El presidente del Gobierno (en funciones o de vacaciones) tiene, entre otros, dos problemas de difícil solución: la inmigración africana y la despoblación de los pueblos del interior. La despoblación no le pide pan al presidente, motivo por el cual está durmiendo el sueño de los justos sine die, pero la llegada de pateras o de barcos que las recoge y aglutina en envíos al por mayor está dando qué hablar a Europa y al mundo entero. Sánchez, más preocupado por su aspecto, y por prolongar al máximo su estancia en palacio, que por los problemas de los españoles, se pregunta qué hacer con el Open Arms y con todos los barcos que vengan detrás con idéntico cargamento. Sabe perfectamente que España no tiene recursos para amparar todo cuanto llegue de África, ni trabajo para todos los que llegan de Sudamérica y países del este de Europa.
Bastante sería con que los jóvenes españoles, con varias diplomaturas a sus espaldas, encontraran aquí lo que tienen que buscar fuera de nuestras fronteras. Está claro que a un joven español, con carrera y varios masters, no puedes decirle que siembre un campo de patatas, pero quizás esa solución no sería tan mala para esos que llegan en patera, día sí y otro también. Claro que no tenemos del todo claro que los de las pateras quieran trabajo. A ellos alguien les ha contado que, en España y especialmente en Europa, para ganar dinero no hace falta trabajar. Eso es lo que les anima a venir, incluso arriesgando su vida, porque trabajo ya lo hay en su país. Lo que no hay allí es ganancia sin trabajar y poca trabajando. Por cuestiones que escapan a nuestro entendimiento, ellos han creído la mentira y aquí están, esperando a ver por donde hay que "no" comenzar.
Como todos sabemos, lo de ganar dinero sin trabajar, es una trola que no sucede en parte alguna. Como no te dediques a atracar bancos... Claro que eso también es un trabajo y peligroso además. El "capitan de la marisma" intentó solucionar el problema del Open Arms y las presiones que desde todas partes le caían encima, mandando un buque de guerra, como en la canción de "...y si Adelita se fuera con otro", pero una vez más hizo el ridículo más espantoso. Italia se le adelantó. Antes ya había ofrecido el puerto de Algeciras y a la media hora el de Mahón. ¿Por qué no les ofrecía el de Barcelona?. Vaya meteduras de pata. Claro que él no es el único que hace el ridículo en esta clase de cosas. Hay que ver también a esos artistas multimillonarios que se dedican a llevarles comida, para conseguir una publicidad gratuita, pero en su casa no quieren a ninguno de ellos...
Como todos sabemos, apenas el buque de la Armada Española salía del puerto, los emigrantes ya estaban desembarcados, duchados y con la merienda sobre la mesa. Está claro que sobre esta problemática no se sabe qué hacer. Europa no tiene una solución válida y menos aún España. Por una parte ponemos concertinas y por la otra lanzamos un salvavidas al agua, esperando que nadie lo coja. Venga a ofrecer puerto para los barcos de salvamentos y las cuchillas allá en lo alto para partir por la mitad a todo aquel que se atreva a saltárselas. De la misma manera que criticaban las "devoluciones en caliente" del PP, quienes tanto lo criticaron les abren la puerta y tras pegarles un sello de correos a la espalda los devuelven a su tierra por el mismo lugar que han utilizado para llegar. "Envío rechazado por el destinatario" -se llama eso.
Todo un buque militar, con cincuenta marinos, combustible para una travesía de casi 2.000 Km. y comida para todos, para traerse a España a 15 emigrantes que hace ya varios días que desembarcaron en Italia. Hubiera sido más barato traerlos en un vuelo de Iberia con billetes de Primera. Lo dicho, todo un despropósito de capitanes con preparación de "sargentos chusqueros". Ayer mismo, en un simple periódico de provincias, una ama de casa le daba al "okupa" del Palacio de la Moncloa la solución a todos sus males, lo cual nos indica que cualquiera piensa y discierne tanto o más que nuestro capitán sin bandera. Se trata del asunto de los emigrantes africanos y de la España Vacía... Decía la señora que, justamente en esos pueblos y aldeas abandonadas está el "trabajo seguro" para toda esa gente. Que les den casas y tierras abandonadas, para que restauren las primeras y pongan en explotación las segundas. Si es necesario que les den un crédito que cubra los primeros gastos. Trabajo nunca falta, lo que faltan son ganas de trabajar...
RAFAEL FABREGAT
CURIOSIDADES QUE NOS RODEAN - Creador Digital - 3.590 artículos - 2.329 seguidores.
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24 de agosto de 2019
16 de octubre de 2016
2225- UN FUTURO INCIERTO.
El Pentágono, sede del Departamento de Defensa de los EEUU, vaticina malos tiempos para la humanidad. Ese presentimiento lo tenemos muchos desde hace tiempo, pero alimentábamos la esperanza de que era algo lejano que ninguno de quienes vivimos en este momento llegaríamos a ver. Lamentablemente no parece que vaya a ser así. Debido a múltiples causas, el declive de la humanidad se acerca a pasos agigantados. La causa principal es la superpoblación y todos los problemas que de ello se derivan. Algunas religiones ayudan poco a estabilidad. Más bien al contrario, propugnan libertades que no hacen otra cosa más que empeorar una situación ya insostenible en muchos puntos del planeta. El año 1800 había en la Tierra 1.000 millones de indivíduos, la misma cifra que ahora es el aumento de la humanidad en solo 11 años.
Con este panorama, ¿les apetece ir a la playa?. El año 2.000 nuestro planeta tenía 6.000 millones de habitantes y a las 23:58 horas del día 30 de Octubre de 2011 nacía en Manila (Filipinas) Danica-Mae Camacho, el habitante 7.000.000.000. ¿Hasta cuando podrá aguantar nuestro planeta estas cifras de aumento?. Ya no es una cuestión de comida, que también, sino de orden. Si no revienta todo antes, se estima que para 2.030 habrá 8.500 millones de habitantes y un sin fin de megaciudades superiores a los 10 millones de habitantes con una creciente masa de desempleados, empobrecimiento y tensiones étnicas y religiosas, con crecimiento imparable de las redes criminales urbanas. Ese es el futuro que se nos avecina a marchas forzadas. La gente ya no muere de hambre en su tierra de origen, esperando el milagro. Ya no. Cada día cientos de pateras trasladan a los africanos hacia las costas de Europa y una vez allí se buscan la vida como pueden.
Lo mismo sucede en las fronteras de Estados Unidos con México y en otros lugares del mundo. También en Oriente las rebeliones se suceden, a pesar de estar penadas con la muerte en muchos lugares. Cuando el hambre aprieta no hay miedo a nada, pues nada hay que perder. Unas décadas atrás no había medios de comunicación y los traslados eran imposibles, pero hoy las noticias y la televisión vía satélite llega a los rincones más aislados del planeta. La gente sabe que hay otros mundos, otra forma mejor de vivir, países donde hay abundancia de todo lo que a ellos siempre les ha sido negado. Los propios padres son quienes aconsejan a sus hijos que marchen en busca de ese mundo mejor y ellos arriesgan la propia vida en busca de ese sueño. Tristemente solo la miseria les une a su tierra, pues allí no hay esperanzas de mejora.
El resultado de todo eso es que, incapaces de soportar esa afluencia de emigrantes, los países adelantados también se tambalean. El bienestar y la tranquilidad occidental, ganada con el esfuerzo de siglos de esfuerzo y penurias, también está condenada al fracaso. ¿Hasta donde podrá llegar la caridad y el apoyo al menesteroso?. No estamos preparados para atender un crecimiento insostenible como el que se da en los países del tercer mundo. Aquí hace ya muchas décadas que sabemos que no se pueden tener más hijos de los que podemos criar adecuadamente. Nuestros abuelos y tatarabuelos también fueron seis u ocho hermanos, pero aquello acabó porque se dieron cuenta que era inviable. Los pueblos atrasados han de darse cuenta que limitar la natalidad es una parte de la solución.
El crecimiento descontrolado de la población aumentará la pobreza y la desigualdad, al tiempo que crecerá también la separación entre ricos y pobres. ¿Hasta cuando puede durar este descontrol demográfico?. Megaciudades rodeadas de chabolas, en las que solo reinará la ley del más fuerte. A pesar de la baja natalidad que hay en los países occidentales, el aumento de población será quien acabe con nuestra cultura y con el mundo.
Y no solo por falta de comida, sino por la falta de trabajo, las guerras, el caos, las enfermedades y la muerte. Eso si a alguien no se le ocurre antes apretar el botón que nos haga saltar a todos por los aires. Porque esto no es una desgracia natural, como pueda ser un terremoto, un huracán o un tsunami, sino falta de sentido común...
En fin, no quiero amargaros más el día. Mientras todo eso se cuece en la olla de la humanidad, ¿que os parece si aprovechamos el domingo para ir a buscar unas setas y comernos después una buena paella de marisco o un buen asado?. Nosotros no podemos hacer nada. Que sea lo que Dios quiera...
RAFAEL FABREGAT
Con este panorama, ¿les apetece ir a la playa?. El año 2.000 nuestro planeta tenía 6.000 millones de habitantes y a las 23:58 horas del día 30 de Octubre de 2011 nacía en Manila (Filipinas) Danica-Mae Camacho, el habitante 7.000.000.000. ¿Hasta cuando podrá aguantar nuestro planeta estas cifras de aumento?. Ya no es una cuestión de comida, que también, sino de orden. Si no revienta todo antes, se estima que para 2.030 habrá 8.500 millones de habitantes y un sin fin de megaciudades superiores a los 10 millones de habitantes con una creciente masa de desempleados, empobrecimiento y tensiones étnicas y religiosas, con crecimiento imparable de las redes criminales urbanas. Ese es el futuro que se nos avecina a marchas forzadas. La gente ya no muere de hambre en su tierra de origen, esperando el milagro. Ya no. Cada día cientos de pateras trasladan a los africanos hacia las costas de Europa y una vez allí se buscan la vida como pueden.
Lo mismo sucede en las fronteras de Estados Unidos con México y en otros lugares del mundo. También en Oriente las rebeliones se suceden, a pesar de estar penadas con la muerte en muchos lugares. Cuando el hambre aprieta no hay miedo a nada, pues nada hay que perder. Unas décadas atrás no había medios de comunicación y los traslados eran imposibles, pero hoy las noticias y la televisión vía satélite llega a los rincones más aislados del planeta. La gente sabe que hay otros mundos, otra forma mejor de vivir, países donde hay abundancia de todo lo que a ellos siempre les ha sido negado. Los propios padres son quienes aconsejan a sus hijos que marchen en busca de ese mundo mejor y ellos arriesgan la propia vida en busca de ese sueño. Tristemente solo la miseria les une a su tierra, pues allí no hay esperanzas de mejora.
El resultado de todo eso es que, incapaces de soportar esa afluencia de emigrantes, los países adelantados también se tambalean. El bienestar y la tranquilidad occidental, ganada con el esfuerzo de siglos de esfuerzo y penurias, también está condenada al fracaso. ¿Hasta donde podrá llegar la caridad y el apoyo al menesteroso?. No estamos preparados para atender un crecimiento insostenible como el que se da en los países del tercer mundo. Aquí hace ya muchas décadas que sabemos que no se pueden tener más hijos de los que podemos criar adecuadamente. Nuestros abuelos y tatarabuelos también fueron seis u ocho hermanos, pero aquello acabó porque se dieron cuenta que era inviable. Los pueblos atrasados han de darse cuenta que limitar la natalidad es una parte de la solución.
El crecimiento descontrolado de la población aumentará la pobreza y la desigualdad, al tiempo que crecerá también la separación entre ricos y pobres. ¿Hasta cuando puede durar este descontrol demográfico?. Megaciudades rodeadas de chabolas, en las que solo reinará la ley del más fuerte. A pesar de la baja natalidad que hay en los países occidentales, el aumento de población será quien acabe con nuestra cultura y con el mundo.
Y no solo por falta de comida, sino por la falta de trabajo, las guerras, el caos, las enfermedades y la muerte. Eso si a alguien no se le ocurre antes apretar el botón que nos haga saltar a todos por los aires. Porque esto no es una desgracia natural, como pueda ser un terremoto, un huracán o un tsunami, sino falta de sentido común...
En fin, no quiero amargaros más el día. Mientras todo eso se cuece en la olla de la humanidad, ¿que os parece si aprovechamos el domingo para ir a buscar unas setas y comernos después una buena paella de marisco o un buen asado?. Nosotros no podemos hacer nada. Que sea lo que Dios quiera...
RAFAEL FABREGAT
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8 de septiembre de 2014
1504- EL CALIFATO UNIVERSAL.
Para ciertos personajes no es utopía, sino una meta a conseguir. Este predicamento es semilla que encuentra terreno fértil entre la población musulmana que vive fuera de sus países de origen y muchas veces en la marginación y por lo tanto en el odio. Con papeles o sin ellos, la crisis golpea a todos y de una manera especial a este tipo de emigrantes, que viven especialmente del mercadeo. Desde el "minbar" de mezquitas instaladas en locales con condiciones precarias, pastores extremistas predican muchas veces que solo hay dos clases de personas: ellos y los demás.
No hay medias tintas. Para ellos las cosas son "halal" o "haram" y aprovechan el rechazo de alguna parte de la sociedad para implantar su doctrina. El marroquí Omar Chara, presidente de la Asociación Cultural Árabe Atlas, advierte a los compañeros marroquíes que un dí eligieron compartir su vida con los españoles, que no se dejen engañar por estas predicaciones radicales y xenófobas. Alertando del peligro de una inestabilidad social peligrosa, sentencia que cualquier musulmán que viva en el mundo occidental puede ser una célula terrorista durmiente.
Es una llamada de atención, pero no por ello deja de ser preocupante. En España, como en Europa, vivimos en una sociedad democrática y liberal que en ningún modo gustaría de aplicar soluciones expeditivas como las utilizadas en los siglos XV y XVII. Esperamos y rezamos a Alá y a Jesucristo, para que no se repitan. Intolerantes los hay en todas las partes del mundo, pero la mayoría de los españoles anhelamos convivir en paz con todos los que han elegido nuestro país para vivir, sea cual sea su origen y religión. Está claro que el cualquier corriente de pensamiento hay radicales que predican y buscan el conflicto, pero son una minoría.
Lo realmente importante es que la gente de bien no escuche su llamada y que sepa convivir en paz con aquellos que les acogen con los brazos abiertos. Este efecto llamada a la Yihad encuentra fácil respuesta entre los más desfavorecidos, pero son justamente ellos quienes deben comprender que solo desde la paz puede encontrarse el mejor camino para todos. La semilla del odio, especialmente sembrada desde países como Arabia Saudí, persigue el califato universal, denigra a la mujer y no tiene soluciones económicas para quienes solo buscan mejorar su vida y la de sus familias.
La crisis, repito, nos ha golpeado a todos y especialmente a los emigrantes, pero no por ello tienen que estar abocados al odio y a la perversión de ideas totalitarias. La crisis se combate con trabajo y sufrimiento. Este mal momento no será para siempre y un día no muy lejano saldremos a flote, como ya se salió en otros tiempos de cosas peores. Hay que tener fe y constancia. En Dios y Alhâ, que son sin duda una misma cosa. El espíritu de trabajo y resignación puede con todo. Somos muchos los que empezamos de cero.
Cuando un musulmán, marroquí o de cualquier otra nacionalidad, se siente rechazado o no ve salida, el imán partidario de la yihad le ofrece ayuda y sobre todo le promete felicidad eterna. El resultado, dice Omar Chara, son células terroristas durmientes en potencia. Sin duda una exageración que, de buena fe, pretende alertar sobre un peligro que podría pasar de la idea a la realidad. Son ya varios los periódicos que las últimas semanas están alertando sobre la cruzada que el extremismo islámico está llevando en nuestro país. Cataluña es el epicentro de esta corriente, por ser con diferencia la que más emigrantes musulmanes acoge.
Los congresos salafistas están aumentando de forma alarmante en España y las autoridades occidentales ya están pendientes de ello. Que Cataluña se ha convertido en la capital del yihadismo en España y en todo el Mediterráneo es algo ya conocido fuera de nuestras fronteras, especialmente en Europa y Norteamérica. También de las autoridades catalanas, que ya están estudiando medidas para facilitar la expulsión de los imanes que animan a sus fieles a una guerra santa. De hecho el Ayuntamiento de Lérida ya ha cerrado la mezquita del imán Houzi por supuesto "exceso de aforo". Mejor sería que, tal como predica el Corán, se trabajara para implantar el islám de la misericordia, de la convivencia y de la paz.
RAFAEL FABREGAT
No hay medias tintas. Para ellos las cosas son "halal" o "haram" y aprovechan el rechazo de alguna parte de la sociedad para implantar su doctrina. El marroquí Omar Chara, presidente de la Asociación Cultural Árabe Atlas, advierte a los compañeros marroquíes que un dí eligieron compartir su vida con los españoles, que no se dejen engañar por estas predicaciones radicales y xenófobas. Alertando del peligro de una inestabilidad social peligrosa, sentencia que cualquier musulmán que viva en el mundo occidental puede ser una célula terrorista durmiente.
Es una llamada de atención, pero no por ello deja de ser preocupante. En España, como en Europa, vivimos en una sociedad democrática y liberal que en ningún modo gustaría de aplicar soluciones expeditivas como las utilizadas en los siglos XV y XVII. Esperamos y rezamos a Alá y a Jesucristo, para que no se repitan. Intolerantes los hay en todas las partes del mundo, pero la mayoría de los españoles anhelamos convivir en paz con todos los que han elegido nuestro país para vivir, sea cual sea su origen y religión. Está claro que el cualquier corriente de pensamiento hay radicales que predican y buscan el conflicto, pero son una minoría.
Lo realmente importante es que la gente de bien no escuche su llamada y que sepa convivir en paz con aquellos que les acogen con los brazos abiertos. Este efecto llamada a la Yihad encuentra fácil respuesta entre los más desfavorecidos, pero son justamente ellos quienes deben comprender que solo desde la paz puede encontrarse el mejor camino para todos. La semilla del odio, especialmente sembrada desde países como Arabia Saudí, persigue el califato universal, denigra a la mujer y no tiene soluciones económicas para quienes solo buscan mejorar su vida y la de sus familias.
La crisis, repito, nos ha golpeado a todos y especialmente a los emigrantes, pero no por ello tienen que estar abocados al odio y a la perversión de ideas totalitarias. La crisis se combate con trabajo y sufrimiento. Este mal momento no será para siempre y un día no muy lejano saldremos a flote, como ya se salió en otros tiempos de cosas peores. Hay que tener fe y constancia. En Dios y Alhâ, que son sin duda una misma cosa. El espíritu de trabajo y resignación puede con todo. Somos muchos los que empezamos de cero.
Cuando un musulmán, marroquí o de cualquier otra nacionalidad, se siente rechazado o no ve salida, el imán partidario de la yihad le ofrece ayuda y sobre todo le promete felicidad eterna. El resultado, dice Omar Chara, son células terroristas durmientes en potencia. Sin duda una exageración que, de buena fe, pretende alertar sobre un peligro que podría pasar de la idea a la realidad. Son ya varios los periódicos que las últimas semanas están alertando sobre la cruzada que el extremismo islámico está llevando en nuestro país. Cataluña es el epicentro de esta corriente, por ser con diferencia la que más emigrantes musulmanes acoge.
Los congresos salafistas están aumentando de forma alarmante en España y las autoridades occidentales ya están pendientes de ello. Que Cataluña se ha convertido en la capital del yihadismo en España y en todo el Mediterráneo es algo ya conocido fuera de nuestras fronteras, especialmente en Europa y Norteamérica. También de las autoridades catalanas, que ya están estudiando medidas para facilitar la expulsión de los imanes que animan a sus fieles a una guerra santa. De hecho el Ayuntamiento de Lérida ya ha cerrado la mezquita del imán Houzi por supuesto "exceso de aforo". Mejor sería que, tal como predica el Corán, se trabajara para implantar el islám de la misericordia, de la convivencia y de la paz.RAFAEL FABREGAT
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28 de julio de 2014
1459- UNA FECHA HISTÓRICA.
Algunos han querido que el día 9 de Noviembre del año 2014 sea, para españoles y separatistas catalanes, una fecha histórica. Lo que no sabe absolutamente nadie es lo que va a pasar ese día, pero nada bueno sin duda. Lo que se pide, lo que se busca, no es legal ni del agrado de ningún español y por lo tanto, mucho me temo que lo que suceda será de duro recuerdo para muchos. Muchas son las opciones y decisiones que podrán tomarse ese día, pero será muy difícil que haya alguna que satisfaga a todos. Es fácil jugar, apostando tan solo el bienestar de los demás. No debería de ser así. El día 10 los trabajadores al trabajo y los culpables de lo que suceda a donde corresponda.
Lo que no puede ser de ninguna manera, es que el día 10 de Noviembre de 2014 sea un día cualquiera. Sí para los trabajadores, para la gente corriente, pero no para los que jueguen la partida. Será un momento político, grave y trascendental. Alguien ha propuesto un órdago que jugarán cuatro rufianes que nada tienen que perder... Nada ponen de su bolsillo y si pierden el juego, pretenden quedar como están. No debería de ser así. Es su mejor baza, su picaresca, el engaño a los más débiles. Si ganan la partida ganan ellos, pero si la pierden pierde la gente normal, la que depende de una nómina o ayuda social, que puede incluso llegar a perderse.
Eso es lo que no puede ser. El que apuesta es quien debe poner sobre la mesa el valor de lo jugado. Para ellos la apuesta es el nacimiento de un nuevo país y por lo tanto su presidencia y gobernación. Por lo tanto al final de la partida debe haber un sillón presidencial o una celda en el más profundo de los calabozos. Lo que no puede ser es que llegue el día 10 y que todo siga igual. Eso es lo que la gente y especialmente los catalanes no deben permitir. Eso sería un fraude a su honor y una burla a su confianza. Pase lo que pase ese día 9, algo tiene que cambiar. Para bien o para mal tiene que haber cambios. Es lo que esperan todos aquellos que confían en los fulleros.
Jugar sin apostar nada no tiene mérito ni emoción. En los bares, los que no quieren apostar dinero se juegan como mínimo la consumición. Pues bien, que hagan ellos lo mismo. Por lo que se dice, para ese día se espera que haya entre 5 y 10 millones de "consumición". ¿Alguno de los jugadores (Artur Mas, Oriol Junqueras, etc.) los ha puesto sobre la mesa, de su propio patrimonio?. No iréis a decirme que, con lo mal que está la economía nacional y especialmente la catalana, han esquilmado de la caja de los recortes los millones necesarios para jugar esa partida... ¡Ay Señor!. Recortes en sanidad, en educación, en ayuda social y ellos jugando a presidentes nacionales...
En fin, ¡si los catalanes están conformes...! Yo siempre digo y es verdad, que los conozco bien desde hace más de 40 años y me consta que saben lo que hacen. Digo, claro está, la gente normal y corriente, la trabajadora, no los sinvergüenzas que gobiernan. Esos, ¡solo se conocen entre ellos...! Los catalanes con los que yo he tratado, que son muchos y todos ellos trabajadores, son gente a la que no le importa madrugar y llegar tarde a casa si hay un duro a ganar. La mayoría simples autónomos, con muchas horas de trabajo y pocas de descanso. Gente a la que no agradan los pillos y por tanto los políticos, que son una misma cosa. Trabajar como burros para que otros se lleven el beneficio, ¡ni hablar!.
Desde luego, no es plan. El catalán de toda la vida, el que yo conozco, sabe muy bien lo que le conviene. El problema no está con ellos, sino con los advenedizos. No me refiero a los trabajadores que llegaron de otras comunidades españolas décadas atrás, sino de los extranjeros espabilados que llegaron en tiempos de vacas gordas y que, conocido el pesebre fácil, no quieren perder sus prebendas y mucho menos retornar a la miseria de sus países de origen. Esos son los principales apoyos de esta sinrazón, los que nada tienen que perder tampoco. No son ellos los que apuestan en esta partida. Ni siquiera los millones que se necesitan antes de repartir las cartas. Esos no pagan ni siquiera impuestos... ¡pero votan!.
Visto todo lo anterior, ¿qué creen ustedes que sucederá el día 9 de Noviembre de 2014?. ¿Empate a tantos?. No, por favor, empate no. Cualquier solución menos que la cosa se quede como está. Si empatan dentro de cuatro días estaremos como estamos. No, no... Sobre el mullido sillón presidencial o al calabozo, pero queremos que ese día pase algo y que sea definitivo. Ya hemos perdido bastante tiempo con la dichosa crisis, con los chupasangre que la han provocado y con todas las felonías inventadas al amparo de la misma. ¡¡ Ya está bien !!.
RAFAEL FABREGAT
Lo que no puede ser de ninguna manera, es que el día 10 de Noviembre de 2014 sea un día cualquiera. Sí para los trabajadores, para la gente corriente, pero no para los que jueguen la partida. Será un momento político, grave y trascendental. Alguien ha propuesto un órdago que jugarán cuatro rufianes que nada tienen que perder... Nada ponen de su bolsillo y si pierden el juego, pretenden quedar como están. No debería de ser así. Es su mejor baza, su picaresca, el engaño a los más débiles. Si ganan la partida ganan ellos, pero si la pierden pierde la gente normal, la que depende de una nómina o ayuda social, que puede incluso llegar a perderse.
Eso es lo que no puede ser. El que apuesta es quien debe poner sobre la mesa el valor de lo jugado. Para ellos la apuesta es el nacimiento de un nuevo país y por lo tanto su presidencia y gobernación. Por lo tanto al final de la partida debe haber un sillón presidencial o una celda en el más profundo de los calabozos. Lo que no puede ser es que llegue el día 10 y que todo siga igual. Eso es lo que la gente y especialmente los catalanes no deben permitir. Eso sería un fraude a su honor y una burla a su confianza. Pase lo que pase ese día 9, algo tiene que cambiar. Para bien o para mal tiene que haber cambios. Es lo que esperan todos aquellos que confían en los fulleros.
Jugar sin apostar nada no tiene mérito ni emoción. En los bares, los que no quieren apostar dinero se juegan como mínimo la consumición. Pues bien, que hagan ellos lo mismo. Por lo que se dice, para ese día se espera que haya entre 5 y 10 millones de "consumición". ¿Alguno de los jugadores (Artur Mas, Oriol Junqueras, etc.) los ha puesto sobre la mesa, de su propio patrimonio?. No iréis a decirme que, con lo mal que está la economía nacional y especialmente la catalana, han esquilmado de la caja de los recortes los millones necesarios para jugar esa partida... ¡Ay Señor!. Recortes en sanidad, en educación, en ayuda social y ellos jugando a presidentes nacionales...
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| El que manda, el que lleva las riendas y el que siempre tira del carro. |
Desde luego, no es plan. El catalán de toda la vida, el que yo conozco, sabe muy bien lo que le conviene. El problema no está con ellos, sino con los advenedizos. No me refiero a los trabajadores que llegaron de otras comunidades españolas décadas atrás, sino de los extranjeros espabilados que llegaron en tiempos de vacas gordas y que, conocido el pesebre fácil, no quieren perder sus prebendas y mucho menos retornar a la miseria de sus países de origen. Esos son los principales apoyos de esta sinrazón, los que nada tienen que perder tampoco. No son ellos los que apuestan en esta partida. Ni siquiera los millones que se necesitan antes de repartir las cartas. Esos no pagan ni siquiera impuestos... ¡pero votan!.
Visto todo lo anterior, ¿qué creen ustedes que sucederá el día 9 de Noviembre de 2014?. ¿Empate a tantos?. No, por favor, empate no. Cualquier solución menos que la cosa se quede como está. Si empatan dentro de cuatro días estaremos como estamos. No, no... Sobre el mullido sillón presidencial o al calabozo, pero queremos que ese día pase algo y que sea definitivo. Ya hemos perdido bastante tiempo con la dichosa crisis, con los chupasangre que la han provocado y con todas las felonías inventadas al amparo de la misma. ¡¡ Ya está bien !!.
RAFAEL FABREGAT
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2 de mayo de 2014
1361- EN BUSCA DEL MILAGRO.
El hambre y la desesperación no conocen caminos ni fronteras. Bien lo saben los centroafricanos que buscan llegar a Europa, cruzando el mar Mediterráneo por medio de pateras, o a través de las alambradas fronterizas de Ceuta y Melilla (España). Una doble valla plagada de alambres de cuchillas que solo gente desesperada se atreve a desafiar.
Por increíble que parezca, algunos no solo escalan las alambradas, sino que también cruzan el campo de alambre con cuchillas que separa las mismas. Lo mismo sucede con los sudamericanos que intentan llegar a los Estados Unidos a través del desierto de Arizona. En ambos casos arriesgan su libertad y la propia vida, en busca de un bienestar que raras veces existe para ellos... Para las gentes centro-africanas, llegar a orillas del Mediterráneo supone a veces dos o tres años de penalidades a través del continente africano, un abuso por parte de las mafias que les guían a cambio de las pertenencias de toda su familia, acompañadas de créditos que deberán pagar en el caso de que la suerte acompañe al viajero.
Caminando meses y meses a través de duros parajes, muchas veces sin caminos y con temperaturas superiores a los 45ºC. Para los africanos el destino son las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla pero, para llegar a ellas, no bastan los años de penalidades y el sacrificio de toda una familia. Allí espera una alambrada plagada de pinchos y cuchillas que solo un 5% logra escalar.
Los sudamericanos no lo tienen más fácil. También la policía norteamericana patrulla noche y día una larguísima frontera difícil de superar. Sin embargo, para quienes consiguen traspasarla, pisar tierra estadounidense no es ni mucho menos alcanzar el Paraíso. Detrás de esa espinosa valla esperan tierras desérticas, muchas veces imposibles de superar. Las vergonzantes decenas de vidas que se cobra este desierto de Arizona mensualmente quiere ahora paliarse mediante postes emisores de una señal de emergencia que, alimentados con energía solar, avisarán vía satélite y con un simple pulsador cuando los emigrantes se sientan desfallecer.
Se han instalado un buen número de ellos en lugares de tráfico regular y peligro potencial. Presionando el pulsador que hay en el poste, éste emitirá una señal a la central y un equipo médico provisto también de agua y comida se personará en breve espacio de tiempo en el lugar requerido. El problema para el emigrante es que con ellos viajará también una patrulla que se hará cargo del viajero y la aventura habrá terminado, pero al menos habrá salvado la vida. Esa es la triste aventura que espera a quienes escucharon un día que la vida en Norteamérica y en Europa era como estar en el Paraíso Terrenal. Es cierto que, el que encuentre trabajo, ganará diez veces más que en su lugar de origen pero...
1º).- Probablemente no lo encontrará y
2º).- También la vida es diez veces mas cara, lo cual impedirá el ahorro que se pretende.
Y es que los milagros no existen...
Uno de cada cuatro españoles no encuentra trabajo, lo que quiere decir que estas gentes que arriesgan su vida por llegar a nuestro país no conoce la realidad. Las mismas mafias que les acercan a la frontera española les explotan hablándoles de un bienestar que solo existe para los cuatro ricos de siempre. Una burda mentira a fin de sacarles las escasas pertenencias que poseen los desgraciados caminantes. Es cierto que de vez en cuando algunos de los que llegan encuentran trabajo y pueden incluso enviar alguna pequeña cantidad de dinero a sus familias, pero apenas si el 4/1000. También a Europa llegaron las vacas flacas y el ficticio bienestar que disfrutamos unos años atrás se ha esfumado. Los tiempos cambian, siempre fue así y así seguirá siendo...
RAFAEL FABREGAT
Por increíble que parezca, algunos no solo escalan las alambradas, sino que también cruzan el campo de alambre con cuchillas que separa las mismas. Lo mismo sucede con los sudamericanos que intentan llegar a los Estados Unidos a través del desierto de Arizona. En ambos casos arriesgan su libertad y la propia vida, en busca de un bienestar que raras veces existe para ellos... Para las gentes centro-africanas, llegar a orillas del Mediterráneo supone a veces dos o tres años de penalidades a través del continente africano, un abuso por parte de las mafias que les guían a cambio de las pertenencias de toda su familia, acompañadas de créditos que deberán pagar en el caso de que la suerte acompañe al viajero.
Caminando meses y meses a través de duros parajes, muchas veces sin caminos y con temperaturas superiores a los 45ºC. Para los africanos el destino son las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla pero, para llegar a ellas, no bastan los años de penalidades y el sacrificio de toda una familia. Allí espera una alambrada plagada de pinchos y cuchillas que solo un 5% logra escalar.
Los sudamericanos no lo tienen más fácil. También la policía norteamericana patrulla noche y día una larguísima frontera difícil de superar. Sin embargo, para quienes consiguen traspasarla, pisar tierra estadounidense no es ni mucho menos alcanzar el Paraíso. Detrás de esa espinosa valla esperan tierras desérticas, muchas veces imposibles de superar. Las vergonzantes decenas de vidas que se cobra este desierto de Arizona mensualmente quiere ahora paliarse mediante postes emisores de una señal de emergencia que, alimentados con energía solar, avisarán vía satélite y con un simple pulsador cuando los emigrantes se sientan desfallecer.
Se han instalado un buen número de ellos en lugares de tráfico regular y peligro potencial. Presionando el pulsador que hay en el poste, éste emitirá una señal a la central y un equipo médico provisto también de agua y comida se personará en breve espacio de tiempo en el lugar requerido. El problema para el emigrante es que con ellos viajará también una patrulla que se hará cargo del viajero y la aventura habrá terminado, pero al menos habrá salvado la vida. Esa es la triste aventura que espera a quienes escucharon un día que la vida en Norteamérica y en Europa era como estar en el Paraíso Terrenal. Es cierto que, el que encuentre trabajo, ganará diez veces más que en su lugar de origen pero...1º).- Probablemente no lo encontrará y
2º).- También la vida es diez veces mas cara, lo cual impedirá el ahorro que se pretende.
Y es que los milagros no existen...
Uno de cada cuatro españoles no encuentra trabajo, lo que quiere decir que estas gentes que arriesgan su vida por llegar a nuestro país no conoce la realidad. Las mismas mafias que les acercan a la frontera española les explotan hablándoles de un bienestar que solo existe para los cuatro ricos de siempre. Una burda mentira a fin de sacarles las escasas pertenencias que poseen los desgraciados caminantes. Es cierto que de vez en cuando algunos de los que llegan encuentran trabajo y pueden incluso enviar alguna pequeña cantidad de dinero a sus familias, pero apenas si el 4/1000. También a Europa llegaron las vacas flacas y el ficticio bienestar que disfrutamos unos años atrás se ha esfumado. Los tiempos cambian, siempre fue así y así seguirá siendo...
RAFAEL FABREGAT
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9 de enero de 2014
1227- DELINCUENCIA EXTRANJERA.
Que las cárceles españolas están saturadas lo sabemos todos, como también sabemos que una tercera parte de los presos son extranjeros. Personalmente no pensaba yo que los emigrantes que llegan diariamente, por cielo, mar, o a través de nuestras fronteras, eran delincuentes potenciales pero, visto lo visto, creo que habré de cambiar de opinión.
Conociendo lo que fue en otros tiempos (y también en el presente) la emigración española, pensaba yo, "povero infelice", que los emigrantes venían a ganarse la vida trabajando honradamente pero, muchos de ellos, parece que no llevaron nunca esas intenciones. La población penitenciaria en España es actualmente de 65.000 personas, de las cuales 20.000 son extranjeros (31%).
Me pregunto yo y nos preguntamos muchos si estos delincuentes no podrían cumplir las condenas en su país. No es suficiente con soportar sus fechorías que, encima, tenemos que alimentarles. ¡Que se jodan!.
Me pregunto yo y nos preguntamos muchos si estos delincuentes no podrían cumplir las condenas en su país. No es suficiente con soportar sus fechorías que, encima, tenemos que alimentarles. ¡Que se jodan!.
Según tengo entendido, nuestras cárceles son demasiado cómodas, casi equiparables a un hotel.
Buena cocina, piscina, gimnasio, cine y amplios salones de TV en color. Para más burla a la salida cobran una paga y les espera una pensión mensual por desempleo... ¡Vaya cachondeo!. Nada, nada, que marchen a sus países, donde les espera sin duda el tratamiento que merecen y además no tendremos que soportar el gasto que infringen a nuestra comunidad. Basura de gentuza que ni los suyos soportan, pero que cada palo aguante su vela.
Debido seguramente al pésimo momento económico que estamos atravesando en España, la población reclusa está aumentando a razón de 1.000 indivíduos trimestrales, lo que se está convirtiendo en un verdadero problema para las Instituciones Penitenciarias.
Debido seguramente al pésimo momento económico que estamos atravesando en España, la población reclusa está aumentando a razón de 1.000 indivíduos trimestrales, lo que se está convirtiendo en un verdadero problema para las Instituciones Penitenciarias.
Desde mi punto de vista esta "mierda" no es la que nos llega con patera vía marítima, ni tampoco la que desafía las cuchillas de las alambradas de Ceuta y Melilla. La auténtica "mierda", cuya intención no es otra que la de delinquir, viene tranquilamente por carretera o, más cómodos aún, en vuelo regular.
Ahí es donde habrían de estar colocadas las alambradas con cuchillas, porque nada podemos decir del que viene a ganarse la vida honradamente, pero sí del que solo viene a robar. ¡Que se queden en su país!.
Y lo más gracioso es que, si les pillan y les acompañan a la frontera, al día siguiente vuelven a estar en España. ¡Como las moscas a la miel!. ¿Qué tenemos, que les gusta tanto?. Pues yo se lo diré: gobierno débil, policía permisiva y cárceles cómodas. Eso sin contar el trato descriminatorio a favor de los extranjeros ya que, cuando un español es condenado a una pena superior a dos años entra irremisiblemente en la cárcel, mientras que los extranjeros que son condenados a pena inferior a seis años se les expulsa inmediatamente sin haber cumplido pena alguna. Así pues delinquen impunemente puesto que lo máximo que puede pasarles es que les manden a su país con billete pagado. ¿No es este un trato injusto y descriminatorio?. ¿Qué clase de justicia es esta?.
El resultado de toda esta injusticia es que, como se ha dicho anteriormente, a pesar de tanta benevolencia la tercera parte de los reclusos en cárceles españolas son extranjeros. Sería deseable un cambio en la legislación que impidiera que los presos exiliados pudieran entrar nuevamente en España al día siguiente de ser expulsados. Si tenemos en cuenta la población nacional y extranjera del país resulta que, proporcionalmente, los emigrantes que nos llegan son cinco veces más delincuentes que los nacionales.
El resultado de toda esta injusticia es que, como se ha dicho anteriormente, a pesar de tanta benevolencia la tercera parte de los reclusos en cárceles españolas son extranjeros. Sería deseable un cambio en la legislación que impidiera que los presos exiliados pudieran entrar nuevamente en España al día siguiente de ser expulsados. Si tenemos en cuenta la población nacional y extranjera del país resulta que, proporcionalmente, los emigrantes que nos llegan son cinco veces más delincuentes que los nacionales.
La sociedad española tiene claro que cada día que pasa aumentan las bandas de extranjeros que van a delinquir a países más ricos y con leyes más permisivas que sus países de origen. El resultado es la ola de robos en naves industriales y chalets o la de vehículos de gama alta.
Esto nos indica claramente que buena parte de la inmigración que recibimos no son gente trabajadora que busca mejores condiciones de vida, sino delincuentes habituales que, acorralados en sus países de origen, buscan nuevos horizontes donde cometer sus fechorías. ¡Éramos pocos y parió la abuela...! No es bastante el momento de crisis que estamos atravesando, que nos faltaba ser comedero de todos los ladrones de Europa y más allá.
Esto nos indica claramente que buena parte de la inmigración que recibimos no son gente trabajadora que busca mejores condiciones de vida, sino delincuentes habituales que, acorralados en sus países de origen, buscan nuevos horizontes donde cometer sus fechorías. ¡Éramos pocos y parió la abuela...! No es bastante el momento de crisis que estamos atravesando, que nos faltaba ser comedero de todos los ladrones de Europa y más allá.
Se dice que los mejor organizados son los rumanos y kosovares, procedentes de países que han tenido guerras recientes y donde la vida de los demás y hasta la suya propia no tiene apenas valor alguno, lo que da explicación a sus brutales actuaciones. Dato curioso es que los presos extranjeros ha aumentado en los últimos 5 años el 150%.
Solo en el último año han ingresado (aprox.) 2000 personas en las cárceles españolas, de las cuales 1600 (80%) eran extranjeros. Los datos indican que la mayor parte de estos reclusos son marroquíes, seguidos de colombianos, rumanos y argelinos. Los que llegan en pateras procedentes de países centro-africanos no son delincuentes, sino gente que intenta mejorar las condiciones propias y las de los suyos que quedaron en sus países de origen. Los delincuentes profesionales entran legalmente en nuestro país y lo hacen en cómodos medios de comunicación. A nadie le molesta la gente que emigra para mejorar sus condiciones de vida pero, por su situación geográfica, España sufre una lacra de dimensiones preocupantes que alguien tendrá que corregir.
RAFAEL FABREGAT
Solo en el último año han ingresado (aprox.) 2000 personas en las cárceles españolas, de las cuales 1600 (80%) eran extranjeros. Los datos indican que la mayor parte de estos reclusos son marroquíes, seguidos de colombianos, rumanos y argelinos. Los que llegan en pateras procedentes de países centro-africanos no son delincuentes, sino gente que intenta mejorar las condiciones propias y las de los suyos que quedaron en sus países de origen. Los delincuentes profesionales entran legalmente en nuestro país y lo hacen en cómodos medios de comunicación. A nadie le molesta la gente que emigra para mejorar sus condiciones de vida pero, por su situación geográfica, España sufre una lacra de dimensiones preocupantes que alguien tendrá que corregir.
RAFAEL FABREGAT
28 de junio de 2013
1059- LA DISCRIMINACIÓN RACIAL.
Excuso decir que el racismo es una actitud discriminatoria hacia gentes de aspecto o costumbres diferentes a las nuestras.
Quienes discriminan consideran normalmente que hay una escala de categorias humanas diferentes y que éstas son fácilmente diferenciables, en base al aspecto o color de su piel y muy especialmente a sus costumbres y tradiciones.
Naturalmente el diferente color de la piel de los indivíduos viene determinado por la adaptación climática que el cuerpo realiza,
Esta adaptación se produce según la zona en la que esta raza se ha desarrollado milenios, por lo que este aspecto nada tiene que ver con el comportamiento que se adquiere posteriormente y que se produce según la cultura del entorno y enseñanzas recibidas en los años de desarrollo y educación.
Esta adaptación se produce según la zona en la que esta raza se ha desarrollado milenios, por lo que este aspecto nada tiene que ver con el comportamiento que se adquiere posteriormente y que se produce según la cultura del entorno y enseñanzas recibidas en los años de desarrollo y educación.
Por las condiciones de vida y subsistencia del ser humano a lo largo de la historia, éste tiene cierta tendencia natural a la xenofobia, que no es otra cosa que el miedo o rechazo a quien llega de fuera con aspecto o comportamientos diferentes. El sentido de autodefensa detecta que se está frente a un indivíduo extraño y que, como mínimo, debe de estarse alerta a cualquier comportamiento que pueda entrañar un riesgo. No tiene pues nada de malo o extraño, que el primer instinto natural sea de alarma.
Sin embargo el sentido común es el que debe prevalecer a la hora de valorar si hay motivo o no de preocupación ya que, con demasiada frecuencia, el peligro es tan posible o más que nos llegue de las gentes que están en nuestro entorno más inmediato, que no de aquellas que vengan de fuera.
Sin embargo el sentido común es el que debe prevalecer a la hora de valorar si hay motivo o no de preocupación ya que, con demasiada frecuencia, el peligro es tan posible o más que nos llegue de las gentes que están en nuestro entorno más inmediato, que no de aquellas que vengan de fuera.
Hay que considerar que estas personas que vienen de otros países también llegan a un entorno que pueden considerar hostil y no estando integrados, tienen muchos más motivos que nosotros para tener preocupación por su integridad.
La diferencia, eso sí, es que para ellos es una situación buscada y por tanto aceptada de antemano, mientras que para el autóctono es nueva y desconocida. A la xenofobia se une también la aporofobia, que es el rechazo natural a la gente sin recursos. La mente asocia al rico como una posible fuente de ingresos y al pobre como alguien al que, de una u otra forma, tienes que ayudar a subsistir.
Es natural pues que instintivamente se prefiera recibir a gente con posibilidades, puesto que su llegada puede generar beneficios. No es pues un comportamiento racial, como algunos entienden, sino una autodefensa inconsciente del indivíduo ante el peligro de merma en sus recursos. Otra cosa diferente es la discriminación racial, en la que se rehusa a asociarse con personas de etnia diferente, aunque también estamos hablando de una especie de escudo frente a ideas distintas a las nuestras. De todas formas esto no es nada nuevo. Ya en la antigüedad los textos de las diferentes religiones ya presentaban episodios de segregación. El racismo ha servido en múltiples ocasiones para justificar la esclavitud y crímenes contra la humanidad de proporciones gigantescas. Todavía en el siglo XIX se usó para legitimar las conquistas imperialistas de territorios extranjeros y los miles de muertes que sucedieron a estos episodios.
Demasiada gente que se llama humana, son verdaderos diablos que no merecen llamarse personas. Gente para quienes la vida y el dolor de los demás no tiene valor alguno.
Es natural pues que instintivamente se prefiera recibir a gente con posibilidades, puesto que su llegada puede generar beneficios. No es pues un comportamiento racial, como algunos entienden, sino una autodefensa inconsciente del indivíduo ante el peligro de merma en sus recursos. Otra cosa diferente es la discriminación racial, en la que se rehusa a asociarse con personas de etnia diferente, aunque también estamos hablando de una especie de escudo frente a ideas distintas a las nuestras. De todas formas esto no es nada nuevo. Ya en la antigüedad los textos de las diferentes religiones ya presentaban episodios de segregación. El racismo ha servido en múltiples ocasiones para justificar la esclavitud y crímenes contra la humanidad de proporciones gigantescas. Todavía en el siglo XIX se usó para legitimar las conquistas imperialistas de territorios extranjeros y los miles de muertes que sucedieron a estos episodios.
Demasiada gente que se llama humana, son verdaderos diablos que no merecen llamarse personas. Gente para quienes la vida y el dolor de los demás no tiene valor alguno.
Eso desde el punto de vista personal, ya que desde el institucional es una paradoja de una desvergüenza sin límites que, justamente los países que más han abusado de la esclavitud, del imperialismo y del colonialismo a lo largo de la historia, sean justamente quienes ahora pregonen su rechazo a toda forma de discriminación.
Países que se han hecho ricos y grandes en extensión y que, ya dentro del siglo XXI, aún mantienen el dominio en decenas de países disfrazados de estados asociados u otras definiciones que no hacen otra cosa que disimular sus verdaderos intereses. ¿Acaso ignoran que todo está escrito y a disposición del conocimiento de generaciones presentes y futuras?.
Actualmente todos alardeamos de modernos y liberales pero en realidad, a nivel personal y más aún como países, queremos mantener nuestros privilegios y especialmente estos últimos, el dominio estratégico de determinadas zonas del planeta.
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| Prohibido vender cerveza a los indios. |
Pura mascarada de unos y otros puesto que nadie quiere renunciar a nada en favor de aquellos que sufren por color, sexo o costumbres diferentes. Esta diferenciación viene dada especialmente por las creencias religiosas de unos y otros, ya que fueron las diferentes religiones las primeras que sembraron las prohibiciones a la mezcla de razas y del mestizaje consiguiente.
Como en tantas cosas de la vida, el poder político y el religioso han sido desde siempre los causantes de episodios discriminatorios. Quienes ahora pregonan actitudes de libertad, han sido históricamente los que siempre propugnaron la xenofobia y comportamientos separatistas.
¿Quién facilitó y utilizó la esclavitud en beneficio propio durante siglos?. No hace falta recordar que, en el país que dice tener las mayores libertades, hasta 1.965 miles de niños negros no podían estudiar en las mismas escuelas que los blancos y sus padres no podían entrar en determinados bares, acceder a servicios públicos y mucho menos votar.
![]() |
| Fuente para gente de color. |
¡Por favor!. ¿Acaso creen algunos que el resto de la humanidad es ignorante y además imbécil?. Pues parece que sí. Eso creen. Tras prohibirse la esclavitud, en EEUU los negros todavía tardaron un siglo en ser libres de verdad. Me refiero naturalmente a tener los mismos derechos y libertades que disfrutaba la gente de raza blanca y, por supuesto, los mismos Derechos Civiles. Eso en el supuesto que ya lo hayan logrado, que no lo tengo muy claro. Negar esa realidad es el mayor gesto de discriminación racial que puede hacerse en estos momentos. Para avanzar el primer paso es reconocer los propios errores; el segundo enmendarlos...
RAFAEL FABREGAT
RAFAEL FABREGAT
9 de junio de 2013
1037- EL ALTO PRECIO DE LOS SUEÑOS.
La familia de Ibrahim tiene sus raíces en la aldea de Fandene, situada a 4 Km. de Thies, de unos 500 habitantes escasos. Sus padres murieron y él vive en la casa familiar con su mujer, Aminata y sus cuatro hijos, pues sus hermanos marcharon a Thies. Encontrar el sustento diario para los suyos es cada día más complicado y la crisis política que azota Senegal es otro inconveniente más. Ante las expectativas de las que le habla su primo Mamadou, decide probar suerte en unas tierras que todos resumen con la palabra Europa, como si todos los países que la conforman fueran de idénticas características.
En este último año ha conseguido reunir una exigua cantidad de Francos que espera le sean suficientes para llegar al continente europeo y a partir de ese momento el todopoderoso Al-láh ya proveerá.
Ibrahim abraza a su mujer y a sus hijos prometiéndoles noticias a la mayor brevedad posible y se encamina hacia Thies que, con algo más de 300.000 habitantes, es la tercera ciudad más importante del país.
Allí tiene amigos que le facilitarán plaza en una de las pirogues (pateras). Los constructores trabajan a destajo pero la demanda de pasaje es elevada y no hay sitio para todos. Ibrahim no es pobre de solemnidad pues ha conseguido reunir dinero para el viaje y alimentos necesarios para la travesía, pero quiere una vida mejor para su familia y marcha con la esperanza de encontrarla.
Muchos de los pasajeros, con el dinero justo para pagar al patrón del pirogue, apenas llevan unos frutos secos y una garrafa de agua. No vamos a relatar los pormenores de un viaje duro y trágico, por el fuerte temporal que se levantó frente a las costas marroquíes. Con un viaje de 1.600 Km. y 11 días de duración, 9 de los 23 pasajeros no llegaron a ver las costas españolas. No hay un sentimiento de solidaridad. Cada cual lucha por su vida y al inicio del viaje todos son conscientes de que así tiene que ser. Sin embargo son inevitables las disputas y la lucha por sobrevivir. Cuando alguien muere no hay un sentimiento de culpa por la ayuda no prestada. La única meta es llegar. A la vista de las costas de Fuerteventura el motor de la frágil embarcación se para y los pasajeros quedan a la deriva en medio del fuerte temporal. ¡Inshallah!. La pequeña embarcación zozobra y todos quedan a merced de las aguas embravecidas. El patrón y algunos supervivientes logran alcanzar la zodiac que remolcan desde la partida, pero la carga es excesiva y el patrón se ve obligado a pedir socorro con el móvil. Siete horas tardó el helicóptero de salvamento en localizar la pequeña embarcación neumática.
A su llegada a la costa de Fuerteventura los supervivientes quedan detenidos, pero están a salvo y en tierras Españolas. La mayoría de ellos serán repatriados y otros entregados a las autoridades españolas que, tras un periodo más o menos largo, los llevará a la península donde quedarán a su suerte, sin permiso de trabajo ni de residencia. Algunos de ellos traen direcciones de familiares o conocidos, otros no llevan nada. Dos años más tarde y tras un sin fin de penalidades, Ibrahim consiguió llegar a El Ejido (Almería) y encontrar trabajo en los invernaderos. Sin embargo, ante la fuerte competencia de hortalizas marroquíes, cada día hay menos trabajo y finalmente tiene que marchar. Un conocido le informa de la posibilidad de vender de forma ilegal a comisión y lo encontramos en el paseo marítimo de Oropesa del Mar. Gana poco pero, de vez en cuando, consigue mandar algún dinero a la familia y da gracias a Al-lâh por ello.
Mientras tanto, en la aldea de Fandene, Aminata mira hacia el norte y reza también pidiendo salud y suerte para su marido.
Muchos de los pasajeros, con el dinero justo para pagar al patrón del pirogue, apenas llevan unos frutos secos y una garrafa de agua. No vamos a relatar los pormenores de un viaje duro y trágico, por el fuerte temporal que se levantó frente a las costas marroquíes. Con un viaje de 1.600 Km. y 11 días de duración, 9 de los 23 pasajeros no llegaron a ver las costas españolas. No hay un sentimiento de solidaridad. Cada cual lucha por su vida y al inicio del viaje todos son conscientes de que así tiene que ser. Sin embargo son inevitables las disputas y la lucha por sobrevivir. Cuando alguien muere no hay un sentimiento de culpa por la ayuda no prestada. La única meta es llegar. A la vista de las costas de Fuerteventura el motor de la frágil embarcación se para y los pasajeros quedan a la deriva en medio del fuerte temporal. ¡Inshallah!. La pequeña embarcación zozobra y todos quedan a merced de las aguas embravecidas. El patrón y algunos supervivientes logran alcanzar la zodiac que remolcan desde la partida, pero la carga es excesiva y el patrón se ve obligado a pedir socorro con el móvil. Siete horas tardó el helicóptero de salvamento en localizar la pequeña embarcación neumática.
A su llegada a la costa de Fuerteventura los supervivientes quedan detenidos, pero están a salvo y en tierras Españolas. La mayoría de ellos serán repatriados y otros entregados a las autoridades españolas que, tras un periodo más o menos largo, los llevará a la península donde quedarán a su suerte, sin permiso de trabajo ni de residencia. Algunos de ellos traen direcciones de familiares o conocidos, otros no llevan nada. Dos años más tarde y tras un sin fin de penalidades, Ibrahim consiguió llegar a El Ejido (Almería) y encontrar trabajo en los invernaderos. Sin embargo, ante la fuerte competencia de hortalizas marroquíes, cada día hay menos trabajo y finalmente tiene que marchar. Un conocido le informa de la posibilidad de vender de forma ilegal a comisión y lo encontramos en el paseo marítimo de Oropesa del Mar. Gana poco pero, de vez en cuando, consigue mandar algún dinero a la familia y da gracias a Al-lâh por ello.Mientras tanto, en la aldea de Fandene, Aminata mira hacia el norte y reza también pidiendo salud y suerte para su marido.
Ya hace casi cuatro años que marchó a una Europa muy diferente a lo que ellos creían.
El orgullo de los que fracasan y el interés de quienes viven de ello, impiden decir la verdad sobre esta incierta aventura en la que tantos pierden la vida por alcanzar un sueño casi imposible.
Los "afortunados" que consiguen alcanzar las costas españolas ven con tristeza que no es el paraíso soñado, sino una nueva lucha por la supervivencia.
Sin papeles no hay trabajo y sin trabajo no hay papeles. Con siete millones de parados, tampoco los españoles tienen ese trabajo soñado.
La suerte que muy pocos emigrantes alcanzan, es encontrar a quien les dé trabajo y les admita en su casa gestionándoles ese anhelado permiso de trabajo y residencia. La razón de que la mayoría de europeos les cierren la puerta es que cuando el emigrante dispone de los permisos necesarios, intentando mejorar, abandona sin miramiento alguno ese trabajo inicial y la casa de quienes le acogieron y le gestionaron los permisos. Para eso arriesgó su vida viajando a España -piensa el emigrante con razón- pero quién le abrió las puertas de su casa y gastó su tiempo y su dinero para legalizarlo también tiene la suya. Alguien puede pensar que este es el resumen de una novela, o boceto y eje principal de la misma, pero no es así. Esto sucede todos los días, en nuestro país y en muchos otros. El final no siempre es el mismo. Muchos, desesperados y hambrientos vuelven a su tierra con el rabo entre las piernas, avergonzados por el fracaso. Sin piedad alguna, serán objeto de burlas de unos y otros. Así es la vida. Al menos lo intentaron...
RAFAEL FABREGAT
RAFAEL FABREGAT
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