22 de julio de 2014

1453- FAROS DEL MUNDO.

El origen de los Faros es antiguo, tanto como lo fueron los primeros intentos humanos de navegación. Los miedos iniciales hicieron que el hombre no perdiera de vista las costas y se dejara guiar por los accidentes naturales del paisaje, pero por la noche esos referentes no se vislumbraban y fue necesario reemplazarlos por señales luminosas que avisaran de la proximidad de la costa y sus peligros. Por muy rudimentaria que fuese una simple hoguera, el primer faro quedaba inventado. Se dice, pero no hay constancia de ello, que las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar) eran faros, de los primeros de la Historia, simples hogueras a uno y otro lado del estrecho. Avisaban del final del Mare Nostrum y de la proximidad (14,4 Km.) entre continentes africano y europeo. Pronto se vio que el mar era el camino más fácil y rápido para conectar con otros pueblos y para favorecer el intercambio cultural y de mercancías. 


Los cortos viajes se mostraron insuficientes y los comerciantes se aventuraron cada vez más, buscando nuevos pueblos donde ofertar sus mercancías y donde pertrecharse de materias primas. Las distancias recorridas eran cada día más largas y se hacía necesario moverse también durante la noche. Es en ese momento cuando los faros se hicieron más necesarios que nunca. Como se ha dicho anteriormente, los primeros "faros" fueron grandes hogueras situadas en puntos elevados que prontamente fueron sustituidos por construcciones que permitieran su instalación en puntos llanos de la costa. Aquellas estructuras artificiales hacían innecesaria una costa montañosa y permitían igualmente la visibilidad de los navegantes. Aún cuando el fuego seguía siendo el único sistema de aviso nocturno, pronto se vería necesaria la colocación de una superficie reflectora que ampliase la luminosidad y permitiese su detección a mayor distancia. Estas mejoras en la señalización nocturna significaron la necesidad de gente que atendiera el mantenimiento del fuego y la limpieza de los reflectores. 


La importancia de los faros fue tanta que los más famosos historiadores de la Grecia clásica los nombra en sus más notables obras y la gente del mar les rendía culto. La isla Pharos (Egipto) acogía la "torre lumínica" más famosa de todos los tiempos: el Faro de Alejandría, motivo por el cual la palabra "faro" se utiliza históricamente para designar a este tipo de instalaciones de aviso nocturno. Lo construyó el arquitecto Sóstrases de Cnido el año 279 a.C. por orden de rey Tolomeo II de Egipto.  De todas formas ya antes de construirse el Faro de Alejandría las "torres de fuego" estaban extendidas por todas las costas mediterráneas, tanto en las europeas como en las africanas y asiáticas. 


Ya los libios y kutitas del siglo VIII a.C. utilizaban estos fuegos para poder navegar durante la noche. El faro más famoso, perfectamente restaurado, es el Faro de Hércules (s. I d.C.) y está en La Coruña (Hispania). 
En cuanto al faro más antiguo del que se conserva referencia escrita es el de Sigea (650 a.C.) en la costa occidental del mar Egeo. La tabla ilíaca de los primeros emperadores ya cita el faro de Sigea. Los faros de aquellos tiempos eran torres cuadradas de varios pisos en disminución, coronados por una galería circular. La deficiente construcción de la mayoría de ellos, en adobe y materiales de escasa calidad, junto a los diferentes terremotos ocurridos en décadas posteriores, fueron acabando con todos ellos a excepción del de Hispania, hecho con piedra de sillería. 

Se cree que también el "Coloso de Rodas" era un faro. Una figura masculina forrada de bronce y de gran altura, con una mano levantada sujetando una copa. Se supone que el cuerpo del coloso estaba hueco y una empinada escalera permitía el acceso a esa copa donde se encendía el fuego que avisaba a los navegantes del peligro. Todo un reto de estabilidad que, naturalmente, no duraría demasiado tiempo. Sin embargo hay evidencias de que no estaba a la entrada del puerto como figura en dibujos y grabados, sino en el cerro situado tras la ciudad. El autor del proyecto fue Cares de Lindo, que se suicidó al agotársele el presupuesto cuando la construcción estaba por la mitad. Lo finalizó un tal Lachus en el 280 a.C. aunque 55 años después (225 a.C.) fue derribado por un terremoto. No es necesario recordar que la buena iluminación costera se inicia en la era moderna, por el invento de la electricidad y la fabricación de aparatos ópticos que multiplicaban sobremanera la potencia lumínica. Nuevos adelantos y fuentes de energía dieron a los faros la respuesta necesaria para una circulación marítima más rápida y compleja. 


Antiguo faro convertido en hotel romántico.
El fuego de leña original había sido sustituido primeramente por el aceite y después por la brea o alquitrán. También grandes lámparas de sebo con mechas que apenas humeaban. Aparecieron en el XVIII lámparas giratorias, metálicas en su parte posterior y bruñidas para lanzar la luz a mayor distancia. Después llegó el gas azul y finalmente la electricidad. Con ella llegaron los automatismos y pronto la presencia de los fareros dejó de ser necesaria. Algunos faros siguen encendidos, más por nostalgia que por necesidad. La navegación por GPS los ha hecho innecesarios. Es la modernidad, los nuevos tiempos, la innovación constante del ser humano... 

RAFAEL FABREGAT


21 de julio de 2014

1452- LA VIDA ETERNA.

Kyüshü es una isla de Japón, la tercera más grande del archipiélago y la situada más al sur. Es parte de la región de Saikaido, que incluye varias islas adyacentes. Su principal curiosidad es que viven, justamente allí, varias de las personas más longevas del mundo. Popularmente y con razón es denominada "Isla de la longevidad". El territorio es montañoso y con varias zonas termales que advierten de su permanente actividad volcánica. De hecho todavía se mantiene activo en este territorio el más importante volcán japonés. La ciudad más poblada de la isla es Fukuoka, con puerto e industria pesada. La ciudad de Nagasaki, segunda en población, fue blanco atómico de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial y da cobijo al puerto más importante de la isla. 


Es zona de clima subtropical, gran productora de arroz, té, tabaco y seda. También es muy famosa la porcelana que allí se elabora. Miles de visitantes acuden cada año a la llamada del Museo del sexo, algo carente del más mínimo interés y del que se reirían todos nuestros escolares. Otra cosa bien diferente son los innumerables spas de aguas termales. Para todos los gustos y bolsillos, pero todos ellos provistos de servicios completos de terapia y relax.
La señora Kamato Hongo tiene 115 años y le gusta mucho caminar, aunque para ello tiene que valerse de la ayuda de su hija de 78 años. Su vecino Yukichi tiene 113 años pero en este archipiélago, donde hay 17.934 personas con más de 100 años cumplidos, esto no es ninguna novedad.  


Hace ya mucho tiempo que la OMS tiene detectado que los nipones son la raza más longeva del planeta, aunque no se sabía el por qué. Los dos puntos donde más exagerada es la longevidad son la Isla de Kyüshü y la provincia de Okinawa, aspecto estudiado por los científicos. Las primeras conclusiones, tras 25 años de estudios al respecto, destacan el papel protagonista de su estilo de vida. Según estos análisis la alimentación y los hábitos activos de estas gentes evitan la aparición de tumores, las patologías coronarias y las enfermedades neurodegenerativas, lo que permite alargar los años de vida saludable. Las personas de este entorno, que emigraron a otros países, vieron reducida su vida en una media de 17 años respecto a los que quedaron en su archipiélago. La razón no fue otra que la adaptación al nuevo entorno y al cambio de vida y costumbres. 


De la misma forma, la juventud actual que permanece en el archipiélago pero que está adaptando su vida al estilo occidental, verá reducidas sus condiciones de salud y sus expectativas de vida. No son los genes, ni el clima, los que alargan la vida de las personas. Es la alimentación saludable y sin abusos; el ejercicio constante pero no competitivo, la falta de preocupaciones... La comida frugal y el ejercicio moderado dan salud y años de vida. El sedentarismo y las comidas basura lo acortan. Es así de sencillo. La vida actual nos da alimentos y comodidades para los que nuestro cuerpo no está preparado.


De todo se puede comer y beber, pero con moderación. Tampoco el ejercicio exagerado es conveniente para nuestro organismo. Todo es bueno con moderación y todo es malo en exceso. Es como las dietas, casi siempre caras y peligrosas. La mejor dieta para la salud y la más efectiva, es la moderación. Come y bebe de todo, pero solo la mitad. Con esta simple premisa acaban los michelines, la hipertensión y la diabetes. En todas las cosas de la vida y también en el sexo, no corras. Camina. Cuanto más mejor, pero sin correr. Si esto es así, ¿por que recurrir a regímenes o a medicamentos siempre peligrosos?. Lo saludable no es dejar de comer, sino quemar lo que se come.

RAFAEL FABREGAT 

19 de julio de 2014

1451- DE ESPALDAS A GIBRALTAR.

Diga lo que diga la ley, lo del peñón fue un robo a mano armada.
¿Qué nos impide vivir de espaldas a Gibraltar?. ¿El trabajo que les dan a quinientas mujeres de la limpieza o el buen dinero que se ganan otros tantos con el contrabando de tabaco...? Está claro que quien vive de eso piensa que sin eso no podría vivir, pero están equivocados. España tiene casi 8.000 Km. de costa (7.856 Km.) y vive perfectamente sin tener frontera con el pirata inglés. Hay otras formas de ganarse la vida, además de limpiar retretes de culos anglosajones. Ante un mal vecino, mejor ignorarle. Como si no existiera. Ya sabemos que de tal procedencia nos llegan buenos dineros, pero no nos los dan por nuestra cara bonita, sino porque les compensa lo que reciben a cambio. ¡Tontos, que somos unos tontos!. 


Verja cerrada, es lo que yo haría. Se acabaron las contemplaciones.  ¡Que se jodan!. Estamos hasta los cojones de Gibraltar, pero no me refiero al espacio físico del Peñón, una montaña al fin y al cabo, ni a los "llanitos aprovechados" puesto que lo de arrimarse al sol que más calienta es algo común en todos los mortales. Algo que hacen todos los que tienen oportunidad. Los españoles estamos hasta los cojones de las chulescas autoridades británicas y del hazmerreir de las españolas. Los británicos ya se sabe. Piratas robaperas, depredadores históricos del planeta que se han hecho ricos expoliando a todos los países del mundo y encima se sienten orgullosos de ello. 


Vuestra vergüenza está más que justificada.
En cuanto al gobierno español, ¿qué quieren que les diga, que ustedes no sepan?. Importa poco que sean de izquierdas o de derechas. Unos y otros, payasos de chaqueta multicolor y amplios calzones que han encabezado nuestra democracia con el solo anhelo de cumplir sus aspiraciones personales. 
¡Contra mayores no vayas...! Es la máxima de los lameculos, algo muy abundante en la política española. Gentuza de cosecha sin siembra. España vendió el Peñón sí, pero con una pistola en la espalda. Un CERO para quien la vendió y otro para quienes no lucharon por recuperarla. España es noche de niebla en callejuela de Withe Chapel, barrio corrupto de un Londres donde la valía se demuestra según la cantidad de lo expoliado. 
¡Vaya mierda de mundo!. No me extraña que haya tanta gente a la que se le revuelvan las tripas y se eche a la calle. ¡Hay tanta mierda en el poder, cuya única aspiración es medrar y llenar sus arcas!. Pobres diablos. ¡Qué vergüenza de país, en el que solo quieren mandar los que no sirven para nada!. 


Los piratas ingleses, tirando piedras a las aguas españolas.
Sin embargo no podemos quejarnos... ¡Tenemos lo que hemos votado en mayoría!. Basura, pura basura. La que manda y la que aspira a mandar. Calzonazos amanerados que se dejan engañar con dos palmadas a la espalda y un apretón de manos, mientras les clavan el puñal a traición. ¡Vaya burla!. Mientras Inglaterra destroza todos nuestros pecios históricos, hundiendo cientos de bloques de hormigón con pinchos en nuestras costas, nuestros políticos miran hacia otro lado y los españoles se quejan de que pasar contrabando por la verja es cada día más lento y difícil. ¡Mierda de país, con objetivos de simple supervivencia!. 


¿Por qué tanta polémica?. ¡Gibraltar es nuestro...!
Desde luego tenemos lo que nos merecemos. Para los pobres, llenar el plato es más que suficiente. ¡Que importan los pecios o la burla que nos hagan, si tenemos la barriga llena!. Increíble que los pueblos más esforzados y valientes del planeta sean nuestros antepasados; los que llegaron a la Península Ibérica a lo largo de miles de años... Por lo visto nosotros, los que quedamos aquí, somos descendientes de los criados de aquellas gentes. Porque los valientes llegaron, conquistaron y se llevaron a sus lugares de origen las riquezas de este suelo sin dueño, cuando no el propio suelo, como hicieron portugueses e ingleses. Desde luego, ¡que tranquilos "viven" los muertos...!

RAFAEL FABREGAT

18 de julio de 2014

1450- EL VINO ESPAÑOL EN PELIGRO.

Parece ser que la picaresca española también está llegando al vino y no son tiempos de aventuras. El mundo sabe más cada día; de todo y por consiguiente también de vino. Hasta hace bien poco las añadas eran una herramienta fiable y fundamental para dar a conocer al mundo la calificación de las diferentes cosechas. Según la climatología de cada zona el resultado de los vinos era normal, bueno, muy bueno o excelente. Prácticamente de inmediato, según la calificación y cantidad cosechada se establecían unos precios que marcaban la diferencia. El funcionamiento de la oferta y la demanda ponía el resto.

Se recuerdan añadas excepcionales, que no vamos aquí a recordar, que marcaron vinos y denominaciones de origen como algo extraordinario dentro del siglo XX y que supusieron la puesta en Reserva de esos vinos que llegaron a alcanzar cotizaciones inverosímiles. Sin embargo de unos años a esta parte esto ha dejado de ocurrir. 
De la noche a la mañana las cosechas medianas, normales o buenas han desaparecido y todo el vino está calificado de muy bueno o excelente. 
En dos años muy complicados, que fueron del conocimiento general, dos marcas de gran renombre dejaron incluso de comercializar sus vinos. Todo era preferible antes que sacar al mercado vino de escasa calificación. 


Destilería industrial.
¿Se utilizó para la destilación de alcohol?. No hay constancia. ¿Se tiró por el desagüe?. Naturalmente que no. ¿Qué pasó entonces con el vino de esas cosechas?. No lo sabemos, pero es más que probable que se reservara para que mejorase en lo posible y que sirviera para dar una calidad estable a otras cosechas muy superiores. Dos años muy buenos y dos medianos, igual a cuatro de buenos. No decimos que esto sucediera de esta forma, sino que se trata simplemente de una opinión. Solo queremos decir que esto sería muy peligroso.


Décadas de duro trabajo y seriedad comercial a toda prueba, que ha dado como fruto el aprecio mundial de los vinos españoles, puede venirse al traste por una picaresca que ha aparcado a las añadas de escasa calificación. El tiempo es imprevisible e incontrolable. Desde que el mundo es mundo ha habido años buenos y malos, que se han visto reflejados en la calidad y calificación del vino. El amante del buen vino, que además tiene dinero para pagarlo, sabe perfectamente que no hay dos añadas iguales y justamente por eso sabe que nadie puede ofrecerlas, como si se tratara de algo fabricado por encargo.


La uniformidad de un vino está muy bien para bolsillos de escaso poder adquisitivo, pero no para los sibaritas pudientes. Que determinada bodega o marca se especialice en ofrecer vinos prácticamente iguales durante décadas, sea cual sea su añada, nos parece perfecto para los que queremos "un vino que esté bien", frase muy oída por los camareros en comensales de clase media/baja, poco entendidos en la materia. Pero por poco que sepamos sobre el particular, es de conocimiento general que el vino "es algo vivo" y por lo tanto muy susceptible a las inclemencias del tiempo y a su tratamiento en bodega o cava.


Desde 1985 no hay ningún vino con la calificación de mediana o normal. ¿Les parece a Udes. lógico y natural?. En los últimos años todas las cosechas han sido muy buenas o excelentes. ¿Quien se cree eso?. No hay más ignorante que aquel que cree ignorantes a los demás. Que sean ellos mismos quienes den calificación a sus vinos puede provocar y provoca auténticas barbaridades que definen la falta de seriedad y garantías de este sector a nivel mundial. ¿Acaso están todos tontos, menos nosotros?. Por increíble que parezca, hay gente que así lo piensa. Puro marketing, que traerá piedras a su propio tejado.
Una bodega que ofrece de forma continuada vinos de calidad muy buena o excelente, no es en absoluto fiable pues solo con levaduras artificiales se puede llegar a una calidad uniforme que, por supuesto, no es excelente. 


Sin embargo son muchas las que se han sumado a esta práctica que solo certifica la picaresca de sus productores. En breve encontrar un vino fiable por su calificación y año impreso en botella, será tiempo y dinero perdido. Muchos esperan que esta práctica desaparezca y se vuelva a las calificaciones de antaño. Como sucedía antes, los años malos tendrían un calificación y precio inferior, pero los buenos les compensarían con creces. ¿No es eso lo justo y correcto?.

RAFAEL FABREGAT

17 de julio de 2014

1449- TIMO DE LA ESTAMPITA EN PERÚ.

Ica es ciudad importante de Perú situada en el valle del río del mismo nombre y al sur del país. Que se produjera en esta región uno de los fraudes más vergonzosos de todos los tiempos para los amantes de la Historia, no le quitó visitantes sino todo lo contrario. Los timos también venden, aunque naturalmente a un precio sustancialmente menor. En esta región se asentaron las culturas preincaicas de los Paracas y de los Nazca. Las condiciones áridas de sus desiertos han conservado hasta nuestros días fardos funerarios y las telas de colores que los envolvían. Los estudios llevados a cabo revelan que fueron los Paracas, anteriores a nuestra era, los que iniciaron la construcción de geoglifos en las laderas de los cerros.


Ica es conocida desde antiguo por los muchos hallazgos relacionados con las culturas que allí se establecieron desde 2,5 milenios atrás, pero uno de los puntos álgidos de su encumbramiento fue en la década de 1960 cuando aparecieron unas misteriosas piedras artísticamente labradas con imágenes que hablaban escenas de la vida cotidiana, pero también de animales antidiluvianos y de adelantos quirúrgicos inimaginables para aquellos tiempos. Fue el doctor Javier Cabrera el protagonista de este relato que bien podríamos titular "El caso del timador timado" pues, detrás de tanta afición, su afán de acaparamiento escondía con seguridad un interés económico. 


La eclosión masiva de estas piedras se inició en 1960 a raíz del desvío del río Ica. De repente se empezaron a descubrir en el lecho del río piedras grabadas por alguna cultura anterior que despertaron el interés de coleccionistas y aficionados. Gente llegada de fuera acudió para hacerse con ellas, alcanzando rápidamente precios desorbitados. Todo comenzó cuando un amigo del doctor Javier Cabrera le regaló a éste una de esas piedras para el día de su cumpleaños. 
  - Toma Javier, te traigo un regalo de cumpleaños -le dijo.
  - Gracias hombre. ¿Qué es? -indagó el doctor.
  - Una piedra antigua grabada -respondió.
  - Muchas gracias -dijo mirándola- la usaré de pisapapeles.


El doctor Cabrera no fue el primero en ser engañado. Antes de que él recibiera aquel regalo inesperado dos hermanos, los Soldi, ya tenían cientos de piedras almacenadas en su hacienda. Sus trabajadores, la mayoría sacados del mundo del hampa, completaban su exiguo jornal en la hacienda buscando enterramientos y piezas arqueológicas que vendían a su propio patrón, pero cuando vieron el alcance que podía tener su actividad se dispusieron a crearlas ellos mismos. Si bien las primeras piedras, escasas, simples y rudimentarias, eran sin duda auténticas, pronto el mercado de las antigüedades se vio inundado de piezas que mostraban mayor variedad y sofisticación.


De forma anónima y secreta artesanos de la comarca iniciaron el grabado de piedras y fue entonces cuando el doctor Cabrera recibió su primer ejemplar y prendió en su ánimo el hacerse con el mayor número de piedras posibles. No había problema alguno. Todo era cuestión de dinero. Ante sus manifestaciones por la temática de los dibujos al proveedor, la decoración de las piedras era casi a voluntad, alegando el proveedor tener tal cantidad y variedad que podía elegírselas sin problema. Lo que nunca permitió, con toda lógica, era ser acompañado por el doctor al "yacimiento" que decía haber descubierto. Figuras antropomorfas, animales de todo tipo y hasta trasplantes de órganos estaban labrados en la piedra para deleite del coleccionista.


La total ausencia de material orgánico impedía la datación de Carbono 14 por lo que su autenticidad era simple cuestión de fe y su temática, basada fundamentalmente en la cerámica precolombina de la zona, le daban la necesaria apariencia de ser algo antiguo, histórico y por tanto valioso. Coleccionistas especializados empezaron a sospechar cuando vieron en los grabados posteriores una modernidad que en las primeras piedras encontradas no existía. Al igual que en la cerámica antigua encontrada en la comarca, los dibujos de las piedras encontradas a raíz del desvío del río, tan solo tenían motivos de la flora y fauna local. Ninguna tenía dinosaurios, operaciones quirúrgicas o telescopios. Es por ello que en 1966 algunos coleccionistas intuyeron el fraude y dejaron de comprar. 


Aquella primera piedra regalada al doctor Cabrera era un simple pez, pero marcaría para siempre su vida. Apenas dos años después ya se había creado un círculo de ilustres compradores que acaparaban todo lo que se "encontraba". Negocio en alza para aquellos tunantes de Ica cuya producción estaba vendida de antemano y a buen precio. Basilio Uchua era uno de los principales "artistas/timadores", pillastres que se reían de las sanas ambiciones de los aficionados a la Historia. Unos años después el artista y su mecenas se conocieron. Para esa fecha Cabrera ya tenía más de 1500 piedras en su casa, pero ninguna de ellas tenía grabados dinosaurios ni adelantos técnicos, que son los que hicieron famosas a las piedras de Ica.

A partir del encuentro y amistad entre Basilio y Cabrera, los grabados con motivos fuera de lo normal estaban todos en manos del doctor Cabrera que era comprador de toda su producción. Nada era demasiado para el doctor que creía comprar piedras antiquísimas y que, en realidad, se le fabricaban siguiendo sus indicaciones. Los dibujos tradicionales, siendo los auténticos y valiosos, no despertaban el interés de los arqueólogos y pidió diseños más complejos que llegaron a sus manos sin dificultad, con el simple engaño de decirle que tenían cantidad y podían buscarle motivos diferentes. Creyendo que había una cantera con miles de piedras, pedía diversidad y la recibía sin sospechar del engaño. Se trataba simplemente que se las fabricaban a voluntad.

La avaricia rompe el saco Dr. Cabrera.
Cabrera se hizo adicto a las piedras y gastó en ellas toda su fortuna personal, reunida en toda una vida de dedicación a la medicina. El resultado una especie de museo dedicado a engrandecer la burla de la que fue objeto. Cada piedra costaba un día de trabajo y el precio era el sueldo de dos semanas. No estaba nada mal. Para Basilio el negocio fue de tal magnitud que montó una macrotienda de antigüedades y todavía hoy, cincuenta años después, sus hijos mantienen el negocio de grabación de piedras y venta a los turistas como recuerdo de su visita a Ica. Naturalmente en esa tienda de souvenirs solo ganan un margen comercial reducido, pero mejor es ganar sueldo a la sombra de una tienda, que azada en mano, bajo el desértico sol de Ica. Total, que están encantados y agradecidos a la sagacidad de su padre. No tanto el doctor Cabrera (si todavía vive) que perdió toda su fortuna reuniendo piedras sin ningún valor.

RAFAEL FABREGAT

15 de julio de 2014

1448- EL CASTILLO DE MONZÓN.

En la provincia de Huesca (España) la localidad de Monzón presume con motivos más que suficientes de su espléndido castillo medieval. 


Imagen de Sancho Ramirez. Siglo XII.
La fortaleza es de origen árabe, levantada por los moriscos del siglo X, pero sus constructores gozarían poco tiempo de tan majestuosa defensa pues ya el año 1089 hubieron de rendirse al ímpetu arrollador de las tropas del rey Sancho Ramirez I de Aragón y V de Pamplona. Sancho Ramirez era hijo de Ramiro I primer rey de Aragón y Ermensinda de Foix. Más tarde sería padre de Pedro I de Aragón, otro de los reyes más emblemáticos de la historia peninsular, compañero de armas del Cid Campeador. Las conquistas y reconquistas eran frecuentes en aquellos tiempos pero Sancho Ramirez viajó a Roma para ofrecer vasallaje al Papa Alejandro II y así afianzar el Reino de Aragón. Al ser asesinado el rey de Navarra en una partida de caza, por su hermano Ramón, los navarros se negaron a aceptar como rey a su asesino y pidieron que Navarra se incorporara al Reino de Aragón. Así se hizo y Sancho Ramirez fue rey a partir de entonces de ambos territorios.


Castillo de Miravet. Cabanes (Castellón)
Siguiendo la costumbre navarro-aragonesa de dejar a los infantes una parte de las tierras conquistadas para que se iniciaran en las tareas de gobierno, tras la conquista de Monzón Sancho Ramirez dejó el gobierno de la plaza al que en un futuro sería conocido como Pedro I de Aragón y que ya desde 1089 dirigía Ribagorza. Sancho Ramirez moriría en 1094 por herida de flecha en el sitio de Huesca contra los moros, acompañado de su hijo Pedro I de Aragón y su lugarteniente Bocalla de Luna. Aliado de Rodrigo Díaz del Cid Campeador marchó al Levante y siempre con Bocalla de Luna a su lado, conquistó las plazas de Oropesa, Miravet, Azafaz (Zufera), Montornés y Castelló. Mirevat y Zufera estaban ubicados en término municipal de Cabanes (Castellón).


Castillo de Monzón. (Huesca)
El año 1143 el Castillo de Monzón pasa a manos de la Orden del Temple que lo restaura y completa añadiendo murallas, torres y caballerizas. Se dota también de refectorio para los miembros de la Orden y se habilitan dormitorios para todos sus habitantes y defensores. Huérfano de padre y madre, durante su minoría de edad Jaime I de Aragón estuvo bajo la custodia de los Caballeros de la Orden y residió por tanto en el Castillo de Monzón. 


Ruinas del Castillo de Montornés, Benicasim. (Castellón)
Este mismo rey (Jaime I el Conquistador) afianzó todas las conquistas levantinas a los moros que habían recuperado pocos años después las plazas conquistadas por Pedro I y el Cid Campeador. Jaime I de Aragón reconquista las tierras valencianas a los moros y establece allí el Reino de Valencia, con vigencia desde 1238 a 1707 cuando los Decretos de Nueva Planta dan por abolidos sus fueros y se sustituyen por los castellanos, hasta la división territorial de España de 1833.


La fortaleza de Monzón, otrora cabecera de 28 poblaciones del Cinca y Litera, siguió manteniendo guarniciones hasta finales del siglo XIX, siendo cuartel de artillería hasta 1892, por lo que fue experimentando diferentes transformaciones en sus murallas y defensas. El aspecto exterior que actualmente contemplamos es del siglo XVIII. Durante la Guerra de la Independencia el castillo fue tomado por las tropas francesas del mariscal Suchet y recuperado en 1818 por la tropas españolas del general Copons. A pesar de su antigüedad y de todos los avatares sufridos es perfectamente visitable pues fue declarado Monumento Nacional y está siendo restaurado.

RAFAEL FABREGAT