Es inevitable... Todos vamos cumpliendo años y mejor es que sea así, pero con la edad el cuerpo va cambiando y debemos aceptarlo y vivirlo con la alegría que supone mantenernos vivos. Sin embargo, dependiendo de muchas cosas, puede hacerse de forma más rápida o menos, hasta el punto en que tu aspecto no se corresponda con la edad real que tengas. El asunto depende muchas veces de la persona en cuestión. El tipo de trabajo que tengas, los hábitos saludables, una mente estimulada y un mejor conocimiento de lo que le conviene al organismo son la clave para conseguir engañar al DNI. Lo más fácil y visible es la piel. Aunque todo depende de los genes, a partir de los 35 años la piel pierde elasticidad y células grasas, con lo cual van apareciendo algunas pequeñas arrugas, además de aumento de vello.
Aparecen pelillos por todas partes de la cara, pero con pinzas o cera no es difícil eliminarlos. El problema es que hay que estar siempre vigilando puesto que vuelven a salir en poco tiempo. El aspecto facial es muy importante para la imagen y hay que estar permanentemente cuidándolo. Pero también van saliendo manchas, aunque para eso hay cremas hidratantes que también dan solución a la sequedad producida por la contaminación, el estrés y la calefacción de las casas y sitios de trabajo. El aire acondicionado nos agrada sobremanera, pero no es bueno para la piel. Hay que cuidarla, pero sin excesos, evitar el agua muy caliente y cuando surja un problema consultar rápidamente al dermatólogo. Sin embargo lo más importante no está a la vista, ya que el cuidado de corazón y pulmones son los principales factores a tener en cuenta.
A todas las edades y más en la edad adulta, es conveniente el ejercicio físico diario. Bien en el gimnasio, salas de baile o al aire libre es conveniente mantener la masa muscular y ósea a punto. El desarrollo total de la persona vine a alcanzarse hacia los 30 años y estabilizándose hacia los 40 años. A partir de esa edad, si no se cuida convenientemente, empieza a decaer para llegar a una pérdida del 30-40%. Tras la menopausia la pérdida de masa ósea se acelera por la reducción de estrógenos. El sobrepeso acumula grasa alrededor de los músculos que unido a las toxinas alimentarias y del entorno, presionan los músculos ocasionando molestias. Las mujeres son propensas a padecer osteoporosis. La pérdida ósea no se puede detener, pero sí fortalecer la que tienes, con ejercicios de estiramiento y flexibilidad.
Con la menopausia la respuesta sexual de la mujer se ralentiza. Los cambios en el nivel de testosterona disminuyen el deseo pero, a pesar de ello, son muchas las mujeres que pueden seguir disfrutando del sexo hasta una edad muy avanzada. En algunos casos la madurez psicológica y la pérdida de miedo a quedar embarazada estimula y consigue que las relaciones sexuales sean mejores que en la juventud. El problema es que aumentan los achaques y son muchos los medicamentos que disminuyen el deseo. La mejor prevención es el tener una vida sexual sana y evitar, si se puede, el envejecimiento del aparato genital y de todo el cuerpo, con una alimentación sana, evitando las grasas y productos elaborados y consumiendo todos los días frutas y verduras variadas, así como eliminar el tabaco y moderación con el alcohol.
Rafael Fabregat Condill























