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9 de septiembre de 2020

3018- BARES DE CABANES.

Fuente del Buensuceso y Bar Cooperativa.
Hace pocas semanas les conté las excelencias de las tabernas cabanenses de los años 40, 50 y 60. 
Como en todos los pequeños pueblos abundaba mucho este tipo de establecimientos y muy poco los llamados Bares o Cafés, aunque todo fuera una misma cosa. 
Los Bares solían ser más grandes, aunque no todos, y tenían una oferta más completa en cuando a las tapas y comida en general, así como a la presencia de las modernas cafeteras exprés que muchas tabernas no tenían en esa época temprana, tras la Guerra Civil Española. 
Podría decirse que Bares propiamente dichos solo había dos en nuestra localidad: El Bar Cabanes ó "Casa Roc" y el Bar de Nieves ó "Casa Xulla", a los que más tarde se añadiría el Salón Social de la Coop. Ntra. Sra. del Buensuceso y el Bar Branto. Aunque su superficie es muy limitada y similar al de una taberna al uso, no hay que olvidar al famosísimo Bar Tony, premio provincial en la categoría de tapas y comidas. Antiguo lugar de cita de muchos ciclistas y de los foráneos que tantas veces han oído hablar de tan famoso local por su gran oferta gastronómica y por las excelencias de sus tapas, que se pueden encontrar en cualquier día de la semana y muy especialmente a finales.

Bar Tony, tapas y comidas.
Pero el tiempo pasa y ya nada es lo que era. El Bar Cabanes cerró muchos años atrás, como bar y posteriormente como supermercado. También el Bar de Nieves se convirtió en carnicería y ambos negocios cerraron hace ya muchos años. Solo el Bar Tony sigue abierto, ahora regentado por los hijos de aquel Tony, que durante tantos años deleitó a su fiel clientela, primero con su madre al frente, después con su hermana y finalmente solo y/o con su esposa Soledad. Desde hace ya algunos años lo llevan sus hijos Tony y Sandra, con plena dedicación y misma calidad en sus tapas y comidas. Sin embargo las cosas ya no son lo que eran y muy especialmente desde que el virus Covid-19 lo ha invadido todo. Acabó la costumbre de salir al bar por la noche, la hora del vermouth al mediodía y antes de la cena y las partidas de cartas hasta la madrugada.

Ahora existe la costumbre del almuerzo y la del aperitivo al final de la mañana y hasta el mediodía, pero poco más se puede contar y los bares propiamente dichos suelen cerrar antes de la hora de la cena. 
El Bar de la Cooperativa es seguramente el único en el que todavía se hacen algunas partidas de cartas tras la comida del mediodía, que apenas si duran hasta las 5 de la tarde. Sin no emiten partidos de fútbol por el PLUS a media tarde ya casi se puede cerrar caja. 
Disputándose a las cartas las consumiciones de todos los presentes, era una interesante recaudación a lo largo de las tardes de domingos y festivos que acababa al final de la tarde y que continuaba tras la cena, ayudando en gran medida a la economía de los profesionales del sector, pero todo acabó. Aunque se abrieron media docena de nuevos locales que pueden dar comidas al mediodía, son pocos los bares a los que podamos dar el apelativo de restaurantes, ni por su oferta gastronómica ni por el número de comensales que se dan cita para comer en ellos cada día. Claro que todo ayuda y con unas cosas y otras van resistiendo como pueden.

Cafetería-Bar-Restaurante L'Hostal.
Los nuevos locales fueron el Restaurante Gaidó, que cambió de propietario y actualmente se llama La Terreta, Restaurante Hostal, Bar-Rte. Trinquet y ya fuera de la población el Bar Carmen, el Racó de Navarrete y el 40 Piés. 
El Restaurante Gaidó se centró en la calidad de su cocina, pero era caro para el tipo de clientela que tenía y hubo de cerrar por falta suficiente de comensales. Actualmente, ya con nuevos propietarios, intenta captar nuevos clientes, sin terminar de conseguirlo. El Hostal tiene un buen número de clientes pero para fechas específicas y concretas que, aunque suficientes para mantenerse, dan la impresión de ser económicamente insuficientes. 

El Bar Carmen cerró por jubilación de sus dueños y, sin ningún hijo al que le interesara continuarlo, lo ha alquilado en varias ocasiones sin éxito
alguno. Construido para alquiler, el Trinquet ha conocido muchos inquilinos pero ninguno de ellos ha triunfado.
Ya fuera de la población y como bares/restaurantes de carretera nos quedan el "40 Piés" que es también gasolinera y bar de paso, así como el Bar/restaurante El Racó de Navarrete que, dentro del Polígono Industrial, disfruta de una gran cantidad de clientes a la hora del almuerzo y al mediodía, así como los domingos pues ha conseguido afianzar a una clientela de los pueblos de alrededor, contentos con la atención, la comida y sus precios populares. Aún así, lo dicho...¡Nada es como antes!.

RAFAEL FABREGAT

5 de septiembre de 2020

3016- PECADOS DEL MUNDO DE HOY.

Cueva de San Millán.
Naturalmente no nos vale remontarnos a lo que los ascetas o eremitas pregonaban en los siglos IV y V de nuestra Era. La lujuria, la pereza, la gula, la ira, la envidia, la avaricia, la soberbia... Nada de eso ha cambiado quince siglos después. Desde el punto de vista masculino, pero también en el femenino, tras escasos años de convivencia nos gustan todas menos la nuestra; vamos en coche a todas partes aunque se trate de tan solo unos cientos de metros; la buena comida nos puede y si pagaran otros...; otra cosa que no podemos evitar, no sabemos si es por las prisas del mundo actual o por propia soberbia, pero siempre estamos irascibles y por el mismo motivo. Aún siendo pobres, nos creemos con derecho a tener lo que poseen los ricos pero, cuando los ricos somos nosotros, somos incapaces de compartir ni un solo céntimo con el más necesitado de los mortales. 

Puesto de casquería.
No nos lo parece, pero todo lo dicho son pecados contra la religión y especialmente contra el prójimo. ¿Hay pecados más grandes que los enumerados?. Pues sí amigos, los hay. Porque a la lujuria, la pereza, la gula, la ira, la envidia, la avaricia y la soberbia, hay que sumar el irrefrenable deseo de desear todo lo peor a quien tiene lo que nosotros no podemos alcanzar. Gente mala la ha habido siempre pero, en general y apenas unas décadas atrás, la gente no era tan mala como en la actualidad. Como siempre había sido, cada cual era lo que era y tenía lo que tenía y bajo esa premisa hacía su vida sin meterse en la de los demás. ¡Hombre, si tu plato estaba vacío...! Pero no siendo ese el caso, apenas nos fijábamos en lo que sucedía en casa ajena. El rico comería chuletas de cordero lechal al horno y tu hacías lo propio con los despojos (casquería) de un carnero viejo que ya no servía para la monta. Hacía falta un litro de coñac para cocerlo, pero cada uno en su casa disfrutaba llenando el estómago con lo que buenamente tenía.

Los hombres no podemos evitarlo. Las mujeres...¡tampoco!.
Eso en cuanto a la alimentación, porque mujeriegos los ha habido siempre, de la misma forma que la envidia da alas a la ira y a la avaricia de querer ser y tener lo que son y tienen los demás. Es muy fácil envidiar al prójimo, pero la mayoría tienen pereza en trabajar todo lo necesario para conseguir esas metas. Ante ese dilema (envidia, avaricia y pereza) es la soberbia la que, viéndose desfavorecida con respecto a quienes nos superan, es capaz de abonar el campo de la difamación solapado bajo el delito de la injuria, para destrozar el buen nombre de los demás. Cuando otra persona ocupa el lugar que nos es apetecible solo cabe una solución, que pueden ser varias, pero con el solo objetivo de apartarle de dicho lugar, a fin de ocuparlo el interesado. Antiguamente, por muy legítimo que fuera el cargo, se mataba al ocupante pero actualmente las cosas son menos drásticas y la difamación velada suele ser lo más fácil y rentable. 

Pagos en metálico, muchas veces sin Ftra.
¿No es acaso un delito faltar al trabajo alegando una dolencia que no existe?. Y no solo contra la Hacienda Pública porque, según dijo quien lo dijera, "Hacienda somos todos" y es verdad. Sí amigos, el Gobierno no tiene fábrica de hacer billetes. Tenerla la tiene, pero no puede fabricar más allá de lo que la gente de a pié aporta a la arcas del Estado. Quiere decirse que cuando tu cobras una pensión indebida, ese dinero se lo estás robando a tus hermanos, a tus vecinos, a tus amigos. Lo que tu haces al pretender que determinado profesional no te cobre los impuestos (IVA, etc) que corresponden a determinada factura, producen una merma de los ingresos estatales y el consiguiente retraso de los servicios que todos exigimos. Está bien eso de que pague más quien más tiene, pero es justamente al revés. Quien más tiene, también tiene más medios para escaquearse de sus obligaciones. Y así nos va...

EFASE construyendo su nave industrial.
Esos y otros muchos como esos son los pecado del mundo actual. Desde que el mundo es mundo, los que mandan son los ricos y ricos son los que mandan. En cuanto a las consecuencias de enfrentarte a ellos, dice el Refranero Español que: "Contra mayores, no vayas". Nueve veces de cada diez, saldrás escaldado. Lo que pasa es que... ¡manda huevos la cosa!. En fin, es lo que hay. ¿Pecados...? Desde luego, es pecado si lo haces tu, pero si lo hacen ellos es de justicia. 
Les contaba yo un día a unos amigos que, totalmente en contra de las ordenanzas municipales y las propias del polígono industrial de nuestro municipio, después de cerrada y cubierta, el propietario de una de las naves había construido un doble techo, duplicando ilegalmente la superficie de su almacén.
- ¿Cómo es posible? -respondieron. 
- ¿Quien es ese sinvergüenza? -preguntaron.
- Fulano de tal -les dije, sin problema alguno.
- ¡Ah! -dijeron a coro- Si es él... (Este es el mundo de hoy, el de ayer y el de siempre).

RAFAEL FABREGAT

12 de julio de 2020

2995- HISTORIA/S DE CABANES.

Lamentablemente nada sabemos sobre lo que sería nuestra comarca y menos aún nuestro pueblo, en fecha anterior a la llegada de los musulmanes a la Península Ibérica. Solo la presencia del Arco Romano nos dice que la comarca era lugar de tránsito importante. Se cree que había una ruta costera pero los comerciantes tenían por ruta más segura la interior, por ser la que las tropas romanas utilizaban a diario. Siendo ésta la Vía Augusta, los ejércitos romanos iban y venían custodiando unas tierras que, por derechos de conquista, ellos consideraban suyas. Incluso se dice que en el enclave del Cabanes actual había una villa romana, lugar de descanso y donde los viajeros de la Vía podían descansar y pertrecharse de todo lo necesario para continuar viaje. También nos cuenta la Historia que toda la zona costera del Mediterráneo peninsular era tierra ocupada inicialmente por los Iberos.

Aunque muy influenciados por los muchos pueblos que constantemente llegaban a estas tierras por vía marítima, últimamente se cree que el pueblo Ibero no había llegado de la zona asiática, como se pensaba, sino que era autóctono de aquí o llegado en edades muy tempranas. Se dice también que los restos que hay en la cima del monte Mortorum son Iberos, como también lo son los cimientos del Castillo de Miravet, donde ya había pobladores cuando los moros construyeron su castillo. Lo mismo en el de Sufera, e incluso en la cima del monte Gaidó existen también restos de antiguas civilizaciones, seguramente Iberos también, pero serían ocupantes más o menos nómadas puesto sus restos son escasos, hasta el punto de que nadie se ha molestado en averiguarlo. Yo lo sé porque, en su trabajo de pastor de ovejas, el abuelo paterno de mi mujer estuvo varias veces en la cima de esta montaña con los animales y nos contó en varias ocasiones que vio restos habitacionales en dicho lugar.

También oí decir a ese mismo señor que, según contaban los abuelos de sus abuelos, apenas unos siglos atrás la llanura de Les Foyes (Cabanes) era lugar de monte bajo, plagado de encinas, que cualquiera podía hacer suyo con el solo hecho de inscribírselo y trabajarlo. Resulta extraño que el mundo y la vida haya cambiado tanto en tan poco tiempo. Sabemos que los señores feudales eran los dueños de todo y poco o nada tenía el pueblo llano, por lo que la agricultura de secano se limitaba a algunos bancales de algarrobos e higueras para sustento de animales y personas y solo las huertas con algún pequeño manantial tenían interés. La Historia de Cabanes y de toda nuestra comarca empieza realmente con la llegada de los moros, con la construcción de sus castillos y las diferentes aldeas que se instalan en los puntos estratégicos del territorio que hoy conforma nuestro término municipal. De hecho se tiene constancia de que el pueblo de Cabanes fue primeramente una aldea mora de cabañas situadas entre antiguas ruinas, que siempre se consideró enclave de una villa romana llamada Ildum y que consta en los escritos del Itinerario de Antonino del siglo III d.C..

El Pla de l'Arc fue siempre tierra de transición entre las zonas montañosas del interior y la zona costera que, en nuestro caso, llamamos La Ribera de Cabanes. Los orígenes más recientes son naturalmente romanos, como lo confirma el propio Arco y los restos de la Vía Hercúlea-Augusta ó Senda dels Romans, que pasa junto a él.  También la multitud de objetos encontrados, incluso un miliario y monedas, en éste y en otros lugares del término municipal, pero son los musulmanes quienes dan comienzo a nuestra Historia al construir en este territorio el famoso Castillo de Miravet, hoy en completa ruina. Dicho castillo fue conquistado en 1091 por Pedro I de Aragón y sus lugartenientes Rodrigo Diaz de Vivar (el Cid Campeador) y Bocalla de Luna, primer señor de Luna y antecesor de Benedicto XIII, el Papa Luna. Durante más de una década las tierras de Cabanes y otros pueblos próximos fueron aragonesas, pero los moros recuperaron el Castillo de Miravet y todos los lugares que les pertenecían, Cabanes entre ellos, volviendo a ser aldea mora perteneciente a Miravet.

No sería hasta el año 1225 cuando, conquistado definitivamente el castillo por Jaime I de Aragón, éste sería otorgado al obispo Poncio de Torrellas en agradecimiento a su apoyo y conquista. Claro que la repoblación cristiana del Castillo de Miravet y su territorio no se llevaría a cabo hasta 1243, cuando Poncio Torrellas, barón del territorio, dio la Carta de Población a Juan de Riarama, Pedro Ferrer, Alegre, Aguiló de Cabacés, Arnaldo Catalán y Bartolomé de Alcorisa para que, junto a ochenta pobladores más, se hicieran cargo de estas tierras con el Fuero de las Costumbres de Lérida. Tras esta donación y la anexión de los territorios de Miravet y Albalat en 1575, las tierras y poblados de Cabanes siguieron bajo la tutela de los barones y obispos de Tortosa, hasta la extinción de los señoríos territoriales del siglo XIX, momento en el que, con la Desamortización de Mendizabal, las posesiones rústicas y urbanas de la Iglesia fueron vendidas (en teoría) al mejor postor aunque, en realidad, se las quedaron los (ricos) que gobernaban en aquel momento. 

En primer lugar porque eran los únicos que tenían dinero para comprarlas y en segundo lugar porque no informaron al resto de la población de la subasta de las mismas. De haberlo hecho algunas otras familias con posibles, pero que no gobernaban, hubieran podido optar a la compra, lo cual no interesaba a los gobernantes. Las mejores casas y terrenos fueron adquiridos sin competencia y por lo tanto a precios muy interesantes. El resto quedó para los ricos de segunda fila, amigos y parientes. La tierra sin interés quedó para la gente pobre con la única obligación de que la trabajaran correctamente. Solo las montañas quedaron sin subastar y de propiedad municipal, pero finalmente también fueron inscritas por las familias más pudientes de la localidad, con el único propósito de servir de pastos para los rebaños de cabras y ovejas. Muchos de los que peinamos canas todavía recordamos a los rebaños que bajaban de la provincia de Teruel para invernar en esas fincas de montaña, a cambio de algunos quesos y especialmente del estiércol que los animales producían. Agotados por el largo y duro viaje, su primera parada era en la Plaza del Árbol, donde pastores y animales pasaban su primera noche, tras un rápido ordeño para sacar unos dineros (a 1 peseta el litro) para comprarse la cena y echar unos vasos de vino al cuerpo. Tras mucho insistir a mis padres, con 6-8 años yo también iba, con un pequeño perol de barro, a por la única leche que probaba durante todo el año...

RAFAEL FABREGAT

11 de julio de 2020

2994- EL MOLINET DEL VENT.

Es una auténtica paradoja que en pleno siglo XXI y después de más de 200 años de la Era de la Industrialización y avances continuos de la humanidad, inventemos el molino de viento para fabricar electricidad. Yo, por mí, encantado. Nada que decir al respecto, puesto que está dando trabajo a mucha gente de nuestra comarca y de Cabanes en particular pero resulta chocante que, justamente a las afueras de nuestro pueblo, nos miren desde hace un montón de años las ruinas de un molino de viento que nadie de los que vivimos actualmente lo ha visto en funcionamiento y ni siquiera de pie y nos olvidemos de que allí está. Cuando yo era un niño y tengo más de setenta años, ya era exactamente igual que ahora, un trozo de pared y un montón de piedras desperdigadas por la maleza de leñas bajas en ese cerro en el que se ubica el Calvario de Cabanes, o Iglesia del Santísimo Cristo de la Agonía y que pertenece a la partida de La Forqueta, que es el cerro adyacente. Yo me entero ahora, jamás se lo había oído decir a nadie, que el citado "Molinet del Vent" se cree construido a finales del siglo XVIII o principios del XIX y no hace tanto tiempo que dejó de existir. 

Por lo visto, aunque totalmente abandonado y seguramente sin techo, fue en la Guerra Civil cuando fue derribado durante el bombardeo que sufrió Cabanes el día 18 de Mayo de 1938 y en el que cayó parte del Ayuntamiento y varias casas, muriendo una persona. Nada había en el Molinet del Vent que valiera la pena, para merecer el gasto de lanzarle una bomba, pero al piloto del bombardero le chocaría la imagen del antiguo molino y fue a por él, derribándolo en parte.
El acceso tradicional de esta construcción arrancaba en las casas y corrales que había ya en aquella época en lo que los vecinos de Cabanes denominamos "Barrio o cases del Calvari". Actualmente dicha senda está desaparecida y ya ninguna otra la sustituyó. En mi niñez los chavales íbamos todavía a jugar a la guerra por dicho paraje, pues ni siquiera había televisores y en su entorno había incluso trincheras que no llegaron a utilizarse, puesto que el frente nunca llegó a este pueblo. No anduvo lejos, puesto que hubo grandes batallas a escasos 25 Km. de Cabanes pero, como he dicho antes, afortunadamente aquí solo hubo un bombardeo sin fundamento que era fin de fiesta del que correspondió a Benicasim y Oropesa. Piloto y bombardero serían gente joven sin duda y habiéndoles sobrado media docena de bombas decidieron soltarlas sobre nuestro querido Cabanes.

Menos mal que no se cargaron nuestro Arco Romano, que también hubiera podido ser, habida cuenta la escasa capacidad cerebral de algunos energúmenos. Nada nuevo bajo el sol, puesto que energúmenos del mismo calibre tratan ahora, veinte siglos después, de "colocarnos" que el histórico Ildum romano estaba en Vilanova de Alcolea y no en Cabanes, como históricamente ha sido considerado hasta ahora. Sin duda los antecesores de quienes dirigen el "Castellón Cultural" vivían allí, en el Hostalot de Vilanova. Olvidan que cuando los primeros moriscos se instalaron en la antigua Cabanes del siglo VIII, construyendo las cabañas que dieron nombre a nuestro pueblo entre antiguas ruinas de origen sin duda romano que todo el mundo interpretó como originarias de la antigua Ildum. El nombre de Cabanes deriva del latín capannas (cabañas) que era la peculiar forma lingüista de los mozárabes valencianos. Claro que a los dirigentes de Castelló Cultural todo esto se la trae floja. 

Pero, en fin, esta entrada va de molinos y de lo obsoleto que, al menos sobre el papel, parece este tipo de infraestructuras en estos tiempos donde casi todo está inventado o, como mínimo, muy adelantado. Incluso los molinos persas, con más de 1500 años de molinos de viento en funcionamiento, consideran que no habrá ya relevo ni restauración para ellos. El viento ya fue utilizado por los humanos desde la antigüedad. Con la fuerza del viento se cruzaron los mares, se bombeó agua de ríos y pozos y se molieron granos entre piedras que giraban con la fuerza del viento y del agua de los ríos. Los primeros molinos de viento se inventaron en Persia, actualmente Irán, en la antigua ciudad de Nashtifan y alrededor del siglo V d.C. Eran de seis a doce velas rectangulares, de transmisión vertical y cubiertas con esteras de cañas o de tela. Debajo estaba el molino en sí, dedicado principalmente a moler caña de azúcar primero y de grano después.

Su uso se generalizó en todo Oriente Medio y se extendió más tarde a Europa, China e india, aumentando sus utilidades, sobre el grano y otras materias. 
Estos molinos de Nashtifan todavía están en uso a día de hoy, debido a los fuertes vientos que azotan esta zona iraní. 
Sin embargo nadie cree que este interesante e histórico invento pueda llegar mucho más lejos, como tampoco llegó nuestro querido Molinet del Vent de Cabanes. Los tiempos cambian y nada se puede hacer al respecto.
El de nuestro pueblo lo destruyeron las bombas pero, como se ha dicho antes, su uso ya estaba entonces totalmente paralizado. Los molinos iraníes no los destruyó nadie y si así fue, fueron de nuevo restaurados, pero más pronto o más tarde serán abandonados y sustituidos por sistemas más modernos.
Nada es para siempre, por mucho que en este momento vuelva a estar de moda utilizar el viento para generar electricidad.

RAFAEL FABREGAT

15 de junio de 2020

2981- DIAS DE REENCUENTRO.

Tras la pandemia del Covid19, hoy estrenamos en España la FASE-3, aquella que nos permite a cada uno de nosotros circular por toda la Comunidad Autónoma y reunirnos casi sin restricciones en bares y restaurantes así como tomar el sol en la playa y el baño si nos apetece. Parece una tontería, pero nada de eso estaba autorizado hasta ahora y van ya tres meses desde la llegada de la pandemia. Hoy, por primera vez desde el confinamiento impuesto por el Gobierno, he tenido el gusto de ver y hablar un ratito con uno de mis familiares más apreciados en el Rte. Navarrete, al que vamos cada día a almorzar. Se trata de mi "tío segundo" Federico Bellés, primo hermano de mi madre, (el tío Nelo, padre de Federico y mi abuela materna eran hermanos) al que unos le llaman "el ferré", por su oficio y otros "el Pardo" por apodo familiar. ¡Qué suerte!. Otros como yo, descendientes también de la misma familia, jamás fueron nombrados "Pardos". No pasa nada, pero así son las cosas. Curiosamente ninguno de sus hijos fueron llamados ni "pardos" ni "ferrés", ni tan siquiera su hijo mayor que ha sido el heredero del negocio y sin embargo si le han llamado siempre "la ferrera" a su única hija (Maite), que apenas tuvo contacto con el negocio.

Bueno, ya sé que este tema no interesará lo más mínimo a mis lectores, pero imagino que algún día tendré derecho a escribir para mí y este es uno de esos días. La armonía y cariño entre la familia de Federico Bellés y la mía ha estado ahí, siempre presente, hasta el punto de ser esta persona el único invitado a mi Primera Comunión y eso que él tenía dos hermanos más a los que también he profesado siempre una gran estima. No nos hemos abrazado, ni falta que hace, pero ambos sabemos que el lazo que nos une estará presente hasta el final de nuestros días.
Me comunicaba Federico que me había hecho llegar por Wassap una foto que nos une un poco más, pero yo no la había recibido. Ambos sabemos ya por qué, pues tenía mal anotado mi número de teléfono. Se trataba de que en el Barranc de Ritxer o de Les Santes, han puesto unas indicaciones del camino que va y viene de la Pobla Tornesa al hermitorio de Les Santes, indicando que pasa por "el Racó dels Pardos". Una mención que a nosotros nos llena de orgullo.

Sin ningún pozo de interés que abasteciera las necesidades hídricas de Cabanes, el año 1925 alguien se propuso acabar con esta precariedad y lo hizo buscando un manantial que pusiera fin a esta apurada situación local. Investigado todo el término municipal solo un manantial cumplía las expectativas en cuando a cantidad y calidad del agua.
En el Barranc de Ritxer o de Les Santes vivía una humilde familia que tenía asegurado hasta entonces este recurso. Estaban apodados "Els Pardos" y eran propietarios de una gran finca, mayormente de monte bajo y pinar, situada a la umbría del Monte Bartolo. La tierra de labor no era de gran extensión, pero esta familia tenía dentro de la finca un manantial de agua excelente y todo cuanto sembraban tenía asegurada su producción y nada les faltaba. Tanto era así que, con el excedente de sus cosechas, incluso llegaron a comprar dos casas en el pueblo.

Un día se presentaron en la pequeña masía de la "familia dels Pardos" las autoridades locales para solicitarle la donación de dicha agua para los intereses de los vecinos de la localidad, respondiendo el matrimonio que cederían gustosos el excedente pero no el manantial completo. No valieron los razonamientos de los propietarios, puesto que nadie podía saber cual sería ese excedente. Había que darlo todo, aún a riesgo de morir toda la familia de hambre, puesto que en aquellos tiempos las autoridades mandaban más que nunca. Era darlo o perderlo. Mis abuelos optaron por cederlo, puesto que igualmente lo hubieran cogido, pero jamás hubo mención a dicha donación. Era tanta la sed que Cabanes sufría que, de entonces a esta parte y cada 25 años, se ha celebrado la "Traída de Aguas" (25-9-1925), las "Bodas de Plata" (1950), las "Bodas de Oro" (1975) y las que han seguido (2000) y seguirán después. Las próximas, nada menos que "el Centenario" será el 25 de Septiembre del año 2025.

En todas esas celebraciones, ni una sola palabra de agradecimiento a la "Familia dels Pardos", ni una reseña sobre el origen del agua que tanta sed apagó. A partir de aquella fecha la gente iba incluso con la ropa limpia y si alguien quedaba con olor a sudor y suciedad, era simplemente porque se trataba de elementos a quienes la limpieza era considerada como algo innecesario y poco sano incluso. No debemos culparles por ello, puesto que el no lavarse era algo que había nacido con ellos. No estaba en su cultura el hecho de lavarse ni siquiera la cara por las mañanas. Incluso las legañas de una noche de insomnio eran para ellos algo habitual y justificado. Bueno, pues nada. Para una vez que alguien se ha acordado que allí hay una finca llamada "de la Familia dels Pardos" y llega mi "tío" Federico que orgulloso me manda un wassap con la foto de dicho cartel indicador y no me llega por tener el número equivocado. En fin, mucho después pero por fin me ha llegado y arriba está para información de los viandantes y orgullo para quienes pertenecemos a esta histórica familia. De bien nacidos es ser agradecidos y aunque todos tenemos enemigos, "els Pardos" somos gente de bien, gente que nunca busca el mal de nadie. Gracias pues a quien ha tenido la idea de incluir en dichos indicadores el nombre del paraje por donde pasa tan histórico camino de hermanamiento entre Cabanes y la Pobla Tornesa.

RAFAEL FABREGAT

21 de mayo de 2020

2975- TABERNAS DE CABANES.

A pesar de lo poco que llueve en nuestra comarca, ha llovido demasiado para hablar de las "tabernas" de Cabanes. Además yo soy viejo, pero no tanto. Quiero decir con esto que son pocas las que he conocido abiertas y con servicio como tales...
Las tabernas eran los bares de una época de estrecheces. Locales oscuros, cono pocas o ninguna ventana a la calle y de haberla siempre estrecha, siendo muy poca la luz que entraba en el local. La oferta débil, poco prometedora, pero suficiente para los tiempos que corrían por aquel entonces. Toneles de vino peleón y unas botellas de anís, brandy, absenta y cazalla. La mayoría ni siquiera tenían café y si lo había era el brebaje resultante de hervir los granos, enteros o machacados, dentro de un perol de barro y pasado después por un colador de tela mugrienta. En la parte izquierda de la foto adjunta vemos parte del rótulo de la Taberna del Fraret con algunos vecinos charlando frente a la puerta. 

Así eran entonces las cosas. ¿Clientela...? Pues sí, más de la que cabría esperar. La gente iba a tales tugurios a charlar con amigos y conocidos, a tomar un vaso de vino que muchas veces no tenía en sus casas y a disfrutar de las zalamerías de la tabernera de turno. 
Porque en aquellos tiempos las taberneras eran serias y honradas, pero serviciales y zalameras para el cliente. No como ahora, que tienes que agradecer que quieran servirte y todo lo tienes que pedir ¡por favor!.
La Taberna del Fraret, también llamada "Bar dels Frares" de planta baja y en el número dos de la Plaça de la Font o del Generalísimo, ahora Hostals, era uno de esos lugares con el único encanto de contar con despachos de tabacos y picadura. En aquellos tiempos no fumaba ninguna mujer, pero sí todos los hombres, con lo cual la visita era poco menos que obligada. Los domingos y fiestas de guardar se sumaba a este local la parte alta del mismo y un importante anexo sobre la antigua cochera de los Autos Mediterráneo. A esa sala se accedía por una escalera y puerta de acceso que daba al rincón que formaba la Taberna y el mencionado garaje. En la foto adjunta se ve el pronunciado rincón que la Taberna del Fraret hacía con dicho garaje. 

Tan pronunciado era que, además de llamarlo "El racó del Frare", en verano los cines ambulantes aprovechaban dicha "fachada lateral" para situar la pantalla, mientras la clientela juvenil se sentaba en el suelo, en plena calle, a la altura de lo que actualmente es el cajero de Cajamar y antiguo Bar Segarra. Los mayores, si vivían cerca, se llevaban sillas de casa. En el anexo del primer piso, ya se contaba con cafetera y una de las bebidas veraniegas por excelencia que era el Sirope rebajado con agua fresca, gaseosa o sifón y se pedía como "eixarop". La mejor "ensaladilla rusa" la preparaba la tía Felicidad en la Taberna de Micalet, actualmente Hotel Rural Vía Natura, en la calle del General Aranda, actualmente carrer de la Fira. Ellos se anunciaban como Casa l'Agüelo. 

A diferencia de otros lugares, esta señora presentaba la ensaladilla al corte, en una especie de grandes "brazos de gitano" con la patata al exterior y enrollada sobre las verduras con mahonesa. 
Claro que eso no era todo, ni mucho menos, preparaba además unos callos de cordero de excelente calidad por sus muchas "trenzas", que eran lo más gustoso de estos callos con picada de ajos y almendras con perejil
Se trata de los pequeños intestinos que ya nadie quiere limpiar en nuestro tiempo, por el mucho trabajo y escaso rendimiento. 
También la sepia a la plancha la preparaban en dicho local con un sabor excelente. 
En aquellos tiempos la sepia era siempre "sucia" y recién traída del Grao de Castellón y justamente por eso muy sabrosa. Eso sin contar que también los comensales teníamos más hambre que ahora. 
Sin embargo la taberna más antigua que hemos conocido la gente de mi edad era la de Benardo (duró muy poco tiempo con la apertura de su hijo y heredero) situada junto a la actual Cefetería (Marina), en la plaza de la Farola, ahora Constitución. Era la antigua taberna del bando republicano en tiempos de la II República. Tras el cierre de sus padres este señor se dedicó posteriormente al negocio de la pescadería, que prolongaba  con el servicio a domicilio con una moto que tenía. No triunfó en lo uno ni en lo otro y para colmo de males murió relativamente joven. 

Volviendo al tema de las tabernas, la más famosa de las antiguas era la Taberna de Modesto Boira, ó "Casa Modestet", actualmente vivienda de la hija de Jaime Borrás i Rosa Fina Gauchía. 
Allí no solo se cocinaban los mejores callos, sino también los mejores caracoles y las habas secas con chorizo, picada de almendras, pan seco, perejil y hojas de laurel. Vamos, ¡el no va más, en cuanto a sabor! pero en definitiva era simplemente un plato de aprovechamiento. 
En el resto de España las llaman michirones. Su preparación es muy sencilla y fácil de arreglar...
- Dos cazos de habas secas. (Dos días en remojo y hervir)
- Una cabeza de ajos.
- Una docena de almendras fritas.
- Un trozo de pan seco y frito.
- Un ramito de perejil y hierbabuena.
- Una o dos guindillas.
- Una cucharada de pimentón dulce.
- Aceite y
- Un chorizo oreado.
PREPARACIÓN: No es menester indicarla pues se trata simplemente de habas secas con chorizo y con una buena picada. Cualquier ama de casa puede prepararlo a poco cocinera que sea. Mmmmmm. ¡Ah y el alimento que tiene...!

RAFAEL FABREGAT

6 de mayo de 2020

2971- FIESTAS DE MAYO 2020.

Esta mañana, como hago siempre desde que la peste del Covid-19 ha llegado a nuestras vidas, he cogido el coche y con guantes de latex y mascarilla quirúrgica he ido a buscar el pan y algo de fruta. Tal día como hoy, otro año hubiera sido impensable cruzar la plaza principal en coche. No por nada sino porque, para los que vivimos en la parte baja de Cabanes, cruzar la plaza en coche es de todo punto imposible debido a la fiesta que allí se vive.
¿Qué voy a decir que no lo sepa todos y cada uno de los cabanenses?. Normalmente hoy, "Día dels cadafals", ha sido siempre un día grande para todos la gente de Cabanes, aunque los tiempos han cambiado y mucho, desde unos años a esta parte. Quedaron atrás los viejos carros para la construcción del coso taurino, los troncos pillados entre rueda y varal como importantes pilares y contrafuertes que habían de sustentar la viga que soportara todo el entarimado de cabirones y las viejas puertas que debían de mantener el peso de las familias o pandillas de amigos... 

Los mejores cabirones eran para la barrera, claro está, para subir los toreros con seguridad y para que los toros no los rompieran a la primera cornada... También era ese cadafal el que nos acogería a todos a la hora de la merienda-cena, en la que salían cacerolas y fiambreras con guisos caseros que nos sabían a gloria y la garrafa de vino de la Bodega-Cooperativa, con o sin gaseosa. Lo de merendar en los bares, como se hace actualmente de forma bastante generalizada, era solo para los forasteros que habían venido a ver nuestras fiestas con la excusa de un concurso de ganaderías o la prueba de un toro cerril, que por la noche se embolaría. Ahora el "Día dels cadafals" ya ha perdido buena parte de su gracia, por no decir toda. En primer lugar porque al cadafal ya no se hace y mayoritariamente ni siquiera se transporta ya a la plaza. La comodidad ha aniquilado la fiesta. Todo son ya barreras de hierro que incluso te llevan a la plaza por una módica cantidad de dinero y por la misma te la devuelven al lugar donde el Ayuntamiento tiene habilitado guardarlas entre unas fiestas y otras. 

Con absoluto desprecio al cuidado que nuestros padres hubieran tenido, allí quedan los cadafales a la intemperie, oxidándose el hierro y pudriéndose las maderas. En cuanto a la construcción del coso taurino, todo se limita a arrimar dicha barrera al lugar que el sorteo ha designado.
Tampoco el almuerzo con amigos y familiares es lo que era. No es que no reine entre los miembros de cada colla el ambiente festivo. Claro que sí, pero ya no es lo mismo. 
A excepción de los llamados "gosos de poble", nombre que se les daba de manera despectiva a la docena de personajes, con mucho oficio y poco beneficio, que se ganaban el sustento sin salir de las paredes del pueblo, entre la gente "normal" lo de almorzar en el bar era algo tan esporádico que se limitaba a esos dos días de fiestas de Mayo y Agosto y pare usted de contar. Todos sabemos que actualmente lo de almorzar en el bar es algo cotidiano y generalizado. Si son trabajos fijos en alguna industria, se hace en el bar del polígono industrial de que se trate, y si es un oficio liberal en el bar más próximo al lugar donde se desempeñe dicho trabajo. Lo que sí está claro es que el almuerzo del "Día dels cadafals" ha quedado desvirtuado por la sencilla razón de que dicho almuerzo es actualmente el pan nuestro de cada día. Aún así... ¡Visca el día dels cadafals y visca la nostra patrona la Mare de Deu de les Santes!.

RAFAEL FABREGAT

NOTA.- Aunque solo sea de forma testimonial, me permito recordar aquí y ahora que este año 2020 el coronavirus "COVID-19", una Pandemia que ha arrasado el planeta y está dejando más de 25.000 muertos solo en España, ha obligado a anular la Pascua y las Fiestas de Mayo de Cabanes y veremos qué pasa con las de Agosto. Este mes de Mayo será ya el tercer mes de confinamiento obligatorio de toda la gente en sus casas a fin de intentar parar en lo posible la expansión de la epidemia mundial que nos acosa. De momento Cabanes ha tenido suerte y tan solo ha sufrido 3 casos de infección que se han resuelto favorablemente. Aparte lo anterior el mundo entero está inmerso en una brutal crisis económica jamás conocida hasta ahora ya que todos los negocios fueron cerrados por orden gubernamental desde primeros de Marzo. Casi 2 millones de negocios han cerrado y no volverán a abrir. Lo lamento por los católicos practicantes, ya que incluso las iglesias están cerradas. Ya no digamos los bares...

3 de mayo de 2020

2969- HISTORIA DE LA VIRGEN DEL BUENSUCESO.

Virgen del Buen Suceso de Cabanes.
Está claro, faltaría más, que como nuestra Virgen del Buen Suceso no hay ninguna y eso no solo lo digo yo, sino que en menos de cinco minutos se sumarían a esta afirmación 2.999 de los 3000 que viven en Cabanes y su término municipal. 
Los siento mucho, los 3.000 no pueden ser porque en toda familia siempre hay un garbanzo negro, que no se cuece por muchas horas que tengamos la olla en el fuego.
Dicho lo anterior, parece ser que (oficialmente) alguien no quiere que la patrona de Cabanes sea justamente la principal de todas las Vírgenes con esta denominación. Sin embargo no "nació" muy lejos de Cabanes la ganadora. 
Aunque en el mundo y especialmente en España y Sudamérica son muchas las Vírgenes del Buen Suceso, la oficialidad eclesiástica le ha sido otorgada a la encontrada en Traiguera (Castellón - España) por ser la que bendijo el Papa Pablo V.
De todas formas la antigüedad es casi la misma. No sabría decir con exactitud cual de las dos es más antigua que la otra. Tanto en la de Cabanes como en la de Traiguera, las huellas de esta advocación se sitúan en el año 1606, época de las guerras de liberación de los musulmanes. Mucho antes en Almenara (Castellón) se levantó un magnífico altar dedicado a una Virgen que había permitido la victoria del Cid Campeador sobre los moros y su entrada triunfal en la ciudad. Desde entonces también se la conoció como Virgen del Buen Suceso.

Virgen del Rosario.
El término "Buen Suceso" es un milagro o intervención sobrenatural de la Virgen en un hecho a favor de sus hijos, un acontecimiento extraordinario que convierte una imagen de mármol o madera en la "Puerta de acceso a Dios o al propio Cielo". 
También esta Virgen era patrona de Sagunto (Valencia). Lo que allí hay es una estatua de mármol de unos 40 cm. de altura que se venera en el convento de la religiosas Siervas de María de la ciudad. La leyenda dice que esta estatua apareció flotando en las aguas del Mediterráneo, rodeada de 5 estrellas. En nuestro pueblo de Cabanes (CS) es bien conocido el milagro...
En la calle San Antonio de esta localidad, nació el año 1589 el niño Francisco Gavaldá Guasch, hijo del notario Juan Gavaldá e Isabel Guasch, familia adinerada y fervientes devotos de la Virgen del Rosario, cuya imagen guardaban en su casa.
En cierto momento de la vida del muchacho, éste amaneció gravemente enfermo sin que los médicos de la población encontraran causa y remedio. La madre, angustiada, estaba rezando a la Virgen del Rosario buscando su intercesión cuando se dio cuenta de que la estatua de la Virgen comenzaba a sudar copiosamente. La madre secó la transpiración de la imagen con un paño y seguidamente lo puso debajo de la almohada de su hijo, aturdido por la elevada fiebre que sufría. Otras versiones cuentan que pusieron la imagen junto al niño enfermo. Sea como fuere, a la mañana siguiente el niño despertó completamente curado.

Basílica-catedral de Segorbe.
Este "buen suceso" dio lugar a que los padres del muchacho cedieran a la iglesia parroquial la imagen de esta Virgen del Rosario, con el único ruego de que se le diese la advocación de Virgen del Buen Suceso. Posteriormente, el Papa Pablo V apoyó esta nueva advocación por la imagen de Traiguera y gracias a ello las autoridades locales la nombrarían patrona de Cabanes. Con solo 18 años aquel niño recibiría los hábitos en el Monasterio de San Miguel de los Reyes (1607) y profesaría al año siguiente. En una carrera eclesiástica imparable, fue prior de ese mismo monasterio, visitador general de Castilla y Aragón y nuevamente prior de Valencia, Córdoba y Sigüenza. En 1651 alcanzó el generalato de la Orden  de los Jerónimos y en 1652 Felipe IV le propuso ocupar el solio de la diócesis de Segorbe (Castellón) donde permaneció hasta su muerte en 1660. Fue sepultado en la sacristía de San Miguel de los Reyes, en la ciudad de Valencia.

Virgen Buen Suceso de Traiguera, que no es la original.
La de Traiguera es la historia del adinerado Bernardino de Obregón (1540-1599) que en 1567 dio un cambio radical a su vida y renunciando a sus riquezas, se dedicó a servir a pobres y enfermos. Con la aprobación del Nuncio y del rey Felipe II fundó la "Congregación de los Mínimos" para la asistencia a enfermos. En 1606 le sucedieron en la jefatura los hermanos Gabriel de Fontanet y Guillermo de Rigosa que marcharon para pedirle al Papa el poder extender su jurisdicción a toda España ya que, hasta entonces, solo tenían la de Madrid. Viajaban a pie, de Madrid a Valencia y de ésta hacia Roma cuando en la provincia de Castellón, cerca de la frontera con Cataluña, se desató una terrible tormenta que les hizo temer incluso por su vida. Rayos y centellas caían cerca de ellos cuando ya cerca de Traiguera vieron una luz brillante sobre un altozano y decidieron ir hacia allí. Al llegar vieron que la luz salía de una cueva y en ella había un modesto santuario de la Virgen María con el Niño.
La estatua era pequeña y de madera de ciprés. Poco más de 50 cm. la Virgen y de 10 cm. el Niño. Ambos de pelo castaño, ojos negros y piel encarnada. Para los dos hermanos lo más milagroso de aquella figura era la perfección con la que estaba realizada. Llegado el amanecer con el cielo brillante y sin rastro de la tormenta, colocaron los hermanos la imagen en una canasta y la llevaron con ellos a Roma, donde explicaron al Papa la luz sobrenatural que les había salvado la vida y le mostraron la imagen que en aquella cueva encontraron. 

Iglesia del Buen Suceso frente a la Puerta del Sol.  MADRID 1848.
Entendiendo la naturaleza sobrenatural del acontecimiento, el Papa Pablo V se arrodilló y puso su cruz pectoral alrededor del cuello de la estatua y exclamó: 
- ¡Mirad, sonríe...! Está claro -añadió el Papa- no hay duda de que Nuestra Señora decidió protegerles a ustedes y apoyarles en su trabajo, así que no voy a ser yo quien vaya en contra de su voluntad. ¡Que sus deseos tengan un Buen Suceso.
Pablo V bendijo la estatua de Traiguera, le concedió indulgencias y le dio el nombre de Virgen del Buen Suceso. Al mismo tiempo, autorizó que todos los hermanos de la Orden se pusieran en su túnica una cruz negra de tela en recuerdo de aquel hecho. Finalmente el Papa decretó que dicha Congregación de Mínimos fuera establecida y considerada una Orden Religiosa. En su viaje de regreso los dos hermanos llegaron a Valencia siendo informados que nueve de los doce hermanos que les esperaban en Madrid, habían muerto por contagio de la Peste. 

Iglesia del Buen Suceso tras la Guerra Civil.
Llegados a su destino pusieron la imagen de la Virgen del Buen Suceso en el altar de la iglesia del Hospital General. 
Aquella modesta iglesia medieval fue convertida más tarde en Real Hospital de la Corte, en ceremonia solemne llevada a cabo el 19 de Septiembre de 1641 cuando Felipe III colocó la Sagrada Estátua sobre el altar principal. 
Esta Virgen, favorita de la Casa de Austria, quedó allí durante más de 200 años. 
En 1808 el templo fue saqueado por los franceses pero la imagen fue escondida y salvaguardada. 
En 1854 comenzó la demolición de la iglesia pero la reina Isabel II insistió en la construcción de una nueva iglesia para aquella Virgen tan especial. 
Se construyó en la calle Princesa, en el barrio Argüelles, pero quedó muy dañada durante la Guerra Civil de 1936-39. Ante las dificultades de su restauración, fue demolida en 1975.
En 2006, durante las reformas de la Estación del Metro de Sol, se hallaron numerosos restos de la antigua iglesia del Buen Suceso, pero no de la Virgen "de Traiguera", de la que nada se sabe... Claro que, aunque la Virgen original marchó a Madrid, los vecinos de Traiguera quisieron tener una copia de una Virgen tan milagrosa y le levantaron una capilla guardada por un santero que recorría los pueblos de la comarca con una pequeña hornacina y su Virgen, a fin de recoger limosnas para mantener el culto de su Reina y Señora, hoy también desaparecida. Claro que tampoco nuestra actual Virgen del Buensuceso es aquella que curó al obispo Gavaldá. Nada, nada es para siempre...

RAFAEL FABREGAT

26 de abril de 2020

2966- ¡LOS GORRIONES EXISTEN!.

El Gorrión Celta.
No hace tanto tiempo, un año como mucho, me hacía eco de una desgraciada noticia para mis amigos los gorriones y muy especialmente para "el gorrión celta" que durante años fue protagonista y primera figura de este Blog. Como ya he contado muchas veces, con el apellido Condill, soy al parecer descendiente de una familia de irlandeses llegados a estas tierras huyendo de la hambruna irlandesa de mediados del siglo XIX. Murió de hambre un tercio de la población y otro tercio emigró como pudo de aquel país. La mayoría embarcó hacia tierras americanas, pero una pequeña parte deambuló hasta encontrar acomodo en diferentes países europeos, principalmente en Francia y España. Por su situación geográfica, eran los más próximos a su origen y había un clima mucho más agradable que aquel del que provenían. 

Por cuestiones que no conocemos, la familia Condill se instaló definitivamente en tierras cabanenses y más concretamente en la Ribera de Cabanes, donde vivieron durante décadas. 
Mezclada su sangre con las gentes de la zona, fueron adquiriendo otros nombres y apodos como "Nardos", "Ponsos" y  "Frontoneros", aunque yo apenas he conocido relación con estas familias, que ya anteriormente dejaron atrás el apellido Condill. Todas, sin embargo, llevaron este apellido adelante hasta apenas hace dos generaciones. Todos los abuelos de estas familias aún llevaban el apellido Condill, pero ninguno de esta última generación que yo he conocido. Un nieto de aquellos primeros irlandeses llegados a nuestra tierra, José Condill, se casó a finales del siglo XIX con una de las hijas de la familia Bellés, apodados "els Pardos" y con domicilio en el famoso "Racó dels Pardos", en el Barranco de Ritxer o de Les Santes. Famoso por haber cedido el manantial, con el que alimentaba a toda su larga prole, al pueblo de Cabanes y que permitió la creación de la Fuente del Buensuceso, en la plaza central de la población. Dicho manantial nace en la finca de esta propiedad y, aunque se quedó otras pequeñas fuentes para su uso, la principal fue desviada hacia el pueblo. Ningún agradecimiento, ni una sola reseña al respecto. Así eran las cosas entonces...

Pero, claro... ¿Qué tiene todo esto que ver, con el asunto de los gorriones?. Pues nada de nada. Como he dicho al principio el gorrión y concretamente el de la foto, fue cabeza visible de este Blog con el título de "El Gorrión Celta" y que posteriormente pasó a llamarse "El Último Condill". Me pareció más oportuno, aprovechando la rareza de saber que el citado apellido ya había desaparecido de toda Europa. Solo mis "familiares" americanos lo siguen manteniendo, aunque con éxito limitado. Mi abuelo José Condill y su hijo fueron los últimos en llevarlo de primer apellido. Mi abuelo tuvo un hijo y dos hijas, una de las cuales fue mi madre. Ni el hijo ni la segunda hija tuvieron descendencia, con lo cual solo yo (hijo único) quedo con este apellido que, para más inri, llevo en segunda posición... Retomando el hilo de los gorriones me refería yo, unos meses atrás al hecho de que aquel pajarito tan prolífico y estrechamente unido al medio rural había mermado su presencia entre nosotros.

Ya dije entonces que en los pequeños pueblos como el nuestro y otros muchos menores incluso, con todas las calles de tierra hasta los años 50 del siglo pasado y sin agua ni desagües en las casas, toda el agua sucia iba a la calle y con ella los restos de comida que eran pocos. También la siembra de grano era el cultivo principal de nuestros campos de secano, con lo cual el alimento no les faltaba a estos pajaritos tan unidos a la vida pueblerina. Con todas las paredes de nuestras casas de mampostería y sin enlucir, los gorriones escarbaban entre las piedras y situaban en aquellos huecos los miles de nidos de aquellos pajaritos tanto proliferaban y que invadían nuestras calles y plazas. Los gorriones estaban tan acostumbrados a los hábitos de la población que a mediodía ya se apostaban en los aleros esperando la pitanza diaria. Las mujeres tras la comida fregaban platos y cacharros y el agua sucia, como he dicho antes. se tiraba a la calle. 

Mezclada con restos de fideos o granos de arroz, los gorriones se lanzaban a buscar esos restos que era para ellos manjar de dioses.
Me desanimó bastante la noticia de que los gorriones habían casi desaparecido de los pueblos de España. Después de 60 años de asfaltado general de nuestras calles, la gente del medio rural, cada uno con sus preocupaciones diarias, ni siquiera nos habíamos percatado que los gorriones ya no vivían con nosotros. Tras la lectura de la noticia me asomé a la calle y efectivamente ningún gorjeo se escuchaba.
-Vaya -me dije- Pues es verdad, casi ninguno se oye.
Disgustado por la añoranza de mis recuerdos infantiles, me metí en casa pensando que efectivamente los gorriones habían desaparecido. Pero unos meses después llegó, para nuestra desgracia, el Covid-19 un coronavirus capaz de infectar todo el planeta en pocas semanas. Con toda la actividad paralizada y obligada la gente a encerrarnos en nuestras casas, las calles y plazas de pueblos y ciudades quedaron desiertas. Poco a poco nuevos habitantes llenaron el silencio urbano. Aunque mezclados con algún estornino que llegó después los gorriones, aquellos que con nuestras prisas y los ruidos del tráfico habían "desaparecido" de nuestras mentes aceleradas por la vida moderna actual, se hicieron presentes.
- ¡Vaya! -me dije satisfecho. Por lo que veo, siguen estando entre nosotros...

RAFAEL FABREGAT