21 de agosto de 2012

0773- MERCADO DE MAEKLONG.

REEDICIÓN.
Esta mañana la he tenido muy ocupada. Veinte vueltas a la piscinita familiar, almuerzo en el "Bar del Poble" (en Oropesa) para recuperar con creces las calorías perdidas en el ejercicio matinal y trabajo posterior de taxista pues mi mujer quería comprarse unas "chanclas" y otras minucias en Salera, así como posterior entrada al centro de Castellón para hacerse con un pollo (pollito) a l'ast para comer.
 ¡A este paso, no creo yo que adelgacemos nunca!. 
En fin, vayamos al grano... 
El tema no tiene ningún interés especial pero es una cosa curiosa, imposible de ver en otro lugar del mundo que no sea en Maeklong, provincia tailandesa de Samut Songkhram, a 60 Km. de Bangkok.

La cosa no tendría nada de particular, si no fuera por su especiales características. 
Se trata de un mercado asiático, uno más, atiborrado de puestos de frutas y verduras locales y de todo aquello que la imaginación asiática pueda llegar a improvisar, que es mucho, muy colorido y de una fragancia insuperable. Mil aromas se entremezclan creando fragancias nunca imaginadas por la cultura occidental. 
La gente se cruzan entre sí una y mil veces buscando aquel producto de mejor calidad o de más bajo precio. El inapelable regateo y al final, si hay suerte, la venta con la que ganar unos baht para mantener a una abundante catarfa de hijos que esperan en la barraca con la madre. La cosa no es nada fácil. Importantes mayoristas dominan el mercado y ofrecen cualquier mercancÍa a cambio de escasos Satang (céntimos de Baht).

Pero la curiosidad de esta breve entrada no está en el comercio de este mercado especial, sino en la peligrosidad del mismo. 
Semanalmente alguien resulta herido gravemente o muerto sin más. El por qué queda perfectamente explicado con una breve mirada a las fotos. 
Vendiéndose una buena parte de la mercancía a los viajeros del tren que pasaba por las inmediaciones de este mercado, los vendedores fueron estrechando la calle con sus puestos hasta obstaculizar completamente los carriles. Las mercaderías llegan hasta la propia vía, si bien es cierto que el tren no pasa rápido. Son 30 Km./hora, que no es poco, lo que constituye un peligro real y más de cuatro veces gente, toldos y mercancías son literalmente atropelladas por éste. Porque, al igual que sucede en todas partes, hasta que no te pasa por encima, el tren no para jamás.

Esa es la singularidad que convierte al mercado de Maeklong en uno de los mercados más peligrosos del mundo. El tren no es que pase cada diez minutos, pero si lo hace 8 veces al día y lleva una cifra considerable de vagones, con lo que el peligro está bien presente. Quizás en ese escaso tráfico es donde se agrava el peligro. (Como pasa tan pocas veces...) ¡Pero pasa!. Absorbida la calle por clientes y vendedores, la vía del tren es el único paso del personal con lo que, ante los constantes silbidos de la locomotora, los vendedores tienen que abandonar el regateo y vender por debajo de lo previsto o perder la venta, antes de que el tren se les eche encima. En dicho mercado no hay ni más ni menos lo que en cualquier otro y es que, aunque parezca increíble, es justamente este peligrosidad ferroviaria la que le ha dado fama y atractivo a este mercado tailandés.
Es que la gente... ¡somos la leche!.
¿A que os ha sabido a poco?. ¡Ay, ay!. Mañana, mañana será otro día...

RAFAEL FABREGAT

20 de agosto de 2012

0772- LOS CÁTAROS O ALBIGENSES.

Catedral de Albi
Estamos en la Catedral de Santa Cecilia y Palacio Episcopal Patrimonio de la Humanidad en Albí (departamento de Tarn) en el Mediodía francés, territorio del sur de Francia tantas veces visitado por un servidor.
Con el Tratado de París de 1.229 el Languedoc quedaba unido a la Corona francesa pero había que reafirmar la fe católica y el poder político conseguido. 
El día 15 de Agosto de 1.282 se colocó la primera piedra de la que 200 años después sería la catedral de ladrillos más grande del mundo. 

Palacio episcopal
Desde lejos la catedral parece una más pero su aspecto de fortaleza inexpugnable nos habla de aquellos tiempos de conquistas y frecuentes derramamientos de sangre. 
Con muros de 40 m. de altura y una torre de 78 m., a medida que se acerca el viajero parece empequeñecerse. 
Como corresponde a una catedral-fortaleza, sus muros son sobrios y sólidos pero no está construida sobre una colina sino dándole la espalda al río Albi. 
Junto a la catedral se encuentra el Palacio de la Berbie, de la misma factura, antiguo palacio episcopal y actualmente museo de Toulouse-Lautrec.
La ciudad fue fundada por los romanos con el nombre de Albiga
Sin embargo es tristemente célebre por la secta herética que, aunque instalada en Beziers, nació en Albí y tomó el nombre de la ciudad (Secta Albigense) y que supuso la persecución y muerte de más de 20.000 ciudadanos. 


Masacre de Beziers
La secta era religiosa, pero de tipo maniqueo, contraria a los intereses de la Iglesia. 
La secta obtuvo el apoyo de algunos nobles de la comarca del Languedoc, pues ofrecía libertades que la cristiandad no aprobaba. 
En 1.209 el papa Inocencio III, apoyado por el rey de Francia Felipe II Augusto y por los Cisternienses, impulsaron una cruzada que dirigida por Simón de Montfort llevaron a cabo la que se conoce como "La masacre de Beziers" en la que fue quemada toda la ciudad y pasados a cuchillo todos sus ciudadanos, también los no implicados y que habían buscado refugio en la catedral. 
Otro asesino, el abad y legado del Papa Arnaud Amauri, pronuncio la frase fatídica: 
- "Matádlos a todos, Dios ya reconocerá a los suyos". 


Catedral de Beziers
A consecuencia de dicha matanza (cosas de la Iglesia y de la Política) Simón de Montfort, capitán general de aquella pandilla de asesinos, fue nombrado vizconde de Beziers y Carcassona, ciudad esta última de la que fueron expulsados todos sus habitantes y perseguidos los nobles que apoyaron la causa. Esa es la justicia que hay en este mundo. La opulencia y el desenfreno de una iglesia cuyos dirigentes vivían como señores feudales acababa con aquellos que se habían apartado de todo lo material, invistiéndose de pureza y castidad. Los inquisidores no pararon ahí, sino que siguieron con la "limpieza" del catarismo. Con estos métodos tan expeditivos, los católicos acabaron con la "herejía cátara" instalada en el sur de Francia. Para celebrar tan sonado triunfo se construyó la Catedral de Albi, uno de los cuatro obispados cátaros y foco de cultivo de la herejía que predicaba el amor absoluto y la ausencia de infierno como camino inequívoco para llegar a Dios. ¿Era eso tan malo para provocar tal masacre?.
Los Albigenses no eran otra cosa que una secta herética medieval que nació en la ciudad de Albi y que en los siglos XI al XIII se extendió por buena parte de Europa. Había que erradicarla, pensaría Roma, puesto que los Cátaros o Albigenses estaban presionando demasiado. 

Estela cátara
Su vida de pobreza y amor recibía los aplausos del pueblo puesto que solo velaban por la salvación del alma, contrariamente a la Iglesia romana que solo miraba por lo material. Pero el problema era que los cátaros no se limitaban a esa vida de pobreza, sino que predicaban contra la iglesia de Roma. Según el catarismo había dos dioses, uno bueno que velaba por todo lo espiritual y otro malo que impulsaba a la búsqueda de lo material. Para ellos lo único puro era el alma, aprisionada en un cuerpo material. Estaba claro que los Cátaros veían el alcance del cielo en su actitud, mientras que la Iglesia católica era para ellos el propio demonio. Estos predicamentos eran totalmente contrarios a los intereses de Roma y fueron erradicados por medio de la Sagrada Inquisición. Y es que hay un refrán español que dice: ¡Come y deja comer...! (Porque si no lo haces así te van a cortar las orejas...)

RAFAEL FABREGAT

19 de agosto de 2012

0771- LAS MINAS DE RIOTINTO.

Río Tinto, Company Ltda. era el nombre de uno de los fundadores del Grupo adjudicatario (desde 1.873) de los yacimientos mineros de Río Tinto, en el municipio de la provincia andaluza de Huelva (España). 
La riqueza de sus profundidades ya fue conocida y explotada desde 3.000 años antes por los Tartesos y posteriormente por fenicios y romanos. 
De hecho, sus alrededores son un montón de miles de millones de toneladas de la escoria histórica de su explotación. 
La primera compra de los derechos de explotación se produce en 1.725 cuando el sueco Liebert Wolters consigue del gobierno de España el régimen de alquiler durante 30 años. 

Tras este periodo, en 1.783 retornaron al Estado que las mantuvo abiertas hasta la llegada de la Guerra de la Independencia en 1.810.
La bancarrota en la que se encuentra inmersa España a mediados del siglo XIX (es el sino a que nos tienen abocados a los españoles nuestros facinerosos políticos) hace que en 1.873 el gobierno de la I República venda por 94 
millones de pesetas las minas a la compañía inglesa antes citada. 
De hecho se dice que esta venta salvó de graves compromisos al gobierno español puesto que la cifra pagada era entonces una suma considerable. 
El 4 de Febrero de 1.888 miles de personas de la comarca se manifiestan en contra de los propietarios por las emanaciones sulfurosas que se desprenden del lugar debido a las "teleras", calcinaciones de minerales al aire libre. El enfrentamiento de las fuerzas públicas con los manifestantes se produce con tal intensidad que se abre fuego contra la multitud produciéndose más de un centenar de muertos.
El mayor beneficio de su explotación para los habitantes de la zona se produce con la instalación de un economato que abastece a la población a precios muy ventajosos, así como la llegada del ferrocarril desde Huelva capital, claro que aquello también tuvo su contrapartida ya que con el ferrocarril llegaron miles de 
personas de otras comarcas y hasta del mismo Portugal en busca de trabajo. Sin embargo no fueron los foráneos los que provocaron la pérdida de identidad de Río Tinto como pueblo. 

De pronto, la dirección de la mina argumenta que la situación de la localidad impide la expansión de la mina puesto que sus vetas principales se internan en esa dirección... Fueron muchos los que se opusieron a la venta de sus casas y traslado a la nueva ubicación, pero de nada les valieron sus protestas. 
El antiguo Río Tinto, también llamado La Mina, fue demolido y sus gentes trasladadas, voluntaria o forzosamente a barrios de nueva planta que se construyeron en lugar apartado con este fin. Los ingleses habían comprado suelo y subsuelo pero detectaron importantes vetas sobre las que había un pueblo difícil de desahuciar. Se provocó su derrumbe (cayeron 7 calles) al no rellenar las galerías excavadas bajo el pueblo y la gente, asustada por el peligro, cogió la indemnización y marchó a otros pueblos próximos o al poblado construido por los ingleses. Era lo que los ingleses pretendían. 

Con este traslado la compañía disponía de los terrenos que le eran de interés y en su dispersión, acababa con un pueblo solidario y unido que le era hostil. 
El nuevo poblado nacía en barrios diseminados, próximos al diferente lugar de trabajo que cada cual tenía y por lo tanto más fáciles de dominar. Claro que no todo era tan generalista. En esta nueva ubicación se construyeron dos partes perfectamente diferenciadas: El Valle, en donde se coloca a la gente del antiguo pueblo de Río Tinto en diferentes barrios dispersos y Bella Vista, un barrio construido para albergar al personal de origen inglés que brillaba por su lujo y exclusividad. 
En este barrio se conserva todavía la "Casa del Consejo", donde todo el mobiliario era de estilo victoriano. De las casi treinta calles que tenía la localidad de Río Tinto, en 1.945 solo le quedaban seis. El año 1.982 el pueblo quedaba totalmente desalojado y dado de baja en el censo. Las casas que en esa fecha quedaron sin derruir eran visitadas diariamente por gente que desmontaba puertas y ventanas, aprovechando las tejas y la vigas de madera en mejor estado, hasta que solo quedaron las paredes. El campanario fue lo último que se demolió en una explosión controlada. En diez años (1.992) los estériles de la mina habían enterrado la población y solo quedaba visible una punta de la calle Méndez Núñez y la fuente de la plaza principal. El año 1.999 todo lo que quedaba del pueblo estaba bajo los escombros de la mina. Así murió un pueblo mítico que tuvo la desgracia de ser construido sobre una mina, de propietarios (británicos) poco escrupulosos.

El paisaje actual es, por lo abstracto, de una belleza espectacular. 
Aquel nuevo poblado construido en zona apartada de la mina ya no está tan lejos de ella. 
También en las proximidades se ubica una necrópolis romana del siglo II. 
De todas formas lo más sobresaliente (como no) es como hemos dicho anteriormente el barrio de Bella Vista, aquel que los mandamases de la explotación se construyeron para sí mismos. 

En el mismo destaca la Capilla anglicana, el Club y la Casa del Consejo, lugar que disponía de mayordomo, cocinero, camareros, etc. y donde todos los muebles eran de estilo victoriano. 
En esta casa y con motivo de invitación de los británicos, se hospedó el rey Alfonso XIII. Actualmente propiedad de ENDESA, son 446 m2. construidos y 5.946 m2 de parcela declarados Patrimonio de Bien Cultural por la Junta de Andalucía y que se pretende restaurar para convertirla en sede de la Universidad de Huelva.

En 1.951 el dictador Franco fue incrementando las tasas y gravámenes para hacer inviable su explotación. Los ingleses que habían comprado los derechos a perpetuidad tuvieron que abandonar la zona y todas sus propiedades fueron nacionalizadas. El gobierno apenas mantuvo las minas abiertas durante un cuarto de siglo ya que para 1.975 los precios del metal bajaron y dejaron de ser rentables. El cierre fue de un terrible impacto para la comarca pues miles de personas quedaron sin trabajo. Actualmente los precios han subido de forma considerable y no se descarta una nueva apertura de las instalaciones. Han pasado casi cuarenta años de aquel cierre que se preveía definitivo pero, como tantas veces se dice en este blog, en este mundo, definitivo no hay nada salvo la muerte. Eso es lo único que podemos asegurar que es para siempre...

RAFAEL FABREGAT




0770- EL PUERTO DE CESÁREA.

Cesárea era el nombre original de la ciudad construida por Herodes el Grande (73-4 a.C.) entre los años 23 y 17 a.C. en Judea, en lugar próximo a la frontera de Phoenicia y en lo que actualmente es costa de Israel, a medio camino entre Tel Aviv y Haifa. 
Más que una construcción Herodes hizo una restauración, una adecuación sobre la ciudad de Caesárea Palaestina o Caesárea Marítima, que de los dos modos se llamaba a la ciudad que fundada en el año 133 a.C. con el nombre de Pyrgos Stratonos (Torre de Stratos) serviría a partir de ese momento como telón de fondo al grandioso palacio que allí se construyera el rey de Judea, Galilea, Samaria e Idumea; sobre un promontorio al lado del mar. 
Herodes era de ascendencia idumea por lo que, gobernando en nombre de Roma, era considerado un gobernante doblemente extranjero. 
Cesárea Palestina renacía por obra y gracia de Herodes el Grande y por el nuevo palacio que éste mandara allí construir. 
Grandioso, bello, incluso con un decorativo estanque rodeado de stoas (espacio cubierto a base de columnas) que servía para la charla y el deleite de sus usuarios, puesto que los protegía de los rayos del sol y la lluvia.

Aunque la tradición cristiana, aprovechando su imagen de sanguinario, hace protagonista a Herodes el Grande de asesinar a todos los niños menores de dos años, buscando acabar con la posible competencia del Mesías, lo cierto es que ningún historiador de esos tiempos hace mención a este hecho, lo que indica la falsedad del relato de Dionisio el Exiguo (470-544) que lo aprovecha para fechar el nacimiento de Jesús de Nazaret 500 años (más o menos) después de que éste sucediera. 
Con ella se da comienzo a la era cristiana, base del calendario gregoriano que carece de fecha concreta de inicio.
 Inconcebible que se diera crédito a tamaño despropósito, pero hacía falta una fecha (?) y lo que dijo Dionisio... fue a misa, nunca mejor dicho. 
Claro que la vida de Herodes y la del embustero de Dionisio no es lo que nos ha traído aquí y ahora. 
Ya habrá tiempo para estudiar la vida y obra de este monje escita, avispado personaje, fundador del Anno Dómini y otras muchas menudencias. Se ve que el hombre tenía tiempo...

Ahora volvamos a lo nuestro...
Cesárea fue la denominación elegida por Herodes como tributo al emperador romano César Augusto que reinaba en ese momento; convertida en capital civil y militar de Judea, así como residencia oficial de los procuradores y gobernadores romanos. 
Concretamente fue en el año 13 a.C. cuando se inició la vida civil de la nueva ciudad. 
Se trataba de una ciudad totalmente amurallada y con el puerto más grande del Imperio. 
El puerto se llamaba Sebastos otro guiño de Herodes hacia el emperador, pues éste era su nombre en griego. 
La ciudad tenía circo y teatro. En las excavaciones llevadas a cabo en este último se encontró una losa que nombra a Poncio Pilatos, como procurador de Judea y al Tiberium, edificio que Pilatos construyó en honor del emperador Tiberio. Inicialmente el teatro tenía una capacidad de 8.000 espectadores pero en el siglo I se amplió hasta los 15.000 y se adaptó como anfiteatro.

La ciudad disponía del correspondiente acueducto que, con más de 9 Km. de longitud, captaba manantiales del Monte Carmelo y alimentaba las diversas fuentes de la ciudad. 
Actualmente, con un aumento de entre 6/7 metros sobre el nivel que entonces tenía, las olas del mar tocan en ocasiones dicho acueducto. 
Todos los edificios erigidos por Herodes en Cesárea perduraron perfectamente hasta comienzos del siglo XX. 
Aún hoy pueden verse los restos del poblado medieval, que viene a ser una décima parte de la extensión que ocupaba la ciudad romana, partes de la muralla, el castillo y la catedral cruzada erigida a principios del siglo XII. 
Entre 1950 y 1960 se llevaron a cabo importantes excavaciones que sacaron a la luz el teatro romano, murallas y algunas partes de la ciudad. En cuanto al puerto de Cesárea, el más importante del Imperio romano, sentimos decir que se encuentra bajo el agua, a unos 7 metros de profundidad. 

Después de 2.000 años, la mitad de ellos desaparecido, ha vuelto a ser abierto al público aunque solo para la visita turística, claro está. Todo cuanto queda de tan famoso puerto está bajo el agua y diferentes postes metálicos numerados indican al visitante lo que hay debajo de cada uno de ellos. Son 36 piezas de valor arqueológico incalculable las que se exhiben en una superficie de 73.000 m2. para el turista que sepa bucear. Hasta incluso hay restos de una embarcación romana, anclas gigantes, muelles de carga, columnas de mármol y los restos del rompeolas de la época. Con el oportuno equipo y mapas subacuáticos, el guía muestra a los turistas preparados lo que fue este histórico puerto del rey Herodes.

Con la denominación actual de Keyshaya y situada a 45 Km. de Tel Aviv, la antigua Cesárea de Herodes es actualmente un centro turístico de primer orden, uno de los sitios más exclusivos de Israel. 
Allí se dan la mano lo más antiguo y lo más moderno del mundo actual... Hoteles impresionantes con sus campos de golf, hipódromos y barrios de exclusivas mansiones de arquitectura contemporánea, a escasa distancia de las ruinas del antiguo palacio del rey de Judea. 
-Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar... Así lo dijo el poeta y esa es la realidad.

RAFAE FABREGAT


17 de agosto de 2012

0769- EMULANDO A ROBIN HOOD.

REEDICIÓN.
Según noticias de los diferentes medios de comunicación, el alcalde de Marinaleda (Sevilla) J.M. Sánchez Gordillo no se cansa de acaparar títulos. 
El último al que aspira es a sucesor de Robin Hood y cuando a este señor se le pone algo entre ceja y ceja... 
En cuanto a lo del papel de Robin Hood hay ciertas dudas puesto que, aunque sea el actor principal de la película, son otros los que se ponen frente a la cámara. 
Pensará sin duda que ser director cosecha más medallas que ser intérprete... y con menos riesgo. 
Entre la nube de ballesteros-asalta-caminos que este elemento parece dirigir, su lugar está en cabeza durante el trayecto y de mitad hacia atrás en el momento del golpe. Donde las porras de los policías no lleguen. ¡Eso si es que hay policías con porra...! 
Desde luego si no las hay debería haberlas, ya que el anarquismo no es la solución del problema. 

Ser treinta y tres años alcalde de la pequeña localidad de Marinaleda era bastante tedioso para personaje tan activo por lo que, en sus ansias de gloria y aventura, acumula cargos sociales y políticos como salvador del mundo. Como todos los personajes de opereta, para todas sus actuaciones públicas el actor tiene su propio disfraz. 
En este caso se trata de la kufiyya, pañuelo árabe (palestino) con el que parece querer emular a Yasir Arafat. Wikipedia nos dice que, además de alcalde, es:  
-Diputado del Parlamento de Andalucía, 
-Secretario de Soberanía Alimentaria,
-Portavoz nacional del partido CUT-BAI,
-Integrante y fundador de IU,
-Miembro comité ejecutivo del SOC,
-Miembro del Consejo Político Federal de IU y 
-Secretario de vivienda (hasta Diciembre de 2010).

Los seguidores de Robín Hood...
Lo que más sorprende es que, con tal cantidad de cargos, este personaje siga aburriéndose. Así debe ser puesto que  dicen que últimamente se dedica a asaltar comercios y bancos, amenazando con incrementar más si cabe esta última actividad. También parece que tiene previsto ocupar fincas ajenas. 
El pasado día 7 del presente mes de Agosto de 2012, junto a 400 militantes del SAT del que también forma parte asaltaron dos supermercados, aunque en las fotos del interior de la tienda "Robín de los Bosques" no sale. 
...en los Bosques de estanterías del super.
Desde luego los ballesteros con tanta puntería no se chupan el dedo. Se dice que en uno de ellos robaron diez carros, llenos con toda clase de artículos. La actitud defensiva de los empleados del supermercado provocó diferentes daños en el establecimiento claro que... ¡de eso los asaltantes no tienen culpa ninguna!. En el segundo local asaltado, ya avisada la dirección de la llegada de los sacamantecas, se decidió la entrega voluntaria de 12 carros repletos de toda clase de productos. Así, ¡así lo prefieren los atracadores...! Rapidito y fácil. A los dueños también les va mejor puesto que, por lo menos, se ahorran los daños del local.

El jefe de la banda anarquista (Robin Hood) advirtió que el asunto solo acababa de empezar y que tras los supermercados serían asaltados los Bancos. Hoy día 17 del mismo mes, cumpliendo lo prometido, Robín y su Banda han intentado el asalto de una sucursal de Bancaja y otra del Santander. No sabemos si hay otras más ni como habrá quedado la cosa, ¡pero allí suele acudir la policía...! Son muchas las demostraciones que indican que España está pasando por un momento sin ley ni orden. Todos cargan cuanto pueden y ahora Robin Hood pretende robar a los ladrones y hasta incluso a los que no son tales. A todo esto la policía no dice ni "mu" y mira hacia otro lado. Es fácil imaginar qué sería de este país en el caso de haber muchos Gordillos. Así se produjo el Alzamiento Nacional de 1936. Para que no haya diferencia alguna con ese triste episodio de la Historia de España, también quieren ocupar fincas. Si así sucede tendremos ya todos los ingredientes del pastel, que todos sabemos como acabó...

Esperemos que alguien le susurre algo al oído a este "Guerrero del Antifaz" que, tras dirigir a las hordas, se queda en la acera de enfrente a contemplar la algarada desde lejos. Desde luego no será por miedo sino porque debe tener afición al cine ya que, desde allí, seguramente podrá filmar mejor las actuaciones de sus actores principales y de los "extras" (imbéciles inocentes) que le  encumbran acompañándole en todas sus hazañas cinematográficas.
Cuanto gana este señor es cosa que a nadie nos importa, pero nos da la impresión de que hambre no pasa, por lo tanto... 
Antes de predicar un comunismo que sin duda no siente (ya que es un ambicioso acapador de puestos de trabajo y por lo tanto de sueldos) podría dar dos tercios de las diferentes nóminas que cobra para la caridad que a otros demanda, en la seguridad de que seguiría cubriendo sus gastos. Para engatusar a sus acólitos, en ropa no gasta. Sería pues más justo y honrado que diera lo que sin duda le sobra, que robar en casa ajena. 
¡Quien predica la caridad y el comunismo, que empiece repartiendo lo suyo...! 
De lo contrario no resulta ser más que un charlatán, en este caso anarquista empedernido. (Además) 

RAFAEL FABREGAT

16 de agosto de 2012

0768- IGLESIAS MONOLÍTICAS DE LALIBELA.

Las iglesias monolíticas de Lalibela, talladas de una sola roca y ahuecadas, gozan de gran admiración entre los curiosos visitantes que las contemplan pero aún así se quedan cortos. Normalmente somos demasiado dados al tamaño y no a la importancia de las cosas. Naturalmente tiene su mérito una pirámide, pero no deja de ser un montón de piedras apiladas (con perdón). Las Iglesias de Labilela, nada menos que doce, tienen el mérito de constar de una sola pieza y haber sido excavadas en vertical, vaciando no solo su perímetro y acceso, sino el interior de la misma. Ojo al dato, que se dice pronto, pero el asunto debió ser harto difícil y laborioso en tiempos de ninguna ayuda técnica que no fueran martillos y cinceles, más bien rudimentarios.

Se cree que la fecha de construcción de la mayor parte de las iglesias de Lalibela corresponde al siglo XII pero David Phillipson, profesor de arqueología de la Universidad de Cambridge asegura que tres de ellas (Gabriel-Rafael, Mercoreos y Denagel) son al menos cinco siglos anteriores, por lo que corresponderían al siglo VII de nuestra era. A excepción de cuatro de ellas, que forman un monolito no sujeto al entorno, el resto están unidas a la roca madre. El conjunto de iglesias están distribuidas en dos grupos, separados por el canal Yordanos, que simboliza el río Jordán ya que el conjunto quiere representar simbólicamente a Tierra Santa. El recorrido del conjunto de iglesias de Lalibela se inicia con una cruz monolítica a la que siguen multitud de túneles y pasadizos que las comunican entre sí.

Se cree que la mayor parte de estas iglesias fueron construidas por los etíopes medievales en tiempos de la Dinastía Zagüe, siendo este conjunto de iglesias el principal exponente que ha quedado de su reinado. La iglesia más grande es la de Biet Medhani Alem (Casa del Salvador del Mundo) reproducción de la catedral de Santa María de Sion, destruida en 1.535 por los musulmanes. Consta de cinco naves e incluye la Cruz de Lalibela, siendo considerada la iglesia monolítica más grande del mundo. La mayor parte de las iglesias fue construida (se dice) durante el reinado de Gebra Maskal Lalibela, alrededor del año 1.200. Las Actas de Lalibela cuentan que el rey fue arrebatado por Dios, que le ascendió a los cielos enseñándole construcciones maravillosas que le ordenó construyera a su regreso a la tierra. Otras voces dicen que, aunque el complejo lleva el nombre de aquel que fue el rey de estas tierras, cuando este monarca llegó al trono casi todas las iglesias estaban ya terminadas y en uso. 


Estas misteriosas iglesias subterráneas han sido utilizadas por la iglesia ortodoxa ininterrumpidamente y desde el primer día de su construcción, lo que indica su completa armonía con la dinastía gobernante y que tenía en la montañosa ciudad de Lalibela la capital del reino. Se dice que la construcción de estas iglesias, algunas de ellas ejecutadas al mismo tiempo, ocupó a más de mil trabajadores. Cuenta la leyenda que, al menos una de ellas, fue construida por los ángeles en un solo día. (Aunque ni usted ni yo lo creamos).
Buscando la temperatura más suave, los turistas realizan la visita de las iglesias por la tarde pero es de 6 a 7 de la mañana cuando estas iglesias cobran su mayor autenticidad. Los fieles de la zona acuden en medio de fervoroso trance con cantantes, tambores y rezos, mientras los sacerdotes reparten bendiciones entre todos los asistentes. Para aquellos que quieran visitar tan espectaculares construcciones indicar que, por una cuestión de climatología, la mejor época es de Octubre a Enero. 

Recordar también que la iglesia más espectacular es la de Bet Giorgios (San Jorge) excavada en forma de cruz griega. Lo más extraordinario es que, al estar bajo tierra, estas grandiosas construcciones apenas son visibles aún estando a escasa distancia. Todo en Lalibela es puro milagro. Desde los miles de toneladas de piedra que se arrancaron por debajo del nivel del terreno hasta ver brotar las monolíticas iglesias que hoy podemos contemplar, o la incomunicación que esta zona ha tenido con el resto del mundo hasta hace apenas una docena de años. 

Gracias a eso ritos y ceremonias se han mantenido desde su fundación a nuestros días. Santos, ángeles y vírgenes de tez oscura contemplan extrañados la avalancha de visitantes que reciben cada día desde que el mundo conoce de su existencia. Hasta la segunda mitad del siglo XX no se conoce la existencia de este complejo. Es entonces (1.965) cuando se abre un fondo para su restauración, aunque solo una mínima cifra de privilegiados podían acceder a estos monumentos.

Cada día los feligreses de la comarca acuden a las diferentes celebraciones religiosas cuya lengua sacerdotal ninguno comprende. Una gruesa moqueta intenta disimular la irregularidad del suelo, pero no lo consigue y caminar por el interior se hace difícil por los baches y por la acumulación de gente. Algunos de los feligreses pasan horas y horas tumbados en cualquier rincón de tan frescos recintos. Sin embargo aquellas gentes han aprendido con rapidez el beneficio económico de la llegada del turista torpe, que apenas puede caminar por el interior del recinto, pero no se molestan con su visita. De todas formas el cristianismo solo es profesado por el 60% de la población. El 30% es musulmán y el 10% restante es agnóstico o de diferentes creencias, sin que se tenga noticia de que haya habido jamás problema alguno de tolerancia entre unos y otros. El cristianismo se remonta en esta zona al siglo IV, manteniéndose en contacto con los creyentes de Alejandría durante tres siglos. Cuando en el siglo VII Egipto se convirtió al islam, Etiopía quedó aislada del cristianismo durante 800 años lo que hizo que mantuviera sus tradiciones más auténticas al margen del resto del mundo. 

Cada 19 de Enero celebran el nacimiento del Mesías y los sacerdotes sacan en procesión el Arca de la Alianza con las Tablas de la Ley de Dios. 
Se llama la fiesta del Timkat y se celebra que el rey Menelik, hijo de Salomón y la reina de Saba sustrajeron El Arca del templo de Jerusalén para que no cayera en manos sarracenas. 
Lalibela es un lugar tan singular, que todavía se practican rituales de más de ocho siglos de antigüedad. 
Hasta finales del siglo XX la estación de las lluvias destrozaba una y otra vez el camino de acceso a este enclave poblacional aislándolo durante meses. 

Con la llegada del siglo XXI se abrió una carretera asfaltada que lleva a Lalibela. Después se abrió un pequeño aeropuerto que acoge un centenar de viajeros al día, ni más ni menos que los que caben en un bimotor que llega diariamente desde Addis Abeba. Claro que el interés ha despertado la pillería. 
Si el año anterior costaba 200 birr el acceso al complejo, este año son 350 y el próximo serán 500. Hasta el pasado año cualquier voluntario te mostraba el complejo dándole todo lujo de detalles al visitante y besaba sus manos al recibir 100 birr de propina pero, en la actualidad, por menos de 500 birr nadie se levanta de la silla. 

El cambio (menos mal) son 25 birr por cada euro, ya que las autoridades están devaluando la moneda local para favorecer las exportaciones. 
En Lalibela aún se pueden encontrar hoteles por 20 euros la noche, con agua y luz intermitente. También hay lugares donde expiden bonos de 7 cervezas o de 25 cafés por 100 birr (4 euros). Los que han estado allí dicen que del guía no se puede prescindir, aunque haya que reducir los cafés o los refrescos.  Los sacerdotes de los diferentes templos están prestos a recoger la recaudación de las entradas, pero son poco dados a dar otra satisfacción al visitante que no sea la puramente religiosa. De hecho, solo tienen una respuesta para el curioso que pregunta como se realizaron tan importantes obras:
¡Fueron construidas por Dios!. Y ahí acaba su oratoria, pues nada hay escrito al respecto...

RAFAEL FABREGAT