Playa de la Concha - Oropesa del Mar.
No vamos a enumerar aquí y ahora toda la oferta turística y gastronómica de la provincia de Castellón, que es mucha y de gran interés. Serán pinceladas, que de ser visitadas les llevarán sin duda a otras más y más interesantes, Porque la provincia de Castellón ha sido escasamente visitada por el turismo. El turismo de costa ha sido siempre muy localizado y la mayoría de quienes nos han visitado, no han penetrado apenas en el interior provincial. En la costa castellonense destacan especialmente las playas de Peñíscola, Alcocéber, Torrenostra, Torre de la Sal-Oropesa, Benicasim-Castellón, Burriana y Chilches, sin menospreciar las otras muchas que han quedado en el tintero.
De todas formas, para quienes no lo conozcan, la provincia de Castellón alberga puntos de notable interés para el visitante. Las grutas de San José, en la Vall d'Uxó son uno de esos "puntos calientes" que no debemos pasar por alto. Casi 2 Km. de gruta y río subterráneo que podemos visitar con toda comodidad por el servicio de barcas que nos descubren gran parte de su bellísimo interior. Esta belleza natural se encuentra a escasa distancia de la capital y es por lo tanto de muy fácil acceso. Es una forma estupenda de pasar una mañana en la que nos pueda fallar el tiempo de sol y playa. No dejen de visitarla, en la seguridad de que quedarán gratamente impresionados. La oferta gastronómica de las ciudades de Vinaroz y Benicarló, girando alrededor del langostino y otros frutos del mar, es también impresionante y con varias jornadas en las que bares y restaurantes compiten por ofrecer a sus clientes las diferentes maneras de cocinarlos.
No puede faltar la visita al Castillo de Peñíscola, sede papal en los últimos años de vida del polémico Papa Benedicto XIII de Aviñón, quizás más conocido como "el Papa Luna", por ser éste el apellido de la familia aragonesa de la que procedía el personaje. Protagonizó el Cisma de Occidente, en el que llegó a haber hasta tres papas a la vez siendo él, según sus palabras, el único legítimo. No lo entendió así la Iglesia de Roma que lo expulsó tachándolo de hereje aunque, convencido de su legitimidad, no abdicó jamás y mantuvo hasta su muerte la legitimidad de su papado y su sede en este castillo de Peñíscola. Esta visita nos va acercando a la capital provincial que es la de menos interés histórico por ser de nueva creación a partir de 1.252 cuando los habitantes de los castillos de Montornés y del Cerro de la Magdalena bajaron a establecerse en el llano fundando las ciudades de Castellón y Benicasím, con el beneplácito del rey Jaime I el Conquistador.
Desde Castellón tenemos una carretera, la CV10, que nos lleva hasta el Arco Romano de Cabanes, histórico mojón funerario del siglo I que se mantiene en pie desde ya casi dos milenios, constituyéndose en uno de los monumentos romanos más interesantes de la Comunidad Valenciana.
Desde allí seguiremos por la carretera que nos lleva hasta la emblemática ciudad fortificada de Morella, de gran interés, especialmente por su historia y restos medievales, pero también por su oferta gastronómica.
La zona está repleta de interesantes yacimientos prehistóricos de los dinosaurios que habitaron esta comarca durante 150 millones de años, desde el periodo Jurásico hasta el Cretácico, y cuyos restos suelen encontrarse en la zona con relativa facilidad.
Morella es tierra de las mejores trufas negras y una gran mayoría de su oferta gastronómica gira alrededor de este hongo de aroma tan especial.
Este ciudad fue la primera que inició la conquista morisca del rey aragonés Jaime I en tierras valencianas.
Las tropas aragonesas bajaron por el vecino castillo de Ares del Maestre hacia la costa castellonense dejando el territorio plagado de gestas que recogen los libros de Historia de la Región Valenciana. Desde allí las tropas del rey aragonés bajaron hacia el sur... Los musulmanes de Burriana, Almenara y especialmente Sagunto presentaron dura batalla a Jaime I, pero todas las plazas fueron conquistadas estableciendo finalmente trono y palacio real en la ciudad de Valencia. Tanto en la costa como en el interior, mucho que ver y mucho que degustar en estas tierras castellonenses...
RAFAEL FABREGAT
CURIOSIDADES QUE NOS RODEAN - Creador Digital - 3.590 artículos - 2.329 seguidores.
4 de julio de 2017
3 de julio de 2017
2445- LA ISLA GOTLAN.
Con 2.994 Km2. es la isla de mayor tamaño en el mar Báltico. De hecho constituye una de las 21 provincias de Suecia y tiene aproximadamente 60.000 habitantes. Aunque hay otras islas más pequeñas alrededor de ésta, la práctica totalidad habitan en la isla de Gotlan y 25.000 de ellos en su capital: Visby.
Gotlan significa "tierra de los godos". Su mayor riqueza turística la constituyen las numerosas abadías, pequeñas iglesias y restos de castillos de origen medieval. En esta isla están las piedras rúnicas más importantes de Suecia, además de cementerios vikingos y reliquias bizantinas. La mayor parte de sus habitantes, especialmente los mayores, viven de la agricultura, ganadería y pesca. Agricultura de supervivencia, pero también grandes explotaciones que giran alrededor de la remolacha azucarera y los espárragos. También hay algunas familias dedicadas a la cría de ovejas y a la pesca.
Aunque fundada en el siglo X, durante los siglos XII, XIII y XIV Viisby fue una de las ciudades más ricas de Suecia, construyéndose en este periodo hasta 17 iglesias de gran tamaño y esplendor y cuya catedral de la época podemos contemplar
semiderruida en esta foto, . En realidad la estructura está más o menos intacta, pero no así el techo derruido en su totalidad. Hay otras iglesias más o menos en estado ruinoso ya que su posible recuperación no parece tener interés alguno para sus gobernantes. La verdad es que la visita de estas ruinas es posiblemente más interesante que aquellas iglesias que se mantienen en pie. Lamentablemente no es lugar de atraque de cruceros, motivo por el cual no pude visitarla en mi viaje del pasado año por el Báltico. Salimos de Tostock (Alemania) en dirección a Estocolmo, pasando por tanto junto a la Isla de Gotlan, pero lo hicimos en horario nocturno.
La Isla de Gotlan se encuentra al este de Suecia, pero mucho más al sur de Estocolmo. En concreto son 211 Km. y unas cinco horas de barco, entre ambas ciudades. Los "Hermanos de las vituallas" eran corsarios que ocuparon la isla en 1394, estableciendo en Visby su capital. En realidad habían sido contratados por los (alemanes) duques de Meckenburgo para luchar contra Margarita I de Dinamarca, por haber secuestrado ésta a su hijo el rey Alberto III de Suecia. Los "Hermanos" colaboraban en el sometimiento de los tres países escandinavos a cambio del libre acceso a todos los puertos confederados. Ya con las fuerzas de Margarita I sitiando Estocolmo, los corsarios tenían como misión principal el avituallamiento de pertrechos de guerra a las fuerzas suecas y el abastecimiento de alimentos a la población sitiada, de ahí el nombre que adquirieron. Con su alianza con los duques de Meckenburgo y sin las ciudades costeras debidamente fortificadas, los piratas pudieron saquearlas sin peligro alguno. Durante varios años los Hermanos de las Vituallas fueron una gran potencia en el mar Báltico llegando a ignorar la autoridad que les contrató en un principio. La situación se agravó de tal manera que en 1395 Margarita de Dinamarca y Alberto de Suecia cesaron en sus luchas intestinas e hicieron frente común contra los piratas.
De común acuerdo cedieron la Isla de Gotlan a la Orden Teutónica a cambio de su ayuda. Dinamarca, Noruega y Suecia se unieron en la lucha contra los Hermanos de las Vituallas logrando desalojarlos de Visby en 1398. Algunos de los corsarios se retiraron hacia sus lugares de origen cargados de riquezas, pero las costas bálticas quedaron pacificadas. Otros siguieron con sus correrías a lo largo del mar del Norte, bajando hasta Francia y España. En 1401, buques de guerra de alemanes se toparon con los piratas y después de tres días de lucha consiguieron derrotarles. Dos de sus principales jefes fueron ejecutados públicamente en Hamburgo pero, tras un tiempo de tranquilidad, las incursiones piratas siguieron. En 1429 otra rama de aquellos corsarios saqueó la ciudad noruega de Bergen y la incendiaron hasta los cimientos. Diferentes ataques y contraataques siguieron hasta 1440 entre piratas y amantes del orden establecido. Después el silencio y la tan ansiada paz...
RAFAEL FABREGAT
Gotlan significa "tierra de los godos". Su mayor riqueza turística la constituyen las numerosas abadías, pequeñas iglesias y restos de castillos de origen medieval. En esta isla están las piedras rúnicas más importantes de Suecia, además de cementerios vikingos y reliquias bizantinas. La mayor parte de sus habitantes, especialmente los mayores, viven de la agricultura, ganadería y pesca. Agricultura de supervivencia, pero también grandes explotaciones que giran alrededor de la remolacha azucarera y los espárragos. También hay algunas familias dedicadas a la cría de ovejas y a la pesca.
Aunque fundada en el siglo X, durante los siglos XII, XIII y XIV Viisby fue una de las ciudades más ricas de Suecia, construyéndose en este periodo hasta 17 iglesias de gran tamaño y esplendor y cuya catedral de la época podemos contemplar semiderruida en esta foto, . En realidad la estructura está más o menos intacta, pero no así el techo derruido en su totalidad. Hay otras iglesias más o menos en estado ruinoso ya que su posible recuperación no parece tener interés alguno para sus gobernantes. La verdad es que la visita de estas ruinas es posiblemente más interesante que aquellas iglesias que se mantienen en pie. Lamentablemente no es lugar de atraque de cruceros, motivo por el cual no pude visitarla en mi viaje del pasado año por el Báltico. Salimos de Tostock (Alemania) en dirección a Estocolmo, pasando por tanto junto a la Isla de Gotlan, pero lo hicimos en horario nocturno.
La Isla de Gotlan se encuentra al este de Suecia, pero mucho más al sur de Estocolmo. En concreto son 211 Km. y unas cinco horas de barco, entre ambas ciudades. Los "Hermanos de las vituallas" eran corsarios que ocuparon la isla en 1394, estableciendo en Visby su capital. En realidad habían sido contratados por los (alemanes) duques de Meckenburgo para luchar contra Margarita I de Dinamarca, por haber secuestrado ésta a su hijo el rey Alberto III de Suecia. Los "Hermanos" colaboraban en el sometimiento de los tres países escandinavos a cambio del libre acceso a todos los puertos confederados. Ya con las fuerzas de Margarita I sitiando Estocolmo, los corsarios tenían como misión principal el avituallamiento de pertrechos de guerra a las fuerzas suecas y el abastecimiento de alimentos a la población sitiada, de ahí el nombre que adquirieron. Con su alianza con los duques de Meckenburgo y sin las ciudades costeras debidamente fortificadas, los piratas pudieron saquearlas sin peligro alguno. Durante varios años los Hermanos de las Vituallas fueron una gran potencia en el mar Báltico llegando a ignorar la autoridad que les contrató en un principio. La situación se agravó de tal manera que en 1395 Margarita de Dinamarca y Alberto de Suecia cesaron en sus luchas intestinas e hicieron frente común contra los piratas.
De común acuerdo cedieron la Isla de Gotlan a la Orden Teutónica a cambio de su ayuda. Dinamarca, Noruega y Suecia se unieron en la lucha contra los Hermanos de las Vituallas logrando desalojarlos de Visby en 1398. Algunos de los corsarios se retiraron hacia sus lugares de origen cargados de riquezas, pero las costas bálticas quedaron pacificadas. Otros siguieron con sus correrías a lo largo del mar del Norte, bajando hasta Francia y España. En 1401, buques de guerra de alemanes se toparon con los piratas y después de tres días de lucha consiguieron derrotarles. Dos de sus principales jefes fueron ejecutados públicamente en Hamburgo pero, tras un tiempo de tranquilidad, las incursiones piratas siguieron. En 1429 otra rama de aquellos corsarios saqueó la ciudad noruega de Bergen y la incendiaron hasta los cimientos. Diferentes ataques y contraataques siguieron hasta 1440 entre piratas y amantes del orden establecido. Después el silencio y la tan ansiada paz...
RAFAEL FABREGAT
1 de julio de 2017
2444- CINCUENTA AÑOS DE AMOR...
Hoy viernes 30 de Junio de 2017, se celebra el 155 aniversario de la publicación de la famosa novela romántica "Los Miserables". Su autor, Víctor Hugo, fue poeta y dramaturgo, además de novelista romántico, catalogado como uno de los escritores franceses más importantes de todos los tiempos. Sin embargo esta novela no se ambienta en la revolución que acabaría con la vida de Luis XVI en la guillotina (1793) sino en la de los franceses decepcionados de aquella y que se rebelarían de nuevo en 1832. El motivo estaba claro ya que, a pesar de tanta sangre derramada, cuatro décadas después todo seguía igual y 'los miserables' seguían campando a sus anchas.
Víctor Hugo nació el día 26 de Febrero de 1802 en la comuna de Besanzón, en el centro de la región de Franco Condado. Su implicación con la política de su tiempo y el ascenso al trono de Napoleón III le acarreó una condena al exilio de 20 años que significó que muchos otros escritores posteriores reflexionaran muy mucho su compromiso con las causas sociales y políticas. Sin embargo, el compromiso asumido por tan insigne escritor, le valió a su muerte ser honrado por la Tercera República Francesa con un funeral de estado, con asistencia de más de dos millones de personas y la inhumación de sus restos en el Panteón de París.
En este lugar se honra a los grandes hombres que han marcado con su vida y obra la historia de Francia, a excepción de los militares, que se honran en el Panteón Militar de los Inválidos.
Agitada, repleta de amantes, infidelidades y tragedias, la de Víctor Hugo no fue una vida normal y corriente. Su padre, José Leopoldo Hugo y carpintero de profesión, se enroló en las filas del ejército napoleónico mientras su mujer se convertía en amante de su superior, el general Víctor Lahorie, que le puso su nombre al recién nacido y ejerció de figura paterna de toda la prole hasta su ejecución en 1812. A la muerte del amante de su esposa, el despechado Leopoldo no regresó con ella, sino que afianzó su relación con otra mujer que le había brindado cuerpo y apoyo en aquellos años de soledad sentimental, motivo por el cual condenó indirectamente a sus hijos a una infancia extremadamente difícil. Con apenas 14 años Víctor Hugo escribió en un cuaderno que de mayor quería ser Chateaubriand (padre del romanticismo) o nada. Sin moverse un ápice de sus ideas infantiles pronto pasó a engrosar las filas de esta disciplina literaria. Su primera gran novela fue "Nuestra Señora de París", a la que siguió el drama "Ruy Blas", pero la miseria seguía los pasos maternos.
En 1822 Víctor Hugo se casó con Adèle Foucher, novios desde niños por ser sus padres amigos. Sin embargo también su hermano Eugène había cortejado a Adèle motivo por el cual, el hecho de casarse con Víctor, le llevó a una serie de episodios de esquizofrenia y su reclusión psiquiátrica hasta su muerte en 1837.
Adèle le dio a Víctor cinco hijos en tan solo siete años, pero cuatro de ellos murieron de forma cruel e inesperada. Su primogénito (Lèopold) murió al poco de nacer; Leopoldino se ahogó con 19 años; Charles murió de tuberculosis y François-Víctor murió de cáncer. Su hija Adèle, la única superviviente, acabó en un psiquiátrico como su tío Eugène al perder su cabeza por un amor no correspondido.
A todas aquellas tragedias familiares se sumó el exilio derivado del ascenso al trono de Napoleón III, tan denostado por el célebre escritor. Pero en paralelo a todo ello Víctor Hugo, mujeriego empedernido, disfrutó durante casi 50 años de los favores del gran amor de su vida, Juliette Drouet, actriz de escaso éxito casada de joven con un escultor y amante de un multimillonario, antes de conocer al escritor. Su primera noche de amor con Juliette, en Febrero de 1833, le sirvió al escritor de inspiración para escribir en su obra "Los Miserables" la noche de boda de los personajes principales Marius y Cosette.
En 1839 Víctor y Juliette se unieron en una especie de boda oficiosa, lo que no impidió que pocos años después fuera sorprendido manteniendo relaciones sexuales con la joven Léonie Biard. Les pilló in-fraganti el propio esposo de ésta, propiciando un escándalo de tales proporciones que la esposa infiel tuvo que cumplir cinco meses de prisión, mientras el escritor se libraba de toda pena y proseguía la escritura de su obra cumbre. Su esposa Adèle respondió a los escándalos de Víctor iniciando una relación con un crítico literario y amigo del escritor, pero a Víctor Hugo no pareció importarle. Tiempo después Adèle se unió a Léonie Biard para actuar contra Juliette, única que gozaba de la atención del dramaturgo. Le mandaron a Juliette numerosas cartas que Víctor había escrito a sus amantes durante su relación con ella, destrozándola.
A pesar de las cartas recibidas, Juliette siguió unida a Víctor Hugo. A su manera, también él amaba a Juliette y se esforzó en demostrárselo y convencerla de que su amor era verdadero.
Coincidió aquel episodio con su destierro, por lo que ambos marcharon juntos cruzando la frontera Franco-belga. De Bélgica marcharon en 1852 a la isla de Jersey y en 1855 a la de Guernsey, en un exilio que los unió más todavía.
Aunque Víctor Hugo jamás abandonó a Juliette, ni sus relaciones con sus múltiples amantes, en 1869 su esposa Adéle marchó de este mundo en los brazos de su esposo.
A sus 76 años todavía tuvo una última aventura con la veinteañera Blanche Lanvin, hija de unos amigos a su servicio. Solo una apoplejía, ya muy anciano, puso punto y final a sus conquistas amorosas.
Juliette murió de cáncer en 1883.
Víctor Hugo no acudió al funeral pues quería recordarla viva. Tres años después, el 22 de Mayo de 1885, moría en París Víctor Hugo, a los 83 años de edad. Unos días antes de su muerte, recordando a su querida Juliette, se limitó a escribir en una foto suya: "Cincuenta años de amor... el más bello de los matrimonios". Claro que fue un amor "muy a su manera..."
RAFAEL FABREGAT
Víctor Hugo nació el día 26 de Febrero de 1802 en la comuna de Besanzón, en el centro de la región de Franco Condado. Su implicación con la política de su tiempo y el ascenso al trono de Napoleón III le acarreó una condena al exilio de 20 años que significó que muchos otros escritores posteriores reflexionaran muy mucho su compromiso con las causas sociales y políticas. Sin embargo, el compromiso asumido por tan insigne escritor, le valió a su muerte ser honrado por la Tercera República Francesa con un funeral de estado, con asistencia de más de dos millones de personas y la inhumación de sus restos en el Panteón de París.
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| Víctor Hugo de joven. |
Agitada, repleta de amantes, infidelidades y tragedias, la de Víctor Hugo no fue una vida normal y corriente. Su padre, José Leopoldo Hugo y carpintero de profesión, se enroló en las filas del ejército napoleónico mientras su mujer se convertía en amante de su superior, el general Víctor Lahorie, que le puso su nombre al recién nacido y ejerció de figura paterna de toda la prole hasta su ejecución en 1812. A la muerte del amante de su esposa, el despechado Leopoldo no regresó con ella, sino que afianzó su relación con otra mujer que le había brindado cuerpo y apoyo en aquellos años de soledad sentimental, motivo por el cual condenó indirectamente a sus hijos a una infancia extremadamente difícil. Con apenas 14 años Víctor Hugo escribió en un cuaderno que de mayor quería ser Chateaubriand (padre del romanticismo) o nada. Sin moverse un ápice de sus ideas infantiles pronto pasó a engrosar las filas de esta disciplina literaria. Su primera gran novela fue "Nuestra Señora de París", a la que siguió el drama "Ruy Blas", pero la miseria seguía los pasos maternos.
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| Víctor Hugo con sus hijos Leopoldino y Adéle. |
Adèle le dio a Víctor cinco hijos en tan solo siete años, pero cuatro de ellos murieron de forma cruel e inesperada. Su primogénito (Lèopold) murió al poco de nacer; Leopoldino se ahogó con 19 años; Charles murió de tuberculosis y François-Víctor murió de cáncer. Su hija Adèle, la única superviviente, acabó en un psiquiátrico como su tío Eugène al perder su cabeza por un amor no correspondido.
A todas aquellas tragedias familiares se sumó el exilio derivado del ascenso al trono de Napoleón III, tan denostado por el célebre escritor. Pero en paralelo a todo ello Víctor Hugo, mujeriego empedernido, disfrutó durante casi 50 años de los favores del gran amor de su vida, Juliette Drouet, actriz de escaso éxito casada de joven con un escultor y amante de un multimillonario, antes de conocer al escritor. Su primera noche de amor con Juliette, en Febrero de 1833, le sirvió al escritor de inspiración para escribir en su obra "Los Miserables" la noche de boda de los personajes principales Marius y Cosette.
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| Víctor Hugo con su esposa Adèle, hija y unos amigos. |
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| Juliette Drouet, el amor de Víctor Hugo. |
Coincidió aquel episodio con su destierro, por lo que ambos marcharon juntos cruzando la frontera Franco-belga. De Bélgica marcharon en 1852 a la isla de Jersey y en 1855 a la de Guernsey, en un exilio que los unió más todavía.
Aunque Víctor Hugo jamás abandonó a Juliette, ni sus relaciones con sus múltiples amantes, en 1869 su esposa Adéle marchó de este mundo en los brazos de su esposo.
A sus 76 años todavía tuvo una última aventura con la veinteañera Blanche Lanvin, hija de unos amigos a su servicio. Solo una apoplejía, ya muy anciano, puso punto y final a sus conquistas amorosas.
Juliette murió de cáncer en 1883.
Víctor Hugo no acudió al funeral pues quería recordarla viva. Tres años después, el 22 de Mayo de 1885, moría en París Víctor Hugo, a los 83 años de edad. Unos días antes de su muerte, recordando a su querida Juliette, se limitó a escribir en una foto suya: "Cincuenta años de amor... el más bello de los matrimonios". Claro que fue un amor "muy a su manera..."
RAFAEL FABREGAT
28 de junio de 2017
2443- LAS CALLES DE TIERRA.
Corría uno de los últimos años de la década de 1950 cuando en Cabanes la totalidad de las calles todavía eran de tierra. No eran malos tiempos para los niños de entonces, puesto que llovía con mucha más frecuencia que ahora y los juegos con barro eran los mejores y los más instructivos. Muñecos, camiones y el socorrido juego de la "santalluna", consistente en hacer una especie de pequeña cazuelita de barro y hacerla estallar al estamparla contra el suelo del revés, haciendo de ventosa. La apuesta giraba en torno a si reventaría o simplemente se convertiría en puñado de barro sin más. Eran los juegos de niños sin juguetes, de padres sin dinero, de despensas sin comida. La hambruna de la primera década, tras el final de la Guerra Civil, ya había acabado pero en las casas de los pobres todavía estaba dando algunos coletazos.
Con la llegada de los primeros calores la olla de verano hacía su aparición, para mi pesar, pues nunca me gustaron tan insulsos ingredientes. Un simple hervido, caldoso, sin carne de ningún tipo, ni huevos ni nada de nada. Un chorrito de aceite y sal, donde flotaban calabacines tiernos, flores machos de calabaza, judías verdes, patatas nuevas y cebollas recién recolectadas... Las flores macho de calabaza, una vez cocidas, se convertían en una especie de moco sin sabor a nada que actualmente tiene la categoría de auténtica "delicatessen". No había cosa que me diera más asco, pero los tiempos todavía no estaban para tirar nada y a falta de calabazas suficientes, estas flores también entraban en la olla. Si había suerte podían encontrarse algunas judías o garbanzos pochos, es decir: legumbres que todavía no habían alcanzado su total maduración y secado. Esto último ya me gustaba más...
Pues bien, más pronto o más tarde, todo llega. Hay que tener paciencia. Todavía dentro de esa década "de los cincuenta", en el Consistorio entró un soplo de brisa y los "iluminatis" determinaron que, poco a poco, había que ir arreglando las calles del pueblo. En otros pueblos de la comarca había nacido ya esa iniciativa y los "gallos" de Cabanes no iban a quedarse detrás. Como no podía ser de otra forma la primera de las calles a modernizar sería la de San Vicente, que va desde la plaza principal, entonces llamada del Generalísimo Franco, hasta la iglesia y el ayuntamiento. Fue una gran novedad, puesto que esto comportó problemas para algunos vecinos sin medios económicos y la construcción previa del correspondiente alcantarillado general y su acometida hasta el interior de la casa de cada vecino.
Por supuesto el Ayuntamiento echaría una mano, pero la obra tenían que realizarla y sufragarla los vecinos de cada calle. Con la llegada de tal modernidad se creó también otro problema añadido y de difícil solución, para el pueblo de Cabanes. No había más agua que la de la Fuente del Buensuceso, en mitad de la Plaza del Generalísimo, pero las aguas sucias de los vecinos de la calle San Vicente y las menores y mayores ahora canalizadas, en algún lugar tenían que salir a la superficie. Sin río que pudiera acogerlas, a expensas del Ayuntamiento, se decidió llevar el alcantarillado central de la calle San Vicente hasta la riera del "ravatxol", donde se uniría al agua sobrante de los lavaderos municipales, no sin múltiples quejas de los vecinos de la parte baja del pueblo que hubieron de sufrir durante años los malos olores de todo lo que desembocaba en aquella apestosa riera, concentrado por la falta de agua en las casas.
También los niños, los gorriones y las moscas lamentaron durante mucho tiempo aquella decisión consistorial. Ya no podían lanzarse las aguas sucias y los restos de comida a la calle. A medida que la tierra de las calles del pueblo fue sepultada bajo el hormigón, los niños ya no pudieron cavar hoyos para jugar a las canicas y a los gorriones y a las moscas se les acabó la comida. No perecieron en su totalidad, porque estamos hablando de especies fuertes y batalladoras, pero desde luego mermaron hasta casi desaparecer. Primero fueron las calles principales, pero después siguieron las demás. Una tras otra fueron arreglándose todas, pues los vecinos de ninguna calle querían ser menos que los de la anterior y, según la inclinación del terreno, los desagües se unían unos a otros para desembocar en la parte baja del pueblo, en dirección al Calvario o en la que se abrió más al norte, bajando por la calle Delegado Valera, Teatro y otras adyacentes.
Eran tiempos de cambio. Tal como se ha dicho, con las calles limpias y la eliminación de la siembra por su escasa rentabilidad, los gorriones emigraron a los pueblos del interior, mientras las moscas morían de inanición. Azuzados por la escasez, pero animados por las películas de piratas, o de indios y vaqueros, que pasaban en el Cine Benavente, los niños empezamos a jugar con espadas de madera, lanzas y flechas, y a todo lo que se nos mostraba en la gran pantalla. Nada pues de jugar con el barro o de llevar a cabo operaciones quirúrgicas a las ranas que dormitaban en las balsas de tierra, donde abrevaban los rebaños de ovejas y cabras al atardecer, junto con los mulos que volvían del campo ya acabada la jornada. También la carretera que baja desde Cabanes a la costa, llamada de La Ribera, se arregló en esa época, Faltaba lo principal: el agua corriente, que llegaría pronto pero ya en la década siguiente. Lo dicho, todo llega, solo hay que saber esperar...
RAFAEL FABREGAT
Con la llegada de los primeros calores la olla de verano hacía su aparición, para mi pesar, pues nunca me gustaron tan insulsos ingredientes. Un simple hervido, caldoso, sin carne de ningún tipo, ni huevos ni nada de nada. Un chorrito de aceite y sal, donde flotaban calabacines tiernos, flores machos de calabaza, judías verdes, patatas nuevas y cebollas recién recolectadas... Las flores macho de calabaza, una vez cocidas, se convertían en una especie de moco sin sabor a nada que actualmente tiene la categoría de auténtica "delicatessen". No había cosa que me diera más asco, pero los tiempos todavía no estaban para tirar nada y a falta de calabazas suficientes, estas flores también entraban en la olla. Si había suerte podían encontrarse algunas judías o garbanzos pochos, es decir: legumbres que todavía no habían alcanzado su total maduración y secado. Esto último ya me gustaba más...
Pues bien, más pronto o más tarde, todo llega. Hay que tener paciencia. Todavía dentro de esa década "de los cincuenta", en el Consistorio entró un soplo de brisa y los "iluminatis" determinaron que, poco a poco, había que ir arreglando las calles del pueblo. En otros pueblos de la comarca había nacido ya esa iniciativa y los "gallos" de Cabanes no iban a quedarse detrás. Como no podía ser de otra forma la primera de las calles a modernizar sería la de San Vicente, que va desde la plaza principal, entonces llamada del Generalísimo Franco, hasta la iglesia y el ayuntamiento. Fue una gran novedad, puesto que esto comportó problemas para algunos vecinos sin medios económicos y la construcción previa del correspondiente alcantarillado general y su acometida hasta el interior de la casa de cada vecino.
Por supuesto el Ayuntamiento echaría una mano, pero la obra tenían que realizarla y sufragarla los vecinos de cada calle. Con la llegada de tal modernidad se creó también otro problema añadido y de difícil solución, para el pueblo de Cabanes. No había más agua que la de la Fuente del Buensuceso, en mitad de la Plaza del Generalísimo, pero las aguas sucias de los vecinos de la calle San Vicente y las menores y mayores ahora canalizadas, en algún lugar tenían que salir a la superficie. Sin río que pudiera acogerlas, a expensas del Ayuntamiento, se decidió llevar el alcantarillado central de la calle San Vicente hasta la riera del "ravatxol", donde se uniría al agua sobrante de los lavaderos municipales, no sin múltiples quejas de los vecinos de la parte baja del pueblo que hubieron de sufrir durante años los malos olores de todo lo que desembocaba en aquella apestosa riera, concentrado por la falta de agua en las casas.
También los niños, los gorriones y las moscas lamentaron durante mucho tiempo aquella decisión consistorial. Ya no podían lanzarse las aguas sucias y los restos de comida a la calle. A medida que la tierra de las calles del pueblo fue sepultada bajo el hormigón, los niños ya no pudieron cavar hoyos para jugar a las canicas y a los gorriones y a las moscas se les acabó la comida. No perecieron en su totalidad, porque estamos hablando de especies fuertes y batalladoras, pero desde luego mermaron hasta casi desaparecer. Primero fueron las calles principales, pero después siguieron las demás. Una tras otra fueron arreglándose todas, pues los vecinos de ninguna calle querían ser menos que los de la anterior y, según la inclinación del terreno, los desagües se unían unos a otros para desembocar en la parte baja del pueblo, en dirección al Calvario o en la que se abrió más al norte, bajando por la calle Delegado Valera, Teatro y otras adyacentes.
Eran tiempos de cambio. Tal como se ha dicho, con las calles limpias y la eliminación de la siembra por su escasa rentabilidad, los gorriones emigraron a los pueblos del interior, mientras las moscas morían de inanición. Azuzados por la escasez, pero animados por las películas de piratas, o de indios y vaqueros, que pasaban en el Cine Benavente, los niños empezamos a jugar con espadas de madera, lanzas y flechas, y a todo lo que se nos mostraba en la gran pantalla. Nada pues de jugar con el barro o de llevar a cabo operaciones quirúrgicas a las ranas que dormitaban en las balsas de tierra, donde abrevaban los rebaños de ovejas y cabras al atardecer, junto con los mulos que volvían del campo ya acabada la jornada. También la carretera que baja desde Cabanes a la costa, llamada de La Ribera, se arregló en esa época, Faltaba lo principal: el agua corriente, que llegaría pronto pero ya en la década siguiente. Lo dicho, todo llega, solo hay que saber esperar...
RAFAEL FABREGAT
26 de junio de 2017
2442- EL FARAÓN RAMSÉS II.
Este es un recordatorio de la historia de este famoso faraón de Egipto. RAMSÉS II, un gran estratega que gobernó durante 66 años, uno de los más logevos de la época. (1279-1213 a.C.) Gran constructor, ha pasado a la Historia por los numerosos vestigios que perduran de su amplio y floreciente reinado. Nació el año 1300 a.C. y murió en 1213 a.C.,, siendo enterrado en la tumba KV7 del Valle de los Reyes. Hijo de Seti I y de Tuya, su Gran Esposa Real, pertenece a la XIX Dinastía de Egipto. Como buen descendiente de generales, vivió desde muy pequeño el ambiente castrense y su padre, el faraón Seti I, lo nombró corregente con solo 14 años de edad. Recibió instrucción por parte de los más afamados maestros en artes y ciencias, siendo entrenado intensivamente para las armas por parte del mismo faraón. Según rezan algunas inscripciones a los dieciséis años, ya casado y con cuatro hijos, Ramsés II tenía autoridad sobre una buena parte del ejército y era visto como líder.
Durante sus años de corregente el país no vivió problemas militares, motivo por el cual se dedicó a sustituir a su padre en la supervisión de las canteras y posteriores trabajos de construcción de templos. Gran estratega, Ramsés II acompañó a su padre en múltiples batallas. Ya como comandante invadió el Reino de Kush (Nubia) pero hubo de abandonar la lucha al llegarle noticias de la muerte de su padre el faraón. Ramsés II volvió inmediatamente a Egipto y allí, junto a su madre Tuya y como nuevo faraón, presidió las ceremonias fúnebres de Seti I en la necrópolis de Tebas. Según describe la Estela de Tanis, algún tiempo después piratas Shirdanos de los Pueblos del Mar, atacaron el delta del Nilo pensando en la posible debilidad del nuevo faraón, pero fueron vencidos por las tropas de Ramsés II y los supervivientes reclutados como soldados al servicio de las tropas egipcias. De hecho estos shirdanos se mencionan en el Poema de Pentaur como miembros del ejército egipcio.
En esa misma opinión de debilidad, con respecto a su poderoso padre Seti I, los Hihitas ocuparon las tierras de Siria tradicionalmente pertenecientes a Egipto, pero perdidas en tiempos de Akenatón. La primera expedición de Ramsés II hacia esas tierras logró pacificar a Canaán, como paso previo a la reconquista de Siria. Desde allí marchó a Siria donde se llevaría a cabo la célebre Batalla de Qadesh, donde se enfrentaría contra los ejércitos aliados sirio-hihitas capitaneados por Muwatalli II. Haciendo caso omiso a los consejos de sus generales, las tropas de Ramsés II atacaron pero fueron gravemente diezmadas y acabaron huyendo del campo de batalla. Aún así los historiadores egipcios cuentan que, guiado por Amón, el faraón siguió la lucha con un puñado de soldados de élite y la batalla quedó en tablas, sin poder acceder a la ciudad atacada. Tras esta batalla frustrada, ambos mandatarios se dieron una tregua y Ramsés II volvió a Egipto prosiguiendo sus trabajos de construcción, mucho más agradecidos.
No abandonó sin embargo la lucha ya que, a la muerte de Muwatalli y conocedor de la lucha por el poder entre sus hijos, aprovechó para dominar la zona. Los enfrentamientos continuaron hasta la llegada al trono de Hattusili III, momento en el que ambos reyes firmaron la paz con el Tratado de Qadesh, cuando ya Ramsés II llevaba 25 años como faraón de Egipto. Tiempo después llevó a cabo diferentes incursiones en Libia, estableciendo varias colonias de carácter defensivo desde Racotis (Alejandría) hasta El Alamein. Durante su reinado Egipto conoció su mayor esplendor y trasladó la corte a Menfis para posteriormente llevarla a Pi-Ramsés, junto al Delta. Su alejamiento de la antigua Tebas hizo que la aristocracia perdiera influencia, con respecto al ejército, aunque sin rebajar el poder del sumo sacerdote de Amón. Dominado el poder de los reinos vecinos, Ramsés II se dedicó en cuerpo y en alma a lo que más le gustaba: la construcción de grandes templos, así como la remodelación de otros construidos por anteriores mandatarios e incluso los de sus propio padre Setis I.
Creyéndose descendiente del dios Amón-Ra construyó estátuas y templos enteros dedicados a su persona. También en el Valle de los Reyes construyó el Templo de Ramesseum, destinado a ser su tumba. Sin embargo su construcción más importante fue su nueva capital Pi-Ramsés Aa-Najtu (La ciudad de Ramsés). A pesar de su largo reinado de 66 años, todas las estatuas reflejan sus años de juventud. También su momia es la mejor conservada. Ramsés II es tachado de lascivo y mujeriego. Aunque la bella Nefertari fue su principal y Gran Esposa Real, hay datos de decenas de reinas y decenas de esposas y concubinas, con cientos de hijos e hijas de este faraón. Creyéndose hijo de dios y por encima de todos los hombres, Ramsés II no hizo nada por ocultar este hecho e incluso llegó a confeccionar una lista de mujeres y descendientes, con el diseño de una enorme tumba en el Valle de los Reyes donde ubicar a buen número de ellos. Este hipogeo, conocido como KV5, se ignora cuantos secretos puede albergar todavía pues no ha sido excavado en su totalidad.
A pesar de todo esto, Nefertari fue siempre el principal amor de Ramsés II, motivo por el cual le dedicó el segundo Templo de Abu Simbel, en la imagen de la diosa Athor y cuya imagen de la reina tiene, por primera vez en la historia de Egipto, el mismo tamaño que la del rey.
Desgraciadamente Nefertari no pudo verlo terminado pues murió a los 26 años de su reinado. Le siguieron seis reinas más, una hermana o hija de Nefertari, una hija del hihita Hattusili III como prenda de paz y cuatro hijas suyas con diferentes esposas. El incesto real era muy frecuente en aquellos tiempos. A fin de mantener el linaje y el poder, las hijas iban sustituyendo a las madres en todos los órdenes sociales y políticos, así como en el corazón del emperador. Ramsés II murió a los 87 años de edad, después de haber enterrado a muchos de sus descendientes. Su momia, descubierta en 1881, es la un hombre viejo, muy alto, de cara alargada y nariz prominente. Seguramente el último gran faraón de Egipto pues los contínuos conflictos ya no permitieron un periodo tan largo de paz y esplendor.
RAFAEL FABREGAT
Durante sus años de corregente el país no vivió problemas militares, motivo por el cual se dedicó a sustituir a su padre en la supervisión de las canteras y posteriores trabajos de construcción de templos. Gran estratega, Ramsés II acompañó a su padre en múltiples batallas. Ya como comandante invadió el Reino de Kush (Nubia) pero hubo de abandonar la lucha al llegarle noticias de la muerte de su padre el faraón. Ramsés II volvió inmediatamente a Egipto y allí, junto a su madre Tuya y como nuevo faraón, presidió las ceremonias fúnebres de Seti I en la necrópolis de Tebas. Según describe la Estela de Tanis, algún tiempo después piratas Shirdanos de los Pueblos del Mar, atacaron el delta del Nilo pensando en la posible debilidad del nuevo faraón, pero fueron vencidos por las tropas de Ramsés II y los supervivientes reclutados como soldados al servicio de las tropas egipcias. De hecho estos shirdanos se mencionan en el Poema de Pentaur como miembros del ejército egipcio.
En esa misma opinión de debilidad, con respecto a su poderoso padre Seti I, los Hihitas ocuparon las tierras de Siria tradicionalmente pertenecientes a Egipto, pero perdidas en tiempos de Akenatón. La primera expedición de Ramsés II hacia esas tierras logró pacificar a Canaán, como paso previo a la reconquista de Siria. Desde allí marchó a Siria donde se llevaría a cabo la célebre Batalla de Qadesh, donde se enfrentaría contra los ejércitos aliados sirio-hihitas capitaneados por Muwatalli II. Haciendo caso omiso a los consejos de sus generales, las tropas de Ramsés II atacaron pero fueron gravemente diezmadas y acabaron huyendo del campo de batalla. Aún así los historiadores egipcios cuentan que, guiado por Amón, el faraón siguió la lucha con un puñado de soldados de élite y la batalla quedó en tablas, sin poder acceder a la ciudad atacada. Tras esta batalla frustrada, ambos mandatarios se dieron una tregua y Ramsés II volvió a Egipto prosiguiendo sus trabajos de construcción, mucho más agradecidos.
No abandonó sin embargo la lucha ya que, a la muerte de Muwatalli y conocedor de la lucha por el poder entre sus hijos, aprovechó para dominar la zona. Los enfrentamientos continuaron hasta la llegada al trono de Hattusili III, momento en el que ambos reyes firmaron la paz con el Tratado de Qadesh, cuando ya Ramsés II llevaba 25 años como faraón de Egipto. Tiempo después llevó a cabo diferentes incursiones en Libia, estableciendo varias colonias de carácter defensivo desde Racotis (Alejandría) hasta El Alamein. Durante su reinado Egipto conoció su mayor esplendor y trasladó la corte a Menfis para posteriormente llevarla a Pi-Ramsés, junto al Delta. Su alejamiento de la antigua Tebas hizo que la aristocracia perdiera influencia, con respecto al ejército, aunque sin rebajar el poder del sumo sacerdote de Amón. Dominado el poder de los reinos vecinos, Ramsés II se dedicó en cuerpo y en alma a lo que más le gustaba: la construcción de grandes templos, así como la remodelación de otros construidos por anteriores mandatarios e incluso los de sus propio padre Setis I.
Creyéndose descendiente del dios Amón-Ra construyó estátuas y templos enteros dedicados a su persona. También en el Valle de los Reyes construyó el Templo de Ramesseum, destinado a ser su tumba. Sin embargo su construcción más importante fue su nueva capital Pi-Ramsés Aa-Najtu (La ciudad de Ramsés). A pesar de su largo reinado de 66 años, todas las estatuas reflejan sus años de juventud. También su momia es la mejor conservada. Ramsés II es tachado de lascivo y mujeriego. Aunque la bella Nefertari fue su principal y Gran Esposa Real, hay datos de decenas de reinas y decenas de esposas y concubinas, con cientos de hijos e hijas de este faraón. Creyéndose hijo de dios y por encima de todos los hombres, Ramsés II no hizo nada por ocultar este hecho e incluso llegó a confeccionar una lista de mujeres y descendientes, con el diseño de una enorme tumba en el Valle de los Reyes donde ubicar a buen número de ellos. Este hipogeo, conocido como KV5, se ignora cuantos secretos puede albergar todavía pues no ha sido excavado en su totalidad.
A pesar de todo esto, Nefertari fue siempre el principal amor de Ramsés II, motivo por el cual le dedicó el segundo Templo de Abu Simbel, en la imagen de la diosa Athor y cuya imagen de la reina tiene, por primera vez en la historia de Egipto, el mismo tamaño que la del rey.
Desgraciadamente Nefertari no pudo verlo terminado pues murió a los 26 años de su reinado. Le siguieron seis reinas más, una hermana o hija de Nefertari, una hija del hihita Hattusili III como prenda de paz y cuatro hijas suyas con diferentes esposas. El incesto real era muy frecuente en aquellos tiempos. A fin de mantener el linaje y el poder, las hijas iban sustituyendo a las madres en todos los órdenes sociales y políticos, así como en el corazón del emperador. Ramsés II murió a los 87 años de edad, después de haber enterrado a muchos de sus descendientes. Su momia, descubierta en 1881, es la un hombre viejo, muy alto, de cara alargada y nariz prominente. Seguramente el último gran faraón de Egipto pues los contínuos conflictos ya no permitieron un periodo tan largo de paz y esplendor.
RAFAEL FABREGAT
24 de junio de 2017
2441- LA NOCHE DE SAN JUAN.
Fecha inamovible, ¡menos mal! porque, con lo liberal que es la Iglesia Católica, igual nos la cuelan a mediados de invierno y se quedan tan anchos... ¡Puestos a cambiar cosas..! Como todo lo que gira alrededor de la fiesta y el fuego, va a más. En toda España, pero principalmente en las zonas costeras mediterráneas, las fiestas de San Antonio (17 Enero) y San Juan (24 de Junio) se celebran con grandes hogueras y como símbolo de purificación. Esta última, la de San Juan, celebra también el solsticio de verano, aunque todos sepamos que lo hace de forma inadecuada. Bueno, todos no lo saben, pero sí casi todos. No pasa nada. El ignorante siempre vive más feliz que nadie.
La fiesta empezó quemando muebles viejos e inservibles pero, por simple comodidad, en muchas partes ahora queman palets industriales, con el consiguiente peligro de dejar la arena llena de clavos. En décadas anteriores mucha gente quizás no supiera la realidad sobre el momento en el que se lleva a cabo el solsticio de verano y está por tanto justificada la equivocación, pero yo me pongo las manos a la cabeza cuando todavía oigo en pleno siglo XXI que mucha gente asocia la noche de San Juan con el solsticio de verano y tiene esa noche como la más corta del año. Incluso hay un refrán valenciano que dice: "La nit de Sant Joan, la mes curta de l'any". Y así estamos, erre que erre, un año tras otro. Personalmente la noche de San Juan es un acontecimiento que me gusta. Las hogueras a pie de playa, la cena con los amigos, la ceremonia de saltar la hoguera pidiendo deseos, la de saltar las primeras siete olas que sigan a las doce campanadas y muy especialmente los fuegos artificiales, la música y la fiesta que sigue a todo eso.
Efectivamente esa noche todo parece mágico, aunque no lo sea. Ese es el poder de la mente y de la gente bien avenida. No puedo sin embargo con lo de que la noche de San Juan sea considerada por muchos la noche más corta del año, y menos aún que esa afirmación provenga de gente (periodistas) que sabe perfectamente que eso no es así. Un año tras otro los medios de comunicación, hablando de las bondades de esa noche "mágica", nos siguen diciendo (erre que erre) que se trata de la noche más corta del año. Como he dicho antes, me parece perfecto que así lo crean los que desconocen su error, ni quieran salir de él. Porque los hay incluso dispuestos a discutir con el papa sobre este hecho y no escuchan ni se avienen a razones para reconsiderar su equivocada postura. En el hemisferio norte, desde donde se escribe este artículo, el cambio de estación y por consiguiente el solsticio de verano acontece entre el 20 y el 22 de Junio, pero nunca la víspera de San Juan.
Así pues, como ya se ha dicho antes, en la España de este año 2017 el solsticio de verano se produjo el día 21 de Junio, a las seis de la mañana y veinticuatro minutos (6:24 PM). Sí que es verdad que en el hemisferio sur el solsticio de invierno se puede producir entre el 20 y el 23 de Junio, por lo cual sí puede suceder en la víspera de San Juan pero, totalmente contrario a lo que sucede en España, allí se trata de la noche más larga del año y ocurre con la llegada del invierno. Este año 2017, por ejemplo en Chile, el solsticio de invierno se había producido a las cero horas y veinticuatro minutos (00:24 PM) de ese mismo día 21 de Junio, tampoco la noche de San Juan. En fin, aquí de lo que se trata es de divertirse y con solsticio o sin él, la fiesta tiene que seguir porque solo hay una vida y hay que aprovecharla...
RAFAEL FABREGAT
La fiesta empezó quemando muebles viejos e inservibles pero, por simple comodidad, en muchas partes ahora queman palets industriales, con el consiguiente peligro de dejar la arena llena de clavos. En décadas anteriores mucha gente quizás no supiera la realidad sobre el momento en el que se lleva a cabo el solsticio de verano y está por tanto justificada la equivocación, pero yo me pongo las manos a la cabeza cuando todavía oigo en pleno siglo XXI que mucha gente asocia la noche de San Juan con el solsticio de verano y tiene esa noche como la más corta del año. Incluso hay un refrán valenciano que dice: "La nit de Sant Joan, la mes curta de l'any". Y así estamos, erre que erre, un año tras otro. Personalmente la noche de San Juan es un acontecimiento que me gusta. Las hogueras a pie de playa, la cena con los amigos, la ceremonia de saltar la hoguera pidiendo deseos, la de saltar las primeras siete olas que sigan a las doce campanadas y muy especialmente los fuegos artificiales, la música y la fiesta que sigue a todo eso.
Efectivamente esa noche todo parece mágico, aunque no lo sea. Ese es el poder de la mente y de la gente bien avenida. No puedo sin embargo con lo de que la noche de San Juan sea considerada por muchos la noche más corta del año, y menos aún que esa afirmación provenga de gente (periodistas) que sabe perfectamente que eso no es así. Un año tras otro los medios de comunicación, hablando de las bondades de esa noche "mágica", nos siguen diciendo (erre que erre) que se trata de la noche más corta del año. Como he dicho antes, me parece perfecto que así lo crean los que desconocen su error, ni quieran salir de él. Porque los hay incluso dispuestos a discutir con el papa sobre este hecho y no escuchan ni se avienen a razones para reconsiderar su equivocada postura. En el hemisferio norte, desde donde se escribe este artículo, el cambio de estación y por consiguiente el solsticio de verano acontece entre el 20 y el 22 de Junio, pero nunca la víspera de San Juan.
Así pues, como ya se ha dicho antes, en la España de este año 2017 el solsticio de verano se produjo el día 21 de Junio, a las seis de la mañana y veinticuatro minutos (6:24 PM). Sí que es verdad que en el hemisferio sur el solsticio de invierno se puede producir entre el 20 y el 23 de Junio, por lo cual sí puede suceder en la víspera de San Juan pero, totalmente contrario a lo que sucede en España, allí se trata de la noche más larga del año y ocurre con la llegada del invierno. Este año 2017, por ejemplo en Chile, el solsticio de invierno se había producido a las cero horas y veinticuatro minutos (00:24 PM) de ese mismo día 21 de Junio, tampoco la noche de San Juan. En fin, aquí de lo que se trata es de divertirse y con solsticio o sin él, la fiesta tiene que seguir porque solo hay una vida y hay que aprovecharla...
RAFAEL FABREGAT
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