11 de febrero de 2026

3333/0027- LOS HOMBRES PIDEN PASO.

 
El hombre actual está asumiendo, no solo su presencia en el quirófano cuando nacen sus hijos, sino también el cuidado del hogar y la crianza de los niños, cuando sea necesario. Ya no solo es la mujer la que se desvela y da cariño a sus hijos, puesto que también el hombre lo hace con gusto cuando es menester. También a la hora de llevarles o recogerles del colegio. Está claro que en cualquier reunión de padres, la mayoría de los asistentes son mujeres, pero también es cierto que cada vez son más los hombres que asisten. Hasta unos años atrás eran muchas las mujeres que se dedicaban exclusivamente a los cuidados de la casa y los hijos pero, en este momento, las cosas han cambiado y son muchas las mujeres que trabajan, al tiempo que también son muchos los hombres lo hacen a turnos o están en el paro.


Es lógico que en sus horas libres ayuden en las tareas dométicas. Lo de los padres al trabajo y las madres en la casa, ha pasado a la Historia. En este momento y en la mayor parte de las parejas, son los dos los que aportan un sueldo a la familia y ambos también los que se encargan de cuidar la casa y la prole. Padres y madres navegan juntos en ambos terrenos. En ese aspecto nada es como era hace unos años. Los padres de hoy se sienten más involucrados que los de antaño en lo que respecta al cuidado de la familia. No por nada, sino porque el mundo actual demanda esta nueva conducta. Cambiar un pañal no tiene el por qué ser cosa de mujeres, como tampoco lo es lavarles y cambiarles la ropa, o llevarles al médico. Hoy, según disponibilidad, se hace entre los dos.

 
Aunque las hagan, las faenas de la casa siempre agradan poco al marido. Se trata sin duda de la educación anterior recibida al respecto, pero aún así, el hombre que está en la casa mientras la mujer está trabajando, por poco que le agraden los trabajos domésticos, tiene que hacerlos y los hace con la mejor voluntad. La participación económica de la mujer actual obliga a lo padres a colaborar y las parejas bien avenidas tienen claro que ambos han de luchar en todos los frentes. Con el cambio de milenio y nuevas leyes al respecto, los varones con permiso laboral para colaborar en los trabajos de la casa y cuidado de los hijos aumentaron en un 45% respecto a los de la década anterior. En otros países occidentales la situación es la misma, aunque hay que destacar que solo un 3% abandonan el trabajo por ese concepto.


Se diga lo que se diga, nada puede cambiar de hoy para mañana; el hombre jamás sustituirá a la mujer en el cariño y amor a los hijos. Ya no es una cuestión de colaborar más o menor en la casa y en su cuidado. El amor de una madre es insustituible y por mucho que el padre colabore en todas estas cuestiones y trabajos, la madre siempre será el pilar fundamental de la familia. Lo ha sido siempre y seguirá siéndolo. 
El padre podrá querer a sus hijos tanto como la madre, pero es incapaz de demostrarlo en la misma proporción. Entre otras cosas porque al padre le corresponde el rol de la seriedad, el de velar por el cumplimiento de las obligaciones de todos los miembros de la casa y hasta incluso en el de imponer algún pequeño castigo si se tercia. La madre es más permisiva, pero no por quererles más, sino porque es como es y por mucho que el hombre se esfuerce... 
¡Como una madre no hay nada!. 

Rafael Fabregat Condill

ME GUSTA VER TU SONRISA CADA DÍA...

CHISTE DEL 11 DE FEBRERO DE 2026.
Si lo dejas pasar... ¡te lo pierdes!.


EL MUNDO NO CAMBIA... ¡DESGRACIADAMENTE!

Rafael Fabregat Condill

10 de febrero de 2026

3333/0026- EL MUNDO INTELIGENTE ESTÁ EN CASA.


Sí amigos, los hogares inteligentes ya están aquí. Solo hace falta tener una saneada cuenta bancaria para que el tuyo sea uno de ellos. La cocina lleva camino de convertirse en el espacio más fascinante de la casa, aunque se supone que quien tenga una cocina como esta, el resto de la casa no será de menor categoría. Con presupuestos de esa importancia, los diseñadores de electrodomésticos no tendrán que preocuparse de la cal de las tuberías o de la vibración de la lavadoras, pero sí de que los aparatos piensen y de que lo hagan como sus dueños les ordenen. Y que atiendan escrupulosamente las órdenes de sus usuarios, estén donde estén, ya que pueden llegar por teléfono o internet, desde cualquier lugar del mundo.


¡Que viejo soy!. Todavía recuerdo cuando en mi pueblo no había agua corriente en las casas. Las mujeres traían el agua de la fuente y fregaban los platos en un barreño que después echaban a la calle de tierra y los gorriones se lanzaban desde los tejados a picotear los restos de comida que había en el agua sucia. Ahora esos pájaros están casi desaparecidos... En fin, el tiempo pasa y las cosas cambian, esperemos que siempre sea para bien. A los viejos nos resulta chocante que un español esté de vacaciones en Japón y desde allí ponga en marcha cualquiera de los aparatos que haya en su casa. Cuando yo era un chaval, en mi pueblo había una tienda de electrodomésticos y enfrente un bar con clientes tomando el fresco. El dueño mostraba a los vecinos un mando inalámbrico que manejaba el televisor que había en el escaparate. Todos creían que era imposible...¡Cosas de la magia!.


Hoy está a la órden del día, ya no el manejar el televisor, sino cualquier aparato de la casa, del campo o de las granjas. Yo no tengo propiedades agrícolas de importancia, pero amigos que sí las tienen me cuentan que desde la cama, por decir algo, con el teléfono móvil abren y cierran el riego de sus campos y otros muchos trabajos. Es una locura, pero así están las cosas y me alegro por ellos. Sin darnos cuenta hemos pasado de trabajar como mulos, a golpe de azada, a ir al campo con traje y zapatos de vestir. No sé donde vamos a llegar, pero sin duda muy lejos. Solo falta que los que mandan se den cuenta que la guerra no sirve para nada y que la paz puede convertir este mundo en un paraiso. Pero sigamos...
Actualmente la domótica es un hecho y la cocina es el punto más importante de la casa para que los aparatos digitales conviertan los trabajos desagradables en un disfrute.


Actualmente, cuando todo va mejor y más deprisa que nunca, las empresas de todo tipo se las ven y se las desean para encontrar aparatos que rindan más en menos tiempo. Los aparatos ya no solo lo hacen rápido, sino mejor de lo que lo pueda hacer el ser humano. Aquello de que las máquinas jamás podrán superar al artesano, está quedando en el olvido. No solo lo hacen mejor, sino más rápido y las 24 horas del día. Sin descansar un minuto, sin cobrar un sueldo y sin pedir vacaciones, ni horas extras. A este paso, amigos, lo de estar en el paro será muy pronto el chiste del día. En el paro estará todo el mundo, a excepción de quienes se dediquen a fabricar las máquinas necesarias para hacer el trabajo de todos. Lo que no sabe nadie, es lo que vendrá después. Pero me temo que, en esas fábricas futuras, gente hará falta muy poca, pero muy bien preparada, eso sí.

Rafael Fabregat Condill

9 de febrero de 2026

3333/0025- ANIQUILAR SIN MATAR.


Lo de matar al enemigo ha pasado a la Historia. La guerra es para causar el mayor daño posible a tu adversario, así que si lo matas no le haces el daño suficiente, o eso es lo que han pensado los señores de la guerra. Para causarle ese daño que pretendes hacerle, lo has de inutilizar, pero dejarlo vivo. Ese es el fin de la guerra química. A tal efecto, son muchos los países que, en secreto, están desarrollando una nueva generación de armas químicas que no matan, sino que incapacitan al adversario. ¡Malditas cabezas pensantes!. Espero que, para asegurar su efectividad, las prueben ellos primero. España, que algunos creen que nunca ha roto un plato, fue uno de los pioneros de la guerra química.


Entre los años 1921 y 1927 las tribus del Rif, en la región montañosa del norte de Marruecos, se sublevaron contra las autoridades coloniales españolas y francesas dando lugar a todo tipo de enfrentamientos cuyo contenido todavía sigue en discusión a día de hoy. Para recuperar rápidamente el orden en la zona se utilizaron por primera vez, armas químicas contra los rebeldes bereberes. Claro que eso fue antes de que se firmara "el protocolo de Ginebra"
por el cual quedaba prohibido en la guerra el uso de gases asfixiantes o bacteriológicos. El empleo de estos gases ya había sido probado en la Primera Guerra Mundial, aunque España todavía no los había utilizado. En fin, es lo que hay. Óxido nitroso, fentanilo, halotano, etc. son alguno de los anestésicos actuales que dejan K.O. al enemigo sin matarlo.


Estos químicos no han parado de perfeccionarse y en la actualidad existe un gas narcótico que fulmina al enemigo sin darle tiempo ni a utilizar las máscaras antigás. Falta, eso sí, eliminar los efectos secundarios para que, si entre el enemigo hay miembros de tu ejército, puedan salir ilesos del ataque. El hecho de que, aún estando prohibido, se sigan probando nuevas armas de este tipo, es debido a lo baratas que son de producir y a lo efectivas que pueden ser. Otra cosa es el daño que pueden causar a la población civil, si se lanza en zona urbana. La variedad y el potencial tóxico es tan elevado, que causa terror incluso entre quienes lo utilizan.  Tanto es así que los países firmantes del Protocolo de Ginebra de 1925-28 se comprometieron a no emplear ninguna de las armas citadas, en cualquier enfrentamiento al que hubiera lugar.   


Al menos sobre el papel, las armas químicas producidas antes de la firma del Protocolo de Ginebra fueron destruídas, pero mucho nos tememos que hay miles de ellas que escaparon a dicha destrucción. No es una opinión de quien escribe, sino una seguridad de la mayoría de los países firmantes. Claro que esta realidad es difícil de probar y denunciar. Lo que sí se sabe es que algunas bandas terroristas han usado armas de este tipo, por lo que se teme que esta clase de elementos pueda emplearlos a placer en cualquier movimiento revolucionario. Lo más terrorífico es que los antídotos disponibles son insuficientes para inmunizar a las posibles víctimas que pudieran neesitarlos. Solo el tiempo nos dirá si estas sustancias podrán ser neutralizadas en el caso de ser necesario.

Rafael Fabregat Condill

8 de febrero de 2026

3333/0024- BALQÍS, LA REINA DE SABA.


Sí, de raza negra, pero de una belleza exhuberante. Así era Balqís, la reina de Saba. Los arqueólogos están excavando en el oasis de Marib, en busca de la antigua capital de este reino mitológico. Todo es poco para confirmar la existencia histórica de la seductora Balqís. De hecho, su reino empieza a emerger de la arena del desierto del actual Yemen. Territorio inhóspito, al sureste de la península arábiga, pero muy próximo a un auténtico vergel, gracias a un imponente pantano ya construído por la Reina de Saba tres mil años atrás. La vida no ha cambiado tanto en aquellas tierras, donde las mujeres todavía van cubiertas con el chador, un manto negro que las cubre de pies a cabeza. Pues bien, según cuentan los Libros Sagrados, la propia Biblia y decenas de papiros egipcios, en este país hubo una reina llamada Balqís que protagonizó historias fascinantes... 


Según el
"Libro de la esposa", que reune la tradición oral y escrita de aquellos tiempos
Salomón envió a la reina Balqís una invitación para que visitara Jerusalén. La reina de Saba aceptó y mandó a sus embajadores con numerosos regalos, incluídos 120 talentos de oro, especias y piedras preciosas. A raiz de esa visita nació Menelik I, hijo de ambos y primer rey de Etiopía. Hoy, después de más de 3.000 años de esos acontecimientos, los arqueólogos se han propuesto encontrar en aquella ciudad del siglo X a.C., desaparecida bajo la arena, restos que atestigüen la autenticidad de aquel reino tan especial. Allí, cerca del pueblo medieval de Marib y de la nueva ciudad que hoy cuenta con 300.000 habitantes están a la vista los monolitos del Templo de la Luna a la que adoraban los sabeos, como afirma la Biblia. En 1.888 el arqueólogo austriaco Eduard Gloser ya describió estos hallazgos en la considerada la capital del reino de Saba.


Otras excavaciones se llevaron a cabo en 1.952 pero sin resultados determinantes. Después todo quedó dormido hasta que cien años después de su primer hallazgo, en 1.988 se volvieron a excavar las ruínas de lo que pudo ser la capital del Reino de Saba. Solo el Templo de la Luna ocupaba 5000 m2. por lo que encontrar toda la ciudad puede llevar muchas décadas. Desde luego el proyecto es fascinante, pero son millones los metros cúbicos de arena que hay que levantar. No obstante, los muchos hallazgos que se encontrarán cada día, alimentarán el interés de los arqueólogos, en busca de los restos que tan rico reino contenía. Su antigua y primera capital fue Sirwah y posteriormente Malib, ambas poblaciones venidas a menos, pero todavía existentes en el Yemen. ya que siempre han sido lugar estratégico por estar en la ruta caravanera que desde Qana parte hacia el norte a traves del valle de Hadramaut.


Ya entonces, 3000 años atrás, el Reino de Saba contaba con una presa que almacenaba el agua del valle próximo y que era sin duda la más grande de la península arábiga. Actualmente está modernizada y sigue creando riqueza a esta zona de clima inhóspito pero de tierra rica en nutrientes, debido a los aluviones de tiempos prehistóricos. 
Radares y satélites delatan que bajo la arena está sin duda "la octaba maravilla del mundo", lo que hace que los trabajos emprendidos sigan sacando a la luz hallazgos valiosos de bronce y alabastro en lo que serían palacios y fuentes espectaculares. 
Según el Corán el viejo dique (parte alta de la foto anterior) fué destruído por un terremoto en el siglo VII a.C. pero otro lo sustituyó y una nueva ciudad fue construída. Se cree que apenas se ha descubierto el 1% de los tesoros que encierra este lugar. La ciudad de Marib sigue adelante, con cerca de 300.000 habitantes, aunque apenas 20 años atrás no llegaba a los 17.000, lo que nos cuenta los desplazamientos masivos de personas huyendo de la guerra civil de 2014. Pero esa es otra historia...

Rafael Fabregat Condill

7 de febrero de 2026

3333/0023- LA COMEDIA POLÍTICA.


Es lo que hay amigos. La vida es puro teatro y la política mucho más. De todas formas no hay nada nuevo tras el telón, puesto que así ha sido siempre desde que estamos en Democracia. Para ser candidato a subir a la tarima no hace falta conocimiento alguno, solo tener mucha cara y un buen maquillaje. ¡Hasta una nueva peluca si se tercia...! Porque hasta el peinado hay que cuidar. Claro, claro, ¡y la vestimenta!. Los asesores de imagen están para eso y para mucho más. Cualquier cosa es importante, porque todo influye en el votante atolondrado y 
dudoso. A lo mejor hubiera sido más pertinente titular esta entrada "Política-ficción", porque eso es la política actual: "Política del engaño". Hubiera estado bién, pues nos engañan como si fuéramos animales. Rebaño de ovejas, que solo sirve para sacarles partido y, cuando ya no producen, llevarlas al matadero.


A tal efecto, el gobierno actual tiene a su disposición teatral 948 asesores, con un presupuesto que supera los 75 millones de euros. Y lo más curioso es que ninguno de ellos sabe cual es su función. ¡Todas y ninguna!. Europa ya les ha llamado la atención, recomendándoles que se sepa quienes son y cual es su trabajo y curriculum, pero no hay manera. El gobierno español no atiende las recomendaciones europeas y hace de la capa un sayo, puesto que son muchos los asesores de imagen que no saben ni siquiera cual es su lugar de trabajo. Porque en un principio dichos asesores son importantes y mucho, para conseguir la mejor imagen del candidato, pero una vez conseguido el cargo... Pero claro, ¡es de bien nacido el ser agradecido!. Y le dicen: ¡Tu tranquilo, quédate por aquí que algo te mandaremos...!


Claro, como no pagan con su dinero... Porque la imagen es importante, de hecho lo es todo. Se habrán fijado que, según la reunión o evento a presidir, el atuendo del presidente es uno u otro. Unas veces va con trajes de las mejores firmas y otras con camisa de peón de obra y cazadora al uso. Lo mismo pasa con el pelo y el maquillaje. Para los eventos de postín lleva el pelo cortado y peinado con regla y compás y cuando se ha de encontrar con gente corriente, peinado de cualquier manera y sin afeitar. Naturalmente esto es una broma, pero muy parecida a la realidad. Tener madera de dirigente es obligado en cualquier candidato, pero detrás es obligado que haya un ejército de asesores que mantenga esa imagen favorable en cualquier evento al que haya que asistir. Hay que reconocer que esa "tropa" es necesaria; primero para ganar y después para mantenerse en el puesto.


Un presidente está "obligado" a reflejar la realidad que el votante espera de él. Es la comedia política que, como buen actor, el candidato tiene que representar. De que lo haga bien o no dependerá que pueda estar al mando del país o que sea el hazmereír de unos y otros. Y por mucho poder que tenga, en una Democracia siempre estará en el punto de mira del pueblo llano, algo que, una vez conseguido el cargo, a muchos veces se les olvida. Para eso está la oposición, para recordarles que su mandato es efímero. Pero a cada ataque, habrá siempre una réplica y el mandato seguirá adelante. El problema es cuando no hay una mayoría absoluta ya que, para sacar las cosas adelante, tienen que pactar con quienes les tengan
que ayudar a reunir los votos suficientes que, naturalmente, no son gratuitos. 


En política es donde más presente que nunca está el "todo vale". Tu me das, yo te doy. Y a los demás, que les zurzan. De todas formas, hagas lo que hagas, la oposición siempre estará en desacuerdo. Así que el que manda hace lo que quiere y se rie de los demás, aunque "la procesión vaya por dentro". Prueba de ello es que, independientemente de la edad del presidente de turno, si entra al cargo con el pelo negro, tengan en cuenta que saldrá con el color plateado. Mandar tiene que ser bonito, paro también pesado. Son muchos los quebraderos de cabeza y muy importantes, pero bueno, para eso están los asesores de imagen. La dentadura perfecta, el peso adecuado, un buen maquillaje, el tinte de cabello que más convenga y el traje a medida que corresponda.  Hay que mantener calladita a la oposición y conquistar a los indecisos. ¡A ver si se puede repetir el mandato...!

Rafael Fabregat Condill