20 de enero de 2017

2325- CASTILLO DE BURGALIMAR.

Popularmente se conoce como Castillo de Baños de la Encina, por su ubicación sobre esta localidad jienense. El nombre de Burgalimar procede del árabe (Buri al-Hamma) y significa justamente Castillo de los Baños, una fortaleza Omeya del siglo X. Es uno de los castillos mejor conservados de España, rodeado de una robusta muralla, reforzada con catorce torres a las que se añadió una decimoquinta como Torre del Homenaje, aunque ésta ya de factura cristiana. 

Es sin duda el conjunto fortificado mejor conservado del antiguo Califato de Córdoba y uno de los más bellos de España. 
Esta zona norte de la provincia de Jaén (España) era especialmente estratégica en aquellos tiempos de finales del primer milenio, entrada al valle del río Guadalquivir y por lo tanto de Andalucía. 
Decidió su construcción el califa Alhakén II, hijo de Abderramán III y autor de la ampliación más suntuosa de la Mezquita de Córdoba, lo que justifica la solidez y perfecto acabado de sus múltiples torres. La construcción se inició el año 968 (357 de la Hégira) como se hace constar en la puerta de acceso, que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid. 

Sin embargo en el siglo XI se produjo el hundimiento del Califato de Córdoba y su división en múltiples reinos de Taifas, lo que hace que este Castillo atraviese un periodo difícil que nadie podía prever. De repente se convierte en objeto de deseo para los cristianos que lo ven como pieza clave para el acceso y conquista de Andalucía. De hecho Alfonso VII de León lo conquista a los musulmanes en 1147 pero, tras su muerte en 1157 el castillo vuelve a manos islámicas. Alfonso VIII de Castilla se une a Alfonso IX de León y entre ambos consiguen arrebatárselo nuevamente a los moros en 1189 pero tampoco de forma definitiva, pues en 1212 vuelve a ser musulmán. 

Este castillo se conquistaría de forma definitiva en 1225 de la mano de Fernando III de Castilla y es entonces cuando éste lo cede al arzobispo de Toledo, al tiempo que su defensa es confiada a la Orden de Santiago. Casi al mismo tiempo el rey ordena que el pueblo de Baños de la Encina se integre a la jurisdicción de Baeza y de ella dependerá hasta 1626 cuando obtiene el título de villa. No obstante lo anterior, en 1458 el rey Enrique IV de Castilla cedió la fortaleza a su condestable Miguel Lucas de Iranzo provocando el malestar de la población lo que llevó a que en 1466, aprovechando las disputas nobiliarias, el regidor de Baeza lo tome y lo devuelva a su rey. Es en esa época cuando se construye la Torre del Homenaje que cambia totalmente la fisonomía de la fortaleza.

Durante la invasión napoleónica de 1808 las tropas francesas ocupan el castillo y desde ese momento y hasta 1828 se convierte en cementerio municipal. 
Como se puede apreciar en la foto adjunta, el castillo fue construido sobre una colina rocosa, dominando la población y todo el paisaje que lo rodea. En el recinto interior se han realizado excavaciones que han puesto de manifiesto que el castillo fue construido sobre antiguas ruinas de un asentamiento de la Edad del Bronce, con numerosos hallazgos de la cultura agárica, así como un oppidum ibérico del siglo IV y un mausoleo de época romana. Se le conoce también con el nombre de 'Castillo de los siete reyes' puesto que perteneció a Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando el Católico. Es el segundo castillo más antiguo de Europa y con el de Florencia (Italia) los dos únicos que pueden enarbolar en su torre la bandera de la Comunidad Europea.

RAFAEL FABREGAT

19 de enero de 2017

2324- HOMO HOMINI LUPUS.

"Lobo es el hombre para el hombre". (Plauto 254-184 a.C)
Lupus est homo homini, non homo, quom qualissit non novit. (Lobo es el hombre para el hombre y no hombre, cuando desconoce quien es el otro). 

Muchas y sádicas fueron las torturas llevadas a cabo por unos y otros durante la "Guerra de los 30 Años" en la Europa del siglo XVII. Los horrores marcaron para siempre a soldados y a campesinos que nunca vieron algo así. La cosa empezó con una simple disputa entre luteranos y católicos contra los calvinistas pero, con los años, se convirtió en un conflicto internacional de proporciones inimaginables.
En 1647 una familia de campesinos de Suabia (Babiera) escribió en la contraportada de una Biblia: "Vivimos como animales, comiendo hierba y cortezas. Nunca pudimos imaginar que nos ocurriera algo semejante. Mucha gente dice que no hay Dios".
Esta catástrofe europea de religiones comenzó con Fernando II de Habsburgo y los protestantes del Sacro Imperio Germánico que aspiraban a que el calvinismo tuviera igual o mayor consideración que el luteranismo.

Dinamarca, Suecia, España, Francia y Holanda se sumaron en diferentes momentos a esta guerra sin que la religión fuese el único motivo de disputa. No hay que olvidar que la guerra es (además) un gran negocio motivo por el cual, en lugar de apagar las llamas, más de un centenar de empresarios echaron 'gasolina' al fuego de las religiones para que aquella hoguera en principio pequeña no se extinguiera fácilmente. Aquel escenario dantesco hizo que algunos pueblos perdieran incluso la memoria de lo que eran antes de la guerra, puesto que nadie quedaba con vida para acreditarlo. Los ancianos eran torturados, mujeres y niñas violadas hasta morir, los niños ahorcados, atados desnudos a los troncos de los árboles en pleno invierno y algunas veces incluso quemados. Los campesinos veían quemadas sus cosechas y cómo las epidemias provocadas por tanta muerte se llevaban al otro mundo a quienes sobrevivieron a las matanzas.

De entre todos aquellos ejércitos, los suecos fueron quienes adquirieron fama de ser los más siniestros. Su rey, Gustavo II Adolfo se tomó aquella guerra como cruzada contra los católicos y, con el fin de hacerse con todos los objetos de valor que encontraran, inventaron "el trago sueco" (Schwedentrunk) que consistía en atar al prisionero sobre una mesa, poniéndole un embudo en la boca, echándole líquidos inimaginables hasta que confesaba donde tenía el dinero u objetos de valor. Otros más sádicos les clavaban una estaca en la garganta, moviéndola y metiendo por la hendidura agua con arena y heces humanas. Hay que ver de qué es capaz el género humano en estas situaciones. Los católicos no iban a la zaga de los protestantes en cuasnto a crueldad. Si los suecos tenían verdaderos demonios entre sus filas, los católicos los tenían entre los croatas que adornaban sus cascos y sombreros con narices y orejas humanas.

Una catástrofe demográfica sin precedentes. En un solo día de Mayo de 1631 el conde de Tilly, comandante en jefe de las fuerzas imperiales tomó la ciudad de Magdeburgo y la saqueó, acabando con la vida de más de 20.000 protestantes. "No se veían más que cadáveres amontonados por las calles y no se escuchaba otra cosa que los gritos de aquellos a los que se cortaba la garganta, mezclados con los furiosos gritos de sus asesinos". Así lo escribía el rey Federico II de Prusia, también historiador y filósofo. Muchos pueblos alemanes desaparecieron de la faz de la tierra y algunas ciudades perdieron más del 40% de su población. Los horrores de una guerra tan cruenta y prolongada quedaron instalados en la memoria colectiva durante generaciones... Homo Homini Lupus. (Lobo es el hombre para el hombre).

RAFAEL FABREGAT

18 de enero de 2017

2323- MEJOR SOLOS...

La primera ministra del Reino Unido, no pongo su nombre por no ensuciar este Blog, ha ofrecido hoy su discurso de cómo quiere que sea la salida de su país de la Unión Europea. En contra de lo que pedían los empresarios británicos y el propio Banco de Inglaterra, ha confirmado la salida del mercado único europeo, pero exigiendo que se mantenga la libre circulación de las mercancías británicas por las fronteras europeas. Vamos, ¡que tiene un morro que se lo pisa!. Por si alguien pone alguna pega a esta (vergonzosa) demanda, en el caso de no aceptar sus peticiones, amenaza 'a los 27' con una guerra comercial e incluso con una bajada del impuesto de sociedades para atraer hacia el Reino Unido a las empresas que tengan su mismo nivel de voracidad y descaro. 

Olvida la tal y tal... que las exportaciones del Reino Unido hacia Europa ascienden al 13% del PIB británico, mientras que las importaciones de mercancía europea apenas si llegan al 3%. Codicia, a la vista está, no le falta a la tía. Naturalmente tampoco piensa aceptar ninguna ley que provenga de los tribunales europeos sino que, a partir del momento de su salida, el Reino Unido será una nueva nación comercial libre y abierta, sin atadura alguna para lo bueno y cerrada a cal y canto para lo malo. Como era de esperar su discurso ha gustado a los mercados británicos que, desde el momento de arrancar su perorata, la libra se ha revalorizado en más de un 2,5%. Ahora hace falta saber si los europeos se bajarán los pantalones, que será lo más seguro, o si tienen lo que hay que tener y dejan a los británicos caminando solos. Yo lo tengo claro: ¡Mejor solos que mal acompañados!.

RAFAEL FABREGAT

17 de enero de 2017

2322- NO SOMOS NADA.

¡Vaya chasco!. Tanta prepotencia y tanta tontería y ahora resulta que no somos dueños de nuestros propios actos. Parece extraño, pues no es lo que nos habían enseñado, pero los investigadores celulares han llegado a la conclusión de que detrás de la toma de una decisión no estamos nosotros, sino que son nuestras neuronas las que deciden lo que hay que hacer, un motivo más para poder asegurar lo que un servidor siempre ha pensado. Desde hace un montón de años y sin tener ningún conocimiento al respecto, siempre he dicho que nosotros (los humanos) no somos culpables de ser como somos. Unos nacen buenos y otros malos por herencia ancestral y por lo tanto no somos buenos ni malos por decisión propia. Pues bien, ahora resulta que 'los sabios' me dan la razón... Según este estudio, somos títeres en manos de nuestras neuronas. 

Nuestras neurotras son las que mandan. Ellas deciden si hay que aceptar o rechazar una opción determinada, o simplemente no hacer nada al respecto. Inconscientemente ellas saben cual de las opciones puede ser la más conveniente, lo cual no impide errores. Aunque podamos estar equivocados, en nuestras decisiones predomina siempre la ilusión de acertar, pero son nuestras neuronas quienes manejan la maquinaria cerebral y las que hacen que tomemos una u otra decisión, siempre de forma inconsciente. Esas ilusiones creadas por el cerebro es lo que nos ayuda a sobrevivir y lo que nos impide actuar de forma diferente a lo que nuestra conciencia nos marca como camino correcto. De la misma manera actúa la vista... 

El refrán dice que no creamos nada de lo que nos cuentan y de lo que vemos solo la mitad. Pues bien, no está equivocado... La estructura visual está también muy limitada y la mayor parte de las imágenes que creemos ver son un invento del cerebro. La cámara más antigua y mediocre del más mediocre teléfono móvil del mercado, tiene mayor resolución que el ojo humano. El motivo es que el cerebro no precisa de tantos píxeles para elaborar una información de lo que está viendo. Esos 'huecos' los rellena mediante un proceso de construcción normalmente exacto, motivo por el cual de no serlo hablamos de ilusiones. Según los científicos, la toma de decisiones se basa tanto o más en las emociones que no en realidades que harían nuestra vida imposible. 

Nuestra forma de vernos es mejor que la realidad de lo que somos, al menos desde un punto de vista práctico, y así lo entienden nuestras neuronas. Total que, a pesar de que no somos nada, somos la única especie con este control neuronal. De todas formas, este importante cambio implantado en la especie humana no nos ha venido de forma gratuita. Nuestra facilidad en modificar rápidamente conceptos y resoluciones en función de estímulos externos, es un gran avance que pagamos con la presencia del alzheimer. Esa zona del cerebro que nos da una facilidad que solo los humanos disfrutamos, también es la que más prontamente se deteriora. Visto todo lo anterior me surge una duda que también está presente en mi pensamiento desde muchos años atrás... 

Si uno es bueno o malo por herencia genética y no por propia voluntad, ¿con qué derecho podemos y debemos premiar o castigar sus acciones?. Uno es como es porque así ha nacido y por lo tanto no sé hasta que punto es consciente de lo que hace. Nadie es tan bueno o tan malo para merecer un trato especial. Si esto es así, independientemente de que nuestra vida sea un modelo de virtudes o el más puro ejemplo de la maldad más repugnante, ¡todos iremos al Cielo...! Sí amigos, todos iremos. En primer lugar porque en su infinita misericordia Dios nos perdonará a todos pero, en segundo lugar, porque parece estar visto y demostrado que ninguno de nosotros es plenamente consciente de sus actos, ni tampoco culpable, al ser nuestras neuronas quienes determinan las decisiones a tomar.

RAFAEL FABREGAT

16 de enero de 2017

2321- MOTÍN EN EL BATAVIA.

El Batavia fue un galeón de tres palos de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, un auténtico coloso para su época pues con una longitud de casi 57 metros y un palo mayor de 55 metros, desplazaba 1200 toneladas y era portador de 24 cañones. Construido en Amsterdam, apenas terminado y como viaje inaugural, el 27 de Octubre de 1628 puso rumbo hacia la Isla de Java. Pero, además de inaugurar un barco de bella factura, el sobrecargo Francisco Pelsaert tenía órdenes de regresar con un valioso cargamento de especias. 

Como ayudante del sobrecargo viajaba Jerónimus Cornelisz, un seguidor de las teorías de Torrentius juzgado pocos días antes de la partida y condenado por herejía y blasfemia, lo que le llevó a enrolarse en este viaje a fin de poner tierra de por medio. Con el capitán Ariaen Jacobsz, oficiales, marinería y pasajeros sumaban a bordo 341 personas. 
Cornelisz era un sujeto peligroso y sin escrúpulos que prontamente entabló amistad con el capitán Jacobsz, enterándose de la mala relación que había entre él y el comandante Pelsaert. Entre ambos planearon hacerse con el control del barco y apoderarse de la importante cantidad de oro y plata que transportaban, puesto que los comerciantes del sudeste asiático solo aceptaban el pago de las mercancías con metales preciosos. Con la obligada cautela los dos facinerosos fueron reuniendo a un grupo de hombres dispuestos a seguir sus órdenes a cambio de una parte del botín. Tras una parada en Ciudad del Cabo, el capitán alteró el rumbo a fin de llamar la atención del comandante y buscar la disputa pero éste no pareció enterarse del cambio. Varios actos de indisciplina y la agresión sexual a una de las pasajeras (Lucrecia) tampoco provocaron el efecto deseado. El motivo de tanta laxitud era que el comandante Pelsaert estaba enfermo por lo que los provocadores hubieron de esperar. Debido al rumbo errático, en una noche cerrada de Junio de 1629 el Batavia encalló en los arrecifes del archipiélago de las Abrolhos, en la costa occidental australiana, a unos 3000 Km. al sur de su destino. 

Los intentos de reflotarlo, incluso echando los cañones por la borda, fueron inútiles. Cuando clareó el día se dieron cuenta que estaban en una zona de bajíos que permitían el paso hacia islotes mayores y hacia allí fueron trasladados en varios viajes unos 200 supervivientes y el tesoro, con los dos botes que portaba el galeón, mientras unos 75 que no sabían nadar se quedaron en el barco esperando acontecimientos. Repartidos los náufragos en los islotes, durante la primera semana ya murieron más de 20 por sed y porque desesperados bebieron agua de mar. Después llovió y con la ayuda de trozos del velamen el resto pudo beber y guardar una parte. A los nueve días los embates del mar destrozaron completamente al Batavia hundiéndolo. De los que quedaron en el barco más de 50 murieron ahogados y una veintena pudieron alcanzar el islote próximo. Uno de ellos era Cornelisz que llegó medio ahogado. Sin agua potable y escasos alimentos el comandante, el capitán y algunos marineros marcharon en la barcaza mayor en busca de ayuda mientras que Cornelisz quedaba al mando del campamento. 

Sin embargo, a sabiendas de que apenas fueran rescatados sería castigado por el intento de motín, con la ayuda de sus secuaces mataron a todos los supervivientes que pudieran suponer una amenaza. En un acto propio de dementes, más de un centenar de personas fueron torturadas y asesinadas por su camarilla y escondido el tesoro con el que pagar las especias. Dicho tesoro consistía en doce cajas de monedas de plata valoradas en 250.000 florines y un cofre con joyas valoradas en otros 58.000 florines. Eso sin contar dos cuadros de Rubens encargados por un gobernante mongol, que también fueron trasladados a tierra. Dos semanas después Cornelisz reunió a los conspiradores y se autoproclamó primera autoridad de los supervivientes marcando normas y aplicando penas a los insubordinados. Eran unos 25 hombres, duros y bien armados que sembraron el terror entre el resto. Cualquier indisciplina era condenada a muerte y ejecutada en el acto. Era el control absoluto en una especie de reino en el que Cornelisz ejercía el poder supremo. 

Su idea final era apoderarse del barco que llegase a rescatarles y disfrutar el resto de su vida de los placeres que el citado tesoro pudiera proporcionarle. Cualquier persona que pudiera ocasionarle el más mínimo impedimento a sus planes fue ejecutado sin contemplaciones y así murieron más de 120 más de sus compañeros náufragos. El número de muertos en espacio tan reducido aconsejó el traslado de la camarilla a otro islote cercano mientras el grupo no afín a sus ideas fue abandonado en otro solitarios islote, sin agua ni comida, para que murieran allí sin remisión. Curiosamente al bajar la marea el grupo abandonado, encabezado por un tal Hayes, pudo pasar a otro islote y allí encontraron agua haciéndolo saber a los demás mediante una hoguera. Para Cornelisz era un serio contratiempo pues teniendo agua sería imposible acabar con ellos. Todos los supervivientes de los islotes cercanos construyeron balsas improvisadas y se dirigieron a la 'tierra prometida'. El reino de Cornelisz estaba en peligro, por lo que ordenó a sus secuaces interceptar las balsas de los sedientos 'compañeros'
Alcanzadas las balsas, hombres, mujeres y niños fueron masacrados sin piedad antes de llegar a la isla que ocupaba Hayes y sus 20 compañeros. Algunos, muy pocos, pudieron salvar su vida tras jurarle fidelidad. 

Borrachos de poder Cornelisz y sus secuaces decidían quien vivía y quien moría, mientras las mujeres supervivientes fueron convertidas en concubinas. Lucrecia, la más bella de las pasajeras del Batavia que viajaba para reunirse con su marido en Java, fue tomada por Cornelisz como concubina exclusiva a cambio de salvar su vida, mientras las demás eras 'usadas' por el resto de los secuaces a discreción. Sin embargo el grupo de Hayes, con agua abundante, huevos de las aves marinas y pequeños canguros que habitaban la isla vivían mejor que el propio Cornelisz y los suyos. Algunos fugados del yugo de Cornelisz también alcanzaron la isla de Hayes. Pronto se alcanzó allí un número superior a las 50 personas, aunque sin armas. Sabían que más pronto que tarde Cornelisz les atacaría por lo que se prepararon para la defensa. Hayes entrenó a sus hombres prepararon un armamento improvisado, instalándose en un pequeño recinto amurallado construido burdamente con piedras sobre un talud que dominaba el único lugar por donde podía desembarcar la banda de Cornelisz. 

El primer ataque llegó a finales de Agosto pero fue fácilmente rechazado. Unos días después llegó el segundo que también fracasó. El 20 de Agosto Hayes tenía 45 hombres mientras que en la isla de Cornelisz solo quedaban 31 supervivientes. Aunque sin armas los de Hayes eran superiores en número. El 1 de Septiembre Cornelisz intentó negociar un intercambio de material, que en realidad era una trampa para matar a Hayes, pero la estratagema no funcionó y al día siguiente se produjo el ataque definitivo que acabó con la vida de la mayoría de los hombres de Cornelisz, siendo éste apresado vivo, mientras algunos pudieron huir y regresar a su isla. No hubo más novedad hasta el día 16 de Septiembre, cuando un barco se divisó a lo lejos. En un intento desesperado los sicarios nombraron un nuevo jefe y atacaron la isla de Hayes para liberar a Cornelisz y matar a sus guardianes antes de que llegara el barco salvador y así contar la odisea a su manera. Tras dos horas de ataque algunos hombres encendieron hogueras para llamar la atención del buque que pronto se dirigió hacia el lugar. 

Era el sobrecargo Pelsaert que habiendo llegado a Java regresaba con el buque SardamCesó la lucha al tiempo que el nuevo buque fondeó a escasa distancia y con algunos hombres el sobrecargo llegó a la isla. Hayes explicó a Pelsaert lo que allí había sucedido en su ausencia y que tenía preso a Cornelisz, siendo todo corroborado primeramente por sus hombres y posteriormente confirmado por los de Cornelisz. Toda la banda de asesinos fueron apresados y al día siguiente, antes de embarcar, se inició un proceso judicial presidido por Pelsaert y la plana mayor del SardamAlgunos hombres confesaron rápidamente mientras otros hubieron de ser sometidos a las mismas torturas que ellos habían llevado a cabo con los otros náufragos para que hablaran. 
Finalmente Cornelisz y 6 de sus más fanáticos seguidores fueron ahorcados en la misma playa y los 14 restantes encadenados en la bodega del barco. El 5 de Diciembre de 1629 el Sardam llegaba a Java con 68 supervivientes del Batavia. Las autoridades dieron por buena la actuación del sobrecargo en cuanto al ahorcamiento de los 7 principales asesinos aunque la calificaron de insuficiente. 

Cinco más fueron ejecutados de inmediato; uno de ellos, confeso de haber matado a 17 personas, fue atado a una rueda y desmembrado hasta la muerte; los otros cuatro fueron ahorcados. El resto tras ser sometidos a torturas fueron enviados a trabajos forzados. Lucrecia, cuyo marido había muerto dos meses antes, también fue acusada de incitar a la comisión de actos malvados, aunque sin castigo especial al considerarse suficiente castigo su concubinato forzoso con el sanguinario Cornelisz. Paradógicamente Pelsaert también fue considerado culpable del naufragio, por falta de autoridad y todas sus propiedades le fueron confiscadas. Aunque después fue rehabilitado, murió en 1630, a los 35 años de edad. En 1962, más de tres siglos después de los hechos, fue descubierto y excavado el pecio del Batavia y los islotes habitados por los náufragos. Todo lo encontrado se exhibe en el Western Australian Museum.

RAFAEL FABREGAT

13 de enero de 2017

2320- EL JUEGO DEL MUELLE.

Como ya sabrán la mayoría de los lectores, el juego del muelle es una práctica sexual en grupo que tiene alarmados a padres y a profesores por los riesgos de salud y embarazos no deseados que comporta. Son modas pasajeras, que algunas veces llegan para quedarse y ésta puede ser una de ellas. Hay dos formas de jugar, una divertida que se juega con la ropa puesta y otra que se juega con la parte de abajo quitada y con el consiguiente peligro. El problema es que el juego puede empezar con la variante inocente y divertida, pero de esa variante a la otra no hay más que un paso que es muy fácil traspasar. Vamos a aclararlo para quienes no lo conozcan y al mismo tiempo para que puedan intentar evitar esa práctica entre los suyos, que la cosa empieza como un juego y nueve meses después...

El juego ha llegado a España, procedente de Sudamérica, y trae de cabeza a cualquier padre que tenga un adolescente en casa. De momento son prácticas aisladas pero con la moda, al menos en los pueblos españoles, de que los jóvenes actuales tengan una "peña" (casa para sus reuniones y fiestas) en la que campan a sus anchas, la práctica del "muelle" es algo festivo-sexual que a cualquier joven le puede apetecer y que, de hecho, en alguna de esas peñas se practica todos los fines de semana. La cosa -repito- comienza como un juego y acaba con una peligrosa apuesta cuyo final nadie puede predecir. Que los padres lo sepan puede servir para que puedan advertir a sus hijos de que esa no es la mejor manera de descubrir ni disfrutar el sexo. Pero vayamos al asunto...

En sudamérica lo llaman 'la ruleta sexual' y la cosa no puede ser más sencilla. Vestidos o desnudos de cintura hacia abajo, juegan chicos y chicas en una especie de corro. Los chicos, sentados sobre una silla o sofá, e incluso acostados en el suelo boca arriba, se mantienen en su posición mientras, al son de la música, las chicas se sientan sobre ellos buscando la penetración (simulada o real, según sea con ropa o sin ella). Cada 30 segundos las chicas se levantan y rotan al chico siguiente de forma ininterrumpida hasta que uno de ellos eyacula. Ese es naturalmente el perdedor del juego, pero la danza continúa hasta que se corren todos, siendo el último el ganador del juego. Muchas veces, casi siempre, no se utiliza método alguno de protección y es ahí donde se produce el problema mayor, por enfermedades y embarazos no deseados.


Como es lógico, tales prácticas solo se dan entre gente con escasa educación y nulo control paterno, pero en un momento determinado el 'jueguecito' puede darse donde menos te lo esperes y muy especialmente en reuniones juveniles donde no hay vigilancia de ningún tipo. A España el juego del muelle llegó en 2014 y actualmente está en su punto culminante. Aunque no esté muy generalizado, preocupa bastante a los padres que no saben cómo atajarlo. Está claro que los riesgos, aunque no sean de gran importancia, están ahí. Eso sin contar la mala reputación que les queda a las chicas que practican el jueguecito de marras. A pesar de la mucha información a la que acceden los jóvenes a través de Internet, en el fondo están como siempre. La pubertad es un camino que hay que recorrer.

En todo caso los profesionales aconsejan a los padres una educación sexual real y potente. Lo que el profesorado explica en las aulas no es suficiente y ahora más que nunca el apoyo paterno es fundamental para aclarar los conceptos. Los jóvenes deben saberlo todo sobre el sexo, para así poder decidir a conciencia el como y el cuando dar ese paso. Supongo que estaremos todos de acuerdo, al menos los mayores, de que el juego del muelle es una práctica que no lleva a ninguna parte y especialmente a la mujer. Casi un 'juego de niños' pero de consecuencias imprevisibles y que, por muy divertido que pueda ser, ya todos desnudos puede acabar en una bacanal que no lleva a nada bueno. La educación es la mejor medicina para las situaciones de riesgo. 

RAFAEL FABREGAT