22 de junio de 2026

3333/0152- LA OREJA DE TARTER.


El asunto, amigos, no es nuevo. Fué noticia hace más de veinte años atrás. Desde el Observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, la directora del SETI, Jill Tarter, dominaba el observatorio sentada sobre una de las pasarelas, a la espera de una señal extraterrestre que no llegó, pero no pierde la esperanza. Se trataba del mayor radiotelescopio del mundo, con un diámetro de 305 metros. En una nevera del complejo astronómico, una botella de champán aguardaba pacientemente el momento estelar más anhelado de la historia de la humanidad, la recepción de señales de vida inteligente extraterrestre. Sin embargo este vino espumoso no dura eternamente. ¿Estará todavía en óptimas condiciones cuando llegue el momento?. 

  
Actualmente el mayor radiotelescopio del mundo está en Rusia con 576 metros de diámetro. Pero no es lo que importa en este momento. Mi gozo en un pozo, amigos. Lamento informar que, a pesar de tan prometedora introducción, el gigantesco e icónico radiotelescópio de Arecibo, colapsó de forma catastrófica, el año 2.020 y en este momento está reabierto como Centro de Ciencias y Visitantes, enfocado a la educación científica. Las visitas consisten en la observación desde la plataforma de los restos que se conservan de la antena original y charlas intepretativas sobre el legado y los descubrimientos habidos en su momento, así como exhibición interactiva de su uso y actividades educativas. La visita se limita a viernes y sábados. No se permite el uso de móviles dentro del recindo


El 10 de Agosto de 2.020 se partió uno de los cables que sustentaban el plato principal y el 7 de Noviembre del mismo año se partió otro de los cables atravesando la antena principal. Debido a los graves problemas estructurales y tras revisar los informes de diferentes equipos de ingeniería, la National Science Foundation publicó su intención de desmantelar dicho telescopio ante la imposibilidad de repararlo sin comprometer la seguridad de trabajadores y visitantes. En la mañana del 1 de Diciembre del mismo año 2.020 se rompió otro de los cables que sustentaban la estructura, derribando todo lo que quedaba del telescopio, el plato o antenaesférica inferiory provovando daños en la totalidad de la infraestructura.


El 15 de Agosto de 2.023 se produjo el cierre definitivo del observatorio y se reconvirtió en Centro de Educación y Divulgación de las disciplinas STEM que comprende la temática de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. 
Hasta 2.020 esta antena de radiofrecuencia fue la más grande del mundo, con gran capacidad para recibir ondas electromagnéticas y consistente en 40.000 paneles de aluminio perforado de 1x2 metros. 
El receptor estaba suspendido sobre una plataforma de 900 toneladas y a 150 metros del centro del reflector por 18 cables de acero. La situación de Puerto Rico, tan próxima al ecuador, permitía observar todos los planetas del Sistema Solar. Ni Jill Tarter ni ninguna otra persona recibió señal extraterrestre alguna. No se sabe el paradero de la botella de champán...

Rafael Fabregat Condill

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