15 de febrero de 2026

ME GUSTA VER TU SONRISA CADA DÍA...

CHISTE DEL 14 DE FEBRERO DE 2026.
Si lo dejas pasar... ¡te lo pierdes!.



¡COSAS DE LOS INGLESES!.


Rafael Fabregat Condill

3333/0031- MARÍA, SUPERWOMAN.


Naturalmente, María no fué una mujer cualquiera. Tanto es así que se considera, y con razón, la mujer más famosa de la Historia. Un 25% de la humanidad la considera la encarnación de la paz, la justicia y la piedad. Sin embargo la Historia casi nada nos dice de esta figura tan importante del Cristianismo. Será sin duda porque la luz de su hijo apagó la de tan relevante figura. Se diga lo que se diga para todos los animales que pueblan la Tierra la madre lo es todo. Por muy machistas que queramos ser, lo cierto es que el mundo es matriarcal y la figura materna es el personaje central de cualquier familia. Y no solo en la humana, sino en todos los seres de este planeta llamado Tierra. En todo lugar donde este presente el Cristianismo, sea una gran urbe o la más sencilla de las aldeas, María está presente.


Extraña bastante que, siendo figura tan importante y presente en todos los rincones, apenas nada se dice, de su presencia en la vida de su hijo. Ser nombrada "madre de Diós" no es decir nada. Tanto es así que, una vez muerto su hijo, ya nadie la nombró a excepción del momento en que se encontró con los apóstoles durante la celebración de Pentecostés. Como madre, muchos debieron ser los sufrimientos de María, tras la muerte de su hijo. ¿Por qué la Historia no recogió ninguna noticia de su vida posterior?. Suponemos que muerto Jesús, se trasladaría seguramente a Nazaret, en busca de familiares que le dieran cobijo, pero nada se sabe de sus andanzas posteriores. ¿Por qué?. Un polémico documental de la BBC informó dos décadas atrás que María vivió en la Palestina del siglo I.


Se dice que su esposo José de Nazaret, de la estirpe de David, trabajaba como artesano de la madera, oficio que enseñó a Jesús, aún a sabiendas de que no era su hijo biológico, pero al que acogió como hijo legal. 
Al parecer, José murió antes de que Jesús llevara a cabo sus andanzas y predicaciones, ya que no se menciona nunca mas en la vida de Jesús. María fue trabajadora del calzado (aparadora) oficio que desempeño desde muy joven, motivo por el cual se supone que apenas si aprendería a leer y escribir. 
Las imágenes idealizadas de María no son en absoluto reales ya que, según palabras del propio San Agustín (s.IV) "su apariencia real es desconocida para nosotros". La primera imagen conocida de María está en las catacumbas de santa Priscila, en Roma y data del siglo III d.C. (derecha)
La vestimenta y grandiosidad que artistas e imagineros han reproducido sobre su figura, nada tiene que ver con la realidad, ya que siendo una mujer de segunda clase, se supone que llevaría una túnica de lana o de algodón, cubierta con un chal. 


En el siglo II una leyenda difamatoria judía afirmó que el padre de Jesús había sido un legionario romano que la violó. Se diga lo que se diga, su importancia histórica es indiscutible, hasta el punto de ser figura relevante no solo para el Cristianismo, sino incluso en el Corán. Cuando La Meca se rindió a Mahoma, en el año 630 d.C., junto a otros ídolos, ya encontraron una representación de María. Oficialmente no se sabe la fecha de su fallecimiento aunque el cardenal Baronio, dicípulo de San Felipe Neri, señala que ocurrió el año 48, situando su tumba en una caverna de Jerusalén. En aquel tiempo y lugar las mujeres no eran nada, el hombre eran el que lo decidía todo. Pero fue María la que llevó a cabo el milagro más importante de todos los relatados en el Nuevo Testamento, ya que dió a luz a un niño. De haber sido una niña, la religión Cristiana no habría tenido lugar.

Rafael Fabregat Condill

14 de febrero de 2026

3333/0030- NINGÚN PELO DE TONTO.

 
Calvos y famosos, sí señor. Cada día miles de productos anti-caída salen al mercado, pero todo son estafas de medio pelo. Un servidor no cambia de peluquero así como así. El último me duró 40 años, hasta su jubilación, y había una gran confianza entre nosotros. Un día al terminar el servicio me propuso ponerme una loción antia-caída y amablemente se la reusé. Al año siguiente, ya con una cierta edad, empezó a caérsele el pelo y le comenté maliciosamente si no se ponía aquella milagrosa loción. Se rió, sin comentarios. Hoy, 20 años después está completamente calvo. No sé si lo de los famosos implantes, con Estambul a la cabeza (!) les está funcionando bien a sus clientes, pero los de la foto anterior, son famosos y millonarios y ahí siguen, si hacerse implante alguno. "Haz de la alopecia tu aliada" -dicen ellos.


Es cierto que incluso algunos jóvenes, se van quedando calvos pero, lejos de ponerse implantes, lo que hacen es raparse la cabeza por completo y no pasa nada. Sin duda para una mujer esta solución no es válida pero los hombres, alguno muy joven, lo hace y no-pasa-nada. Sigue ligando como el que más. los fabricantes de productos anti caída no paran de investigar y a dos por tres, dicen haber encontrado el remedio, pero nada de nada, solo son ganas de vender. Algunos comentan que la caída del cabello suele producirse por alteración del estado anímico, pero yo diría que es al revés. El estado anímico se altera cuando ves puñados de pelo en la ducha, cuando te lavas la cabeza. La cantidad de calvos es sobrecogedora y nadie presume de ello. Para animarles, hay quien dice que los calvos son más valientes en la cama.


Las estadísticas dicen que a partir de los 40 años el pelo se les cae a un tercio de los hombres y, aunque en menor cantidad, también a las mujeres. No hay remedio para ello, al menos de momento, lo que pasa es que la angustia es grande y la gente no para de probar todos los falsos remedios que les presentan. Cuando se cansan de probar todo tipo de crepelos deciden ir al especialista, pero ya es demasiado tarde. El problema de la caída del cabello obedece a mil causas diferentes y ese es el motivo principal de que no se encuentre una solución eficaz. Nacemos con cien mil folículos pilosos pero infecciones, estrés y factores genéticos, son algunos de los causantes de que esa gran cantidad no pare de decrecer. Solo los implantes solucionan en parte el problema.


Las alopecias femeninas, tratadas a tiempo y atendiendo las indicaciones del dermatólogo, suelen curarse en más del 90% de los casos. Caso diferente es cuando hablamos de la caída masculina. El pelo no es algo para toda la vida, de hecho los folículos pilosos solo suelen vivir unos ocho años. Cada día, sin darnos cuenta, solemos perder de forma natural un centenar de pelos, pero no pasa nada ya que cada día salen otros nuevos que los sustituyen. Claro que, a partir de una cierta edad y según nuestra genética, la caída le gana espacio a la renovación y alguna zonas van quedando calvas. Esto queda visible rápidamente porque, además, los nuevos pelos son más finos y más claros de color, por lo que nuestra mata de pelo se ve menor, dos factores que hacen más visible la calvicie.


Cada folículo piloso a medida que transcurren los años se va deteriorando y finalmente deja de producir nuevos pelos. La solución, siento mucho decirlo, de momento no existe, o presenta grandes lagunas. El ciclo vital de los pelos es un galimatías de relaciones moleculares y genéticas, así que la solución drástica del problema está lejos de llegar. Algún día llegará, sin duda, puesto que son muchos los que investigan la causa y posibles soluciones. Son muchos los que esperan que el problema pueda ser atajado y todos creen que la solución no está lejos pero, de momento, no está aquí y ahora. En las autopistas bioquímicas que gestionan la actividad folicular se han encontrado multitud de agentes protéicos y solo el conocimiento y prueba de cada uno de ellos podrá dar luz al descubrimiento que tanta gente espera.

Rafael Fabregat Condill

13 de febrero de 2026

3333/0029- ESPAÑA, FAROLILLO ROJO.


Antes se llamaba "coche escoba" e iba detrás de cualquier carrera, recogiendo a todo aquel corredor que no podía seguir adelante. Últimamente este vehículo ha pasado a la Historia, como todo pasa. Claro que hoy no hablamos de carreras, sino de competiciones que, aunque parezca lo mismo, en este caso no lo es. Nos refrimos pues al desarrollo tecnológico, pilar fundamental en el mundo de hoy. El diagnóstico es unánime y de eso nunca es culpable el ciudadano, sino el Gobierno que tengamos en cada país. Gobernar son muchas cosas y el Desarrollo Tecnológico es una de ellas. España puede perder el tren de la Sociedad de la Información y Era del Conocimiento. Y eso es grave, muy grave... Resulta chocante que seamos la novena potencia mundial en economía y estemos en la cola sobre tecnología.


No hay razón alguna para que estemos en la cola del mundo occidental en inversión de nuevas tecnologías y adaptación al mundo de Internet. ¿Cómo se explica esto si, en cambio, tenemos muchos más teléfonos móviles que habitantes hay en el país?. Pues muy sencillo: Porque lo de los móviles es "información basura". Sexo, juego, cachondeo y publicidad. Ese el el contenido de los teléfonos móviles. Contenidos pornográficos, humor barato y contenido publicitario que no enseña a nuestros jóvenes nada constructivo. Aquí lo que se echa en falta es la instrucción tecnológica, esa de la que somos "farolillo rojo" de la Unión Europea. Ya en la primera década del siglo XXI, solo a Grecia teníamos detrás. Actualmente solo el 40%% de los hogares tiene Internet en su casa y la mayoría son a través del teléfono móvil, elemento nada constructivo.


La media de los países europeos con conexión a Internet es del 60%, pero en España solo las grandes urbes como Madrid o Barcelona supera esa proporción. Todos los expertos tachan esta situación de preocupante e incluso peligrosa. El tren de la sociedad de la información es un problema gubernamental y son ellos quienes deben impulsar el desarrollo tecnológico, ya desde la enseñanza infantil. España necesita ser competitivo tecnológicamente, para no depender de terceros países. El problema afecta ya a nuestras empresas que, para poder ofertar al mundo nuestros productos, tiene que importar tecnología que debería ser propia. Es la manera de crear riqueza y bienestar para los españoles y capítulo importante para nuestro crecimiento como país. Solo así mantendremos en alto nuestra economía.


La industria mecánica está dando paso a la industria tecnológica, en todos los frentes. Pronto hará un siglo, cuando la tecnología apenas existía, que Miguel de Unamuno ya dijo aquello de que "el progreso cosiste en renovarse" y casi de inmediato el pueblo lo renovó diciendo aquello de "renovarse o morir". Es una verdad que no admite discusión. El progreso obliga a todos los que quieren progresar a luchar para estar al día en todos los ámbitos, incluso en la forma de vida ya que, si te quedas atrás, cuando quieras reaccionar ya será tarde. En nuestro caso, si no se actualizan las infraestructuras industriales y la formación de sus operarios, las cosecuencias pueden ser catastróficas y podemos perder las oportunidades que se ofrezcan. Si queremos seguir siendo un país puntero, no podemos perder el tren de la tecnología. 


De no tomar cartas en el asunto, nuestra capacidad productiva se resentirá notablemente y  España se verá relegada a un país de servicios en el sector del ocio vacacional. Turismo y residencia de jubilados europeos. Trabajo inseguro y salarios bajos para nuestros jóvenes que se verán obligados a emigrar en busca de mejores oportunidades, si quieren aspirar al deasarrollo personal que sin duda tienen en mente. Y lo dicho no es en absoluto exagerado, ya que desgraciadamente ya se vislumbra claramente que es a lo que están encaminándose. Es una vergüenza que una economía boyante se destruya, al gastar lo que tanto ha costado de ganar en gasto social, inmerecido en muchos casos, en lugar de destinarlo al bienestar general, que no es otra cosa que mantener al país en el nivel que merece. 

Rafael Fabregat Condill

12 de febrero de 2026

3333/0028- LA SUCIEDAD NO ES TAN MALA.


Así son algunos de los microbios que viven entre nosotros.
Y atención a los besos de tornillo, pues la boca cálida y húmeda, es un paraíso para los microbios. Hasta en las cerdas del cepillo de dientes viven colonias de bacterias y hongos responsables de diferentes infecciones. Dentro de nosotros y a nuestro alrededor viven millones y millones de microorganismos que se alimentan de nuestro sebo o de las pieles muertas que cada día el cuerpo desecha. Pero tranquilos, la suciedad no es tan mala como podríamos imaginar. Simplemente forma parte de nosotros mismos. La vida microscópica está presente en cualquier parte del mundo: en el aire, en el agua, en nuestra piel y en todo nuestro cuerpo. Esto ha sido siempre así, pero no se sabía hasta que los microscopios electrónicos vieron la luz. Las imágenes microscópicas mejor dejarlas así, para los bioquímicos. 


Poro de la piel humana.
Incluso en el suelo de los propios hospitales, millones de bacterias permanecen vivas durante meses esperando cualquier huelga del personal de limpieza para que las condiciones mejoren en ese lugar tan desinfectado y puedan reproducirse con tranquiidad. Un solo gramo de mugre adherida entre las baldosas, contiene hasta 10.000 tipos distintos de microorganismos, o sea, que cuanto menos vayamos por allí, mejor nos irá. De todas formas es imposible impedir que lleguen a nosotros puesto que, como se ha dicho antes, están en nosotros mismos. Forman parte de la vida y prueba de ello es que solo nos afectan aquellas que son agresivas para el ser humano. Baste con decir que la higiene excesiva no es conveniente, ya que pueden aparecer casos de alergias y nuevas bacterias resistentes a una posible medicación.


Pelo de la cara, recién afeitado.
Mejor que no podamos verlos, pues moriríamos de asco. Cuando nos duchamos o nos damos un baño, pensando en quitarnos cualquier suciedad, millones de gérmenes pululan entre nosotros, burlándose de nuestro empeño en apartarles. Es inútil, viven y se reproducen en nuestro entorno e incluso sobre nosotros mismos. También en nuestro interior, pero no pasa nada. El 99,99% son inofensivos para nosotros, e incluso beneficiosos. Forman parte de nuestra vida. Se calcula que en nuestro cuerpo hay alrededor de 90 Billones (con B) de bacterias, pero ellas forman parte de nosotros mismos. Sin ellas la vida no sería posible ya que ellas no son nuestro enemigo, sino la herramienta para que todo funcione correctamente. Tengamos en cuenta que todos esos productos que prometen eliminar el polvo, el sudor o el mal aliento, lo único que consiguen es eliminar nuestra resistencia natural.


¿Y qué les parecen mis pestañas?¿Me pongo rimel, o no hace falta?.
Quienes quieran luchar contra esos organismos, sepan que tienen la batalla perdida de antemano. Allá donde dirijamos la vista electrónica, está repleto de ellos. Nuestra suerte es no poder verlos. Las medicinas están tan presentes en nuestra vida que los microorganismos que nos causan enfermedades han desarrollado una férrea resistencia a los antibióticos y en menos de un siglo, desde su descubrimiento, ya están medio obsoletos. Y lo peor es que justamente los gérmenes más resistentes, se encuentran en hospitales y centros de salud. La mejor defensa contra ellos no es esconderse en un castillo de medicamentos, sino "rozarse" con el enemigo. Cuanta más limpieza más alergias. Incluso las vacunas son una solución a medias. Cada año tienes que repetirlas. Sin embargo, si superas la enfermedad, estás inmunizado de por vida. En el medievo se creía que el agua corrompía el cuerpo, por lo tanto consideraban que era mejor no lavarse... ¡Qué cosas hace la ignorancia!.

Rafael Fabregat Condill

11 de febrero de 2026

3333/0027- LOS HOMBRES PIDEN PASO.

 
El hombre actual está asumiendo, no solo su presencia en el quirófano cuando nacen sus hijos, sino también el cuidado del hogar y la crianza de los niños, cuando sea necesario. Ya no solo es la mujer la que se desvela y da cariño a sus hijos, puesto que también el hombre lo hace con gusto cuando es menester. También a la hora de llevarles o recogerles del colegio. Está claro que en cualquier reunión de padres, la mayoría de los asistentes son mujeres, pero también es cierto que cada vez son más los hombres que asisten. Hasta unos años atrás eran muchas las mujeres que se dedicaban exclusivamente a los cuidados de la casa y los hijos pero, en este momento, las cosas han cambiado y son muchas las mujeres que trabajan, al tiempo que también son muchos los hombres lo hacen a turnos o están en el paro.


Es lógico que en sus horas libres ayuden en las tareas dométicas. Lo de los padres al trabajo y las madres en la casa, ha pasado a la Historia. En este momento y en la mayor parte de las parejas, son los dos los que aportan un sueldo a la familia y ambos también los que se encargan de cuidar la casa y la prole. Padres y madres navegan juntos en ambos terrenos. En ese aspecto nada es como era hace unos años. Los padres de hoy se sienten más involucrados que los de antaño en lo que respecta al cuidado de la familia. No por nada, sino porque el mundo actual demanda esta nueva conducta. Cambiar un pañal no tiene el por qué ser cosa de mujeres, como tampoco lo es lavarles y cambiarles la ropa, o llevarles al médico. Hoy, según disponibilidad, se hace entre los dos.

 
Aunque las hagan, las faenas de la casa siempre agradan poco al marido. Se trata sin duda de la educación anterior recibida al respecto, pero aún así, el hombre que está en la casa mientras la mujer está trabajando, por poco que le agraden los trabajos domésticos, tiene que hacerlos y los hace con la mejor voluntad. La participación económica de la mujer actual obliga a lo padres a colaborar y las parejas bien avenidas tienen claro que ambos han de luchar en todos los frentes. Con el cambio de milenio y nuevas leyes al respecto, los varones con permiso laboral para colaborar en los trabajos de la casa y cuidado de los hijos aumentaron en un 45% respecto a los de la década anterior. En otros países occidentales la situación es la misma, aunque hay que destacar que solo un 3% abandonan el trabajo por ese concepto.


Se diga lo que se diga, nada puede cambiar de hoy para mañana; el hombre jamás sustituirá a la mujer en el cariño y amor a los hijos. Ya no es una cuestión de colaborar más o menor en la casa y en su cuidado. El amor de una madre es insustituible y por mucho que el padre colabore en todas estas cuestiones y trabajos, la madre siempre será el pilar fundamental de la familia. Lo ha sido siempre y seguirá siéndolo. 
El padre podrá querer a sus hijos tanto como la madre, pero es incapaz de demostrarlo en la misma proporción. Entre otras cosas porque al padre le corresponde el rol de la seriedad, el de velar por el cumplimiento de las obligaciones de todos los miembros de la casa y hasta incluso en el de imponer algún pequeño castigo si se tercia. La madre es más permisiva, pero no por quererles más, sino porque es como es y por mucho que el hombre se esfuerce... 
¡Como una madre no hay nada!. 

Rafael Fabregat Condill