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1 de noviembre de 2019

2897- HOY ES MI SANTO.

¡Ay, ay...! Esto de las onomásticas tendría que ser más a menudo. Es divertidísimo...
Para empezar, me he levantado a las nueve y no solo eso, sino que mi mujer (para no molestarme con los ruidos propios de las labores de la casa, je, je) también se ha levantado a esa misma hora. ¡Puaggg, genial!. El desayuno, no quiero ni contar... Café (descafeínado) con leche (desnatada), una magdalena (sin azúcar), mmmm, de todo... 
Quiero decir, toda clase de pastillas. Para la tensión, para el azúcar, estado anímico, colesterol, próstata...
-- ¿A donde quieres que vayamos a pasar el día? -le he preguntado a mi mujer.
-- No sé, donde tu quieras. 
-- Podemos ir de compras, a la playa, a la montaña, a buscar setas, a comer a un buen restaurante, a la casita de la Ribera, a...
-- No, no. Déjalo, aquí en casa todavía estaremos mejor. Tengo todo preparado para hacer una paellita de marisco que te vas a chupar los dedos y un vino blanco... Mmmm.
Total, que ni siquiera hemos salido de casa. Y eso que hoy es viernes y este día de la semana es de sagrado cumplimiento almorzar en el bar. Pero, claro, ¡como era mi santo! todo han sido novedades. Bueno, la verdad es que también era el suyo y ni ella me ha felicitado a mi, ni yo a ella. ¿Acaso no es hoy el día de todos los santos?. Pues eso...

RAFAEL FABREGAT

2 de octubre de 2019

2874- LAS BODAS DE ORO.

¿Hay amor después de 50 años de matrimonio?. Bueno, bueno, bueno... A todos aquellos que han respondido que sí, habrá que hacerles una segunda pregunta: ¿Qué entiendes tu por amor?. Porque, claro, cuando uno cumple sus "Bodas de Oro" se entiende que, como mínimo, tiene ya 70 años cumplidos y a esa edad, ¿quien piensa ya en el amor?. Muy especialmente si al llamarle amor queremos decir sexo. 

Estudios sobre el sexo certifican que a partir de los 50 años un 25% ya no practican sexo ni una sola vez, pero vayamos por partes... 
Curiosamente no es de los 20 a los 30 años cuanto más se goza del sexo, aunque seamos muchos quienes así lo creamos. Especialmente las mujeres, esa primera década de su vida en pareja están en fase de aprendizaje. Son pocas las que ya tienen un completo dominio de su "maquinaria" sobre temas tan complejos como el deseo y el goce sexual. Las mujeres inician esta fase muy condicionadas por la idea romántica del sexo y por lo tanto están más atentas a dar placer que a obtenerlo. En esta primera etapa y muy especialmente en los hombres, la cantidad prima sobre la calidad. Parece que temamos que se nos acabe y estamos siempre dispuestos a repetir, día si y otro también.

Entre los 30 y los 40 años el asunto ya cambia de forma radical. Uno ya se ha dado cuenta que no es pan para hoy y hambre para mañana. Si hay salud la cosa va para largo y ya se tiene una cierta madurez sexual, lo cual permite a la pareja una mayor disposición al goce individual. Es por ello que uno y otro intentan indagar la forma de mejorar todo aquello que hasta unos años atrás era más que suficiente para quedar satisfechos. Algunos incluso buscan en contactos exteriores ese algo más, aunque sin renunciar a la pareja consolidada. En esa década la calidad tiene ya más importancia que la cantidad, aunque la búsqueda de esa calidad hace que se siga practicando el sexo no menos de dos o tres veces por semana. Ya no hay pudor alguno entre la pareja, saben lo que les gusta y tratan de conseguirlo.

Claro que la época de mayor plenitud está entre los 40 y los 50 años. La fogosidad ya no está presente en los encuentros sexuales, pero todo es armonía. El sexo está entonces en uno o dos encuentros semanales, pero son más que suficientes para que la pareja viva en paz y perfecto equilibrio. El problema es que a finales de esa década pueden empezar ya los problemas de la menopausia y con ellos el enturbiamiento de esa plenitud. Baja el deseo y empieza la sequedad vaginal. Es el desencuentro con tu propio cuerpo. En ese momento de la vida en pareja suelen manifestarse problemáticas asimetrías del deseo. Eso sin contar que a esas edades se suma la acumulación de obligaciones y problemas con los hijos que afectan al deseo de muchas personas. Es pues en esta franja de edad cuando un 25% dejan de lado el disfrute del sexo.

Claro que un 75% siguen e inician la etapa de entre los 50 y los 60 años de vida con toda libertad, ya sin el temor a un posible embarazo. 
Algunas mujeres, aunque la cantidad baje hasta cotas ínfimas, disfrutan más que nunca. 
El problema es que el hombre con la edad deja de sentir la necesidad sexual que tenía en décadas anteriores y aunque el amor esté presente ya no va unido al sexo. Si hay deseo sexual se practica, pero ya sin fogosidad alguna. 
Ya pasados los 60 años cobran protagonismo las caricias, los besos, los abrazos, las atenciones hacia el otro y la compañía mutua. Es el momento del amor en letras mayúsculas, puesto que hacer el amor ya no es importante, ni el cuerpo suele pedirlo. Pues bien, a esa edad todavía faltan diez años para cumplir las "Bodas de Oro". Solo son 40 los años de matrimonio que hemos recorrido, por lo tanto, ¿Que amor quedará para las bodas de Oro?. Cada persona es un mundo pero está claro que, si a uno le duele la pierna, al otro le dolerá el brazo o la espalda. Y con ese plan, puede haber mucho amor, pero sexo...  
Además, en el caso del hombre... ¿Donde está el arma para ir a la guerra?.

RAFAEL FABREGAT

21 de agosto de 2019

2839- DIEZ MINUTOS DE SEXO.

¿Les parece poco o mucho?. En fin. Cada persona es un mundo en la cama, pero los expertos nos cuentan que lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Claro que en plenas vacaciones escolares... ¡Ni cantidad, ni calidad!. Sobre todo si ya tienes hijos adolescentes. Las vacaciones de verano son para los jóvenes, pero para los padres no son tan idílicas como debieran. Cambia la rutina y aumenta el estrés ya que hay menos tiempo para la relación de pareja y lógicamente para el sexo. No lo dice un servidor, sino una encuesta de la consultora independiente Opinium Research. El motivo fundamental es llevar a los hijos todo el día pegados. ¡Y lo tarde que se acuestan los adolescentes en esta época!. ¡Siempre les parece pronto!. Claro, como al día siguiente se levantan cuando quieren...

La mayoría de las parejas coinciden en que pasan más tiempo buscando el entretenimiento de los hijos que con su pareja. Así... ¡No hay nada que hacer!. Eso sin contar que esos días de calor infernal, que siempre hay en cualquier verano, "enfría" un poco las ganas de sexo. También cuenta que, a esas alturas del matrimonio, el romanticismo ya es un recuerdo de lo que fue. En cuanto a la duración del acto sexual... ¿Media hora, o 30 segundos?. Porque de todo hay en la viña del Señor. Desde que el mundo es mundo la gente prueba "cosas". Más o menos preliminares, nuevas posturas... Nadie cuenta nada al respecto. Es un tema "tabú" pero todos quieren saber lo que hacen los demás, quizás para compararse. Sobre la duración no hay un tiempo ideal, sino que ambos queden satisfechos.

De todas formas, lo de la duración siempre ha movido nuestra curiosidad. Claro que eso también depende si se suman, o no, los preliminares. Según esa misma encuesta, la media es de 5 minutos, sin preliminares. Bueno, bueno... Cinco minutos dale que te pego, no está nada mal. Sobre todo si los preliminares están bien conseguidos... Estamos hablando, claro está, de parejas de entre 30 a 40 años, ya con hijos creciditos, porque cuando uno tiene 20 años puede pasar de todo, de la misma manera que cuando sobrepasa los 60/70 también puede, no pasar nada. Lo que está claro es que, para que una pareja funcione correctamente, la relación ha de trabajarse diariamente y no caer en la rutina. Las prisas y el cansancio no son amigos de una buena relación sexual y ni tan siquiera del amor.

El trabajo y los quebraderos de cabeza provocan la falta de comunicación y llevan al distanciamiento. Para evitarlo hay que buscar siempre cualquier excusa para ofrecerle al otro unas flores o una palabra cariñosa que mantenga viva la llama. Es un pequeño gesto que no cuesta nada y que tu pareja siempre agradecerá. Al menos una vez a la semana hay que intentar escapar de la rutina, aunque solo sea para tomar un café lejos del ámbito familiar. Es una forma de buscar esa intimidad que en casa se presenta difícil. Pasear, tomar algo en cualquier terraza e incluso comer o cenar fuera. No tiene por qué ser caro. Se trata simplemente de charlar en libertad, fomentando la comunicación de pareja. La cuestión no es quererse más, sino quererse mejor y para eso la comunicación lo es todo.

Hay muchas parejas que buscan una terapia cuando el amor ya está muy dañado. Algo es algo, pero no es lo mejor. Hay que evitar el tener que llegar a esta situación y para ello hay que impregnar de amor todas nuestra relaciones. Una palabra amable y un gesto cariñoso es suficiente para que la relación no se enfríe. Muchas de las parejas que se separan no lo hacen por una mala convivencia, sino porque han desconectado, ya no se comunican sus necesidades o deseos. Cuando eso de prolonga en el tiempo se centran en un egoísmo malsano y se crean conflictos donde no los hay. Hay que evitar llegar a ese punto, pues demasiadas veces es un punto de no retorno. Para recibir amor, hay que dar amor. Nadie es perfecto y cuando hay amor, un poco de paciencia siempre viene bien. Llegar a viejos enamorados, es lo mejor que a una pareja le puede pasar.

RAFAEL FABREGAT

6 de agosto de 2019

2825- EL PARAÍSO TERRENAL.

Rafael Fabregat. El último Condill.
La título lo dice bien claro. El Paraíso es, o podría ser, terrenal si no fuera por la gente perversa que proyecta su mala sombra cada día que sale el sol y también en aquellos días en los que el cielo está nublado. No son muchos, pero se dejan notar bastante. No se puede hacer nada. Es lo que hay. No vamos a matarles, pues no son culpables de haber nacido así. Son los genes podridos que heredaron de sus padres. Solo puedes intentar apartarte de ellos, pero pocas veces es esto posible pues a los inocentes nos es difícil prever que haya tanto indeseable y tan pocos amigos. El egoísmo de unos y la imbecilidad de otros hace difícil escapar de estos energúmenos. 
La vida, si tienes la suerte de no toparte con ellos, tiene dos etapas a cual más plena y feliz: la del amor de tu pareja y la de los hijos, además del posible éxito profesional. 
Puesto que lo tenía todo, yo hubiera podido ser uno de esos personajes felices, pero no tuve suerte. Ya de soltero tuve mi primer tropiezo con el más diabólico de los mortales y de unos imbéciles que le bailaron el agua, gente a quien no les importó arruinar una vida, aunque solo fuera para aumentar su protagonismo. A partir de ese momento todo fue un camino de rosas (profesional y política) para el indeseable y palmaditas en la espalda para los imbéciles que se lo facilitaron. 

No cabían las discusiones. El deshonor era demasiado grande para pelearse por ello. Había que matar al bellaco o pasar de él. Quizás me equivoqué, pero opté por lo segundo. Bastante fue perder mi honor, como para perder también mi vida tras unos barrotes. En cuanto a los imbéciles... ¡Bah!. Ni siquiera eran capaces de valorar lo que hicieron...¡Aún no lo valoran hoy!. El facineroso acabó con mi honor, pero no con mi vida. ¡Total por negarle el protagonismo que me pedía!. Quería ser el "relaciones públicas" de un evento que nació para Cabanes gracias a mi tesón y no pocos sacrificios, incluso económicos... Claro que al canalla el evento le interesaba poco. Era lucirse delante del pueblo y disfrutar del contacto con las autoridades provinciales lo que le importaba. ¡La política!. 

Yo, aunque precaria, seguí con mi vida y, pesar de todo, tuve mi buena dosis de felicidad gracias al inmenso amor que me brindó en todo momento la que después sería mi mujer y madre de mis hijas. 
Ella me conocía a fondo y, en todo momento estuvo segura que lo que de mí se decía era de todo punto imposible, lo que se tradujo en un apoyo incondicional a mis aciertos y errores. También en lo profesional tuve la suerte de encontrar gente que valoró mi seriedad y la calidad de mis servicios, haciendo que mi negocio aumentara día tras día. Pronto me quedé solo pues, mientras otros cerraron, alguno de mis competidores incluso acabó trabajando para mí. La suerte o el tesón, acabaron premiando nuestros sacrificios.

Universidad de Castelló.
Después tuve tres hijas maravillosas con las que compartimos muchos días de trabajo, pero también de felicidad y asueto, recorriendo caminos y veredas, visitando castillos inexistentes por su ruina y procurándoles en todo momento el mayor bienestar posible y conocimientos, a cada cual según sus capacidades. En ese tema, cada cual tuvo claras sus metas y, para mí, la libertad es lo esencial en esta vida. Dos acabaron sus carreras y la tercera ni siquiera quiso comenzarla. En cuanto a la relación familiar, no puso ser más benévola, especialmente en los días de asueto. En esos domingos dedicados a conocer nuestro pueblo, recorrimos todos los caminos del término municipal y también las ruinas de nuestros antiguos castillos y oquedades. 

Falta el fotógrafo, que soy yo.
En esta singladura visitamos Miravet, Albalat, e incluso escalamos la montaña que en su día acogió a los habitantes de Sufera, bastante empinada por cierto. Ningún destino era para nosotros inexpugnable. Pateamos todos nuestros caminos y veredas dando salud a nuestros cuerpos y conocimiento a nuestras mentes. Todo era felicidad en nuestra casa pero, cosas de la vida, un día las cartas de la partida empiezan a cambiar. Los padres se hacen viejos y los hijos grandes. Empiezan los sustos, las inquietudes y la unión con otras familias, no siempre para bien. Después los viejos se marchan y los hijos también. Unos te visitan y te dejan cuidar a sus hijos, mientras a otros no les vuelves a ver. Pero, incluso para eso, también hay un final. Lo que sí está claro es que, se diga lo que se diga, el Paraíso Terrenal no es ni puede ser de este mundo.

RAFAEL FABREGAT

6 de julio de 2019

2807- EL CISMA ESTÁ SERVIDO.

Los curas ya no aguantan más, y hacen bien. ¿Qué tiene que ver su vocación sacerdotal con sus naturales necesidades sexuales?. Nada de nada. ¿Acaso Jesús de Nazaret, su mentor, no probó mujer?. Tampoco el hecho, más que probado, de la gran cantidad de gays que hay en las filas sacerdotales debería ser motivo de burla y escarnio. Buena parte de las iglesias españolas están esta semana sin curas. No están enfermos, gracias a Dios, sino en la fiesta madrileña del "Orgullo Gay". Desde el punto de vista sexual, entre sacerdotes, da la impresión que es más fácil ser gay que hetéreo. No por estar mejor visto, que será que no, pero sí porque es más fácil pasar desapercibido. No es lo mismo un saludo, un abrazo, e incluso un beso, entre mujeres que entre hombres y, para el caso, un gay activo o pasivo es una mujer con pene. Claro que las monjas también tienen sus problemillas...

Tal como están las cosas, la Iglesia debería plantearse de una vez por todas el asunto del celibato. No se arreglaría el 100% del problema sexual por el tema citado de las desviaciones, pero si el 90%. Que dejen ya de una vez que se casen, con hombre o con mujer que, visto lo visto, ya importa bien poco. Aquí de lo que se trata es de tener las "necesidades" cubiertas, que los "picores" no son aconsejables y menos aún si se va en "manada". Los obispos alemanes están replanteándose el celibato y la moral sexual. El caso no es para menos. Ya han aguantado bastante. El caso es que Roma no está dispuesta a ceder y esto podría dar pie a un Cisma en la Iglesia Católica. La carta del papa Francisco no se ha hecho esperar en la Conferencia Episcopal alemana cuya convocatoria fue unánime en la asamblea de Marzo pasado.

Se necesita un debate estructurado que dé respuesta al estado de shock en el que la iglesia alemana está inmersa desde el escándalo de los abusos a menores. ¿No te digo?. ¡Malditos picores...! En la anterior asamblea fue presentado un exhaustivo informe que ponía cifras al problema. Nada menos que 3.677 víctimas, la mitad menores de 13 años y 1.670 religiosos implicados. Los obispos alemanes consideran insuficiente las condenas expresas y los actos de contrición. ¡Hay que atacar las causas!. Hay muchos sacerdotes incapaces de vivir con el celibato y eso no les hace menos aptos para predicar la Fe de Cristo. Nada tiene que ver una cosa con la otra. Los sacerdotes son humanos y tienen las mismas necesidades sexuales que la gente corriente, de la misma manera que pueden gustarles hombres o mujeres.

El cardenal Reinhard Marx tiene claro que el mundo actual exige cambios que hay que saber afrontar. Se puede valorar positivamente el celibato, pero no exigirlo. La sexualidad de los sacerdotes no ha sido nunca valorada suficientemente, como tampoco se le ha dado a la mujer la oportunidad de participación en el ministerio. Por todo ello, en lo que resta de este sínodo, está previsto dotar a las mujeres de mayor poder y representación. Otro capítulo importante será la moral sexual de los sacerdotes y su forma de afrontarla dentro de la vida sacerdotal. Para algunos serán demasiados cambios y la intervención papal se ha hecho necesaria. Mediante una carta, Francisco saludó el proceso pero advertía que frente a tantas carencias era necesario buscar soluciones que permitan poner orden y sintonía dentro de la vida de la Iglesia.

"Hay que superar -dijo el cardenal- la ansiedad que nos encierra en nosotros mismos, pero sin olvidar que formamos parte de un estructura más grande que nos espera y necesita. Hay que reflexionar en la unidad, no buscando argumentos discordantes. Para que se produzca un cambio cultural hay que escuchar las críticas. Si la Iglesia rechaza los desafíos actuales, puede volverse completamente irrelevante. La crisis de la Iglesia, es en esencia una crisis de fe". Ignoramos cómo deberá afrontar la Iglesia la profunda crisis sexual de sus sacerdotes, pero está claro que el asunto es grave y necesita soluciones valientes al respecto. En las últimas décadas el mundo ha cambiado mucho y no se pueden cerrar los ojos ante esta problemática. Más bien hay que buscar soluciones que satisfagan a todas las partes o de lo contrario podría producirse una ruptura igual o mayor de lo que supuso la Reforma Protestante. Esperamos la suficiente cordura para que no se llegue tan lejos...

RAFAEL FABREGAT

25 de mayo de 2019

2778- EL PRIMER AMOR.

No. No fuimos novios en la escuela. Nos llevamos cuatro años y, cuando yo abandoné la escuela, la que hoy es mi mujer tan solo tenía 10 años. Era pronto, pero ella se desarrolló muy pronto. Con 14 años ya medía 1,70 y estaba completamente formada, llamando la atención de jóvenes y mayores. Yo medía algo más, pero muy poco. Mi atención ya la había conseguido tiempo atrás... Éramos vecinos y en una época sin agua corriente en los pueblos, coincidíamos en muchas ocasiones en la fuente del pueblo al objeto de abastecer a nuestras madres del preciado líquido. Yo con un carro de cuatro cántaros y ella otro de dos. Ya sabiendo la hora en que se llevaba a cabo aquel acarreo de agua, coincidir era relativamente fácil. Eso sin contar que uno y otro solíamos vigilar para que lo que no era coincidencia lo aparentara. Para entonces yo apenas tenía 16 años y ella 12, pero ella aparentaba 16 y yo 14. Solo a palos conseguir espabilar. De todas formas con 70 años todavía hago cosas de joven inocentón. 

Genio y figura... hasta la sepultura. Los viajes que yo hacía después de comer, eran para llevar agua a nuestro lugar de trabajo puesto que el agua era imprescindible para ablandar las materias primas que manufacturábamos. Ya en la fuente y después de charlar un ratito con ella solía preguntarle si haría un segundo viaje y si era así, como las distancias no se correspondían, yo vaciaba los cántaros a medio camino para volver y así coincidir nuevamente en la fuente. Estaba claro que ella también buscaba el contacto, pero lo del amor no lo tenía tan claro como yo. Así transcurrió el tiempo, entre guateques organizados por nuestras respectivas pandillas de amigos. A esa edad igual chicos que chicas no suelen tenerlo claro, pero yo sabía que la quería y que haría todo lo posible por hacerla mi mujer. No fue fácil porque, como he dicho antes, ella no lo tenía del todo claro. 

Las cosas eran un día blancas, otras negras y casi siempre grises. Yo, ante la indefinición, hacía también mis pinitos de aquí para allá pues no me faltaban oportunidades. Pero el tiempo pasa y nos plantamos yo con veinte años y ella con dieciséis y decidí que había que poner punto y final a un juego que había durado demasiado. Puse las cartas sobre la mesa porque tenía claro que había más ases a mi favor que en contra y gané la partida. Ella dijo que sí y desde aquel momento no volvimos a separarnos. Este año se han cumplido cincuenta de aquella decisión que dio inicio a un noviazgo de cuatro años. Nos casamos, ella con 20 años y yo con 24 y la vida  nos ha dado tres hijas y cuatro nietos. Por supuesto hemos tenido altibajos, pero está claro que estábamos predestinados a caminar juntos por la vida...

RAFAEL FABREGAT

3 de febrero de 2019

2713- LOS MANCOS DEL BENAVENTE.

Teatro-cine Benavente. CABANES (Castellón) España.
Por increíble que parezca, así eran las cosas en el Cabanes de mediados del siglo XX, en plena posguerra y con más hambre que abundancia. La primera década, tras el final de la Guerra Civil Española, fue más oscura por la mucha necesidad que había en las casas de los pobres, que eran la gran mayoría. Sin embargo la naturaleza humana busca la manera de resurgir de las cenizas, como ave Fénix, y con la llegada de la década de los 50 nació una nueva manera de ver la vida. Había que luchar, sí, pero también había que vivir. Con apenas 2.000 habitantes el cine Benavente de Cabanes se hizo pequeño para tanta gente que cada fin de semana quería olvidar sus miserias, aunque solo fuera un par de horas. Se amplió la programación, con dos sesiones de tarde y noche para el domingo y festivos y una nocturna para las noches de los jueves y sábados.

Dos cines de verano ampliaban esta oferta cinematográfica. En época estival el cine Astoria ofrecía sesiones nocturnas sábados y domingos. En el Trinquet se proyectaban películas los sábados y domingos por la noche, además de "Baile de vermouth" tras la sesión de tarde del cine Benavente, entre las 20 y las 22 horas. Cuesta creer que en una época de tanta miseria estos negocios prosperaran, pero así era. El cine Benavente, normalmente sin numerar, estaba siempre a rebosar y con venta de entradas superior al aforo. El "problema" lo solucionaba el empresario colocando en cada fila una silla más en los pasillos laterales y en el central. Gracias a Dios nunca hubo ninguna desgracia que exigiera el rápido desalojo de la sala. El aforo lo constituían 3 dobles bancos corridos para niños en las primeras filas, 22 filas de 20 butacas y dos "gallineros" de unas 50 plazas cada uno.

Con dictadura o sin ella la juventud siempre tiene prisa por dar rienda suelta a los instintos básicos de la naturaleza y el cine Benavente de nuestro querido Cabanes no podía ser menos. Como todo cine que se precie el nuestro también disponía de esas dos últimas filas de butacas llamadas de los mancos. Sí, así se llamaban porque todos sus ocupantes solo tenían un brazo visible, mientras el otro estaba ocupado en meterle mano a la compañera y compañero de turno. Normalmente se llamaba "fila de los mancos" a la última, pero la tan afanosa distracción de sus ocupantes, permitía también a quienes ocupaban la fila de delante dedicarse al mismo menester sin que nadie advirtiera nada fuera de lugar. Curiosamente en nuestro cine Benavente las butacas 11 y 12 de la penúltima fila (junto al pasillo central) estaban reservadas para el Sr. Alcalde y señora y lo mismo en la última fila para el Sargento de la Guardia Civil y su esposa, aunque la del el Alcalde y señora solían variar. 

No crean, con respecto al tema (de los mancos) que nos ocupa en el día de hoy, había una fila mucho peor que era la última del gallinero. 
Escalones de obra y sin butacas, con poca clientela y en los que se podía hacer "de todo". De la última fila de los gallineros vamos a olvidarnos puesto que ese no era lugar para el amor y menos aún para llevar a tu novia. No obstante, el magreo en las filas "de los mancos" era cosa de enamorados, extremadamente vigilados en cualquier otro lugar que no fuera la oscuridad de un cine. Justamente por eso lo que allí sucedía era algo tan cándido y sensual que no debería estar mal visto ni pasar de moda jamás. ¿Hay algo más bonito que ver como una pareja se besa en plena calle?. Sobre todo si pasan de los cuarenta y además se ríen... Pues imaginaros en la oscuridad del cine Benavente y especialmente si la linterna del "tío Viçent" no estaba al acecho. 

En la pantalla Quo vadis, Ben Hur, los Diez Mandamientos, Espartaco, etc. Casi siempre una de romanos. Mientras las parejitas, ellas con calcetines, aprendíamos a amarnos. ¿Es eso criticable?. La chaquetilla de punto sobre las rodillas para disimular, mientras las manos de unos y otras se internaban intentando acariciar una pierna, un sujetador, el roce furtivo de los labios en un cuello que se estremecía de placer. Pero todo acabó, como acaba todo. Los cines de los pueblos cerraron y también los de las ciudades. Que no me digan a mí, que los vídeos porno americanos son mejores que una peli de romanos... Lo triste es saber que, en el momento actual, está todo tan desvirtuado que ni el porno americano ni el cine actual o el de romanos pone a nadie los pelos de punta. Lo siento por ellos. Por esa juventud actual que a los cuatro días de conocerse se van a vivir juntos sin compromiso alguno. El día que tu hijo/a te presenta a su "amigo/a" ya has de tener habitación preparada con cama de 150/200 porque ese día Pepe o Pepa ya se queda a pasar la noche en tu casa. Porque hace frío, llueve o hace calor. Así, por la cara. Y los padres a callar porque si hablas se irán de casa y si no hablas también...

RAFAEL FABREGAT

24 de diciembre de 2018

2696- ESTA NOCHE ES NOCHEBUENA.

Así es amigo, esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.
No lo dejes para más adelante y aprovecha esta oportunidad para hacer feliz a alguien. Sin ninguna duda, ese alguien te compensará haciéndote felices ti y, aún en el caso de que esto no ocurra, tu serás feliz por el solo hecho de haberlo intentado.
¡¡¡FELIZ NOCHEBUENA, FELIZ NAVIDAD, FELICES FIESTAS...!!!
Es lo que, de corazón, te deseo.
Haz clic en este enlace y ve poniéndote a tono... 
https://www.youtube.com/watch?v=1grZwBUBYqE

RAFAEL FABREGAT

24 de mayo de 2018

2599- LA GASTROSIEXTA.

¿Qué es eso? -se preguntarán.
Pues nada, como si hubieran descubierto alguna nueva galaxia nos cuentan a estas alturas del siglo XXI que una estupenda comida, seguida de una buena siesta, favorecen las ganas de sexo y el fin del estrés. ¡Pues no hace tiempo que los españoles sabemos eso...!
Está claro que las preocupaciones del día a día estresan cada día más, pero para algo está la cabeza. Naturalmente no vamos a desentendernos de nuestras obligaciones profesionales y sociales, pero vamos a hacerlo de forma controlada y dándole a cada cosa su tiempo. No se puede trabajar de forma constante, como tampoco podemos hacerlo sin recompensa alguna. El trabajo y el dinero que éste nos aporta son necesarios, pero también lo es la comida, el amor y el relax que éstos proporcionan. La comida del mediodía no es una más, sino el pilar fundamental de una buena alimentación y mejor vida. 

En fines de semana y cuando el trabajo lo permita, debe ser en la casa de cada uno de nosotros y de forma agradable y relajada. No comiendo cualquier cosa, sino aquello que sea del agrado de la pareja. La comida no debe ser solamente alimentarse, sino disfrutar de lo que se come y hacerlo en compañía del ser amado.
Otra cosa sumamente placentera y beneficiosa para la salud es acabar la comida con una buena siesta. Para ello no se necesita que sea larga en el tiempo, sino relajante, sin prisas. Lo natural para el ser humano es dormir por la noche, pero una siesta de corta duración (una hora como máximo) reduce el estrés y disminuye la presión arterial favoreciendo nuestro rendimiento posterior. Para que la creatividad llegue al máximo nivel es indispensable que, antes o después de la siesta, hagamos el amor con nuestra pareja. 

Las relaciones sexuales son lo más placentero que podemos hacer con la persona amada y llevarlas a cabo tras una comida frugal pero placentera, en un ambiente de completo relax, es elevar el listón del clímax a su más alta expresión. Hacer el amor durante la siesta aporta beneficios para nuestra salud física e intelectual y estrecha los lazos de pareja. En esas especiales condiciones practicar sexo elimina totalmente el estrés, calma cualquier afección y cuida de nuestro corazón manteniéndonos jóvenes y en forma. Son muchísimos más los beneficios, pero vamos a dejarlo aquí pues son de sobras conocidos. Recuerden que la comida, el descanso y el sexo son los tres pilares fundamentales de la salud física y psíquica. Cada uno de ellos por separado es placentero y fundamental para nuestras vidas, pero reunirlos en un solo lugar y momento es "lo más de lo más". 

No debe olvidarse que, de vez en cuando, para conseguir los mejores objetivos profesionales es también necesaria una buena dosis de placer. Las metas no son placenteras si se alcanzan con sufrimiento. El placer allana el camino hacia los objetivos más inalcanzables. No olvidemos que sin ese placer la vida se hubiera extinguido hace mucho tiempo. En cuanto a la frecuencia de practicar la "gastrosiexta"... Depende de las obligaciones y horarios de cada cual pero, cuando eso no es posible hacerlo durante la semana laboral, sí que no debe perdonarse durante los fines de semana e incluso intentar incorporarlo a lo largo de la semana siempre que sea posible. No se arrepentirán. Es una práctica que tiene muchos beneficios para nuestra salud. 

RAFAEL FABREGAT

2 de febrero de 2018

2559- LA FELICIDAD ES POSIBLE.

No es nada nuevo. Hace mucho tiempo que sabemos que la felicidad está en las pequeñas, o no tan pequeñas, cosas. Ante todo es una actitud, la de valorar lo que tenemos. Demasiada gente solo valora determinado bienestar cuando lo pierde. ¿Por qué actuamos de esta manera?. Cuando tenemos salud es cuando deberíamos valorarla y no cuando ya hemos hecho tarde. Hay gente que así lo hace y por supuesto son los únicos que, dentro de lo que cabe, son felices. Otra cosa a tener en cuenta es que la felicidad está en nuestra casa... Hacer el amor con tu pareja, echarse en el sofá a leer el último libro que adquiriste o viendo algún programa de TV de tu interés, levantarse a la hora que te apetece o tomar un baño de espuma... La máxima felicidad está siempre en "el nido", en la casa de uno mismo. 


Allí das rienda suelta a tus deseos y apetencias, allí están tu pareja, tus hijos, tu perro (si lo tienes), allí están recogidos y ordenados tus mejores recuerdos. El calor del hogar y el confort que cada cual ha podido acumular, están en nuestra casa. La salida, con o sin amigos, es otro tema que también puede darnos y nos da ese punto de inflexión, ese pequeño y agradable cambio momentáneo en nuestras vidas. Qué duda cabe que las relaciones sociales son importantes y sumamente agradables, pero lo son más si cabe cuando llegas al final de la cita. Tras una cena o fiesta con amigos y conocidos es, cuando llegas a casa, cuando realmente reconoces ese disfrute y, si se tercia, pretendes prolongarlo con una última copa, con un café o incluso haciendo el amor. Es allí, ya en tu casa, donde alcanzas la felicidad al recordar los mejores momentos vividos.


Por mucho que uno intente evitarlo, la vida actual es estresante y el calor del hogar es el escudo que nos permite liberarnos de esa agresividad natural que tiene el trabajo y nuestras propias ambiciones. Si en algún lugar podemos desconectar y disfrutar de momentos felices es justamente allí, en nuestra propia casa. De todas formas cada persona es diferente y mientras unos aprovechan un día festivo para relajarse, otros más activos necesitan dinamismo constante. Mucha gente está atada a ciertas actividades, deportivas o de cualquier otra índole, que le son necesarias para su disfrute o simplemente para considerarse realizado. No pasa nada, hay tiempo para todo. Pero tengamos presente que, al final de todo ello, el acento viene a ponerse siempre en el calor del hogar. Allí está siempre el punto y final al mejor, o al peor, día que uno haya podido tener.


Mucha gente se obliga a sí misma a responder de forma continua a lo que los demás esperan de ellos, en cuyo caso no tienen tiempo para ese relajamiento tan necesario para alcanzar la felicidad. De todas formas, aún actuando de esa forma, el hogar se convierte igualmente en el anhelado refugio, en la necesaria vía de escape. La sociedad actual nos "obliga" a dedicar parte de ese ocio a actividades culturales o deportivas, que nos permitan la relación con los demás. El equilibrio racional de todo ello es el arma que siempre debemos tener a nuestro alcance. Bien está tener tiempo para todo y para todos, pero nunca debemos olvidar el que debemos dedicarnos a nosotros mismos. Estamos en un entorno al que todos queremos pertenecer, pero sin descuidar lo que verdaderamente nos puede hacer feliz.


Lo primero es saber cuidarse, hacer lo que realmente te gusta y hacer feliz a quienes tienes a tu lado. No se puede ser feliz de forma aislada. Cerrarse dentro del cascarón no es nunca la solución y conocerte a ti mismo y a los demás te ayudará a vivir mejor. Para ser feliz debes intentar que quienes tienes cerca también lo sean. Una vida de hiperactividad no es la forma de ser feliz, sino un intento de huida de ti mismo, lo que ahora se llama una huida hacia adelante. Hacer feliz a quienes tienes a tu alrededor no es tener un millón de amigos, sino saber distinguir a quienes realmente te aprecian y dedicarles ese tiempo que tienes destinado para eso. No olvides que tu mejor amigo no es quien más te adula, sino aquel con el que puedes contar si te es necesaria su presencia. Por último decir que, en todos los casos y sin perjudicar a nadie, haz aquello que te guste.

RAFAEL FABREGAT

1 de enero de 2018

2550- FELIZ AÑO NUEVO 2018.

No importa que seas seguidor o no de este Blog, como tampoco importa que quien lo edita, goce o no de tu estima. Allá cada cual con sus ideas. 
Libertad para todos, pero sin perjudicar a los demás. Libertad personal y de conciencia ya que, cuando tus libertades afectan negativamente a las de los demás, no estás ejerciendo la libertad, sino el libertinaje y todo lo que éste conlleva de daño hacia los que te rodean.
¿Tonterías?. Puede ser, pero también son realidades que destrozan las relaciones humanas y hasta el propio planeta que nos acoge. 
La vida podría ser mucho más feliz, acatando tan solo un Mandamiento:
"Ama al prójimo como a ti mismo. No hagas a los demás no que no quieras para ti".
Parece algo simple pero, por lo visto, no lo es. De hecho es un comportamiento imposible de llevar a cabo, debido al egoísmo que todos llevamos dentro.
No tenemos remedio, el demonio anda cerca, pero estoy convencido de que algo más podríamos hacer. ¿A qué esperamos pues para llevarlo a cabo?.
Os deseo a todos lo mejor para este nuevo año recién comenzado... Salud, Paz y Trabajo. Por ese orden. La mezcla de esos tres factores os dará por añadidura la Felicidad.
¡Feliz Año Nuevo 2018!.

RAFAEL FABREGAT CONDILL

20 de junio de 2017

2438- LAS ANGUSTIAS DEL AMOR.

A una cierta edad nos parecen tonterías, pero no lo son cuando las sufres y cuando las disfrutas, durante el despertar de la adolescencia. ¿Quien, en esa época, no ha sufrido algún episodio de amor o desamor?. No se sabe por qué motivo, todos nos apresuramos en olvidar las situaciones traumáticas de esa época de la vida. Pero recordar su desenlace positivo es volver a vivirlo y a disfrutarlo. Muchas veces los comienzos son dolorosos o al menos inseguros... Angustia, tristeza, melancolía... Y, cuando el dilema se resuelve y se resuelve bien, estremecimientos de intensa y compartida dulzura ante el sentimiento más maravilloso, indefinible, e incontrolable de cuantos pueden experimentarse en la vida. Se trata simplemente del amor, duramente trabajado y felizmente conseguido.

Los síntomas de esta "enfermedad" son claros y universales. También aquellos que se hacen los duros, han vivido momentos de incertidumbre y de inquietud. No sabes exactamente por qué motivo, una persona te llama la atención y de repente se convierte en algo prioritario en tu vida. Es comprensible que, no siendo algo simultáneo, tengas que hacer lo posible por llamar la atención de esa persona y conquistarla, hacer que sienta por ti lo mismo que tu sientes por ella. No es fácil. Han de darse una serie de coincidencias que en el 90% de los casos no se producen. Más bien al contrario, a la persona que a ti te gusta le puede gustar otra y a esa otra, otra más... en una situación de imparable caída de fichas de dominó. Claro que esa es tan solo la impresión del primer encuentro. Ya en el siglo XXI, las chicas son más liberales y el asunto es más fácil de lo que era décadas atrás.

Entre las pandillas de jóvenes con relación desde antiguo, puede darse el caso de que, de repente, te fijes en detalles de una persona que hasta ese momento te habían pasado inadvertidos. Empieza por tanto una idealización de las características de esa persona, que hasta entonces nunca te habían llamado la atención. Es lo que llamamos "flechazo", en cuyo caso hay que hacer todo lo posible para que esa situación se convierta en recíproca. Nada hay más decepcionante que un amor platónico, por inseguridad a la hora de mostrar tus sentimientos a la otra persona. En esta clase de situaciones, las mujeres de hoy, son más lanzadas que los chicos y suelen provocar el "choque de trenes". Antiguamente, con aquello del recato femenino, era casi obligado que fuera el chico quien se lanzara a la piscina, pero afortunadamente las cosas han cambiado.

Hay más libertad. Los miedos y las inseguridades ya no son tantos ni tan prolongados, a no ser que la persona de nuestros sueños ya tenga pareja, en cuyo caso la conquista puede convertirse en dura batalla y hasta incluso en tragedia para la parte afectada. Sea como fuere, en las cosas del amor y de la guerra, es siempre lícito hacer cuanto convenga para ganar la batalla, aún a sabiendas de que tiene que haber daños colaterales. ¡Ay el amor, ingrato e invisible duende que nos quita el sueño en los amaneceres de la vida...! Llega, te trastorna la vida y marcha por donde llegó, dejando una fragancia que te acompañará siempre. Claro que, a veces, puede quedar contigo de por vida, sin que haya normas establecidas sobre su comportamiento. Es un misterio. Nadie sabe de qué depende uno u otro resultado. Para bien o para mal unos amores son efímeros y otros eternos.

El amor es irracional, imprevisible y a veces inalcanzable. Puede darse entre solteros y casados, entre profesores y alumnos y hasta incluso entre fieles y confesores. En las cosas del amor, no hay normas establecidas ni soluciones fáciles o imposibles. Como se dice frecuentemente, se trata de una aventura de incierto final. Muchas parejas, que creen haber alcanzado el éxito de por vida, se separan al ocaso de sus vidas, algunos incluso ya jubilados. En pleno siglo XXI esto es más cierto que nunca. No tenemos paciencia y ya no aguantamos nada. Es la modernidad, una etapa de la humanidad que no tiene el por qué ser forzosamente mejor que otras anteriores. Vivir con alguien al que ya no soportas tiene que ser triste y duro pero, esa segunda oportunidad que muchos buscan tras una separación, pocas veces suele alcanzar la felicidad pretendida. Claro que, este es otro tema...

RAFAEL FABREGAT

7 de marzo de 2017

2363- VIAJAR AL PARAÍSO.

Nada de alimentar dudas. Al hablar del paraíso me refiero al archipiélago de Isla Mauricio, país soberano insular ubicado al sudoeste del océano Índico, a 900 Km. del punto más próximo a Madagascar. Su capital y ciudad más poblada es Port Louis. Además de Mauricio, el país acoge también a las islas de San Brandon, Cargados Carajos, Rodrigues y las islas Agalega. Juntamente con la Isla Reunión, situada 170 Km. al oeste, Isla Mauricio forma parte de las Islas Mascareñas aunque, por voluntad propia, Reunión es territorio francés. Isla Mauricio tiene la peculiaridad de ser el único país del mundo, fuera de la India y Nepal, donde predomina la religión hindú y el culto Murugan. Parece ser que sus primeros habitantes fueron marineros malayos y árabes del siglo X, todos ellos aventureros llegados de oriente a través del océano Índico. El islám y el budismo también están ampliamente representados. 

Los portugueses llegaron en 1507, encontrado muy escasa población. En 1598 una escuadra holandesa desembarcó en esta isla, aunque no sería hasta cuatro décadas más tarde cuando los holandeses la colonizarían dándole el nombre de Mauricio, en honor del príncipe de los Países Bajos, Mauricio de Nassau. Sin embargo no supieron ver su potencial. Unas décadas después, viendo la escasa fertilidad del suelo, los holandeses abandonaron Mauricio. Durante el siglo XVIII esta isla fue colonizada por los franceses, que la denominarón de Isla de FranciaTras la derrota de Napoleón, los franceses se vieron obligados a ceder Isla Mauricio a los británicos que le devolvieron su nombre anterior. Mauricio consiguió la independencia en 1968 y actualmente la banca y el turismo la han convertido en paraíso, terrenal y financiero

Por su situación intertropical, Mauricio goza todo el año de un clima cálido y una vegetación densa, repleta de cocoteros. En el mundo turístico se la conoce como la "Isla Playa", un pedazo de paraíso rodeado de lagunas de un azul multicolor, diferentes tonos azulados que reflejan su fondo cristalino y un agua siempre óptima para el baño, que oscila entre los 24 y 28ºC. El nudismo y el topless no son comunes en las playas públicas pero sí se acepta en las privadas de los hoteles que lo inundan todo. 
De todas formas también en las playas menos concurridas se va aceptando lo inevitable y, al suave calorcillo del viento oceánico y al son que marcan las melodías de los cassettes de los vendedores de helados, chicos y chicas van quitándose ropa, a fin de contactar de forma más agradable con el agua. Y entre ellos, claro está y entre ellos.
Está visto amigos que para ir al Cielo no hay que morirse...

RAFAEL FABREGAT