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15 de septiembre de 2020

3019- ALEPO, CIUDAD MILENARIA.

BIBLOS. Fuente del Rey, a 20 m. de profundidad.
No cabe duda... Con 7.000 años de antigüedad BIBLOS (Líbano) es, de las habitadas de forma ininterrumpida, la ciudad más antigua del mundo
Sin embargo de ella ya se escribió ampliamente en el número 2838 de este Blog. 
Toca hablar hoy de la que, con todo merecimiento, le sigue cronológicamente por mucho que las cifras no se puedan comparar. 
Me refiero a la ciudad de ALEPO (Siria), fundada en el 4.300 a.C. y por lo tanto, con más de 6.000 años de historia, bastante más joven que Biblos pero muy anterior a la civilización egipcia, la más famosa de todas las conocidas. 

Antigua ciudadela de Alepo. (2.500 a.C.)
ALEPO, Khalpe en la antigüedad, es con casi 5 millones de habitantes, la ciudad más poblada de Siria ya que su capital (Bagdad) no llega ni con mucho a los 2 millones. Alepo es sede del Patriarcado de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía. Aunque no hay documentos anteriores a los Hiitas (1.800 a.C) las muchas excavaciones realizadas concluyen que la ciudad tiene más de 6.000 años de antigüedad. Hiita, Amorita, Hiita otra vez, Asiria, Persa u Otomana. Todos la querían... pero todos la destrozaron. Ocupada durante siglos por múltiples civilizaciones el año 64 a.C. pasó a formar parte de Roma y formó parte del Imperio Bizantino hasta la llegada de los árabes en el año 637, volviendo en el año 974 a manos bizantinas. Los Cruzados la asediaron en dos ocasiones (1098 y 1124) sin poder conquistarla. En 1138 un terremoto arrasó completamente la ciudad, dejando tras de sí más de 230.000 muertos. 

Semidesierta pasó a manos de Saladino y se mantuvo islámica hasta la llegada de los Mongoles en 1260 y recuperada por el Imperio Otomano en 1517. A la caída del Imperio Otomano, tras la I Guerra Mundial, quedó como protectorado francés hasta 1938, cuando Turquía recuperó por la fuerza Antioquía.  
Los tiempos de la modernidad no son buenos para la Historia, pues ya no hay espadas ni flechas, sino misiles y bombas a cual más mortífera. Con este moderno armamento cuesta muy poco derribar lo que tantos siglos costó de hacer y que durante milenios se mantuvo en pie. En 2011 protestas anti-gubernamentales, fueron convertidas en guerra abierta contra los manifestantes y Alepo en frente principal de una Guerra Civil sin precedentes. Unos apoyados por Norteamérica y otros por Rusia, que no tenían otro interés que los pozos de petróleo y la venta de armamento.

ALEPO. Callejuela del barrio cristiano.
Más de 1000 fábricas fueron saqueadas y el milenario casco histórico destruido por los obuses, las bombas de racimo y los más potentes misiles que destrozaron la Historia y sus gentes. Más de 12.000 habitantes muertos. 
Alepo acogía a una de las mayores comunidades cristianas de Oriente Medio. Hasta el inicio de la Guerra Civil 250.000 cristianos vivían en la ciudad, representando el 12% de la misma. 
En ese momento estaban abiertas 45 iglesias cristianas de diferente signo, pero hoy apenas queda nada en pie. 
La parte antigua de la ciudad de Alepo estaba rodeada de murallas y siete puertas. Hoy todo son escombros.
En su interior, además del Centro Histórico, estaban los barrios antiguos y varios monumentos de gran valor que atraían la atención de sus muchos visitantes.
Hoy no queda prácticamente nada pero, como ha hecho siempre, volverá a renacer...

RAFAEL FABREGAT

10 de noviembre de 2019

2903- ALEPO Y SU CIUDADELA.

Alepo no es la capital de Siria pero, con 4,7 millones de habitantes era la ciudad más poblada del país. La capital, Damasco, solo tenía 1,8 millones. De todas formas, estos datos son del año 2010 y por lo tanto antes de la guerra que se inició tras las protestas antigubernamentales iniciadas en 2011 por la oposición y a la que respondieron lógicamente las Fuerzas Armadas. No vamos a entrar en detalle, pero sí a señalar que este conflicto se internacionalizó, participando Rusia y Estados Unidos, así como los países del Golfo Pérsico e incluso los grupos islamistas radicales. Alepo se convirtió en blanco de unos y otros y frente principal de la Guerra Civil, con el resultado de una ciudad destruida por completo. Estando en Estambul los principales dirigentes de la revolución, más de mil fábricas de Alepo fueron saqueadas y los bienes transferidos a Turquía, con el pleno conocimiento de las autoridades turcas. 

Así son las cosas. Una ciudad, de las más antiguas del mundo, sino la que más, convertida en escombros por la barbarie religiosa y la ambición de poder de unos y otros. Más irreparable todavía son los 470.000 muertos habidos en el país desde el comienzo de la contienda y la pobreza extrema que atenaza al 85% de la población. Es el antes y el después de una guerra interminable en la que quien manda nunca está en el campo de batalla.
Rusia apoyando al gobierno y EEUU a los rebeldes, la guerra se ha hecho eterna y especialmente destructiva para personas y bienes, convirtiendo al país en un territorio desolado, donde los escombros sirven de sepultura a miles de muertos todavía no contabilizados.
Alepo está situada al noroeste del país, en un enclave estratégico a medio camino de la ruta comercial que une la costa mediterránea y el Éufrates. Es la capital de la provincia homónima que ocupa unos 16.000 Km2., todos ellos destruidos por la guerra. Tanto es el daño, que ni los más prestigiosos arquitectos saben por donde comenzar su rehabilitación. Devolver a Alepo a su estado original no lo creen posible pero sin duda, como ave Fénix, renacerá de sus cenizas. Experiencia histórica no les falta.

Excepcionalmente la provincia de Alepo tiene un 30% de habitantes cristianos, pertenecientes al Patriarcado de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía, pero nada ha escapado de la ruina. 
Los obispos de la Iglesia siria y griega fueron también secuestrados al inicio de la guerra. El Patriarca ortodoxo Juan X de Antioquía denunció la pasividad mundial ante la barbarie ocurrida en toda Siria y muy especialmente en Alepo, la histórica ciudad que posee documentos que, según fuentes Hititas, la acreditan como población anterior al año 1.800 a.C. El año 1.600 a.C. fue capital del Reino Amorita para posteriormente volver a ser Hitita. Años más tarde sería asiria y persa. También los griegos la conquistaron el año 333 a.C. siendo Seleuco I Nicátor quien le dio el nombre de Beroea. El año 64 a.C. fue conquistada por Roma e incorporada al Imperio.

Alepo fue bizantina hasta la llegada de los árabes en el año 637, volviendo a manos bizantinas entre el 974 y el 987. 
Los cruzados, Saladino, los mongoles, el Imperio Otomano y finalmente colonia francesa, para volver a ser turca en 1939. Derribando y reconstruyendo han pasado vidas y milenios en una ciudad tan histórica y emblemática. 
Sin embargo, a pesar de sus reveses, siempre mantuvo la esencia original y se mantuvo firme; hasta esta última guerra civil que la devastó hasta los cimientos.
El año 2006 fue nombrada capital mundial de la cultura islámica. En el centro de la parte antigua se encuentra la Ciudadela, uno de los castillos más grandes y antiguos del mundo, hoy también muy dañado por la guerra. Su uso se remonta al segundo milenio a.C. y pasó por las manos de todos los pueblos conquistadores. Originalmente era un templo de más de cuatro mil años de antigüedad, a cuya sombra se apiñaba no solo el palacio del rey, sino también el caserío del pueblo llano, pero la vida en paz se hizo imposible y hubo que amurallarlo todo para defenderse de los constantes invasores.

Esta última guerra, todavía no finiquitada, es solo una más de las decenas de contiendas que los muros de la ciudadela han tenido que sufrir. Hoy la población, mil veces multiplicada, ya no cabe entre estas anchas paredes fortificadas. La ciudad se expandió por el llano que rodea la ciudadela, en un radio que supera con creces los 10 Km. pero todo ha sido derribado por los obuses y las bombas de la aviación. Los extensos campos de olivos y pistachos que rodean Alepo están ahora semi-abandonados por dueños muertos, heridos o desaparecidos. Los supervivientes deambulan entre los escombros sin decidirse a restaurar nada pues la paz todavía no ha regresado a estas tierras abandonadas de la mano de Dios. Sin apenas nada que comer, lo peor es para niños y ancianos que no solo lo han perdido todo, sino también la protección de sus familias. ¿Hasta cuando...?

RAFAEL FABREGAT

20 de agosto de 2019

2838- LA MÁS ANTIGUA.

Antiguo emplazamiento sobre la colina de Gubla.
Con una antigüedad de 7000 años, Byblos (Líbano) se considera la ciudad más antigua del mundo. Hay que hacer constar que la fecha del 5000 a.C.) es estimativa pero, se puede señalar con cierta rotundidad, que ninguna ciudad conocida puede señalarse con una antigüedad superior. Hay asentamientos muy anteriores, claro está, pero no con el rango de ciudad. Las excavaciones realizadas datan su construcción en el Neolítico. Esta ciudad ha estado habitada de forma ininterrumpida desde su fundación. A pesar de los contínuos conflictos bélicos, actualmente esta ciudad ronda los 40.000 habitantes y es una ciudad viva y en expansión.

Byblos está ubicada al norte del país y junto a la costa, a tan solo 30 Km. de Beirut, la capital del país. Sobre una colina se encuentran los vestigios de la antigua ciudad fundada, según el historiador fenicio Sanjuniatón, por Crono, rey de los titanes de la mitología griega en la época dorada. El nombre de la ciudad proviene de la colina sobre la que estaba situada. Primeramente se llamó Gubla (montaña en fenicio) pasando después al de Gebal. Finalmente los griegos le dieron la actual denominación de Byblos (libro), del que proviene la denominación de Biblia ya que el primer Libro Sagrado del cristianismo se realizó en papiro proveniente de esta ciudad. Aunque el papiro era de origen egipcio, Byblos era el centro del comercio mundial de papiro, cedro y cobre del Cáucaso.

No es pues de extrañar que, con tantos años de presencia ininterrumpida y situada en un enclave tan estratégico, por Byblos pasaran todas las civilizaciones de la antigüedad. De la antigua Biblos se conserva todavía parte de una muralla de principios de la Edad del Bronce, así como la necrópolis, restos de algunos templos y ruinas de la época romana y medieval. También una inmensa cantidad de ruinas de diferentes pueblos y periodos.
Esta ciudad libanesa es el más claro exponente de la moderna antigüedad.
Byblos conserva toda la parte antigua de la ciudad y también sus costumbres y tradiciones pero, especialmente en verano, todo cambia en Byblos y más aún al caer la noche cuando, la parte que fue cobijo de su antiguo mercado medieval, se convierte en una larga calle bares, pubs y vida nocturna en general. No hay que olvidar el pasado, pero hay que vivir el presente. Los fenicios fueron avispados comerciantes de la antigüedad y sus descendientes, los libaneses, deben haber heredado sin duda su inteligencia y perseverancia.

RAFAEL FABREGAT

28 de diciembre de 2018

2697- TRINIDAD Y TOBAGO.

Una de las trece Repúblicas de la América insular o de las Antillas caribeñas. Se encuentra al sur de la Isla de Granada y sobre la plataforma continental de Venezuela. Con cerca de 1,5 millones de habitantes es el sexto país más poblado del Caribe. El territorio está formado por dos islas principales (Trinidad y Tobago) y un sin fin de otras más pequeñas e islotes de diferente consideración. A la llegada de los españole, en el tercero de los cuatro viajes que Colón hizo a América, la isla de Trinidad estaba habitada por los "Caribes", mientras que Tobago estaba ocupada por los Kaludo. Colón llegó a la mayor de las islas el día 31 de Julio de 1498 y la bautizó "Tierra de la Santísima Trinidad", mientras que a Tobago la llamó "Bella Forma". Para sus habitantes los Caribes el nombre de su isla era Kairi o Tierra de colibríes.
Las islas de Trinidad y Tobago fueron disputadas por ingleses, franceses y holandeses, habiéndose asentado incluso una colonia de letones de Curlandia. Las escaramuzas duraron siglos, alternándose el dominio entre unos y otros. 

Ante la debilidad española debida a la invasión francesa, en 1797 los británicos ocuparon el territorio y en 1802 pasaron oficialmente a manos del Reino Unido, con el beneplácito francés que cedía sus eventuales derechos sobre ellas a los británicos en 1814. Para esas fechas la población indígena estaba prácticamente desaparecida y sustituida por esclavos africanos llevados por los británicos como mano de obra para las plantaciones de caña de azúcar y tabaco. Por cierto, parece ser que las mujeres de Trinidad son muy bellas y para muestra, tienen ahí tienen a Miss Universo 1998. 

Durante el siglo XIX, al encarecerse la esclavitud, se fomentó la inmigración de coolíes llegados de China, India, Líbano y Siria. Aliados del Reino Unido, durante la II Guerra Mundial los EEUU establecieron una importante Base Militar en Chaguaramas. Tras graves conflictos étnicos esa dependencia desapareció en 1962 y Trinidad y Tobago ingresó en la ONU en 1967, independizándose del Reino Unido pero manteniéndose dentro de la Mancomunidad de Naciones. En 1990 se intentó un nuevo golpe de estado, por parte de los negros islamistas, que hizo prisioneros a varios ministros y tomó la TV local haciendo un llamamiento de nuevas elecciones en 90 días pero las fuerzas gubernamentales los rodeó con un número de soldados muy superior y les obligó a rendirse cuatro días después. Desde entonces la tranquilidad republicana ha seguido rigiendo los destinos de este paradisíaco territorio caribeño.

Trinidad y Tobago disfrutan de un clima tropical y una temperatura media de 26ºC durante el día y noches cálidas de 20ºC. Las islas reciben un promedio de 2100 mm de lluvia anual, especialmente concentrados entre Junio y Diciembre. El clima de Tobago es levemente más frío que el de Trinidad. A pesar de su proximidad, estas islas están fuera de la zona de huracanes, lo que no impide que alguno de ellos pueda pasar rozándoles de vez en cuando. Un 46% de los ingresos viene de la madera y sus derivados, aunque también la agricultura genera el 15%. El cultivo más importante es la caña de azúcar, aunque también existen cultivos extensivos de cacao, café, cítricos, así como ganadería de vacuno. El 28% lo generan el gas natural y el petróleo y sus derivados, dedicados principalmente a la exportación.

Con unos 50.000 habitantes la capital del país es Puerto España, aunque la ciudad tiene una población adicional, transitoria y diaria de otras 250.000 personas, debido a que en Puerto España tienen su enclave todos los organismos gubernamentales. La ciudad con más habitantes es Chaguanas que supera los 85.000 habitantes. El idioma oficial es el inglés aunque, a partir de 2020, el idioma español será cooficial. Desde 2005 el español es legua obligatoria para todos los alumnos de Secundaria por lo que, en la actualidad, la mayor parte de los empleados públicos ya son plenamente competentes en este idioma. Últimamente este país está viendo aumentar con rapidez la llegada del turismo a su territorio gracias sobre todo a sus escenarios naturales y conmovedores.

RAFAEL FABREGAT

21 de octubre de 2018

2680- LA HISTORIA DE SIDÓN.

Como todos sabemos Sidón es una capital libanesa, la tercera más importante en cuanto a población. Actualmente supera los 200.000 habitantes y sigue floreciendo como centro comercial estratégicamente instalado junto a la costa mediterránea y a tan solo 50 Km. al sur de Beirut, la capital del país. Claro que Sidón no es una ciudad cualquiera, sino una metrópolis que ya tenía igual o más importancia cinco mil años atrás.

Sidón fue ciudad fenicia fundada en el III milenio a.C., al mismo tiempo que Tiro, Biblos o Beritos. Se considera por tanto que Sidón es una de las ciudades más antiguas del mundo, habitada sin interrupción, equiparada por tanto a ciudades como Alepo (Siria), Susa (Irán) o Luxor (Egipto). Antiguamente Sidón era un islote y después especie de pequeña península al rellenar el espacio que la separaba de tierra firme. Con esta actuación sus habitantes construyeron un puerto al norte y otro al sur de la roca, que sigue vigente en nuestros días. Sin embargo poco se supo de este pueblo en los países occidentales hasta el siglo XIV a.C., cuando se hizo famoso por las epístolas de Tell-al-Amarna de los reyes Cananeos remitidos al faraón egipcio. La civilización fenicia había decaído puesto que los sidonios se centraron comercialmente con países más próximos como Egipto, Chipre y Mesopotamia. 

Protegida por los faraones egipcios había poseído una flota numerosa que intensificó el comercio por todo el Mediterráneo, llegando hasta incluso la Península Ibérica desde la que acarrearon gran riqueza de los metales preciosos Tarsos y Cólquidos. Buena parte del oro y cobre de los Tartesos fue descargado en Sidón a cambio de simples baratijas de vidrio. Debido a ese intenso movimiento mercantil Sidón logró preponderancia política hasta la llegada de los Filisteos en el año 1209 a.C. que la destruyeron completamente. Lo poco que quedó en pie fue nuevamente destruido por los Asirios. En el siglo XIX de nuestra Era se llevaron a cabo en aquellas tierras importantes descubrimientos arqueológicos, como el del sarcófago del rey Eshmunazar y el del rey Tabint. Ya en el siglo XX se descubrieron tablillas de escritura cuneiforme fenicia.

En estos tiempos tan problemáticos en Oriente Medio, Líbano tiene como problema principal ser vecino de países tan beligerante como Siria e Israel. Hasta la década de 1970 era un país floreciente, que muchos comparaban con la financiera Suiza europea, pero la invasión de Israel eclipsó aquel esplendor y trajo la guerra y los despropósitos. Desde hace casi tres décadas sus autoridades luchan con todas las "armas" a su alcance para devolver el equilibrio que atraiga nuevamente la confianza y con ella las inversiones y el turismo. Sus atractivos turísticos son muchos, pues forma parte de la cuna de la civilización, pero el turismo y los inversores quieren también la paz y la estabilidad que ha faltado en estos últimos años, motivo por el cual finalizada la guerra los tanques están siendo sumergidos para crear un nuevo hábitat para la fauna marina. 

La riqueza histórica de Sidón es innumerable y sin duda uno de los lugares históricos más importantes de Líbano, pero el saqueo de sus ruínas también ha sido históricamente el más devastador. Cazadores de tesoros y arqueólogos amateurs esquilmaron tesoros nunca vigilados por sus autoridades. Con tan nefasto control, sus riquezas arqueológicas se han visto desparramadas por todos los museos y mercados mundiales de arte. Por si esto fuera poco, muchas de sus ruinas milenarias han sido sepultadas bajo construcciones modernas en un despropósito total de sus autoridades que ningún valor había dado a la Historia y al turismo que éste genera en el momento actual. Poco queda ya de aquella antigua ciudad persa "de los Jardines", ahora convertida en una cosmopolita ciudad comercial. Sin embargo, algo queda todavía de todo aquel brillante pasado.

Sidón fue ciudad fenicia y puerto comercial de aquel imperio, tantas veces asaltado por asirios, babilonios, egipcios, griegos y romanos. Cara a la Historia nada sin embargo que objetar, pues todos dejaron su legado. Solo hay que recorrer su centro histórico para darse cuenta de ello. Entre el Castillo del Mar y el Castillo de San Luis encontramos una ciudad medieval amurallada, de calles estrechas y arcos que conectan los diferentes barrios repletos de tiendas de souvenirs, mezquitas y variopintos mercados. Claro que, una vez allí, no hay que perderse el Castillo de Qalaat al Muizz, el Museo del Jabón y el Palacio Debbamme. Para los amantes de la Historia hay que decir que, según los estudios sobre el ADN, los actuales libaneses de Sidón conservan los genomas de sus ancestros, lo que viene a decirnos que los antiguos Cananeos siguen vivos y en sus tierras milenarias.

RAFAEL FABREGAT

29 de agosto de 2018

2648- RECORRIENDO ITALIA. (2)

El barco nos deja en el puerto de Civitavecchia a 80 Km. de Roma. Un poco lejos. Quizás demasiado, pero los puertos más próximos a la capital italiana, no tienen el calado suficiente para cruceros. 

Varios autocares nos llevan para descubrir los restos del Imperio Romano y las riquezas del país más pequeño del mundo, la Ciudad del Vaticano. Bajo un sol de justicia empezamos la visita en el Coliseo y la basílica de San Pietro in Vincoli, del siglo V, que alberga la escultura del Moisés de Miguel Ángel y el mausoleo del papa Julio II. Nos cuidan, no quieren que nos cansemos demasiado y el autobús nos traslada al centro de Roma para admirar la escalinata de la Plaza de España, la Fontana de Trevi, el Panteón y la Plaza Navona. Nos dan tiempo libre para comer y lo hacemos en un restaurante tradicional, pidiendo la especialidad de la casa que naturalmente es pasta en sus diversas presentaciones.

Tras la comida nos trasladamos al Vaticano. Plaza de San Pedro, Basílica levantada sobre la tumba del Santo y en la que se encuentra su sepulcro. Como no podía ser de otra forma, en el interior de la Basílica brilla la majestuosidad de un enclave que representa a la Religión Católica. En uno de los laterales se ubica la escultura de La Piedad, de Miguel Ángel. Difícil destacar nada de lo que allí puede admirarse, pues todo es en grado superlativo. Acceder al interior es gratuito pero hay que pasar dos controles: el de peligrosidad y el de vestimenta. Nada pues que sea metálico y nada tampoco de mostrar brazos o piernas. A tal efecto cientos de migrantes venden en los aledaños de la Basílica grandes pañuelos para poder cubrirse todo lo que los vigilantes consideran impropio de tan santo lugar.

Baldaquino de la basílica de San Pedro.
En los aledaños de la catedral, pero no dentro de la misma, se pueden visitar los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y las catacumbas (Grutas Vaticanas) donde están los cuerpos de los papas. 
Durante la noche del 24 de Agosto del año 846 piratas sarracenos saquearon Roma llegando hasta las Basílicas de San Pedro y San Pablo. A pesar de la feroz resistencia de los soldados que las defendían, ambas iglesias fueron saqueadas, sustraídos sus utensilios litúrgicos y profanados altares, tabernáculos y tumbas. Al año siguiente una nueva flota sarracena intentó nuevamente saquear Roma pero tropas y barcos de otras regiones italianas próximas se concentraron en el puerto de Ostia, lugar donde desemboca el río Tíber y los moros fueron vencidos. Huyeron los supervivientes, pero una fuerte tormenta les mandó a pique sin poder llegar a su lugar de origen.

Tras la intensa visita y ya en la Plaza de San Pedro es casi obligado visitar la Tienda del Vaticano, donde se venden toda clase de objetos religiosos, desde las más finas piezas de oro o plata, hasta libros y recuerdos de todo tipo.
Iniciamos viaje de regreso al barco. Apenas tiempo para una buena ducha y cambio de luck. Esa noche era la llamada "de gala", foto con el capitán y cena especial elegida para la ocasión. En el Teatro, cóctel y presentación de todos los oficiales y mandos de las diferentes secciones que velan por la seguridad y disfrute de los viajeros. Se cierra esta presentación con el saludo del propio capitán y sigue un espectáculo adecuado para una noche tan especial, con todo el elenco de bailarines y grupo de músicos del Sovereign. El barco ya navegaba hacia su siguiente destino: Livorno (Toscana).

RAFAEL FABREGAT

18 de agosto de 2018

2646- CEMENTERIOS.

Por extraño que a muchos les parezca, los cementerios tienen una clientela más o menos asidua. Si por una u otra causa he tenido que ir al cementerio, jamás me he encontrado solo. Allí siempre hay alguien y la mayor parte de las veces suelen ser las mismas personas, sin contar alguna viuda reciente. Yo lo entiendo a medias. El cementerio tiene ese halo de misterio y recuerdos de tiempos pasados. En un pequeño pueblo como el mío y especialmente si ya tienes una edad avanzada, muchos de los difuntos que allí reposan han sido gente con la que has coincidido en muchas ocasiones, siendo inevitable recordar esos momentos y muchos otros de tu juventud. No son una ni dos, sino cientos las lápidas de gente conocida que te recuerdan lo temporal y breve de nuestra existencia.


Ahora ya no suele tan común, pero antiguamente era muy frecuente el grabar algún epitafio o reseña de las aficiones del difunto. También fúnebres frases recordando esa misma fragilidad de la vida:
"Como tu me ves, yo me he visto. 
Como yo me veo, tu te verás".
Bastante común pero no por ello menos cierto y espeluznante. Gracias a esas fotos y a esos epitafios, por mucho que la mayoría de nosotros solo vayamos una o ninguna vez al año, los cementerios no son un almacén de cadáveres, sino algo interesante. Nada de miedo, sino lugar de reflexión y recuerdo de los seres queridos que ya marcharon de este mundo miserable. En un mundo tan ajetreado como el actual, el cementerio no solo es un lugar de paz y recogimiento, sino de amor dormido y de arte. 


En mi pueblo no hay tumbas. Todo son nichos y tierra pública donde yacen un buen número de personas sin reseña alguna. En tiempos lejanos esa tierra albergaba gente desconocida o miserable que no podía siquiera adquirir los derechos de un nicho. En la actualidad algunas personas, muy pocas, aún en el caso se ser ricos y a pesar de que sigue impidiéndose levantar una tumba e incluso una mínima reseña del lugar en el que reposan, piden que se deposite su cuerpo en ese único lugar de tierra que hay en el cementerio. Quizás para no gastar. Por el contrario, aún tratándose de nichos, hay lápidas que son carísimas, toda una obra de arte y dignas por tanto del estatus social al que pertenecieron esos difuntos en vida.


Personalmente me gusta el arte pero, en dicho lugar, me atraen más los epitafios. Por cierto... En muchas de esas lápidas no suele nunca estar quien allí dice o, si verdaderamente está el titular, casi nunca está solo. Demasiado altos los precios de los nichos, lo cual hace que sean bien aprovechados y que en buena parte de ellos esté enterrado el padre, el hijo y el... En fin, es lo que hay. Se dice que para conocer un pueblo solo hay que ir al mercado y al cementerio. En el primero se critica y en el segundo se alaba a quien antes se criticó. En las ciudades, imponentes tumbas hablan alto y claro de quienes fueron sus inquilinos. Hasta se llevan a cabo visitas guiadas para curiosos de la historia local e incluso provincial o nacional. Eso no pasa en mi pueblo pero siguen acudiendo, al menos los domingos, un cierto número invariable de personajes. 

RAFAEL FABREGAT

24 de diciembre de 2017

2545- BELÉN (Palestina).

En el año 3000 a.C. Belén ya era un importante pueblo cananeo rodeado de murallas. Aquellas gentes adoraban a Lahmo, el dios caldeo de la Fertilidad. Su templo estaba situado en la misma colina donde ahora está situado el templo de la Natividad, lo que viene a indicarnos que, contrariamente a lo que creen algunos, el templo cristiano de Belén no es ni por aproximación el lugar donde naciera Jesús de Nazaret. De hecho ya la Biblia nos cuenta que nació en un corral de pastores de las afueras de Belén, posiblemente extramuros de la ciudad, y que sus padres lo depositaron al calor del pesebre de las bestias. Belén se llama en realidad Beit Lahama ó Casa de Lahama, el antiguo dios de la Fertilidad. Una de las menciones más antiguas de esta ciudad figura en las Cartas de Tell al-Amarna, cartas fechadas en el año 1350 a.C. 

En esas cartas que el gobernador egipcio le escribió al faraón Amenhotep III, le refería que se trataba de un importante lugar de parada para los viajeros que iban desde Siria a Egipto. Hacia el año 1200 a.C. Belén estaba gobernada por los Filisteos. Según la tradición judaica Belén pertenecía a la tribu de Judá y fue lugar de nacimiento de David (s. X a.C.)  histórico rey de los judíos y fundador del Reino de Israel. El lugar estaba destinado, según los profetas, a ser también lugar de nacimiento del Mesias. El evangelio de Lucas cuenta que el emperador romano Augusto ordenó que todos los habitantes se empadronasen en su lugar de origen. José, descendiente de David y esposo de María, viajó con su mujer embarazada desde Galilea a Belén a fin de cumplir las órdenes romanas pero, no encontrando posada, pasaron la noche en un corral de pastores y allí nació Jesús.

Por ser cuna de Jesús de Nazaret, a finales del siglo IV d.C. el emperador Constantino, convertido al cristianismo, mandó construir en Belén numerosas iglesias y monasterios. Sin embargo la paz no duraría entre aquellas murallas. El año 529 la rebelión de los samaritanos contra los bizantinos asoló la ciudad. Algunos años después, ya aplacadas aquellas rebeliones, el emperador Justiniano I mandó restaurar la ciudad al completo. En el siglo VII la ciudad fue tomada por los persas y después por los omeyas. El año 1099 fue conquistada por los Cruzados y en la Navidad del 1187 éstos fueron derrotados por Saladino. En 1250 los mamelucos circasianos conquistaron Belén y sus autoridades cristianas fueron expulsadas, destruyéndose a continuación iglesias, torres y murallas. Un siglo después relaciones occidentales calmaron la zona y los cristianos regresaron.

Conquistada Palestina por los turcos en 1517, ortodoxos y franciscanos libraron durante siglos serias confrontaciones por el dominio de los santuarios de Belén. También Egipto dominó la región a partir de 1831 pero en 1841 los otomanos recuperaron Palestina, manteniendola en su poder hasta después de la I Guerra Mundial, cuando pasó a dominio británico. Tras la II Guerra Mundial Palestina y Jerusalén pasaron a ser administradas por la ONU pero la guerra palestino-israelí que surgió acto seguido dejó a Belén en poder de los jordanos. En 1967 se llevó a cabo la llamada "Guerra de los seis días" siendo ocupado el territorio de Cisjordania por Israel y en los "Acuerdos de Oslo" de 1995 transferidos nuevamente a Palestina. Jamás hubo paz duradera en este lugar. Extraño ejemplo para ser el lugar de nacimiento de un personaje que muchos tienen como hijo de Dios.

RAFAEL FABREGAT

26 de noviembre de 2017

2537- MATERA.

Matera es la capital de la provincia italiana del mismo nombre, en la región de Basilicata. Está situada al sur de Italia y tiene algo más de 60.000 habitantes. Históricamente dedicados a la agricultura, desde hace un par de décadas sus habitantes tienen como principales ingresos la tapicería y el turismo. Matera está situada sobre un cañón que el río Gravina ha ido labrando desde los siglos de los siglos.

Sin embargo la principal curiosidad de esta ciudad italiana es que buena parte de su casco antiguo está embutido dentro de la roca caliza. Y no solo las casas, sino que también algunas de sus iglesias están excavadas en la roca. A este tipo de casas-cueva se las llama sassis y en 1993 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Matera está habitada desde el Paleolítico aunque, como ciudad, fue fundada por los romanos en el siglo III a.C. y se le dio el nombre de Metheola. Conquistada por los lombardos en el año 664, entró a formar parte del Condado de Benevento. Las agradables temperaturas de las grutas hizo que éstas fueran ocupadas por benedictinos y ortodoxos griegos, que gozaban de la supremacía de los nuevos ocupantes de la ciudad.

En los siglos IX y X musulmanes, bizantinos y alemanes se disputaron la ciudad que finalmente fue dominada y destruida por el italiano Luis II el Joven. Tras la llegada de los normandos, a mediados del siglo XI, Matera fue regida por Guillermo Brazo de Hierro. Tras una época feudal, en el siglo XV fue dominada por el Reino de Aragón y entregada en feudo al conde Tramontano que la gestionó hasta 1514 cuando la población se rebeló y acabó con el conde. Poco duró la libertad de los Materanos ya que un siglo después se cedió a la Casa de Orsini, con parecidas prebendas. En 1806 fue conquistada por Napoleón Bonaparte. Desde 1927 la ciudad es capital de la provincia de Matera. Tras el final de la II Guerra Mundial, el particular modo de vida de las gentes de Matera llamó la atención de urbanistas y arquitectos que la dieron a conocer al resto del mundo.

Matera es conocida mundialmente por los sassi, cuevas trogloditas de miles de años de antiguedad. Buena parte de ellas son simples cuevas deshabitadas, cuyos techos son las calles de otras cuevas superpuestas. Otras han sido remodeladas y convertidas en verdaderas casas con todas las comodidades actuales y temperaturas apenas variables a lo largo del año. Ante la amenaza de derrumbes, la administración desalojó a los habitantes de las cuevas pero muchos de ellos regresaron y actualmente pueden presumir de habitar las mismas viviendas que ocuparon sus antepasados hace 9.000 años. La administración recibió ayuda europea para restaurar estos espacios y en la actualidad muchas de estas cuevas son bares, restaurantes, pubs e incluso hoteles. Su parecido exterior con zonas de Jerusalén ha atraído la atención de muchos cineastas.

Cisternas de agua, iglesias y monasterios, completan la oferta de todo lo que se puede visitar en Matera. Poco o muy poco es lo que podemos encontrar allí de una ciudad convencional. Viendo el éxito turístico de su ciudad, las autoridades incluso prohiben llevar a cabo construcciones que rompan un paisaje tan privilegiado y poco común.
Nominada para Capital Europea de la Cultura, quedó atrás la agricultura y los paños de Matera. Miles de turistas visitan esta antiquísima ciudad troglodita y se dejan allí sus buenos dineros todos los días del año, así que, ¿para qué cambiar nada?. Resulta curioso que hasta la década de 1980 la ciudad de Matera fuera citada en todos los textos como muestra de pobreza sin parangón, en una Italia económicamente poderosa, y que tres décadas después sea uno de los lugares turísticos más importantes de Italia.

RAFAEL FABREGAT

12 de septiembre de 2017

2487- PILSEN, CERVEZA Y MISTERIO.

Pilsen (Rep. Checa) no es solamente la cuna de la cerveza más popular del mundo, sino también la cuarta ciudad más importante del país. El lúpulo cosechado en la comarca es la base fundamental para la obtención de las marcas de cerveza más reputadas del mundo. La ciudad fue importante desde su fundación, pero más aún desde que a finales del siglo XVII el emperador Rodolfo II de Hansburgo la convirtiera en su lugar de residencia al huir de la peste que azotaba Praga. En la primera mitad del siglo XIX fueron demolidas sus murallas que fueron sustituidas por numerosas plazas y parques. En 1842 se elaboró la primera cerveza de la marca Pilsner Urquell y a partir de aquel momento nacieron una tras otra.

Para quienes buscan el misterio y la historia, la ciudad de Pilsen alberga una ciudad más insólita. Una ciudad enterrada que nació en los albores del siglo XII y extendida en los siglos siguientes hasta bien entrado el siglo XIX. En total son 17 Km. de calles y pasadizos, cuyas estancias tenían la importante función de albergar importantes fábricas de vino y malta, así como la conservación de todo tipo de alimentos y bebidas. Sus galerías de desagüe, pozos y correcto alcantarillado permitían la instalación de talleres artesanales, resguardados de las miradas inoportunas de quienes buscaban plagiar la industria cervecera checa. Con la llegada de la modernidad algunos espacios fueron cerrados, pero buena parte de esa ciudad subterránea sigue activa y ocupada por la industria cervecera local.

No deja de ser extraño que bajo una ciudad tan moderna y cosmopolita como Pilsen, se puedan encontrar todavía esos 17 Km. de salas y pasadizos medievales, pasado y futuro de la más exquisita cerveza europea y cuna de la bebida mundial por excelencia. 
Es lo que pasa con las ciudades de larga historia, donde se funde el pasado con el presente y con el futuro. En Pilsen resulta casi obligado tomar una buena cerveza pero, además del paladar, también se puede satisfacer el espíritu.
La vieja sinagoga plasma la importancia que tuvieron en este lugar los judíos del siglo XIX. También la catedral de San Bartolomé puede ser una de las visitas más importantes. Con más de 100 metros de altura, su torre es la más alta de todas las iglesias de la República Checa. La Plaza de la República, el Museo de la cerveza, el lago Bovelec, grandes y grises edificios de viviendas levantados en la época comunista, que últimamente se han pintado para reflejar la alegría que ha traído a los checos la democracia.
Un país relativamente barato que vale la pena visitar.

RAFAEL FABREGAT

31 de julio de 2017

2460- PINCELADAS DE ESLAVONIA.

Actualmente de moda, somos muchos los que hemos visitado Dubrovnik, la capital del turismo adriático en Croacia. Sin embargo son pocos los viajeros que profundizan en esta modernizada región croata de fértiles tierras y belleza incomparable. Una de estas regiones paradisíacas es la de Eslavonia, situada al este del país y haciendo frontera con Serbia. Quedaron atrás las playas visitadas por media Europa y ante nuestros ojos se muestran imponentes ciudades como Osijek, a orillas del río Drava. Fértiles valles, antiguamente granero del país y hoy transformados en inmensos viñedos con uva de brillantes colores y madre de reputados vinos que presiden las mesas de la élite europea.

La mirada se pierde en el horizonte, pues solo pequeños montes u hondonadas salpican el grandioso paisaje. No hace tanto, por esta región se movieron no solo los croatas, sino también serbios, eslovacos y montenegrinos. Sin embargo aquel asfixiante nudo multicultural fue deshaciéndose por sí solo, al pensar sus invasores vecinos que su potencial autóctono era incluso superior, aunque sin poder soslayar unos 'años noventa' de destructiva beligerancia. En la mayor parte de Croacia la llegada del siglo XXI atrajo un turismo benefactor que levantó nuevamente las casas y la moral de sus gentes, pero en las regiones interiores el cambio fue mucho más lento. Las fábricas que se salvaron fueron privatizadas y todavía en la actualidad se vive especialmente de la agricultura, lo que no quiere decir que pasen penalidades puesto que los sufrimientos pasados los hicieron fuertes y pragmáticos. Parece ser que para triunfar, muchas veces hay que sufrir.

También en esta parte del mundo azotó la última crisis, pero con fortaleza y tesón supieron capear el temporal. Sus gentes otorgan a la naturaleza toda la relevancia que sin duda merece. Custodiada por ríos tan importantes como el Sava, el Drava y el propio Danubio, la región privilegiada de Eslavonia agradece de manera espléndida toda la dedicación que sus gentes le otorgan y paga con creces su esfuerzo. Un filón también para los amantes de la caza, la pesca y de una espléndida flora, que se convierte en arte a través del pincel y de la fotografía. Los parques naturales se suceden en este país donde nunca hay falta de agua y los lagos y las impresionantes cascadas se suceden unas tras otras. No en vano, aprovechando la paz que por fin se disfruta, el turismo europeo inunda Croacia.

El parque Kopacki es uno de los mayores humedales de Europa y también el más rico en especies animales. Ahora se cumplen cincuenta años desde que lo declararan espacio protegido. Nada menos que más de 300 especies de aves habitan el lugar, aunque el nivel de las aguas fluctúan bastante y su visión es muy distinta en verano e invierno. Cada época tiene diferentes especies que van turnándose en diferentes migraciones o hibernación. La vista se pierde en el horizonte, con diferentes manchas azules de agua o del amarillo del reseco carrizal veraniego, mientras diferentes graznidos llegan al oído del cazador o del aficionado a la fotografía de la fauna acuática. Cerca de esos humedales renace nuevamente el mayor de los tesoros eslavónicos: los viñedos.

Contrariamente a las costumbres españolas y tal como hace un servidor, los croatas acompañan la carne y las comidas contundentes con vino blanco. Los sábados, en cafeterías y restaurantes, grupos de música autóctona amenizan comidas que mayoritariamente tienen el cerdo como base. Esos locales suelen tener un sótano donde los vinos reposan a la espera de verse elegidos por los comensales. Allí se guarda también el buen queso y antiguos utensilios de cocina. Sobre las mesas bandejas de todo lo imaginable... Torreznos, salchichas, panceta, morcillas de diferentes tipos y, para que todo eso baje hasta el estómago, ensaladas, quesos, pan tierno y más vino de todos los colores. Osijek es la capital de la región de Eslavonia y San Pedro el titular de su catedral, con sello papal en la fachada por ser subsede vaticana. Sí o sí, hay que visitar Eslavonia... ¡Merece la pena!.

RAFAEL FABREGAT