¿Puede una simple roca, aparentemente no muy grande, ser una iglesia y hasta incluso un cementerio?. ¡Vaya que sí!. No solo puede serlo, sino que lo es. Se trata de la iglesia rupestre de San Vicente, situada en la localidad de Cervera de Pisuerga, provincia de Palencia (España) también llamada "Cueva de los Moros".
Se trata de una estructura creada a base de vaciar un afloramiento rocoso hasta lograr el espacio suficiente para construir en su interior un pequeño templo con su necrópolis exterior. Un simple eremitorio de época medieval de algo más de siete metros de longitud. Frente al mismo dos grandes aberturas, siendo la de la derecha el único punto de acceso al interior, por medio de burdos escalones labrados en la piedra a fin de penetrar a la parte más baja del recinto.
La abertura de la izquierda es la que acogió la cabecera del templo y cuya estructura de cierre ha desaparecido puesto que al parecer era de mampostería. A pesar de las dificultades por asegurar la fecha de su construcción, se estima que se trata de una iglesia hispano-visigoda del siglo IX, construida por cristianos en los primeros tiempos de la invasión morisca. Como se ve en la primera fotografía, delante del eremitorio existen múltiples tumbas antropomorfas excavadas en la roca y orientadas con la cabeza a oriente y los pies al este. Al interior de la estructura se ve la existencia de dos volúmenes rebajados en pendiente. La entrada de acceso y la cabecera, así como la burda escalera y otras zonas litúrgicas. A la derecha se excavaron sendos arcosolios para tumbas, mientras que el lado sur se horadó para aumentar la luminosidad del recinto.
Al fondo del eremitorio, en su lado norte, hay una cavidad de menor altura, cuya función se ha atribuido a sacristía, aunque también es posible que fuera una pequeña celdilla para el eremita. Sea como sea, el conjunto es un interesante monumento medieval muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Sin duda esto viene a confirmarnos las persecuciones que los cristianos llegaron a sufrir en los tiempos de la invasión musulmana. Perdidas en el paisaje montañés, estas estructuras pasaron desapercibidas para el invasor islámico, desconocedor del terreno, y permitieron a los cristianos mantener la fe en Jesucristo. Como nos cuenta la Historia fueron muchas las zonas del norte peninsular que no llegaron a ocuparse de forma permanente y muchas estructuras de este tipo pudieron camuflarse en el paisaje, escapando a la presión islámica.
RAFAEL FABREGAT
CURIOSIDADES QUE NOS RODEAN - Creador Digital - 3.590 artículos - 2.329 seguidores.
8 de julio de 2020
7 de julio de 2020
2991- HISTORIA DEL PAPEL HIGIÉNICO.
Pues bien. El invento del papel higiénico no es tan moderno como se pensaba. Las sociedades occidentales lo dan por inventado en el siglo XIX por Joseph Gayetti, que lo introdujo en 1857 y se vendió como "papel medicinal" hasta la década de 1920. Eran hojas sueltas, con la marca de agua y nombre del inventor, en paquetes de 100 unidades que llevaban aloe-vera como lubricante, siendo recomendado especialmente para las hemorroides. Su anuncio comercial lo presentaba como una absoluta necesidad para las gentes de la época, al tiempo que advertía de la toxicidad de usar papel de periódicos en las partes íntimas del cuerpo. Así y todo el invento no obtuvo el éxito esperado, puesto que el público no veía la necesidad de pagar por algo que se podía obtener gratis. Estas últimas semanas, en Australia, ante la escasez de papel higiénico por el Covid-19, un diario local ha incluido una edición especial con páginas interiores extra que pueden utilizarse cómodamente para el baño.
Pero bueno, a lo que íbamos... El mayor impulso de introducción del papel higiénico en la sociedad, lo dieron los hermanos Clarence e Irvin Scott en 1890 que inventaron el suministro del papel higiénico en rollos, un formato que resultó definitivo.
Los primeros clientes asíduos fueron hospitales y hoteles, aunque la sociedad seguía resistiéndose a gastar dinero en tal elemento.
Para no identificar el invento con el hecho de ir al baño, los Hnos. Scott no imprimieron su nombre en las hojas y lo llamaron "Charmín", siendo su imagen una bella joven que lo asociaba a la suavidad y a la intimidad de su uso. Su éxito fue tan contundente que logró sobrevivir a la Gran Depresión de 1929. Más tarde la joven sería sustituida por la imagen de un bebé, un perrito o un osito. Lo de las "toallitas húmedas" también ha llegado a nuestros días aunque, su textura de resistencia especial, a obligado a recomendar que no se tiren al alcantarillado.
Volviendo al asunto de la antigüedad del invento, cabe decir que en China se da por inventado en el siglo II a.C. de la mano de un tal Cai Lun, que incluso lo decoraba. De todas formas existen escritos del siglo VI a.C. que mencionan su uso. En el año 589 a.C. el oficial académico Yan Zhitui (531-591 a.C.) escribió lo siguiente: "...el papel sobre el que están escritas anotaciones o comentarios sobre los Cinco Clásicos así como sus dichos, me cuidaré mucho de emplearlo en propósitos del cuarto de baño"...
También hay constancia de que a comienzos de la Dinastía Yuan (siglo XIV) en la ciudad china de Zhejiang había una producción anual de papel higiénico de 10 millones de envases de entre 1000 y 10.000 hojas cada uno. En el año 1393 (Dinastía Ming) solo para el uso de la Corte Imperial de Pekin se consumieron 720.000 hojas y otras 15.000 extra-suaves y perfumadas exclusivamente para el emperador Hongwu y su familia.
La gente corriente... Con lo que encontraban a mano: piedras, musgo, paja, hojas de plantas, etc., según las condiciones climáticas y la situación del país. Como ya he mencionado en otras ocasiones, en Roma y sus territorios se usaban palos con una esponja amarrada en la punta de un palo, que se limpiaba después de su uso en un reguerillo de agua que pasaba por delante de los pies de quienes usaban los baños públicos, o en un balde agua, con lo cual el palo con la esponja pasaba de mano en mano las 24 horas del día. A partir del siglo XVIII lo común, al menos en las ciudades, era el empleo del papel de periódico con lo cual ningún ejemplar se tiraba a la basura, pues todos ellos acababan su vida útil en el trasero de los lectores. En la actualidad (siglo XXI) Suecia es el país del mundo que más papel higiénico consume, con una media de 22 Kg. por persona y año.
El cálculo de consumo en la población mundial es de 4 Kg. por persona y años de media. Las ventajas del papel actual es que el contacto con el agua provoca su desintegración, evitando obstrucciones en el interior de las viviendas y en el alcantarillado exterior. En algunos casos se utilizan cubos especiales que, situados junto al inodoro, sirven para depositar el papel utilizado. Sin embargo dicha medida es poco higiénica e innecesaria, salvo en lugares con alcantarillados problemáticos. El papel actual se confecciona en distintas calidades, aunque podemos resumirlas en dos: el fabricado con materiales reciclados, o el de pulpa virgen de árboles para este uso. Cada día se talan 270.000 árboles para este fin. Algunos incluyen fragancias sintetizadas químicamente, lo cual no suele estar aconsejado puesto que puede llevar a contraer ciertas alergias. Pero, en fin, allá cada cual...
RAFAEL FABREGAT
Pero bueno, a lo que íbamos... El mayor impulso de introducción del papel higiénico en la sociedad, lo dieron los hermanos Clarence e Irvin Scott en 1890 que inventaron el suministro del papel higiénico en rollos, un formato que resultó definitivo.
Los primeros clientes asíduos fueron hospitales y hoteles, aunque la sociedad seguía resistiéndose a gastar dinero en tal elemento.
Para no identificar el invento con el hecho de ir al baño, los Hnos. Scott no imprimieron su nombre en las hojas y lo llamaron "Charmín", siendo su imagen una bella joven que lo asociaba a la suavidad y a la intimidad de su uso. Su éxito fue tan contundente que logró sobrevivir a la Gran Depresión de 1929. Más tarde la joven sería sustituida por la imagen de un bebé, un perrito o un osito. Lo de las "toallitas húmedas" también ha llegado a nuestros días aunque, su textura de resistencia especial, a obligado a recomendar que no se tiren al alcantarillado.
Volviendo al asunto de la antigüedad del invento, cabe decir que en China se da por inventado en el siglo II a.C. de la mano de un tal Cai Lun, que incluso lo decoraba. De todas formas existen escritos del siglo VI a.C. que mencionan su uso. En el año 589 a.C. el oficial académico Yan Zhitui (531-591 a.C.) escribió lo siguiente: "...el papel sobre el que están escritas anotaciones o comentarios sobre los Cinco Clásicos así como sus dichos, me cuidaré mucho de emplearlo en propósitos del cuarto de baño"...También hay constancia de que a comienzos de la Dinastía Yuan (siglo XIV) en la ciudad china de Zhejiang había una producción anual de papel higiénico de 10 millones de envases de entre 1000 y 10.000 hojas cada uno. En el año 1393 (Dinastía Ming) solo para el uso de la Corte Imperial de Pekin se consumieron 720.000 hojas y otras 15.000 extra-suaves y perfumadas exclusivamente para el emperador Hongwu y su familia.
La gente corriente... Con lo que encontraban a mano: piedras, musgo, paja, hojas de plantas, etc., según las condiciones climáticas y la situación del país. Como ya he mencionado en otras ocasiones, en Roma y sus territorios se usaban palos con una esponja amarrada en la punta de un palo, que se limpiaba después de su uso en un reguerillo de agua que pasaba por delante de los pies de quienes usaban los baños públicos, o en un balde agua, con lo cual el palo con la esponja pasaba de mano en mano las 24 horas del día. A partir del siglo XVIII lo común, al menos en las ciudades, era el empleo del papel de periódico con lo cual ningún ejemplar se tiraba a la basura, pues todos ellos acababan su vida útil en el trasero de los lectores. En la actualidad (siglo XXI) Suecia es el país del mundo que más papel higiénico consume, con una media de 22 Kg. por persona y año.
El cálculo de consumo en la población mundial es de 4 Kg. por persona y años de media. Las ventajas del papel actual es que el contacto con el agua provoca su desintegración, evitando obstrucciones en el interior de las viviendas y en el alcantarillado exterior. En algunos casos se utilizan cubos especiales que, situados junto al inodoro, sirven para depositar el papel utilizado. Sin embargo dicha medida es poco higiénica e innecesaria, salvo en lugares con alcantarillados problemáticos. El papel actual se confecciona en distintas calidades, aunque podemos resumirlas en dos: el fabricado con materiales reciclados, o el de pulpa virgen de árboles para este uso. Cada día se talan 270.000 árboles para este fin. Algunos incluyen fragancias sintetizadas químicamente, lo cual no suele estar aconsejado puesto que puede llevar a contraer ciertas alergias. Pero, en fin, allá cada cual...
RAFAEL FABREGAT
4 de julio de 2020
2990- EL CASTILLO DE WINDSOR.
Es el castillo más famoso del Reino Unido, por varias razones. Levantado por Guillermo I el Conquistador en el siglo XI, es el segundo castillo habitado más antiguo del mundo, siendo el primero el Real Alcázar de Sevilla (España). Como bien dice su nombre este famoso castillo inglés se encuentra en Windsor, condado de Berkshire y ha cobijado a numerosos monarcas sin interrupción desde el siglo XII, siendo el primero de ellos Enrique I de Inglaterra. Lejos de deteriorarse, como suele ser lo habitual en este tipo de construcciones, este castillo no ha hecho más que ampliarse y mejorar, debido justamente a estar frecuentemente habitado por la Familia Real Británica. Además de sus lujosísimas estancias, el Castillo de Windsor cuenta con la Capilla de San Jorge (S.XV), calificada como logro supremo del gótico perpendicular inglés, etapa histórica que debe su nombre a su énfasis en las líneas rectas.
Inicialmente de madera, el Castillo de Windsor iniciaría su transformación pétrea con el reinado de Enrique II que sustituyó las empalizadas y construyó la Puerta del Rey entre 1165 y 1179. Sin embargo la murallas de piedra empezaron a deteriorarse en el lienzo sur por su exceso de peso y falta de cimentación. Todo ello fue corregido, trasladando la muralla más alejada de la base de la mota inicial. Este mismo monarca también remodeló las estancias interiores para una mayor comodidad. Todos y cada uno de los reyes que le siguieron fueron añadiendo diferentes estancias y capillas según las modas de la época. El resultado fue una clara división entre los espacios privados de la realeza que lo ocupaba y los dedicados a mostrar la cara pública de la monarquía reinante. A finales del siglo XIII el castillo sufrió un importante incendio que demandó la intervención de obras y restauración, aunque el Gran Salón del recinto inferior no fue reconstruido.
Nacido en este castillo, Eduardo III le dio gran uso y fue en 1344 cuando fundó la Orden de la Mesa Redonda, creando nuevos edificios para sede de esta nueva Orden. Por alguna razón el propio rey abandonó esta Orden y fundó la de La Jarretera, también cobijada en el mismo castillo. Si bien ya era entonces una importante construcción, Eduardo III la hizo todavía más impresionante y lujosa, pues buena parte del presupuesto lo gastó en mobiliario y lujosas decoraciones. Se estima que fue sin duda el proyecto arquitectónico más caro de toda la Edad Media en Inglaterra. Lejos de disminuir, con los siglos el uso del castillo fue aumentando y en él se celebraban todo tipo de fiestas y acontecimientos de la monarquía. Se completaron capillas y se remodelaron estancias para adecuarlas como lugares en los que celebrar todo tipo de recepciones y visitas diplomáticas internacionales.
Con la llegada de la Guerra Civil inglesa (1642) el castillo fue ocupado y la capilla de San Jorge expoliada. Más 100 Kg. de oro salieron solo de ella, pero fueron muchos más tesoros los que desaparecieron del castillo-palacio... La capa enjoyada de Eduardo IV, órganos, vidrieras, libros, capilla de la Virgen y hasta partes de la tumba de Enrique VIII. Tropas realistas atacaron el castillo para liberarlo, pero fueron incapaces de traspasar sus murallas. Los canónigos residentes fueron expulsados, el claustro convertido en prisión de los realistas capturados y la capilla convertida en polvorín. Hasta 500 ciervos fueron capturados en las reservas reales y asados con parte de los vallados de madera. En 1647 el rey Carlos I fue encarcelado en el castillo y llevado a Londres en Enero de 1649 para ser ejecutado públicamente por decapitación. Aquella misma noche el cuerpo fue llevado de vuelta al castillo donde se le enterró sin ceremonia alguna en la cripta de la capilla de San Jorge.
Durante más de diez años el abandonado castillo fue habitado por ladrones y ocupantes ilegales de todo tipo, expoliando lo poco que quedaba y reduciéndolo poco menos que a escombros. En 1660 la restauración de la monarquía, en la figura de Carlos II, fue devolviéndole poco a poco la apariencia anterior. En 1668 el nuevo rey nombró al príncipe Ruperto, uno de los pocos supervivientes de la contienda, condestable del Castillo de Windsor, reordenando sus defensas y poniéndose a reparar los desperfectos de una larga década de abandono. Se ejecutaron interiores barrocos imitando estilismos vistos en la Francia de Luis XIV y jamás vistos en Inglaterra. Más de 25 años duraron las obras. También se repobló el Gran Parque de ciervos traídos expresamente de Alemania, pero su número jamás volvió a alcanzar el anterior a la contienda. A mediados del siglo XVIII la monarquía empezó a demostrar mayor interés por otros palacios y se vendieron guías para las visitas públicas del castillo.
Con los naturales altibajos, por los diferentes gustos de los monarcas que pasaron por el Castillo de Windsor en los dos siglos siguientes, se crearon nuevos palacios en aquellos terrenos y, para no anular totalmente las visitas públicas, se cerraron terrazas para guardar nuevamente la intimidad de los reyes y sus familias, así como para separar los salones privados de los asuntos de Estado.
La reina Victoria y el príncipe Alberto ya hicieron del castillo su principal residencia real, a pesar de que la reina decía aburrirse hasta casi considerarlo una especie de prisión pero posteriormente, para satisfacción de la reina, al estrechar lazos diplomáticos con Europa el Castillo de Windsor se convirtió en lugar de cita social de la monarquía europea. Eduardo VII subió al trono en 1901 y se dedicó con entusiasmo a modernizar nuevamente el castillo y todas sus instalaciones. Se instaló la luz eléctrica y calefacción central, se instalaron líneas telefónicas y se construyeron garajes para los recién inventados automóviles.
Con las Guerras Mundiales se cegaron ventanas para proteger al castillo y sus habitantes y en 1952 subió al trono la reina actual Isabel II que hizo del Castillo de Windsor su residencia de fin de semana permanente. Durante todo este tiempo y hasta nuestros días, se han realizado constantemente trabajos de reparación y mantenimiento. Sin embargo en 1990 uno de los focos empleados en estas reformas prendió fuego a unas cortinas y se extendió rápidamente, destruyendo completamente nueve habitaciones y dañando más de cien. Aunque los bomberos llegaron con celeridad, el fuego había llegado a las bóvedas y los esfuerzos de extinción duraron toda la noche a pesar de ser más de doscientos los efectivos. Los daños del fuego, el humo y el agua de su extinción fueron más difíciles de reparar que los de las llamas. Tras el incendio estalló el debate político de quien había de hacerse cargo de los daños, pues el castillo no estaba asegurado. La solución fue retomar las visitas para que el precio de las entradas cubriera dichos gastos. Y es que, en el mundo actual, los reyes ya no tienen tantas maneras de hacer dinero como antaño... Solo de gastarlo.
RAFAEL FABREGAT
Inicialmente de madera, el Castillo de Windsor iniciaría su transformación pétrea con el reinado de Enrique II que sustituyó las empalizadas y construyó la Puerta del Rey entre 1165 y 1179. Sin embargo la murallas de piedra empezaron a deteriorarse en el lienzo sur por su exceso de peso y falta de cimentación. Todo ello fue corregido, trasladando la muralla más alejada de la base de la mota inicial. Este mismo monarca también remodeló las estancias interiores para una mayor comodidad. Todos y cada uno de los reyes que le siguieron fueron añadiendo diferentes estancias y capillas según las modas de la época. El resultado fue una clara división entre los espacios privados de la realeza que lo ocupaba y los dedicados a mostrar la cara pública de la monarquía reinante. A finales del siglo XIII el castillo sufrió un importante incendio que demandó la intervención de obras y restauración, aunque el Gran Salón del recinto inferior no fue reconstruido.
Nacido en este castillo, Eduardo III le dio gran uso y fue en 1344 cuando fundó la Orden de la Mesa Redonda, creando nuevos edificios para sede de esta nueva Orden. Por alguna razón el propio rey abandonó esta Orden y fundó la de La Jarretera, también cobijada en el mismo castillo. Si bien ya era entonces una importante construcción, Eduardo III la hizo todavía más impresionante y lujosa, pues buena parte del presupuesto lo gastó en mobiliario y lujosas decoraciones. Se estima que fue sin duda el proyecto arquitectónico más caro de toda la Edad Media en Inglaterra. Lejos de disminuir, con los siglos el uso del castillo fue aumentando y en él se celebraban todo tipo de fiestas y acontecimientos de la monarquía. Se completaron capillas y se remodelaron estancias para adecuarlas como lugares en los que celebrar todo tipo de recepciones y visitas diplomáticas internacionales.
Con la llegada de la Guerra Civil inglesa (1642) el castillo fue ocupado y la capilla de San Jorge expoliada. Más 100 Kg. de oro salieron solo de ella, pero fueron muchos más tesoros los que desaparecieron del castillo-palacio... La capa enjoyada de Eduardo IV, órganos, vidrieras, libros, capilla de la Virgen y hasta partes de la tumba de Enrique VIII. Tropas realistas atacaron el castillo para liberarlo, pero fueron incapaces de traspasar sus murallas. Los canónigos residentes fueron expulsados, el claustro convertido en prisión de los realistas capturados y la capilla convertida en polvorín. Hasta 500 ciervos fueron capturados en las reservas reales y asados con parte de los vallados de madera. En 1647 el rey Carlos I fue encarcelado en el castillo y llevado a Londres en Enero de 1649 para ser ejecutado públicamente por decapitación. Aquella misma noche el cuerpo fue llevado de vuelta al castillo donde se le enterró sin ceremonia alguna en la cripta de la capilla de San Jorge.
Durante más de diez años el abandonado castillo fue habitado por ladrones y ocupantes ilegales de todo tipo, expoliando lo poco que quedaba y reduciéndolo poco menos que a escombros. En 1660 la restauración de la monarquía, en la figura de Carlos II, fue devolviéndole poco a poco la apariencia anterior. En 1668 el nuevo rey nombró al príncipe Ruperto, uno de los pocos supervivientes de la contienda, condestable del Castillo de Windsor, reordenando sus defensas y poniéndose a reparar los desperfectos de una larga década de abandono. Se ejecutaron interiores barrocos imitando estilismos vistos en la Francia de Luis XIV y jamás vistos en Inglaterra. Más de 25 años duraron las obras. También se repobló el Gran Parque de ciervos traídos expresamente de Alemania, pero su número jamás volvió a alcanzar el anterior a la contienda. A mediados del siglo XVIII la monarquía empezó a demostrar mayor interés por otros palacios y se vendieron guías para las visitas públicas del castillo.
Con los naturales altibajos, por los diferentes gustos de los monarcas que pasaron por el Castillo de Windsor en los dos siglos siguientes, se crearon nuevos palacios en aquellos terrenos y, para no anular totalmente las visitas públicas, se cerraron terrazas para guardar nuevamente la intimidad de los reyes y sus familias, así como para separar los salones privados de los asuntos de Estado.
La reina Victoria y el príncipe Alberto ya hicieron del castillo su principal residencia real, a pesar de que la reina decía aburrirse hasta casi considerarlo una especie de prisión pero posteriormente, para satisfacción de la reina, al estrechar lazos diplomáticos con Europa el Castillo de Windsor se convirtió en lugar de cita social de la monarquía europea. Eduardo VII subió al trono en 1901 y se dedicó con entusiasmo a modernizar nuevamente el castillo y todas sus instalaciones. Se instaló la luz eléctrica y calefacción central, se instalaron líneas telefónicas y se construyeron garajes para los recién inventados automóviles.
Con las Guerras Mundiales se cegaron ventanas para proteger al castillo y sus habitantes y en 1952 subió al trono la reina actual Isabel II que hizo del Castillo de Windsor su residencia de fin de semana permanente. Durante todo este tiempo y hasta nuestros días, se han realizado constantemente trabajos de reparación y mantenimiento. Sin embargo en 1990 uno de los focos empleados en estas reformas prendió fuego a unas cortinas y se extendió rápidamente, destruyendo completamente nueve habitaciones y dañando más de cien. Aunque los bomberos llegaron con celeridad, el fuego había llegado a las bóvedas y los esfuerzos de extinción duraron toda la noche a pesar de ser más de doscientos los efectivos. Los daños del fuego, el humo y el agua de su extinción fueron más difíciles de reparar que los de las llamas. Tras el incendio estalló el debate político de quien había de hacerse cargo de los daños, pues el castillo no estaba asegurado. La solución fue retomar las visitas para que el precio de las entradas cubriera dichos gastos. Y es que, en el mundo actual, los reyes ya no tienen tantas maneras de hacer dinero como antaño... Solo de gastarlo.
RAFAEL FABREGAT
3 de julio de 2020
2989- MONASTERIO DE STA. Mª LA REAL DE OSEIRA.
No amigos, este no es un monasterio cualquiera. Santa María la Real de Oseira es un monasterio con más de 800 años de historia y de gran importancia económica y social, no solo en su comarca y la provincia de Orense, a la que pertenece, sino también en la de Lugo y mucho más allá.
Pertenece a la parroquia de Osera y al municipio de San Cristóbal de Cea. Su existencia está documentada desde el año 1137, pasando a depender de la Órden del Císter para, cuatro años más tarde, ser ocupado por una colonia de monjes franceses, enviados por el que más tarde sería conocido como San Bernardo.
En 1838 la Desamortización de Mendizabal supuso la exclaustración de sus monjes quedando el monasterio totalmente abandonado durante casi un siglo. Los monjes volvieron el año 1929 y comenzaron la reconstrucción de todos sus recintos, altamente deteriorados.
La extraordinaria iglesia abacial había sido construida desde el año 1200 al 1239 y está considerada una de las obras maestras del estilo cisterciense peninsular, en románico ojival característico de las iglesias de peregrinación. La Sala Capitular, popularmente conocida como "Sala de las Palmeras" es del siglo XV y está sustentada por cuatro pilares torsos rematados en original bóveda a modo de hojas de palmera.
Es sin duda uno de los grandes monumentos de Galicia, hasta el punto de ser conocido como el "Escorial Gallego". En monasterio de Oseira es muy anterior a las fechas señaladas ya que, mucho antes ya había allí instalados un grupo de eremitas pero, ante su interés por seguir la Regla Cisterciense, llegaron en su apoyo monjes franceses de la Abadía de Claraval, fundada por San Bernardo y empezaron las obras en ese mismo enclave.
Curiosamente y haciendo un flaco favor a la Historia, ese grandioso monasterio de Claraval, fundado por San Bernardo y situado en la localidad francesa de Ville-sous-la Ferté, departamento de Aube, está destinado a prisión desde 1808. Claro que la estructura que actualmente podemos contemplar nada tiene que ver con la antigua abadía. Cuando el gobierno francés inició las obras de reconstrucción en 1708 todo el complejo era un montón de ruinas irreconocibles. Después de más de un dedicado a prisión de alta seguridad, en 1926 la autoridades francesas y concretamente el Ministerio de Cultura, decidieron darle el reconocimiento de Monumento histórico nacional. En el centro del recinto se mantiene todavía la iglesia abacial de una sola nave y claustro al sur de la misma. Es uno de los pocos rastros visibles de lo que fue tan famosa abadía.
RAFAEL FABREGAT
Pertenece a la parroquia de Osera y al municipio de San Cristóbal de Cea. Su existencia está documentada desde el año 1137, pasando a depender de la Órden del Císter para, cuatro años más tarde, ser ocupado por una colonia de monjes franceses, enviados por el que más tarde sería conocido como San Bernardo.
En 1838 la Desamortización de Mendizabal supuso la exclaustración de sus monjes quedando el monasterio totalmente abandonado durante casi un siglo. Los monjes volvieron el año 1929 y comenzaron la reconstrucción de todos sus recintos, altamente deteriorados.
La extraordinaria iglesia abacial había sido construida desde el año 1200 al 1239 y está considerada una de las obras maestras del estilo cisterciense peninsular, en románico ojival característico de las iglesias de peregrinación. La Sala Capitular, popularmente conocida como "Sala de las Palmeras" es del siglo XV y está sustentada por cuatro pilares torsos rematados en original bóveda a modo de hojas de palmera.
Es sin duda uno de los grandes monumentos de Galicia, hasta el punto de ser conocido como el "Escorial Gallego". En monasterio de Oseira es muy anterior a las fechas señaladas ya que, mucho antes ya había allí instalados un grupo de eremitas pero, ante su interés por seguir la Regla Cisterciense, llegaron en su apoyo monjes franceses de la Abadía de Claraval, fundada por San Bernardo y empezaron las obras en ese mismo enclave.
Curiosamente y haciendo un flaco favor a la Historia, ese grandioso monasterio de Claraval, fundado por San Bernardo y situado en la localidad francesa de Ville-sous-la Ferté, departamento de Aube, está destinado a prisión desde 1808. Claro que la estructura que actualmente podemos contemplar nada tiene que ver con la antigua abadía. Cuando el gobierno francés inició las obras de reconstrucción en 1708 todo el complejo era un montón de ruinas irreconocibles. Después de más de un dedicado a prisión de alta seguridad, en 1926 la autoridades francesas y concretamente el Ministerio de Cultura, decidieron darle el reconocimiento de Monumento histórico nacional. En el centro del recinto se mantiene todavía la iglesia abacial de una sola nave y claustro al sur de la misma. Es uno de los pocos rastros visibles de lo que fue tan famosa abadía.
RAFAEL FABREGAT
2 de julio de 2020
2988- LA REINA VIRGEN.
Con este apelativo (La Reina Virgen) fue conocida Isabel I de Inglaterra ó Isabel Tudor, hija de Enrique VIII y Ana Bolena.
Contra todo pronóstico, fue coronada reina de Inglaterra en 1559 y murió sin descendencia, al parecer siendo virgen.
El motivo era una anomalía congénita conocida como "agenesia vaginal", que le impedía llevar a cabo el coito. Esta afección se presenta ya de nacimiento y suele estar asociada a anomalías renales, cardíacas y/o esqueléticas. Caso de que no se detecte con anterioridad, se muestra al llegar a la adolescencia puesto que a las niñas no les llega la menstruación. Actualmente hay tratamientos quirúrgicos e incluso no quirúrgicos, altamente efectivos que permiten posteriormente una vida sexual normal. No obstante alguna de ellas no suele quedarse embarazada debido a que el útero también puede estar afectado, en cuyo caso se recomienda la fecundación in vitro.
Sea como fuere Isabel mantuvo relaciones amorosas con diferentes amantes y muy especialmente con el conde de Leicester, Robert Dutley del que estaba locamente enamorada aunque, a pesar de visitarla asiduamente en su dormitorio, no se sabe si llegaría a intimar hasta el punto de intentar completar la relación sexual.
Isabel, ante la imposibilidad de traer al mundo un heredero, prefirió no tomar esposo y seguir manteniendo el para ella prestigioso título de "la reina virgen", llegando a ser la más popular de las reinas inglesas.
Isabel fue la quinta y última reina de la Casa Tudor, hija de Enrique VIII y Ana Bolena aunque su madre fue ejecutada cuando apenas había cumplido los tres años de edad, motivo por el cual ella quedo declarada hija ilegítima.
Aún así, tras la muerte de su padre y hermanos Eduardo VI y María I fue declarada reina de Inglaterra.
A medida que fue envejeciendo, su virginidad fue haciéndose famosa y así lo refleja la literatura de la época, plagada de reseñas sobre este hecho.
Su reinado fue de gran esplendor cultural y éxito político, manteniéndose en el trono durante más de 44 años, uno de los periodos más largos de la historia real inglesa.
Felipe II de España se ofreció a casarse con ella, aunque Isabel hizo oídos sordos, llegando unos años más tarde a iniciarse una guerra entre ambos países, por apoyar el español a los rebeldes irlandeses.
Isabel nunca nombró herederos por lo que fue su asesor principal, Wiliam Cécil quien preparó el camino al trono en la persona de Jacobo VI de Escocia.
Negándose a ser examinada por los médicos, en 1603, ya en su lecho de muerte, dio su aprobación a dejar a Jacobo VI el cetro real de Inglaterra.
Murió el 24 de Marzo de ese mismo año 1603 sin proferir lamento alguno, como una manzana madura que cae del árbol.
RAFAEL FABREGAT
Contra todo pronóstico, fue coronada reina de Inglaterra en 1559 y murió sin descendencia, al parecer siendo virgen.
El motivo era una anomalía congénita conocida como "agenesia vaginal", que le impedía llevar a cabo el coito. Esta afección se presenta ya de nacimiento y suele estar asociada a anomalías renales, cardíacas y/o esqueléticas. Caso de que no se detecte con anterioridad, se muestra al llegar a la adolescencia puesto que a las niñas no les llega la menstruación. Actualmente hay tratamientos quirúrgicos e incluso no quirúrgicos, altamente efectivos que permiten posteriormente una vida sexual normal. No obstante alguna de ellas no suele quedarse embarazada debido a que el útero también puede estar afectado, en cuyo caso se recomienda la fecundación in vitro.
Sea como fuere Isabel mantuvo relaciones amorosas con diferentes amantes y muy especialmente con el conde de Leicester, Robert Dutley del que estaba locamente enamorada aunque, a pesar de visitarla asiduamente en su dormitorio, no se sabe si llegaría a intimar hasta el punto de intentar completar la relación sexual.
Isabel, ante la imposibilidad de traer al mundo un heredero, prefirió no tomar esposo y seguir manteniendo el para ella prestigioso título de "la reina virgen", llegando a ser la más popular de las reinas inglesas.
Isabel fue la quinta y última reina de la Casa Tudor, hija de Enrique VIII y Ana Bolena aunque su madre fue ejecutada cuando apenas había cumplido los tres años de edad, motivo por el cual ella quedo declarada hija ilegítima.
Aún así, tras la muerte de su padre y hermanos Eduardo VI y María I fue declarada reina de Inglaterra.
A medida que fue envejeciendo, su virginidad fue haciéndose famosa y así lo refleja la literatura de la época, plagada de reseñas sobre este hecho.
Su reinado fue de gran esplendor cultural y éxito político, manteniéndose en el trono durante más de 44 años, uno de los periodos más largos de la historia real inglesa.
Felipe II de España se ofreció a casarse con ella, aunque Isabel hizo oídos sordos, llegando unos años más tarde a iniciarse una guerra entre ambos países, por apoyar el español a los rebeldes irlandeses.
Isabel nunca nombró herederos por lo que fue su asesor principal, Wiliam Cécil quien preparó el camino al trono en la persona de Jacobo VI de Escocia.
Negándose a ser examinada por los médicos, en 1603, ya en su lecho de muerte, dio su aprobación a dejar a Jacobo VI el cetro real de Inglaterra.
Murió el 24 de Marzo de ese mismo año 1603 sin proferir lamento alguno, como una manzana madura que cae del árbol.
RAFAEL FABREGAT
30 de junio de 2020
2987- CORONAVIRUS, COVID-19.
El primer impacto fue el que suele suceder cuando a alguien le dicen que tiene un cáncer más o menos agresivo... Primero la incredulidad, después la desesperación y finalmente la conformidad, ante lo inevitable. Esa fue la primera reacción cuando nos enteramos de que se acercaba una pandemia de procedencia china, llamada coronavirus y más específicamente Covid-19. Para entonces, naturalmente, ya la teníamos aquí y cada día se infectaban miles de personas y morían cientos de ellas en nuestro país y en los de nuestro entorno. Un virus difícil de evitar por la gran facilidad de transmisión y para el que no había vacunas y ni siquiera medicinas para hacerle frente. Sonaba a película de ciencia-ficción o quizás más bien de terror, pero era una realidad que finalmente tuvimos que aceptar, ante la fatal noticia del número de infectados y muertos que cada día informaban.
Italia y España fuimos los primeros en caer, debido al importante números de turistas que nos visitan durante todo el año. El resultado es bien sabido, por todos los españoles y por todos los habitantes del mundo... Tres meses que se hicieron largos, muy largos. Dos de confinamiento absoluto y otro más bajo estrictas medidas de seguridad. Después de toda esa problemática llegaron otros tiempos de relax, que no de tolerancia absoluta. Ante tal flexibilidad, en España y en todo el mundo, vino la relajación. Eran demasiadas las ganas que todos teníamos de olvidar tanta imposición y confinamiento y nos echamos a la calle. De todos es conocido lo que a los españoles nos gusta el ambiente de bares y cafeterías y especialmente las terrazas que éstos tienen en cada uno de los pueblos y ciudades de esta España nuestra.
Por mucho que nos pese, el resultado ha sido el esperado... Son ya más de 25 rebrotes del virus en el territorio español y, aunque de momento están controlados, esto no ha hecho más que empezar. Dos son los "culpables" del deterioro de la recién estrenada libertad... En primer lugar la necesaria llegada de mano de obra subsahariana para la recogida de fruta y hortalizas de la que en España somos importantes productores, no solo para el consumo interno, sino también como principales proveedores de todos los países de Europa. El segundo factor es el primeramente señalado: nuestro gusto por la fiesta y por todo lo que sea actividad social. Aquí cualquier excusa es buena para quedar con amigos o familiares y para montar una fiesta por todo lo alto... Onomásticas, cumpleaños, bautizos, comuniones y mucho nos tememos que finalmente quedaremos otra vez recluidos ante la nueva expansión de Covid-19. ¡Ay Señor!. ¿Acabará esto algún día...?
RAFAEL FABREGAT
Italia y España fuimos los primeros en caer, debido al importante números de turistas que nos visitan durante todo el año. El resultado es bien sabido, por todos los españoles y por todos los habitantes del mundo... Tres meses que se hicieron largos, muy largos. Dos de confinamiento absoluto y otro más bajo estrictas medidas de seguridad. Después de toda esa problemática llegaron otros tiempos de relax, que no de tolerancia absoluta. Ante tal flexibilidad, en España y en todo el mundo, vino la relajación. Eran demasiadas las ganas que todos teníamos de olvidar tanta imposición y confinamiento y nos echamos a la calle. De todos es conocido lo que a los españoles nos gusta el ambiente de bares y cafeterías y especialmente las terrazas que éstos tienen en cada uno de los pueblos y ciudades de esta España nuestra.
Por mucho que nos pese, el resultado ha sido el esperado... Son ya más de 25 rebrotes del virus en el territorio español y, aunque de momento están controlados, esto no ha hecho más que empezar. Dos son los "culpables" del deterioro de la recién estrenada libertad... En primer lugar la necesaria llegada de mano de obra subsahariana para la recogida de fruta y hortalizas de la que en España somos importantes productores, no solo para el consumo interno, sino también como principales proveedores de todos los países de Europa. El segundo factor es el primeramente señalado: nuestro gusto por la fiesta y por todo lo que sea actividad social. Aquí cualquier excusa es buena para quedar con amigos o familiares y para montar una fiesta por todo lo alto... Onomásticas, cumpleaños, bautizos, comuniones y mucho nos tememos que finalmente quedaremos otra vez recluidos ante la nueva expansión de Covid-19. ¡Ay Señor!. ¿Acabará esto algún día...?
RAFAEL FABREGAT
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