23 de diciembre de 2012

0877- NI TOCÓ LA LOTERÍA NI LLEGARON LOS EXTRATERRESTRES.

REEDICIÓN.
Para el día 21 de Diciembre a mí, lo que me habría gustado de verdad, es que hubieran venido los alienígenas. ¡Jo, que fiesta...! Naves espaciales, tíos feos que hubieran subido nuestra autoestima, chicas "divinas de la muerte", música celestial... ¿De coña?. Hombre, pues claro... ¿Cómo es posible que una persona normal, sea tan crédulo como para pensar que eso pudiera ser verdad?. Tormenta solar, caída de meteoritos, explosión interna de la Tierra... ¡Vaya trola! ¿Qué podían saber los Mayas, una raza que sacrificaba a sus propios hijos para realizar ofrendas a los dioses?. Una gente que, por atravesar unos años de sequía, lo abandonaron todo y marcharon a tierras desconocidas, sin duda más hostiles que las que tuvieron hasta entonces, ¿qué podían saber de lo que iba a ocurrir mil años después?. Vamos, ni lo del día siguiente tampoco...

Sanadores, brujos, tarotistas, clarividentes, horóscopos, astrología... 
Vamos, es que quien cree en esas tonterías es que está como un cencerro. Para que lo aten, vaya. Sin embargo, ahí están. A cientos, a miles. 
Soltando los cuartos a quienes están toda su vida comiéndose la sopa boba, gracias a esos desgraciados que creen, ya no en el más allá, sino en los sinvergüenzas del más acá. 
En esos listos de turno que se aprovechan de la necesidad y de la debilidad mental de la gente de bien. 
Brujos de pacotilla que nos muestran un futuro que no precisa de clarividentes para adivinarlo: Trabajo, disgustos, enfermedad y muerte. Ese es nuestro destino. 
Y si entremedias de tan funesto presagio puedes sacar algo positivo, un minuto de placer, no lo desaproveches pues la vida no puede ofrecerte mucho más. 
La juventud pasa pronto y los hijos crecen con rapidez. Poco de bueno queda después, prácticamente nada... 
Si eres persona de bien, lo único que te queda es la mierda de algún viejo que cuidar. ¡Como para echar cohetes, vamos...!

En fin, volviendo a esto de los presagios de los Mayas, viendo que lo del fin de mundo ha sido una trola (como no podía ser de otra manera) pensé yo, iluso de mí, que quizás al día siguiente me podía llegar la compensación al tocarme "el Gordo" del Sorteo de Navidad. ¡Sí, sí...! Vamos, que ni el reintegro. 
Es lo que yo digo, la Lotería siempre sale a los mismos: a los que la inventaron, al Gobierno. Atajo de gamberros que, además de quedarse la mitad de la recaudación, aún quieren poner impuestos sobre los premios a fin de quedarse con la mitad de la otra mitad. Y mientras tanto los desgraciados, confiando en esa suerte esquiva que no llega nunca, gastan lo que no pueden ni deberían. Todo un sacrificio que no sirve más que para hacer más rico al rico y más pobre al pobre. 

¡Parece mentira que todos seamos ciegos y tontos!. Ya sé, ya sé que no nos lo parece, pero lo estamos... 
Dicen que el día del Sorteo de Navidad es el "Día de la salud". 
El consuelo del pobre. ¡Por lo menos tenemos salud, que es lo más importante...! decimos al comprobar un año más que esto de que te salga el "gordo" es una quimera. 
Y mientras tanto el gobierno, que también disfruta de buena salud, se frota las manos contando los ingresos que ha tenido con el chollo del Sorteo de Navidad. Mientras esto sucede, también como cada año los españoles nos quedamos como el gallo de Morón, "sin plumas y cacareando". Como siempre. Claro que este 2.012 ha sido doblemente amargo ya que, ni nos ha tocado la Lotería ni hemos podido celebrar la llegada de los alienígenas, que los Mayas aseguraron, tropecientos años atrás. ¡Todo un desengaño! 

El planeta sigue girando y la vida con él... Con los miles de niños que mueren cada año por falta de comida y agua, las guerras, las masacres y desplazados que éstas conllevan, el abuso de poder y la muerte y miserias que éste provoca, las presiones religiosas y políticas, la pobreza de los países tercermundistas, los ancianos y desvalidos abandonados a su suerte, las gentes que pierden trabajo y vivienda, la guerra psicológica entre las grandes potencias... 
Y todo eso ocurre en un planeta, la Tierra, donde hay trabajo y comida suficiente para todos. Luchar por la comida sería, como en cualquier ser vivo, la única justificación de nuestra agresividad y falta de amor hacia los demás. Pero ya no es la comida por lo que el ser humano lucha. Se lucha por una comodidad mal entendida y por ser más que los demás. Es nuestro sino, una especie de maldición. Sin duda, el demonio existe... ¡Somos nosotros!

RAFAEL FABREGAT

21 de diciembre de 2012

0876- CASTILLO DE CALATRAVA LA NUEVA.

Una de las fortalezas medievales más bellas de España, el Sacro-Castillo de Calatrava la Nueva se cierra con carácter indefinido. Con total "ecuanimidad" y nivelando la balanza de gastos, el gobierno se dedica a subvencionar a los ladrones de Bancos con una mano, mientras que con la otra cierra castillos para evitar gastos. Este bonito castillo, tanto que en 1.997 sirvió de marco para la investidura como Doctor Honoris Causa de Umberto Eco (El nombre de la rosa) por la Universidad de Castilla-La Mancha y el año 2.010 para el rodaje de varias escenas de la película "El capitán Trueno y el Santo Grial", está situado en el cerro del Alacranejo, término municipal de Aldea del Rey, a pocos kilómetros de la ciudad de Almagro, todo en la provincia de Ciudad Real.  Junto al propio castillo se encontraron restos de un poblado de la Edad del Bronce y también de un pueblo visigodo. 

El castillo es de origen musulmán y, por lo tanto, es de suponer que buena parte del pueblo visigodo estará enterrado bajo sus cimientos. No se conoce la fecha inicial de construcción del castillo pero sí que fue conquistado a los moros junto al de Calatrava la Vieja y comarca circundante en el año 1.147, por Rodrigo Gutierrez Girón, mayordomo del rey Alfonso VIII de Castilla. Sustituyendo su denominación mora (al-Taly) fue rebautizado con el nombre de Castillo de Dueñas, en recuerdo a Santa María de Dueñas, lugar de procedencia de su conquistador, aunque estuvo ocupado en el año 1.187 por el conde Nuño de Lara. Es de la Crónica Latina de donde procede la afirmación de que Dueñas y Calatrava la Nueva son una misma cosa, cuando dice que "en 1213 se tomó Dueñas, que ahora dicen Calatrava Nueva"... aunque los historiadores siguen teniendo dudas sobre el particular.

Por derechos de conquista, también las mejores heredades de las inmediaciones pasaron a ser propiedad de Rodrigo Gutierrez que, casado en segundas nupcias y sin hijos de esta unión, a cambio de la salvación de su alma y de la de su segunda esposa Jimena, el año 1.191 Rodrigo donó a los monjes de la Orden de Calatrava, la mitad de sus rentas y parte proporcional del castillo, dejando la otra mitad a los hijos habidos del primer matrimonio. Tres años después los herederos vendieron sus derechos del castillo a la Orden por la cantidad de 1.000 maravedís. El Castillo fue conquistado nuevamente por los musulmanes en 1195 y no se habla del mismo hasta 1213 cuando, tras la Batalla de Tolosa, Alfonso VIII lo reconquista definitivamente y lo entrega a los monjes de la Orden de Calatrava. Tras los duros ataques, incluso con "máquinas", que lo dejaron en estado ruinoso, los monjes emprenden una total reconstrucción que dura cuatro largos años y en la que se emplea como mano de obra a los prisioneros de la citada Batalla de Tolosa. 

En 1217 la Orden se traslada definitivamente de Calatrava la Vieja a la Nueva y ese mismo año el papa Honorio III confirma mediante bula sus límites. El año 1220, ya establecida la Orden en Calatrava la Nueva, se confirma en el Bularium Real el Castillo de Dueñas con todas sus pertenencias. El castillo se mantuvo habitado en parte hasta 1.835 cuando, tras la desamortización de Mendizábal, fue abandonado definitivamente. 
Debido a su uso eminentemente sacro, cobra mayor esplendor su iglesia, el convento y su hospedería, de todo lo cual se conservan documentos en los que se detallan todos sus edificios y la distribución de sus habitaciones y usos. A su alrededor un amplio recinto también amurallado. Desde la llanura un camino perfectamente empedrado llega hasta la explanada donde se abre el primer portal de acceso a la fortaleza y que data del siglo XV. 

A la zona del convento se accede por una cámara semi-subterránea y en la que estaba el cuerpo de guardia y las caballerizas. A la salida un espacio defensivo intermedio y ya en el castillo diferentes estancias semi-subterráneas que se utilizaban como almacenes y sobre los que estaba instalada parte de la hospedería. A la izquierda de la iglesia había una nevera y un palomar, mientras que a la izquierda se encuentra el cementerio y su capilla, así como algunos aljibes y el camino de acceso. La iglesia es de estilo cisterciense y tiene un gran rosetón en su fachada del tiempo de los Reyes Católicos. Sus contrafuertes son a modo de torreones. 

El interior son tres naves cubiertas con bóvedas de ladrillo y tres ábsides de arcos apuntados. 
En dicha iglesia estuvo sepultado el Infante Alfonso de Molina, hijo de los reyes Alfonso IX de León y de su segunda esposa Berenguela I de Castilla. 
Las capillas funerarias que había en la parte izquierda de la iglesia fueron destruidas y están pendientes de restauración. 

La fortaleza propiamente dicha se encuentra en el centro y en lo más alto del complejo. Una primera puerta funcionaba como barbacana y tras un recorrido a cielo abierto lleva a la segunda puerta que accede al patio de armas y a la escalera que lleva al archivo de la Orden. Bajo la misma está la entrada a la cámara del Maestre, con la Cruz de Calatrava sobre la puerta.  
Miles de personas vivieron y murieron por la construcción y defensa de estos tesoros históricos y cientos de millones se invirtieron en sus diferentes restauraciones para que ahora se abandonen a su suerte por falta de presupuesto. Somos muchos los que no podemos comprender como se pueden cometer tales desatinos por parte de nuestros gobernantes y que la gente siga acudiendo a las urnas cada vez que se convocan elecciones. Ya que afortunadamente, los tiempos de la violencia parecen haber quedado obsoletos, lo mínimo que se merecen nuestros políticos es que nadie acuda a votarles. Ni a los que mandan, ni a los que mandaron. 

RAFAEL FABREGAT

17 de diciembre de 2012

0875- TANKOGRADO, LA CIUDAD PROHIBIDA.

Esculturas de hielo en Cherliábinsk.
Lo de "Tankogrado" es un apelativo popular que se complementa con el hecho de ser la ciudad secreta de Stalin. 
El nombre real de esta ciudad rusa es Cherliábinsk, localidad eminentemente industrial situada al sur de Ekaterimburgo, junto al río Miass y capital de la provincia del mismo nombre. 
De hecho los Montes Urales son frontera natural entre Europa y Asia pero, en este caso, estamos al sur de los mismos y como digo, muy cerca del vecino país de Kazajistán. 
La ciudad no es conocida por sus destacadas universidades, que las hay, sino por la industria armamentística que el gobierno Soviético ubicó en tan vasto lugar, con motivo de la II Guerra Mundial. Cherliávinsk es desde las primeras décadas del siglo XX una ciudad industrial pero, con motivo de aquella contienda bélica, la industria de tractores agrícolas dio un giro de 360º para dedicarse en cuerpo y alma a la producción armamentística. 

Irina Shayk.
La ciudad está escondida en la cordillera de los Urales, a escasa distancia de la frontera con Kazajistán; lugar de chicas guapas (de allí es Irina Shayk, la novia de Cristiano Ronaldo) y de calor escaso.  
Las duras condiciones para la actividad agrícola hizo que la zona se dedicara a la fabricación en masa de tanques de guerra, especialmente el modelo KV-1 y el T-34, además de los lanzadores de los famosos cohetes "Katyuska".Se dice que una parte importante de los éxitos cosechados por la Unión Soviética en la II Guerra Mundial, se dieron gracias a la extraordinaria calidad de los tanques construidos en Cherliávinsk, por su potencial de fuego y la dureza que soportaban en la batalla. 
Mientras el Ejército Rojo luchaba en los diferentes frentes de guerra, 40.000 obreros duros y perfectamente cualificados trabajaban en esta ciudad para que el mejor armamento de los contendientes no les faltase. 
Ya fue en el año 1.920 cuando Cherliávinsk fue elegida para ser sede de una de las más importantes fábricas de tractores agrícolas y que supuso un gran desarrollo para la ciudad. 
Tras el estallido de la guerra, el gobierno soviético decidió aprovechar aquellas infraestructuras existentes y las amplió convenientemente dirigiéndolas a la producción de armamento. 

Tanque ruso KV-1
Como se ha dicho antes, la producción principal se fundamentó en la fabricación de tanques, de tal manera que se ganó prontamente el apelativo de "Tankogrado" o Ciudad de los tanques. 
Según relatan sus historiadores, el papel de esta ciudad en la II Guerra Mundial fue fundamental y también el secreto de su actividad armamentística que el gobierno soviético se guardó de silenciar. 
Solo en el año 1.942 la producción fue superior a los 3.600 tanques de guerra, amén de los numerosos vehículos portadores de lanzamisiles Katyuska, también producidos en las mismas factorías. 

Lago Karachay, lugar más radiactivo del planeta.
Sin embargo la mayor aura de misterio que envuelve a esta ciudad fue cuando, ya finalizada la guerra, el gobierno soviético empezó a desarrollar investigaciones nucleares secretas en las instalaciones Cherliávinsk-70
Muy especialmente cuando en 1.957 sucedió un grave accidente nuclear a 150 Km. al noroeste de la ciudad. 
Se sabe que hubo un importante número de muertos que no fue informado por las autoridades. 
La provincia completa fue cerrada a los extranjeros durante 35 años. 
Solo residentes y familiares acreditados podían acceder a la zona, a consecuencia de lo cual la fama de "ciudad secreta y prohibida" la llevó a ser más conocida que nunca. 
El lago Karachay fue usado como depósito de resíduos radiactivos de la planta nuclear Mayak, en Cherliavinsk.
Si van allí ya lo saben. ¡Por mucho calor que haga, no se bañen!.

RAFAEL FABREGAT

16 de diciembre de 2012

0874- EL FIN DEL MUNDO NO TIENE FECHA.

REEDICION. 
Puede ser en Navidad o el día de Reyes, pero no será el próximo día 21 de Diciembre, como dijeron los Mayas. El motivo está bien claro... ¡el 22 es el Sorteo de Navidad! y todos tenemos alguna papeleta comprada... ¡No pueden hacernos esto!.
Según nos cuentan, los Mayas tenían diferentes maneras de medir cronológicamente el tiempo y una de ellas, la más larga (5.125 años) se cree pudo ser la que, según sus ancestros, recogía el nacimiento de su pueblo como tal y finalizaba el 21 de Diciembre del presente año 2.012. Según las creencias de ese pueblo tan extraordinario, pero que vivía prácticamente en la Edad de Piedra, esa fecha ponía fin al primer ciclo de la humanidad pero no a la humanidad en sí misma. Esa es sin lugar a dudas la realidad que aquellas gentes quisieron expresar y desde luego apenas se equivocaron en poco más de de un siglo. Fue el siglo anterior (XX) en el que la humanidad dio un paso espectacular en sus avances. Lo que tampoco supieron predecir es que el pueblo Maya se extinguiría en su pureza pocos años después de estas predicciones y que sus descendientes tendrían que emigrar para subsistir, ya diluidos con otras civilizaciones. 

Los "inventores del futbol" tenían un premio muy superior al que nuestros actuales jugadores disfrutan. No había Copa de la UEFA, ni Champions, Copa del Rey o Liga. Alguien, quizás solamente el entrenador, perdía tras el partido la vida. Lógicamente sería quien perdía el que dejaba su corazón sobre la piedra del sacrificio, por lo que podemos intuir que entonces (más que ahora) todos se dejaban la piel en el campo. Aquellas gentes no se andaban con chiquitas. De tan duras lecciones salió, como no podía ser de otra manera, una civilización fuerte y sabia que ocupó una gran parte de Mesoamérica: Guatemala, Honduras, Belice, el Salvador y sureste de México son los países actuales que, en aquellos tiempos, estaban ocupados por este gran pueblo de miles de años de antigüedad. Sin embargo, aunque unidos por dioses y gobernantes comunes, eran muchas las lenguas que se hablaban en tan vasto territorio y cada cual hacía su vida.

Muchos historiadores dicen que los Mayas se extinguieron sin dejar rastro; ni osarios o cementerios donde alguien pueda decir ¡ahí están sus restos!. Sin embargo la explicación puede ser y sin duda es más sencilla que todo eso. Los Mayas no desaparecieron sino que se diluyeron, como tantas cosas se diluyen en este mundo de ambiciones sin fin. Esta extraordinaria raza, totalmente adelantada a su tiempo, se extinguió en su grandeza por causas naturales... Sin duda, en esa zona y en ese momento los Mayas eran la civilización más fuerte y adelantada, tanto que apenas habría rivalidades por las que luchar, ni adelantadas armas con las que combatir. Sin guerras este pueblo podía dedicarse perfectamente a la construcción de grandes templos y ciudades en las que adorar a sus dioses y dar cobijo a sus gentes. Grandes carreteras empedradas por las que viajar con comodidad de un lugar a otro. Un paraíso donde la muerte no era temida pues estaba ligada a los dioses y se veía como una liberación y puerta hacia el más allá. Los sacrificios humanos no eran para ellos la aberración que hoy nos parece, sino algo idílico y esperado.

Inicialmente los Mayas tenían una vida más dirigida a la propia subsistencia y no a la construcción de los grandes monumentos que todos conocemos. Eso vino más tarde, con la unión de los Olmecas que parecen haber marcado un antes y un después, respecto a los límites del pueblo maya antiguo. Aquellos solo construían grandes montículos de tierra en los que instalaban sus tumbas; las pirámides de piedra llegaron mucho más tarde. Los Olmecas también desaparecieron como pueblo al integrarse al pueblo Maya, diluyéndose con ellos hacia el siglo III a.C. Sin embargo sus rasgos principales de cultura habían sido absorbidos y darían paso a una nueva forma de entender el mundo. Claro que esa idílica vida se vería interrumpida por alguna probable sequía de carácter catastrófico y otros tan artificiales como pudiera ser la llegada de gentes venidas de otros mundos (españoles) superiores en armamento, con una importante caballería y rodeados de una aureola de enfermedades para los que los pueblos mesoamericanos no tenían defensas naturales ni medicinas que las contrarrestasen.

El tiempo pasó inexorable. Durante el Preclásico tardío surgieron tradiciones culturales que fueron sustentadas sobre la base del legado olmeca. Los propios Mayas tomaron de ese pueblo la escritura, la numeración y todo tipo de cálculos que permitieron la grandeza posterior del pueblo maya y sus impresionantes monumentos. Aunque las pirámides más antiguas (Tikal) datan del siglo VIII a.C. se considera que la cultura Maya propiamente dicha empieza a partir del inicio de la era cristiana, cuando ya la cultura olmeca había ejercido la influencia suficiente para poder desarrollar nuevas ciudades y grandes construcciones imperecederas. De esa fecha es cuando se cree construida Teotihuacan y es a partir de entonces cuando se construyen prácticamente todas las pirámides Mayas que conocemos. De todas formas solo los gobernantes habitaban casas de piedra decoradas con figuras de estuco, ya que los miles de personas que habitaban aquellas ciudades lo hacían en casas precarias, normalmente paredes de barro y techos de hoja de palma.

No sería hasta el siglo VI cuando se construyen también los importantes caminos que les comunicaban entre si y por los que llegaban toda clase mercancías y productos del mar. Con el siglo X se pone fin a dos siglos de decadencia del pueblo Maya. Un desmedido crecimiento de la población y negativas condiciones climatológicas pueden hacer pensar en su marcha, que no en su desaparición misteriosa. De los 85.000 habitantes que tenía la ciudad de Teotihuacan en el año 650, solo quedaban 5.000 a comienzos del siglo X. La diáspora general del pueblo Maya tendría su meta en tierras bastante alejadas de sus emplazamientos originales. Con la marcha de aquellas gentes portadoras de la cultura maya vino su dispersión y acomodo en otros lejanos lugares con los que sin duda se fusionarían adoptando nuevas formas de vida. Se dice que en los actuales México, Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice hay más de seis millones de personas descendientes de aquellos antiguos Mayas. 

Quedó atrás su cultura, sus dioses y creencias. En cuanto a su famoso calendario, que realmente fue iniciado por los Olmecas, ¿qué quieren que les diga...? De gran utilidad en su tiempo, pero nada más. 
Para cuando los escasos Mayas supervivientes consiguieron integrarse con las nuevas culturas, los europeos estaban al llegar y traerían otras creencias y nuevas formas de vida que acabarían por borrar lo poco que de sus ancestros quedara en sus mentes. A la llegada de los españoles, en el siglo XV, la verdadera cultura Maya estaba desaparecida y con ella sus creencias y por supuesto sus calendarios. En cuanto a los miedos de algunas personas, sobre el anunciado fin del mundo para el 21 de Diciembre de 2012, que nadie se preocupe... Si ha de ser por causas naturales, ¡tranquilos que hay para rato!

Los Mayas nunca dijeron que esta fecha marcara el fin del mundo, sino el final de una etapa. Eso sin contar que nadie sabe lo que va a ocurrir mañana ¡y ellos tampoco!. Queda atrás la vieja manera de entender el mundo y una nueva forma de vida se abre paso. La humanidad abandona definitivamente la creencia de que el mundo y la vida se circunscribe única y exclusivamente dentro del planeta Tierra. La alienación planetaria prevista por los Mayas no indica un final, sino un idílico comienzo que todos debemos celebrar. Es pues el anuncio de la apertura de las puertas del cielo en toda la extensión de la palabra, no las del infierno. 
Se inicia pues la nueva andadura de la humanidad, aquella que abre sus expectativas hacia nuevos horizontes, primeramente planetarios y posteriormente galácticos. La humana es una raza superior que ampliará constantemente sus fronteras hacia los confines del Universo. Que nadie tema al futuro, puesto que las etapas de oscuridad están finalizando. No hay vuelta atrás. De hecho estamos ya caminando hacia la luz. La carrera espacial ha comenzado. Solo nos falta acabar con políticos y banqueros... ¡Pero eso, costará un poquito más!. Quizás en la siguiente alineación de los planetas... ¿Cuantos años habrá que esperar?.

RAFAEL FABREGAT

15 de diciembre de 2012

0873- EMBARAZO Y PARTO DE PORTUGAL.

Provincia romana de Lusitania.
Su nombre le viene de un asentamiento 
primitivo (Cale) situado en la desembocadura del río Duero y en el que posteriormente los griegos habían instalado un pequeño puerto. Durante la Segunda Guerra Púnica (finales del s.III a.C.) los romanos, en lucha contra los cartagineses, conquistaron esta zona y llamaron Portus Cale al poblado. Posteriormente, ya en la Edad Media, los visigodos llamaron Portucale a toda la comarca circundante. En los siglos VII y VIII el nombre derivaría hacia Portugale y se refería a toda la región ubicada entre el Miño y Duero. En aquellos tiempos las fronteras cambiaban de lugar rápidamente. Fue en la Segunda Guerra Púnica, en lucha contra Cartago, cuando los romanos arribaron por vez primera a la península Ibérica. Los cartagineses fueron derrotados pero los celtas que habitaban la zona no quisieron someterse al poder de Roma y lucharon por su independencia. El pueblo celtíbero de los lusitanos fue uno de los más agresivos, pero finalmente los romanos asesinaron a su jefe Viriato (+139a.C.) y ganaron la contienda.

La península Ibérica en el siglo V.
Siguieron las revueltas pero finalmente el propio Julio César llegó a Lusitania el año 60 a.C. al frente de un poderoso ejército que puso fin a la resistencia y dividió la península Ibérica en tres provincias: Bética, Tarraconense y Lusitania, aunque otros mandatarios la desmenuzarían posteriormente en otras provincias más.
En el año 409 llegaron los Pueblos germánicos, que conquistaron la península a los romanos. De todos ellos, Suevos y Visigodos fueron los que se asentaron con más duración. Los Suevos ocuparon el noroeste peninsular. Por debajo de esa línea fueron los Visigodos quienes dominaron Hispania. Sin embargo también entre ellos se desatarían las tensiones, hasta que finalmente en el año 585 el rey visigodo Leovigildo, con capital en Toledo, se anexiona el reino Suevo y domina todo el territorio peninsular hasta la llegada de los musulmanes en el año 711.

Condado Portucalense
Inicialmente la ocupación musulmana era originaria del Califato de Damasco, aunque apoyada por berberiscos norteafricanos. Su poder se extendió rápidamente conquistando en el 712 la capital visigoda y dominando claramente la situación en los dos siglos (VIII y IX) posteriores, a excepción de Asturias, donde el visigodo Don Pelayo se hizo fuerte en la cornisa cantábrica  iniciándose la Reconquista Cristiana en el 722. El año 911 el inicial Reino de Asturias se convertiría en Reino de León con Alfonso III. Años más tarde Alfonso VI cedió a su yerno Enrique de Borgoña el Condado Portucalense. De este condado, perteneciente al Reino de León pero que gozaba de gran autonomía, nacería el Reino de Portugal.
Tras la muerte de Enrique de Borgoña (1112), regentó el condado su viuda Teresa de León, que fortaleció la misión iniciada por su esposo de conseguir la independencia del condado. A tal efecto, a partir del año 1.121 Teresa de León se autodenominó reina pero la oposición de la nobleza propicia su derrota y expulsión por parte de Alfonso VII de León en 1.128.

Alfonso Henriques de Borgoña.
A fin de reforzar su autonomía y con solo quince años de edad, Teresa de León había nombrado caballero tres años antes (1125) a su hijo Alfonso Henriques. Aprovechando la expulsión de su madre, Alfonso declara el condado como principado independiente. Alfonso VII de León no admite la pérdida del condado pero, abrumado por sus luchas paralelas contra los moros, pierde en la Batalla de Ourique en la que Alfonso es apoyado por todos los jefes portugueses que tras la victoria le aclaman como rey. En pues en esta fecha (1.139) tras la batalla contra León, cuando nace oficialmente el Reino de Portugal y su primera dinastía con Alfonso I de Portugal, como rey. Reclamando la protección pontificia, Alfonso Enriques se dirige al papa Inocencio II que declara a Portugal tributario de la Santa sede. Posteriormente, mediante el Tratado de Zamora del año 1.143, el rey de León reconoce la independencia de Portugal firmando la paz entre ambos pueblos. Los años que siguen aseguran la soberanía y en lucha constante contra los moros, permiten la ampliación del territorio hacia el sur.

Juan I de Portugal.
La dinastía de la Casa de Borgoña finalizó en 1.383 con Fernando I, debido a las luchas con los Reinos de León y Castilla. Terminada la Reconquista de Portugal contra los musulmanes en el año 1.249, la independencia de Portugal estuvo en peligro debido a la crisis desatada por la sucesión de Fernando I que no teniendo hijos varones, dejaba el trono en testamento a favor de su hija Beatriz, casada con Juan I de Castilla. Reclamando Portugal para su esposa Beatriz y para sí mismo como consorte, Juan entró en territorio luso en 1.385 saliéndole al paso Juan I de Portugal, hermano del monarca fallecido y que contaba con el apoyo de la burguesía. Se desató entonces la Batalla de Aljubarrota en la que el ejército castellano fue totalmente aniquilado. Tras la victoria Juan I fue aclamado nuevo rey de Portugal y primero de la dinastía Avis. La paz definitiva fue establecida mediante el Tratado de Ayllón (Segovia) en 1.411. En la citada Batalla de Aljubarrota Juan I de Portugal tenía la alianza de los ingleses, que contribuyeron con hombres y estrategia a la victoria y usurpación del trono de Portugal. Así lo cuentan las crónicas...
"Debido a la lentitud con la que avanzaban las huestes castellanas, el ejército luso tuvo tiempo para escoger el terreno favorable donde esperar al enemigo. Dirigido por los expertos ingleses el ejército portugués, muy inferior en número, tomó posiciones en lo alto de una colina de cima plana rodeada de riachuelos y frente a la carretera por donde se esperaba al ejército castellano... 

Batalla de Aljubarrota.
La infantería y la caballería en el centro, pero rodeada por arqueros ingleses protegidos por los riachuelos. En la retaguardia las tropas de refuerzo dirigidas personalmente por Juan I de Portugal. En esta defensiva posición, las tropas portuguesas esperaron la llegada de las tropas castellanas que ignoraban lo que se les avecinaba. La vanguardia castellana llegaba al escenario de la contienda a primera hora de la tarde, bajo el sol abrasador del mes de Agosto. Al ver la posición defensiva de "los rebeldes" el rey de Castilla evitó el combate rodeando la colina por el este, a lo cual el ejército portugués invirtió su disposición dirigiéndose a la parte sur... 

Batalla de Aljubarrota.
El ejército castellano estaba cansado por la larga caminata pero no había marcha atrás y hacia las seis de la tarde se inició la batalla. Atacó Castilla con una carga de la caballería pero los arqueros ingleses, atrincherados en los flancos impidieron el avance con una lluvia de flechas que desorganizó a la caballería castellana antes de que ésta tomase contacto con la infantería portuguesa. Las bajas fueron impresionantes y ante la demora en su auxilio, los caballeros que no murieron fueron tomados prisioneros. 
Encajonado el numeroso ejército castellano en su avance, por el limitado espacio que había entre los ríos laterales, hubo de modificarse la organización de las tropas. Juan I, viendo que necesitaba a todos sus hombres, ordenó que se ejecutase a todos los prisioneros y avanzó a través de la línea abierta en el frente... 

Placa cerámica a la "Panadera de Aljubarrota".
Atrapados entre los dos flancos y la retaguardia avanzada, los castellanos lucharon desesperadamente y las bajas fueron muy numerosas en ambos bandos. A la puesta de sol, la posición castellana era indefendible y Juan I de Castilla ordenó la retirada. Sin embargo los soldados y pueblo de los alrededores que seguían el desenlace de la batalla persiguieron y mataron a los fugitivos. De aquella persecución popular surgió una tradición en torno a la batalla. Una mujer de fuerte complexión y seis dedos en cada mano llamada "la Panadera de Aljubarrota", mató con la sola fuerza de sus manos y la ayuda de su pala de hornear a siete soldados en fuga. Leyenda o realidad así quedó para la Historia, pero la masacre que siguió a esta batalla es de todo punto histórica y verídica. Los cadáveres eran tantos que el curso de los riachuelos citados en el lugar de la contienda interrumpían su curso, embalsando sus aguas". 

Para celebrar la victoria y dar gracias al auxilio divino, Juan I de Portugal mandó construir allí mismo el monasterio de Santa María de la Victoria (Monasterio de Batalla) fundando además una villa con este nombre. Quedaba reafirmado para siempre el Reino de Portugal. El monasterio fue construido a lo lardo de dos siglos y fueron siete los reyes que intervinieron en la culminación de esta obra que ha servido como panteón de diversos reyes, entre ellos su fundador Juan I. Aunque ha sufrido toda clase de saqueos y desastres, actualmente está restaurado y es uno de los monumentos principales del país. 

RAFAEL FABREGAT

13 de diciembre de 2012

0872- LA AVARICIA, PECADO CAPITAL.

Como todos sabemos, la avaricia es uno de los siete pecados capitales, ya mencionados en las primeras enseñanzas de Jesús a sus seguidores. Según Santo Tomás de Aquino, la avaricia solo es un vicio y no es un pecado en sí misma; sin embargo debe serlo porque para conseguir los fines propuestos es obligatorio caer en otros muchos pecados. 
El antónimo de la avaricia es la generosidad.
En principio los pecados capitales eran ocho pero en el siglo VI el papa Gregorio Magno revisó los trabajos anteriores y llegó a la conclusión que la tristeza es una forma de pereza, con lo cual redujo la lista de pecados capitales a siete: Lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia. Desde entonces, esta lista ha sido respetada por sus continuadores.

La avaricia es un pecado de excesos, de afán de posesión, por lo que la Iglesia lo aplica exclusivamente a la acumulación de riquezas como único fin. También dijo Santo Tomás que la avaricia era un "pecado mortal contra Dios, porque el hombre opta por los bienes temporales en detrimento de los eternos". Con la avaricia van emparejados multitud de pecados, como la deslealtad, la traición deliberada, el soborno y todos aquellos que propician el enriquecimiento personal ilícito. La avaricia es la búsqueda constante de acumulación de bienes, algunas veces por medio de engaños, manipulación de la verdad o la autoridad, cuando no por medio del robo o la violencia. Para la religión cristiana la avaricia deriva de la simonía, o sea, del comercio de lo espiritual por medio de lo material.

La simonía fue un hecho vergonzoso, practicado durante la Edad Media por la propia Iglesia Católica. Desde el siglo IX numerosos obispos y abades se integraron al sistema feudal. Los señores consideraban a iglesias y bienes como parte de su propio territorio y otorgaban parroquias e investidura episcopal. Se hizo común otorgar las parroquias a los curas por ellos elegidos, a cambio de una parte del dinero y bienes agrícolas aportados por los feligreses. Este sistema fue confirmado en el 962 cuando Otón I de Alemania obtuvo del papa Juan XII la prerrogativa de designar a los nuevos papas. El emperador Enrique IV fue el principal impulsor y beneficiario de este abuso, nombrando a incompetentes laicos como prelados. Se jugó con el miedo al infierno, se arrebataron bienes y se vendieron parcelas celestiales.

Con la llegada del siglo XI y en apenas cuarenta años (1008-1048) se celebraron hasta ocho Concilios en Inglaterra, Francia e Italia a fin de acabar con esta práctica vergonzosa. Por fin el papa Gregorio VII (1072-1085), antes monje cluniacense, impuso una importante reforma monástica y pontifical (Reforma Cluniacense y Gregoriana) que acabaría con la venta de cargos eclesiásticos durante la llamada "Querella de las Investiduras". La simonía fue también condenada en el Concilio de Letrán II del año 1.139 y muy especialmente en el Concilio de Trento (1545-1563); un concilio ecuménico llevado a cabo en 25 sesiones discontínuas que abarcaron un periodo de dieciocho años.

En el Purgatorio descrito por Dante, los penitentes están obligados a arrodillarse sobre una piedra irregular y a recitar todos los ejemplos posibles de avaricia y sus virtudes opuestas. Escalar la cima para acceder al Paraíso es el objetivo. Como se ha dicho anteriormente la virtud que impide la más elemental avaricia, es la generosidad. Ser una persona desprendida, comprensiva con las carencias de los demás, caritativa con los más desfavorecidos, es la mejor manera de demostrarle a Dios que no somos avariciosos; que nuestro afán no es acumular riquezas ni pretender llevárnoslas al otro mundo. Debemos tener claro que desnudos llegamos aquí y que también desnudos marcharemos. Debemos trabajar honradamente para dar casa y alimento a los nuestros, pero poco más es necesario en una vida tan efímera como la nuestra. 

Bien estaría pues ser más generosos y no solo en lo material. También nuestro tiempo y dedicación a escuchar al prójimo puede ser de gran alivio a sus inquietudes. Sin embargo para que esa generosidad sea total, nunca debe pedirse recompensa alguna. La generosidad bien entendida no pide reciprocidad. Se da porque uno siente la necesidad de ofrecerla, sin pedir nada a cambio. Por el contrario los éxitos de la avaricia, aún en el caso de lograrlos, nunca son dulces. La avaricia siempre trae consigo abuso y merma en el bienestar de los demás. Acumular riqueza, todos lo sabemos, siempre es a costa de que otros pierdan parte de lo que necesitan, por lo que nunca da plena felicidad. La generosidad, por el contrario, siempre es gratificante; mucho más para quien ofrece la ayuda que para quien la recibe. 

RAFAEL FABREGAT