Cuida lo que comes y tendrás buenas digestiones. El sistema digestivo uno de los principales órganos de nuestro cuerpo y consiste en un largo tubo preparado para digerir toneladas de comida y, al mismo tiempo, neutralizar las sustancias agresivas para nuestro cuerpo. Sin embargo no es perfecto y hemos de estar escuchando continuamente sus lamentos. Se calcula que cada español ingiere alrededor de una tonelada de alimentos y bebidas al año. Según los últimos datos sobre consumo, solemos ingerir 20 docenas de huevos, 70 Kg. de carne y 40 Kg. de pescado; pero también 40 Kg. de patatas, 70 Kg. de hortalizas y 120 Kg. de frutas frescas. En cuanto a bebidas,110 tetrabricks de leche, 60 litros de cerveza y 100 litros de refrescos y gaseosas. Pero eso no es todo. También 30 litros de vino, 8 litros de licores de alta graduación y muchas más cosas...
Por el esófago bajan también 8 kilos de frutos secos y aceitunas, así como la misma cantidad de bollos, pasteles y cereales y unos 5 litros de café y/o infusiones. ¿Que les ha parecido el listado?. ¿Excesivo?. Pues no, yo diría que se queda corto. Para existir hemos de comer y beber, es necesario. Los expertos dicen que, a lo largo de la vida, por nuestra boca pasan alrededor de 23 toneladas de alimentos y 33.000 litros de líquidos, totalmente necesarios para vivir correctamente y es el aparato digestivo, con 11 metros de largo, el encargado de que todo funcione como es debido. Como cabe suponer los datos escatológicos nos dicen que desechamos 4 toneladas de excrementos y 45.000 litros de orina. El resto de lo ingerido es absorbido por nuestro organismo como combustible para nuestro funcionamiento.
El estómago viene a ser, a groso modo, una bolsa con una capacidad aproximada de 1,5 litros, al final de la cual el alimento pasa ya digerido a los intestinos que absorben todas las sustancias necesarias para mantenernos saludables. Más de 100 Billones de bacterias conforman la flora intestinal, encargada de su transformación en nutrientes y evita la invasión de microorganismos nocivos. Se dice que este es nuestro segundo cerebro. Si todo funciona perfectamente el aparato digestivo trabaja en silencio, solo violado por algún eructo o flatulencia pero, si algo falla, se hace notar rápidamente con acidez de reflujo, dolor de tripa, vómito o náuseas y diarrea incontenible. Tengamos en cuenta que las agresiones son casi constantes pues son muchos los aditivos que acompañan a todo lo que comemos.
Posteriormente a fiestas y celebraciones, pero también en los fines de semana, suele abusarse un poco en las comidas y también en la bebida, haciendo que las consultas de los médicos se vean abarrotadas por estas molestias, normalmente leves y pasajeras. Para que nos hagamos una idea, baste decir que los médicos españoles suelen atender cada año casi 30 millones de consultas relacionadas con disfunciones digestivas, algunas de ellas derivadas del consumo excesivo de alcohol y el consiguiente reflujo gástrico. Los expertos alertan de que estas dolencias están en aumento, por culpa del consumo de tabaco y diferentes tipos de droga que altera la normalidad digestiva, causando inflamaciones intestinales entre los más jóvenes por su ingesta descontrolada.
Los casos de cáncer colorectal no para de aumentar. El estilo de vida es fundamental para parar su presencia entre los 30 y 50 años. La irritación por la ingesta de productos nocivos ha de acabar. La juventud debe darse cuenta de que determinados hábitos pueden estropear y de hecho estropean una vida en etapas demasiados tempranas, y lo que comienza con un simple reflujo puede convertirse más pronto o más tarde en un cáncer de difícil curación. La vida es demasiado bonita para echarla a perder por unas noches de euforia artificial. Todos tenemos claro que sin tales excesos también puede uno divertirse. Que esa decisión de cambio no te venga demasiado tarde. Aprende a decir que no.
Rafael Fabregat Condill