20 de noviembre de 2011

0547- VOTAR, NUNCA FUE TAN NECESARIO.

REEDICIÓN.
A primera hora de hoy, sin ni siquiera desayunar, hemos ido a votar. Sea cual sea la intención de voto de cada uno, hacerlo, nunca fue más necesario. 
Los momentos son especialmente malos, muy malos y no es que alguien tenga la varita mágica para remediar un problema de tan difícil solución pero, al menos, cada cual necesita expresar más que nunca la forma en la que desea que el país continúe. 
Realmente solo hay dos caminos, el de seguir por donde vamos actualmente o realizar cambios importantes que saquen el carro de las profundas rodaduras por las que actualmente circula.
Yo ya soy viejo y conozco de primera mano lo que era circular por los caminos rurales, con mulos y carros de ruedas de madera y rodadura metálica. 

Conocí pues sus profundas huellas en los caminos de tierra y la dificultad que tenían los animales para salirse de ellas, cuando se llegaba a destino o para cambiar de dirección. Con una profundidad media de 20/30 céntimetros o más, los animales, especialmente si llevaban carga, tenían serias dificultades en sacar el carro de las rodaduras principales. Solo las maldiciones del dueño y algún golpe de vara podían conseguirlo. ¡Qué tiempos aquellos, cuanta miseria y frustración en aquellas gentes escasamente civilizadas, que apenas podían cubrir sus necesidades mínimas diarias!.
Lo realmente chocante es ver que a día de hoy, solo cuarenta años después, cuando millones de testigos de aquellos tiempos de miseria e incertidumbre todavía podemos dar fe de que el camino por el que estamos atravesando no es el más conveniente, jóvenes sin metas y algunos viejos para los que el trabajo y la constancia nunca fueron prioritarios, luchan con todas sus fuerzas para que esto no cambie. Ni a mí ni a nadie les extraña su comportamiento. Son gente sin preparación, sin fe en sí mismos o sin ganas de lucha, que se ve incapaz de lograr meta alguna que no sea la de, como si de un tren se tratara, continuar el camino inapelable que las vías les marcan. 

Sé por experiencia que subir cada peldaño de la escalera es difícil, pero también sé que con tesón se puede conseguir. ¿Para qué?, dirán algunos. En fin, eso es una cuestión personal y cada cual tiene que saber qué es lo que quiere y hasta donde necesita llegar para sentirse satisfecho consigo mismo. Personalmente lo de no salirse del camino marcado inicialmente, me parece muy aburrido, pero es que cada persona es diferente y todas las opiniones son respetables. 
Como digo, en estas especiales votaciones del día de hoy y por muchas opciones que haya, solo se eligen dos caminos. El que sabemos que no lleva a ninguna parte y el que puede darnos una solución, es decir: el de continuar como estamos, con un país incapaz de pagar sus deudas y al borde del rescate internacional, o intentar un cambio cuyo resultado nadie puede garantizar. 

Está claro que tal como estamos no vamos a parte alguna, pero tampoco puede garantizar nadie que con un cambio de capitán el problema quede resuelto. Varios son los que dicen tener la solución y cada cual debe buscarla allí donde cree que está. Lo que no entiendo es el inmovilismo. Esto de gobernar es muy complicado, aunque muy fácil de comprender... Ser presidente de un país es como ser el cabeza de familia de una casa ¡pero a lo grande! y si en una casa ya es difícil, imaginemos una nación.
El cabeza de familia marca unas pautas a seguir y los que van por debajo obedecen o no no obedecen. Si lo hacen el carro va por el camino marcado por el cabeza de familia, que nadie sabe si será o no el mejor. Lo que sí sabemos todosa es que si los que tienen que obedecer no lo hacen, el carro se queda sin dirección y por lo tanto será todavía más difícil saber cual será su destino final.

Antes, cuando los niños todavía eran pequeños, si no obedecían a sus padres recibían un pescozón y el problema quedaba resuelto pero ahora, con la modernidad, se ha llegado a la conclusión de que es mejor que cada cual haga lo que le venga en gana. ¿Es eso lo mejor?. No lo sabemos, pero si que sabemos que aquellos padres del pescozón querían a sus hijos tanto o más que los padres de ahora. Simplemente era otra forma de enseñanza. Ahora hay más libertad y te dejan elegir sin imposición alguna. Un camino está asfaltado y el otro es de tierra. La elección parece clara y la juventud actual suele elegir el asfaltado, el que lleva a la ciudad donde sin dinero no comes. El otro camino es de tierra y al final suele haber un campo mal trabajado, que si lo siembras te puede dar de comer. De momento todos tienen claro que no quieren sembrar, pero veremos si en un futuro se podrá comer sin hacerlo... ¿Es esa la solución y el mejor camino?. 

Pues no se sabe, pero se sabrá pronto. Naturalmente yo no lo veré, ni ganas tengo de hacerlo, pero los resultados no están lejos. Antes de dos generaciones ya lo verán...
Mi opinión, que nadie me ha pedido, es que entre el blanco y el negro está el gris. Ni tantos pescozones eran buenos, ni tanta permisividad llevará el barco a buen puerto. Sin embargo, volviendo al tema político del día de hoy, lo que todos tenemos claro es que vivir en dictadura no quiere nadie. Afortunadamente ya hace más de tres décadas que los españoles nos dimos la Democracia y las libertades que actualmente disfrutamos las gentes de bien. Si algo nos queda por aprender es que el dinero no llueve del cielo y que el que algo quiere algo le cuesta. Esa es la única lección que se le resiste a más de cuatro. Tener derecho a cosas realizadas con el esfuerzo de otros, no es lo que los españoles votamos al aprobar la Constitución. En todo caso tendremos derecho a que nadie pueda quitarnos aquello que nos corresponde por haberlo conseguido con el esfuerzo de nuestro trabajo y nuestro tesón.

Si los españoles tenemos derecho a cosas que no nos hemos ganado, es un tema que desconozco, pero lo que si puedo asegurar es que a un servidor nadie le ha regalado nada. Después de estar más de cuarenta años trabajando como burros mi mujer y yo, toda la semana en el negocio y los sábados y domingos en el campo, conseguimos hacernos la casa en la que vivimos, criar a tres hijas y darles estudios y comodidades que nosotros nunca tuvimos; dotarlas económicamente para que se pudieran casar y ayudarlas en todo aquello para lo que han pedido nuestra colaboración.
- ¿Qué más? -dirán quienes lean esta entrada.
Pues nada más amigos. Los caminos de los pobres son cortos pero, si a base de trabajo podemos allanarlos en lo posible, mejor caminarán aquellos que nos siguen. Es la única meta que tenemos los pobres. Apartar piedras del camino, para facilitar el paso de aquellos hijos que confían en nuestra gestión. Sin embargo, por muchas piedras que apartes no se acaban nunca. El motivo es porque hay otras gentes dedicadas a ponerlas nuevamente en el camino y cuanto más gruesas mejor. ¿Se imagina alguien a donde podría llegar la humanidad, si todos trabajáramos en la misma dirección...?

RAFAEL FABREGAT

18 de noviembre de 2011

0546- HAITÍ, VIVIR ENTRE CASCOTES.

REEDICIÓN.
Eran las 21 horas, 53 minutos y 9 segundos del día 12 de Enero de 2.010 cuando la tierra empezó a temblar con una dureza de 7,3 grados en la escala de Richter y epicentro a 15 Km. al sudoeste de Puerto Príncipe, capital de Haití. 
El seísmo se había producido a 10 Km. de profundidad y según los datos era el más fuerte sucedido desde el acontecido en el año 1.770, que llegó a los 7,5 grados y destruyó Puerto Príncipe en su totalidad, un tiempo en que los edificios no tenían lógicamente las garantías actuales. 
Sin embargo los destrozos iniciales, causados en el terremoto actual se vieron considerablemente ampliados tras una serie de réplicas que en seis ocasiones superaron los 5 grados, llegando a los 5,9 y en veintiséis ocasiones superaron los 4 grados. El seísmo se hizo notar en los países cercanos. A modo de prevención, Jamaica, Cuba y República Domicana llevó a cabo algunas evacuaciones preventivas.

El panorama era aterrador. 
Los muertos, a miles, se sacaban de las casas destrozadas lanzándolos a la calle cual basura sin consideración. Cientos de edificios, de construcción relativamente moderna, se desplomaron como cajas de cartón apiladas pillando entre sus ruinas a cientos de trabajadores o vecinos. Los trabajos de recuperación de cuerpos fue relativamente lenta, aunque el día 25 del mismo mes de Enero ya habían enterrado 150.000 cadáveres, solo en la capital, ignorándose los que podían quedar aún bajos los escombros. La cifra aproximada y dada como definitiva se dio a conocer el día del aniversario de la catástrofe: 316.000 muertos, 350.000 heridos y 1.500.000 quedaron sin casa. Sin duda alguna, una de las catástrofes humanitarias más importantes de la historia.

Esta isla (La Española) que comparten los países de la República Dominicana y Haití, tiene desde siempre una actividad sismológica importante, con uno o más episodios de magnitud 7 o superior en todos los siglos desde que se tiene constancia.
Afortunadamente los inocentes niños nunca se dan cuenta de la realidad exacta de una catástrofe de estas características. 
A esta desgracia natural se suma, en el caso de Haití, el hecho de tratarse del país más pobre de América Latina, con un 80% de la población por debajo del límite de la pobreza y un 54% en probreza extrema.
La ayuda humanitaria no se hizo esperar pero, como siempre, hacerla llegar a cada uno de los damnificados no fue tarea fácil. Las desgracias nunca vienen solas y, como era de esperar, al terremoto le siguió una epidemia de cólera que ya ha causado más de 7.000 muertos. 

Se considera que la reconstrucción de los daños será una larga tarea, no inferior a diez años. A día de hoy, casi dos años después, todavía hay cientos de desaparecidos. Mientras tanto miles de afectados siguen viviendo de la ayuda humanitaria, en campamentos de refugiados y escarbando entre las ruinas para ver de encontrar algo con lo que sacar unas monedas.
Así están las cosas. Se espera que para finales del presente año 2.011 y tras dos años de penurias, la mitad de los escombros producidos por el terremoto hayan sido retirados y que 600.000 personas, de las 1.300.000 que viven en las carpas improvisadas tras el seísmo, puedan abandonarlas. Sin embargo la mala situación política del país, tendrá sin duda un impacto negativo para su reconstrucción. 





















Esa misma situación es también la que propicia la mala distribución de las ayudas, del agua y de los equipos sanitarios, así como la percepción y reparto de los cientos de millones que la comunidad internacional remitió para su reconstrucción. Los poco más de 500 millones recibidos apenas suman un 10% de las ayudas prometidas en la reunión de donantes celebrada en marzo de 2.010 en Nueva York.

¿Condenados a vivir de la caridad permanentemente?.* La historia lo dirá pero, al menos de momento, los problemas políticos internos ayudan muy poco a la llegada de las ayudas prometidas. Está frenada la percepción de las ayudas prometidas y de muchas otras que podrían recibirse si hubiera un gobierno claro y resolutivo. Mientras tanto, después de casi dos años de la catástrofe, entre 600 y 700 mil personas siguen bajo las tiendas de campaña provisionales y otros tantos se suman a éstos para la percepción de ayudas que les permitan subsisitir. Los escombros que todavía permanecen en las calles, solo en la capital, se dice que podrían llenar más de 8.000 piscinas olímpicas. Su limpieza y reconstrucción alcanzan un costo de 12.000 millones de dólares pero, mientras niños y mayores deambulan diariamente por entre esos escombros en busca de chatarra, las ayudas prometidas siguen sin llegar.

RAFAEL FABREGAT
(*).- Once años después de la tragedia la miseria y la gente sin casa sigue siendo mucha. Muchas de las ayudas prometidas nunca llegaron y las que sí lo hicieron fueron incautadas por los mafiosos de turno.

16 de noviembre de 2011

0545- LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO.

Profundizamos un poco más sobre uno de los temas incluidos en la entrada 469-Curiosidades del Mar Muerto... 
El hallazgo es de interés general y era obligado por tanto desgranar con algo más de amplitud el tema de los antiguos manuscritos allí encontrados.
Nos cuentan que fue un tal June, muchacho que pastoreaba sus cabras en Enero de 1.947 a los pies del acantilado próximo a Qumran, a fin de que los animales se alimentaran con los escasos yerbajos que allí crecen. 
Alguna de las cabras más asilvestradas había subido en exceso y no obedecía las órdenes del pastor, para que bajara y se incorporara al rebaño a fin de iniciar el regreso al primitivo corral que les esperaba a todos. 
Sin perro que le ayudase a recogerlas, decidió finalmente subir él mismo por la rocosa pared a fin de traerlas de regreso. 
Poblado el acantilado de cientos de cavernas desde la antigüedad, se le ocurrió tirar una piedra hacia el interior de una de las cuevas al tiempo que ascendía, sorprendiéndole un sonido extraño como impacto de su lanzamiento.

Sin embargo ya era muy tarde y recogidos los animales marchó con ellos hacia la jaima que cobijaba a la familia. Cosas de chiquillos, a su llegada al poblado comentó a sus primos lo ocurrido y quedaron en investigarlo al día siguiente, por si se trataba de un tesoro. Sin embargo, el más joven de ellos, despertó con el alba y se encaminó hacia la cueva sin esperar a los demás. Como todas aquellas cavernas, siglos antes habitadas, el piso estaba cubierto de escombros y algún resto de cerámica. En un hueco de la pared, viejas jarras de cerámica, con su tapa correspondiente. El joven procedió a mirar en su interior y nada, solo algunos pergaminos atados con viejos trapos verduscos por los muchos años transcurridos desde el abandono del habitáculo.
- ¡No había tesoro! -pensó él, al tiempo que marchaba apresuradamente para contarlo a sus primos y amigos.

Sin embargo, aquellos asquerosos pergaminos que los niños beduinos sacaron de una de las cuevas de Qumran ese día, constituyen el tesoro manuscrito más importante jamás encontrado. Aquel amasijo de fragmentos putrefactos recogían, entre otras cosas y en texto hebreo, un siglo anterior al nacimiento de Jesucristo, pasajes del Antiguo Testamento que darían trabajo de investigación a los más importantes traductores arqueológicos durante más de cincuenta años. Sin embargo, ¡hay que ver lo que hace la ignorancia!. Los siete pergaminos originales colgaron durante meses de uno de los postes de la tienda beduina, hasta que enterados de su existencia dos anticuarios de Belén fueron comprados en dos lotes por separado. 

Cuatro a un tal Samuel, sirio ortodoxo del Monasterio de San Marcos que, al darse cuenta de su antigüedad, los llevó a un marchante de Estados Unidos que finalmente rechazó la compra. Los otros tres los adquirió E.L.Sukenik, un importante arqueólogo de la Universidad Hebrea, padre de un importante general del ejército israelí.
Samuel, convencido de que aquel material tenía un alto valor arqueológico, antes de volver a su país decidió anunciar la venta de los cuatro manuscritos a través del Wall Street Journal, con la fortuna de leer el anuncio el general -hijo de Sukenik- que se encontraba en viaje oficial por Estados Unidos. A través de un intermediario, los adquiere para su país por 250.000$USA. En Febrero de 1.955 Israel anuncia que ha adquirido los siete pergaminos que podrán ser admirados por todos los interesados en el Santuario del Libro, uno de los museos de la Universidad Hebrea. 

Desde entonces, diferentes expediciones arqueológicas organizadas al efecto, hallaron otras diez cuevas con restos de pergaminos. Posteriormente su interés se desvió a los restos de la ciudad Khirbet Qumran, restos de una vieja fortaleza romana cercana.
Tras varias exploraciones los académicos no tenían ninguna duda que esa fortaleza, que albergó a una floreciente comunidad religiosa desde el 125 a.C. y hasta el 68 d.C., era la procedencia de los pergaminos que trataron de protegerse escondiéndolos en las cuevas próximas, en el ataque romano que trataba de acabar con la revuelta judía de los años 66-70 d.C. A día de hoy las ruinas de Qumran pueden ser visitadas, en lo que constituye un enclave turístico de gran interés, por los muchos pasajes bíblicos transcurridos en la región del mar Muerto. 

Tras la completa excavación arqueológica de Qumran, quedaron al descubierto el acueducto y diferentes estancias del enclave histórico. 
Bodegas, baños, graneros, celdas y salas de reunión.
Una de las estancias de mayor interés es el escritorium, uso que queda determinado por dos tinteros y resto de bancos para los antiguos escribanos que hacen pensar que, con toda probabilidad, es allí donde se redactaron y vieron la luz "los Pergaminos del mar Muerto". 
En cuanto al contenido de los mismos...
1.- Profecía de Isaías.
2.- Otras referencias al mismo profeta.
3.- Comentarios sobre capítulos de Habacuc.
4.- Disciplinas de la Comunidad de Qumran.
5.- Salmos de Acción de Gracias.
6.- Libro del Génesis en arameo.
7.- Normas de guerra de Qumran.


Pero eso solo era el comienzo, puesto que otros 600 pergaminos y miles de fragmentos fueron encontrados posteriormente en otras once cuevas de la misma zona, entre las que estaban repartidos los Rollos del Mar Muerto.

La mayor parte eran copias del Antiguo Testamento, pero también habían textos no bíblicos. 
El más interesante de todos ellos fue un pergamino de cobre que tuvo que ser cortado a tiras para poder abrirlo sin dañar su escritura. Su contenido hace referencia a 60 tesoros enterrados a lo largo y ancho de las tierras de Judea, ninguno de los cuales ha sido hallado.
Los pergaminos indican con claridad que sus autores eran una comunidad religiosa, liderada por el llamado "Maestro Justo" y que se consideraban a sí mismos como únicos herederos de la Ley de Dios. Se opusieron al "Sacerdote cruel", probable legislador macabeo que ilegítimamente se autoplocamó Sacerdote Mayor entre los años 150 y 140 a.C.

Los estudiosos de los manuscritos han identificado a la Hermandad de Qumran como los Eseres, una secta judía señalada en los escritos de Josefo y Filo. 
Hasta el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto, los manuscritos hebreos más antiguos eran copias de los siglos IX y X d.C. 
Lo asombroso es que su contenido era exactamente el mismo, lo que indica el extremo cuidado que los escribas judíos ponían en la transcripción de las Sagradas Escrituras, lo que nos garantiza que, lo que ha llegado a nuestros días, es sin ninguna duda la palabra dada a Moisés, a David y al resto de los profetas...

RAFAEL FABREGAT

15 de noviembre de 2011

0544- LOS OASIS QUE NO SALVAN VIDAS.

Las fotos son ciertamente espectaculares, pero yo no llamaría desierto a estas arenas inmaculadas, ni oasis a estas aguas, al menos tal como normalmente los entendemos. 
No hay oasis sin agua, ni desierto sin arena, pero en el caso de la foto que nos ocupa, sí hay desiertos con agua y sin oasis...
Se trata del Parque Nacional Lencois Maranhenses, estado de Maranhao, al noreste de Brasil. Su peculiaridad se basa en que es un "desierto" de 300 Km2. de dunas de blanca arena y grandes lagunas que ofrecen una estampa particular y maravillosa, diferente completamente de lo que es un desierto convencional. 

Esa diferencia estriba justamente en la gran cantidad de lluvias que caen anualmente sobre ese territorio (1600mm.) lo cual no impide que, en la estación seca, las aguas se evaporen en su totalidad. 
Caso curioso es que, a pesar de ello, algunas especies de peces y sobre todo almejas y tortugas perduran enterrados en la arena y renacen a la vuelta de las lluvias.
La región tiene escasas infraestructuras turísticas pero no se descarta que pueda convertirse en un objetivo turístico de primer orden. Sin duda alguna tiene características suficientes para ello.


Aquí vemos algo distinto y normal, sobre lo que uno se imagina ante la palabra oasis, o sea, lugar relativamente pequeño donde hay agua, dentro de un desierto de medidas descomunales. Concretamente se trata del oasis Ubari, en Libia y perteneciente por tanto al Desierto del Sahara, el más grande del mundo, que nada tiene que ver con el que nos ocupa.

De todas formas las cosas ya no son como antes y menos todavía en aquellos desiertos que forman parte de países con mayor o menor riqueza petrolífera.
Los desiertos con buenas carreteras son menos desiertos y los oasis, más que un lugar donde aplacar la sed, empiezan a ser destinos turísticos en los que no falta ninguna de las comodidades donde disfrutar y donde pueden cobrarte mediante la correspondiente tarjeta VISA. Aquellas penalidades de antaño, han quedado solamente para las películas de aventuras cuya realidad no existe. Ahora estamos ya hartos de ver imágenes desérticas espeluznantes cuando, detrás de la cámara hay una moderna carretera de cuatro carriles.

A la vista de alguna fotografía que no desvela el entorno, uno puede pensar que el lugar es realmente un paraje sin más contenido que el de poder apagar la sed del desierto abrasador y poder resguardarse bajo la sombra de cuatro raquíticas palmeras pero, nada más lejos de la realidad. 
Tras estas piedras y siguiendo el bonito camino que nos lleva al refrescante manantial, puede esconderse un cómodo hotel, un restaurante de lujo, o un destino turístico de primer orden.
Los camellos siguen circulando por el desierto, pero en poca cantidad. 
Hacerlo ya no es una necesidad, ni tampoco un negocio. 
Las pocas caravanas que siguen cruzándolo lo hacen más por nostalgia que por otra cosa. 
Es una forma de vida ancestral que de unos años a esta parte ha quedado invalidada por la multitud de carreteras o pistas que son atravesadas diariamente por camiones, todo terrenos y hasta por simples turismos.
El oasis es una estampa idílica, agradecido final de penalidades que la realidad y especialmente el cine nos ha mostrado en multitud de ocasiones. 
Desde siempre ha sido lugar de descanso y avituallamiento de agua con la que aplacar la sed de personas y animales. 
Hoy viene a ser lo mismo, pero a lo grande.
 Ya no es lugar de salvación, porque no se necesita, pero si lugar de descanso y relax donde pasar una o varias noches en lo que algunos llamarán "penalidades", por el único y simple hecho de que no encuentre la marca de vino que bebe habitualmente. 
También la comida puede ser y sin duda lo será, muy diferente a lo que los visitantes están acostumbrados, pero eso forma parte de la aventura y por lo tanto tiene su divertimento y su parte positiva.
El camellos que allí puedas ver,  no están atados al tronco de una palmera, ni beben agua encharcada. 
Si los ves, se tratará sin duda de un montaje simpático, pero que solo es eso: un montaje de tipismo.

En fin, como se ha dicho anteriormente, los oasis han sido siempre lugar de salvación y descanso dentro del rigor abrasador del desierto pero hoy, que la sed ya no es impedimento para cruzarlo, siguen siendo lugar de esparcimiento y habitación de aquellas familias que lo habitaron desde siempre, pero los jóvenes van marchando a las ciudades mientras los viejos quedan anclados a la nostalgia de tiempos pasados, tiempos que no fueron mejores, pero que fueron los suyos. 
Las cosas han cambiado mucho y no es difícil encontrar en estos lugares un bar, souvenirs de todo tipo y hasta algún pequeño hotel o restaurante. En algunos casos, cruce de diferentes rutas, el oasis actual es muchas veces lugar de parada en viajes de aventura y de esparcimiento donde encontrar una discoteca no es nada extraordinario.
Ya nada es como antes, todo cambia, pero todo queda...

RAFAEL FABREGAT

14 de noviembre de 2011

0543- HONG KONG, ENTRE LA MIERDA Y EL DINERO.

De que Hong Kong es la caja fuerte de China, ¡¡¡lo saben hasta los chinos...!!! 
Hervidero de gentes, de negocio y de prosperidad, esta ciudad es la mejor herencia mundial que el Reino Unido ha cedido jamás a nadie. 
Pocos lugares del mundo, yo diría que ninguno, pueden compararse con este gigante del comercio y del progreso, por muchos puntos negros que encierre entre sus paredes de acero y cristal. 
La riqueza salta a la vista, el éxito se respira en el ambiente. Pero ¡Ay amigos...! Eso no evita que muchos se mueran de hambre y miseria general.

También en las cajas fuertes se cría la suciedad y las telarañas. 
De la miseria nadie se escapa y también en Hong Kong existe el hambre y la pobreza. 
De hecho más de 100.000 personas solo tienen una jaula de hierro, de dos m2. como única habitación disponible, en la que viven, comen, duermen y guardan todas sus pertenencias. No me he equivocado no...
Aunque parezca descabellado, son ¡dos metros cuadrados y nada más que dos!. Sin embargo a corta distancia, porque las distancias allí no pueden ser grandes, también existe el máximo lujo, los negocios multimillonarios, las empresas de élite mundial y el mayor número de millonarios por metro cuadrado. 

Naturalmente, todo eso con sus correspondientes mansiones, varios coches millonarios en sus garajes y los más grandes barcos de lujo amarrados en puerto exclusivo. Todo tiene cabida en esta ciudad sin parangón en el mundo. Colonia del Reino Unido hasta el 1 de Julio de 1.997 es actualmente una Región Administrativa Especial de la República Popular China. Junto a la isla de Macao, forman dos regiones capitalistas independientes, bajo la soberanía de un país oficialmente comunista. Paradojas de la vida que nadie comprende y que todos tenemos claro que se acepta por puro interés económico y político.

Sin embargo la presente entrada no era para ilustrar sobre las cuestiones económicas o políticas de Hong Kong sino por haberme llamado la atención una de las extravagancias que esta ciudad encierra. No han visto mal, no. La foto es de un barco descomunal en el centro de una plaza. Se trata del Centro comercial Whampoa, un barco anclado en los jardines y distrito del mismo nombre, que ocupa el mismo lugar que en otros lugares viven varios miles de personas. ¿Es eso coherente?. Pues así son las cosas en este país que se dice comunista y donde habita el capitalismo más exacerbado. Increíble que cosas así puedan suceder en territorio de la República China Popular, por muy Región Especial que sea.

Una vez más se demuestra que el comunismo no es más que aquello que se predica para que lo hagan los demás, pero no es la rueda de molino con la que comulgan sus dirigentes.
Sin ahondar en lujos de ningún tipo y ciñéndonos a las necesidades de un territorio tan limitado y saturado como es la urbe de Hong Kong, ¿cuantos edificios de apartamentos se podrían haber construído en la enorme plaza que ocupa en barquito de marras?.
Claro está que el que manda hace lo que le viene en gana y (a la vista está) uno de ellos será sin duda el dueño del citado barco en busca de un negocio multimillonario y permanente. ¿Para qué está el dinero, si no es para generar más dinero?.
Que los ricos no son una ONG está claro, pero hay cosas que claman al cielo y esta es una de ellas. No por el hecho en sí, sino por su ubicación en lugar donde es imposible construir por simple falta de espacio. Más llamativo sería meter el barco en el desierto y no sería criticable en absoluto. 

Pero claro, ¿quien iría allí a comprar?.
La región de Hong Kong tiene un total de 1.108 Km2. y una densidad aproximada de 6.500 habitantes/Km2. ¿Alguien puede concebir tan colosal aglomeración?. 
Solo sabiendo que miles de ellos no llegan a los tres metros cuadrados de vivienda, es posible comprenderlo. 
Es la vergüenza de la miseria más absoluta, en la meca de la tecnología y los avances empresariales. Algo que clama al cielo, pero que los que dicen ser comunistas aplauden, porque (si pueden) forman parte de la élite.

Así van las cosas en este mundo salvaje donde solo impera la ley del más fuerte. 
Ese y no otro es el motivo de que nos parezca un desperdicio y una injusticia la ubicación del dichoso barquito... ¡Y otras muchas más cosas que ya se contarán más adelante!.
En fin. Dicen que bueno es que hablen de uno, aunque sea mal. 
Lo contrario es como estar muerto y eso es lo último que queremos y debemos hacer todos. Morirnos es lo último, aunque a veces... Para muchas personas morirse es algo bueno, una liberación de las penalidades que siempre han conocido...

RAFAEL FABREGAT

13 de noviembre de 2011

0542- A RIO REVUELTO...

REEDICIÓN.
Las cosas no están bien, eso está claro, pero el descontrol de nuestro gobierno y de Europa tampoco ayuda a que las cosas vayan arreglándose, aunque sea poco a poco. Hay demasiadas cosas que no se pueden permitir y, hasta ahora, del caos se aprovechan todos aquellos que están agazapados viendo qué es lo que se puede sacar de este momento de locura general. 
Cuando no hay pastor hay dos problemas a cual peor: El primero es que las ovejas se descarrían y el segundo que el vecino te las puede robar. 
Gracias a la permisividad de nuestros gobernantes, China usa y abusa en una descontrolada invasión de sus productos que está hundiendo la industria mundial y por supuesto la nuestra. 

Para colmo de males Marruecos, haciéndose el despistado que es la forma de actuar de este país a todos los niveles, duplica la exportación permitida de tomate a Europa y rompe el mercado impidiendo que nuestras hortalizas puedan venderse. 
Y un largo etcétera, que nos hunde cada día más en el fango sin que nadie diga en ningún momento esta boca es mía. ¿Que mierda de políticos son esta gentuza que nos está gobernando?. No es de extrañar que la gente joven y válida, que tiene toda su vida por delante, se marchen a otros países para no regresar jamás. 

¡Esto no lo aguanta ni Dios!. 
Solo los holgazanes, acomodados a una vida de miseria para la que no es necesario trabajar, aguantan con humor y tranquilidad esta situación
de mierda. 
¿Es ese el futuro que quieren para sus hijos?. 
Por lo visto les da igual...
Aquí pasamos de todo y de todos. 
Siempre se nos ha visto el plumero (España es diferente) pero las cosas han llegado a un punto en que la cosa ya se pasa de castaño oscuro. 
La Ley franquista de "vagos y maleantes" tendría mucho que hacer en este momento de total desinterés por la vida presente y futura. 
Nadie quiere trabajar, pero todos se lanzan a la calle con facilidad, esperando que sean otros quienes resuelvan sus problemas.
No ha sido nunca así, ni lo será jamás. Es de sentido común que cada cual tiene que arreglar su casa porque, aunque no te des cuenta, al arreglar tu casa arreglas también la del vecino y juntos hacemos país. No hay otra. 
Los políticos no pueden hacer absolutamente nada sin nuestra colaboración y aunque solo piensen en sí mismos, también ellos son necesarios. 
Tan necesarios que deberíamos olvidar muchas de las etiquetas que tenemos metidas en nuestras cabezas y hacer en cada momento lo que sea mejor para nuestra casa, que al final resulta ser la de todos. 
A la hora de votar, debería importarnos bien poco que el candidato se llame Antonio o Juan y que represente al PP, al PSOE o a Perico el de los palotes. 
Si cada cual votara con verdadera conciencia del interés propio y del general, muchas de las cosas que nos pasan no pasarían. 

Un claro ejemplo es la cantidad de políticos y gobernantes que descaradamente pasan del pueblo, en un único afán de protagonismo y lucro personal. ¿Por qué no empezamos a olvidarnos de siglas de partidos y de nombres de candidatos y nos sentamos a pensar quien puede hacerlo mejor?. Para empezar, ni el estado ni las autonomías deberían gastar por encima de sus posibilidades. Por supuesto, tampoco las diputaciones ni los ayuntamientos. Son esos "polvos" los que no han llevado a estos "lodos". Cada cual, a su nivel, tiene que ser responsable de las consecuencias a las que le ha llevado su mala gestión. Quienes han gastado más de la cuenta y ahora se han visto colapsados e incluso embargados, pagan su falta de previsión, algunas veces perdiendo no solo su dinero, sino incluso su propia casa.

¿Por qué a niveles bancarios y políticos no pagan los responsables las consecuencias de su mala gestión?. Muy al contrario, el hundimiento bancario ha sido rescatado por los políticos, con el dinero de todos. ¿Es eso justo?. Pues bien, ¡así nos va!. Mientras miles de familias pierden su casa, con el dinero de esas misma familias los políticos engordan más si cabe a los bancos facilitándoles el dinero y las casas embargadas. La gente piensa con cierta lógica que si esto lo hacen los gobiernos llamados de izquierdas, ¿que no hará la derecha?. Pero, ¿es que alguien cree que hay algún gobernante de izquierdas?. ¡Pues estamos arreglados...!

Quizás nos equivoquemos y sean justamente los que no se esconden al decir que son de derechas los que, por mejor valorar lo que cuesta de ahorrar el dinero, mejor gestionen la forma de gastarlo y ahorrarlo. Los ricos no lo son por ganar más, que también, sino por gastar menos y mejor. Especialmente en los pueblos pequeños, donde todos nos conocemos, hagamos una lista mental de las diez familias más ricas de la localidad y pensemos cual es su vida. ¿Cuantas veces les vemos comiendo en un restaurante o comprando en las grandes superficies?. Pocas, ¿verdad?. Ahora miren quienes son los que llenan las terrazas de los bares. Pues bien, estos últimos son los que nos han estado gobernando últimamente, manejando el dinero de nuestros impuestos a voluntad...

RAFAEL FABREGAT