Rafael Fabregat Condill
7 de abril de 2026
3333/082- LA TEJEDORA INCANSABLE.
En este mundo nuestro principal objetivo es comer sin ser comido y, siempre que podemos, la trampa está siempre praparada para lograr el objetivo. Y no solo comer, sino obtener el mejor bocado de cada pastel. Pocos se conforman con lo que tienen, todos queremos más y mejor. En este mundo sombrío que nos ha tocado vivir, comer ya no es suficiente y todos luchamos por ver que podemos arañar de los demás. El trabajador quiere más sueldo, mientras que el dueño del negocio quiere más beneficios, Y así va todo, cada cosa en su escala de valores. Rusia, con 17,1 millones de Km2. de superficie, quiere más e invade Ucrania para ampliar sus fronteras. Estados Unidos invade Irán para dominar sus riquezas petrolíferas y China quiere dominar Taiwán por razones estratégicas y económicas. Nadie se conforma con lo que tiene.
Nuestra "amiga" de hoy, la araña común, que podemos encontrar en cualquiera de nuestras casas si la limpieza no se realiza a fondo, al igual que sus parientes solo quiere alimentarse y para ello teje incansable sus diferentes trampas buscando la manera de cazar alguna mosca o mosquito que pase por allí. No tiene toxicidad ninguna y elimina a nuestros principales enemigos pero, sin embargo, no podemos verlas y si las vemos las cazamos sin remisión ni lástima alguna. Nadie quiere verlas en su casa y se ríe de quien las tenga. Son muchos los insectos que simplemente nos dan asco, por poco que sea el mal que puedan causarnos. Las toleramos en el jardín, pero no dentro de la casa. Ellas no paran de trabajar, tejiendo sus trampas, para ver qué pueden comer.
Algunas, pobrecitas, cansadas de buscar lugar donde no se las caze, se instalan en lugares apartados de la casa, del jardín e incluso en el campo y allí esperan ansiosas que algún bicho pase por el lugar. Las pobres no buscan ni quieren nada más que lo justo para alimentarse, sin embargo no podemos verlas. Incluso si vamos por el campo y vemos una de sus redes, las rompemos con malicia y sin misericordia, temiendo no se sabe qué. Al fin y al cabo, igual que hacemos nosotros, solo quieren comer, alimentarse de insectos dañinos para nosotros. No es que pretendamos ayudarles a tejer sus trampas pero, ya que son beneficiosas para nosotros, podríamos simplemente dejarlas vivir en paz. ¿O no?. Pues no. Parece que les tengamos envidia, por ser unos seres vivos más perfectos y resistentes que nosotros mismos.
Porque ojo que son trabajadoras, ¡y lo hacen bién!. Quien así escribe no es amigo de las arañas ni de ningún insecto en general, pero reconozco su resistencia y sabiduría. Sin embargo no me gusta verlas cazar, pues me parece una salvajada que cualquier mosca pase por allí y se quede pegada a la tela. Al instante la vibración de la mosca, intentando escapar, despierta a la araña que acude presurosa a rodear a su presa con sus hilos, casi irrompibles y bien envuelta se la lleva a su escondite donde se la comerá sin prisa pero sin pausa. La mosca no es que sea insecto de nuestra devoción pero no deja de ser un ser vivo y sufrimos por verla en esa tesitura, olvidando que nosotros también matamos animales y plantas para alimentarnos y muchas cosas más.
Se imaginan, que hubiera arañas gigantes para las que pudiéramos ser su comida?. Sabemos que esto no va a pasar pero vamos a ver, ya lo estamos viendo, cómo algunas personas con poder, en su imbecilidad, luchan por arrancarnos la comida de la boca para zampársela ellos, pensando que son inmortales. Algún día, quizás no demasiado lejano, alguno de esos locos puede volver horrenda la vida en nuestro planeta, pero esa hecatombe no afectará demasiado a los insectos, que demostarán una vez mas, ser más perfectos que nosotros. Porque para ellos comer es necesario, pero no aspiran a más. No tienen el defecto de ser insaciables, como lo es el ser humano. Esa araña que podemos ver en cualquier rincón es superior a nosotros en proporciones geológicas. Antes de que nuestros antepasados más remotos caminaran sobre la Tierra ellas ya estaban aquí, sin otra ambición más que el de alimentarse para poder sobrevivir.
Rafael Fabregat Condill
6 de abril de 2026
3333/081- LOS EXTRATERRESTRES... ¿EXISTEN?.
La Tierra, la Luna y el Sol en una misma foto, sacada por la sonda espacial Cassini en 1989, desde el planeta Saturno. Claro que la foto está ampliada, puesto que en la foto apenas son dos pequeños puntos de luz en el vacío espacial. Así de imposible será sin duda la llegada de extraterrestes a nuestro planeta, por mucho que la ciencia ficción y un montón de gente que vive de sus mentiras, nos cuenten que han llegado tropecientas veces e incluso que ya viven entre nosotros. ¿Paparruchas?. No lo sé, pero yo no me lo creo. Y eso que un servidor está totalmente convencido de que haberlos haylos. Pero otra muy distinta es llegar desde lugares tan lejanos. Naturalmente podrían haber desarrollado técnicas que desconocemos pero...
Por mucho que piense, no sé qué hacemos aquí. En medio del Universo y sin poder movernos más allá del Sistema Solar, que ya me parece mucho. Las distancias son tan colosales que suena extraño que alguien pueda superarlas. El ser humano, desde luego que no. Así pués la Tierra es, en teoría, el único lugar donde la vida ha podido desarrollarse y hacerlo además en millones de formas distintas. ¿Es esto normal y hay miles, millones quizás, de planetas como el nuestro?. No lo sabemos. Lo que sí está claro es que no tienen el por qué disponer de la misma composición del nuestro, ya que, si las hay, serán sin duda otras formas de vida que no precisen lo que para nosotros es imprescindible. Aquí esto ya es un hecho, ya que los peces se asfixian en nuestro medio, mientras que nosotros nos asfixiamos en el suyo.
Lo mismo puede suceder con ellos y por consiguiente el oxígeno y la atmósfera en general, a nosotros nos da la vida, pero para ellos puede ser nociva. La pregunta es si la vida es algo implícito en la naturaleza del cosmos o si, por el contrario, somos la excepción. Teniendo en cuenta que el Universo es prácticamente infinito, lo lógico es pensar que existen millones de planetas con características parecidas al nuestro, eso sin contar que puede haber otro tipo de vida, motivo por el cual me parece tan surrealista pensar que haya extraterrestres, como que no los haya. Si una opción es difícil de imaginar, más difícil es pensar que estamos solos.
Este es el aspecto que se le presupone a la Vía Láctea, la galaxia en la que se encuentra nuestro planeta Tierra. ¿Qué sabemos de ella?. Según los científicos del Universo tiene un diámetro de 100.000-300.000 millones de años luz y está compuesta por hasta 400.000 millones de estrellas que, lógicamente, tendrán sus planetas correspondientes. ¿Les parece lógico que estemos solos en el Universo?. Simplemente no. Pero, por si estos datos les parecen excesivos, diremos que en ese mismo Universo existen millones y millones de galaxias como la nuestra e incluso algunas mucho más grandes. Sinceramente cabe pensar que es imposible que estemos solos, tan imposible como que podamos ir de un sitio a otro.
Rafael Fabregat Condill
5 de abril de 2026
3333!080- LA FERTILIDAD ASISTIDA.
Un negocio redondo y en completa expansión en todo el mundo. Cada día hay más parejas en edad de procrear que no pueden hacerlo de forma natural y buscan tener ese deseado hijo, por mucho que la naturaleza se empeñe en lo contrario. Y ahí están las grandes empresas a la caza de esos jóvenes, o no tan jóvenes, que "cansados" de buscar a su primer vástago sin lograrlo, entran en los ficheros de esas multinacionales capaces de "fabricar" lo imposible. La primera opción es la inseminación artificial, una técnica sencilla y por lo tanto económica que consiste en hacer llegar al óvulo los espermatozoides fuertes y sanos que, en este caso el varón, es incapaz de crear. El precio de esta inoculación oscila entre los 1000 y 2000 euros.
La fecundación IN VITRO es la segunda de las opciones y lógicamente se suele llevar a cabo cuando la primera falla. Esta operación es más compleja y su precio está entre los 4000 y los 6000 euros. Consiste en fecundar el óvulo femenino en el laboratorio e implantarlo después en el útero de la mujer. Previamente se ha estimulado el ovario de la paciente, se extraen varios óvulos, y tras fecundarlos, transmiten el embrión en la futura madre. Dicho así parece sencillo, pero no lo es ya que supone una compleja operación de extracción, la fecundación artificial del óvulo mediante cutivo en incubadora y alcanzada la etapa de blastocisto, trasferirila al útero de la madre, que casi siempre lo acepta, pero no todas las veces, teniendo que repetir todo el proceso.
La preservación de la fertilidad consiste en técnicas médicas para conservar esperma u óvulos en condiciones especiales, a fin de poder tener hijos en el futuro. Es una opción especial para quienes por problemas de todo tipo, principalmente de salud como usos de quimioterapia o radioterapia, han de usar esa técnica que permita la paternidad una vez que los tejidos hayan sido dañados en busca de preservar la salud de los progenitores. También para quienes por motivos varios decidan postergar la procreación para más adelante, quizás a una edad en la que pueda haber problemas para hacerlo de forma natural, pero en la que ya hay una estabilidad económica más saneada.
En busca de soluciones imposibles, que ya no lo son, han nacido multitud de laboratorios y clínicas que, buscando un negocio que solo en España facturan ya más de 1000 millones de euros anuales, hace posible cualquier manera de reproducción asistida. Todo lo vale, no vamos a negarlo, pero alcanzar ese sueño, a muchos nos parece más necesario y justificado que la Seguridad Social cubriera los gastos. Mucho más que las operaciones transgénero y que me perdonen ese grupo de personas, que sin duda también tienen derecho a perseguir su sueño. Pero si esto es así, porque así es, el Gobierno debería atender también de forma gratuíta a quienes quieren ser padres que, al fin y al cabo, es hacer grande a nuestro país.
Rafael Fabregat Condill
4 de abril de 2026
3333/079- LA DAMA DE LA CAPUCHA.
Se trata de un museo enclavado en la localidad de Brassempouy, en el departamento de la Aquitania francesa, que reúne las Venus encontradas en la región y que se consideran las representaciones de un rostro humano más antiguas que se conocen y también las más detalladas. Pertenecen al periodo Gravetiense del Paleolítico Superior y se les estima una antigüedad de entre 22 y 26.000 años. La que ven en la foto superior está realizada en marfil de mamut y fue hallada por Edouart Piette en la "Grotte du Pape" (Cueva del Papa) en 1892 en la zona de Las Landas de esta misma localidad de Brassempouy.
Es sorprendentemente pequeña, ya que solo mide 3,65 cm. de altura y 2,2 cm. de ancho pero aún así, con tan pequeñas dimensiones y dada su antigüedad, presenta un rostro realista, con sus cejas, nariz y barbilla bien definidas, aunque carece de boca. Su nombre (de la capucha) proviene del patrón reticulado de la cabeza, que se interpreta como una capucha, una redecilla o un peinado muy sofisticado. A diferencia de otras "Venus" del Paleolítico como la de Willendorf (hierro) destaca por la focalización de su rostro, siendo un ejemplo temprano de la búsqueda de estética y realismo en tiempoos prehistóricos.
Actualmente la pieza original se guarda en el Museo de Arqueología Nacional de Saint-Germain-en-Laye, cerca de París, aunque por la fragilidad de la pieza raras veces se expone en público. Como en natural, en dicho museo arqueológico se exponen miles de piezas de un valor incalculable, la mayoría de las cuales fueron encontradas en tierras francesas de diversos enclaves arqueológicos. El museo está instalado en el Chateau du Saint Germain en Laye, antigua residencia real donde nació Luís XIV, ubicado a tan solo 40 minutos, en tren, desde el centro de París, una de las exposiciones más ricas de Europa ya que abarca desde la Prehistoria hasta finales de la Edad Media.
Por si es de interés para algún lector de este blog el visitarlo, diremos que su horario de visitas es de 10:00 a 17:00 horas, todos los días de la semana, excepto los martes, y su dirección Place du Charles du Gaulle, 78100-SAINT GERMAIN EN LAYE, France. El primer domingo de cada mes, la entrada es gratuíta. Si visitas el museo no te puedes perder...
- La sala Piette. (La mejor colección del mundo en escultura y objetos prehistóricos).
- La Dama de Brassenpouy. (Objeto de este artículo) y
- El castillo y sus jardines. Todo el edificio es una joya histórica. Sus dominios son de 40 hectáreas de jardines diseñados por André le Nôtre con vistas espectaculares de París.
Si viajan a parís, no se lo pierdan.
Rafael Fabregat Condill
3 de abril de 2026
3333/078- VIENDO LO QUE NO SE VE.
Se ha descubierto que existen flujos imperceptibles de aire caliente que emanan de las personas y algunos objetos, en determinadas condiciones. ¿Es quizás ése el aura que la Iglesia dibuja sobre las figuras de los Santos?. Quizás ellos se dieron cuenta de que ese fenómeno existía y lo aprovecharon para resaltar las figuras destacadas de su religión. Lo que sí está claro es que, tratándose de una cuestión diferencial de temperaturas, más pronto que tarde los investigadores del frío o el calor de nuestras casas, podrán usarlo para optimizar al máximo sus aparatos y que este hecho sea aprovechado de alguna forma para el diseño de los hogares del futuro. Sin duda alguna, este método detector, llamado Schlieren servirá para el bienestar de la humanidad futura.
Está claro que este hecho existe. Es más, incluso se puede fotografiar con esta técnica.que ha revelado lo invisible. Y no es algo nuevo, ya que el hecho fue observado por primera vez, nada menos que en el siglo XIX, aunque entonces no se hizo caso del hallazgo. Parece ser que es una cuestión de temperaturas, de gases y fluídos que emanan de aquellas personas u objetos dentro de un ambiente de temperatura diferente. De cada persona emana una columna de aire que lleva consigo partículas de cosas u objetos con los que el indivíduo ha estado en contacto. Este nuevo descubrimiento servirá sin duda para diseñar dispositivos más eficaces a la hora de fabricar aparatos de calefacción o aire acondicionado.
Lo que ven no es una cerilla que haga humo, sino el cambio de densidad del aire al calentarse por el calor del fuego. Por lo tanto, pudiendo ver el color del calor, la técnica descubierta podrá servir también para detectar fugas de gas o para controlar niveles de contaminación en un área determinada, así como moléculas peligrosas suspendidas en el ambiente. El estudio será muy beneficioso en espacios cerrados con gran afluencia de personas, ya que podrá verse el aire caliente que emana de los clientes, de sus bebidas y de los aparatos del lugar, determinando la posible falta de una ventilación extra que beneficie el aire que allí se respira.
En la foto vemos el chorro de aire caliente de un simple secador de pelo. En teoría no lleva consecuencias dañinas para la persona que lo utiliza pero, además de aire, puede contener y de hecho contiene, pertículas ambientales que para nada favorecen al usuario. En esta serie de cosas podrán mejorarse estos aparatos para filtrar el aire que recogen y que finalmente llega a nuestras cabezas, adhiriéndose al pelo del usuario. En fin, pues como eso, todo. El hecho de haber descubierto la posibilidad de ver el aire caliente, nos beneficiará en varias e importantes mejoras a instalar en todos los aparatos de nuestro uso diario. Solo falta, claro está, que los fabricantes se decidan a incorporar las técnicas al respecto.
Rafael Fabregat Condill
2 de abril de 2026
3333/077- BOSQUES BAJO EL MAR.
La técnica de unos y la valentía de otros nos regalan frecuentemente imágenes de las maravillas que se esconden bajo las aguas de nuestros mares, pero los bosques gigantes y preciosos no están en todas partes. Son abundantes en América, desde Alaska a Tierra del Fuego y en Terranova; también en África del sur, Tasmania, Australia, Nueva Zelanda, etc. pero su santuario principal se encuentra en mitad del océano Atlántico, en la zona conocida con Mar de los Sargazos en una extensión de tamaño parecido al continente europeo. Fueron los marinos portugueses quienes bautizaron la zona con el nombre de Sargazos por su tamaño y parecido a una variedad de uva de su país.
Se trata de algas gigantes que forman selvas y forman un ecosistema único, con ejemplares que superan los 70 metros de altura y bajo las que viven multitud de seres marinos. En aguas no demasiado profundas estas selvas submarinas alcanzan la superficie de las aguas buscando los rayos del sol. Alguna de las especies, sin brotes laterales, parecen velas en perpétuo movimiento. Algunas de ellas no están ancladas en el suelo y se mueven permanentemente al compás de las corrientes marinas. Este hecho les permite la oxigenación y la eliminación de la materia muerta. Entre sus grandes hojas, peces y crustáceos forman sus nidos y se aparean para posteriomente depositar sus puestas de huevecillos.
Las langostas son visitantes habituales de estos bosques encantados, puesto que entre ellos han encontrado un hábitat seguro y rico de nutrientes. En cuanto a las plantas que allí crecen, la temperatura y claridad de sus aguas permiten la fotosíntesis hasta profundidades más elevadas de lo común. Ese es el secreto de una vida exhuberante y rica en toda clase de peces y mariscos que son decisivos para gran parte de la biodiversidad. Según los especialistas, estas algas gigantes son grandes productoras de oxígeno, hasta el punto de considerarse que liberan el 72% del oxígeno que respiramos. Esta planta también se puede pegar a las rocas del fondo marino y alcanza decenas de metros de altura. A lo largo del talo hay vejigas de gas cuya misión es mantener la planta erecta.
La mayor parte del suelo oceánico es una extensión desértica y donde cualquier criatura destaca. Para comer y no ser comido todos pugnan por encontrar un escondite seguro y es en las plataformas litorales y en los arrefices donde se escuentran los bosques de algas y donde ellos encuentran el escondite perfecto para escapar de sus depredadores. Es allí donde se encuentran la mayoría de peces, moluscos, caracoles, etc. La relación de refugiados es interminable, tan extensa como lo es la biodiversidad marina y por eso es allí donde los pescadores lanzan sus redes a la espera de poder capturar las especies que persiguen y que son el sustento de sus familias y de la profesión pesquera en general.
Rafael Fabregat Condill
1 de abril de 2026
3333/076- LA DERIVA CONTINENTAL.
Ya lo hemos explicado otras veces, la corteza del planeta sobre la que vivimos todos, no es otra cosa que la superficie de la bola incandescente que es la Tierra y que ha ido enfriándose y endureciéndose a lo largo de los millones de años desde que fue creado el planeta. El caso es que esa corteza no es uniforme, sino que está compuesta por varias placas sueltas que flotan y, de vez en cuando, chocan entre sí y se rompen o se superponen unas sobre otras dando lugar a los típicos terremotos y/o erupciones puesto que, debajo de ellas está la incandescente lava que todos conocemos. Si no hay choque, los seres que vivimos encima no notamos esta deriva contínua que tienen las placas, pero ahí está, ya que la corteza de la Tierra no está anclada a parte alguna, sino que flota sobre el mar de magma que hay debajo. De que choquen o se superpongan una sobre otra, depende la potencia de los terremotos.
La tierra que pisamos no es pues algo inamovible, sino que está en permanente movimiento, lo cual explica que el continente americano encaje perfectamente con el perímetro de África, lo que nos indica que en algún momento de la historia del planeta, eran una sola cosa. Se calcula que hace 300 millones de años todos los continentes estaban unidos entre sí, de la misma manera que también los océanos eran uno solo. Posteriormente se inició el proceso de deriva continental y la tierra fue separándose dando lugar a los continentes que hoy conocemos. Prueba de ello es que coinciden los fósiles de uno y otro lado, de la misma manera que coinciden cordilleras y orografía diversa de una parte y otra. Como se ha dicho antes, los continentes flotan sobre el magma como los icebergs lo hacen sobre las aguas. Debajo de los océanos la corteza terrestre es tan solo de unos 7-8 kilómetros de grosor.
Para moverlas no hace falta fuerza especial alguna ya que basta el movimiento de rotación del planeta y el impulso de las mareas para que se desplacen, aunque de forma mínima, que ya puede medirse en la actualidad.
Se estima en un máximo de 10 cm. anuales por lo que, dentro de algunos millones de años, las distancias habrán variado notablemente. Sin duda los mapas de entonces distarán muy mucho de ser parecidos a los actuales. Se estima que el principal impulsor del cambio es el efectuado por el calor interno de la Tierra que genera corrientes de convección en el manto y mueve la litosfera. El núcleo terrestre provoca que el magma del manto superior ascienda y descienda dando movimiento a los continentes, cuyo grosor tiene una media de 40 Km. de profundidad. ¡Y nosotros, sin darnos cuenta!.
Rafael Fabregat Condill
3333/075- ¡¡¡ NOS ATACAN !!!
Tranquilos amigos, no se trata de extraterrestres, no. Son una gran variedad de animalitos y plantas que, introducidos en España por el hombre, amenazan ahora nuestra flora y fauna. Lo hacen porque, acostumbrados a la lucha diaria en sus países de origen, han encontrado en nuestro país animales y plantas acostumbrados a vivir sin enemigos y sin preparación alguna para defender su hábitat. En poco tiempo arrasan nuestros ecosistemas, cambian los hábitats e imponen sus costumbres y genes. Nada pues está salvo de las especies invasoras, invitados no deseados que desde que se "descubrió" América han provocado el 40% de las extinciones conocidas, tanto en plantas como en animales autóctonos.
Uno de los últimos peludos e indocumentados, llegados a nuestro país, ha sido el visón americano, una especie invasora que, además de comerse a los visones autóctonos, son propensos a contagiar a las personas. Decenas de granjas europeas y españoles dedicadas a la cría del visón han tenido que cerrar sus instalaciones ante el peligro de haber sido contaminados por enfermedades propias del visón americano, capaces incluso de ser portadores de una variante del coronavirus. Las comarcas en las que hay granjas de esta especie de visón están alarmadas y denuncian hacinamiento y malos tratos por sus criadores que, en su afán por aumentar sus beneficios, los tienen arracimados en pequeñas jaulas.
El cangrejo azul americano es otro de los animalitos invasores, traído a los países mediterraneos por gente que solo busca la rentabilidad del medio. Se trata de un cangrejo poderoso que en solo dos años arrasó a las especies autóctonas convirtiéndose en el dueño y señor del lugar ocupado. Pero apuntar a una sola de estas especies no tiene sentido. Son cientos los bichitos que se han colado dentro de nuestras fronteras. Unos por los muchos viajeros que los traen de fuera de forma inconsciente y otros que nos llegan por intereses económicos. El exceso de tráfico internacional y la dificultad en controlar lo que de fuera nos llega, ha convertido la llegada curiosa de una especie determinada en una plaga imposible de erradicar, ya que las autóctonas son incapaces de luchar contra ellas.
Sucede lo mismo con las plantas. Por poner un ejemplo, algunos ríos españoles se han visto invadidos por lirios acuáticos, una especie invasora que es originaria de Sudamérica y que es flotadora; se fija al sustrato y crece desmesuradamente en agua dulce como arroyos, ríos y pantanos por lo que, al crear un denso manto vegetal, afecta a la vida de peces y otros animales nativos e impide el paso del oxígeno. Su poder invasivo es de tal calibre que en este momento ya está cubriendo curenta mil hectáreas del cuerpo de agua de nuestro país, perjudicando el libre paso del agua e incluso la navegación por ese entorno tan tupido. La ONU la considera ya como una maleza acuática a la que hay que combatir.
Lo aquí señalado es un simple y reducido ejemplo del problema que tenemos, no solo en España, sino en toda Europa y seguramente a niven mundial. La globalización y proliferación de nuestra curiosidad viajera ha hecho que ya nada está donde ha estado siempre y donde debería seguir estando. Tanto el mundo animal como el vegetal ha estado siempre reducido a los espacios que le son propios y sacarlos de allí no han hecho otra cosa que causar los naturales problemas que eran previsibles. Se aclimatan rápidamente y se extienden de forma imparable en las nuevas zonas desplazando e incluso acabando con las especies autóctonas de cada lugar, haciendo difícil e incluso imposi ble acabar con ellas. Cada uno en su casa y Dios en la de todos, pero eso era antes...
Rafael Fabregat Condill
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