Mostrando entradas con la etiqueta Juventud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juventud. Mostrar todas las entradas

25 de mayo de 2019

2778- EL PRIMER AMOR.

No. No fuimos novios en la escuela. Nos llevamos cuatro años y, cuando yo abandoné la escuela, la que hoy es mi mujer tan solo tenía 10 años. Era pronto, pero ella se desarrolló muy pronto. Con 14 años ya medía 1,70 y estaba completamente formada, llamando la atención de jóvenes y mayores. Yo medía algo más, pero muy poco. Mi atención ya la había conseguido tiempo atrás... Éramos vecinos y en una época sin agua corriente en los pueblos, coincidíamos en muchas ocasiones en la fuente del pueblo al objeto de abastecer a nuestras madres del preciado líquido. Yo con un carro de cuatro cántaros y ella otro de dos. Ya sabiendo la hora en que se llevaba a cabo aquel acarreo de agua, coincidir era relativamente fácil. Eso sin contar que uno y otro solíamos vigilar para que lo que no era coincidencia lo aparentara. Para entonces yo apenas tenía 16 años y ella 12, pero ella aparentaba 16 y yo 14. Solo a palos conseguir espabilar. De todas formas con 70 años todavía hago cosas de joven inocentón. 

Genio y figura... hasta la sepultura. Los viajes que yo hacía después de comer, eran para llevar agua a nuestro lugar de trabajo puesto que el agua era imprescindible para ablandar las materias primas que manufacturábamos. Ya en la fuente y después de charlar un ratito con ella solía preguntarle si haría un segundo viaje y si era así, como las distancias no se correspondían, yo vaciaba los cántaros a medio camino para volver y así coincidir nuevamente en la fuente. Estaba claro que ella también buscaba el contacto, pero lo del amor no lo tenía tan claro como yo. Así transcurrió el tiempo, entre guateques organizados por nuestras respectivas pandillas de amigos. A esa edad igual chicos que chicas no suelen tenerlo claro, pero yo sabía que la quería y que haría todo lo posible por hacerla mi mujer. No fue fácil porque, como he dicho antes, ella no lo tenía del todo claro. 

Las cosas eran un día blancas, otras negras y casi siempre grises. Yo, ante la indefinición, hacía también mis pinitos de aquí para allá pues no me faltaban oportunidades. Pero el tiempo pasa y nos plantamos yo con veinte años y ella con dieciséis y decidí que había que poner punto y final a un juego que había durado demasiado. Puse las cartas sobre la mesa porque tenía claro que había más ases a mi favor que en contra y gané la partida. Ella dijo que sí y desde aquel momento no volvimos a separarnos. Este año se han cumplido cincuenta de aquella decisión que dio inicio a un noviazgo de cuatro años. Nos casamos, ella con 20 años y yo con 24 y la vida  nos ha dado tres hijas y cuatro nietos. Por supuesto hemos tenido altibajos, pero está claro que estábamos predestinados a caminar juntos por la vida...

RAFAEL FABREGAT

31 de octubre de 2017

2526- HALLOWEEN 2017.

Esta noche, víspera de la fiesta de Todos los Santos, llamada Halloween en los países anglosajones, no es una noche para dormir... Es una noche demasiado terrorífica para poder coger el sueño. Tampoco es conveniente a partir de las doce de la noche caminar por las calles desiertas y mal iluminadas. 

Fantasmas y zombies del más allá te pueden aguardar en cualquier rincón oscuro y perseguirte hasta hacerte presa de sus garras. Las almas en pena suelen salir junto a los zombis, muertos vivientes, para ver qué hacen los mortales. Ojo pues a los callejones estrechos y oscuros, a la proximidad de los árboles cuya sombra proyectan las farolas con bombillas de bajo presupuesto. Es mucho mejor que las doce de la noche te pillen en un buen restaurante o en la mejor de las fiestas que esta noche se dan por doquier. Cualquier cosa menos ir por la calle, cualquier cosa menos quedarte en casa, cualquier cosa menos irte a dormir. A la mañana siguiente será un día especialmente dedicado a visitar los cementerios, pero antes tenemos una cita... Esta es noche de fiesta y de disfraces macabros, de burlarnos de la muerte y de lo que ella representa. 

Esa misma tarde los niños visitan las casas de amigos y parientes, felicitando la fecha y recogiendo las golosinas típicas. De momento estamos vivos y hay que aprovecharlo. Ya vendrá lo que tenga que venir. Sabemos que la muerte siempre acaba ganando la batalla pero, mientras llega ese momento, debemos aprovechar para disfrutar y ser felices, lo cual no es impedimento para que al día siguiente, mañana de la fiesta de Todos los Santos, visitemos a los amigos y familiares que ya cruzaron la puerta que lleva al mundo de las sombras. 
Es un paso inevitable que algún día todos hemos de recorrer, pero no hay prisa. 
Mientras haya salud la vida siempre es bonita. Son bonitas las flores primaverales, pero también la playa y las fiestas veraniegas, las hojas amarillentas del otoño y la nieve que en invierno cubre las montañas.
Como nuestros mayores nos enseñaron, hay que vivir la vida, en plenitud, de la mejor manera que nos sea posible y siempre procurando no causar mal a nadie. Después que venga lo que tenga que venir.

En cuanto a los jóvenes... Bendita inocencia, ellos que tan poco saben de la vida y que sin embargo siempre creen saberlo todo. Los viejos ya pasamos por esa etapa. Ahora solo cabe desear que el mundo y sus complejidades no impidan que nada perturbe esa felicidad que tan pronto se esfuma y que nunca más va a volver. Dejémosles que disfruten, ahora que pueden. Es el momento, su momento. Al igual que la muerte, las preocupaciones siempre acaban llegando y la efímera juventud queda apartada para siempre. Algunos se resisten a perderla, retándola y buscando en época madura lo que solo es propio de la juventud. Felicidades momentáneas y perdidas que ya no son tales, porque solo la juventud las propicia.

RAFAEL FABREGAT

13 de enero de 2017

2320- EL JUEGO DEL MUELLE.

Como ya sabrán la mayoría de los lectores, el juego del muelle es una práctica sexual en grupo que tiene alarmados a padres y a profesores por los riesgos de salud y embarazos no deseados que comporta. Son modas pasajeras, que algunas veces llegan para quedarse y ésta puede ser una de ellas. Hay dos formas de jugar, una divertida que se juega con la ropa puesta y otra que se juega con la parte de abajo quitada y con el consiguiente peligro. El problema es que el juego puede empezar con la variante inocente y divertida, pero de esa variante a la otra no hay más que un paso que es muy fácil traspasar. Vamos a aclararlo para quienes no lo conozcan y al mismo tiempo para que puedan intentar evitar esa práctica entre los suyos, que la cosa empieza como un juego y nueve meses después...

El juego ha llegado a España, procedente de Sudamérica, y trae de cabeza a cualquier padre que tenga un adolescente en casa. De momento son prácticas aisladas pero con la moda, al menos en los pueblos españoles, de que los jóvenes actuales tengan una "peña" (casa para sus reuniones y fiestas) en la que campan a sus anchas, la práctica del "muelle" es algo festivo-sexual que a cualquier joven le puede apetecer y que, de hecho, en alguna de esas peñas se practica todos los fines de semana. La cosa -repito- comienza como un juego y acaba con una peligrosa apuesta cuyo final nadie puede predecir. Que los padres lo sepan puede servir para que puedan advertir a sus hijos de que esa no es la mejor manera de descubrir ni disfrutar el sexo. Pero vayamos al asunto...

En sudamérica lo llaman 'la ruleta sexual' y la cosa no puede ser más sencilla. Vestidos o desnudos de cintura hacia abajo, juegan chicos y chicas en una especie de corro. Los chicos, sentados sobre una silla o sofá, e incluso acostados en el suelo boca arriba, se mantienen en su posición mientras, al son de la música, las chicas se sientan sobre ellos buscando la penetración (simulada o real, según sea con ropa o sin ella). Cada 30 segundos las chicas se levantan y rotan al chico siguiente de forma ininterrumpida hasta que uno de ellos eyacula. Ese es naturalmente el perdedor del juego, pero la danza continúa hasta que se corren todos, siendo el último el ganador del juego. Muchas veces, casi siempre, no se utiliza método alguno de protección y es ahí donde se produce el problema mayor, por enfermedades y embarazos no deseados.


Como es lógico, tales prácticas solo se dan entre gente con escasa educación y nulo control paterno, pero en un momento determinado el 'jueguecito' puede darse donde menos te lo esperes y muy especialmente en reuniones juveniles donde no hay vigilancia de ningún tipo. A España el juego del muelle llegó en 2014 y actualmente está en su punto culminante. Aunque no esté muy generalizado, preocupa bastante a los padres que no saben cómo atajarlo. Está claro que los riesgos, aunque no sean de gran importancia, están ahí. Eso sin contar la mala reputación que les queda a las chicas que practican el jueguecito de marras. A pesar de la mucha información a la que acceden los jóvenes a través de Internet, en el fondo están como siempre. La pubertad es un camino que hay que recorrer.

En todo caso los profesionales aconsejan a los padres una educación sexual real y potente. Lo que el profesorado explica en las aulas no es suficiente y ahora más que nunca el apoyo paterno es fundamental para aclarar los conceptos. Los jóvenes deben saberlo todo sobre el sexo, para así poder decidir a conciencia el como y el cuando dar ese paso. Supongo que estaremos todos de acuerdo, al menos los mayores, de que el juego del muelle es una práctica que no lleva a ninguna parte y especialmente a la mujer. Casi un 'juego de niños' pero de consecuencias imprevisibles y que, por muy divertido que pueda ser, ya todos desnudos puede acabar en una bacanal que no lleva a nada bueno. La educación es la mejor medicina para las situaciones de riesgo. 

RAFAEL FABREGAT

8 de noviembre de 2016

2245- EL CINE... DE ANTES.

Los jóvenes que lean esto podrán pensar... ¿El cine de antes?. 'El último Condill' chochea. ¿Qué tenía aquel cine de especial si la mitad de las películas eran flojas y la otra mitad no valían nada...? Pues tenéis razón, pero solo a medias. En la mayor parte de las cintas, los argumentos eran mediocres, la fotografía mala y la calidad del sonido peor. Sin embargo... ¡eran lo mejor del mundo, porque no había nada mejor!. En aquel momento el cine era la mejor diversión familiar posible; un premio a la rutina semanal de la gente trabajadora. Después de seis jornadas interminables (los sábados se trabajaba) los mayores, los domingos por la mañana, todavía iban a trabajar sus escasas tierras. Para ellos el descanso semanal se limitaba a las tardes del domingo y pare usted de contar.

Tras la comida, partida de cartas con los amigos. A las cinco de la tarde se recogía a mujeres y niños y marchaban todos juntos al cine. Los más adinerados incluso compraban rosquilletas, una para cada uno, o quizás un cucurucho de cacahuetes o altramuces. Ya si nos ponemos en plan de tirar la casa por la ventana, en verano, con el cine abarrotado de gente y cuarenta grados a la sombra sin aire acondicionado, se podía comprar incluso una gaseosa de 1/4 de litro para todos. No me negarán que, con este plan, el cine... de antes era una fiesta total. Algo sublime que se esperaba toda la semana como agua de Mayo. Ya no digamos cuando a uno le llegaba la adolescencia y tenía ocasión de 'ir acompañado'.

Me refiero claro está a que una chiquilla te guardara sitio a su lado... ¡Lo más de lo más!. Se estilaba entonces que, cuando una parejita se gustaban, el que primero que llegara al cine guardara la butaca contigua. No se sabe cual de los dos encontraba más satisfacción al saber que, independientemente de lo abarrotada que estuviera la sala (sin numerar) tú tuvieras sitio reservado y (además) al lado de la chica de tus sueños. Claro que todo esto era resultado de una trayectoria gradual, no de algo caído del cielo. Primeramente uno tenía que conseguir dos cosas, la primera que la chica de tus sueños te guardara sitio a su lado y segunda que, yendo con su pandilla de amigas, viniera a sentarse en una de las puntas de la fila que ocupaban. Porque si no, ¿que hacía el gallo en mitad del gallinero?. 

Más adelante, si eso, ya salías por tu cuenta (sin amigas) y podías incluso sentarte en la última fila de la sala, con lo cual... el argumento de la película ya carecía de importancia. Por todo esto y por mucho más, el cine... de antes era, ¡lo más de lo más!. Sí, sí, ya sé que lo he dicho hace un momento, que quizás diréis que me repito más que el ajo, pero estoy seguro de que, en este asunto, tengo más razón que un santo. Y vuelvo a repetir: ¡lo más de lo más!. Porque en aquellos tiempos, que no se parecen en nada a los de ahora, coger a tu chica de la mano... ¡era un regalo!, besarla... ¡alcanzar la gloria! y si podía llegarse a algo más era ir directos al Cielo con San Pedro y llaves incluidas. Todo en la vida se alcanzaba después de mucho trabajo y no poca paciencia.

No como ahora, que van y vuelven y todo lo pierden. Está claro que, también para la juventud actual hay una primera vez para todo, pero todo aquello que es difícil de conseguir tiene un mérito mayor. Alguno se reirá si digo que puede ser gratificante aquello que para conseguirse requiere un gran esfuerzo, a nadie le gusta sufrir, pero creo sinceramente que es así. Todo lo que consigues con facilidad pierde su mérito y así eran en aquellos tiempos las cosas del amor y las del cine. Se diga lo que se diga en una época (década de 1960) en la que no había televisión en las casas, ni coches en las calles, y en las que el cine era el único divertimento semanal y el único lugar del mundo donde podías estar en penumbra con tu novia, el cine... de antes, era ¡lo más de lo más!. Si no tenías niños cerca, ni suegra o cuñadita, claro está.

RAFAEL FABREGAT

31 de marzo de 2015

1711- PLAYA, SEXO Y PROCESIONES.

Todos sabemos que la primavera la sangre altera, pero no sabíamos que fuera de forma tan exagerada y que tan sana costumbre viniera de tan atrás. Si alguien pensaba que esto del folleteo indiscriminado es algo moderno, estaba equivocado. Ya a principios del siglo XIX y reinando en España Carlos IV, en primaveras con temperaturas propias del verano, como las de este bendito 2015, se hacía necesario tomar ciertas precauciones de cara a la Semana Santa, debido a la promiscuidad del personal. ¿Sería acaso Manuel Godoy, Primer Ministro y amante de la reina quien advertiría al rey de tales desmanes?. Seguramente no, pero así se dirigió el rey al clero del Nuevo Mundo, intentando corregir en casa de los demás lo que no podía arreglar en la suya:


"Para evitar los graves perjuicios espirituales y temporales que pueden resultar de la concurrencia de personas de uno y otro sexo a las procesiones nocturnas, rogamos y encargamos a los Arzobispos y Obispos de nuestras Indias que, en observancia de los repetidos Concilios provinciales y diocesanos, prohíban que se hagan procesiones de noche y asimismo que concurran hombres y mujeres en horas irregulares a las parroquias con pretexto de ejercicios espirituales, expidiendo órdenes muy estrechas a los curas y doctrineros para el cumplimiento de esta ley. Y mandamos a nuestros Virreyes, Presidentes, Audiencias y Gobernadores, que la observen, guarden y hagan ejecutar en la parte que les toca"
Se ve que los indoamericanos eran muy fogosos. 

Sin embargo, como se ha dicho antes, más le hubiera valido al rey mirar en su propia alcoba que era sin duda donde más escándalo había. También en la propia Corte, pues era la mujer María Luisa de Parma y su amante Manuel Godoy quienes gobernaban el país. Claro que lo de ver paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio también viene de muy atrás... Historiadores más benevolentes dicen que Godoy no era amante de la reina y que tales bulos acompañaban su debilidad por las mujeres, de tal manera que cuando alguien necesitaba un favor solía mandar a su hija más bella para conseguirlo. Siendo así, la antesala de su palacio siempre estaba repleta de mujeres jóvenes y bellísimas.
Claro que todo esto es agua pasada que no mueve molino. En la actualidad española, ya bien entrados en el siglo XXI, la Semana Santa no es fecha exclusiva de recogimiento ni de celebración eclesiástica, sino de distensión y esparcimiento. 

En este tiempo primaveral y si las temperaturas acompañan (que sí lo hacen) se ha perdido el decoro y no falta oportunidad para el escarceo, más sexual que amoroso. Es verdad que la primavera ha llegado, que estamos en Semana Santa y que los termómetros sobrepasan los 30ºC, aún cuando todavía estamos dentro del mes de Marzo. Y es por ello que la playa, el sexo y las procesiones se unen en una misma semana de explayo y falta de pudores. Ni los perros parpadean. Pasaron los tiempos del miedo al más allá y al castigo divino. 
Acertados o no, todos tienen claro que solo se vive una vez, que este tiempo es breve y que hay que aprovecharlo al máximo.


¡Cuanta inocencia!. De la misma manera que los jóvenes de antes quedaban en "misa de 10" para después ir a pasear con las chavalas, ofertar un rato de "guateque" mañanero y aprovechar para dar algún achuchón, en la actualidad ya con todas las posibilidades abiertas, puede citarse uno en mañana playera o en la procesión vespertina con parecido fin. Claro que ahora el asunto no va de "guateques" ni de achuchones y se va directamente al grano. Aquí te pillo, aquí te mato. Ya no son necesarias leyes protectoras para el decoro ni para las féminas, pues como te distraigas cinco minutos serán ellas quienes te lo propongan. Tanto han cambiado las cosas que ya no existen aquellos jóvenes "salidos" que tanto había en los 60, más por hambre que por ganas de comer. 


Es cierto que hacia 1965 llegó la minifalda pero... ¡solo se podía mirar y sufrir más si cabe!. 
Por el contrario la juventud actual camina desganada, cabizbaja y cansada de todo. Incluso decepcionada. ¡Ah!, ¿es esto?, ¡pues qué quieres que te diga...! A este paso el día menos pensado serán los jóvenes quienes precisen del viagra pues, ya sin ilusión alguna, acostarse con las chavalas no tendrá para ellos el menor interés. En la vida, como en la política, no existe el centro. No hay tonos grises. O lo tienes todo o no tienes nada. Puede que haya 
exagerado "un pelín", pero es que hasta el mejor manjar aburre si lo comes a diario. Hoy para echar un polvo no es necesario quedar en los Oficios ni en la procesión del Viernes Santo. Nos vemos en tu casa o en la mía... ¡y ya está!.

RAFAEL FABREGAT

5 de febrero de 2015

1651- CHICAS CON MINIFALDA.

Algunos despistados celebran este año el 50 aniversario del invento de la minifalda. Pura ignorancia, claro está.  
Los egipcios ya la inventaron hace más de 3000 años atrás. Bravo por ellos. Naturalmente la minifalda gusta y mucho. A las mujeres, coquetas ellas, incluso más que a los hombres. ¿Extraño?. ¡Para nada!. Les encanta sentirse miradas y admiradas, especialmente cuando todo lo que tiene que haber está en su sitio y en su justa medida. Tanto es así que incluso las que carecen de esas medidas, tan difíciles de alcanzar, cierran los ojos y se calzan la minifalda esperando que ella corrija esos "defectillos", contra los que la mayoría luchamos. Craso error... 
La minifalda es para mostrar, no para esconder. Está claro que las que no tienen las medidas perfectas tienen el mismo derecho a llevarla pero, ¿es aconsejable?. Sin duda no. 

La ropa, además de vestirnos y protegernos del frío o del calor, sirve para destacar o esconder nuestras virtudes y defectos. 
Teniendo eso por cierto, las personas con un mínimo raciocinio suelen vestirse de determinada manera, según lo que quieren destacar o disimular. 
Las chicas jóvenes de 1960 eran tan elegantes y modernas como las de ahora, pero eran otros tiempos, otras modas y otros largos de falda. En este momento vivimos tiempos de libertades, para todo tipo de circunstancias y también para el asunto del vestir, pero la tolerancia y el buen gusto no siempre van de la mano y los resultados son a veces chocantes... 


Cierto es que en los tiempos actuales se ha perdido un poco el norte con eso de la férrea combinación de estilos y colores, pero el buen gusto impide ciertas excentricidades como el llevar tirantes colgando cuando, en realidad, los pantalones los llevas sujetos con cinturón. O llevar los pantalones caídos, con la pernera a la altura de las rodillas... ¡Quita, quita!. Fantasmadas de adolescente por las que muchos hemos pasado...
¿Que si se pueden llevar?. ¡Hombre, pues claro!. ¿Por qué no has de poder?. Pero... ¿Tiene eso algún sentido?. 
Tú fíjate bien y verás que tipo de gente los lleva de esta forma. ¿Moda?. ¡Que va...! Por llamarlo de forma suave, a fin de no faltar al respeto de nadie, diremos que es una excentricidad. 
Excentricidades que jamás estarán de moda. Sin embargo la minifalda es otra cosa bien distinta... ¡Tanto que jamás desaparecerá!.

El invento de la minifalda es tan antiguo como la humanidad, aunque solo posible allí donde las temperaturas lo permiten. De la misma manera, los vestidos ajustados solo serán posibles cuando lo permitan las medidas... Algunos ilusos creen que ambas cosas son "inventos" del año 1965 pero no. Lo de "los años 60" no fue invento, sino reactivación. Yo viví esa época mágica, puesto que hace ahora 50 años que cumplí los 16. Un volcán en potencia. Efectivamente nosotros no habíamos visto jamás (ni siquiera en sueños) algo parecido. De la noche a la mañana las jovencitas de 14-16-18 años subieron 30 cm. el largo de sus faldas y de la rodilla se pasó a... ¡a 30 cm. más arriba!. Vaya con las nenas... Hasta las bajas parecían altas... ¡No te digo como estaban las que ya eran altas de por sí y cómo nos sentó aquello a los chicos...! ¡Menudo revuelo en el gallinero!. Los jóvenes de ahora, ya hartos de todo se ríen de este tipo de cosas, pero a mediados de "los 60" el hambre abundaba más que la comida... ¡y no estoy hablando de alimentación, que por cierto también era escasa!. En plena dictadura franquista, cuando hasta los besos se cortaban en las películas o directamente se prohibía el acceso a la sala si no tenías los 18 años cumplidos, ver un beso costaba un potosí y darlo... ¡Vamos, eso no tenía precio!. 

¿Por qué tenía tanto éxito lo de los "guateques"?. ¿Por nuestra afición a la música?. Que va, que va... ¡Era la única forma de coger a una chica por la cintura y arrimarte a ella, si te dejaba!. 
Vosotros pensaréis... ¿Qué dice este tío?. ¡Entonces, como ahora, habría de todo!. Naturalmente que había de todo, siempre lo hubo, pero las cosas eran muy diferentes a como son actualmente. No voy a decir que las chicas se hacían valer más que ahora (que también) pero, además de eso, sin coches, sin dinero y con la permanente vigilancia materna, los jóvenes de entonces lo teníamos mucho más difícil de lo que lo tiene la juventud actual. ¿O no es así?.


En cuanto al largo de la falda, hasta entonces era bajo la rodilla para las mujeres y sobre la rodilla para las chicas jóvenes. Subir de repente 30 cm. fue, por qué no decirlo, una bendición y un desasosiego. 
Los jóvenes de entonces no veíamos un muslo ni en la playa y de repente se produjo el milagro... 
Hasta entonces los chicos, con la falta de pan y sin tortas, las chicas ni fu, ni fa. Amplias faldas hasta la rodilla y calcetines largos... Con la llegada de las minifaldas, los vestidos ceñidos y las medias, las chicas renacieron y los chicos más. 
- ¿Esta es...? ¡Hostia, está como un tren!. Pero, ¿como es posible...?
Y así, así empezó todo. Se retiraron los "trenes de vapor" y las "nuevas locomotoras" lo inundaron todo y a toda velocidad. El mayor subidón, como no podía ser de otra manera, fue el de los chicos. Algunos incluso nos pusimos gafas, para verlo mejor. ¿O es que éramos miopes?. No me acuerdo... (Je, je, je)

RAFAEL FABREGAT

31 de mayo de 2014

1395- ¿NOS GUSTA LA PLAYA O EL PAISAJE?.

Está claro que el turismo de sol y playa es mayoría, pero los expertos no tienen claro el por qué. La proporción de gente en la arena y en el agua nos dice que muchos de ellos no llegan a meterse en el mar. Como mucho, en la orilla y con agua a las rodillas. Entonces, ¿a qué se va a la playa?, ¿a tomar baños de sol?. No puede ser. Sol hay en todas partes. ¿A tomar el baño entre las aterciopeladas aguas?. Tampoco. Solo el 10% se da un buen chapuzón. Entonces, ¿a qué va la gente a la playa?. Los jóvenes buscan principalmente un buen bronceado y si se liga, mejor que mejor. 
Pero y los viejos... ¿A qué van los viejos?. 

¿A comerse la fritanga de pisto con longanizas o la tortilla de patatas con arena?. ¿A jugar al tute bajo la sombrilla descolorida con los años, o tal vez a exhibir sus barrigas y varices?. 
Ya sé, ya sé que algunos dirán que todos tenemos derecho. ¡Pues naturalmente que sí!. La playa es un espacio público y todos tenemos derecho a estar allí pero, de la misma manera que los bombones playeros llaman la atención general, también la llaman los viejos. Pero esta vez con más asco que otra cosa. 
Tocino rancio que no sirve para nada. En fin...


Es la desgracia de hacerte viejo, aunque todos queremos llegar. Hombres y mujeres no somos de piedra... y con la edad nos hacemos más mirones. No queda otra. El hombre, más descarado, lo hace sin tapujos. La mujer, más comedida, si pasa un tío cachas y está con el marido lo hace de reojo. Pero ¡ojo! que cuando hay varias y especialmente si son solteras o viudas... Parece que han soltado la granja de gallinas ponedoras. Siempre se había dicho que la mujer, en estos casos de explayar agradablemente la vista, no actuaba con la lascivia del macho. Que eran más espirituales... ¡Y una leche!. Como los hombres ¡o peor!. 
Porque, claro, la carne joven y bien tostadita...
Y lo más gracioso de todo esto es que las jovencitas cuando un viejo las mira... ¡Les hace gracia!. ¿Qué debe pasar por sus cabecitas...?.
  - Está claro que estoy más buena que el pan. Mira los abueletes como disfrutan -se dice ella.


A igual precio, ¿borrego o lechazo?. Naturalmente lechazo y si no tienes dientes, más tierno todavía. Cada cual podrá decir lo que quiera. ¡Como si quieren decir misa!. Pero realidad no hay más que una y está escrita en el refranero español: "A burro viejo, alfalfa tierna". ¿Problema de dientes?. No creo que sea ese el problema. Es que por mucho que te gusten los garbanzos... Todos los días potaje de garbanzos aburre a cualquiera. Ellas a nosotros y nosotros a ellas. Eso sin contar que como la olla está guisada de tanto tiempo atrás, el guiso está pasado. ¡A todos nos encanta el verano porque, donde esté una ensalada tierna, que se quite todo lo demás...!


Y es que el mar amigos... ¡lo tiene todo!. La playa, la arena, el chiringuito y la cervecita fresca, las chicas guapas con tipazos de infarto, los chicos cachas de gimnasio... Vamos que allí se pasan las horas volando... ¡Y, además, resulta que todo es gratis...! Bueno, todo menos la cerveza. ¡Solo faltaría!. Entonces, ¿qué hacer?. Pues está claro... ¡Ir a la playa!. Siempre hay algún bicho raro (como yo) que, en lugar de ir a la playa, marcha por esos mundos de Dios a ver ruinas y monumentos de piedra, con 35ºC a la sombra. Cuatro locos, claro está, porque pudiendo estar fresquito en la playa, viendo monumentos de carne y hueso... Y más ahora que algunas no compran biquinis... No, no. ¡Se los pintan...!

RAFAEL FABREGAT

NOTA.- Cuando me cambie de acera, os pondré fotos de chichos. 

29 de marzo de 2014

1314- EL NUEVO QUIJOTE DE LA MANCHA.

Por tratarse de un tema de amor, el título debería referirse a Romeo, pero como el caballero es manchego... En fin, que ya nada es lo que era. Se perdieron las formas y como en el tema del futbol, tiqui-taca, tiqui-taca y allá cada cual se las componga. Nos referimos a la curiosa noticia que salía en los periódicos. Nos cuentan que una guapa joven fue sacada de un pozo, sin ropa interior y en estado de shock. Lo de la falta de ropa interior es normal en esas circunstancias y frecuente en los tiempos que corren pero, lo que ya no es tan frecuente es que la susodicha se encuentre en el fondo de un pozo a 10 metros de profundidad. Parece ser que la muchacha y su partener sufrieron un "calentón", extremadamente frecuente cuando se es joven y todo está a plena disposición de los usuarios, que les llevó a practicar eso que llaman "hacer el amor" (antiguamente se llamaba follar) sobre las chapas que cerraban la boca de una noria abandonada. 

Hay que ver lo peligroso que es el sobrecalentamiento del pistón o de la culata. Con lo poco que cuesta vigilar el nivel de aceite y con la de "talleres" que hay para ello. Antes era en un SEAT-600, o un SIMCA-1000 pero ahora... ¡Ala, sobre las chapas de un pozo!. En fin, que estas cosas empiezan suaves pero acaban con buen ímpetu y claro, cuando la cosa estaba a punto de caramelo, ¡pata-plam!Se abren las chapas (que vaya escandalera que aquello supondría, ya con anterioridad a la apertura) y la chica que se precipita al fondo del pozo, con toda la ropa que NO llevaba puesta. Menos mal que había medio metro de agua, suficiente para parar la caída y poca para ahogarla... Total que el joven, que no era ni Romeo ni Quijote, con la miel en los labios y más blanco que un folio sin estrenar, cogió el portante y se fue cagando leches. 

Minutos más tarde el "galán" y protagonista de tanto ímpetu amoroso, se dio cuenta de la gravedad del asunto y marcó el 112 avisando del percance, aunque no volvió al lugar de los hechos ni sabe nadie de quien se trata pues todavía está corriendo. La chica... tampoco sabe quien es porque, en estos tiempos actuales, para irse al pozo con alguien ni siquiera hace falta conocerse. Afortunadamente los bomberos acudieron con rapidez y la chica fue sacada del fondo del pozo en estado de shock y fría por la baja temperatura del agua y la falta de ropa de abrigo. No es que la hubiera perdido en la caída no, sino que ya no la llevaba puesta cuando se abrieron las chapas. Y es que claro, cuando tienes un "calentón", lo primero es quitarse la ropa ¡para refrescar...! 

La pareja de tortolitos, que por lo visto no se conocían de nada, habían llegado a la citada noria provenientes de una fiesta-botellón que se celebraba en el complejo "Playa-Parck" de Ciudad Real, lugar muy frecuentado por la juventud que padece de frío y busca la forma de entrar en calor. Como se ve que no había otro lugar más apropiado, se subieron a la boca de la noria y tiqui taca, tiqui taca empezaron sus efluvios amorosos sobre las chapas que tapaban la boca del pozo. Hasta aquí todo más o menos "normal". Lo ya no tan normal es que el joven Romeo, cual Quijote luchando contra los molinos de viento, marchara asustado al caerse su partener al fondo del pozo, dejándola a merced de los bichos que sin duda habría por el lugar. 

Un caballero manchego que ha sido invitado a perder sus fríos y picores de salva sea la parte debe, al menos, asomarse al pozo y ver si la moza está viva o muerta e inmediatamente pedir ayuda. ¡Ay Señor...!. 
Total que el galán, cuando se le pasó un poco el susto, llamó al 112 naturalmente sin identificarse. Por cierto que nadie más le ha vuelto a ver. ¡Como estaba tan oscuro...! 
La chica fue llevada al Hospital General de Ciudad Real, donde se repuso del susto, de la vergüenza(?) y de algunas magulladuras. Al cabo de un rato ya estaba en la calle. No sabemos si volvió al botellón o no porque, claro, con el camisón azul del hospital como única ropa de abrigo... Los bomberos sí fueron al botellón. No para beber, sino para advertir a los jóvenes que tuvieran cuidado pues en las inmediaciones del complejo está lleno de huertos y hay varios pozos sin protección. ¡Por lo que pudiera ser!. No sea cosa que...

RAFAEL FABREGAT

12 de noviembre de 2013

1181- LA BELLEZA VENEZOLANA.

¿Qué hacer para destacar entre tanta belleza?. Una mala pose, un gesto erróneo puede dar y da al traste con años de preparación. 
Ya es la séptima vez que una mujer venezolana se alza con la corona de Miss Universo y son muchos los que se preguntan el motivo y la razón de que tal distinción caiga y recaiga tantas veces sobre mujeres de esta nacionalidad. 
Tal es la desazón que este hecho produce entre algunos foros internacionales, que más de cuatro empiezan a preguntarse cuales son las causas y si se trata de una belleza natural o si todo es producto de la cirugía. 
No se trata de que el mundo dude de que en este país latinoamericano no puedan existir tales bellezas, pero el mundo es grande y son muchas las mujeres bonitas que compiten por la corona de Miss Universo.


Miss Brasil 2013.
Todos sabemos que la mujer latinoamericana, en general, no destaca precisamente en ser de belleza sublime puesto que, aparte de la dureza de rasgos de las diferentes etnias autóctonas, es fruto de la mezcla de las diferentes razas y culturas que han pasado por estas tierras en los últimos siglos. Lo cual no quiere decir en absoluto que no haya mujeres bellas que además sepan cuidarse. 
Sin embargo todos sabemos que en este mundo tan sofisticado en el que nos movemos actualmente, eso no es suficiente. Está claro que tiene que haber algo más y lo hay sin ninguna duda. 
Para ganar este u otro concurso cualquiera hay que trabajarlo. No creemos que el hecho de alzarse tantas veces con el triunfo sea fruto de la casualidad, ni tampoco que se trate de que este país produzca una belleza superior en sus mujeres con respecto a las de otras partes del mundo. Su éxito se deberá sin duda a la preparación de las mismas. 
Por muy trivial que nos parezca, en Venezuela el asunto de la belleza se vive con pasión y son muchas las jóvenes que luchan por alcanzar el éxito en este campo. No debemos olvidar que la belleza nace, pero también se hace. Con la belleza natural que una mujer pueda llevar en sus genes no se ganan concursos internacionales.

Miss Ecuador 2013.
Todo está ya muy visto y destacar sobre lo máximo es harto difícil. La cara más hermosa y un cuerpo de infarto no son suficientes en este momento para alzarse con el triunfo. Hace falta más, mucho más. Es el saber sonreír, saber moverse, tener una cierta cultura, saber posar... 
Para ganar hacen falta muchas cosas y reunirlas todas o estar preparada para dar cumplida respuesta a todas ellas el realmente complicado. 
En Venezuela los concursos de belleza se viven con interés y las jóvenes, además de ser preciosas, han de tener una preparación que allí se da como si de una carrera universitaria se tratara. En este país los concursos de belleza en general y especialmente el que ya determina el hecho de poder optar a Miss Venezuela, es algo estricto y perfectamente organizado. La criba es bestial y solo las mejor preparadas pueden pasarla. 
Como se ha dicho antes la belleza innata de las participantes es fundamental, naturalmente, pero solo es el primer peldaño de la escalera. 
En Venezuela este asunto es empresarial y en el mundo de los negocios no caben las aventuras. 
Podrá haber una incertidumbre constante en las diferentes ramas de la política y la economía, pero allí la belleza es dinero y lógicamente se deja poco al azar.

Miss España 2013.
El solo hecho de optar a la distinción de ser Miss Venezuela es algo que se prepara con tiempo. Dos años e incluso más. 
Como hemos dicho antes mujeres bonitas hay muchas, motivo por el cual ser bonita no es suficiente. 
Entrenamiento, dietas, ejercicios, retoques de cirugía plástica, etc. es lo que les da ese puntito más, imposible de tener de forma natural. 
En pocos países del planeta, quizás en ninguno, se vive este concurso de belleza con tal intensidad. 
Son miles las niñas que ya juegan a ello desde sus primeros años de vida. Incluso en los colegios se llevan a cabo concursos que las hacen reinas de su clase o animadoras del club de fútbol. 
En España lo de las Misess se lleva de manera bastante más natural porque, tras el certamen, la mayoría siguen la vida laboral y profesional que tenían prevista. El tema no lleva por tanto la sofisticación de Venezuela.
Ganadoras en algún concurso de discoteca se presentan al regional y de ahí, si ganan, entran directamente en el nacional. 
Has de ser un bombón, claro está, pero la preparación física y cultural es poca o ninguna y, como hemos dicho anteriormente, el físico es mucho pero no lo es todo. 
No es solo belleza exterior lo que jurado tan exigente demanda.
Para optar a Miss Universo cuenta todo, tanto es así que una palabra fuera de lugar lo hecha todo al traste. 


Miss Universo (Venezuela) 2013.
¿Qué hay que hacer para conseguir el título de Miss Universo?. Pues fácil. Para conseguir este título hay que ser, por fuera como la de la foto y por dentro la más inteligente y mejor preparada. 
Como conseguirlo ya es harina de otro costal. 
Las niñas venezolanas, ya en la adolescencia sueñan con desfilar en las pasarelas de moda y al igual que sucede en el deporte, empiezan en tiendas de barrio ascendiendo según valía a otras más exclusivas. 
En Venezuela la belleza es un bien al que se le da un valor excepcional. 
Incluso hay campamentos donde se les enseña a ser modelos de pasarela y al que acuden empresarios de diferentes tiendas o marcas en busca de aquellas que destaquen. 
Con todo ese trabajo y empeño en encontrar la perfección, no es de extrañar que sigan ganando con frecuencia un concurso que, en la mayoría de los países participantes, apenas se sigue con interés.

RAFAEL FABREGAT

22 de agosto de 2013

1104- ¿QUÉ PIENSAN LOS HOMBRES?.

¿En qué vamos a pensar los hombres, si no en las mujeres?. Se podría pensar que una persona que ya está de vuelta de todo, más que nada por la edad, podría estar en condiciones de opinar y hasta de dar un consejo pero yo no lo tengo tan claro. ¿Será el amor? -cantaba Conchita Bautista. 
Yo siempre fui muy enamoradizo... 
La juventud, ya se sabe, es muy fogosa y al menos sobre el papel siempre se ha creído que los hombres eran más calenturientos que las mujeres pero, visto lo visto, igual nos equivocamos y era el obligado recato quien mandaba sobre el comportamiento femenino. 
Aquí la única diferencia es que los hombres jóvenes y sanos, cuando están con una mujer bonita, ¡no piensan...! 
Por el contrario las mujeres, más frías y calculadoras, suelen pensar en todo momento y ese es sin duda su mayor peligro. El de las mujeres digo, claro está. ¡Es una mala leche tan dulce la suya...!

Inicialmente el hombre solo piensa en meter mano. Si les gusta lo que tienen delante más todavía y si, además, les pica el gusanillo del amor, su escaso cerebro se va por los cerros de Úbeda. 
Como corderos en el matadero, nos dejamos caer por la pendiente y ¡ala, que sea lo que Dios quiera!. Es lo que hay... 
Perdemos el raciocinio, la cabeza y todo cuanto tengamos para perder, que tampoco es mucho. Nos lanzamos a la piscina ¡sin mirar siquiera si hay agua!. Así, sin más. Lo digo, porque lo he pasado. 
Sin duda alguna los habrá más listos que yo, naturalmente. El amor es algo muy bonito, pero en la pubertad no es muy aconsejable. Claro que ¿quien manda del corazón?. Ellas son tan listas y nosotros tan tontos... ¡Y como para la picadura del amor no hay antídoto!.

Ya sé que nadie ha pedido consejo pero, puestos a escribir, yo diría que aquel que pueda esquivar el amor de primera juventud es mejor que lo haga. 
El amor es absorbente y enamorarse de una compañera de colegio... es renunciar a todo ¡y a todas!. Ya sé que alguien dirá: ¡hombre, si estás enamorado y eres correspondido...! ¿Hay algo más bonito que descubrir el amor con la mujer amada?. Vale, vale, efectivamente es así pero mejor que no sea demasiado temprano. 
Cada cosa a su tiempo. Vuelvo a repetir que del corazón no se manda y menos aún si eres hombre. La cabeza debería estar para algo, pero para muchos no está. Lo dice quien no la tuvo. Yo con 18 años me quedé alelado ¡y hasta hoy!. Que no pasa nada... 
Yo diría incluso que como el amor juvenil (correspondido) no hay cosa igual. Y aquí estamos mi chiquilla y yo, septuagenarios y enamorados hasta las trancas, lo cual no quiere decir que no reconozcamos que si uno pudiera mandar del corazón como mandó de su bicicleta, si la tuvo... 
A pesar de hablar así, me siento afortunado y hay gente que me lo ha recordado varias veces. ¡Que suerte tuviste Rafael, te casaste con la chica que querías!. (Quien me lo dijo era soltera).

No solo la más guapa del pueblo sino, además, la más cariñosa y sensata...! Pues sí, tuve suerte, pero no solo por eso. La tuve porque, además de obtener el amor de la chica de mis sueños y andar con ella el camino de la vida, encontré a la compañera ideal. El amor es grandioso y sumamente importante en una pareja, pero no lo es todo. Para andar tan largo camino hace falta sustentar ese amor sobre un compañerismo que también conseguí. Venía en el mismo lote. La vida es una carrera de obstáculos que, cuando se corre en pareja, las vallas deben saltarse al unísono, de lo contrario el batacazo es impresionante e inevitable. La vida me ha demostrado que el compañerismo y tener ideales parejos es tan importante como el amor. 

Si no hay sueños comunes el amor acaba pronto. Ya se sabe que ni el amor ni la convivencia están aseguradas y menos en pleno siglo XXI en el que nadie quiere ceder un solo milímetro.
Unos párrafos atrás dije que los hombres pensamos poco o ellas más, pero también creo que la mujer es más propensa a lanzarlo todo por la borda. Lo tienen más claro que nosotros. 
La mujer es más visceral y si no hay un proyecto común y el futuro no es su ideal, tiene las ideas más claras que el hombre y lo manda todo a hacer gárgaras. Vida no hay más que una y por lo tanto ella piensa (con razón) que o vamos todos en la misma dirección o no vamos. En este momento ninguna mujer que se precie quiere ser la "esclava del señor" y hacen muy bien en tener tal actitud, especialmente en este momento en el que pocas mujeres son dependientes del marido
Los maridos que siguen en la actitud de niños malcriados ya no gozan de la simpatía de sus mujeres, pues éstas entienden que son ellas y sus hijos quienes deben gozar de la protección del macho y cabeza de familia, como la naturaleza marca e impone desde tiempo inmemorial.

Antes, quizás porque había menos libertades y más necesidad, la gente y especialmente la mujer, aguantaba más. Cada época tiene sus ventajas y sus inconvenientes. 
La juventud de ahora lo tiene todo, pero con la misma rapidez que lo obtiene suele perderlo pues no sabe apreciar ni mantener lo que tiene. Unas décadas atrás todo era muy diferente, no digo mejor porque cada cual tendrá una opinión diferente. Había de todo, como ahora, pero no en esta proporción. Los que tienen una edad avanzada y han conocido otros momentos de la historia suelen opinar que, justamente porque todo era más escaso y difícil de obtener, había un sentido más romántico que convertía el basto azúcar en miel irresistible. La palabra amor no significaba, como ahora, meter la cebolleta a buen recaudo sobre el capó de un coche en aparcamiento de discoteca. El amor era una palabra grande y especialmente bella. Una construcción de la pareja basado en la confianza a todos los niveles.

Todo lo anterior, no sé si será lo que piensan los hombres. Es lo que yo pienso y, aunque algo carca, me tengo por tal. La vida no es complicada. Somos nosotros quienes la complicamos. 
Cuando el cuerpo despierta a la vida y el fuego inunda todos los poros de la piel, todo se reduce a calmar esas ansias apagando ese fuego que todo lo consume, pero el tiempo trae la calma y devuelve el raciocinio. 
Amar no es callar lo que se siente, ni decir que sí cuando tu cerebro piensa otra cosa. Amar es tan complejo como tener ideales comunes o adaptarte a los de tu pareja en un tira y afloja en el que todos debemos colaborar. 
Cuando esto es así, amar también puede ser entregarse en cuerpo y alma haciendo de ese proyecto unilateral un proyecto común. Cuando esa reciprocidad no existe es porque falta el amor, en cuyo caso la cuerda se rompe y eso es justamente lo que debemos evitar.
 Mucha gente se une sin amor, esperando un milagro que demasiadas veces no llega... 

RAFAEL FABREGAT