19 de abril de 2012

0659- KISH, UNA ISLA DIFERENTE.

Extraño encabezar la descripción de una isla, con la fotografía de un restaurante, pero así son las cosas en el día de hoy...
Kish es una isla situada en el Golfo Pérsico perteneciente a Irán. Una zona de libre comercio que la convierte en paraíso fiscal de los compradores compulsivos y muy especialmente de los inversores que buscan la manera de escapar de la fiscalización de sus países. En sus poco más de 90 Km2. y 20.000 habitantes censados, hoteles, centros comerciales, tiendas y atracciones turísticas de todo tipo se dan cita en lugar tan especial, a fin de dar cálida respuesta a los casi dos millones de visitantes que acuden allí cada año, principalmente para depositar su dinero y también para disfrutar de todo lo demás. Como es fácil suponer, lo demás son los hoteles más exclusivos y restaurantes repletos de exquisitos manjares.

A todo lo anterior hay que señalar que Kish es un lugar paradisiaco. Un conjunto de islas semi-ecuatoriales de clima tropical seco y cálido en invierno y caliente y húmedo en verano. La pluviosidad apenas llega a los 150 mm. anuales y la temperatura media ronda los 26ºC. La isla está situada a 19 Km. del continente iraní y consta de un número elevado de islas menores, mayormente deshabitadas. A su alrededor, impresionantes arrecifes coralinos hacen las delicias de los amantes de la pesca submarina y del buceo. Carece de montañas y justamente el aeropuerto internacional está construido a 40 metros sobre el nivel del mar, en la zona más elevada de la isla.

Estrechamente unida al Imperio Persa (500-325 a.C.) fue posteriormente conquistada por Nearco, oficial cretense a las órdenes de Alejandro Magno cuya misión era explorar el mar de Omán y Golfo Pérsico. Los escritos más antiguos que se conocen sobre la isla de Arakata (Kish) son justamente los que este oficial dirigió a Alejandro Magno, informándole sobre las particularidades de la misma.
A su regreso de uno de los viajes a China (1.295) Marco Polo contó haber sido recibido por la Corte Imperial y, ante un cortés comentario hecho sobre la belleza de las perlas que la emperatriz llevaba puestas, le dijeron que eran de la isla persa de Kish.
Otra curiosidad de la isla son los más de 15 Km. de túneles excavados en el subsuelo hace más de 2.000 años. Toda una ciudad subterránea recientemente descubierta que, a 20 metros de profundidad, tenía como objeto recoger y almacenar la escasa agua de lluvia.

En la década de 1.970 el último monarca persa de la dinastía Pahlavi, Sah Mohammad Reza Pahlevi, hizo de la isla de Kish un centro de turismo de lujo para la élite internacional. A tal efecto y entre otras excentricidades construyó un aeropuerto capaz de albergar al Concord, así como un Gran Casino hoy convertido en el Hotel Internacional Shayan. Destronado en la revolución iraní del 11 de Febrero de 1.979, fue exilado junto a su tercera esposa la emperatriz Farah Diva y toda su familia que se trasladaron a diferentes países. El punto y final del último Sah de Persia (Reza Pahlevi) fue Egipto, donde murió de cáncer el 27 de Julio de 1.980. Como se ha dicho antes, tras la revolución iraní la isla de Kish fué convertida en un espectacular "Centro Comercial".


Desde la década de 1.990 los gobernantes iraníes se propusieron competir por la supremacía turística de la zona y muy especialmente con los complejos de Dubai y Doha, la capital de Qatar. Para conseguir sus objetivos, en la isla de Kish las leyes de la república islámica de Irán se relajan más que en el continente, lo que ha favorecido la llegada del turismo y comercio internacional. Sin embargo una barrera sigue vetando la llegada de occidentales y es que, al igual que en el resto del país, siguen prohibidas las bebidas con alcohol. No quiere esto decir que, en lugares discretos, no puedan encontrarse licores de las mejores marcas internacionales...

EL ÚLTIMO CONDILL

0658- IMAGEN DEPLORABLE DEL REY.

REEDICIÓN.
En primer lugar quien escribe debe aclarar que, aunque no es en absoluto republicano, tampoco es defensor ni mucho menos de la monarquía. Demasiadas veces tengo dicho que lo de las monarquías es algo obsoleto y un gasto innecesario que se podría muy bien dedicar a cosas más importantes. Sin embargo, son tantos los gastos que deberían eliminarse (y tan gravosos) que uno más, económicamente, ni siquiera se nota. A pesar de no ser un defensor de la monarquía, debemos reconocer que, a nivel institucional y mundial, ésta tiene un peso que tampoco debemos despreciar y es en esos momentos cuando esa institución justifica y muy bien el sueldo que cobra.

Si yo, en lugar de ser un don nadie, fuera consejero del rey, las disculpas que éste ha pedido a su salida del hospital con respecto a su viaje de cacería a Botswana, no se las hubiera aconsejado. ¡Cuan baja está la confianza de esa monarquía y que lamentable su disculpa, prometiendo -cual niño malo- que no volverá a suceder...!

Los españoles no somos tontos y sabemos perfectamente que, al margen de lo que personalmente le pueda gustar o no la cacería de elefantes o de perdices (porque todos los animales tienen el mismo derecho a la vida) el rey tiene invitaciones y compromisos que, de forma más o menos directa, fomentan las relaciones comerciales del país y por lo tanto el interés de todos los españoles.

el rey, cuando lleva a cabo una cacería, una comida, o un viaje de negocios que los malintecionados solo ven desde la perspectiva del disfrute personal, está trabajando por y para el país y eso lo sabe perfectamente hasta el republicano más contrario a la figura monárquica. Lo que ocurre es que, en este país de pandereta y de ideólogos que no buscan más que el propio beneficio, hay que justificar el sueldo que se cobra a cambio de tirar pedradas sin ton ni son, al solo efecto de que los demás vean que estás cumpliendo tu función. Mucho más cuando esa función, en absoluto productiva, se basa únicamente en desprestigiar a los demás, se trate de instituciones o partidos contrarios a esa corriente ideológica por la que estás cobrando un sueldo.


El rey tiene que estar muy por encima de las opiniones contrarias de cuatro desalmados, incapaces de comprender el interés que puede tener la institución para todos los españoles. Que nadie dude que aquellos cuyo trabajo es el de tirar pedradas a todo, no están faltos de inteligencia. Saben perfectamente hacia donde van, contra quien van y cuales son sus objetivos. ¡Quítate tú para ponerme yo!. Que nadie dude tampoco que dichos objetivos no suelen ser especialmente interesantes para el resto de los españoles, sino tan solo para ellos. Basta ya de comedias y que cada cual siga su camino que, entre las gentes de bien, tan solo es el del trabajo y bienestar común. Lo demás no interesa a nadie.


Ya para finalizar, reiterar una vez más que la figura de un rey débil no es la que España necesita y si el que tenemos está viejo y cansado, bien haría en dejarle las riendas a su hijo que, se supone, solo por el hecho de ser joven y con la preparación suficiente, podría sin duda devolver la fuerza y la vitalidad que la institución necesita. Puede, repito, que la monarquía esté obsoleta para los tiempos actuales y que represente un gasto por tanto innecesario, pero lo que si está claro es que, si la hay, debe ser fuerte y pasar por tanto de las opiniones de esos cuatro folloneros de turno, cuentistas que solo viven de lanzar piedras a los demás. Charlatanes improductivos que también viven de la palabra, como aquellos a los que quieren eliminar. Justicia toda, libertad también, pero cuentistas ninguno. Esos charlatanes son los zánganos que verdaderamente sobran en España...


RAFAEL FABREGAT

18 de abril de 2012

0657- LA CIUDADELA DE ALEPO.

Alepo, con vestigios del 3.000 a.C. es el gigante de piedra que se disputa con Damasco el ser la ciudad más antigua del mundo. Dominando un cerro en forma de cono, allanado por la mano del hombre y convertido en una suave pendiente empedrada, la ciudadela de Alepo es seguramente la más impresionante de todo el Oriente Próximo. No es fácil describir toda la historia y la grandeza que se reune entre los muros de una sola ciudad. Arriba, coronando el cerro, la primitiva ciudad amurallada. Un impresionante y profundo foso rodea sus históricos muros, moles que solo puede ser salvadas a través de un largo puente construido sobre resistentes arcos. Desde el exterior el viajero toma clara conciencia del por qué los cruzados fracasaron repetidamente en sus intentos de conquistar la ciudad.


También fuera de esos muros sigue la historia y la grandiosidad de la que dice ser primera ciudad construida en el planeta, en punto estratégico a mitad de la ruta comercial que une el Eúfrates con el Medieterráneo.

Aunque Alepo estaba ya en el mismo lugar desde muchísimos siglos atrás, son los Hiitas quienes nos dan su primera noticia de ello hacia el 1.800 a.C. Posteriormente son los Amoritas quienes establecen en Alepo su capital (1.600 a.C.) para posteriormente volver a ser dominada la zona por los Hiitas. Después Asirios, más tarde Persas... A pesar de su afán batallador, o quizás justamente por eso, ya se sabe lo frágiles que eran antiguamente los dominios territoriales. En el 333 a.C. la conquistaron los Griegos, en el 64 a.C. pasó a formar parte del Imperio Romano y después del Bizantino. La dominaron los Arabes en el 637 y en el 1.098 la asediaron los Cruzados, aunque sin conquistarla. Saladino, Mongoles, Imperio Otomano... Finalmente pasó a Turquía a la recuperación de Antioquía (1.938). En 100 volúmenes no cabe la historia de tan antigua ciudad.

Siete puertas dan entrada franca a comerciantes y viajeros, que buscan entre sus paredes cobijo y forma de ganarse el sustento desde milenios. Hoy, además, están los ávidos buscadores de aventura imaginaria. Los llamados turistas culturales, gentes capaces de cerrar los ojos y ver deambular por las estrechas callejuelas a las gentes creadoras de tan bellos e históricos espacios. Sin la imaginación, ningún viaje de estas características merecería la pena. Ver el decorado no es suficiente. Al curioso de la Historia, le hacen falta también los personajes que sitúa de forma imaginaria en su contexto original. Cuando una persona es incapaz de situar en su mente la presencia de aquellas gentes, entre los muros o ruinas que está visitando, difícilmente puede desarrollar y comprender el interés que para otros despierta la visión de aquello que desde su punto de vista no son más que simples piedras, más o menos labradas. Una simple pared de piedra seca, separadora de bancales en terraza, es suficiente para hacer pensar en aquel sufrido labrador que con gran esfuerzo por su parte lucharía por añadir unos metros cuadrados a su propiedad, con los que alimentar algo mejor a su familia.



La ántigua ciudadela de Alepo está actualmente en restauración y solo es posible visitarla por cuenta y riesgo del viajero. Sirios y alemanes están trabajando a marchas forzadas para convertir tan histórico lugar en uno de los destinos culturales más importantes de Oriente Medio. Mezquitas y frescos patios rodeados de pinos centenarios, junto a baños y galerías donde, desde miles de años atrás, se ha disfrutado de una seguridad que escasas fortalezas podían ofrecer. Y allí también, como no, el palacio del Sultán y su sala del trono, sus baños privados, todo decorado con lujosos candelabros y maravillosos mosaicos que quedan salvaguardados por impresionantes rejas que miran al horizonte.


Muchas son las puertas (7) de la ciudadela -cuando ya estás dentro- pero una sola por la que se puede entrar. No en vano fueron tantos los ejércitos rechazados. De todas formas, por si en el último instante algo pudiera fallar, no falta tampoco un salida subterránea secreta, por la que se desciente el cerro y cuya boca de salida está camuflada entre riscos a considerable distancia, tras el posible enemigo.

Aquellas primitivas gentes no tenían los adelantos técnicos de hoy, pero si tenían igual o superior sabiduría, la que se adquiere con el peligro permanente frente a la puerta de tu casa...

RAFAEL FABREGAT

17 de abril de 2012

0656- LLORAMOS POR TÍ, ARGENTINA.

Ya sabemos que ese no es el título correcto de la canción con la que tantas veces nos ha deleitado Paloma San Basilio, pero sí la realidad de un país gobernado por una descerebrada que desconoce donde está el bien y el mal de las cosas. Es una pena que, después de tantos años de miseria y "corralitos", el pueblo argentino haya vuelto a equivocarse eligiendo como pastor del rebaño a una insensata, de actuaciones tan nefastas para el orden mundial y por consiguiente para el propio destino de la nación Argentina. Una señora que usa y abusa del poder que el pueblo argentino le ha otorgado para hacer y deshacer a su antojo, de lo suyo y de lo de los demás. Con tales ideas y especialmente con sus actuaciones, la tal Cristina Fernández expolia al inversor extranjero y mata a la gallina de los huevos de oro, demostrando las directrices de un gobierno opresivo y autoritario.

A perro flaco, todo son pulgas, pero no se puede morder a quien te da de comer y eso es lo que está haciendo la señora (Fernández) de armas tomar. A ver ahora quien es la compañía que se atreve a invertir en un país que pasado mañana, cuando hayas llevado a cabo la inversión, puede echarte a la calle. Su actuación deja claro que, mientras esta persona ostente el poder, las inversiones en ese país están tan aseguradas como lo puede estar un paquete de golosinas en puerta de colegio... Exactamente lo mismo. Ahora para más burla hacia nuestra nación, que siempre se ha considerado hermana de sangre de Argentina, les dice a los inversores norteamericanos -que mediante fondos de inversión manejan el 17% de REPSOL YPF- que no se preocupen que ellos no van a perder ni un solo dólar. Para España, como no hay temor tampoco hay respeto, pero sí para Estados Unidos.

¡Justicia...! ¿Donde está la justicia?. Si Estados Unidos fuera como debería de ser
-que tampoco- le diría a esta "elementa" que ante la justicia todos somos iguales y a todos debe medirse con el mismo rasero. Se trata pues de que hay cosas que no se pueden hacer. Luchar para que acuda el inversionista a tu país y después echarlo a patadas, no cree nadie que sea la forma de hacer las cosas. Y con el descaro añadido de airear el asunto de forma descarada para devaluar las acciones y así poder adquirirlas de manera, más o menos legal, a la cuarta parte de su valor. El resto de países no deberían permitir que pudieran suceder esta clase de cosas, callando cuando el problema ocurre en casa ajena.

Si vamos juntos (globalización) tiene que ser para todo y si las cartas están marcadas no queremos jugar. Si ante actuaciones como la llevada a cabo por parte de la tal Fernández, el capital extranjero abandonara a quien provoca el conflicto, ninguno de ellos se produciría. Es el juego de "a ti te jodo porque eres débil y a ti te respeto porque eres fuerte", una jugada que se resume con la palabra ABUSO.
Si esa era la mejor opción que tenía el pueblo argentino a la hora de votar a su presidente, mal estaban de candidatos, y si ese proceder es el que quiere el pueblo argentino, allá ellos. El tiempo dará o quitará razón pero, tal como reza el refranero español, quien mal anda mal acaba.

Los inversores, aunque actúan lógicamente por interés propio, aportan riqueza al país en el que invierten y siempre son bien recibidos. Ese es al menos el sentir general. Claro que, en países retrógrados, la inversión corre el riesgo de perderse y eso es lo que le ha ocurrido en esta ocasión a la compañía REPSOL YPF.
Las consecuencias de todo esto se verán a corto plazo. Lo que si está claro es que, de no verse, los inversores se lo pensarán dos veces antes de colocar un solo céntimo en según que países. Está claro que inversiones extranjeras las necesitamos todos y por lo tanto, aparte de la ilegalidad cometida, no creemos que esta decisión de privatización sea tampoco la más adecuada para los intereses del pueblo argentino que queda marcado como lugar peligroso en el que depositar intereses.

Forges nos ilustra en estos procederes.
¿En qué mente cabe, expropiar a tus inversores privatizando lo que tanto esfuerzo ha costado crear?. El mundo entero está convencido de la honradez del pueblo argentino y no se explica el por qué de su voto a favor de quien practica tales maniobras. Y si estábamos equivocados y están conformes con esta clase de atracos, tendremos que pensar que tienen bien merecido cuanto pueda ocurrirles. Pan para hoy y hambre para mañana. Ningún país del mundo, sea cual sea su potencia económica, está en condiciones de desdeñar la inversión extranjera. Ninguno. Y cuando ese desprecio viene de la mano de un país en crisis como Argentina, para el que todos los apoyos son pocos, una actuación como la de expropiar a uno de sus principales inversores deja de ser un fallo garrafal, para convertirse en descarado saqueo y de una inconsciencia indescriptible.

Claro que esto no ha ocurrido porque sí. Mientras el carro iba rodando nadie molestó a Repsol, pero el "problema" es que acaban de encontrar una bolsa petrolífera descomunal y lejos de agradecer los esfuerzos técnicos y financieros de la compañía, las autoridades argentinas han decidido quedárselo todo para ellos. Mientras cavas nadie dice nada, pero si sacas agua todos acuden. Esas son las formas que tiene la Fernández. Sin embargo hay que decir en su defensa que ella no ha engañado a nadie. Ya en 1.991 se manifestó a favor de la transferencia del dominio petrolífero y por lo tanto de la privatización de YPF, pero aquello no prosperó porque, en aquellos momentos el interés no era tanto.

Bien estaría que a ella le pagaran con la misma moneda y cuando la nación tenga los problemas resueltos, que la echen a la calle. En las últimas elecciones el pueblo argentino le renovó su apoyo con más del 53% de los votos. Tiene pues lo que quiere y nada de lo que pueda ocurrir es ajeno a su responsabilidad. Se trata simplemente de que, visto desde fuera, no creemos que atacar a los inversores extranjeros sea lo correcto y mucho menos la mejor opción para un país en desarrollo.

EL ÚLTIMO CONDILL

16 de abril de 2012

0655- LACRA DEL TURISMO SANITARIO.

REEDICIÓN.
Cansados estamos de que se nos rían en la cara algunos emigrantes, que holgazanean de la mañana a la noche en los bares. 
Una semana tras otra, los meses y los años van pasando sin dar golpe, con la cerveza en la mano y burlándose de todos nosotros, o haciendo fechorías que no tienen penalización alguna por culpa de unas leyes permisivas con la delincuencia de baja entidad, que al final resulta que no es tan baja.
Los que algún día trabajaron y los que no lo hicieron nunca. 
Ahí están día tras día en las terrazas de los bares, fumando, bebiendo y jugando al dominó. 
Riéndose de nuestra imbecilidad y sin querer volverse a su tierra. ¿Para qué, si aquí ganan más sin hacer nada que allí trabajando?. 
Eso ellos, porque ellas están en los servicios sociales de los Ayuntamientos a ver qué se puede sacar, o en la consulta médica simulando problemas de salud que no tienen, para conseguir medicinas para toda esa numerosa familia que ni siquiera está afiliada a la Seguridad Social, incluso para mandarla a sus países de origen para familiares o amigos.

Aunque la exposición pueda parecer dura, quien la hace ve bien que aquellos que en su día trabajaron tengan la protección por desempleo que sin duda merecen. 
Sin embargo todos sabemos que desgraciadamente, la economía española está muy mal en este momento y no estamos para mantener a nadie, mucho menos de por vida. 
Lo de robar cobre tampoco es la solución. Sean pues de donde sean, cuando el plazo de prestación por desempleo finaliza, lo que corresponde es encontrar nuevo trabajo o marcharse a su tierra y no quedarse zanganeando por aquí con pagas de auxilio social de duración indefinida que nos están arruinando a todos. 
Aquí hubo un gobierno que regalaba el dinero para perpetuarse en el poder y porque quienes lo daban no lo cogían de su cuenta corriente. Para más inri, cuando éste se acabó, buscaron créditos para seguir regalándolo porque tampoco de sus cuentas pagaban los intereses que dichos préstamos generaban.

Como es natural, al final uno se acostumbra a vivir sin trabajar y claro, nos toman por "el pito del sereno" pidiendo (como derecho) lo que un día se les dio por altruismo ajeno al bolsillo del pagador.
Como es lógico, eso de vivir sin trabajar no puede durar toda la vida y cuando "la gallina de los huevos de oro" se muere, salimos a la calle reivindicando nuestro derecho a que sigan regalándonos el dinero. 
Esperpéntico pero natural. Claro que estas cosas solo suceden en España, tierra habitada por todo lo mejorcito de los países que nos invadieron durante milenios.
Aquellas pagas continuamente renovadas, llovidas del cielo y que se hacían con dinero ajeno, tendrán que acabar algún día. Pero desesperación ninguna. Las pagas a tíos hechos y derechos, jóvenes y fuertes como un toro... 
一¡Son un derecho y si las quitan saldremos a la calle...! 一dicen ellos.

En fin, los que tanto luchan por mandar ya verán lo que hacen con esto y con otras muchas cosas. Lo que está claro es que somos el hazmerreir de Europa y del mundo. Se ríen y con razón porque esta lacra de las pagas a los "listos", con ser grave se convierte en una nimiedad en comparación con los miles de millones que, año tras año, pagamos los desgraciados españoles para que los ricos europeos se operen aquí a nuestra costa. ¡Eso si que es fuerte!.
Más ricos que nosotros y pudiendo por tanto atender sus problemas sanitarios en el país de origen, vienen al nuestro no porque en España haya mejores médicos y mejores hospitales -que también- sino porque son gratuitos para todos los extranjeros que nos visitan. 
Para mayor burla, a la menor necesidad quirúrgica, son las autoridades de esos mismos países los que aconsejan a sus súbditos que se vengan a esta (tierra de tontos) donde cualquier "retoque", que en su tierra cuesta un potosí, aquí la tendrán totalmente gratuita.

Simplemente empadronándose ya tienen derecho a todo. ¡Y los españoles, peor cada día que pasa!. 
Se considera que el 30% del turismo que llega a nuestro país es de conveniencia, turistas que vienen porque económicamente les conviene... 
Unos a operarse, otros a emborracharse y a irse de putas, otros a disfrutar -como ricos- de unas pensiones que en su país apenas les permitirían comer. Son tantos que algunos, incluso gobiernan los pueblos españoles en los que habitan.
Por si el gobierno anterior no había fallado en bastantes aspectos resulta que, en uno de esos momentos de "lucidez" política, se les ocurrió un decreto (240/2007) que, eludía las medidas especificadas en el artículo 7 de la directiva 2004/38 por las que, para evitar abusos al sistema, solo se garantizaba la asistencia sanitaria a los extranjeros que trabajaran en el país de acogida.

Dicho artículo dejaba bien claro que, para otros colectivos, la asistencia sanitaria tendría que ser abonada por el usuario o compañia aseguradora del mismo. 
El motivo de dicha especificación era justamente evitar el "turismo sanitario", una lacra que está acabando con nuestro sistema.
El fraude fue propiciado por el partido en ese momento en el poder (PSOE) y por lo tanto disfruta de total legalidad, permitiendo que todos los extranjeros sean atendidos gratuitamente por nuestra Seguridad Social, mientras los españoles sufren recortes y retrasos. 
La "jugada" se basa en empadronarse en España y sacarte la tarjeta sanitaria española, o una tarjeta europea a la que posteriormente se le factura el coste a nuestro país.

Lógicamente conocedores del fallo de nuestro Sistema Sanitario, los propios países de origen aleccionan a sus súbditos en la conveniencia de que se empadronen en España a sabiendas del intolerable desequilibrio que causan estas operaciones fraudulentas. 
El abuso que hacen estos "turistas" es exagerado e intolerable, puesto que su visita a España no tiene otro objetivo que el de esquilmar más si cabe la mísera economía española. 
Hora es pues de que se tomen medidas sobre el asunto. Antes de implantar el copago recortando derechos a los españoles, mejor harían quienes mandan en no regalar esos servicios a los extranjeros que no colaboran en su financiación.
Cada mochuelo que marche a su olivo...

RAFAEL FABREGAT

13 de abril de 2012

0654- EL TRIBUTO DEL HALCÓN MALTÉS.

El Halcón Maltés
no solo es una excelente novela negra y policiaca, sin duda la más famosa del escritor Dashiell Hammet, sino también el título de las tres películas que la han inmortalizado en el celuloide. La primera de ellas en 1.931, la segunda en 1.936 y la tercera y más famosa fue la realizada por el director John Huston, estrenada en 1.941 y protagonizada por los famosos actores Humphrey Bogart, Mary Astor y Peter Lorre. Sin embargo hay una curiosidad histórica con este título, que nada tiene que ver con la literatura ni con el cine y que motiva esta entrada.

El Halcón Maltés es también un Tributo. Atípico pero así son, a veces, las cosas de la Historia. El Tributo del Halcón Maltés fue el impuesto simbólico que el emperador español, Carlos I de España y V de Alemania, consignó a los Caballeros de la Orden de Malta a cambio de la cesión de soberanía de dicha isla mediterránea. Pero vayamos a la Historia...
Nacida en el marco de Las Cruzadas, la Orden de Malta es una orden religiosa católica nacida en Jerusalén en el siglo XI. 

Más conocida por su actividad militar que por la hospitalaria, luchó contra los ejércitos musulmanes y contra los turcos. Sus orígenes se remontan al año 1.084, cuando mercaderes de Amalfi decidieron fundar un hospital para peregrinos en esta ciudad israelita. El proyecto inicial de construcción, aprobado por el gobierno del Califa Husyafer, se desarrolló junto a la iglesia del Santo Sepulcro y fue consagrado a San Juan Bautista. Posteriormente, su primera sede militar fue el Crac de los Caballeros, fortaleza construida por el emir de Alepo y que fue conquistada por Raimundo IV de Tolosa en el año 1.099 durante la Primera Cruzada. El emir fue apresado y la fortaleza abandonada durante años, hasta que en 1.142 el conde de Trípoli cedió el castillo a la Orden de Malta.

Estando España en todos "los fregados" de la época, el 23 de Marzo del año 1.530, ocho años después de su salida de Rodas, el emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, con el beneplácito del Papa Clemente VII, cedió a la citada Orden las islas de Malta, Gozo y Comino, así como la ciudad de Trípoli que había sido conquistada diez años antes (1.510) por españoles castellanos al mando de Pedro Navarro, conde de Oliveto. 
La generosidad del monarca español no era tanta puesto que con esta donación perseguía, sin riesgo para sus ejércitos, la protección del mediterráneo occidental de los ataques otomanos; al tiempo que la Orden comprometía también su neutralidad en el caso de enfrentamiento entre naciones cristianas. 
Una jugada que sin duda le avalaba como excelente estratega. 
Lástima que, en aquellos tiempos, todo fuera tan frágil. Pero vayamos al asunto...
A pesar de todos los beneficios que indirectamente le aportaba su donación, Carlos I pidió también un pago simbólico por la cesión que realizaba:

En calidad de rey de las Dos Sicilias, Don Carlos impone que la Orden reconozca poseer las tierras cedidas, como vasallos del César y de sus sucesores, así como un tributo perpétuo: un halcón maltés.

Conformes las partes el emperador firma la cesión en Castello Franco, a cambio de recibir todos los años, por la fiesta de Todos los Santos, un halcón maltés adiestrado para la caza. Durante todo el siglo XVI, el halcón fue entregado al virrey de Sicilia y en los siglos posteriores fue llevado a la Corte del rey de España. Desde aquel primer año de 1.530 los Caballeros de la Orden de Malta cumplieron siempre con su obligación hasta el año 1.798, cuando las tropas de Napoleón les expulsaron de ese enclave.
Tras decenas de cambios de nombre y emplazamiento, la Orden tiene actualmente la denominación de Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Rodas y Malta y su sede en la Vía dei Condotti, en Roma (Italia). Desde el año 2.005 el Real Gremio de Halconeros de España recuperó esta tradición haciendo entrega a su majestad Don Juan Carlos I de un ejemplar de esta ave de presa tan apreciada en el mundo de la cetrería. Cosas de la Historia...

RAFAEL FABREGAT