En este mundo de Dios y de los hombres, hay opiniones para todos los gustos... Todo depende de las creencias y opiniones de cada cual pero, ¿donde está la verdad?. ¿Dios y Creación, o solo Naturaleza y Evolución?.
Ya lo dice el refrán: "Nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira".
También en cuestiones políticas sucede lo mismo. Siendo como son los políticos, todos unos facinerosos que solo buscan su propio interés, siempre encuentran razones para criticar las propuestas ajenas a fin de que las suyas se sitúen en lugar privilegiado. No puedo evitarlo, todos me dan asco, pero allá que voy con mi voto cada vez que hay elecciones...
- ¿Para qué voy a votar? -me pregunto. Solo una respuesta justifica el esfuerzo de caminar los 100 metros que separan mi casa del Colegio Electoral:
- Todos son iguales... pero unos más que otros.
Incongruencia, ya lo sé, pero no se me ocurre otra cosa. En mi casa se ha trabajado mucho, pero (a mi corto entender) hemos sabido gastarnos el fruto de ese esfuerzo. Pocos bares, pero muchos y buenos restaurantes. También interesantes viajes, nacionales y al extranjero, visitando países de Europa, Asia y África. Estudios para nuestras tres hijas, buenas bodas y casa para todas ellas. Lo mejor que se ha podido hacer.
Después, cuando uno ya llega a cierta edad y los hijos han cogido cada cual su camino, llega el momento de mirarse en los nietos. Por poco tiempo claro. Si tienes suerte y la salud acompaña, te quedarás pronto solo porque los nietos se convierten rápidamente en adolescentes y, cuando eso sucede, la compañía de los abuelos no es justamente la más apetecible. Si acaso una visita rápida para ver si sueltan algún dinero con el que complementar la paga semanal de sus padres. Como es natural lo abuelos abren sus carteras y les dan sus buenos dineros para que, aunque sea de forma interesada, esas visitas no falten. Así es la vida, siempre fue de esta manera...
Claro que, siguiendo mi mala costumbre, siempre me desvío del tema inicial: El origen de la vida. En este caso era normal porque, ¿quién sabe cual es ese origen?. ¿Cuándo y cómo empezó todo?. La gente solemos olvidar las preguntas para las que no tenemos explicación y pocas son tan difíciles de responder como ésta. Es imposible que te nazca un pollito si no tienes un huevo, de la misma manera que no puedes tener un huevo si no tienes una gallina... ¡que además ha de tener un gallo cerca!. Entonces, ¿de donde salieron el primer gallo y la primera gallina?. Algunos, muchos diría yo, con el fin de dar explicación rápida a todo y no volverse locos en el intento, piensan en Dios.
A mí me parece perfecto lo de creer en Dios. Desde luego, cuando piensas en esta clase de cosas y especialmente cuando se incluyen también las maravillas y grandiosidad del Universo, Dios es parada obligatoria pero, ¿quien es y qué es Dios?. La pequeñez del ser humano hace imposible la comprensión de un enigma de tal envergadura y de eso se aprovechan los listos de turno (religiones) para arrimar el ascua a su sardina. Yo, supongo que se habrá notado, tengo fe en la existencia de Dios pero no creo en absoluto en curas y hechiceros. Son todos unos "listos" que viven de la debilidad del ser humano y de su temor al más allá. Siempre pensé que nadie debe preocuparse porque, si hay Dios, todos nos veremos en el Cielo.
RAFAEL FABREGAT
CURIOSIDADES QUE NOS RODEAN - Creador Digital - 3.590 artículos - 2.329 seguidores.
23 de julio de 2015
1836- EL ORIGEN DE LA VIDA.
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22 de julio de 2015
1835- LAS MINAS DE WIELICZKA.
Casi 300 Km. de longitud, 327 metros de profundidad, 3.000 salas llenas de arte y hasta un restaurante self service para atender cualquier necesidad de los miles de visitantes a esta especial mina de sal. Hace 13 millones de años, en el Mioceno Medio, se formaron estos inmensos depósitos de sal que hoy constituyen la mina de Wieliczka, en Polonia, a tan solo 14 Km. de Cracovia. La mina fue establecida en el siglo XIII, fecha en la que ya se construyeron los primeros pozos para la extracción de sal gema. Desde entonces se han extraído 7,5 millones de metros cúbicos, que se dice pronto.
De todas formas existe un documento del legado papal Egidio del siglo XII que confirma el privilegio de uso gratuito de la sal de las salinas Magnum (Wieliczka) al monasterio benedictino situado sobre una colina a 21 Km. de la mina. Tiempo atrás, no hace tanto, de esta mina salía el 30% de los ingresos de Polonia. Una mina en la que sus trabajadores cobraban en especie y que, naturalmente, no tenían problema alguno en convertir en dinero cuando el precio se les acomodaba. Esta mina ha venido explotándose como tal durante más de 800 años. Hoy las cosas han cambiado puesto que ningún médico aconseja el uso de la sal.
De todas formas parece ser que entre los miles de trabajadores de esta grandiosa mina, había muchos artistas y en sus profundidades dejaron importantes huellas de su buen hacer. Sus auténticas obras de arte han sido declaradas con toda justicia Patrimonio de la Humanidad. Actualmente la antigua mina de sal se ha convertido en visita obligada para todos los que viajan por las proximidades, sin contar los miles de turistas que viajan ex-profeso para ver las maravillas que hay en su interior. Un estrecho pozo vertical te introduce en el interior de la mina y posteriormente decenas de galerías muestran al visitante sus múltiples puntos de interés. Naturalmente la visita es siempre acompañada por guías que te muestran las muchas singularidades de este lugar sin igual.
La visita turística "solo" incluye los tres primeros niveles y hasta una profundidad de 135 metros. Nada que ver con las minas de otro tipo. En las minas de sal y muy especialmente en ésta solo se respira aire limpio, extraordinariamente puro puesto que la sal es un poderoso conservante que absorbe la humedad y mata las bacterias. En un lugar así un muerto se mantendría incorrupto por los siglos de los siglos. En el tercer nivel de la mina hay un sanatorio para enfermedades respiratorias y donde determinados pacientes pueden pasar una temporada a voluntad. Todo lo allí observado está fuera de lo común y el visitante sale de una sorpresa para caer en otra.
Pronto las esculturas de todo tipo despiertan el interés del turista curioso, que se pregunta el por qué de su presencia en tan extraño lugar. Por lo que cuentan, estos trabajos los hacían los mineros como agradecimiento por diferentes hechos como salvar su vida en algún posible derrumbe. Con los siglos la mina fue convirtiéndose en un auténtico museo de arte sacro, amén de otros personajes políticos benefactores de los mineros en determinado momento de la historia local. Algunas salas son de dimensiones tan espectaculares que se alquilan para celebrar fiestas multitudinarias e incluso eventos deportivos. No faltan tampoco, durante el recorrido, pequeños lagos de aguas impolutas.
La mina cerró como tal en 1996 y en este momento se extrae alguna cantidad por otros procedimientos... En determinada parte de la mina se introducen 400 litros de agua por minuto que queda estancada en diferentes depósitos naturales para que se impregne del mineral. Pasado el tiempo necesario se extrae esa especie de salmuera como en las minas tradicionales. Los visitantes quedan extasiados a cada paso por el interior de la mina. La última sorpresa es llegar a una de las salas, ahora convertida en restaurante en el que se degusta un buen vino, una extraordinaria ensalada con parmesano y un chueltón de buey sazonado con la misma sal que ha cautivado al curioso turista.
Mmmm... ¡Delicioso!.
RAFAEL FABREGAT
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1834- FILIPO II DE MACEDONIA.
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| Mandíbula de Filipo II de Macedonia. |
Se cuenta que, depositado el cuerpo de Alejandro en un féretro de oro, uno de sus generales, el que después sería Ptolomeo I gobernador de Egipto y Libia, robó el cuerpo de Alejandro y lo llevó a Alejandría donde quedó expuesto. Más de dos siglos después Ptolomeo IX reemplazo el féretro de oro por uno de cristal y acuñó monedas con las que pagar deudas contraídas durante su reinado. En venganza por este hecho murió a manos de los alejandrinos.
Pocas décadas después el emperador romano Calígula saqueó la tumba de Alejandro y se llevó sus armas y la coraza. Alrededor del año 200 el emperador Septimio Severo hizo que la tumba de Alejandro Magno fue cerrada al público. Consta que su hijo y sucesor (Caracalla), gran admirador de la figura de Alejandro, durante su reinado (211-217) todavía visitó la tumba de Alejandro pero a partir de ese momento el destino de la tumba y los restos de Alejandro Magno se vuelven confusos y desaparecen en el tiempo. El Sarcófago de Alejandro, encontrado en Sidón y que se exhibe en Estambul, no es para nada el de este personaje sino el de Abdalónimo, rey de Sidón nombrado por orden de Alejandro.
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| Sarcófago expuesto en Estambul. |
Pero volvamos al descubrimiento de los restos de Filipo II de Macedonia.
Un equipo internacional de arqueólogos e investigadores, con el paleontólogo español Juan Luis Ansuaga (codirector del yacimiento de Altapuerca) y el antropólogo griego Antonis Bartsiokas, identifican los restos del rey macedonio descartados décadas atrás cuando fueron encontrados y guardados desde entonces en simples cajas de madera en una vieja estantería. El misterio que no dejaba dormir a los arqueólogos del mundo desde cuarenta años atrás, ha sido aclarado. Todo es muy fácil cuando "se enciende la luz" pero hasta que eso ocurre, las tinieblas no permiten que algo tan evidente pueda ser visualizado y comprendido en toda su extensión...
Todo sucedió en la localidad griega de Vergina, situada al norte del país, en lo que antiguamente fue centro de Macedonia. Allí mismo está el Yacimiento de Egas, uno de los más importantes de la antigüedad por ser capital del reino macedonio y lugar de enterramiento de la nobleza de aquellos tiempos, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1996. Se trata de tumbas subterráneas, en muchos casos acompañados de grandes tesoros. La historia de este hallazgo comenzó en 1977, cuando el arqueólogo griego Manolis Andronikos excavó aquel lugar por primera vez y durante dos años. Su atención la ocupó el más grande de los túmulos y efectivamente aparecieron tres tumbas monumentales, una de ellas mucho más pequeña y sin aparente interés...
Esa primera tumba perfectamente cuadrada pero muy sencilla daba muestras de haber sido saqueada y aparte de mostrar frescos en sus paredes, solo había en su interior huesos de diferentes personas esparcidos por el suelo sin orden alguno. La segunda tumba era muy diferente. Más grande, abovedada e intacta; con el ajuar funerario completo y multitud de objetos preciosos en su interior. También armas y armaduras, una de las cuales se presume que pueda pertenecer al propio Alejandro Magno. Un impresionante sarcófago de mármol y en su interior dos arquetas de oro con los restos de un hombre y de una mujer. Se considera el tercer mayor tesoro de la antigüedad, tras el de Tutankamon en Egipto y el del Señor de Sipán en tierras de Perú.
El segundo año de trabajo (1978) se encontró una tercera tumba, también intacta, aunque con un ajuar mucho menos valioso. Un tiempo después, basándose en la riqueza del ajuar y en diversos textos históricos, el arqueólogo (Andronikos) atribuía los restos de las arquetas de la tumba número 2 a Filipo II y a su esposa Olimpia de Epiro, madre de Alejandro Magno. Sin embargo las dudas sobre esta interpretación no pararon de crecer. Durante años, el antropólogo griego Antonis Bartsiokas pidió a las autoridades que le permitieran examinar los restos sin conseguirlo. Finalmente, en la década de los años 90 se le concedió un permiso de dos horas y comprobó que aquellos huesos no podían ser de ninguna manera los de Filipo II.
La prueba era que aquellos huesos no presentaban las heridas recibidas por el rey macedonio en las muchas batallas llevadas a cabo y muy especialmente la sufrida el año 339 a.C., tres años antes de su asesinato y que lo dejó cojo de por vida. Recibió un golpe de lanza de tal magnitud que le atravesó la rodilla y mató al caballo que montaba. El cadáver de la tumba número 2 fue quemado en una pira funeraria y dificultaba algunas comprobaciones pero de todos modos en los huesos que se salvaron del fuego no se apreciaba esa herida, como tampoco la sufrida en un ojo y que lo dejó tuerto. Bartsiokas publicó el año 2000 en la revista "Sciencie" que los restos atribuidos a Pilipo II no podían ser en modo alguno los suyos y sí los de Filipo III que reinó a la muerte de Alejandro.
Invitado por Bartsiokas, el paleontólogo español José Luís Ansuaga viajó a Grecia con un equipo en el que se conjugaba la historia, especialistas de escaneo y antropólogos con las más modernas técnicas forenses. El objeto no eran los restos de la tumba número 2, sino los de la número 1. Restos de tres indivíduos de diferente edad y olvidados en aquellas cajas desde su descubrimiento. Los análisis determinaron con exactitud la edad y género de los tres ocupantes: un varón de unos 45 años, una mujer de 18 años y un bebé de apenas unos días de vida. Todo coincidía a la perfección con los textos históricos... Tras repudiar a su esposa Olimpia, Filipo II se casó con Cleopatra, de 18 años de edad y tuvo con ella un hijo que nació unos días después de morir asesinado.
Apoyada por algunos nobles y para garantizar el reinado de su hijo Alejandro Magno, al morir Filipo II su esposa Olimpia mandó matar a Cleopatra y a su hijo recién nacido, nombrando a Alejandro nuevo rey de Macedonia. Los restos no estaban completos, pero había material de sobras para trabajar sobre ellos. La herida del ojo de Filipo no pudo comprobarse pues faltaba el cráneo, no así la mandíbula que se muestra al comienzo de esta entrada. Estaba también la pierna, con la famosa herida que le dejó cojo para siempre y que mató a su caballo. La tumba de Filipo era más modesta pues como buen guerrero no gustaba de ostentación, mientras que la de su hijo Filipo III ya pertenecía a la época imperial. Olimpia, antigua esposa de Filipo y madre del nuevo rey Alejandro, se ocupó de enterrar en la misma tumba los restos de Cleopatra y de su hijo.
RAFAEL FABREGAT
Un equipo internacional de arqueólogos e investigadores, con el paleontólogo español Juan Luis Ansuaga (codirector del yacimiento de Altapuerca) y el antropólogo griego Antonis Bartsiokas, identifican los restos del rey macedonio descartados décadas atrás cuando fueron encontrados y guardados desde entonces en simples cajas de madera en una vieja estantería. El misterio que no dejaba dormir a los arqueólogos del mundo desde cuarenta años atrás, ha sido aclarado. Todo es muy fácil cuando "se enciende la luz" pero hasta que eso ocurre, las tinieblas no permiten que algo tan evidente pueda ser visualizado y comprendido en toda su extensión...
Todo sucedió en la localidad griega de Vergina, situada al norte del país, en lo que antiguamente fue centro de Macedonia. Allí mismo está el Yacimiento de Egas, uno de los más importantes de la antigüedad por ser capital del reino macedonio y lugar de enterramiento de la nobleza de aquellos tiempos, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1996. Se trata de tumbas subterráneas, en muchos casos acompañados de grandes tesoros. La historia de este hallazgo comenzó en 1977, cuando el arqueólogo griego Manolis Andronikos excavó aquel lugar por primera vez y durante dos años. Su atención la ocupó el más grande de los túmulos y efectivamente aparecieron tres tumbas monumentales, una de ellas mucho más pequeña y sin aparente interés...
Esa primera tumba perfectamente cuadrada pero muy sencilla daba muestras de haber sido saqueada y aparte de mostrar frescos en sus paredes, solo había en su interior huesos de diferentes personas esparcidos por el suelo sin orden alguno. La segunda tumba era muy diferente. Más grande, abovedada e intacta; con el ajuar funerario completo y multitud de objetos preciosos en su interior. También armas y armaduras, una de las cuales se presume que pueda pertenecer al propio Alejandro Magno. Un impresionante sarcófago de mármol y en su interior dos arquetas de oro con los restos de un hombre y de una mujer. Se considera el tercer mayor tesoro de la antigüedad, tras el de Tutankamon en Egipto y el del Señor de Sipán en tierras de Perú.
El segundo año de trabajo (1978) se encontró una tercera tumba, también intacta, aunque con un ajuar mucho menos valioso. Un tiempo después, basándose en la riqueza del ajuar y en diversos textos históricos, el arqueólogo (Andronikos) atribuía los restos de las arquetas de la tumba número 2 a Filipo II y a su esposa Olimpia de Epiro, madre de Alejandro Magno. Sin embargo las dudas sobre esta interpretación no pararon de crecer. Durante años, el antropólogo griego Antonis Bartsiokas pidió a las autoridades que le permitieran examinar los restos sin conseguirlo. Finalmente, en la década de los años 90 se le concedió un permiso de dos horas y comprobó que aquellos huesos no podían ser de ninguna manera los de Filipo II.
La prueba era que aquellos huesos no presentaban las heridas recibidas por el rey macedonio en las muchas batallas llevadas a cabo y muy especialmente la sufrida el año 339 a.C., tres años antes de su asesinato y que lo dejó cojo de por vida. Recibió un golpe de lanza de tal magnitud que le atravesó la rodilla y mató al caballo que montaba. El cadáver de la tumba número 2 fue quemado en una pira funeraria y dificultaba algunas comprobaciones pero de todos modos en los huesos que se salvaron del fuego no se apreciaba esa herida, como tampoco la sufrida en un ojo y que lo dejó tuerto. Bartsiokas publicó el año 2000 en la revista "Sciencie" que los restos atribuidos a Pilipo II no podían ser en modo alguno los suyos y sí los de Filipo III que reinó a la muerte de Alejandro.
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| Piernas de Cleopatra, segunda esposa de Filipo II. |
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| Pierna izquierda de Filipo, herida en la rodilla. |
RAFAEL FABREGAT
21 de julio de 2015
1833- UN BONITO OMBLIGO.
Sí, sí, pero... ¿qué se esconde detrás de un bonito ombligo?.
Esa insignificante suciedad que suele alojarse en nuestro ombligo y en la que nadie repara por ser algo tan nuestro, casi familiar, tiene muchos secretos que ignoramos.
Investigadores de la Universidad de Sidney han querido saber la composición de esa pequeña pelusa que se aloja con rapidez en dicho lugar, aunque seamos de ducha diaria, y han quedado sorprendidos por la diversidad de especies y materiales que habitan dicho lugar.
Ese lugar que tan pocas veces nos miramos, a pesar de tener su encanto, suele acumular parte del algodón de nuestras camisetas, pero también polvo, escamas de la piel, grasa, proteínas y sudor. Pero hay más, mucho más. Aparte de esta "suciedad" natural, en dicho lugar encontraron nada menos que 2.368 especies distintas de microbios que sin duda puede haber en cantidad mucho mayor. Cada persona es un mundo pero la mayor parte de las bacterias encontradas son bastante raras fuera de este hábitat. En tan solo seis de las personas investigadas se encontraron 2.128 especies distintas y curiosamente una de ellas las llevaba prácticamente todas.
No hay especies comunes en todos los individuos, pero sí que hay algunas bacterias que están presentes en la mayor parte de la población. Se cree que tal diversidad de bacterias es debida a que, así como algunas especies son propias de la piel de ser humano, otras están simplemente de paso. Lo que sí está claro que el ombligo es un lugar agradable para muchas de ellas. Suave, recogido y ¿por qué no? bonito, sensual... No debemos olvidar que por allí se nos dio la vida y los primeros alimentos, mucho antes que por las tetas. ¿Por qué todos los hombres tenemos fijación por las tetas y nos olvidamos del ombligo?. ¡Ay qué cosas...!
RAFAEL FABREGAT
Esa insignificante suciedad que suele alojarse en nuestro ombligo y en la que nadie repara por ser algo tan nuestro, casi familiar, tiene muchos secretos que ignoramos.
Investigadores de la Universidad de Sidney han querido saber la composición de esa pequeña pelusa que se aloja con rapidez en dicho lugar, aunque seamos de ducha diaria, y han quedado sorprendidos por la diversidad de especies y materiales que habitan dicho lugar.
Ese lugar que tan pocas veces nos miramos, a pesar de tener su encanto, suele acumular parte del algodón de nuestras camisetas, pero también polvo, escamas de la piel, grasa, proteínas y sudor. Pero hay más, mucho más. Aparte de esta "suciedad" natural, en dicho lugar encontraron nada menos que 2.368 especies distintas de microbios que sin duda puede haber en cantidad mucho mayor. Cada persona es un mundo pero la mayor parte de las bacterias encontradas son bastante raras fuera de este hábitat. En tan solo seis de las personas investigadas se encontraron 2.128 especies distintas y curiosamente una de ellas las llevaba prácticamente todas.
No hay especies comunes en todos los individuos, pero sí que hay algunas bacterias que están presentes en la mayor parte de la población. Se cree que tal diversidad de bacterias es debida a que, así como algunas especies son propias de la piel de ser humano, otras están simplemente de paso. Lo que sí está claro que el ombligo es un lugar agradable para muchas de ellas. Suave, recogido y ¿por qué no? bonito, sensual... No debemos olvidar que por allí se nos dio la vida y los primeros alimentos, mucho antes que por las tetas. ¿Por qué todos los hombres tenemos fijación por las tetas y nos olvidamos del ombligo?. ¡Ay qué cosas...!
RAFAEL FABREGAT
20 de julio de 2015
1832- EL TERREMOTO DE ANTIOQUÍA.
Antioquía fue fundada a finales del siglo IV a.C. por Seleuco I Nicátor, uno de los generales de Alejandro Magno. Situada junto a la ruta comercial del Mediterráneo con el interior de Asia, alcanzó rápidamente la relevancia esperada. Situada sobre el monte Silpio y flanqueada por el río Orontes demostró ser plaza fuerte por las dificultades en sitiarla. Sus arquitectos se inspiraron en el trazado de Alejandría. Una gran avenida porticada dividía la ciudad en dos mitades, con una gran ágora o centro urbano en su mitad. Se estima que en el siglo II de nuestra era Antioquía superaba los 500.000 habitantes, tercera mayor ciudad del Imperio Romano, detrás de Roma y Alejandría.
Antioquía sufrió un primer terremoto el año 148 a.C. que causó grandes daños pero la ciudad se recuperó rápidamente y mantuvo la categoría de ser una de las principales urbes del mundo greco-romano pero también una de las más turbulentas por estar el Imperio Seléucida ya en decadencia. Finalmente el año 64 a.C., tras derrocar a su último rey Antíoco XIII, Antioquía pasaría a convertirse en capital de la provincia romana de Siria y así siguió, superando incluso la crisis del Imperio Romano del siglo III. Antioquía fue lugar relevante del Cristianismo. Sede de uno de los cuatro patriarcados originales, en ella dio su primer sermón a los cristianos Pablo de Tarso, o apóstol San Pablo.
El emperador Aureliano levantó diferentes estructuras monumentales, Diocleciano un nuevo y suntuoso palacio y Constancio II, tercer hijo de Constantino I el Grande, todavía con más ahínco que su padre defendió la cristiandad y persiguió a los idólatras, construyendo una magnífica Catedral octogonal que no llegaría a cumplir un siglo de vida. A la una de la tarde del día centésimo cuadragésimo del calendario Gregoriano del año 526 (día 20 de Mayo) y ya bajo un sol abrasador, la tierra empezó a temblar con una fuerza inusitada. Nada menos que XI grados de la escala modificada de Mercalli y que se estima por encima de los 7º de la escala de Richter.
Se cree que el epicentro estaría en la inmediaciones de la ciudad y causó 255.000 muertos. No se tiene registro de ningún otro de tal magnitud en la zona. La mayor parte de sus habitantes perecieron bajo los escombros. Solo las casas construidas en la parte alta de la montaña se salvaron. El resto quedó totalmente asolado. La Gran Iglesia (catedral de Constancio II) quedó destruida en buena parte y el incendio posterior arrasó el resto. Tal porcentaje de muertes fue debido al hecho de estar en fiestas, con muchos invitados y en plena comida (hora séptima) del mediodía. Las réplicas se prolongaron durante 18 meses. También las murallas de la ciudad resultaron destruidas.
Varios historiadores se hicieron eco de la desgracia. El historiador local Juan Malalas, Juan de Éfeso, Procopio de Cesárea, etc. relataron los mismos hechos: Un grandioso terremoto había asolado la ciudad de Antioquía, siguiendo un extraordinario incendio que acabó con lo poco que quedaba en pie. Las casas y la propia catedral cayeron sobre sus habitantes en una cifra que va desde los 250 a los 300 mil muertos.
Algunos de esos historiadores añadieron el hecho de que se dieron casos de licuefacción, es decir, que algunas partes del suelo de la ciudad se deformaron como si fueran blandas.
El hecho fue tan relevante que a lo largo de la Historia nunca dejó de recordarse.
RAFAEL FABREGAT
Antioquía sufrió un primer terremoto el año 148 a.C. que causó grandes daños pero la ciudad se recuperó rápidamente y mantuvo la categoría de ser una de las principales urbes del mundo greco-romano pero también una de las más turbulentas por estar el Imperio Seléucida ya en decadencia. Finalmente el año 64 a.C., tras derrocar a su último rey Antíoco XIII, Antioquía pasaría a convertirse en capital de la provincia romana de Siria y así siguió, superando incluso la crisis del Imperio Romano del siglo III. Antioquía fue lugar relevante del Cristianismo. Sede de uno de los cuatro patriarcados originales, en ella dio su primer sermón a los cristianos Pablo de Tarso, o apóstol San Pablo.
El emperador Aureliano levantó diferentes estructuras monumentales, Diocleciano un nuevo y suntuoso palacio y Constancio II, tercer hijo de Constantino I el Grande, todavía con más ahínco que su padre defendió la cristiandad y persiguió a los idólatras, construyendo una magnífica Catedral octogonal que no llegaría a cumplir un siglo de vida. A la una de la tarde del día centésimo cuadragésimo del calendario Gregoriano del año 526 (día 20 de Mayo) y ya bajo un sol abrasador, la tierra empezó a temblar con una fuerza inusitada. Nada menos que XI grados de la escala modificada de Mercalli y que se estima por encima de los 7º de la escala de Richter.
Se cree que el epicentro estaría en la inmediaciones de la ciudad y causó 255.000 muertos. No se tiene registro de ningún otro de tal magnitud en la zona. La mayor parte de sus habitantes perecieron bajo los escombros. Solo las casas construidas en la parte alta de la montaña se salvaron. El resto quedó totalmente asolado. La Gran Iglesia (catedral de Constancio II) quedó destruida en buena parte y el incendio posterior arrasó el resto. Tal porcentaje de muertes fue debido al hecho de estar en fiestas, con muchos invitados y en plena comida (hora séptima) del mediodía. Las réplicas se prolongaron durante 18 meses. También las murallas de la ciudad resultaron destruidas.
Varios historiadores se hicieron eco de la desgracia. El historiador local Juan Malalas, Juan de Éfeso, Procopio de Cesárea, etc. relataron los mismos hechos: Un grandioso terremoto había asolado la ciudad de Antioquía, siguiendo un extraordinario incendio que acabó con lo poco que quedaba en pie. Las casas y la propia catedral cayeron sobre sus habitantes en una cifra que va desde los 250 a los 300 mil muertos.
Algunos de esos historiadores añadieron el hecho de que se dieron casos de licuefacción, es decir, que algunas partes del suelo de la ciudad se deformaron como si fueran blandas.
El hecho fue tan relevante que a lo largo de la Historia nunca dejó de recordarse.
RAFAEL FABREGAT
1831- REPÚBLICA DE KOSOVO.
El final del siglo XX fue época convulsa para las tierras de los Balcanes. Con el debilitamiento del régimen comunista nacieron en la antigua Yugoslavia los sentimientos nacionalistas e independentistas. Bosnia, Servia, Montenegro, Croacia, Eslovenia, Macedonia... El enfrentamiento entre las diferentes religiones fue el detonante que la región necesitaba para explotar definitivamente. Los servios, mayormente católicos, llevaron la iniciativa de una limpieza étnica sin precedentes. Expulsión de los musulmanes, violaciones masivas y sistemáticas, asesinatos indiscriminados. Más de 100.000 muertos.
De estos años de guerra y gracias al apoyo de los EEUU, siempre metido en todos los berengenales del mundo, nació la República de Kosovo. Territorio de 10.887 Km2. habitado por 1,8 millones de personas, que linda al norte y al este con Servia (de la que se independizó en 2008), Macedonia y Albania al sur y Montenegro al oeste. Solo la mitad de los países del mundo reconocieron esa independencia y de hecho Servia continúa considerándola como provincia autónoma dentro de su territorio, aunque ya no intervenga en la administración del mismo. España es uno de los 85 países que no reconocieron esta escisión unilateral.
La mayoría de sus habitantes son de origen albanés, aunque en el norte hay mayoría servia no reconocida por los kosovares. En 2013 y con la mediación de la Unión Europea, firmaron un acuerdo y negociaciones entre ambos países para facilitar el gobierno de esta región. De todas formas el territorio de Kosovo es pobre y decenas de miles de albano-kosovares, desilusionados con la realidad del proyecto surgido de su independencia, abandonan el país a toda prisa. La falta de oportunidades hace que todos los miles de muertos que provocaron la guerra por su independencia hayan sido en vano. La corrupción y el mal gobierno alimentan la disgregación social y la fuga demográfica.
La gente joven, fuerte y preparada, ha marchado ya o está haciendo las maletas. Marchan en busca de un trabajo digno y de unas oportunidades que en su tierra solo encuentran los cercanos a la élite política gobernante y que es la causa del problema. Allí quedan los viejos y las tumbas de los muertos. Paradojas de la guerra. 16 años después de que los aviones de la OTAN expulsaran a Servia de las tierras que le eran propias, los kosovares-albaneses, la abandonan por falta de oportunidades. Atrás quedaron las decenas de miles de muertos, por conseguir un sueño que no tenía realidad alguna, porque la realidad la hacen las gentes y no las tierras.
RAFAEL FABREGAT
De estos años de guerra y gracias al apoyo de los EEUU, siempre metido en todos los berengenales del mundo, nació la República de Kosovo. Territorio de 10.887 Km2. habitado por 1,8 millones de personas, que linda al norte y al este con Servia (de la que se independizó en 2008), Macedonia y Albania al sur y Montenegro al oeste. Solo la mitad de los países del mundo reconocieron esa independencia y de hecho Servia continúa considerándola como provincia autónoma dentro de su territorio, aunque ya no intervenga en la administración del mismo. España es uno de los 85 países que no reconocieron esta escisión unilateral.
La mayoría de sus habitantes son de origen albanés, aunque en el norte hay mayoría servia no reconocida por los kosovares. En 2013 y con la mediación de la Unión Europea, firmaron un acuerdo y negociaciones entre ambos países para facilitar el gobierno de esta región. De todas formas el territorio de Kosovo es pobre y decenas de miles de albano-kosovares, desilusionados con la realidad del proyecto surgido de su independencia, abandonan el país a toda prisa. La falta de oportunidades hace que todos los miles de muertos que provocaron la guerra por su independencia hayan sido en vano. La corrupción y el mal gobierno alimentan la disgregación social y la fuga demográfica.
RAFAEL FABREGAT
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