¿Un ramo de flores?. ¡Que va, que va...! Se trata de un mineral llamado apatita. Es la fuente principal en la producción de fósforo para fertilizantes y un componente natural de huesos y dientes, además de una gema muy popular en joyería por sus intensos colores azul neón y verde. Su nombre viene del griego apatos (engañoso) ya que suele confundirse con otras gemas como el topacio y el birilo. Su color varía entre el incoloro, azul, amarillo, rosa y verde. La más destacada es la apatita azul. Pero, en fin, esto ha sido una simple muestra de las maravillas que pueden encontrarse en el mundo de lo minúsculo. Dentro de ese mundo de las cosas pequeñas podemos encontrar glóbulos que parecen cocodrilos o moléculas que parecen volcanes en erupción. El mundo es asombroso a través de un microscopio.
Lo que vemos en esta foto es un nanotubo de carbono, un material revolucionario que puede cambiar nuestra vidas ya que es un 3% más duro que el grafeno y un 8% más flexible. China ya esta estudiando incluirlo en muchos productos y esto no ha hecho más que empezar. Los nanotubos de carbono desempeñarán el mismo papel que el silicio en los chips pero a escala molecular. Como es natural, la nanotecnología seduce a los mercados ya que, solo la industria nanosanitaria moverá varios billones de euros, pero hay otras muchas industrias que pueden beneficiarse de este hallazgo. Más de dos millones de personas ya están trabajando en este sector. Incluso se ha averiguado que esto permitirá detectar tumores en estado precoz. Sin duda los equipos informáticos actuales pronto quedarán obsoletos.
España a la cola en inversiones y organización, pero menos mal que estamos ahí. El Centro de Nanotecnología de El Entrego (Asturias) alcanzó los 65 empleos y supera su récord de publicaciones científicas, al captar en 2023 los 2,6 millones de euros para sus programas de investigación. Esperamos que estas cifras se hayan visto aumentadas desde entonces. La Dirección del Centro está satisfecha puesto que, aunque lentamente, las cifras están aumentando en todos los frentes y especialmente en la capacidad intelectual de los trabajadores que allí desarrollan su labor profesional. Los trabajos publicados son altamente satisfactorios por su calidad y publicación en revistas ciantíficas de alto impacto. Felicidades.
Rafael Fabregat Condill