
Al menos hasta el día de ayer, ningún buscador de la zona ha conseguido encontrar más allá de un plato de robellones para dar satisfacción a su familia y poder presumir un poco frente a sus amigos. Hay pocos. Llovió tarde, en poca cantidad y siempre alternando esas débiles lluvias, con días de calor fuera de lo normal para estas fechas. Prueba de ello es que, en el Maestrazgo, los robellones salen a finales de Agosto y estamos finalizando el mes de Octubre. Yo jamás fui a buscarlos en estas fechas, pues las heladas lo queman todo. Sin embargo, como todos sabemos, este año es excepcional. Aunque por las noches refresque, situando el termómetro entre los 6 y los 2 grados, durante el día hay 18 o 20 y algunos días muchos más. Yo no creo que la campaña 2016 espabile mucho más...

Después de toda esta parrafada estaréis pensando sin duda que, si tan mal está el asunto, ¿cómo conseguimos nosotros, simples mortales, llenar ayer nuestras cestas?. Pues bueno hay varias razones... Nosotros hemos subido tres veces y una de nuestras hijas otras dos, cada cual por su cuenta, lo que ha permitido controlar la zona.
En la primera ocasión (10-Sept.) concertamos la compra de las patatas y visitamos un monte completamente seco y sin el menor atisbo de setas de ninguna clase. Ni buenas ni malas. Esperando que lloviera, quedamos con el productor para recogerlas a final de mes, pero el tiempo dejaba caer 4 litros/m2. y detrás venía una semana de calor abrasador. Así llegamos al mes de Octubre, con la única diferencia que los grandes calores fueron menguando y en alguna zona concreta la lluvia de tormenta se dejó caer. Esa zona más húmeda, a la que no acudíamos desde varios años atrás, ha sido nuestra salvación para el presente año 2016. Los casi 50 años que busco setas en el Maestrazgo han servido para localizar zonas especialmente buenas y poco saturadas de buscadores.
Muchos días nos pasamos la mañana sin ver a nadie más por las proximidades.

Puede que hagas algún viaje en balde, pero en media mañana yo recorro los 8/10 sitios que tengo elegidos como mejor opción en cada punto cardinal y haya llovido poco o mucho, siempre encuentro la mejor opción. A mi entender, es mejor que ir preguntando a unos y a otros. Dos visitas de mi hija y dos mías han sido suficientes para saber cual es la mejor opción para llenar la cesta este difícil año de 2016. En la primera visita de mi hija encontraron una docena, en la segunda una cesta y hoy están allí nuevamente, en una tercera visita, en la que no sé qué podrán encontrar. De vacío, seguro que no volverán. Recuerden también que los robellones, como la Guardia Civil, (casi) nunca van solos. El último 'secreto' que hay, para llenar las cestas a tope, es conocer muchas especies. Cuando se trata de un año bueno, que son la mayoría, no hace falta emplearte a fondo pues, habiendo cantidad, puedes coger solamente aquellas setas de tu preferencia.
Sin embargo en años malos como éste (para nuestra zona) puede ocurrir que haya poca cantidad y que necesites coger otras especies para llenar la cesta. Ayer, como en la mayoría de las veces, nuestra cesta es variada. Solo la mitad eran robellones. A principios del siglo XXI, no sé cuantos años hará de esto, hubo un par de años muy secos en los que apenas salieron robellones. Nosotros somos de Castellón y subir al Maestrazgo son casi 300 Km. entre ida y vuelta, lo cual impide aventuras inciertas. Tiene que gustarte mucho. Ante tales dificultades optamos por 'ponernos las pilas' y estudiar las diferentes especies comestibles de la zona. Hoy recogemos más de 30 especies distintas de setas y, desde mi punto de vista, el robellón es uno de los más bastos. Asado es excelente, pero pare usted de contar, mientras que las otras especies son excelentes de mil maneras diferentes. Es mi opinión, claro...
RAFAEL FABREGAT
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