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24 de agosto de 2020

3011- FÁTIMA Y EL VIRUS.

El 13 de Mayo de este desgraciado año de 2020, los peregrinos no pudieron ir a la pedanía portuguesa de Ourém a ver si, como tantos años atrás, había algún nuevo milagro que celebrar. La pandemia del Covid-19 lo ha impedido. Tal como hiciera el Papa Francisco en la plaza de San Pedro, lo de la "Cova de Iria" se celebró en la más estricta soledad. Caso de que el sol hiciera piruetas en el cielo no hubo testigos, pues en la inmensa explanada no había gente de rodillas para testificarlo. Este año, cuando más que nunca se necesitaba un milagro, no hubo peregrinos esperando a la Virgen que vestida de blanco había de ayudarles ante la pandemia universal. Grande fue la decepción para quienes no tienen otra cosa que su fe. ¡Que mala suerte!. Justamente este año que tanto se necesitaba el milagro, quedó prohibida la asistencia al sagrado lugar.
No son pocos los que sienten que la esperanza se apaga, ante la cita perdida...

Algunos lectores pensarán... Pero, ¿todavía hay gente que cree en los milagros?. Pues claro que sí. Al igual que sucediera en Lourdes (Francia), la supuesta aparición de la Virgen a los niños Lucía, Jacinta y Francisco aquel 13 de Mayo de 1917 en Fátima siempre estuvo ahí. Claro que algunos incrédulos lo relacionan más bien con el rápido paso entre los árboles de una elegante joven vestida de blanco, que iba al encuentro de un clandestino amante y que los niños no supieron interpretar correctamente. Son las cosas de este oscuro mundo, traidor donde los haya... Desde entonces la sufriente humanidad acude a Fátima a buscar solución para sus miedos y necesidades. ¿Qué le piden a la Virgen los peregrinos del siglo XXI?. Pues lo de siempre... ¡Salud, dinero y amor!. Sobre todo dinero, pero también que haya solución para sus enfermedades y morir plácidamente y lo más tarde posible.

Sin embargo, después de más de cien años desde la supuesta aparición, las cosas siguen como estaban. Aquellos creyentes que peregrinaron hacia los años 20 del siglo pasado ya murieron, pero sus sucesores siguen acudiendo a recoger las bolsas de alimentos que las diferentes ONGs reparten a los olvidados de Dios. 
Es decir, que los pobres siguen siendo pobres y curiosamente siguen agradeciendo a la Virgen los alimentos que los menos pobres les dan. ¡Vaya incongruencia...! Las condiciones de vida no han mejorado para ellos y siguen viviendo de la caridad ajena, pero agradeciéndole a la Virgen lo que la gente corriente les da. No hay remedio para aquellos que todo lo fían a la gracia divina... Ya lo dice el refrán: "A Diós rogando pero con el mazo dando". En algunos países americanos, donde sigue el culto a lo divino, sus gentes enarbolan estampas y cruces al cielo invocando a Dios ayuda material y remedio a esta pandemia que nos acosa.

Los más fervorosos creyentes y aquellos que no lo somos tanto hubiéramos preferido que también este año 2020, se hubiera podido peregrinar a Fátima. En este ambiente social, tan diferente al que seguramente se vivió en 1917, los llamamientos a la conversión de Rusia y la lucha contra los virus infecciosos del cuerpo y el alma, suenan inocentes. Aún así y por la desesperación que a todos nos infunde este complicado momento económico y sanitario, hubiéramos querido ir a Fátima. No para ver cómo el sol hacer cabriolas en el cielo, sino para revivir aquel momento en el que aquellos niños entendieron haber visto cómo aquella mujer vestida de blanco, virgen o no, caminaba entre las encinas luchando por una libertad que sus mayores le negaban. Quien había de pensar que unos niños, que nada sabían de amores y odios, la interceptarían y usarían su presencia para fabricar vanas esperanzas para los olvidados de Dios y de la Justicia. Así somos y así nos va...

RAFAEL FABREGAT

3 de mayo de 2020

2969- HISTORIA DE LA VIRGEN DEL BUENSUCESO.

Virgen del Buen Suceso de Cabanes.
Está claro, faltaría más, que como nuestra Virgen del Buen Suceso no hay ninguna y eso no solo lo digo yo, sino que en menos de cinco minutos se sumarían a esta afirmación 2.999 de los 3000 que viven en Cabanes y su término municipal. 
Los siento mucho, los 3.000 no pueden ser porque en toda familia siempre hay un garbanzo negro, que no se cuece por muchas horas que tengamos la olla en el fuego.
Dicho lo anterior, parece ser que (oficialmente) alguien no quiere que la patrona de Cabanes sea justamente la principal de todas las Vírgenes con esta denominación. Sin embargo no "nació" muy lejos de Cabanes la ganadora. 
Aunque en el mundo y especialmente en España y Sudamérica son muchas las Vírgenes del Buen Suceso, la oficialidad eclesiástica le ha sido otorgada a la encontrada en Traiguera (Castellón - España) por ser la que bendijo el Papa Pablo V.
De todas formas la antigüedad es casi la misma. No sabría decir con exactitud cual de las dos es más antigua que la otra. Tanto en la de Cabanes como en la de Traiguera, las huellas de esta advocación se sitúan en el año 1606, época de las guerras de liberación de los musulmanes. Mucho antes en Almenara (Castellón) se levantó un magnífico altar dedicado a una Virgen que había permitido la victoria del Cid Campeador sobre los moros y su entrada triunfal en la ciudad. Desde entonces también se la conoció como Virgen del Buen Suceso.

Virgen del Rosario.
El término "Buen Suceso" es un milagro o intervención sobrenatural de la Virgen en un hecho a favor de sus hijos, un acontecimiento extraordinario que convierte una imagen de mármol o madera en la "Puerta de acceso a Dios o al propio Cielo". 
También esta Virgen era patrona de Sagunto (Valencia). Lo que allí hay es una estatua de mármol de unos 40 cm. de altura que se venera en el convento de la religiosas Siervas de María de la ciudad. La leyenda dice que esta estatua apareció flotando en las aguas del Mediterráneo, rodeada de 5 estrellas. En nuestro pueblo de Cabanes (CS) es bien conocido el milagro...
En la calle San Antonio de esta localidad, nació el año 1589 el niño Francisco Gavaldá Guasch, hijo del notario Juan Gavaldá e Isabel Guasch, familia adinerada y fervientes devotos de la Virgen del Rosario, cuya imagen guardaban en su casa.
En cierto momento de la vida del muchacho, éste amaneció gravemente enfermo sin que los médicos de la población encontraran causa y remedio. La madre, angustiada, estaba rezando a la Virgen del Rosario buscando su intercesión cuando se dio cuenta de que la estatua de la Virgen comenzaba a sudar copiosamente. La madre secó la transpiración de la imagen con un paño y seguidamente lo puso debajo de la almohada de su hijo, aturdido por la elevada fiebre que sufría. Otras versiones cuentan que pusieron la imagen junto al niño enfermo. Sea como fuere, a la mañana siguiente el niño despertó completamente curado.

Basílica-catedral de Segorbe.
Este "buen suceso" dio lugar a que los padres del muchacho cedieran a la iglesia parroquial la imagen de esta Virgen del Rosario, con el único ruego de que se le diese la advocación de Virgen del Buen Suceso. Posteriormente, el Papa Pablo V apoyó esta nueva advocación por la imagen de Traiguera y gracias a ello las autoridades locales la nombrarían patrona de Cabanes. Con solo 18 años aquel niño recibiría los hábitos en el Monasterio de San Miguel de los Reyes (1607) y profesaría al año siguiente. En una carrera eclesiástica imparable, fue prior de ese mismo monasterio, visitador general de Castilla y Aragón y nuevamente prior de Valencia, Córdoba y Sigüenza. En 1651 alcanzó el generalato de la Orden  de los Jerónimos y en 1652 Felipe IV le propuso ocupar el solio de la diócesis de Segorbe (Castellón) donde permaneció hasta su muerte en 1660. Fue sepultado en la sacristía de San Miguel de los Reyes, en la ciudad de Valencia.

Virgen Buen Suceso de Traiguera, que no es la original.
La de Traiguera es la historia del adinerado Bernardino de Obregón (1540-1599) que en 1567 dio un cambio radical a su vida y renunciando a sus riquezas, se dedicó a servir a pobres y enfermos. Con la aprobación del Nuncio y del rey Felipe II fundó la "Congregación de los Mínimos" para la asistencia a enfermos. En 1606 le sucedieron en la jefatura los hermanos Gabriel de Fontanet y Guillermo de Rigosa que marcharon para pedirle al Papa el poder extender su jurisdicción a toda España ya que, hasta entonces, solo tenían la de Madrid. Viajaban a pie, de Madrid a Valencia y de ésta hacia Roma cuando en la provincia de Castellón, cerca de la frontera con Cataluña, se desató una terrible tormenta que les hizo temer incluso por su vida. Rayos y centellas caían cerca de ellos cuando ya cerca de Traiguera vieron una luz brillante sobre un altozano y decidieron ir hacia allí. Al llegar vieron que la luz salía de una cueva y en ella había un modesto santuario de la Virgen María con el Niño.
La estatua era pequeña y de madera de ciprés. Poco más de 50 cm. la Virgen y de 10 cm. el Niño. Ambos de pelo castaño, ojos negros y piel encarnada. Para los dos hermanos lo más milagroso de aquella figura era la perfección con la que estaba realizada. Llegado el amanecer con el cielo brillante y sin rastro de la tormenta, colocaron los hermanos la imagen en una canasta y la llevaron con ellos a Roma, donde explicaron al Papa la luz sobrenatural que les había salvado la vida y le mostraron la imagen que en aquella cueva encontraron. 

Iglesia del Buen Suceso frente a la Puerta del Sol.  MADRID 1848.
Entendiendo la naturaleza sobrenatural del acontecimiento, el Papa Pablo V se arrodilló y puso su cruz pectoral alrededor del cuello de la estatua y exclamó: 
- ¡Mirad, sonríe...! Está claro -añadió el Papa- no hay duda de que Nuestra Señora decidió protegerles a ustedes y apoyarles en su trabajo, así que no voy a ser yo quien vaya en contra de su voluntad. ¡Que sus deseos tengan un Buen Suceso.
Pablo V bendijo la estatua de Traiguera, le concedió indulgencias y le dio el nombre de Virgen del Buen Suceso. Al mismo tiempo, autorizó que todos los hermanos de la Orden se pusieran en su túnica una cruz negra de tela en recuerdo de aquel hecho. Finalmente el Papa decretó que dicha Congregación de Mínimos fuera establecida y considerada una Orden Religiosa. En su viaje de regreso los dos hermanos llegaron a Valencia siendo informados que nueve de los doce hermanos que les esperaban en Madrid, habían muerto por contagio de la Peste. 

Iglesia del Buen Suceso tras la Guerra Civil.
Llegados a su destino pusieron la imagen de la Virgen del Buen Suceso en el altar de la iglesia del Hospital General. 
Aquella modesta iglesia medieval fue convertida más tarde en Real Hospital de la Corte, en ceremonia solemne llevada a cabo el 19 de Septiembre de 1641 cuando Felipe III colocó la Sagrada Estátua sobre el altar principal. 
Esta Virgen, favorita de la Casa de Austria, quedó allí durante más de 200 años. 
En 1808 el templo fue saqueado por los franceses pero la imagen fue escondida y salvaguardada. 
En 1854 comenzó la demolición de la iglesia pero la reina Isabel II insistió en la construcción de una nueva iglesia para aquella Virgen tan especial. 
Se construyó en la calle Princesa, en el barrio Argüelles, pero quedó muy dañada durante la Guerra Civil de 1936-39. Ante las dificultades de su restauración, fue demolida en 1975.
En 2006, durante las reformas de la Estación del Metro de Sol, se hallaron numerosos restos de la antigua iglesia del Buen Suceso, pero no de la Virgen "de Traiguera", de la que nada se sabe... Claro que, aunque la Virgen original marchó a Madrid, los vecinos de Traiguera quisieron tener una copia de una Virgen tan milagrosa y le levantaron una capilla guardada por un santero que recorría los pueblos de la comarca con una pequeña hornacina y su Virgen, a fin de recoger limosnas para mantener el culto de su Reina y Señora, hoy también desaparecida. Claro que tampoco nuestra actual Virgen del Buensuceso es aquella que curó al obispo Gavaldá. Nada, nada es para siempre...

RAFAEL FABREGAT

8 de febrero de 2020

2941- EL OCTAVO PATRIARCA.

Vitral con la supuesta imagen de Matusalén.
Han habido muchos intentos de explicar lo inexplicable, pero los errores accidentales de los copistas y los intentos posteriores de corregir dichos errores han llevado a que sean CUATRO las versiones sobre la larga vida del Patriarca Matusalén, según el Génesis, 5:21-27) octavo Patriarca anterior al Diluvio Universal.
"Matusalén nació el año 3.074 a.C. en Oriente Próximo. Era hijo de Enoc y nació cuando éste tenía 65 años. Después de engendrar a Matusalén Enoc caminó con Dios trescientos años, tiempo en el que engendró otros hijos e hijas hasta que a los 365 años Dios le llevó con él. Matusalén vivió 187 años hasta el momento en que engendró a Lamec y siguió engendrando otros hijos e hijas durante los 782 años posteriores, muriendo a los 969 años de edad". Génesis 5:21-27.
Matusalén fue por lo tanto padre de Lamec y abuelo de Noé, último de los Patriarcas antediluvianos. Esta información se encuentra en cuatro manuscritos antiguos tradicionales:
- El texto Masorético,
- La Septuaginta Alejandrina,
- La Septuaginta Vaticana y
- El Torá Samaritano.
Sin embargo no hay coincidencia entre ellos, en cuanto a las fechas. La Iglesia Católica ha llevado a cabo numerosos intentos de explicar estas diferencias, llegando a la conclusión de que no hay otra explicación más que los fallos accidentales de copistas y traductores. Son demasiados años...
El investigador Gerhard Larsson sugirió en su momento que los rabinos, que tradujeron en el siglo III a.C. la Septuaginta del hebreo al griego en Alejandría, se dieron cuenta que el historiador egipcio Manetón no había mencionado el Diluvio Universal, por lo que tuvieron que aumentar la edad de los Patriarcas, a fin de retroceder la época del Diluvio que era sabido que fue anterior a la Primera Dinastía egipcia. De todas maneras el error más garrafal fue sin duda que confundieron los años solares con los lunares. Por consiguiente Matusalén murió a los 72 años de edad. Muy viejo para la época, pero no tanto como se suele decir...

RAFAEL FABREGAT

10 de septiembre de 2019

2856- SANTA MARIA LA REAL, DE OBONA.

No amigos... No se trata del Monasterio más grande de Asturias, ni tampoco el más antiguo o el más bello, pero sí uno de los que gozan de una historia y leyendas más interesantes. Lo que podemos contemplar hoy es de estilo románico, construido en el siglo XIII pero también reformado en el XVIII con estilo barroco. Nada pues de lo que ilustrarse en demasía si buscamos las sobriedades del prerrománico. Sin embargo sí hubo en este mismo lugar un templo primitivo fundado por el príncipe Adelgaster, hijo bastardo del rey Don Silo, coetáneo de Abderramán I. Con la ayuda de sus padres Silo y Bruñilde, Adelgaster fundó este templo el año 780.

Pronto se instalaría una comunidad monacal que pasó a depender de los monasterios de Corias, parroquia de Cangas del Narcea.
Con el apoyo de Alfonso IX el monasterio de Santa María la Real se convirtió prontamente en un centro de poder económico y cultural pues los monjes perfeccionaron las técnicas agrícolas y ganaderas de la zona, al mismo tiempo que impartían también clases de latín, filosofía y teología. Alfonso IX les concedió el privilegio de paso obligatorio a los peregrinos de Santiago. La iglesia es grande, de tres naves y triple ábside semicircular, todo ello del siglo XII. También es en este monasterio donde se encuentra la primera referencia sobre la sidra.

El claustro y las dependencias que hoy podemos contemplar son muy posteriores, ya en estilo barroco y del siglo XVIII, aunque las obras no llegaron a finalizarse. La tradición cuenta que los monjes de este monasterio tenían establecido el "Derecho de pernada" sobre las recién casadas que, tras la ceremonia, quedaban en Santa María la Real durante ocho días para uso y disfrute de todos los monjes de la comunidad. Caso de quedar embarazadas, los recién nacidos debían ser entregados pues eran considerados "hijos del monasterio". También cuenta la leyenda que los múltiples laberintos del subsuelo del monasterio está repleto de tesoros escondidos, siendo muchos los aventureros que han intentado encontrarlos. Estos túneles fueron tapiados para evitar problemas.

Misteriosos monjes acercaron años atrás a alguno de estos aventureros hasta la entrada de estos laberintos interminables y ya no se supo más de ellos, lo cual hizo que dichos túneles fuesen cegados. Aún así, por la noche no cesan de oírse voces y lamentos indescriptibles. Todo aquel que quiera vivir en primera persona todas estas historias puede acercarse tranquilamente a Obona y visitar exteriomente este antiguo complejo monacal. Si con ello no queda satisfecho, en la casa más próxima a esta misteriosa iglesia le facilitarán la llave de la misma. La entrada es libre y gratuita pero nadie le acompañará más allá de la puerta de acceso. Lo que pueda ocurrir más allá de la puerta es ya responsabilidad del visitante...

RAFAEL FABREGAT

11 de julio de 2019

2810- MUCHO ANTES DE LOS EGIPCIOS.

Siempre hablamos de los egipcios como una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad, al menos entre las adelantadas. Capaces incluso de levantar monumentos tan extraordinarios como las pirámides y diferentes obeliscos de medidas y pesos descomunales. Sin embargo parece ser que hubo otras civilizaciones más antiguas y tan adelantadas como ellos. Al menos eso es lo que parece aunque, por estar debajo del agua, esta afirmación no se deja estudiar con la misma facilidad.

Estas afirmaciones provienen de una isla japonesa llamada Yonaguni, isla perteneciente al archipiélago de Yaeyama. Es la isla habitada más occidental de Japón y situada a 67 millas de la costa este de Taiwan; entre el Mar de China Oriental y el Océano Pacífico. Las primeras noticias escritas sobre esta isla son del año 1477, un relato de pescadores coreanos de la provincia de Jeju. No fue hasta el año 1879 cuando la isla fue incorporada oficialmente al Japón Imperial. Tras la II Guerra Mundial fue ocupada por los Estados Unidos y en 1972 devuelta a Japón como parte de Okinawa. Se la denomina "Isla de las mujeres" aunque hay un 10% de hombres. Siendo utilizados solamente para fines reproductivos, los hombres suelen vivir poco tiempo y niños suelen nacer muy pocos. La isla tiene una superficie de 29 Km2. y una población de 1700 personas.

Las primeras civilizaciones complejas tuvieron lugar en Mesopotamia y Egipto, entre el III y IV milenio a.C. Sin embargo la estructura descubierta bajo las aguas de esta isla japonesa nos dice que, justamente por estar donde está, debió ser construida en época glaciar o sea, unos 8000 años a.C., cuando en los viejos continentes (Europa, Asia y África) el hombre era todavía cazador-recolector. ¿Podría ser ésta la antigua civilización de la que tanto hemos oído hablar?. Para nosotros, la ciudad más antigua del mundo fue Jericó, cuando hace 10.000 años ya tenía una estructura diferenciada e incluso pequeñas murallas, pero nada que ver con las estructuras megalíticas descubiertas bajo las aguas de Yonaguni. 

El mundo está actualmente muy ocupado en sobrevivir a la superpoblación y al cambio climático pero, si algún día hay algo más de "tiempo libre" habrá de afrontar esta exploración. Yonaguny tiene pirámides sumergidas que son sin duda alguna muy anteriores a las de Egipto. Para los expertos éste es un capítulo perdido de la Historia de la Humanidad. En 1987 un buceador se sumergió en esas aguas en busca de algo que llevar a casa para la cena. Su sorpresa fue mayúscula al toparse con los restos de una ciudad megalítica y junto a ella una pirámide escalonada de gran tamaño. Lo más sorprendente es que nadie pareció impresionado por el hallazgo y el hecho quedó olvidado hasta 1992, cuando expertos de la Universidad de Ryukyu decidieron estudiar el asunto a fondo.

Tras varios estudios los expertos determinaron que la estructura, de 120 m. de largo por 40 m. de ancho y 27 m. de alto, no es algo natural, sino que está hecho por el hombre. Aunque los estudios realizados quedaron en la universidad japonesa, el hecho trascendió y fueron varios los occidentales que se interesaron por el hallazgo. Tras varias inmersiones se descubrieron otras construcciones que se entienden como un área ceremonial religiosa que se extiende por más de 5 Km. A pesar de la dificultad de datación, se estima que tiene no menos de 10.000 años de antigüedad y anterior por tanto a las pirámides egipcias, ya que sin duda se construiría cuando el nivel del mar era mucho más bajo. Como en tantas cosas de este mundo, la Historia se mezcla con la leyenda y no hay respuestas seguras.

Para los historiadores no deja de ser un hecho curioso que civilizaciones separadas unas de otras por miles de kilómetros y sin conexión alguna entre ellas, pudieran dar lugar a construcciones megalíticas similares. Lo mismo ocurre entre los monumentos egipcios y los colosales templos de Angkor Vat, en Camboya. La historia del hombre es mucho más antigua de lo que suponemos y hay respuestas a las que no podemos llegar. También el preincaico Templo del Sol, en Perú, guarda una asombrosa similitud con la pirámide sumergida de la Isla de Yonaguni.  Profesores y geofísicos han estudiado la zona puesto que la parte alta de algunas estructuras de Yonaguni están a tan solo 10 metros de profundidad. Sin embargo, cada cual da su opinión al respecto..Para unos es indudable la mano del hombre, para otros podría ser obra de la Naturaleza. 
El misterio sigue en el aire... ¿Usted qué opina?. 

RAFAEL FABREGAT

6 de junio de 2019

2787- JESÚS NO RESUCITÓ.

Una cosa es la Fe y otra muy distinta la Historia real y probada.
La Pascua, fecha de máxima importancia dentro del calendario litúrgico, proviene del idioma hebreo (pesáh) y del griego (pascha). Significa "paso" y en este caso se refiere al paso de la vida a la muerte de Jesús de Nazaret. Nadie duda sobre la existencia de Jesús de Nazaret, como tampoco de su nacimiento en Belén y de su muerte en Jerusalén, pero si hay motivos y grandes dudas sobre su autenticidad en lo referente a ser hijo de Dios y lo mismo cuando nos hablan de su resurrección. Ni siquiera hay escritos de la época que nos hablen de ella, lo cual hubiera sido normal, dada su importancia. Menos aún que nos cuenten que dicha resurrección fue un hecho visto y comprobado. De acuerdo con las creencias antiquísimas de la humanidad, que no se resigna a una muerte irreversible, la resurrección es algo simbólico y no una vuelta a la existencia terrenal. 

Es lógico pensar que, como todo el mundo que cree en ello, Jesús pasó de la vida a la muerte y por consiguiente de la vida terrenal a la espiritual. No son hechos, sino cuestión de Fe. Efectivamente, y aún no estando documentado, es probable que su cuerpo fuera retirado del sepulcro por sus propios apóstoles o por personas cercanas al finado. Los testigos que dijeron haberle visto después de su muerte eran justamente los mismos que le abandonaron en su pasión, por miedo a pasar por el mismo calvario. Como bien dijo el papa Benedicto XVI, algo debió pasar para que los mismos apóstoles que habían huido de Jerusalén durante la pasión de Jesús de Nazaret, volvieran a los pocos días predicando con gran fervor que Jesús había resucitado.
Tal como ocurre con todos los hombres y mujeres, según la Fe cristiana, Jesús no resucitó a una nueva vida terrenal, sino en Dios. Se une a ello la desaparición de su cuerpo en el sepulcro. No hay una explicación natural para esta creencia, sino que radica en la Fe que todo mortal puede tener, para no dar un fin radical y definitivo a su existencia. Sería el máximo deseo de todo ser humano que todo cuanto predican las religiones fuera cierto y de ello se aprovechan quienes viven de sus predicaciones.

Ya en el evangelio de San Mateo se habla del robo del cuerpo de Jesús. Sin embargo no hay documento alguno que nos hable de su resurrección ni tampoco de sus posteriores apariciones. Pero, vayamos a la Historia...
La única realidad es que no existe documentación alguna sobre su enterramiento en la cueva de José de Arimatea y Nicodemo. Menos aún de que resucitara de entre los muertos. Ni siquiera existe documento alguno de la época que hable de ello, lo que indica que nada de eso debió suceder. El papiro 52 (P52) también llamado "Fragmento de San Juan" es el trozo de manuscrito más antiguo que existe que hable del Nuevo Testamento. Un solo pedazo de hoja de papiro que está conservado en la Biblioteca Rylands de Manchester (Reino Unido). Contiene el evangelio de San Juan (18:31-33 en el anverso y el 37-38 en el reverso) supuestamente escrito a finales del siglo I.

P52 documento más antiguo del Nuevo Testamento. (Año 125 aprox.)
El P52 es el documento más antiguo que nos habla de la figura de Jesús de Nazaret. El estilo es adriánico, lo que sugiere que está escrito en la citada fecha. En su anverso y reverso se lee lo siguiente: 
"Los judíos replicaron, Nosotros no podemos matar a nadie
Pilato llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el rey de los judios?.
Sí, como dices, soy rey. Para esto he nacido. He venido al mundo para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.
Pilatos responde: ¿Qué es la verdad?. 
Sin responder, Pilatos salió y dijo a los judíos. Yo no encuentro delito en él".
Hay varios papiros que nos cuentan lo mismo, pero su escritura es de finales del siglo II o posteriores por lo que el P52, aún sin estar probado, es el único que efectivamente puede atribuirse a la propia mano de Juan el Evangelista.

San Juan fue el más joven de los apóstoles de Jesús, hermano del apóstol Santiago, por lo que todo cuanto escribiera sobre la figura de Jesús era de primera mano. Murió en Éfeso a los 94 años de edad, hacia el año 100 (+/-), motivo por el cual se puede considerar que el llamado P52 pudo ser escrito por la mano de este personaje bíblico. Era hijo de Zebedeo y Salomé, ella de la casa de David y probable hermana carnal de María.
Al respecto de Jesús la Santa Biblia tampoco dice que resucitara, sino que "como ser humano murió y como ser espiritual volvió a la vida". (Pedro 3:18, Hechos 13:34, Corintios/1- 15:45, Corintios/2- 5:16)
El mismo Jesús dijo a sus apóstoles que no resucitaría con su cuerpo carnal, que daría como sacrificio a la humanidad. (Juan 6:51 y Mateo 20:28)
Según las diferentes iglesias cristianas, la Santa Biblia aclara que Jesús entregó su cuerpo carnal para siempre. (Hebreos 9:11 y 12)
Según diferentes evangelistas, la posible resurrección de Jesús y aparición posterior se refiere a que tomó la forma de hombre para poder ser visto por sus apóstoles, tal como ya lo hicieran antes los ángeles...(?) De alguna manera tienen los sacerdotes que dar explicación a lo que no la tiene y poder así seguir viviendo de ello.

RAFAEL FABREGAT

1 de mayo de 2019

2761- EL SÉPTIMO CAMIÓN.

La historia legendaria del "séptimo camión" forma parte del famoso "oro de Moscú" que el gobierno republicano de España utilizó para hacer frente a las tropas franquistas sublevadas. La noche del 22 de Octubre del año 1936 operarios españoles y rusos se citaron en el puerto de Cartagena para proceder a la carga y traslado a Rusia de 510 toneladas de oro en monedas, procedentes de las reservas de oro del Banco de España que suponían un 70% del Tesoro, en aquel momento el cuarto más grande del mundo. Se trataba de varios camiones que el presidente Francisco Largo Caballero y su ministro de Hacienda Juan Negrín ponían a disposición de las autoridades rusas para su venta e intercambio de todo tipo de armamento y ayuda, expolio conocido como "el oro de Moscú"

El 30% restante, unas 190 toneladas, se trasladaron a Francia y también fueron vendidas en su mayor parte, a cambio de armamento, conociéndose como "el oro de París"Solo las remitidas a Moscú valdrían actualmente unos 20.000 millones de euros al peso y más de 30.000 millones como valoración numismática, a los que tendría que sumarse el equivalente remitido a Francia. Lo más curioso, por abusivo, era que el Banco de España y sus reservas no eran estatales, sino una Sociedad Anónima con 177 millones de pesetas de capital social distribuido en 354.000 acciones nominativas de 500 pesetas cada una. Una nacionalización arbitraria del ahorro de cientos de miles de familias y el expolio de todo ese capital a fin de financiar la defensa de sus políticas. 

Buena parte de los consejeros y ejecutivos del Banco fueron cesados y sustituidos por representantes institucionales. Sin embargo las 7.800 cajas de oro que Negrín vendió a los rusos a cambio de su ayuda y armamento, con los que combatir al llamado "Movimiento Nacional" del general Franco, poco o nada tienen que ver con "el séptimo camión" cuya historia se narra en esta entrada al blog. 
Este misterioso camión cargado de oro y riquezas de toda índole desapareció más tarde, ya al final de la Guerra Civil, mientras las autoridades republicanas huían de las tropas franquistas. Claro que la historia de todo esto se planeó al principio de la contienda... 
El 6 de Noviembre de 1.936 el gobierno central, viendo difícil para los pies al enemigo que estaba a las puertas de Madrid, trasladó su sede a Valencia esperando organizar desde allí una posible victoria. La realidad no era esa, sino que vieron imposible evitar la entrada de Franco puesto que no contaban con las suficientes tropas preparadas para repeler al enemigo. La caravana partió de Madrid con todo el gobierno y Largo Caballero al frente, pero no viajaban solos. Los mayores tesoros de la capital española también estaban allí. Además de todo el oro, no vendido a los rusos, viajaban también varios lienzos del Museo del Prado a fin de que no cayeran en manos enemigas. 

Concretamente fueron 37 obras de los más famosos pintores, sacadas del Museo y un número indeterminado de otras instituciones públicas, todas ellas de un enorme valor histórico y crematístico. La decisión parecía lógica, pero gustó poco o nada a la dirección del Museo del Prado. Se podría pensar que el gobierno pretendía poner a salvo de los bombardeos todas estas obras, pero en realidad mantenía el control directo del Tesoro que le quedaba al país. El total de lo trasladado fueron más de 2.000 cuadros, la colección real de tapices, miles de libros de gran valor, documentos y multitud de objetos histórico-artísticos. El efectivo incautado a todos aquellos que, a su entender, habían tenido algo que ver con el movimiento rebelde, partía hacia la ciudad de Figueras (Gerona) desde la cual viajaría a Francia para atender las necesidades del gobierno en caso de huida al país vecino, como así sucedería más tarde.

Como anécdota decir que, en la carga del material, quedó olvidada una caja de brillantes, hecho que indigno notablemente a Manuel Azaña. El Tesoro quedó pues repartido en tres lugares distintos: la parte que quedó en Madrid, la ubicada en Valencia con el gobierno y la trasladada a Figueras, muy especialmente la guardada en una mina de las inmediaciones. En este último lugar, a 20 Km. de Figueras, parte de la mina fue habilitada como búnker y vigilada permanentemente por centinelas. Allí permaneció esa parte del Tesoro hasta que la caída de la República fue inminente, lo que sucedió en Febrero de 1.939. Se dice que "toda" Cataluña y buena parte del resto del territorio español estaban huyendo. La frontera tenía decenas de kilómetros de atasco. Otros se decidieron por la costa o por senderos de montaña, en ese momento casi impracticables por la nieve o el frío.

Adueñándose los franquistas de buena parte de Cataluña, el gobierno republicano pidió ayuda internacional para salvar al menos las obras de arte. 
Setenta y un camiones cargados salieron hacia Perpignan con los cuadros y una parte del Tesoro. Allí fueron cargados en tren hasta Suiza. El 17 de Febrero parte de la preciada carga llegó a Ginebra. 
Por causas que se desconocen, los siete últimos camiones del convoy se separaron en dirección a Maureillas las Illas, localidad francesa perteneciente a la comuna de Pirineos Orientales de la región de la Occitania. Sin embargo solo llegaron seis camiones. 
Se dice que el séptimo transportaba de 10 a 12 toneladas de oro y varias obras de arte, como el cáliz del Papa Luna y documentos históricos de la catedral de Tortosa. ¿Qué sucedió con el séptimo camión?. Nadie lo sabe, aunque hay respuestas para todos los gustos... 
- El séptimo camión fue hacia la costa para ser cargado y trasladado a México.
- Los soldados que iban con el camión escondieron la carga y se deshicieron del vehículo.
- El séptimo camión nunca cruzó la frontera puesto que el puente de Agullana había sido destruido por los hombres de Líster y volvió a Figueras. 
- El séptimo camión nunca existió
Lo único cierto es que el séptimo camión y su carga nunca aparecieron. 

RAFAEL FABREGAT

6 de enero de 2019

2704- ¿QUIENES ERAN LOS REYES MAGOS?.

Hoy día 6 de Enero, día de la festividad de los Reyes Magos, hablaremos de las verdades y las mentiras sobre dichos personajes, puesto que se diría que existir, existieron. Otra cosa es todo lo que se ha contado de ellos... Naturalmente todo van a ser conjeturas, puesto que ni hay constancia alguna de que Baltasar fuera negro, ni de que los Reyes Magos fueran tres y mucho menos que fueran Magos.
Según la tradición, eran tres, eran reyes, eran magos y uno de ellos era negro. Pero Mateo, el único apóstol y evangelista que habla de ellos, nunca dijo nada de esto. ..."Transcurridos dos años llegaron a Jerusalén unos magos que preguntaron: ¿Donde está ese rey que os ha nacido?. Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarlo". 

¿Por qué la tradición nos dice que fueran tres?. Pues bien, se lo debemos al "Liber Pontificalis", un libro del siglo IX que cuenta mitos y leyendas relacionadas con la religión cristiana. La cifra de que los Reyes Magos fueran tres viene determinada porque, lo que sí cita el apóstol Mateo, es que tres fueron los regalos recibidos pero bien pudo haberlos dejado un solo personaje. Ya que en dicha religión se hablaba largo y tendido sobre la Santísima Trinidad, venía bien que también los Reyes fueran tres y no otra cifra distinta. Otros historiadores, contemporáneos nuestros y no de Jesús de Nazaret, cuentan que la cifra de Reyes que agasajaron a Jesús viene del siglo III y que, aunque hay versiones de hasta 60 Magos o más, el teólogo Orígenes, atendiendo razones bíblicas y simbólicas indicó que el número de Reyes Magos fueron tres, número que fue confirmado por el papa León I el Magno en sus sermones sobre la Epifanía. 

De todas formas, no habiendo nada escrito al respecto, nada podía saber Orígenes, ni León I, cinco siglos después. 
La tradición oriental habla de doce Reyes, la occidental de tres. La occidental se basa en un evangelio apócrifo llamado Pseudo-Mateo, escrito a mediados del siglo VI que trata de la infancia de María, del nacimiendo de Jesús y de la huida a Egipto. La tradición armenia dice sin embargo que los Reyes Magos eran doce. 
La misma controversia está en los nombres de sus majestades pero, también en base al "Liber Pontificalis", la religión cristiana estableció en el siglo IX que sus nombres eran Melchior (Melchor), Gathaspa (Gaspar) y Bithisarca (Baltasar). A este respecto el historiador Azanza afirma que en el Evangelio Armenio de la Infancia del siglo VI ya figuran estos nombres. En cuanto a lo de ser magos... el experto Scognamiglio afirma que, contrariamente a la definición actual, en aquellos tiempos ser mago significaba tratarse de una persona con conocimientos científicos y astronómicos. Tampoco se sabe nada de su procedencia. Aunque las comunicaciones eran entonces muy malas, ya después de transcurridos dos años del nacimiento de Jesús y de su posible origen celestial, la noticia llegaría seguramente muy lejos.

Lo más probable es que fueran sacerdotes de origen babilónico o persa, donde los magos eran una casta sacerdotal con mucha influencia, no descartándose que fueran simples hechiceros que conociendo el acontecimiento del nacimiento del ansiado Mesías, hicieran acto de presencia en el lugar. Nada se sabe de su procedencia, motivo por el cual todas y ninguna son válidas. Tampoco Mateo nos cuenta que fueran Reyes. La corona se la atribuyó el escritor romano y Padre de la Iglesia Quinto Septimo Tertuliano en el siglo III, tras leer el Salmo 72 que decía: "Que los reyes de Saba y Arabia te traigan presentes, que le rindan homenaje todos los reyes..." Basándose en esa frase el religioso empezó a denominarles Reyes y así quedó establecido a partir de entonces. También el escritor Santiago de la Vorágine dejó escrito que eran Reyes y Magos.

Señalar por último que a Baltasar no se le presentó como negro hasta el siglo XV. Hasta entonces siempre se les había representado con la tez blanca y descendientes de Noé, vestidos con ropaje persa. Con la intención de darle al cristianismo un carácter universal y no habiendo entonces más que tres continentes conocidos, a finales de la Edad Media se consideró prudente que los Reyes Magos representaran al mundo de forma global y quedó patente que uno de ellos había de representar al continente africano. Esta explicación aparentemente sencilla no lo había sido anteriormente puesto que hasta entonces la gente de color negro era rechazada por considerarla de origen infernal y hasta incluso el mismo demonio. Sin embargo con la llegada del siglo XV nació un gusto creciente por lo exótico y el negro dejó de ser algo demoníaco. Dicho esto... ¿Los Reyes Magos existieron?.

RAFAEL FABREGAT

2 de enero de 2019

2702- LOS REYES MAGOS EXISTEN.

Sí, sí... ¡Allá a lo lejos!.
¡Parecen los Reyes Magos!. 
No sé. Quizás sea un espejismo, o una ilusión... 
Los niños del siglo XXI son demasiado listos para creer en estas cosas, pero ¿quien sabe?. 
Desde luego, está claro que nuestro amigo Jaimito no cree en los Reyes Magos...
Ayer mismo, en la escuela, daban clase de Historia y la maestra le preguntó quien eran los reyes Godos.
- Isabel y Fernando -respondió.
- Entonces, ¿Quienes fueron los Reyes Católicos? -preguntó la maestra.
- Melchor, gaspar y Baltasar -respondió Jaimito.
- ¡Ah!. Entonces, los Reyes Magos...?
- Pues los padres, señorita... ¡Los Reyes Magos son los padres!.
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Sin embargo su hermano Manolito, como solo tiene 8 años, todavía cree en estas cosas... El año pasado les escribió a los Reyes Magos una carta pidiéndoles 300 euros para unas zapatillas "de marca", como las que llevaban sus amiguitos y la echó al buzón.
En la oficina de Correos no sabían qué hacer con aquella carta así que, finalmente, la abrieron y quedaron enternecidos con su lectura, hasta el punto de acordar llevar a cabo una colecta para atender la petición del muchacho y le mandaron los 100 euros recaudados.
Unos días después en la oficina de Correos se recibió otra carta de Manolito que decía:
- Queridos Reyes Magos. Muchas gracias por el dinero pero, por favor, la próxima vez no me lo manden por correo, porque algún cartero hijoputa se ha quedado con 200 euros. 
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¡Muchas gracias a todos y Feliz Año Nuevo 2019!.
                                                                                    RAFAEL FABREGAT
                                                                                                            (El último Condill)

6 de noviembre de 2018

2686- COLÓN, NO NACIÓ CON ESE NOMBRE.

Mucho es lo que se ha especulado sobre Cristóbal Colón y poco lo descubierto hasta ahora sobre la autenticidad de este navegante, tan reacio a dar información sobre sus verdaderos orígenes. Una reciente investigación nos da luz sobre dicho personaje, pero vayamos por partes. Cristóbal Colón existió, pero no nació como tal. Su verdadero nombre era Pietro Colonne. El por qué de este cambio es largo de explicar, pero intentaremos resumir las conclusiones a las que ha llegado el investigador y documentalista Alfonso Enseñat de Vilallonga, ilustre nonagenario que ha dedicado 20 años de su vida a descubrir la procedencia del descubridor de América. Su investigación fue larga y difícil pero sus conclusiones son claras y sencillas, tanto que las podemos dar por ciertas.

No había nada en la ciudad de Génova que aclarase el origen del tal Cristóbal Colón y tampoco lo hallaría el investigador en Portugal, ni en el Archivo Histórico español. Revestido de paciencia encontró, tras muchos años de estudio, una familia genovesa de la época que coincidía con los pocos hechos que se conocían del descubridor. Se trataba de la familia Colonne, pero el personaje no se llamaba Cristóbal, sino Pietro. Había pues que profundizar en los testimonios de historiadores del siglo XVI como el portugués Azores Gaspar Fructuoso o el siciliano Lucio Marineo Seculo. En las obras de ambos personajes se describía al ilustre marino como Pietro Colonne o Pedro Colón. 

Sin embargo, aunque se llevaron a cabo varias ediciones, su nombre de pila nunca fue cambiado en aquellos textos históricos.
El portugués Gaspar Fructuoso refiere que en 1481 Colón se casó en Lisboa con Filippa Moniz de Perestrello, lo cual concuerda con la historia de Cristóbal Colón y le indica al investigador que va por el camino correcto. En documentos oficiales, encontrados en las Azores y en cuyo caso era obligatorio anotar el nombre de nacimiento, el descubridor aparece efectivamente como Pietro Colonne. Siendo estudiante en el colegio dominico de Santa María di Castello, en la propia Génova, era preceptivo cambiar el nombre de pila, por lo que a los siete años sustituyó el Pietro natal por el de Cristoforo. 

Alfonso Enseñat descubrió también que era descendiente de una familia escocesa instalada el siglo VIII en la Piacenza. En 1122 una rama de esta familia fijó su residencia en Génova y es de ese tronco de donde procede Doménico Colonne, el padre del descubridor. Doménico Colonne se casó el año 1445 con Mariana Salvago y apenas un año después nacería su primer hijo al que pusieron el nombre de Pietro Colonne. 
Lo que tantas veces se ha dicho sobre su apellido Colombo es un error ocurrido en sus primeros años como marino. Con apenas 15 años Pietro empezó a navegar a las órdenes del famoso pirata Vicenzo Colombo, protegido de uno de sus tíos. Justamente por estar relacionado con su familia pronto se le conocería por el apellido del patrón, como era normal en aquellos tiempos, lo cual era justamente lo contrario a sus ideas e intereses. 

El joven no quería que le relacionasen con la piratería, motivo por el cual abandonó aquel trabajo más pronto que tarde intentando que nadie supiera que lo había ejercido. En sus esfuerzos por borrar su pasado el muchacho abandonó definitivamente su nombre de pila (Pietro) y también el apellido paterno (Colonne) pasando a llamarse Cristóbal Colón. Su fantasía de hallar una ruta alternativa para llegar a las Indias, sus esfuerzos por encontrar mecenas que corriera con los gastos y el resultado de aquella hazaña, ya es conocido por todos. Tras su fracaso en las cortes de Francia y Portugal, los Reyes Católicos españoles y muy especialmente la reina Isabel de Castilla, aconsejada por los monjes franciscanos de la Rábida, aceptaron sufragar los gastos de la aventura. El resto ya es Historia. 

RAFAEL FABREGAT

24 de octubre de 2018

2681- ¡ESTO ES JAUJA!.

Jauja es el número uno de las utopías de la humanidad, una maravilla que supera en mucho al Paraíso Terrenal descrito en el Antiguo Testamento. El propio Cielo en la Tierra y que naturalmente no existe. Sin embargo hubo un tiempo en que se dijo que dicha tierra, que contenía entre otras muchas cosas la Fuente de la Eterna Juventud existía sin lugar a dudas. Se la llamaba Antillía, Jauja o País de la Canela y era una isla ubicada en medio del océano Atlántico primero y en Perú después. De todas formas nadie ha podido encontrar el lugar a pesar de los más de 500 años que hace que se relató la inverosímil historia de su hallazgo por un tal capitán Longares, oficial bajo las órdenes de Pizarro. Esta tierra mitológica, de la que tanto se habló en la Edad Media, era un lugar paradisíaco donde trabajar no era necesario y la comida abundaba por doquier. Sus habitantes vivían junto a ríos de vino y leche y los lechones, ya asados, pendían de los árboles con un cuchillo clavado en el lomo. Solo faltaba cortar el trozo a degustar.

En Jauja la gente adicta al trabajo, cada día más escasa, si quería trabajar tenía que pagar el precio estipulado. Esos y otros prodigios describía Lope de Rueda refiriéndose a la Tierra de Jauja...
"Panarizo y Honzingera eran dos delincuentes de poco pelo que andaban por esos caminos de Dios engañando a cuantos les escuchaban. Un tal Mendrugo, con su mujer en la cárcel, llevaba cada día comida para su esposa y la pareja de bribones lo abordaron...
- ¿A donde va buen hombre? -le espetó Honzingera.
- Voy a la cárcel a llevarle el pienso a la Tomasa -contestó Mendrugo.
- Vaya, vaya... ¿Y qué le lleva? -dijo Panarizo.
- Unas albóndigas que hago yo mismo con carne, huevos y especias.
- Pues menuda obligación. Si viviera en Jauja no tendría que hacerlo -añade Honzingera.
- ¡Vaya! ¿Cómo es eso?.¿Qué pasa en ese lugar?.
- En Jauja pagan a los hombres por dormir y azotan a los que quieren trabajar.
- ¡Buena debe ser esa tierra!. Cuente, cuente...
Mendrugo se sienta junto a ellos con la cazuela entre las piernas lo cual no impide que, mientras uno le habla el otro vaya comiendo albóndigas.
- En jauja las calles están empedradas con yemas de huevo y en las aceras hay asadores de 300 pasos de largo, repletos de gallinas, capones y perdices...
- Hummm. A mí todo eso me gusta -afirma Mendrugo.
- También cazuelas con toda clase de guisos.
- ¿Como ésta que yo traigo? -dice Mendrugo mirando la cazuela vacía.
Honzingera y Panarizo salen corriendo y Mendrugo dando voces tras ellos.
- ¡Ladrones, ladrones! -grita mirando la cazuela vacía- Me han dejado sin un buñuelo... (Pobrecillos... A lo mejor tenían hambre.) Y todo por escucharlos, creyendo que se podía vivir sin trabajar. Esto me servirá de lección..." (Texto adaptado)

En la fecha en la que se escribió esta fábula (1547) ya existían dos pueblos con ese nombre: una aldea de Lucena, en la provincia de Córdoba (España) y otro que había fundado el conquistador Pizarro en 1534 como primera capital del Virreinato de Perú, antes de la fundación de Lima. 
Seguramente el escritor Lope de Rueda se inspiraría en esta última localidad puesto que de ella se decía en la Corte española que estaba establecida en Xauxa, un valle muy rico de este país sudamericano, que fue conquistado en 1533 y en donde el rey Atahualpa entregó a Pizarro un inmenso tesoro. 
Algunas veces de lo literario a lo literal van tan solo un pequeño paso que el imaginario popular añade con escasa dificultad.
Somos nosotros, los lectores, quienes debemos poner los lindes de tan vasto e imaginativo territorio.

RAFAEL FABREGAT