25 de mayo de 2026

3333/0124- NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE.


Manos quietas. Todo es plástico. En una visita turística por determinado lugar del mundo, vas tranquilamente por la calle, buscando donde comer, y te encuentras con escaparates repletos de comida de un aspecto maravilloso y resulta que es de plástico. Entras en el local y el camarero te muestra esa misma comida en una bonita carta y la pides con tal ansiedad y la boca llena de agua, hasta el momento en que el camarero te trae la comida solicitada que, al menos de vista, nada tiene que ver con lo ofertado. La sorpresa y el disgusto son mayúsculos así que, si tienes lo que hay que tener, le dices al camarero que lo retire porque eso no es lo que tu has pedido. Sin embargo eres tú el que está equivocado.


El camarero te asegura que efectivamente es el plato número 72 y que es el que has solicitado. Erre que erre le dices que no y entonces te trae la carta y efectivamente ese es el número que tu pediste. El problema es que lo visto y lo real no tienen nada que ver.
En España estas cosas no suelen ocurrir. Si en el escaparate de un restaurante ves langostas u otro marisco, son langostas y están vivas. Otra cosa es que sea esa langosta la que te sirvan en el plato. Sin embargo en el lejano Oriente y muy especialmente en Japón, la comida de plástico o vinilo está tan perfeccionada que, tanto los restaurantes como otro tipo de negocios de comida, es ese material el que exhiben en los escaparates, a fin de evitar el stok de comida real que se echaría a perder causando trabajo y muchas pérdidas.


En Japón no es que se trate solamente de la carta de un restaurante, sino que en las tiendas de alimentación están también en sus escaparates esos mismos alimentos, que incluso aparecen como cocinados, para engañar al paladar y crear la salivación. Los ves tan apetitosos que no puedes evitar su compra. ¡Y eso que la gente de allí ya saben que, de lo que ven a lo que les saldrá al cocinarlos hay un abismo, pero lo compran en la esperanza de crear algo lo más parecido posible y que, naturalmente, salga bueno. Esto nos demuestra que, al menos en Japón, una imagen vale más que mil palabras. Ojo pues si vas a cenar a un restaurante. japonés en cualquier país, puesto que eso puede ocurrirte también.


Sobre el papel todo es espectacular y sabroso, y también en el escaparate o en la carta, pero después ponte a rezar, a la espera de lo que te vayan a servir. Normalmente, nada que ver. Eso no quiere decir que no esté bueno, lo cual demuestra que los restaurantes japoneses no es que sean malos, ni mucho menos, sino que los fabricantes de señuelos alimenticios, no paran de superarse a sí mismos. Tú, de las estanterías no cojas nada. No sea cosa de que te dejes allí un diente, que te costará una fortuna reponer. Y si pides una comida roja y te sale rosácea, calla y come que seguramente estará rica, pero no te fijes en los colores. La presentación es una cosa y lo que te pongan en el plato será otra, sí o sí.

 
Si eres amigo de la buena carne... ¡ojo al dato!, puesto que los fabricantes del señuelo plástico, han llegado a tal perfección que si te dan a elegir entre un chuletón de plástico y otro auténtico, con un año de curación, es posible que elijas el primero y te quedes sin comer. Seguramente no podrás creer que la perfección llegue hasta ese punto, pero puedes incluso equivocarte. Esta idea no es nueva en el Imperio del Sol Naciente. Ya en los años 20 del siglo pasado se hacía, aunque entonces se trataba de cera pero, tan perfectamente decorada que también daba el pego. Posteriormente con la invención del plástico el negocio prosperó hasta límites increíbles, porque todo fué más fácil y más aparentemente real.

Rafael Fabregat Condill

3333/000- ME GUSTA VER TU SONRISA CADA DÍA.

CHISTE DEL DÍA 25-05-2026.
Si lo dejas pasar... ¡Te lo pierdes!.



CORTITO NO... ¡LO SIGUIENTE!.

Rafael F. Condill

24 de mayo de 2026

3333/0123- LAS TRADICIONES Y LA IGLESIA.


Hoy, 24 de Mayo de 2.026 y día de Pentecostés, siguiendo la tradición* la Virgen del Buensuceso, Patrona de Cabanes, ha sido devuelta a la que es su casa, en el ermitorio de Les Santes ubicado en el Barranc de Ritxer. Claro que eso de la "tradición" es en Cabanes un eufemismo, que todos se saltan a la torera. Históricamente y más concretamente desde el año 1.639, la Patrona de Cabanes sube al pueblo el sábado anterior al primer domingo de Mayo y tras las Fiestas Patronales y otros festejos, es devuelta a su ermita el lunes siguiente al Domingo de Pentecostés. Pero las tradiciones, siempre unidas a actos festivos, son cosas llevadas a cabo por la Iglesia, que actualmente están quedando en desuso. Nuevos personajes ocupan las parroquias de los pueblos y cambian las costumbres.


Antiguamente las tradiciones se respetaban y marcaban el ritmo de vida de los pueblos pero, en la actualidad todo eso ha cambiado y, como cáscara de nuez, flotan sobre las aguas de los ríos en una deriva constante. Resulta chocante que, en nuestro caso, haya sido un comunista, que para nada cree en este tipo de cosas, quien haya cambiado, con el beneplácito del cura párroco, la fecha de regreso a su ermita con la excusa de que los jóvenes están estudiando y en época de exámenes, no pudiendo acudir a esta fiesta campestre por ser en día laboral. Antiguamente lo tradicional era bajar a la ermita las collas de amigos, jóvenes y viejos, instalando un toldo en la pinada y haciendo entre todos una paella y posterior comida en plena montaña. Para más inri, también este acto ha sido prohibido por Bomberos y Medio Ambiente con la excusa del posible peligro de incendio. 


En fin, entre todos la mataron y ella sola se murió. Intentando paliar el desaguisado el Ayuntamiento hace una paella monumental en la que todo el que quiera un plato de comida, puede pasar a recogerla sin coste alguno, pero eso no ha resucitado la Fiesta. Todos recordamos que "el Día de les Santes" era el día más importante del año para el pueblo de Cabanes y todos los vecinos, incluídos aquellos que por su edad u otras dificultades no podía bajar a la ermita. Para tal eventualidad, al final de la tarde los que habían quedado en el pueblo salían con una silla a la puerta de sus casas y esperaban el paso de los romeros que ataviados sus carros y tractores con cañas recien cortadas y matas de arbustos del barranco de Ritxer, cargados de gente bien comida y mejor bebida.


Estas gentes desfilaban por las calles más importantes de la población, con carros y tractores repletos de gente, en busca de todos lo bares, donde era típico y tradicional que les obsequiaran con una ronda de bebidas totalmente gratuítas. Con todo eso, desde primera hora de la mañana, con la despedida de la Virgen y hasta el regreso de los romeros a la población, el día era una fiesta contínua que no acababa hasta la noche cerrada. ¡Una verdadera lástima!, pero así es la vida en este mundo. Hay cosas, como el peligro de incendio, que pueden tener una explicación al impedir que las collas, que han bajado a devolver a la Virgen a su ermita, no puedan hacer su paella, pero también es cierto que durante los 387 años que se lleva a cabo esta celebración, jamás ha habido un incendio.


En cuanto al cambio de día, "para que los jóvenes estudiantes puedan participar", jóvenes los ha habido siempre y el que ha podido ir ha ido y el que no ha podido ir se ha quedado en casa. De todas maneras esta fiesta no ha sido nunca de jóvenes estudiantes. Prueba de ello es que, pese a tales cambios, e incluso habiéndose puesto un autobús gratuíto, al servicio de quienes no pueden bajar a la ermita por sus propios medios, este día no es ni sombra de lo que fué. Entre unos y otros se han cargado la "Fiesta más importante de Cabanes". El por qué, es fácil de adivinar: HAN ACABADO CON LA TRADICIÓN. El político que propuso estos cambios nada sabía puesto que pocas veces, o ninguna, ha participado de esta Fiesta, pero el cura que lo apoyó debería saber que las tradiciones son el pilar fundamental de las fiestas religiosas y sin tradición no hay religión ni practicantes.

Rafael Fabregat Condill

23 de mayo de 2026

3333/0122- ¿ERES BUENO (O BUENA) EN LA CAMA?.


Estable u ocasional, tu opinión y la de tu pareja pueden no coincidir. Aunque no tengamos pruebas, todos los hombres pensamos que en la cama todos triunfamos pero, ¿es eso cierto?. Son muchos los que así lo pensaban hasta que, un día, su pareja les dejó por aburrimiento sexual. ¡Vaya, vaya!. La incógnita y el problema es que los que se quedan en solitario, casi nunca saben el motivo de ese abandono y se preguntan en qué habrán fallado, quizás más para que tal cosa no vuelva a repetirse que por otros objetivos, puesto que seguramente el aburrimiento sería mútuo. El caso es que estas cosas pueden marcar a quien las padece, creando una inseguridad que tarda en borrarse de la mente. Todos sabemos de alguna pareja que, incluso después de estar felizmente casados, uno u otro, pueden tener esa inseguridad de que no se repita esto en el siguiente encuentro.


Cuando hay amor verdadero el problema se minimiza pero, aún así, uno y otra se esmeran en hacer feliz a su pareja para que tal eventualidad jamás vuelva a suceder. Primeramente porque lo desea en lo más profundo de su alma y segundo porque el AMOR, en letras mayúsculas, todo lo idealiza y, cada una de las acciones las siente de verdad. Cuando hay amor verdadero todo está bién, aunque no lo esté, pero ánimo que el éxito está en la actitud. Muchos jóvenes se preguntan donde está el éxito y como se consigue. No vamos a decir aquí y ahora cómo se consigue, pero daremos una reflexión que es al mismo tiempo un consejo: ¡Nunca tengas prisa!. Lo de ¡aquí te pillo aquí te mato!, nunca es aconsejable y todos sabemos el por qué: En el 99% de los casos la mujer queda sin enterarse de la película y eso en ningún modo puede ser bueno.


Sí o sí, el hombre ha de retener sus ganas de llegar a la traca final. Es por el bien de la pareja y muy especialmente por la satisfacciópn de la mujer, que es la de ambos. Se alarga la fiesta y el deseo de ambos de repetir cada uno de los prolegómenos, que son la esencia principal del encuentro. Dicen que en el acto amoroso todo es importante y es verdad, pero la base principal es no dejar nunca a una de las partes con la miel en los labios. Los hombres se quejan de que la mayor parte de las mujeres no tienen buena disposición en alargar el encuentro amoroso, pero no es verdad. Cuando eso sucede, el culpable siempre es el hombre. Tú ponle entusiasmo y tu pareja responderá con esas mismas ganas, pruébalo y verás que los dos ganaréis en entusiasmo y en ardor. Solo la mitad de los hombres dicen que su mujer tiene ganas de más, pero los que dicen que no, que se pregunten por qué.


A la mujer le cuesta un poquito más ponerse en situación y el hombre es el encargado de ponerla a punto. Imaginación y ganas de fiesta. Liberar la mente y nunca tener vergüenza de probar nuevas cosas. La plenitud solo se alcanza cuando hay amor y fantasía. El tamaño importa, pero no tanto. la imaginación es la verdadera protagonista..
Ríete de ti misma, ya que el sexo es algo bueno y divertido. Desinhíbete y disfruta  Si quiere triunfar, el hombre tiene que dejar a un lado la apoteosis final, que siempre es mejor cuanto más cohetes se lancen con anterioridad. Si lo hace así el éxito estará garantizado ya que, como en los fuegos artificiales, si la traca es larga y está bien hecha, el fin de fiesta siempre será apoteósico. Recordadlo bién. en toda "mascletá" el final es lo más atractivo. Se caracteriza por el ruído ensordecedor y el disparo masivo de efectos especiales en un lapso de tiempo muy corto, lo que hace que se cree una pared de luz y sonido que inunda todo el cielo. De la plaza, o de la habitación, según sea la clase de traca...

Rafael Fabregat Condill

22 de mayo de 2026

3333/0121- LA TECNOLOGÍA QUE SE BEBE.


No amigos, ya nada es como antes... ¡y el vino tampoco!. Hablan de alimentos de proximidad, de lo natural, pero en este momento ya nada es natural. Natural es regar con purines las hortalizas o con estiércol fermentado. Eso sin contar que los fitosanitarios están en este momento más vigilados que nunca. Si las cosas se hicieran como antaño, nos moriríamos de hambre y sed, puesto que ahora todo es artificial; pura química. Es verdad que para el paladar (casi) todo es más sabroso y, especialmente el vino, lo disfrutamos más, justamente por esa finura, tan difícil de conseguir con los medios antiguos de elaboración pero, ¿es eso lo que nos conviene?. No lo sabemos, pero en este momento lo natural ya nos da problemas de salud puesto que los jóvenes ya se están criando de manera más artificial. 
Hubo un tiempo no tan lejano que la gente en general y la juventud en particular, se apartaba del vino y de las verduras, como de la peste.


Ciertamente, dejando aparte esas excepciones que siempre hay en todas las cosas, el vino era áspero y poco agradecido al paladar, pero todo ha cambiado. 
Hoy, todo hay que decirlo, (casi) todos los vinos son afrutados y sabrosos, cuando no se trate de vinos secos preferidos para determinadas comidas, pero todos ellos suaves y golosos, de los que pedir otra copa se hace obligado. Ya sabemos que lo bueno vale dinero pero, para los que el dinero no nos sobra, en la actualidad hay vinos de bajo precio que tienen un sabor impecable y que pueden adaptarse a cualquier tipo de comida. Claro está que los caros son mejores, pero no resulta obligado gastar mucho dinero para tomar un buen vino, lo cual es de agradecer en este momento que, aunque parezcan tiempos de abundacia, todos sabemos que no lo son tanto. 
Es lo que tiene la modernidad. Actualmente todos los vinos, para ricos y para pobres, son aceptablemente buenos. A partir de los 12,5º de alcohol no hay vino malo.


El único problema al que se refiere esta entrada al blog, que naturalmente no lo es, viene derivado de la alta tecnología que actualmente se emplea en la elaboración del vino. En este momento todo lo rudimentario que había cincuenta años atrás ha desaparecido de cualquier bodega que se precie. Las grandes cubas de roble, las tinajas de barro cocido y la pequeñas bombas de trasvase han dado paso a grandes depósitos de acero inoxidable, con termostato que mantienen el vino en la temperatura exacta y permanente que cada vino demanda. Muchos cultivos se cosechan por la noche para evitar las altas temperaturas del verano y cada racimo es despalillado para evitar el agrio sabor de su parte verde. Eso sin contar que no hay ninguna bodega que en este momento de la historia, no disponga de un laboratorio que cada día no resuelva las problemáticas que se puedan presentar y el resultado, a la vista está, es un vino de calidad excepcional.


Nada queda al azar, todo está controlado al más mínimo detalle. El vino de cada cuba es revisado frecuentemente y, previo análisis, se le pone o se le quita todo aquello que haga imposible el fracaso. El resultado, como es fácil suponer, es siempre el mejor que se puede obtener de esa uva que se cosecha cada año con ese mimo que antes faltaba. Mas de uno dirá que tal proceder es todo artificial, que no es sano, que es demasiado elaborado... Bueno, puede que sí, pero lo que se busca y se consigue, es hacer todo lo posible para que el duro trabajo de la viticultura tenga el mejor resultado posible. Aquello de machacar el vino con los piés, prensar y almacenar, sin buscar nada más que convertir lo sólido en líquido, ha pasado a la Historia. Ya que tan dura es la labor de extraer, de una rústica planta, el fruto que después convertirán en la bebida de los Dioses, bien está que tenga el éxito que merece.


Poco nos interesa que el proceso de vendimia y vinificación haya cambiado, si es para mejor. Que las bodegas estén repletas de toneles o de depósitos de acero inoxidable, no tiene mayor importancia, como tampoco la tiene que se controle la temperatura del vino y la mezcla de variedades para conseguir un mejor sabor. Antes también se le ponían aditivos al vino para evitar sabores indeseables. Ahora todo ha cambiado y hemos de pensar que se ha hecho para bien. El único problema es que esos cambios han costado mucho dinero. No podemos pretender que nos vendan estos nuevos vinos tan bien elaborados y controlados, al mismo precio que antes costaban aquellos que se mantenían en depósitos de cemento y no tenían control alguno. El vino de hoy tienen garantías que no tenían los vinos de antes, tanto en calidad como en lo que a sanidad se refiere. Por lo tanto hemos ganado en todos los frentes, así que... ¡Salud y póngame otra copa, por favor!.

Rafael Fabregat Condill

21 de mayo de 2026

3333/0120- LOS GIGANTES DEL VIENTO.


Así son estos mastodontes que nos ayudan a limpiar el planeta de polución. Electricidad, tan necesaria, sin contaminantes fósiles. Los ecologistas ven en estos nuevos generadores una herramienta para poder combatir el cambio climático. El tráfico, que es uno de los mayores contamiantes de la atmósfera está cambiando ya hacia el vehículo eléctrico y más que lo hará en un futuro próximo. La industria tambíén es una de las más contaminantes, pero su consumo es principalmente eléctrico, así que también irá abandonando poco a poco otras fuentes de energía. Los nuevos generadores eólicos son ya tan potentes que uno solo puede abastecer a 4.500 hogares, lo que nos demuestra que éste es uno de los caminos que debemos seguir para revertir el problema presentado por la supepoblación del planeta.


Así es el tamaño y el interior de uno de estos generadores eólicos, en el que incluso puede posarse un helicóptero, puesto que alguno de ellos incluye plataforma para ello. No, no es cualquier cosa, sino que más bien parecen rascacielos con patas y motor. Solo las partes móviles de estos supermolinos llega a superar las 280 toneladas, con un total de 180 metros de altura, la altura de un bloque de 50 plantas. Cada una de sus palas mide 64 metros de largo. Es increíble, de lejos no parecen tan grandes pero, cuando te acercas a uno de ellos te das cuenta de su grandiosidad y su capacidad para generar tales potencias. Últimamete se han visto obligados a pintar de rojo las puntas de sus palas, a fin de alertar a los aviones pequeños que puedan volar por la zona donde están estos huertos eólicos.


Justamente por su grandiosidad, ver el montaje de uno de estos "molinos de viento" debe ser todo un espectáculo. Inmensas gruas rematan la torre, colocan la góndola del generador y proceden al montaje de las palas que en su rotación crearán la tan ansiada electricidad. Parece mentira que un viento suave sea capaz de mover palas de tales dimensiones y peso. Con 22.433 torres, España es el sexto país del mundo en cobijar tantos generadores eólicos y lo hace mediante 1.450 parques con este uso, produciendo un total de 33 GW. El líder mundial absoluto es China, con 640 GW; seguida por Estados Unidos (160 GW), Alemania (77 GW) y Brasil e India que ocupan el 4º y 5º lugar con 36 y 34 GW. España es el segundo país de Europa en producción eléctrica con este sistema, siendo el primero Alemania.


No está mal, sobre todo teniendo en cuenta que quienes nos ganan en producción son paises mucho más grandes y ricos que nosotros. Cada uno de estos generadores producen una potencia de 4,5 MW, que es el equivalente a 12 millones de KWhora al año, suficiente para abastecer a 4.500 hogares. 
Una barbaridad, pero hay que tener en cuenta que cada uno de ellos cuesta entre 6 y 7 millones de euros, dependiendo del enclave, cimentación y montaje. La etapa más delicada es el ensamblado de las partes móviles y por lo tanto el más costoso, aparte del generador, ya que solo la turbina ronda el millón de euros por cada megawatio de potencia y la obra y montaje viene a costar los más de dos millones restantes. Así y todo se considera que su instalación merece la pena. Más energía limpia es el futuro por el que todos estamos luchando. Que así sea.

Rafael Fabregat Condill