8 de marzo de 2026

ME GUSTA VER TU SONRISA CADA DÍA...

CHISTE DEL 8 DE MARZO DE 2026.
Si lo dejas pasar... ¡te lo pierdes!.



PELIGRO... ¡PERRO MORDEDOR!.

Rafael Fabregat Condill


3333/053- EMPIEZA LA VEDA Y ACABA EL DEPORTE.


Normalmente en España la veda general suele ser de primeros de Marzo hasta primeros de Octubre, pero hay mucho que contar al respecto, debido a las medias vedas, y también según que tipo de caza es la que se persigue. Pero el tema de hoy en este blog, no es ajustarnos a cifras y piezas que se puedan cazar en determinadas fechas, sino el por qué de la caza, así como de sus virtudes, riesgos y secretos que puedan afectar a los curiosos pero no a los cazadores. Puede ser de interés para quienes gustan de pasear por el campo o bosques de nuestro país con una cierta seguridad, ya que a nadie le agradaría que le dieran una ducha de perdigones, como algunos han recibido estando trabajando en el campo... Todos sabemos que cada año muere algún cazador por "accidente" o alguien que pasaba por allí.


Nos parece bien que se cacen animales que perjudican a la agricultura, que es el sustento de muchos, pero ¡por diversión...!  Afortunadamente la temporada de caza se establece en fecha de poca actividad en el campo y según la Comunidad Autónoma de la que se trate, motivo por el cual en cada lugar va de forma distinta. Esto viene determinado de esta forma, a fin de que las especies puedan reproducirse con más facilidad ya que, en según que comarca, se cazan unas especies u otras. En lo que no acabamos de estar todos de acuerdo es la denominación que se le da a esta actividad. Antiguamente la caza era una forma de llevar a casa una parte del sustento pero estos tiempos ya hace mucho que pasaron a la Historia. Sin esa necesidad, ir a cazar se llama DEPORTE y para ello, tiene que haber animales a los que sorprender.


Así pues la veda tiene la finalidad de que, los pocos animales que escapan a los perdigones del cazador, se reproduzcan y cuando a los cazadores vuelvan a permitirles cazar, haya algo a lo que apuntar las escopetas. Así pues, la veda se hace para permitir que el cazador encuentre algún animal al que disparar durante el tiempo establecido pero, muy especialmnte para que los fabricantes de escopetas y cartuchos mantengan activo un negocio que mueve, solo en España, 11.000 millones de euros, 200.000 puestos de trabajo y 1.200 millones de retornos fiscales al Gobierno. ¡Casi nada!. Un volumen equivalente al sector del textil. A ver quien es el guapo que le pone trabas al sector de la caza... De todas formas, a excepción de las batidas para controlar las especies y sus daños, bien estaría que se cazara en coto privado.


En España hay 1,2 millones de cazadores y 3 millones de escopetas, acreditadas en la Dirección General de la Guardia Civil. En 2012 el rey de España Juan Carlos I, actualmente emérito, fue condenado socialmente, entre otras cosas, por matar un elefante en una cacería en el Delta de Ocavango (Botsuana), invitado por el empresario Sirio-Saudí Eyad Kayali que tenía todos los permisos en regla y también estaba cazando en el mismo lugar. Los cazadores dicen que su afición les entretiene durante todo el año ya que, además de los días que salen de caza, están todos los días del año viviendo alrededor de esta afición. Crian sus perros, hacen almuerzos o comidas con sus compañeros de caza, visitan el campo, se habla de sus escopetas, de cotos particulares, etc. Y a los no cazadores nos parece muy bien.


Pero en el campo hay muchos animales que no destrozan cosechas y que no molestan a nadie y, aunque e
n nada nos afecte su afición a la caza, nos parece una aberración que, para distraerse, tengan que matar animales que no necesitan para comer. Y diré más... buena parte de esos animales se "pierden por el camino" puesto que, una vez cazados, son muchos los cazadores que no los quieren. Entre otras cosas porque, si se los llevan a sus mujeres, más de uno se ncontrará con la puerta en las narices. Quiere decirse que, gran parte de las esposas se negará a limpiarlos y también a cocinarlos.¿O no es así?. ¡Lo dice quien lo ha oído a los propios cazadores!. Tanta hipócrita protección del Gobierno a ciertos animales y tanta desidia para los demás. La razón, como siempre, es el dinero que mueve el "deporte" de la caza y el que ganan sus promotores, amigos todos de gobernantes y legisladores.

Rafael Fabregat Condill

7 de marzo de 2026

3333/052- Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON.


¿Qué separa el sueño de la vida real?. Nos preguntamos muchas veces, qué tiene que ver nuestra vida con lo que soñamos. Cada noche, aunque algunas veces olvidemos nuestros sueños, a los pocos minutos de acostarnos nuestra mente entra en un estado mágico y turbador sobre el que no tenemos dominio alguno. Nos preguntamos a la mañana siguiente qué relación tienen nuestros sueños con la realidad, algunas veces demasiado accidentada. Por cada noche de sueños plácidos y bonitos, hay diez de desagradables que nos gustaría evitar, pero es lo que hay y poco o nada podemos hacer para evitarlo. Porque por mucho que se diga "que los sueños sueños son", demasiadas veces los vivimos como si fuera algo tangible, a pesar de lo desagradable que puedan ser algunos de ellos. 


Y si son agradables, en algúno de los casos, tampoco podemos sacar provecho de ellos. 
Normalmente mientras soñamos sentimos que estamos viviendo en la realidad más absoluta, pero nada más lejos de la realidad, por cuanto que lo soñado jamás lo hemos pensado nunca siquiera. Es como un absurdo, del que no tenemos explicación. Muchas veces, al despertar, nos cuesta un instante percatarnos de que lo vivido ha sido un simple sueño. Es cierto que si lo soñado es agradable te sientes mejor que si lo soñado es desagradable, pero nada más. Es difícil explicarse el por qué de los sueños y para qué sirven, pero los estudiosos creen que es para nuestro bien. Lo que sí está claro es que no vaticinan el futuro pero sí tienen relación con nuestro pasado, aunque muy distorsionado.


Si esto es así, quien ha tenido una vida completamente feliz, seguirá siéndolo en sus sueños, de la misma manera que el desgraciado seguirá siéndolo en sueños. Pero no me extrañaría nada, en un mundo que siempre ha funcionado mejor para unos y peor para otros. Por lo visto el trabajador soñará con su trabajo y el millonario con sus coches y yates... Aquí lo que interesa es lo que la ciencia nos pueda contar, pero mucho nos tememos que la neurología todavía no llega tan lejos. Muchos son los aparatos detectores, pero ninguno puede aclarar lo que significan y el por qué de su recurrencia. Claro que si los científicos no han podido llegar hasta ahí, menos aún lo habrán hecho chamanes, brujas y literatos visionarios. Todo mentiras de cuatro pillos que quieren sacarte el dinero con cuatro trolas sin sentido. 


Y sin embargo la existencia de estos personajes del engaño es tan antigua como la humanidad. Pobres inocentes, ¡de nosotros claro!. Porque ellos viven y bien, del cuento con el que engañan a los pobres infelices. Aunque también grandes investigadores trabajaron en la búsqueda de una explicación para los sueños, ninguno pudo dar una solución clara y exacta a este tema tan complicado, Lo único que opinan todos en general es que nuestra neuronas necesitan de los sueños, por ser una válvula de escape para nuestras frustraciones. Nuestro cerebro necesita de esas ensoñaciones para que el indivíduo pueda vivir con normalidad. No hacerlo podría llevarnos a la locura. Se dice que soñamos para olvidar pero, por su recurrencia nos tememos que tal aventura de nuestras neuronas es un rotundo fracaso.

Rafael Fabregat Condill

6 de marzo de 2026

3333/051- EN EL CEMENTERIO TODOS SON RICOS.


Ricos, claro está, en silencio y tranquilidad, aunque también por las grandes lápidas del mármol más exclusivo y algunas de ellas labradas por escultores de renombre. Eso y más puede verse en los cementerios, independientemente del poder económico de los que están detrás, puesto que algunos descendientes, en aras del qué dirán, ponen en el último viaje del difunto lo que escatimaron en vida de éste. Mejor y más provechoso que hubiera sido al revés, pero ser el más vistoso del cementerio es para algunos como estrenar traje o abrigo. Lo mismo sucede el día de "Todos los Santos", que también aquellos que fueron parcamente cuidados por sus descendientes, son los que lucen las mejores flores. ¡Ay, que mundo este, de tanta hipocresía y poco amor a los demás...!


Que lástima que en nuestro pueblo no acepten la compra de terrenos para poder ser enterrado en la tierra, con inmensas sepulturas particulares y gran paramento horizontal e inscripciones de lo más variopintas... ¡Cuantos habría que, aunque lo pagaran a crédito, gustarían de ver allí en lugar tan distinguido a sus predecesores!. Porque, naturalmente, él no podrá verse. 
Siempre me había gustado visitar el cementerio y espacialmente las lápidas de aquellos a quienes he conocido en vida. ¡Mira éste!. ¡Mira aquel!. Ahora, sin embargo no me apetece ir en absoluto, a no ser que sea necesario. Aquella curiosidad anterior se ha transformado en tristeza. ¿Por qué?. Pues porque son muchas las personas que han formado parte de mi vida.


Acabaron pues, para mí, las visitas al cementerio. Ver a tantos conocidos allí descansando, a tantos amigos de la infancia, compañeros de trabajo, gente con las que has participado de fiestas y problemas cotidianos que ahora se empequeñecen al darte cuenta de lo corta y misirable que es muchas veces la vida. De que no somos nada, tanto que creemos ser en demasiadas ocasiones. Cuando llega tu momento, poco importa quien seas y lo que tengas. Te vas y en poco tiempo nada queda de tu paso por este mundo. Tu lápida o sepultura apenas si la conocerán un par de generaciones. A la tercera, cuantos pasen por delante, serán gente que apenas te conocerán aunque allí esté colocada tu foto. Un triste final, por mucho que tus descendientes gasten en tu lápida.


Mirarán si acaso la calidad de la piedra que, por mucho que cueste, pasará desapercibida por ser una más y si viene el caso te llevarán unas flores el día de Todos los Santos. Como he dicho antes, lo importante no es la categoría de tu entierro y la de tu lápida, sino los cuidados recibidos mientras has vivido. Ya sabemos que nacimos solos y así marcharemos de este mundo. Te ayudaron a nacer, pero nadie te ayudará a morir. Porque de morir nadie escapa, lo lamentable es que se tenga que sufrir para dar semejante paso. Son las religiones y no sé por qué, las que han promovido este final y, por muchas veces que nos lo han explicado, jamás he entendido el motivo de por qué tiene que ser así. Nunca he permitido que una de mis mascotas haya tenido que morir sufriendo y así quisiera que para mí fuera.

Rafael Fabregat Condill

5 de marzo de 2026

3333/050- LOS PRIMEROS TURISTAS.


Fue a finales del siglo XIX y especialmente en el XX cuando a los europeos se les despertó la curiosidad de visitar otros lugares y nuevas culturas. Sería sin duda porque llegaba la industrialización y con ella el despertar económico de muchas familias. De hecho, en el XIX pocas personas viajaban más allá de sus paises de origen, pero la experiencia gustó y a partir de entonces se dieron cuenta de que había mucho por descubrir. Había empezado a utilizarse la palabra "turismo". Claro que había otra forma de explorar el mundo, pues hay que tener en cuenta que viajar es otra cosa. A principios del siglo XX todavía no se utilizaba la palabra turismo y viajar era la denominación que se daba al hecho de explorar nuevos mundos.


El Orient-express, un tren de lujo solo al alcance de los más adinerados, fue inaugurado el 4 de Octubre de1883 con una ruta que llevaba a sus viajeros desde París a Budapest, pero seis años después ya llegaba hasta Estambul. Sus princiaples paradas eran Estrasburgo, Munich, Viena, Budapest, Bucarest, Sofía y Belgrado. Pero aquello no hizo más que empezar. Unas décadas más tarde, el principal destino de la élite ya era Egipto y los más osados incluso se internaban hacia algún país africano. Los primeros exploradores no cesaban de informar de sus correrías por Oriente Próximo y el continente africano. despertando la curiosidad y envidia de aquellas gentes que, teniendo posibles, no se atrevían. Los nativos se habituaron pronto a su llegada y siempre cargados los viajeros de baratijas, eran bien recibidos.


Estas gentes jamás habían visto gente de piel blanca y mostraban también curiosidad por su presencia. Algunos incluso se ponían sus mejores galas para salir en la foto. Con tal de llegar a tierras desconocidas, a los viajeros cualquier medio les valía. Ciertos personajes, temerosos por lo que se podían encontrar, ponían incluso anuncios en los periódicos buscando gente preparada para acompañarles. Todo lo exótico y fuera de las rutas pisadas por otros, era visto como la oportunidad de sus vidas. Lamentablemente estos destinos eran peligrosos y lejanos. Se decía que esos lugares remotos existían pero ninguno de sus conocidos los había visto y esa era la cuestión: viajar a lugares donde sus conocidos nunca habían estado, mostrándoles a su regreso fotografías de su hazaña.


Sin embargo los tiempos no siempre estaban tranquilos y a una época propicia les seguían otras de oscurantismo. La fotografía se realizaba con pesados equipos y largos tiempos de exposición, con lo cual cada foto era un verdadero milagro, pero mostrarla a amigos y conocidos era un orgullo y motivo también del viaje. Para que la curiosidad se impusiera había que esperar a mediados del siglo XX, cuando la economía permitió viajar también a la gente humilde. En España esa época de bonanza llegó con el SEAT-600, (1957) un pequeño utilitario de mecánica sencilla y propenso a calentarse. Motor trasero de 767 cc y 25 CV que alcanzaba poco más de 100 Km./hora, impensable con las carreteras que había en aquellos tiempos. Pero de gran orgullo para quienes disfrutaban de sus prestaciones. 

Rafael Fabregat Condill

4 de marzo de 2026

3333/049- LOS NUEVOS EUROPEOS.


La Unión Europea busca en los extranjeros el impulso que necesita para convertir el Viejo Continente en una superpotencia económica, pero mucho nos tememos que no será esa la realidad. Las superpotencias económicas ya están creadas en el Lejano Oriente. desde hace tiempo. Lo que a España nos llega no son esos trabajadores tan necesarios en un campo convertido en erial y en industrias obsoletas, sino millones de emigrantes incapaces de prosperar en su país de origen y leyes que, una vez aquí instalados, permiten la reagrupación de sus familias. Actos de caridad, que nos honran, pero frenan nuestra prosperidad. Así deberían haber actuado los países que pregonan ser comunistas pero que, sin embargo, no han hecho otra cosa que enriquecer a sus dirigentes y matar de hambre a la población.


Bien es verdad que, en algunas comarcas del sureste español, algunos de ellos se ganan la vida en el campo haciendo trabajos que los españoles no quieren hacer o, al menos, no por el salario que los dueños de esas plantaciones pretenden. Pero, en general, la mayor parte de esos trabajadores buscan más bien ganarse la vida en la hostelería y el mercadillo ambulante. Los primeros, procedentes del Este de Europa, han cubierto gran parte de la demanda hostelera y los segundos, africanos en su mayoría, deambulan por los mercados vendiendo bolsos, ropa, calzado y CD, así como toda clase de utensilos y baratijas. Nada que decir de quienes vienen con ganas de ganarse el sustento con su trabajo, pero no hay que olvidar que con su llegada también han llegado problemas que antes no teníamos.


Al decir Este de Europa,nos referimos a la llegada masiva de gente procedente de países de origen postsoviético ó proximos a estos. Estos países, actualmente democráticos, han tenido que sufrir el paro y la lentitud que supone su despegue económico desde un origen comunista al democrático y liberal. Decididos a mejorar su vida, abandonaron su casa y sus familias, marchando a tierras desconocidas. La mayoría se han integrado bastante bien gracias a las ayudas estatales de los países de acogida y al duro trabajo encontrado, con sueldos más bien precarios. Es lo que pasa cuando no hay especialización y ni siquiera dominio del idioma... Lituania, República Checa, Malta, Hungría, Eslovaquia, Estonia, Polonia, Eslovenia, Letonia, Chipre, Bulgaria, Turquía y Rumanía forman una buena parte de esos países de origen


Lo cierto es que el sueldo mínimo de sus países de procedencia es hasta cinco veces menor, pero el inconveniente principal es que aquí también es todo más caro y a la gente del Este no le importa trabajar pero le gusta integrarse con la gente de su nuevo destino. El resultado es que el ahorro es escaso pero, aún así, gustan de mejor vida y coches de alta gama, aunque sean de segunda mano. Son gente muy diferente a la africana, la mayoría de procedencia mas humilde y que, como se ha dicho antes, se integra más fácilmente a los trabajos del campo y al de los mercadillos ambulantes y a la limpieza y cuidado de ancianos, las mujeres. En fin, de una u otra forma todos han ido encontrando su camino entre nosotros, aunque hay que resaltar que los africanos difícilmente se integran y siguen con sus ritos y creencias. Es lo que hay.

Rafael Fabregat Condill