que contrataron sus servicios y por extensión provocó el antisemitismo al formarse una opinión negativa sobre el pueblo judío en general. 

Sin embargo ellos no fueron los únicos judíos de esta historia. Todos los apóstoles e incluso el propio Jesús también eran judíos. Judas no hizo otra cosa que interpretar el papel que Dios le tenía asignado, siendo por lo tanto inocente de aquel acto. Sea cual fuere la verdad de lo sucedido lo que si está claro es que, según San Juan, al final de la cena Jesús tomó el pan y el vino y lo repartió entre sus apóstoles diciéndoles que aquellos alimentos eran carne y sangre de su cuerpo y que debían comerlos para alcanzar la vida eterna. Todos comieron el pan y bebieron el vino, con lo cual se entiende que, aún sabiendo que Judas iba a traicionarle, Jesús lo perdonaba al hacer que también él tomara aquellos alimentos. 

La cuestión es que, tras la resurrección y ascensión de Jesús a los cielos, los once apóstoles restantes se reunieron para elegir al apóstol que había de sustituir a Judas, puesto que Jesús había establecido que fueran doce los que habían de ocupar las doce Tribus de Israel. Según los Hechos de los Apóstoles (1: 21-26) fue elegido Matías, uno de los 'seguidores de la primera hora' que, en compañía de "los doce" conocía desde el primer día la vida y ministerio de Jesús. 
Pocos días después de la ascensión de Jesús a los cielos, Pedro reunió al resto de los apóstoles y a más de un centenar de seguidores diciéndoles que, según las Escrituras (Salmos 41:9) tras la deserción de Judas otro había de reemplazarle y por lo tanto había de realizarse  su elección. 

Se propuso a Bernabé y a Matías y se rezó al Señor para que manifestase su voluntad, dejando que se eligiera a suertes. El resultado fue que el puesto de Judas lo ocupara Matías. Judas fue el único de los apóstoles de Jesús que, a su muerte, fue sustituido por otro. Esta interpretación lo fue al considerar que lo de Judas no era una muerte natural, sino una deserción que era necesario sustituir. Como los demás, Matias marchó a predicar la doctrina de Jesús y desembarcó primeramente en Etiopía y después en muchos otros lugares, sumando miles de seguidores al cristianismo. Según Clemente de Alejandría, Matías el apóstol nº13 había nacido en Belén y había sido discípulo de San Simeón. 
Había seguido a Jesús desde el primer momento de su ministerio, siendo por tanto uno de "los 72" a quien Jesús encargó que predicasen sus enseñanzas cuando Él ya no estuviera en este mundo. 
Así lo hizo pues Matías que predicó en Judea y en otros muchos países, evangelizando la Capadocia y las costas del mar Caspio, sufriendo la persecución de los pueblos bárbaros a los que pretendió evangelizar sin conseguirlo. 
Finalmente encontró la muerte al ser martirizado y ajusticiado en Cólquida (Georgia) país donde, según la mitología griega, se encontraba el Vellocino de oro, regalo de los dioses que aportaba toda suerte de prosperidad y riquezas a quienes lo poseían. No existen datos fiables de la muerte del apóstol Matías pero los Menaia griegos y otras fuentes legendarias afirman que fue martirizado y finalmente crucificado. La Iglesia ortodoxa tiene por cierto que, condenado a muerte por el sacerdote Ananás, fue apedreado hasta la muerte y posteriormente cortada su cabeza con un hacha. 
Ahora, ustedes mismos...

RAFAEL FABREGAT

9 de octubre de 2019

2880- EL NACIMIENTO DE JESÚS.

Jesús de Nazaret.
Demasiados nombres para una sola persona: Yahvé, Emmanuel, Jesús... Claro que actualmente también hay varias formas de llamar por su nombre a una misma persona. Yo más bien prefiero llamarlo Jesús de Nazaret, por ser nombre correcto y lugar de procedencia. El primer evangelio que se escribió fue el de San Marcos y allí se cuenta que Jesús nació en Nazaret de Galilea. También San Juan cuenta que Jesús había nacido en Nazaret, pero resulta que ésta era una aldea minúscula, de mala muerte y peor fama. Es por ello que Natanael dice de ella: ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?. Tan insignificante era que en todo el Antiguo Testamento nadie la nombra. Tampoco Flavio Josefo, el gran historiador del siglo I, la nombra en sus escritos. 

Los evangelistas Mateo, Lucas, Marcos y Juan.
Y eso que al hablar de las guerras judías contra los romanos nombra hasta 54 pueblos de la misma región... También el Talmut judío, nombra 64 ciudades con el mismo motivo bélico anterior y tampoco señala a Nazaret. No podía pues permitirse que un personaje tan importante como Jesús, fuera a nacer en tan insignificante lugar. Los propios evangelistas se contradicen en varias ocasiones sobre el lugar de nacimiento de Jesús y solo en los relatos de infancia de Mateo y Lucas se dice que Jesús había nacido en Belén. Incluso ellos mismos, en su vida adulta, dicen que Jesús era de Nazaret. Las pruebas sobre el nacimiento de Jesús en Belén son extremadamente débiles. Sin embargo, según el profeta Natán, Dios había asegurado al rey David que "De Belén de Efratá, pequeña entre las aldeas de Judá, saldrá el que ha de dominar Israel. Él gobernará con el poder y majestad de Jahvé, su Dios". Esa profecía se encuentra hoy en el Libro de Malaquías.

Belén o Nazaret, tanto monta, monta tanto...
Con el paso del tiempo la profecía de Miqueas se volvió famosa y todos esperaban que el Mesías naciera en Belén. Eso provocó no pocos problemas a los Apóstoles tras la muerte de Jesús, porque éste era de Nazaret y no de Belén como los judíos querían. No obstante lo importante era que a Jesús se le considerase el esperado Mesías y es por ello que, a partir de ese momento, Mateo y Lucas afirman que había nacido en Belén y era el descendiente del rey David. Su origen terrenal no tenía importancia alguna, cuando lo que se pretendía era predicar que su verdadero origen y destino era el Cielo. Tampoco hay fecha, ni siquiera aproximada para el nacimiento. Se sabe que, con toda probabilidad, Jesús nació cinco años antes de la fecha proclamada, pero ningún dato que nos diga día, mes o estación del año para ello. Tampoco donde.

Julio I (337-352). 35º Papa y hacedor de la Navidad. 
La fecha del nacimiento de Jesús la impuso el papa Julio I hacia el año 350 de nuestra era, aunque tampoco tenemos fecha exacta para ello. Hasta entonces se celebraba el día 6 de Enero, junto a la Epifanía. El papa tomó esa nueva fecha para celebrar el nacimiento de Jesús porque en el calendario juliano el solsticio de invierno se celebraba en esa fecha y por ser ésta una gran celebración entre los pueblos del hemisferio norte. Con el fin de paliar los continuos enfrentamientos entre paganos y romanos cristianizados por el emperador Constantino I, con el apoyo del papa, se buscó que las fiestas paganas de las Saturnales coincidieran con el nacimiento del Mesías. Buscando acabar con tanta inseguridad documental, fue también este papa quien ordenó la conservación de los documentos, fundando el Archivo de la Santa Sede. 

Nada se había guardado de forma oficial hasta entonces... Lo cual no fue óbice para perpetuar la religión cristiana, muchas veces a golpe de espada como ha sucedido en todas las demás. Tenemos pues celebración y fecha para ello, pero nadie sabe la verdad de cuando nació Jesús de Nazaret y mucho menos poder asegurar que fue en Belén. Ni siquiera los evangelistas ponen nombre y fecha a este acontecimiento. Nada que extrañar en unos tiempos en los que demasiados nacimientos quedaban sin registrar. Según Lucas "Jesús tenía 'unos 30 años' en el decimoquinto año del emperador Tiberio" (27 ó 28 de nuestra Era). Lo cual quiere decir que tampoco ellos lo sabían. En cuanto al lugar... Aún en el caso de haber nacido en Belén, que sin duda será que no, para José y María este pueblo era un simple lugar en el que empadronarse en cumplimiento al edicto del César... 

RAFAEL FABREGAT

4 de octubre de 2019

2876- SANTA CECILIA. Virgen y mártir.

Iglesia de Santa Cecilia, Trastévere di Roma.
Cecilia de Roma era hija de una noble familia romana, convertida al cristianismo y martirizada en fecha desconocida entre el año 170 y el 230 d.C. La Iglesia Católica y concretamente el papa Gregorio XIII la canonizó el año 1.594, proclamándola patrona de los músicos, poetas y con Santa Lucía de Siracusa, también de los ciegos. Sin embargo en España la festividad de estas Santas y Mártires se celebra en días distintos. Mientras la fiesta de Santa Cecilia Virgen se celebra el 22 de Noviembre, la de Santa Lucía lo hace el 13 de Diciembre. Curiosamente, aunque se desconoce el año exacto de su muerte, sí se sabe que su entierro fue el día 16 de Septiembre, gracias a una nota topográfica del Martyrologium Hieronymianum que dice: "Appiâ viâ in eâdem urbe Româ natale et passio sánctae Ceciliae virginia". (En la vía Apia de la ciudad de Roma nació y murió Santa Cecilia virgen). 

Según las "Actas de Santa Cecilia" del año 480 sus padres, que no eran creyentes, la casaron con un noble pagano llamado Valeriano. Cuando la pareja se retiró a la cámara nupcial tras la fiesta de esponsales, Cecilia le dijo a su marido que ella había entregado su virginidad a Dios mucho tiempo atrás y no podía violar su cuerpo puesto que un ángel lo guardaba celosamente. Valeriano dudó y pidió ver al ángel, prometiendo respetarla. Ella le respondió que si recibía el bautismo podría verlo. Accedió Valeriano y fue bautizado, viendo al ángel que los coronó como esposos.
Para lo que no hay explicación es a su asociación con la música, aunque es probable que pueda provenir de su afición a tocar los instrumentos de cuerda que eran aprendizaje obligado en las jóvenes de la nobleza patricia de aquellos tiempos. 

Cripta donde se guardan los restos de Santa Cecilia.
También por el hecho de que ella cantara a Dios mientras el verdugo la martirizaba. Sin embargo hay un error al señalarla como virtuosa en la ejecución de la música de órgano. Las actas de su martirio cuentan que fue condenada a morir asfixiada y quemada en agua hirviendo. El intento fue en las termas de su propia casa pero después de dos días de martirio la joven no paró de cantarle a Dios el salmo LXX. Los códices más antiguos dicen: candentibus organis, Caecilia virgo... Por lo que no hacen referencia a un órgano como instrumento musical, sino a instrumento incandescente o de tortura. Viendo que no moría con ese método fue acordado decapitarla, pero después de tres hachazos el verdugo no consiguió separar la cabeza del cuerpo, huyendo aterrorizado. Murió tres días después desangrada estimandose que, siendo durante el reinado de Marco Aurelio y Comodo, podría haber sido el año 177.

A mediados del siglo XIX el arqueólogo Giovanni Baptista de Rossi localizó el sepulcro de Santa Cecilia en las catacumbas de Calixto. Un nicho vacío, que algún día guardaría el sarcófago de la santa, con dos personajes pintados en las paredes. El de una dama ricamente vestida (Cecilia) y la del papa Urbano I, con el que tuvo gran amistad.
Ni las Actas de Santa Cecilia ni otras fuentes sobre la vida de la santa aportan claridad ni fechas concretas a los diferentes acontecimientos de su vida. Tampoco en su relación con la música, que llevaría al papa Gregorio XIII a canonizarla con ese patronazgo. La tradición habla de su canto a Dios, el día de su matrimonio y el de su martirio, pero en ninguno de los dos casos se dice que tocase instrumento alguno. Tampoco la "Leyenda Aurea" de Jacobo de la Vorágine menciona las virtudes musicales de Santa Cecilia. Habrá que preguntarle al papa Gregorio XIII...

RAFAEL FABREGAT


1 de julio de 2019

2802- OSCURIDADES VATICANAS.

Últimamente, menos mal, los papas son elegidos como tales en la última etapa de su vida, cuando el pajarito no pía y cuando el culo está lleno de almorranas. 
Ya se sabe que en pleno siglo XXI hay solución para (casi) todo pero, en esa etapa postrera, ya nada es novedad y, desde el punto de vista sexual, el cuerpo tiene poca o ninguna exigencia. Claro que estas menudencias no rigieron la vida del Papa Inocencio X, que aunque fue nombrado Papa con 70 años, todavía estaba de buen ver y de mejor actuar con cuerpo y alma, mejor con el primero que con la segunda. Y si no que se lo pregunten a Olimpia Maidalchini que, sin ser la más guapa del lugar, tuvo sobrados atractivos para ganarse la voluntad del inocente Inocencio, hasta el punto de convertirla en su amante y controladora de todo cuanto pasaba por el Vaticano. 
Veinte años más joven que el papa y proveniente de una familia acomodada, a Olimpia se le impuso el servicio a Dios. Entró muy joven en el convento pero rápidamente tuvo claro que su objetivo primordial no era servir a Dios, sino salir de aquellas paredes para disfrutar y conseguir dinero para aumentar su posición social. Su salida del convento no fue demasiado ortodoxa puesto que planteó como excusa proposiciones indecentes por parte de su confesor que naturalmente no eran ciertas.

Ya fuera del convento, sus dotes interpretativas y la lozanía de sus 17 años le sirvieron para embabucar a un hombre rico y poderoso, ya muy mayor, llamado Paolo Pini. Los muchos años de Paolo y la hiperactividad de Olimpia hizo que el viejo la palmara antes de los tres años de matrimonio con lo cual, de buenas a primeras, el objetivo de ser viuda y rica estaba conseguido. 
Inmediatamente se trasladó a Roma con el claro objetivo de buscar otra bicoca parecida que le diera el tan necesario respeto. 
Ya inmensamente rica necesitaba en esta ocasión alguien con un apellido que le abriera las puertas de la sociedad romana, pues ella sabía que el dinero no lo era todo. Rápidamente contactó con Pamphilio Pamphilj, otra vez un hombre muy mayor, de noble familia y que además contaba con un cardenal dentro de la Curia Vaticana. 
Olimpia se casó con Pamphilio, treinta años mayor que ella y tuvieron un hijo, Camilo, muriendo prontamente el padre y marido. Claro que para entonces Olimpia ya contaba con el dinero y apellido ilustre que pretendía. Solo había que dejar correr el tiempo. Su cuñado y cardenal le tiró pronto los tejos. Tras un tiempo siendo amantes, incluso llegó a proponerle matrimonio pero Olimpia no permitió que colgara los hábitos y le convenció que era mejor opción que se mantuviera en el poder. 

En ese momento había gran disputa entre Francia y España por el dominio mundial. Apoyado por Francia el papa era Urbano VIII que falleció en 1644. 
En el cónclave había empate para nombrar sucesor, decidiendo finalmente poner a un anciano que sirviera de transición. La fumata señaló al cuñado de Olimpia que contaba con 72 años y que tomó el nombre de Inocencio X. Claro que el nuevo papa no era neutral, como se pensaba, sino a favor de Felipe IV de España. Tampoco se contó que con Inocencio X llegaba Olimpia, gobernanta que fue del Vaticano, ante la condescendencia del nuevo papa que solo pretendía vivir bien y tener contenta a quien tanta felicidad le proporcionaba en la oscuridad de sus aposentos.
Una de las primeras decisiones del nuevo papa fue nombrar cardenal a su sobrino Camilo, hijo de Olimpia, con el beneplácito de toda la Curia que estaba acostumbrada a esa y otras muchas cuestiones de parecida índole. Amante de Inocencio X y madre del cardenal Camilo Pamphilj, primer ministro del Vaticano, pronto se la conoció como la papisa Donna Olimpia

No era ninguna novedad, pues en aquellos tiempos todos los papas tenían amantes, de la misma manera que tampoco fue cuestionado el nombramiento de Camilo ya que también era lógico que los papas dieran cargos eclesiásticos no solo a sobrinos, sino incluso a sus hijos bastardos. También un sobrino de Olimpia y un primo de éste fueron nombrados cardenales a los 17 años. 
Como agradecimiento a la salida del convento que la catapultó hacia el poder y la riqueza, Olimpia nombró Obispo al confesor que años atrás había acusado de acoso sexual en su corta etapa en el convento de monjas. 
Por su parte Camilo, su hijo, hizo también larga carrera eclesiástica. Legado en Aviñón, Prefecto del Tribunal de Justicia y Secretario del Estado Vaticano. 
Sin embargo en 1647 Camilo colgó los hábitos para casarse con la bellísima y rica heredera Olimpia Aldabrandini, nieta del papa Clemente VIII. Ya cerca de los 60 años Donna Olimpia Maidalchini ya no era la figura juvenil que encandilaba a propios y extraños, pero tenía todo el poder que Inocencio X le permitía. Incluso fue nombrada Princesa de San Martino al Cimino (Estados Pontificios) que fue convertido en su principado personal.

Sin el menor pudor pedía exorbitantes cantidades de dinero a todo aquel que pretendía entrevistarse personalmente con el papa, de la misma manera que organizó un sistema de "protección" para todas las prostitutas de Roma, las cuales le abonaban una interesante renta mensual para poder ejercer su oficio dentro de la ciudad y que convirtieron a Olimpia en la mayor proxeneta de la Historia. Todo lo toleró Inocencio X hasta su muerte que acaeció el año 1655. Sin decir a nadie que el papa había muerto, Olimpia saqueó la habitación y no fue hasta más de 24 horas después cuando el cadáver fue descubierto por la servidumbre, dándose un entierro modesto pues Olimpia se negó a pagar los gastos del funeral. 
- ¿Qué puede hacer una pobre viuda? -fue su famosa y mezquina frase.
De poco le valió pues apenas dos años después, ya con Alejandro VII como Papa, Olimpia fue expulsada de Roma y en Septiembre de 1657, con 66 años de edad, abandonaba este mundo, víctima de la peste. Olimpia dejaba atrás una inmensa fortuna, que superaba los dos millones de escudos de oro, la mayor de Italia en esa época. La Iglesia ha tratado de hacer desaparecer a esta mujer de la historia vaticana y de silenciar el poder que tuvo dentro de la institución pero, con tantos enemigos, siempre fue un secreto a voces.

RAFAEL FABREGAT

23 de junio de 2019

2797- SAN FRANCISCO DE ASÍS.

SAN FRANCISCO DE ASÍS. Óleo de Zurbarán.
Giovanni di Pietro Bernardone nació en Asís (Italia) el año 1182. Su vida se centró en el amor a Dios, desdeñando los placeres de la vida. Su vida en pobreza y alegre fraternidad le convirtió en persona venerada por todos, no solo entre quienes le conocieron, sino que fue algo atemporal que ha trascendido hasta nuestros días. Hijo de un rico mercader había ayudado a su padre en el comercio de telas, destacando por su inteligencia y elegancia alcanzando incluso cierto renombre. En 1202 fue encarcelado por participar en un altercado en una posta situada entre Asís y Perugia. En la soledad de la lúgubre celda sintió la insatisfacción que su vida de joven adinerado le proporcionaba y decidió vivir en adelante de una forma más espiritual y cristiana. 

Ya con la pena cumplida, en 1206 y en la pequeña iglesia de San Damián, entonces casi abandonada y medio derruida, tuvo su primera visión. En el silencio de su contemplación, la figura románica de Jesucristo crucificado le dijo:
Francisco, ve y repara mi iglesia. Ya lo ves: está hecha una ruína".
El joven corrió a su casa paterna y cogiendo una buena cantidad de paños del almacén marchó a venderlos entregando el dinero obtenido al sacerdote de San Damián para la restauración del templo. Este hecho provocó la ira de su padre ya que, si no le gustaba la vida licenciosa que había llevado hasta entonces, tampoco le gustó que malvendiera el material que tantos sudores les costara para regalar el dinero a la iglesia. Francisco se despojó sus vestiduras y se las entregó a su padre diciéndole que por amor a Dios renunciaba a cualquier bien terrenal.

El 24 de Febrero de 1209, escuchando la lectura del evangelio en la iglesia de Porciúncula escuchó la llamada de Dios diciéndole que saliera a predicar por el mundo haciendo el bien. Convertido en apóstol, descalzo y con una simple túnica ceñida con una cuerda, pronto atrajo a un número de devotos. Habiendo sido declarados heréticos otros predicadores como él, fue a Roma para que el papa Inocencio III le concediera permiso para predicar. El papa no solo se lo otorgó, sino que además lo nombró diacono. El número de adeptos aumentó rápidamente y con el tiempo formó una orden religiosa que se llamó "Franciscana" y a la que se integró San Antonio de Pádua. Más tarde, con la colaboración de Santa Clara, formaría también otra rama femenina que se llamaría "Clarisa". 

En 1215 la congregación se había extendido a Francia y España y en el Concilio de Letrán se reconoció canónicamente la orden. Hacia 1220 llevó la palabra de Dios a Siria y Egipto. A su regreso, el papa Honorio III le pidió que copilara por escrito la regla franciscana para que quedara para la posteridad. Hecho esto, Francisco dejó la orden para dedicarse a una vida más contemplativa y en Septiembre de 1224 recibió los estigmas de Jesucristo mientras estaba junto al Tíber en ayuno y oración. Aquejado de ceguera y fuertes dolores pasó sus dos último años en Asís. Murió el 3 de Octubre de 1226 y dos años después fue canonizado por el papa Gregorio IX, colocándose la primera piedra de la iglesia de Asís que sería dedicada al Santo.

RAFAEL FABREGAT

6 de junio de 2019

2787- JESÚS NO RESUCITÓ.

Una cosa es la Fe y otra muy distinta la Historia real y probada.
La Pascua, fecha de máxima importancia dentro del calendario litúrgico, proviene del idioma hebreo (pesáh) y del griego (pascha). Significa "paso" y en este caso se refiere al paso de la vida a la muerte de Jesús de Nazaret. Nadie duda sobre la existencia de Jesús de Nazaret, como tampoco de su nacimiento en Belén y de su muerte en Jerusalén, pero si hay motivos y grandes dudas sobre su autenticidad en lo referente a ser hijo de Dios y lo mismo cuando nos hablan de su resurrección. Ni siquiera hay escritos de la época que nos hablen de ella, lo cual hubiera sido normal, dada su importancia. Menos aún que nos cuenten que dicha resurrección fue un hecho visto y comprobado. De acuerdo con las creencias antiquísimas de la humanidad, que no se resigna a una muerte irreversible, la resurrección es algo simbólico y no una vuelta a la existencia terrenal. 

Es lógico pensar que, como todo el mundo que cree en ello, Jesús pasó de la vida a la muerte y por consiguiente de la vida terrenal a la espiritual. No son hechos, sino cuestión de Fe. Efectivamente, y aún no estando documentado, es probable que su cuerpo fuera retirado del sepulcro por sus propios apóstoles o por personas cercanas al finado. Los testigos que dijeron haberle visto después de su muerte eran justamente los mismos que le abandonaron en su pasión, por miedo a pasar por el mismo calvario. Como bien dijo el papa Benedicto XVI, algo debió pasar para que los mismos apóstoles que habían huido de Jerusalén durante la pasión de Jesús de Nazaret, volvieran a los pocos días predicando con gran fervor que Jesús había resucitado.
Tal como ocurre con todos los hombres y mujeres, según la Fe cristiana, Jesús no resucitó a una nueva vida terrenal, sino en Dios. Se une a ello la desaparición de su cuerpo en el sepulcro. No hay una explicación natural para esta creencia, sino que radica en la Fe que todo mortal puede tener, para no dar un fin radical y definitivo a su existencia. Sería el máximo deseo de todo ser humano que todo cuanto predican las religiones fuera cierto y de ello se aprovechan quienes viven de sus predicaciones.

Ya en el evangelio de San Mateo se habla del robo del cuerpo de Jesús. Sin embargo no hay documento alguno que nos hable de su resurrección ni tampoco de sus posteriores apariciones. Pero, vayamos a la Historia...
La única realidad es que no existe documentación alguna sobre su enterramiento en la cueva de José de Arimatea y Nicodemo. Menos aún de que resucitara de entre los muertos. Ni siquiera existe documento alguno de la época que hable de ello, lo que indica que nada de eso debió suceder. El papiro 52 (P52) también llamado "Fragmento de San Juan" es el trozo de manuscrito más antiguo que existe que hable del Nuevo Testamento. Un solo pedazo de hoja de papiro que está conservado en la Biblioteca Rylands de Manchester (Reino Unido). Contiene el evangelio de San Juan (18:31-33 en el anverso y el 37-38 en el reverso) supuestamente escrito a finales del siglo I.

P52 documento más antiguo del Nuevo Testamento. (Año 125 aprox.)
El P52 es el documento más antiguo que nos habla de la figura de Jesús de Nazaret. El estilo es adriánico, lo que sugiere que está escrito en la citada fecha. En su anverso y reverso se lee lo siguiente: 
"Los judíos replicaron, Nosotros no podemos matar a nadie
Pilato llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el rey de los judios?.
Sí, como dices, soy rey. Para esto he nacido. He venido al mundo para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.
Pilatos responde: ¿Qué es la verdad?. 
Sin responder, Pilatos salió y dijo a los judíos. Yo no encuentro delito en él".
Hay varios papiros que nos cuentan lo mismo, pero su escritura es de finales del siglo II o posteriores por lo que el P52, aún sin estar probado, es el único que efectivamente puede atribuirse a la propia mano de Juan el Evangelista.

San Juan fue el más joven de los apóstoles de Jesús, hermano del apóstol Santiago, por lo que todo cuanto escribiera sobre la figura de Jesús era de primera mano. Murió en Éfeso a los 94 años de edad, hacia el año 100 (+/-), motivo por el cual se puede considerar que el llamado P52 pudo ser escrito por la mano de este personaje bíblico. Era hijo de Zebedeo y Salomé, ella de la casa de David y probable hermana carnal de María.
Al respecto de Jesús la Santa Biblia tampoco dice que resucitara, sino que "como ser humano murió y como ser espiritual volvió a la vida". (Pedro 3:18, Hechos 13:34, Corintios/1- 15:45, Corintios/2- 5:16)
El mismo Jesús dijo a sus apóstoles que no resucitaría con su cuerpo carnal, que daría como sacrificio a la humanidad. (Juan 6:51 y Mateo 20:28)
Según las diferentes iglesias cristianas, la Santa Biblia aclara que Jesús entregó su cuerpo carnal para siempre. (Hebreos 9:11 y 12)
Según diferentes evangelistas, la posible resurrección de Jesús y aparición posterior se refiere a que tomó la forma de hombre para poder ser visto por sus apóstoles, tal como ya lo hicieran antes los ángeles...(?) De alguna manera tienen los sacerdotes que dar explicación a lo que no la tiene y poder así seguir viviendo de ello.

RAFAEL FABREGAT

2786- EL PAPA CLEMENTE DE ROMA.

Según la lista compilada por Ireneo de Lyón (130-202) Clemente I, originalmente llamado Clemente de Roma, fue el tercero de los "obispos de Roma" tras los apóstoles San Pedro y San Pablo. 
Su elección se llevó a cabo el año 88, tras el pontificado de Lino y Anacleto, muriendo en el año 97, para la época nueve años eran un largo papado. Más todavía según otros historiadores, que sitúan el final de su vida y pontificado en el año 101. 
Clemente llegó a disfrutar del trato con San Pedro y recibidos los elogios de San Pablo por su colaboración a los filipenses de Macedonia. 
La Iglesia Católica lo venera como santo y mártir. A día de hoy, en Roma existe una antiquísima basílica denominada "...de San Clemente de Letrán", levantada sobre su tumba. 
El obispo y escritor bizantino Epifanio de Salamina escribió que San Pedro renunció al pontificado en favor de Lino y Anacleto, pero a la muerte de éstos recuperó el cargo. También escribió que el papa Clemente I llegó a conocer personalmente a Pedro y a Pablo.

San Clemente es el único papa cuyos restos descansan fuera del continente europeo, ya que el papa Pío XI las hizo llegar a la ciudad de Linares, en Chile. 
Sus reliquias, guardadas hasta 1934 por la Confraternidad de los Ángeles Custodios, en la Sacristía de la Capilla Paulina del Vaticano, fueron solicitadas por el rector del Seminario Pontificio de Santiago de Chile al papa Pío XI ,a cambio de levantar la catedral diocesana de San Ambrosio. Las sagradas reliquias llegaron a Valparaíso en 1936 quedando bajo la custodia de las Hermanas de la Providencia. A la llegada los restos del papa fueron recompuestos, recuperándose el esqueleto completo que se revistió con los ornamentos que tiene a día de hoy. 
El 1 de enero de 1937 los restos de San Clemente  siguieron viaje en un tren especial hasta la iglesia-catedral de San Ambrosio en Linares con grandes demostraciones de fe a su llegada, siendo todavía pieza fundamental de esta catedral..

Epístola de San Clemente de Roma a los Corintios. (Siglo I)
El único escrito que se conserva de Clemente de Roma (original muy deteriorado) es la Epístola a los Corintios. Fuera del Nuevo Testamento, es la primera obra de la literatura cristiana de la que se conservan el nombre de su autor, lugar y época en la que se escribió. Esta obra llegó hasta nuestros días en griego original y en dos traducciones coptas, una siríaca y otra latina. Durante el reinado del emperador Domiciano hubo disputas en el seno de la iglesia católica de Corinto que obligaron a Clemente I a tomar cartas en el asunto. Con esta epístola Clemente de Roma logró unificar las diferencias que habían surgido y reparar el escándalo que estaba dándose entre los paganos. La obra es una exhortación a la humildad y sus ansias de que se llegue a un feliz desenlace, todo ello como primado de Roma y reivindicando su autoridad sobre las demás iglesias.

Naturalmente no hay seguridad ninguna de que las cartas fueran escritas realmente por el papa Clemente I pero a él han sido atribuidas tradicionalmente, ya que están datadas en la época de las persecuciones de Domiciano, alrededor del año 96, fecha coincidente con su papado. La epístola de Clemente fue leída públicamente en Corinto en varias ocasiones y en el siglo IV su lectura ya se había extendido a otras muchas iglesias. Incluso fue incluida en el Codex Alexsandrinus del siglo V, que contiene el Antiguo y Nuevo Testamento. La obra fue traducida al menos a tres lenguas de la antigüedad: una traducción de finales del siglo II o primeros del III fue encontrada en un manuscrito del siglo XI. Un manuscrito siríaco, actualmente en la Universidad de Cambridge, fue encontrado en 1876. Su traducción al copto ha sobrevivido en dos copias en papiro. Una de 1908 y otra de 1910.

RAFAEL FABREGAT

20 de mayo de 2019

2772- LINO, EL SEGUNDO PAPA.

San Lino, segundo Papa de la Iglesia Católica.
Según el Liber Pontificalis el segundo Papa de la Iglesia Católica fue Lino de Volterra, personaje cercano al círculo de Pablo de Tarso (San Pablo). Lino nació en Tucsia entre el año 29 y el 31 d.C., hijo de Herculano y por lo tanto ya cristianizado. Se cree que sus primeras predicaciones fueron en Volterra y que posteriormente pasaría a Roma pero, siempre perseguido por Nerón. 
Parte de su papado (67-76) fue ejercido en la primigenia Iglesia y en el apogeo de las persecuciones cristianas.
Epifanio de Salamis, en el capítulo 27-6 de su Panarión hace notar que Lino de Volterra y Clemente de Roma fueron coetáneos de San Pablo. A la muerte de Simón Pedro, primer obispo de la Iglesia Católica de Roma, fue elegido para sucederle Lino de Volterra. 

Las persecuciones romanas le impusieron un pontificado difícil y muy poco llamativo, siempre en las penumbras de una iglesia subterránea y todavía en construcción. Los cristianos de su tiempo eran considerados una secta judía y por lo tanto fueron perseguidos, muchas veces hasta la muerte. De hecho se considera que su muerte, ocurrida entre los años 76 o 78 d.C., fue causada por las heridas producidas en su martirio. También los evangelistas Marcos y Lucas fueron martirizados hasta la muerte durante el pontificado de Lino. Eran tiempos muy duros para la religión cristiana y sus seguidores. El recuerdo de Lino fue olvidado durante años, hasta el punto de que el historiador y teólogo Tertuliano (160-220) dio como seguidor de Pedro a Cleto,o Anacleto, también mártir y tercer obispo de Roma, tras Lino de Volterra.

San Clemente I, en cuarto Papa de la Iglesia.
En la obra de Adversus Aereses, Ireneo de Lyón, escribió (174-189) la relación de Obispos de la Iglesia Católica y, obviando a los fundadores San Pedro y San Pablo, Lino aparece como primer obispo de Roma, seguido de Cleto (Anacleto) y de Clemente de Roma. Los tres habían tratado directa y personalmente con los apóstoles Pedro y Pablo, fundadores de la Iglesia Cristiana de Roma y eran conocedores de primera mano por tanto del contenido de sus evangelios. Al igual que Pedro y Pablo, los tres fueron martirizados hasta la muerte. San Lino ordenó a 15 obispos para que le ayudaran a divulgar la palabra de Jesucristo en medio de tanta persecución y martirio. Fue también quien ordenó que las mujeres solo podían entrar en la iglesia con la cabeza cubierta. Al igual que sucediera con varios de los primeros papas, se cree que el obispo Lino fue enterrado en Roma, muy próximo a la tumba de San Pedro.

RAFAEL FABREGAT

20 de abril de 2019

2755- LA IGLESIA Y EL SEXO.

Para la Iglesia Católica el sexo siempre ha sido cuestión importante y por mucho que se hable sobre el número de gays que hay entre sus filas, el de hetereosexuales es sin duda muy superior. Tanto es así que en 1490 el papa Inocencio VIII, a quien se le atribuye la paternidad de Cristóbal Colón, ordenó llevar a cabo el censo de prostitutas de la ciudad de Roma. El censo tuvo un resultado inesperado... Roma, centro del catolicismo mundial, albergaba la nada desdeñable cifra de 6.800 mujeres cortesanas o concubinas. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue que todas ellas estaban dedicadas al servicio del clero romano. Las viejas prostitutas de los bajos fondos, putas por la noche y mendigas durante el día, no fueron ni quisieron ser censadas, al objeto quizás de escapar del control eclesiástico.

En aquellos tiempos de la Edad Media, en los que la Iglesia ejerció más que nunca su poder sobre las comunidades, dictaba incluso al resto de mortales cómo tenían que ser las relaciones sexuales en lo referente a las posiciones a la hora de practicarlas. Al respecto, todo lo que no fuera la posición del "misionero" era pecado. No se aceptaba, bajo ningún pretexto ni siquiera por minusvalía física, que fuera la mujer la que estuviera encima del hombre y tampoco que éste estuviera detrás de la mujer pues, para la Iglesia, eran aberraciones que iban en contra del orden natural de las cosas. Ya no hablemos del sexo oral o anal que, según ellos, era el mayor de los pecados puesto que se ejercía única y exclusivamente por placer y no para procrear, como los puristas entendían que era el único objeto de las relaciones sexuales. 

Cuando la Iglesia conocía de alguien que practicaba sexo en posiciones "desviadas" el castigo podía ser muy severo. Hasta tres años de penitencia para la mujer que se ponía encima del marido y más todavía cuando se practicaba sexo oral o por detrás. Sin embargo el coito anal quedaba fuera de todo castigo (?) quizás por ser la posición más utilizada por el clero, tanto con hombres como con mujeres. El obispo alemán Albertus Magnus, canonizado en 1931 por el papa Pío XI, denominó cinco posiciones sexuales, clasificándolas de mayor a menor según la aceptación que tenían en aquellos tiempos:
- La del misionero,
- De lado,
- Sentados,
- De pie y
- Por detrás.
Magnus decía que la del misionero era la única posición natural, añadiendo que el resto eran moralmente cuestionables pero no mortalmente pecaminosas. Añadió también que, en determinadas situaciones de obesidad extrema o impedimento físico, las cuatro posiciones finales podían ser aceptables e incluso prácticas.

RAFAEL FABREGAT

6 de enero de 2019

2704- ¿QUIENES ERAN LOS REYES MAGOS?.

Hoy día 6 de Enero, día de la festividad de los Reyes Magos, hablaremos de las verdades y las mentiras sobre dichos personajes, puesto que se diría que existir, existieron. Otra cosa es todo lo que se ha contado de ellos... Naturalmente todo van a ser conjeturas, puesto que ni hay constancia alguna de que Baltasar fuera negro, ni de que los Reyes Magos fueran tres y mucho menos que fueran Magos.
Según la tradición, eran tres, eran reyes, eran magos y uno de ellos era negro. Pero Mateo, el único apóstol y evangelista que habla de ellos, nunca dijo nada de esto. ..."Transcurridos dos años llegaron a Jerusalén unos magos que preguntaron: ¿Donde está ese rey que os ha nacido?. Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarlo". 

¿Por qué la tradición nos dice que fueran tres?. Pues bien, se lo debemos al "Liber Pontificalis", un libro del siglo IX que cuenta mitos y leyendas relacionadas con la religión cristiana. La cifra de que los Reyes Magos fueran tres viene determinada porque, lo que sí cita el apóstol Mateo, es que tres fueron los regalos recibidos pero bien pudo haberlos dejado un solo personaje. Ya que en dicha religión se hablaba largo y tendido sobre la Santísima Trinidad, venía bien que también los Reyes fueran tres y no otra cifra distinta. Otros historiadores, contemporáneos nuestros y no de Jesús de Nazaret, cuentan que la cifra de Reyes que agasajaron a Jesús viene del siglo III y que, aunque hay versiones de hasta 60 Magos o más, el teólogo Orígenes, atendiendo razones bíblicas y simbólicas indicó que el número de Reyes Magos fueron tres, número que fue confirmado por el papa León I el Magno en sus sermones sobre la Epifanía. 

De todas formas, no habiendo nada escrito al respecto, nada podía saber Orígenes, ni León I, cinco siglos después. 
La tradición oriental habla de doce Reyes, la occidental de tres. La occidental se basa en un evangelio apócrifo llamado Pseudo-Mateo, escrito a mediados del siglo VI que trata de la infancia de María, del nacimiendo de Jesús y de la huida a Egipto. La tradición armenia dice sin embargo que los Reyes Magos eran doce. 
La misma controversia está en los nombres de sus majestades pero, también en base al "Liber Pontificalis", la religión cristiana estableció en el siglo IX que sus nombres eran Melchior (Melchor), Gathaspa (Gaspar) y Bithisarca (Baltasar). A este respecto el historiador Azanza afirma que en el Evangelio Armenio de la Infancia del siglo VI ya figuran estos nombres. En cuanto a lo de ser magos... el experto Scognamiglio afirma que, contrariamente a la definición actual, en aquellos tiempos ser mago significaba tratarse de una persona con conocimientos científicos y astronómicos. Tampoco se sabe nada de su procedencia. Aunque las comunicaciones eran entonces muy malas, ya después de transcurridos dos años del nacimiento de Jesús y de su posible origen celestial, la noticia llegaría seguramente muy lejos.

Lo más probable es que fueran sacerdotes de origen babilónico o persa, donde los magos eran una casta sacerdotal con mucha influencia, no descartándose que fueran simples hechiceros que conociendo el acontecimiento del nacimiento del ansiado Mesías, hicieran acto de presencia en el lugar. Nada se sabe de su procedencia, motivo por el cual todas y ninguna son válidas. Tampoco Mateo nos cuenta que fueran Reyes. La corona se la atribuyó el escritor romano y Padre de la Iglesia Quinto Septimo Tertuliano en el siglo III, tras leer el Salmo 72 que decía: "Que los reyes de Saba y Arabia te traigan presentes, que le rindan homenaje todos los reyes..." Basándose en esa frase el religioso empezó a denominarles Reyes y así quedó establecido a partir de entonces. También el escritor Santiago de la Vorágine dejó escrito que eran Reyes y Magos.

Señalar por último que a Baltasar no se le presentó como negro hasta el siglo XV. Hasta entonces siempre se les había representado con la tez blanca y descendientes de Noé, vestidos con ropaje persa. Con la intención de darle al cristianismo un carácter universal y no habiendo entonces más que tres continentes conocidos, a finales de la Edad Media se consideró prudente que los Reyes Magos representaran al mundo de forma global y quedó patente que uno de ellos había de representar al continente africano. Esta explicación aparentemente sencilla no lo había sido anteriormente puesto que hasta entonces la gente de color negro era rechazada por considerarla de origen infernal y hasta incluso el mismo demonio. Sin embargo con la llegada del siglo XV nació un gusto creciente por lo exótico y el negro dejó de ser algo demoníaco. Dicho esto... ¿Los Reyes Magos existieron?.

RAFAEL FABREGAT

10 de octubre de 2018

2671- PEDRO, EL PRIMER PAPA.

No sabemos la fecha de nacimiento de Simón Pedro, apóstol de Jesús de Nazaret y primer Papa de la Iglesia Católica. Sabemos, eso sí, que nació a finales del siglo I a.C. en Betsaidia, pero poco aclara esto si tenemos en cuenta que había varias localizaciones con este nombre. Se cree que la que nos interesa (Marcos 6:45) estaba al Este del Jordán y no muy lejos de Cafarnaún. Otros cinco apóstoles de Jesús eran también de Batsaidia. 
Su oficio era el de pescador en el mar de Galilea, oficio que abandonó para seguir los pasos de Jesús. Basándose en las palabras del Maestro, recogidas por Mateo, (16:18-19) la Iglesia lo tiene por primero de los Papas de la Iglesia Católica. "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia".
La Iglesia Ortodoxa no está de acuerdo con esta aseveración puesto que, por mucho que fuera el amor y confianza que Pedro le inspirara, jamás construiría su Iglesia sobre las espaldas de un hombre, sino sobre la fe que en éste tenía. Según los ortodoxos, la Iglesia se construye sobre la doctrina de Jesucristo, hijo de Dios y no sobre Pedro que es al fin y al cabo un simple mortal aunque, eso sí, Apóstol que supo reconocer en la figura de Jesús lo que llegaría a ser para la humanidad el cristianismo. Pedro queda pues como apóstol predilecto de Dios y como Primer Obispo del cristianismo. 

Lo que hoy conocemos como Papas fueron desde siempre Obispos de Roma, aunque cabeza visible de la Iglesia Católica. El término Papa (padre) no se implantó hasta el siglo XI y solo para designar al Obispo de Roma, a excepción de la época de los Papas de Aviñón. Por ser la persona elegida por Jesucristo para seguir su apostolado, a Pedro se le representa como portador de las llaves del Reino de los Cielos, el gallo por las negaciones en presencia de quienes fueron a detener a Jesús, la cruz que es emblema de su martirio y el báculo como pastor de hombres. El personaje nació como Simón-bar-Jona, aunque Pablo de Tarso y el propio Jesús se dirigían a Pedro como "Cefas", que en arameo significa roca o piedra. La vida de San Pedro está recogida en el Nuevo Testamento y ampliada por documentos de Clemente de Roma (San Clemente) elegido Obispo de Roma en el año 88 de nuestra Era, pues coincidió en vida con alguno de los apóstoles de Jesús. Murió en el año 97 y sobre su tumba se levantó posteriormente la basílica de San Clemente de Letrán. También nos habla de San Pedro el ateniense Clemente de Alejandría. Nació hacia el año 150 y fue el primer miembro de la iglesia de esta ciudad egipcia. Nombrado presbítero tuvo que huir en el 203 de las persecuciones de Septimio Severo, buscando refugio en Cesárea junto al obispo Alejandro que ejerció posteriormente el apostolado en Capadocia. 

Allí vivió Clemente lo que le restó de vida y allí escribió numerosos libros de filosofía y teología, relacionando el cristianismo con la filosofía griega. Clemente nos cuenta también que Simón (Pedro) en el momento de  seguir los pasos de Jesús vivía en Cafarnaún, en la casa de su suegra, lo que nos indica que estaba casado, mencionando incluso el nombre de su hija Petronila. Sin embargo no habla de su esposa, lo que hace pensar que pudiera ser viudo. Entre los años 42-44 Pedro, que se encontraba en Jerusalén, fue encarcelado pero posteriormente liberado por un ángel. (?) Entre los años 50-51 también tuvo una intervención destacada en el Concilio de Jerusalén aunque limitada al pueblo judío. Según la tradición católica, posteriormente Pedro marcharía a Antioquía donde encontraría a Pablo y donde fundaría su primera iglesia católica. 

Tras presidir durante un tiempo la iglesia de Antioquía, Pedro se trasladaría a Roma para predicar el Evangelio, al tiempo que Pablo se trasladó a Jerusalén. Pedro llegó a Roma el 2º año de Claudio y como Obispo predicó el Evangelio durante 25 años, hasta su muerte el 14º año de Nerón. Murió martirizado y crucificado cabeza abajo en el Circo de la colina Vaticana, siendo sepultado en sus proximidades. Según San Jerónimo, Pedro fue enterrado en lo que después sería el Vaticano. En 1939 el Papa Pío XII ordenó que se excavaran los subterráneos del Vaticano para acallar las dudas sobre si era ese o no el lugar de enterramiento del primer Pontífice. Tras diez años de trabajos se encontró una necrópolis que se extendía en paralelo al antiguo Circo de Nerón, inundada toda ella de tierra por ser previsiblemente la base de la iglesia primigenia construída en el siglo IV por el emperador Constantino I el Grande sobre la sepultura de Pedro. 

Se hallaron cinco monumentos, el más antiguo de los cuales datada del siglo II. En una de las paredes del monumento una inscripción incompleta en griego "METP ENI" (PETRO ENI - Pedro está aquí). Debajo unas tejas que cubrían una tumba y alrededor de ella decenas de tumbas humildes que incluso se sobreponían unas sobre otras aunque sin que ninguna de ellas tocara la del centro. Ante tales evidencias y a pesar de no encontrar apenas restos, el Papa suspendió los trabajos dando por encontrada la tumba de Pedro, el primero de los Papas de la Iglesia Católica. 
Bajo la Basílica de San Pedro hay dos niveles que actualmente se pueden visitar. En el primer nivel están las Grutas Vaticanas con Papas y Reyes desde el siglo X. Un nivel más abajo, a 11 metros de profundidad, la Necrópolis y la tumba (dicen) de San Pedro.

RAFAEL FABREGAT