Esta noche, víspera de la fiesta de Todos los Santos, llamada Halloween en los países anglosajones, no es una noche para dormir... Es una noche demasiado terrorífica para poder coger el sueño. Tampoco es conveniente a partir de las doce de la noche caminar por las calles desiertas y mal iluminadas.
Fantasmas y zombies del más allá te pueden aguardar en cualquier rincón oscuro y perseguirte hasta hacerte presa de sus garras. Las almas en pena suelen salir junto a los zombis, muertos vivientes, para ver qué hacen los mortales. Ojo pues a los callejones estrechos y oscuros, a la proximidad de los árboles cuya sombra proyectan las farolas con bombillas de bajo presupuesto. Es mucho mejor que las doce de la noche te pillen en un buen restaurante o en la mejor de las fiestas que esta noche se dan por doquier. Cualquier cosa menos ir por la calle, cualquier cosa menos quedarte en casa, cualquier cosa menos irte a dormir. A la mañana siguiente será un día especialmente dedicado a visitar los cementerios, pero antes tenemos una cita... Esta es noche de fiesta y de disfraces macabros, de burlarnos de la muerte y de lo que ella representa.
Esa misma tarde los niños visitan las casas de amigos y parientes, felicitando la fecha y recogiendo las golosinas típicas. De momento estamos vivos y hay que aprovecharlo. Ya vendrá lo que tenga que venir. Sabemos que la muerte siempre acaba ganando la batalla pero, mientras llega ese momento, debemos aprovechar para disfrutar y ser felices, lo cual no es impedimento para que al día siguiente, mañana de la fiesta de Todos los Santos, visitemos a los amigos y familiares que ya cruzaron la puerta que lleva al mundo de las sombras.
Es un paso inevitable que algún día todos hemos de recorrer, pero no hay prisa.
Mientras haya salud la vida siempre es bonita. Son bonitas las flores primaverales, pero también la playa y las fiestas veraniegas, las hojas amarillentas del otoño y la nieve que en invierno cubre las montañas.
Como nuestros mayores nos enseñaron, hay que vivir la vida, en plenitud, de la mejor manera que nos sea posible y siempre procurando no causar mal a nadie. Después que venga lo que tenga que venir.
En cuanto a los jóvenes... Bendita inocencia, ellos que tan poco saben de la vida y que sin embargo siempre creen saberlo todo. Los viejos ya pasamos por esa etapa. Ahora solo cabe desear que el mundo y sus complejidades no impidan que nada perturbe esa felicidad que tan pronto se esfuma y que nunca más va a volver. Dejémosles que disfruten, ahora que pueden. Es el momento, su momento. Al igual que la muerte, las preocupaciones siempre acaban llegando y la efímera juventud queda apartada para siempre. Algunos se resisten a perderla, retándola y buscando en época madura lo que solo es propio de la juventud. Felicidades momentáneas y perdidas que ya no son tales, porque solo la juventud las propicia.
RAFAEL FABREGAT
CURIOSIDADES QUE NOS RODEAN - Creador Digital - 3.590 artículos - 2.329 seguidores.
31 de octubre de 2017
2525- LA COSA. (In saecula saeculorum)
Cual si se tratara de un Maharajá de la antigua Persia "LA COSA", una especie de siniestro Míster Bean, pero con séquito real cual si se tratara de algún Jeque árabe con cientos de pozos petrolíferos a su disposición, ha marchado a Bélgica. Cagado de miedo ha escapado con otros cinco facinerosos, con la intención de agotar todos los resortes que puedan alejarlo de la sombra del Centro Penitenciario de Soto del Real. No sabemos por qué le tiene tanta aversión a un lugar donde tiene tan buenos amigos y más que va a haber. La partida de cartas está asegurada. El problema es que ha marchado sin avisar a sus acólitos y éstos han quedado huérfanos de "su padre y muy señor mío". Solos y desvalidos, los hay que incluso acudieron a su supuesto lugar de trabajo en la Generalitat. Vaya marrón...Ahí los tenéis. El cabecilla y sus sicarios. Sabiéndose protagonistas ellos, en su "bendita inocencia", se creen en busca y captura pero de momento no hay tal cosa. Es más... Cuando eso suceda no podrán impedir su regreso, voluntario o forzoso, para prestar declaración ante el fiscal. Siendo España una Democracia consolidada, Europa no puede dar cobijo a malandrines cuyo delito haya sido precisamente el intento de ruptura de la unidad territorial de su país. Nada menos que aspirantes a reyes de un territorio que ya lo tiene desde siglos atrás. Todo un golpe de estado que sin duda ha de tener consecuencias legales y jurídicas a las que el reyezuelo y sus secuaces se han anticipado buscando la protección de un país tan democrático como el suyo.
Si hubieran escapado a Venezuela otro gallo les hubiera cantado pero... ¿A Bruselas?. Nada menos que la capital de las democracias europeas... Vamos, vamos... ¡Chapuceros hasta el final!. Un auténtico esperpento de dimensiones nunca conocidas. Querían pasar a la Historia y lo han conseguido. A la historia más negra de la Cataluña que tanto dicen amar. Y lo más extraño es la cantidad de tontos que les bailan el agua. Increíble. No puede ser, es imposible que sus acólitos sean catalanes. ¡Que mala suerte la mía...! Llevo trabajando 50 años con catalanes y todos eran listos... Incluso llegué a pensar que en Cataluña no había tontos y eso que cualquier pueblo del mundo, por pequeño que sea, suele tenerlo. Ahora ya sé donde está la respuesta ante tanta mala suerte por mi parte... El tonto estaba, claro que sí, pero... ¡Era yo!.
Puede que retrase el desenlace pero, como todos los cuentos, ya tiene escrito el final. De momento está delante de la reja, pero en breve puede estar detrás. Solo esperamos que ocupe el lugar que le corresponde a los hechos llevados a cabo. No le queremos ningún mal en especial, pero son demasiadas las horas de sueño perdidas por su culpa y tanto él como sus secuaces deben pagar por ello. El propio rey habrá estado alguna noche en vela por su culpa y no creo que apruebe que se salga "de rositas". Ni él ni ninguno de los que le acompañaron en esta aventura rupturista. Sabemos que estos elementos no cejarán en su empeño o que, más pronto o más tarde, habrán otros que cojan el testigo para plantear de nuevo el mismo problema. Es algo histórico. De todas formas espero que el resultado final sea en cada momento el mismo. "In saecula saeculorum".
RAFAEL FABREGAT
28 de octubre de 2017
2524- CUATRO HORAS.
Más o menos, cuatro horas es el tiempo que pasó desde la proclamación de la Independencia Catalana y el anuncio del Presidente del Gobierno Español, anulándolo todo, suspendiendo de empleo y sueldo a los revolucionarios y convocando Elecciones Autonómicas para el día 21 de Diciembre de 2.017.
Se acabó la fiesta. Se acabó lo que se daba... ¡Ya era hora!.
A más de cuatro seguramente les sentará mal el cava con el que brindaron ayer, pero que no se preocupen, dos pastillas de ALMAX te dejan como nuevo...
De todas formas cabe señalar que Puigdemont y algunos parlamentarios no se dan por enterados del cese y tampoco la dirección de la televisión catalana TV3. Veremos qué pasa cuando el día 1 no se les ingrese el importe de las nóminas...
RAFAEL FABREGAT
Se acabó la fiesta. Se acabó lo que se daba... ¡Ya era hora!.
A más de cuatro seguramente les sentará mal el cava con el que brindaron ayer, pero que no se preocupen, dos pastillas de ALMAX te dejan como nuevo...
De todas formas cabe señalar que Puigdemont y algunos parlamentarios no se dan por enterados del cese y tampoco la dirección de la televisión catalana TV3. Veremos qué pasa cuando el día 1 no se les ingrese el importe de las nóminas...
RAFAEL FABREGAT
26 de octubre de 2017
2523- EL PAYASO CATALÁN.
Pronunciar la palabra "PAYASO" para hablar del presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, es hacer un flaco favor a la memoria de Charlie Rivel por haber sido este último el más famoso payaso de todos los tiempos y catalán para más señas. Este señor (Charlie Rivel) se llamaba en realidad Josep Andreu i Lasserre y había nacido en un establo de Cubellas un 23 de Abril del año 1896. Era hijo de un modesto carpintero de Sants (Pedro) y de una francesa (Marie Louise). Fue primera figura del Circo Price, pero una de las más famosas anécdotas del ilustre payaso fue que en cierta ocasión se presentó a un concurso de imitadores de Charles Chaplin y ganó. A dicho concurso se presentó de incógnito el propio Chaplin que quedó en tercer lugar. Podríamos dedicar toda esta entrada al Blog al ilustre payaso Charlie Rivel pero no es este el caso. Hay otras cosas menos graciosas que comentar... La palabra "payaso" que hoy da título a esta entrada es despectiva pues, como todos sabemos, también sirve como adjetivo calificativo para personas chapuceras y poco serias.
No todos los payasos hacen reír y menos aún los políticos. Los propios payasos dicen en alguna ocasión que "los políticos no son compañeros suyos, ni tienen nada que ver con ellos". Lo sabemos amigos, lo sabemos, pero es bastante frecuente utilizar la palabra "payaso" como insulto, habida cuenta la abundancia de charlatanes que hay en el mundo y especialmente entre la profesión política. A Carles Puigdemont no le hace falta ponerse una nariz roja para que propios y extraños le llamen payaso, aunque lo cierto es que no merece ese calificativo pues es demasiado benigno para él. Este elemento ha perdido el norte y, lo que es peor, el respeto a todos aquellos que lo han venido apoyando hasta ahora. Viendo que están cavando su propia fosa, sus propios compañeros de partido ya no saben qué pensar ni qué hacer. Quizás apartarse del camino pudiera ser su mejor solución, puesto que no lleva a ninguna parte.
Los payasos de verdad se dedican a hacer reír a la gente, mientras el tal Puigdemont impide dormir a la gente de bien. La pinta de payaso la tiene, pero sus actos distan mucho de ser los propios de esa profesión. El payaso hace reír, mientras que Puigdemont se ríe de todo y de todos. No solo del gobierno español y de los españoles, sino también de los catalanes y de todos los miembros del Parlamento Catalán, incluidos aquellos que le han apoyado hasta ahora, dígase ERC y la CUP. Anunciada su comparecencia para las 13,30 de hoy y retrasada ésta para las 14,30, con toda la Plaza Sant Jaume repleta de estudiantes universitarios apòyándolo, ha vuelto a suspenderla haciendo acto de presencia a las 17,00 para no decir nada. Tan solo que suspendía la (no anunciada) convocatoria de elecciones. Una más de sus cobardes salidas.
De todas formas España está tranquila, las bolsas y su índice de referencia (IBEX) han sobrepasando en algunos momentos los 10.400 puntos. Todos estamos cansados y los catalanes más que nadie, de escuchar las palabras huecas y falaces del mayor payaso, catalán y burlón, de todos los tiempos. Otros antecesores suyos, con ideas parecidas para Cataluña, lucharon hasta el final sin hacer reír a nadie, arriesgando incluso su propia vida y alguno de ellos incluso perdiéndola. Pero este charlatán de feria no quiere ser héroe y le importa poco ser un villano, siempre y cuando pueda garantizar su integridad física. Si declara la independencia los Tribunales lo meten en la cárcel; si convoca elecciones anticipadas no sale vivo del Parlamento Catalán. ¿Qué hacer?. Pues está claro, ¡no hacer nada!. Aún así alguien lo cogerá de las orejas, pero todavía no sabemos quien.
RAFAEL FABREGAT
No todos los payasos hacen reír y menos aún los políticos. Los propios payasos dicen en alguna ocasión que "los políticos no son compañeros suyos, ni tienen nada que ver con ellos". Lo sabemos amigos, lo sabemos, pero es bastante frecuente utilizar la palabra "payaso" como insulto, habida cuenta la abundancia de charlatanes que hay en el mundo y especialmente entre la profesión política. A Carles Puigdemont no le hace falta ponerse una nariz roja para que propios y extraños le llamen payaso, aunque lo cierto es que no merece ese calificativo pues es demasiado benigno para él. Este elemento ha perdido el norte y, lo que es peor, el respeto a todos aquellos que lo han venido apoyando hasta ahora. Viendo que están cavando su propia fosa, sus propios compañeros de partido ya no saben qué pensar ni qué hacer. Quizás apartarse del camino pudiera ser su mejor solución, puesto que no lleva a ninguna parte.
Los payasos de verdad se dedican a hacer reír a la gente, mientras el tal Puigdemont impide dormir a la gente de bien. La pinta de payaso la tiene, pero sus actos distan mucho de ser los propios de esa profesión. El payaso hace reír, mientras que Puigdemont se ríe de todo y de todos. No solo del gobierno español y de los españoles, sino también de los catalanes y de todos los miembros del Parlamento Catalán, incluidos aquellos que le han apoyado hasta ahora, dígase ERC y la CUP. Anunciada su comparecencia para las 13,30 de hoy y retrasada ésta para las 14,30, con toda la Plaza Sant Jaume repleta de estudiantes universitarios apòyándolo, ha vuelto a suspenderla haciendo acto de presencia a las 17,00 para no decir nada. Tan solo que suspendía la (no anunciada) convocatoria de elecciones. Una más de sus cobardes salidas.
De todas formas España está tranquila, las bolsas y su índice de referencia (IBEX) han sobrepasando en algunos momentos los 10.400 puntos. Todos estamos cansados y los catalanes más que nadie, de escuchar las palabras huecas y falaces del mayor payaso, catalán y burlón, de todos los tiempos. Otros antecesores suyos, con ideas parecidas para Cataluña, lucharon hasta el final sin hacer reír a nadie, arriesgando incluso su propia vida y alguno de ellos incluso perdiéndola. Pero este charlatán de feria no quiere ser héroe y le importa poco ser un villano, siempre y cuando pueda garantizar su integridad física. Si declara la independencia los Tribunales lo meten en la cárcel; si convoca elecciones anticipadas no sale vivo del Parlamento Catalán. ¿Qué hacer?. Pues está claro, ¡no hacer nada!. Aún así alguien lo cogerá de las orejas, pero todavía no sabemos quien.
RAFAEL FABREGAT
2522- ISLA DE SANTA LUCÍA.
Pequeño país insular ubicado entre las islas caribeñas de Barlovento, al norte de San Vicente y las Granadinas y al sur de Martinica. Tiene una superficie de 616 Km2. y una población de 185.000 habitantes. Fue descubierta en el cuarto viaje de Cristóbal Colón y concretamente el día 3 de Diciembre de 1502 que le puso el nombre de Santa Lucía por ser la fecha en la que se conmemora el martirio de esta santa de la iglesia católica. En 1663 los ingleses tomaron el control de la isla durante cuatro años pero a partir de 1667 y durante los años que duró su conflicto con Francia cambió de manos 14 veces. Finalmente en 1814 se apoderaron de forma definitiva los británicos. Tras una seria de gobiernos representativos, en 1979 Santa Lucía se convirtió en un estado independiente, asociado al Reino Unido, lo que se traduce en una monarquía constitucional cuyo monarca es en este momento Isabel II.
Esta isla, ubicada al norte de Venezuela y Trinidad & Tobago, tiene una superficie de 616 Km2. y una población de 185.000 habitantes. La capital es Castries, que acoge al 50% de la población del país. Santa Lucía es una isla volcánica de clima tropical, con una temperatura promedio de 27ºC y una pluviometría de 1500 mm anuales. Su economía se basaba fundamentalmente en la producción de plátanos, aunque en los últimos años también recibe un número importante de turistas, lo que ha hecho retroceder el número de hectáreas dedicadas a la agricultura. En este momento los servicios derivados del turismo suponen el 73% del PIB. La mayor parte de ese turismo llega a la isla por medio de cruceros que tienen escala en Santa Lucía. La isla cuenta con dos aeropuertos y algo más 800 Km. de carreteras pavimentadas.
El atractivo principal del turismo que llega a Santa Lucía es su clima tropical, sus playas maravillosas y los impresionantes resort allí instalados en los últimos años. La llegada de ese turismo es durante la estación seca, o sea, de Enero a Abril y la mayor parte de su tiempo lo emplean en las instalaciones del hotel, las playas y visita a la capital del país. Entre los habitantes predomina la raza negra con un 85%, seguida de la mulata con el 13% y la blanca con tan solo un 2%. El idioma oficial es el inglés, aunque un 95% de la población habla el criollo.
Aunque los niños tienen enseñanza básica obligatoria, un tercio de la población adulta no sabe leer ni escribir. La gatronomía de Santa Lucía está basada en el pescado fresco y la carne de pollo, todo ello acompañado de arroz, frijoles, verduras y mucha fruta tropical. La esperanza de vida es de 73 años y la edad promedio de sus habitantes de 24 años. Habrá que ir unos días por allí...
RAFAEL FABREGAT
El atractivo principal del turismo que llega a Santa Lucía es su clima tropical, sus playas maravillosas y los impresionantes resort allí instalados en los últimos años. La llegada de ese turismo es durante la estación seca, o sea, de Enero a Abril y la mayor parte de su tiempo lo emplean en las instalaciones del hotel, las playas y visita a la capital del país. Entre los habitantes predomina la raza negra con un 85%, seguida de la mulata con el 13% y la blanca con tan solo un 2%. El idioma oficial es el inglés, aunque un 95% de la población habla el criollo.
Aunque los niños tienen enseñanza básica obligatoria, un tercio de la población adulta no sabe leer ni escribir. La gatronomía de Santa Lucía está basada en el pescado fresco y la carne de pollo, todo ello acompañado de arroz, frijoles, verduras y mucha fruta tropical. La esperanza de vida es de 73 años y la edad promedio de sus habitantes de 24 años. Habrá que ir unos días por allí...
RAFAEL FABREGAT
25 de octubre de 2017
2521- EL GRAN DILEMA...
Sí amigos se avecina el gran dilema. Numerosas citas están solicitándose en las clínicas privadas de psicología, puesto que la Seguridad Social no cubre esta clase de casos de depresión generalizada. ¡Hay que desenrollar la madeja...! Normalmente, cuando uno accede al ascensor de su comunidad, lo educado y casi obligado es decir 'buenos días', 'buenas tardes' o 'buenas noches'. Especialmente en las grandes ciudades, la inmensa mayoría no pasan de ahí y algunos ni eso. Como mucho puede hacerse algún comentario sobre el tiempo, especialmente si es adverso, pero nada de inmiscuirse en la vida privada de los demás y ni mucho menos hablar de política... ¡A saber quien te está escuchando!. Demasiado arriesgado puesto que, hasta hace bien poco, todos pensábamos que vivíamos en Democracia pero... ¡Caray con algunos elementos con cara de tontos...!
Con los amigos y compañeros de trabajo de más confianza la cosa ya cambia. Ahí ya te puedes explayar y hablar de deporte, y hasta incluso de política. Es justamente en este entorno donde se plantea el gran problema que se avecina... 'El gran dilema'. Actualmente todo son facilidades y verborrea a raudales, puesto que ninguna lengua se paraliza por cuestión de timidez, siempre y cuando la conversación gire en torno a la política catalana. Hay que ver con que énfasis y con que claridad de ideas hablan todos sobre este tema, siempre y cuando conozcas las ideas del quien tienes delante...
Los culpables a la cárcel. Tendrían que haber convivido con Franco. Son un atajo de ladrones y cobardes. Inhabilitados para la política de por vida. Son más falsos que Judas, etc., etc.
Sin embargo en todos los programas televisivos, lo vemos día tras día, la rebelión de los independentistas catalanes es el agua que apaga la sed, el maná para los hambrientos del suspense y fuente de esperanza para los inocentes seguidores que creen a pies juntillas que sus predicamentos son de buena fe, esperanza y caridad, en una Cataluña fecunda y oronda. Vamos, la excepción que confirma la regla de que una utopía puede ser realizable. Y ahí está el problema. Como decía, todo este cúmulo de cosas ha consumido ríos de tinta, estampado millones de páginas de periódico y llenado muchos estómagos de periodistas becarios que han corrido verdaderos maratones tras la noticia fácil pero siempre difuminada. La cosecha era segura, pero siempre con más paja que grano y nunca fiable. Dos días atrás blanca, ayer negra y hoy gris, todo ello con muchos matices que permiten opiniones distintas.
Para el periodismo, el problema que se avecina es que puede haber una bajada de pantalones por parte de Puigdemont que acabe con este chollo. Las hordas del independentismo de base están temblando, incluso se vislumbran en cada uno de esos individuos unas décimas de fiebre. Claro que quien más va a sufrir el desencanto y el hambre son los becarios del periodismo. Pobres muchachos quedarán sin trabajo, prisioneros de un gobierno que aplique las leyes a rajatabla y poco o nada se podrá decir. Ese es el gran dilema. ¿Qué decir cuando no haya nada que decir?. Y en las comidas o cenas con amigos y familiares... ¿De qué hablar cuando el independentismo haya fracasado?. ¿No me dirán que en los almuerzos mañaneros del día a día, con el bocadillo de longanizas con pisto o la tortilla de patatas entre manos, hemos de hablar del trabajo o de la problemática laboral?. Porque si nos falta Puigdemont y Junqueras... El deporte es muy socorrido, pero solo sirve para los lunes. Claro que el final no lo sabe nadie. ¿Y si Puigdemont obedece al Gobierno, se baja del burro y pide elecciones autonómicas anticipadas?. ¡Ah, todo puede ser...!
RAFAEL FABREGAT
Con los amigos y compañeros de trabajo de más confianza la cosa ya cambia. Ahí ya te puedes explayar y hablar de deporte, y hasta incluso de política. Es justamente en este entorno donde se plantea el gran problema que se avecina... 'El gran dilema'. Actualmente todo son facilidades y verborrea a raudales, puesto que ninguna lengua se paraliza por cuestión de timidez, siempre y cuando la conversación gire en torno a la política catalana. Hay que ver con que énfasis y con que claridad de ideas hablan todos sobre este tema, siempre y cuando conozcas las ideas del quien tienes delante...
Los culpables a la cárcel. Tendrían que haber convivido con Franco. Son un atajo de ladrones y cobardes. Inhabilitados para la política de por vida. Son más falsos que Judas, etc., etc.
Sin embargo en todos los programas televisivos, lo vemos día tras día, la rebelión de los independentistas catalanes es el agua que apaga la sed, el maná para los hambrientos del suspense y fuente de esperanza para los inocentes seguidores que creen a pies juntillas que sus predicamentos son de buena fe, esperanza y caridad, en una Cataluña fecunda y oronda. Vamos, la excepción que confirma la regla de que una utopía puede ser realizable. Y ahí está el problema. Como decía, todo este cúmulo de cosas ha consumido ríos de tinta, estampado millones de páginas de periódico y llenado muchos estómagos de periodistas becarios que han corrido verdaderos maratones tras la noticia fácil pero siempre difuminada. La cosecha era segura, pero siempre con más paja que grano y nunca fiable. Dos días atrás blanca, ayer negra y hoy gris, todo ello con muchos matices que permiten opiniones distintas.
Para el periodismo, el problema que se avecina es que puede haber una bajada de pantalones por parte de Puigdemont que acabe con este chollo. Las hordas del independentismo de base están temblando, incluso se vislumbran en cada uno de esos individuos unas décimas de fiebre. Claro que quien más va a sufrir el desencanto y el hambre son los becarios del periodismo. Pobres muchachos quedarán sin trabajo, prisioneros de un gobierno que aplique las leyes a rajatabla y poco o nada se podrá decir. Ese es el gran dilema. ¿Qué decir cuando no haya nada que decir?. Y en las comidas o cenas con amigos y familiares... ¿De qué hablar cuando el independentismo haya fracasado?. ¿No me dirán que en los almuerzos mañaneros del día a día, con el bocadillo de longanizas con pisto o la tortilla de patatas entre manos, hemos de hablar del trabajo o de la problemática laboral?. Porque si nos falta Puigdemont y Junqueras... El deporte es muy socorrido, pero solo sirve para los lunes. Claro que el final no lo sabe nadie. ¿Y si Puigdemont obedece al Gobierno, se baja del burro y pide elecciones autonómicas anticipadas?. ¡Ah, todo puede ser...!
RAFAEL FABREGAT
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