Tener dos caras es un problema, pero no pasa nada. Todos sabemos que nuestro cerebro tiene dos hemisferios y nos da la impresión de que cada uno de ellos va por caminos distintos, puesto que uno te invita a hacer una cosa y el otro te dice que no te conviene. Es como si fuéramos dos personas a la vez; eso que la Iglesia nos cuenta "del ángel y el demonio", cada cual tirando de la cuerda para que, finalmente, tú decidas una cosa u otra. En fin, paparruchas, pero que están ahí incordiando, para que finalmente seas tú quien elija el camino a seguir. Algunos lo llaman "el otro yo". Lo que sí está claro es que una parte de nuestra mente ve, oye y escucha cosas que a la otra parte se le escapan y es entonces cuando se producen los fenómenos inconscientes: actos reflejos, sueños y otras capacidades que molestan y que están empezando ahora a descubrirse.
No hay una realidad total, como tampoco hay verdades o mentiras absolutas. Todo depende de muchas cosas, que escapan a nuestro entendimiento. Un instante antes de hacer una cosa los impulsos eléctricos de nuestro cerebro ya están activados, lo cual quiere decir que dicha acción no se ha originado conscientemente, sino que es "ese otro yo" quien la controla. De todas formas esto no quiere decir que uno sea esclavo del otro ya que el primero puede, si no esta conforme, abortarlo. Un poco complicado, ya lo sé, pero es lo que hay. Hay cosas que una parte del cerebro las siente y, sin embargo, la otra parte no. De hecho los que sufren un transtorno llamado negligencia, cuando se comen la mitad derecha del plato dejan de comer puesto que creen haber terminado. Ven bien, pero solo una parte de la realidad.
Si les dices que dibujen una casa, dibujan la mitad; si es una flor también dibujan la mitad.
Sin embargo si tu dibujas un gato a la izquierda del folio y les dices más tarde que piensen en un animal, te dirán sin dudarlo: ¡Gato!. ¿Se lo dice en subconsciente?. Seguramente sí. Son las cosas raras de nuestro cerebro, activo para unas cosas e inactivo para otras. Cuando se proyecta a un paciente una imagen en la pantalla durante un milisegundo, su conciencia no tiene tiempo de verla, pero sin embargo el subconsciente sí la ha visto, lo que indica que se trata de dos distintas realidades y formas de captar las cosas. La revista Science les proyectó a un grupo de voluntarios figuras diferentes durante un milisegundo, pero ellos no vieron nada puesto que a esa velocidad el ser humano es incapaz de percibirlo. Después les dieron a eligir entre un grupo de figuras y ellos eligieron las que les habían proyectado.
La psicología científica ha elaborado un estudio de los procesos inconscientes y su influencia en nuestro comportamiento habitual. El resultado es que estos procesos revelan la capacidad del ser humano en gestionar problemas sin interferencias del "otro yo", como si tal cosa no existiera. Se sabe que hay dos formas distintas de procesar la información que se recibe pero, sin embargo, la solución es conjunta, por lo que se deduce que se trata de un proceso automático e involuntario que tiene lugar fuera de la conciencia. Una cosa voy a contar que ha pasado a quien escribe y seguramente a muchos de los lectores... Si vas conduciendo y pensando en alguno de los problemas que a todos nos acucian, o atento a la interesante conversación de tu acompañante, puede suceder que de repente te des cuenta que has recorrido varios kilómetros sin darte cuenta de la conducción. Has llegado a tu destino y no sabes cómo. ¡Pero, a pesar de las curvas, has llegado!. ¡Qué cosas...!
Rafael Fabregat Condill