9 de junio de 2026

3333/0140- ¿DE QUÉ MURIÓ DON QUIJOTE?.

 
Sí, sí, ya sabemos que Don Quijote de la Mancha es un personaje ficticio, creado por Miguel de Cervantes en la obra del mismo título, pero los que hemos abandonado esa narración antes de llegar al final, simpre nos hemos preguntado cómo acabaría una obra tan universal como esta, leída prácticamente en todos los países del planeta. Y es que Cervantes, aunque sabía mucho de medicina, nunca reveló de qué murió Cervantes. En fin, aquí y ahora, vamos a desvelar misterio tan inexplicable, haciendo una especie de autopsia a este personaje tan popular, puesto que solo sabemos que tras recibir los santos sacramentos y abominar sus pecados, ningún caballero andante como él, había muerto sosegadamente en su lecho, entre los lamentos de los allí presentes.


Así relató Cervantes el instante de la entrega del espíritu de Don Quijote cuando pasó a mejor vida, pero sin explicarnos las causas. Y es ahora, más de 400 años después, cuando vamos a imaginar que un grupo de científicos hallase la tumba de Alonso Quijote el Bueno, que así es como el personaje quería ser llamado. Se supone pues que la tumba estaría ya muy deteriorada pero, puestos a suponer, aún podría leerse el epitafio: "Yace aquí el hidalgo fuerte, que a tantos extremos llegó, de valiente, que se advierte..."  Una fractura en la piedra impide leer los versos siguientes, salvo los dos últimos: "que acreditó su ventura, morir cuerdo y vivir loco". Al abrir el ataúd de madera de roble, los investigadores quedarían atónitos al ver que el cuerpo del hidaldo castellano está incorrupto. 


Los restos del caballero andante viajan a continuación a la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha donde un grupo de antropólogos forenses le practirarán la autopsia. Por primera vez el cuerpo de Don Quijote mostrará al mundo las muchas lesiones recibidas a lo largo de su aventurera vida y quizás desvelarán también el motivo de su muerte. Para ello cuentan con la guía que su novela les ofrece al relatar todas sus correrías. El análisis del cuerpo desvela rápidamente que Cervantes sabía de qué hablaba cuando refería temas médicos sobre dicho personaje. Los investigadores se sorprenden de la intuición del escritor cuando relata ciertos téminos médicos, muy superiores a los de 1606, que es cuando se editó esa obra y que constatan que se inspiró en Hipócrates y Galeno para perfilar la condición física y mental del protagonista.


Según la "Teoría de los cuatro humores", y siempre a ojos del escritor, Don Quijote estaba bajo la influencia de la Bilis y por tanto era alto y delgado, de temperamento colérico y propenso a las extravagancias, lo cual nos hace pensar que muchos pasajes del libro son transcripción de hechos de la vida del propio Cervantes y de personajes con los que convivió el escritor. Cabe suponer también que Cervantes proyectara sus problemas de salud hacia Sancho Panza, personaje obeso y bulímico, siempre reprochado por Don Quijote por tener un apetito voraz. Mientras tanto el caballero andante está al borde de la inanición, tanto al inicio de sus andanzas como al final de las mismas. Flaco, amarillo y con los ojos hundidos es como lo ve el narrador, explicado todo ello con una exquisitez sin precedentes, habida cuenta las muchas peripecias sufridas en sus largos viajes.


Según nos cuenta Cervantes, Don Quijote visitó al psiquiatra para conocer su enfermedad y éste le dice que padece un trastorno de personalidad y es que la locura del personaje ha merecido la atención de médicos y científicos, llegando a la conclusión de que el celibato de Don Quijote es uno de los posibles causantes de su locura, unido al agotamiento y la falta de sueño, aunque más bien como consecuencia de su deterioro del equilibrio anímico, que le impide al paciente escapar de aquello que le atribula. Está claro que Don Quijote ha sido estudiado en profundidad y desde el punto de vista médico, pero queda acreditado que fue Cervantes quien traspasó al famoso hidalgo los males de la época, que fueron un trastorno de la personalidad y su incapacidad de dar equilibrio a los múltiples avatares de la vida, por lo que el caballero andante, de enamorado continente,fué quien pagó los platos rotos del autor. Le faltó a Cervantes contar de qué murió, pero esa experiencia no la conocía.

Rafael Fabregat Condill

3333/0139- COMO VES EL UNIVERSO.


Según la cultura recibida, el Universo es una cosa u otra. Pero verdad no hay más que una y nadie la sabe. Solo sabemos que el cielo está repleto de galaxias y estrellas y que estas últimas tienen una serie de planetas que giran a su alrededor, como nosotros hacemos con el Sol. Todo lo demás son conjeturas que a ninguna parte nos llevan. Somos demasiado pequeños para saber sobre algo tan grande. Y ahí es donde entran las diferentes religiones. Hasta hace 4.400 millones de años, la superficie de nuestro planeta era lo más parecido al infierno del que nos han hablado en la escuela y desde los púlpitos. Ríos de lava hirviendo y meteoritos que caían en una lluvia constante. Tras esa etapa un frío terrible, puesto que la atmósfera no dejaba pasar el calor del sol sobre la Tierra. Cuando todo eso acabó, llegaron los rayos del sol a la superficie y con ellos llegó la vida.


A los ojos de la ciencia eso es lo que ocurrió, pero hubieron de pasar miles de millones de años para que ocurriera el milagro de la vida. Lo que sucede es que las diferentes religiones arriman el ascua a su sardina predicándonos, según en que lugar del planeta vivamos, las diferentes creencias sobre el origen de la vida, cada cual más eleborada pero siempre poco o nada creíbles. Esas religiones nos cuentan que todo se resolvió en un espacio muy corto de tiempo por medio de la figura de un Diós que puede con todo, pero los científicos lo ven mucho más laborioso. Según ellos nuestro planeta azul tardó millones de años en emerger del fuego y del agua que hoy podemos contemplar. Nada menos que miles de millones de años para un simple planeta como el nuestro, sin contar lo que sería la formación de todo el Universo, con sus millones de galaxias y billones de estrellas y planetas.


Somos unos ignorantes. La teoría del Big Bang apenas tiene medio siglo de vida y nuestro planeta se consideraba plano hasta la Edad Media, poco más de quinientos años atrás. Por lo tanto nada sabemos y todo son consjeturas que no van a ninguna parte. Ni el cristianismo ni el islam, y tampoco los dioses del Lejano Oriente han conseguido dar una explicación válida para lo que es el Universo. En tiempos de ignorancia absoluta era muy fácil hacernos creer cuanto querían, pero esos tiempos son el pasado y en este momento ya (casi) nadie cree en falacias que no tienen sentido y que sus predicadores son los primeros en no creer. En África existe una etnia, llamada el Pueblo Dogón que cree que el mundo es una serpiente que se muerde la cola y en el que habita el diós Amma. Bajo sus dominios hay trece mundos rodeados de reptiles, sujetos a un eje vertical...


El octavo de esos trece mundos es la Tierra donde vivimos los humanos. Según la leyenda, Amma creó la Tierra, el cielo, las nubes y el agua. Mientras la serpiente que se muerde la cola no se devore a sí misma, el mundo no acabará. Este pueblo vive en una meseta de Mali que, para ellos, es el centro de la Tierra. Allí llegaron hace unos 600 años y construyeron sus casas de barro y paja pegadas a los acantilados, para protegerse de las tribus vecinas que ya habitaban la región cuando ellos llegaron. Algunas cabañas están situadas a 200 metros de altura y su único acceso son escalones tallados en la piedra a los que no tienen acceso los extranjeros. No es difícil comprender que se trata de seres anclados a un pasado del que les resulta difícil evolucionar.


Todo lo que los más eminentes científicos saben del Universo es un grano de arena en la inmensidad de todos los desiertos del planeta. O sea, nada. Y así seguirán, por los siglos de los siglos. Aún cuando nuestra civilización llegue a conquistar otros planetas, si es que pueden hacerlo algún día, la proporción de su sabiduría seguirá siendo la misma. ¿Y qué harán allí?. Yo os lo diré, vivir mil veces peor que en la Tierra. Así es de inmensa nuestra ambición e ignorancia sobre el tema. Nada sabemos y nada llegaremos a saber jamás, ni falta que hace. Lo que sí tenemos claro es que formamos parte de ese TODO, por un espacio muy corto de tiempo y por mucho orgullo que tengamos, somos una simple mota de polvo, cuya única misión es matarnos unos a otros en un intento de ser más que los demás. Todo por una ambición incomprensible, que es la culpable de nuestra discordia.

Rafael Fabregat Condill

3333/000- ME GUSTA VER TU SONRISA CADA DÍA.

CHISTE DEL DÍA 9-06-2026.
Si lo dejas pasar... ¡Te lo pierdes!.



AY SEÑOR... ¡DAME PACIENCIA!.

Rafael F. Condill

7 de junio de 2026

3333/0138- LOS MALOS PENSAMIENTOS.


Tranquilos, no pasa nada. Aunque nos avergüence, los malos pensamientos los tenemos todos. ¡Ellas también!. Porque no todos son tan elementales y poco maliciosos como mirar a una chica en biquini en la playa, ya que ese lugar es para ver y para que te vean. Suerte la de aquellos que tienen un cuerpo digno de ver. Otra cosa muy distinta es la envidia, la traición, la alegría por el mal ajeno, etc. Esos si que son, verdaderamente, malos pensamientos, pero lo dicho en un principio es simplemente un acto de admiración ante un cuerpo bien hecho, que pocos pueden lucir. Pero la envidia es algo muy distinto que, demasiadas veces, acaba por buscar el mal ajeno a fin de intentar ocupar el puesto del contrincante. Sin embargo también existe la envidia bien entendida, que es la de intentar mejorar tu aspecto o éxito en lo que hagas.


Descabalgar a tu contrincante del caballo para subirte tú, siempre es deplorable, pero intentar superarte para ser como aquel, es algo sublime y deseable. En cuanto a las cosas del físico, ¿quien no tiene envidia del amigo más guapo que liga sin proponérselo?. Pues en las mujeres sucede lo mismo. Y también en el trabajo se tiene celos de aquel compañero que ha ascendido, mientras tu te has quedado donde estabas. Sin embargo nadie lo dice abiertamente porque considera que es un pensamiento injusto y reprobable. Aún así los hay que, si solo fuese necesario pulsar un interruptor para hacerte fracasar, lo harían gustosos. En este mundo hay gente muy mala. Y son justamente aquellos que nunca imaginarías, los de apariencia bonachona, que parece que nunca hayan roto un plato y de los que menos deberías fiarte. Pero aparentamos ser mejores de lo que somos, porque sabemos que no es bueno que los demás sepan nuestro yo más profundo.

 
Otra cosa es en el tema amoroso ya que, cuando aparece un enamoramiento estando ya comprometido, uno puede dudar de qué hacer. Todos sabemos que lo correcto es decirle a la pareja actual que ha surgido el problema y debéis cortar la relación, pero uno puede pensar que no está seguro del todo y busca conocer hasta que punto lo nuevo es preferible a lo que ya tienes, en cuyo caso buscas asegurarte jugando un tiempo con las dos barajas. Pero tú debes saber que esa actitud es reprobable, hasta el punto de correr el riesgo de que te manden las dos con viento fresco. De todas formas dicen que de las cosas del amor, Dios se sonríe, sin más castigo. Sin embargo la envidia es mucho más peligrosa y culpable de atrocidades, como las falsas acusaciones que buscan arrebatar el puesto de los demás.


El lobo disfrazado de cordero es el colmo de la hipocresía y el más duro de admitir, puesto que indica claramente un sentimiento de inferioridad y celos del éxito de los demás. Es el estigma de Caín y más aún cuando esos celos son a un familiar o amigo cercano. La envidia es mayor entre iguales, motivo por el cual el trabajo es lugar abonado para envidias y traiciones, puesto que el ascenso de un amigo lo vemos como fracaso propio. En el deporte hay quien disfruta más de la derrota del contrario que cuando gana su equipo. Un odio irracional que nos demuestra una vez más que nuestros pensamientos no son todo lo limpios que deberían. Alegrarse del mal ajeno es algo que no deberíamos hacer, pero somos humanos y como
 producto de una baja autoestima, algunos no pueden hacer otra cosa.


En esos casos lo mejor es alejarse de quienes abonan esos pensamientos negativos hacia los demás. Cuantas veces nos hemos reído al ver a otra persona darse un batacazo. ¿Es ese un motivo para la risa?. No, pero así va el mundo. En ese caso no hay malicia de por medio, pero un mecanismo interior nos alegra, al darnos cuenta de que el de la caída ha sido otro y no nosotros mismos. Pero volvamos al tema sexual, mucho más divertido. Cuando vamos en pareja y ves a una persona exhuberante del sexo contrario, los hombres solemos volvernos y pensar: ¡Menudo bombón!¡Quien la pillara!. 
Las mujeres cuando ven a un tío cachas también lo piensan pero, más listas que nosotros, no lo demuestran tanto.. ¿Para qué decir nada?. Solo pueden crear celos innecesarios. ¡Es alucinante lo listas que son...!

Rafael Fabregat Condill

6 de junio de 2026

3333/0137- LA VIDA EN UN CRISTAL.


A los que vivimos junto a las costas mediterráneas, nuestro benigno clima nos impide darnos cuenta de la importancia que tiene el hielo, en los polos de la Tierra. Hasta no llegar la era de las comunicaciones, cada cual en su latitud, vivía su vida sin percatarse de que, por muy lejos que sucedan los mecanismos de nuestro planeta, todo puede llegar a influirnos. Tanto los seismos, como los huracanes, las sequías, las inundaciones y que en los polos haya más o menos hielo, puede redundar en que haya cambios climáticos en cualquier punto del planeta y es por ello que, nos guste o no, todos hemos de ser conscientes de ello. El estado sólido del agua de nuestros mares, es parte esencial del cambio climático y del ciclo de la vida, por lo que la regresión del hielo polar está acelerando el impacto que sufriremos.


Los casquetes polares se derriten y la vida que acogían está desapareciendo. Para colmo de males las grandes potencias ya están luchando por hacerse dueños de este enclave a fin de apoderarse de las riquezas que puede haber en un espacio virgen y tan considerable. Para empezar, ya son varias las compañías navieras que pasan con petroleros o contenedores por donde hasta hace cuatro días mal contados solo los grandes barcos rompehielos podían penetrar. El resultado final no será solamente la falta de hielo y el consiguiente cambio climático, sino que las grandes navieras y las potencias políticas se apoderarán de este espacio impidiendo su recuperación. El poder y el dinero lo son todo y el resto de la humanidad no contamos para nada. Solo para consumir sus productos, que no es poco.


El hielo polar Ártico es muy joven puesto que apenas supera los 2,5 millones de años, pero el de la Antártida supera los 34 millones de años. ¿Cómo es posible que, por una cuestión de intereses, hayamos de ver desaparecer los casquetes polares, algo que es natural en la vida del planeta?. Porque eso es lo que está pasando en la actualidad. La gentuza que nos gobierna sabe que es mortal y tiene prisa por apoderarse del planeta. La ciencia ficción hace películas haciéndonos creer en seres extraterrestes que acabarán con todos nosotros, a fin de apoderarse del la Tierra, pero no. Los que quieren hacerse dueños del poder global no son extraterrestres, sino que están aquí, viviendo con nosotros. Si no han acabado todavía con todos, es porque nos necesitan para que trabajemos para ellos. Al menos hasta que haya robots que lo hagan todo, que ya falta poco.


De momento, esa es nuestra mejor arma. Rescatar nuestro dinero de todos los Bancos del mundo sería una debacle sin precedentes y vivir de forma ascética, todos a una, la peor de las bombas jamás construída. ¿Para qué querrían lo que tienen y lo que puedan tener, si no hubiera nadie que quisiera trabajar en sus fábricas, ni consumir sus productos. Aquí mismo en España, no hace tanto, los pobres vivíamos así. Comíamos lo que cosechábamos que era poco, por falta de abonos y pesticidas; ropa la justa y en los piés las alpargatas que cada cual se hacía cuando llegaba a la pubertad. Hasta entonces la gente iba descalza. Ya sé que eso no lo quiere nadie y de eso se aprovechan ellos. Primero te enseñan a crear un aparato y después te lo venden, para asegurarse que trabajarás para ellos toda tu vida. Porque probadas las ventajas del dichoso aparato, ¿quién puede vivir sin él?. 

Rafael Fabregat Condill

5 de junio de 2026

3333/0136- MÁS O MENOS, TODOS SOMOS NARCISO.


Tienes razón cuando piensas que como tú no hay nadie, pero eso no quiere decir que seas el más guapo ni el preferido de nadie. Ocurre simplemente que en este mundo no hay dos personas iguales. Es sencillamente imposible. Tus pensamientos y experiencias son únicos y son ellos los que conforman tu forma de ser y de pensar. Pero esto no te pasa solamente a ti, sino que le ocurre a todo el mundo. Si te sirve para algo, te diré que eres único. Sí, sí, así es. Tan grande que es el mundo y estando poblado por más de 8.000 millones de personas y sin embargo, como tú no hay otra persona en el mundo. Es más, por mucho que busques, jamás encontrarás a nadie que te quiera tanto como tu te quieres. Y eso es el narcisismo. La vanidad de creerte dueño de la única verdad, el mejor, el más guapo, el que todo lo sabe...


Narciso es un ser mitológico de la cultura griega. Se dice que nació en Tespias (Beocia) e hijo de Cefiso y la ninfa Liriope. Un día, el vidente Tiresias le advirtió a su madre que su hijo podría tener una vida larga, siempre y cuando nunca se conociera a sí mismo. De una belleza extraordinaria, Narciso llegó a la adolescencia y nunca encontró a nadie que despertara su corazón. Mas bien al contrario dejó a su paso una larga lista de mujeres hermosas que se enamoraron de él y nunca fueron correspondidas. Estaba tan enamorado de sí mismo que nadie podía llamar su atención pues, por muy hermosas que fueran, todas le parecían inferiores a lo que él merecía. Tan engreído estaba que ninguna estaba a su altura y ellas, rotas de dolor, quedaban abandonadas como el más miserable despojo.


Un día de caza, muerto de sed, se acercó a beber a un estanque y al ver su reflejo en el agua se enamoró de sí mismo. Su ensimismamiento con su propia imagen fué tan grande que ni siquiera las hermosas ninfas que lo rodeaban contínuamente lograron sacárselo. 
Era pues el amor no correspondido que tantas veces había practicado con los demás. 
Lógicamente, esta relación amorosa unilateral no avanzó hacia ningúna parte y no habiéndose inventado en aquel tiempo los espejos, fue incapaz de alejarse del estanque y permaneció allí desesperado hasta morir de inanición. Sin embargo, en parte, su inmortalidad quedó asegurada cuando, en el lugar donde quedaron los restos de su cadáver, nacieron unas flores muy bellas a las que las diosas les dieron su nombre. ¡Narciso!.

Rafael Fabregat Condill