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26 de enero de 2016

1996- LA HONRADEZ DE LOS BANQUEROS.

Después de la crisis financiera de 2008, pocos son los que miran a los banqueros con confianza. Al fin y al cabo negocian, casi juegan, con el dinero de los demás. Algo muy grave, teniendo en cuenta que se trata de los ahorros de personas, muchas veces humildes. A mediados de 2014 la Universidad de Zúrich llevó a cabo un experimento sobre la honradez de los banqueros, a la hora de mentir cuando hay posibilidad de beneficio fácil y escaso riesgo. La prueba era extremadamente fácil. Se trataba de que 300 profesionales del sector lanzaran 20 veces una moneda al aire y ganaran 10 euros cada vez que adivinasen si salía cara o cruz. 

Por simple estadística el sujeto ganaría 100 euros, pero las cosas son como son y no como deberían ser.
Se les hizo un test de carácter familiar y otro profesional para ver si los participantes eran deshonestos por naturaleza o si adquirían el hábito en el desarrollo de su profesión. 
El resultado fue que los que los que realizaron la prueba pensando en su familia ganaron 102 euros de media y los que pensaban en su trabajo ganaron entre 120 y hasta 200 euros. 
Para asegurar la independencia del resultado, la prueba se llevó a cabo con 300 sujetos ajenos a la banca y el resultado fue prácticamente idéntico. 
A la vista del resultado debemos entender que los banqueros no son corruptos por naturaleza, sino que simplemente se entregan en cuerpo y alma a su oficio de ganar dinero.

Ser eficientes y ganar dinero para la empresa que les paga es el objetivo de un buen banquero. 
Se trata por tanto de un incentivo perverso adquirido. De acuerdo con los objetivos de su profesión, el banquero prudente y de moral intachable genera escasos beneficios y tiene poco interés para la entidad. Aquel que actúa de manera dudosa, pero obtiene jugosos beneficios es el que interesa al Banco y por eso asciende pronto en el escalafón. De esto se deduce que es la Banca la que vuelve deshonestos a sus trabajadores y no al revés. Si todo esto es cierto, la explicación a la crisis bancaria del 2008 ya está clara: Demasiada ambición y nulo interés por las personas

RAFAEL FABREGAT

26 de mayo de 2015

1769- EL BATACAZO.

No es mi intención escribir mucho más sobre el resultado de las recientes Elecciones Municipales y Autonómicas Mayo 2015, pero se hace obligado estos días abundar en el nefasto resultado que para el PSOE y especialmente para el PP en el Gobierno, han significado. Los políticos, no pueden evitarlo, al cabo de un tiempo en el poder se creen ser los dueños de todo y hacen y deshacen a voluntad, sin pararse a pensar en aquellos que los situaron en ese puesto de mando que tanto les gusta. Pues bien, ahí está el resultado de tales desmanes. El batacazo inevitable se ha producido. Ayuntamientos y Comunidades casi históricas, de uno u otro bando, se han perdido cayendo en manos de bisoños de la política que Dios sabe por qué caminos nos llevarán. ¿Será para bien de los ciudadanos?. No se sabe, pero yo tengo mis dudas. De todas formas no pasa nada, si no sale bien, pagarán justos por pecadores, como siempre. 

Desde mi punto de vista la gente somos muchas veces inconscientes y en momentos de crisis más todavía. Buena parte de esta debacle puede estar en los casos de corrupción, todo ayuda, pero especialmente la gente ha cambiado su voto porque lo está pasando mal. 

Otro gallo cantaría si, aunque hubiera corruptos, nadásemos en la abundancia de años atrás. Los casos de corrupción, tanto en el PP como en el PSOE, han hecho perder miles de votos a estos partidos aunque en sus casas y en las de sus amigos, no parece que la crisis haya hecho mella. Estaba claro que algo así sucedería, cuando la gente está sufriendo en sus carnes la penuria propia de una crisis sin precedentes. Sin embargo, dejando a un lado los casos de corrupción, yo no tengo claro que la gestión del PP respecto a la crisis haya sido tan nefasta. Desde mi corto entender era la única política capaz de corregir la dirección y sacar al país de la crisis. 


Ya sabemos que resulta difícil de comprender que salvar a los Bancos, que nos roban a manos llenas, era una medida necesaria, pero creo que era obligado hacerlo así o se hubiera ido todo al garete. Invirtieron demasiado y, ante el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, se quedaron sin liquidez. No estoy justificando al Gobierno ni a los Bancos pues es de todo punto injusto que el principal peso de la crisis tengamos que soportarlo justamente los que menos tenemos, pero también creo que, una vez dentro del pozo, no había otra alternativa. Los ricos son demasiado listos y tienen demasiados mecanismos a su alcance para escapar de los pagos que de forma proporcional puedan corresponderles. 


Que más nos gustaría a todos, que cada cual pagase a proporción de lo que tiene, pero esa es una utopía que jamás de la que se habla mucho pero nunca se alcanza. El pez grande siempre se comió al chico. Otra cosa que no admite la gente humilde, que somos los más, es que bailemos al son que tocan los países ricos pero, ¡ay amigos!, ellos son los acreedores, los que pusieron el dinero para que España no se declarara en quiebra y, como dueños que son del dinero que llevamos en nuestra cartera, exigen una serie de garantías que no podemos negarles. ¿Difícil de comprender?. Pues bien, no parece tan difícil. 


Se trata simplemente de intentar situarse en la parte contraria. Imaginemos, que es mucho imaginar, que tengamos unos milloncejos en el Banco y que, cuando nos toca cobrar los intereses, la entidad nos dijera que no puede pagarnos porque las gentes a quienes les prestó nuestro dinero no atiende los pagos... 
¿Están de acuerdo en no poder rescatar su dinero y dejar de cobrar los intereses, porque a quien lo está utilizando no le han salido las cosas bien?. En cuanto a la economía nacional, todos sabemos en que condiciones estaba el país en 2011 cuando entró en el Gobierno el Partido Popular. ¡Bancarrota absoluta!. 


Nadie daba un duro por nosotros. Reanimar a un muerto es difícil, pero lo es más todavía devolverle la salud perdida y ponerlo en circulación. Todos sabemos que los milagros no existen. Nadie los hace y menos aún aquellos que los prometen con alegría. La valentía y la honradez, como en la mili, se presupone pero después sale lo que sale. Corruptos los hay en cualquier parte; en la izquierda, en la derecha, en el centro y hasta dentro de las religiones más arraigadas. ¿Quien no ha pagado algún servicio sin factura, si le han brindado esa posibilidad?. 
- ¡Solo del IVA te ahorrarás la quinta parte de la factura! -te dicen- y tú respondes: 
- ¡Hostia, perfecto!.


Yo siempre he sido apolítico y hoy más que nunca, por el natural desencanto. Mi meta en la vida ha sido la autosuficiencia. No depender de nadie para llegar al rellano elegido de la escalera de la vida a mi aire. Naturalmente ese rellano no lo situé excesivamente alto, pues era consciente de mi mediocridad, pero la vida me ha enseñado que la constancia y el espíritu de sacrificio obran muchas veces el milagro de alcanzar ese tipo de metas, que no están tan altas si quieres trabajar y sacrificarte. No valen las lamentaciones y menos aún la confianza en la ayuda de los demás. Pobre de aquel que siempre vive confiando en que sean otros quienes le saquen las castañas del fuego. El que quiera comerlas tiene que quemarse. ¡O no aspirar a ellas, que es otra opción...! 

RAFAEL FABREGAT

6 de junio de 2013

1035- LA GRAN ESTAFA.














Intentaré explicarlo, pero de poco sirve saberlo. Quizás mejor no enterarte de nada porque, ¡para quemarte la sangre...!. Yo no tengo nada contra mis lectores, todo lo contrario, pero intentaré que se enteren de este fraude mundial que nos lleva por el camino de la amargura y puede que al abismo. La cosa no es difícil de entender. Vamos a ello...

Hace un siglo de esto, los banqueros más poderosos del mundo se reunieron para estudiar la forma de hacerse los dueños del planeta, llegando a la conclusión de que, para ello, necesitaban el apoyo de los Estados Unidos de América. 
Fundaron el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el fin de lograr la atención y el apoyo de este gran país y se hicieron dueños de la producción del dinero. Se establecieron las reglas para la relación comercial y financiera entre los países más industrializados y se decidió el uso del Dólar norteamericano como moneda internacional. Con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre trabajando a todo gas, iban distribuyendo el capital necesario a nivel mundial. Sin embargo, por aquel entonces, para imprimir un billete de 1 dólarUSA era necesario que el país demandante avalara con reservas de oro el valor facial del billete en cuestión y ahí es donde vino el problema... ¡Que algunos no tenían el vil metal!.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se puso fin al proteccionismo y se determinó que debía darse vía libre a una política de libre cambio. Los Estados Unidos apenas habían sufrido con la guerra y eran en ese momento el país más rico y poderoso del mundo. Más del 50% del PIB mundial y el 80% de las reservas mundiales de oro estaban en su poder y era cuestión de aprovecharlo. De todas formas, tal como le sucede a China ahora, también ellos necesitaban otros mercados donde comprar las materias primas primero y donde colocar el producto manufacturado después. A tal efecto, en Julio de 1.944 se organizó la Conferencia de Bretton Woods y a la que asistieron 44 naciones. Los británicos abogaban por unas balanzas equilibradas y a pagar intereses por la diferencia pero a los EEUU no les interesaba ese apoyo a los países deudores y, como es lógico y natural, querían sacar tajada de la supremacía económica que tenían. 

Prevaleció pues su criterio, por el cual cada país aportaría una cuota de acuerdo con su capital y votos proporcionales, con lo que EEUU se aseguró el control del Nuevo Orden Económico Mundial y adoptó un patrón oro-divisas por el cual quedaba fijado el precio del oro y la facultad de cambiarlo sin limitaciones. Sin embargo el sistema quebró pues la gran superioridad norteamericana se vio mermada con la Guerra de Vietnam ante el envío de miles de millones estadounidenses para financiar la guerra, incidente al que se sumó en 1.971 un importante déficit comercial. Los países europeos cambiaron los dólares sobrevalorados por oro y marcos alemanes y las reservas americanas se contrajeron. Para atajar el problema el presidente Nixón impidió las conversiones y devaluó el Dólar para aliviar el desequilibrio. Corrigió parte del problema, pero el resto de países se vio obligado a revalorizar sus monedas y el sistema de cambio estable quedó inutilizado.

Desde entonces por cada 1 euro que ponemos a plazo fijo en cualquier Banco, éste puede prestar 10, con lo cual 9 de los euros prestados no existen. Ese es el gran negocio de la Banca y la gran estafa mundial, amparada políticamente puesto que se trata de los mismos perros con distintos collares. Consecuencia de ello es que, en este momento, la deuda mundial es 24 veces la masa monetaria real y por lo tanto imposible de liquidar si los depositantes quisieran retirar sus ahorros. La Unión Europea permite a los Bancos que el coeficiente de caja (dinero en efectivo) no supere el 2% del capital ingresado por los ahorradores, con lo cual el 98% solo son apuntes contables, dinero colocado en diferentes productos y de los que la entidad no dispone. Para asustarse ¿verdad?. Pues así estamos. A fin de conseguir las mayores ganancias posibles, los Bancos han prestado 24 veces el dinero recibido* (podrían ser muchas más) y ahora se encuentran con la problemática de que, ante la crisis, los tomadores de los préstamos no solo no devuelven el dinero, sino que ni siquiera pueden pagar los intereses y han dejado a los Bancos sin liquidez. 

¿Qué puede hacerse en estos casos?. Semanas atrás un país europeo aconsejaba a sus súbditos que si tenían dinero en España lo sacaran antes de que se cierre el grifo de forma definitiva. ¿Es esa la solución?. Yo creo que no. Con esa actitud, al tercero que iría a por su dinero ya vendría la hecatombe. ¿Actuar como si no pasara nada?. Pues tampoco. Diversificar, repartir, invertir en cosas intemporales. Claro que, ¿que cosas son esas si hasta el propio oro fluctúa?. En fin... Ya que no pintamos nada y se permiten jugar con nuestros ahorros hasta el punto de perderlos y no ser responsables de ello, procuremos vivir. Trabajando y sin tirar nada, pero tampoco privándonos de nada. Que no sean ellos quienes gasten nuestro dinero. Mejor que perder es ayudar a ver el sol a quien lo necesite. Vivir es la mejor inversión que podemos hacer y la única que merece la pena. Todo lo demás es una burla de políticos y banqueros que no merecen nuestro respeto y menos aún nuestro dinero y el voto que les damos.  
(*)
- Juan lleva 100€ al banco. Éste guarda 2 (coeficiente 2%) y presta 98 a Pedro. EN CAJA= 2€.
- Pedro lleva los 98€ al mismo Banco y éste guarda 1,96 (2%) y le presta los 96,04 a Antonio. CAJA 3,96€.
- Antonio lleva los 96,04€ al Banco y éste guarda 1,9208 (2%) y le presta 94,08 a Manuel. CAJA 5,88€.
- En caso de que Manuel no devuelva el dinero, de los 100€ de Juan el Banco solo tiene 5,88€ pero si la economía sigue saneada el Banco sigue prestando el dinero tantas veces como llegue a sus manos (guardando siempre el reglamentario 2%) y hasta que se agote. 
Yo sé muy poco de números pero creo que con los 100€ de Juan el Banco puede hacer hasta... ¿49 préstamos?. A ver si tenemos suerte y lee esta entrada alguien con las matemáticas aprobadas.

-
TÍO GILITO... (El banquero de Disney).


RAFAEL FABREGAT

1 de abril de 2013

0967- LOS BANCOS CULPABLES.

¡Y tanto que son los culpables de todo!. Pero no por lo que la gente se piensa, ni por el motivo por el cual son acusados... Es natural que el bien adquirido o aquellos bienes que avalan el préstamo concedido, respondan en caso de impago. Eso amigos no es ninguna novedad. Siempre fue así y el que hable de letra pequeña, asegurando que eso no lo sabía, miente como un bellaco. Yo lo siento en el alma por aquellas personas que, por coyunturas de la economía y del mundo en general, se vean en la calle por no poder afrontar las deudas en las que se metieron con tanta alegría, pero eso es así desde que el mundo es mundo. Y no lo dice un ignorante de estas cosas, sino alguien que ya se casó endeudado hasta las cejas y así continúa cuarenta años después, con el agravante de que aquel préstamo inicial no hizo otra cosa más que aumentar un año tras otro. La única diferencia es que, a trancas y barrancas, unos cumplimos y otros no. Porque un servidor es de los que empezaron del cero más absoluto...

Un servidor y su santa esposa trabajábamos sábados, domingos y festivos y desde nuestro lugar de trabajo oíamos a nuestros vecinos, que estaban en el campo de fútbol, celebrar los goles del equipo local. ¡Goooooooolllll!. Y nosotros seguíamos trabajando, como si nada. Algunos de aquellos han perdido casas y fincas, mientras otros las han aumentado. Ojo, que yo no digo que lo que hiciéramos nosotros estuviera mejor o peor de lo que hacían los demás. No. Los tiros no van por ahí. Lo que yo digo es que cada cual es libre para hacer lo que le venga en gana, pero después tiene que apechugar con las consecuencias de sus actos y con el resultado de los mismos. Es fácil y muy bonito ir a pedir dinero al Banco y que te lo dejen, pero devolverlo no lo es tanto. Comprarse una casa no es una prioridad, especialmente si no tienes el dinero ni seguridad para devolverlo. Cuando yo me casé me puse a vivir en una casa de alquiler que no tenía agua ni luz. Por ser imprescindible la luz me la instalé yo, que no tengo ni puñetera idea de como se conmuta un interruptor. 

El agua... ¡a la fuente!. Detrás de un viaje otro más, con el carro y los cántaros correspondientes. Y la ducha, de pié dentro de un barreño de plástico, mientras mi mujer me echaba agua con una regadera. ¿Desgraciados?. Quizás si, pero puedo asegurar que jamás nos sentimos desgraciados por ello. Ni sacamos pancarta alguna a la calle ni fuimos a llorar a ninguna puerta. Por primera vez, a los catorce meses de casados, pudimos comprar una caja de gaseosas para mezclar con el vino que nos daban nuestros padres. La gaseosa, que se vendía en cajas de seis botellas de un litro, daba un toque algo más agradable a aquel vino peleón, no muy fino para tomar solo. Y no pasaba nada... Mientras todo eso ocurría, cuando la pareja de recién casados reunía el dinero suficiente para adquirir un viaje de ladrillos, los compraba e iba subiendo las paredes de lo que en un futuro lejano sería su nueva casa. Y así, un año tras otro hasta completarla. ¿Quieren ustedes que nosotros tengamos lástima a quienes, con un miserable sueldo que nadie te puede garantizar, pidieron 300.000 € para adquirir piso o un chalet en las afueras?. 

Yo lo siento mucho, pero no podemos tener lástima alguna. No podemos tenerla porque, siendo nuestra meta más modesta, sufrimos lo indecible para llevarla a la práctica. Los fines de semana en la nieve o en la playa, son para quienes tienen dinero para hacerlo y las vacaciones a países exóticos con mariscadas incluidas, pagadas a plazos o teniendo una hipoteca pendiente, son para quienes después cumplan a rajatabla los plazos. Para quienes no los cumplan un servidor, sintiéndolo mucho, no puede tenerles lástima alguna. Porque esos "caramelos" nos gustan a todos y esta crisis, señores, los cumplidores que no la merecemos también la sufrimos. 
- ¿Que nosotros no tenemos derecho a comer una mariscada? -dicen algunos. Pues hombre, si tienes dinero para pagarla sí, pero hacer eso con dinero prestado... ¿Qué quieres que te diga?. Imprescindible no es... De todas formas lo anterior no es, ni mucho menos, para disculpar a los Bancos que sin duda alguna son los verdaderos y únicos culpables, pero lo son por haber dejado el dinero a gente sin solvencia alguna.

CAJAMAR, oficina Cabanes (CS)
Cuando yo pedí un préstamo, tuve que justificar con pelos y señales para qué quería el dinero y tuve que demostrar el objetivo y la posterior colocación de aquel importe que se me concedía, avalando con propiedades mías o ajenas, cuatro veces el importe de lo que el Banco me prestaba. Mientras aplicaron esas máximas, los Bancos no fracasaron jamás. Porque el Banco, señores, no quiere casas embargadas. Ese no es su negocio. El interés de las entidades bancarias estriba en recuperar el dinero prestado y los intereses pactados, en el plazo convenido. Los Bancos están para eso y están por la sencilla razón de que el dinero que hay en su caja fuerte no es suyo. ¡A ver si nos enteramos!. El dinero que hay dentro del Banco es de aquellos que lo depositan allí, a plazo fijo o mediante una miserable cartilla de ahorros que no hay forma de que aumente la cifra de su saldo. Los Bancos, que se entere de una vez todo el mundo, son los auténticos y verdaderos culpables de lo que está pasando. De eso no hay ninguna dura. Pero no por embargar las casas de aquellos que no están cumpliendo sus compromisos, sino por haber prestado cantidades ingentes de dinero a quienes ellos mismos sabían que no podrían devolverlo. 

Y si el propio cliente no se veía con coraje para devolverlo en el plazo pedido... ¡le daban 10 años más!. Las exigencias que antes se pedían a la hora de conceder un préstamo se habían suavizado hasta tal punto que cualquier persona, con una miserable nómina, podía acceder a cualquier cifra que pidiera. Es más. El propio Banco te ampliaba aquella cifra que tu pedías avergonzado, por ser el primero que la veía desorbitada, para que pudieras  amueblar perfectamente aquella vivienda y para que cambiaras también el coche. ¡Así, con alegría!. El por qué había tanto dinero disponible en las entidades bancarias, es otro tema más peliagudo que daría para diez entradas más al Blog, pero allí estaba y había que colocarlo. Si el tomador del préstamo cumplía o no cumplía los plazos, ya se vería más adelante. Por lo tanto, repito con toda contundencia que los Bancos son los verdaderos culpables de lo que está sucediendo. Y no aquí, en este país de pandereta, sino en todo el mundo. Porque la ambición había llegado a límites tan insospechados que en el abismo de la crisis cayeron todos. Los de aquí y los de allá. Los que estaban arriba y los que estaban abajo. Los miserables, por miserables y los pudientes por ambiciosos. Por cierto... que el mayor batacazo no fue para aquellos que ahora están viéndose en la calle, cosa medianamente normal y comprensible. El mayor batacazo se lo llevaron los grandes, los más ambiciosos. 

Los que nos construimos una casa o una nave industrial para poner en marcha un negocio, pagada o no, no caímos de gran altura. El golpe fuerte ¡y que se jodan! se lo dieron aquellos  que, para hacerse inmensamente ricos, construyeron centenares de naves o de viviendas que, vendidas o no, jamás han cobrado y si han conseguido hacerlo ha sido a menos de la mitad del precio que inicialmente pedían. Esos son los que sufrieron el batacazo mayor, pero lo tienen bien empleado, como bien empleado lo tienen los bancos que se han arruinado al atender préstamos a gente sin garantías, a los que ampliaban el plazo de amortización tantos años como fueran suficientes para poder optar a ellos. ¿Cuando se ha visto que se hipotecara la vida de hijos y nietos, mediante préstamos a 40 o 50 años?. Cualquier muchacho de 18 años, con el Permiso de Conducir recién estrenado y un primer trabajo con nómina de 3 o 6 meses, que nadie sabía si se renovaría, se compraba un BMW para ir al curro o una moto de 20.000 euros. Y ahora quieren que los que circulábamos con un R-4F de segunda mano les tengamos lástima... ¿A quien y por qué?.

RAFAEL FABREGAT

20 de junio de 2012

0716- CANSADOS Y DECEPCIONADOS.

Cansados sí, de retrasos en la jubilación mientras los jóvenes no encuentran trabajo. Cansados de los recortes y de una crisis de la que no somos culpables. Cansados de unos gobiernos que no quieren distinguir entre lo que es un problema bancario -por exceso de ambición- y lo que es la Deuda del Estado. Sabíamos que eran un atajo de sinvergüenzas, pero no les creímos capaces de llegar a tales extremos. Hay "pájaros" que no perderíamos nada si se extinguieran. Cuando los Directores Generales de determinados Bancos salían en televisión alardeando de los miles de millones que ganaban en un solo trimestre, la gente ya debería haber salido a la calle a romperles los morros, pero también los inspectores del Banco de España y los de la propia Policía Judicial deberían haberlo hecho también. 

Unos para comprobar si tan vergonzoso anuncio era real y otros para, de serlo, encerrarles en la cárcel por usura. Ahora se ha visto señores que todo era una mentira, una falacia para atraer más capital y más poder. Los números estaban hechos sobre valoraciones inmobiliarias que no eran reales y ni tan siquiera suyas puesto que, mientras el tomador del préstamo cumpla con el pago de sus mensualidades, es el propietario del inmueble y no el Banco. La entidad bancaria avala con su dinero la operación y cobra sus intereses, pero nada más. En su afán de colocar capital y conseguir mayores beneficios los Bancos sobrevaloraban los inmuebles e incluso convencían a sus clientes a que tomaran préstamos superiores al valor del bien adquirido, invitándoles a amueblar la casa o incluso a cambiar de coche. Esa locura, señores, jamás se había dado con anterioridad.

Más bien al contrario, la banca nunca prestó a gente insolvente y cuando lo hacía era en cantidades muy por debajo del valor a adquirir y siempre con el apoyo de otros avales suplementarios. Su ambición -por primera vez- los ha arruinado. Pues bien, si es verdad que el Banco de España y la propia normativa les obligaba a crear un Fondo de Garantía que respaldase los Depósitos de sus clientes... ¿Qué cojones nos importa a nosotros que un Banco se arruine y por qué todos los españoles tenemos que aportar nuestro dinero para salvarles?. Que nos lo expliquen porque la mayor parte de nosotros, como solo tenemos Estudios Primarios y Públicos, no nos enteramos de nada y yo, de mi sudor, no quiero darles ¡ni agua!. La mitad de mi vida se la han llevado ellos. ¿Está claro?. Así que voluntariamente (repito) ni a-g-u-a.


Otra cosa más y ya me despido, antes de que me dé un ataque de nervios...

El profundo hoyo en el que se han metido los Bancos (repito) por culpa de su desmesurada ambición, nada tiene que ver con el déficit publico en el que están metidos los diferentes países del mundo. Tampoco los Bancos sanos tienen el por qué sufrir los recortes provocados por unos cuantos "zampabollos" que lo apostaron todo a una carta, el dichoso ladrillo, haciéndonos creer a todos que cualquier mortal tenía derecho a una vivienda digna. ¡Todavía hoy hay algunos que se creen esa milonga!. Tienes derecho si dispones de dinero para comprarla pero, si no lo tienes tendrás que vivir en un corral o en una cueva. Esa es la realidad. Todos sabemos que la abundancia trajo algún regalo de viviendas a gente que (dicen) "se la merecía", pero aún no sabemos por qué.

Yo conozco a un montón de gente pobre y con problemas de salud y nadie les ha regalado nunca ni una barra de pan, así que a mí que no me vengan con tonterías. Ni gitanos, ni moros, ni cristianos. El que quiera casa que se la haga. Yo me la hice con mis propias manos y con las de mi mujer, cavando a deshoras después de ganarnos el jornal en nuestros trabajos habituales.

Antes había dicho que me despedía y, al igual que hacen los curas, lo digo pero no lo hago. Bien ahora si que me despido de verdad y solo quiero reiterar lo señalado en el encabezamiento de la entrada... En estos últimos tiempos he sufrido lo indecible por culpa de la difícil situación que está pasando el país y todos nosotros, pero hasta aquí hemos llegado. Un servidor, mientras tenga un duro disponible, se ha cansado de sufrir por un asunto que no le incumbe y especialmente porque nada puede hacer para evitarlo. 

Ni recortes ni zarandajas. Cuando los Bancos se equivocan y cae su liquidez, los gobiernos corren raudos a salvarles con el dinero que recortan a escuelas y hospitales. Incluso se atreven con la mísera paga de los jubilados. Políticos y Banqueros (primos hermanos y autores del problema) serán los que lo solucionen, pero será cuando ellos quieran. Nosotros nada podemos hacer. Yo creo que poniendo 5 euros cada español habría bastante para hacer una cárcel para meterles a todos dentro. Yo esos cinco euros aún los tengo disponibles (no sé hasta cuando) así que por mí que la hagan y que los metan dentro, pero sin gimnasios ni televisores. A pan y agua, nada más. Claro que, si ellos lo controlan todo, ¿quién será el carcelero...?

RAFAEL FABREGAT

18 de junio de 2012

0714- ESPAÑA Y LAS MILONGAS ANTI CRISIS.

REEDICIÓN.
Esto, amigos, se complica cada vez más. No sabemos quien tiene la culpa ni donde está la solución; los conocedores del problema no saben como resolver la cuestión, así que nada podemos hacer salvo lamentarnos de la incompetencia de nuestros gobernantes y de la pasividad de los gobernados. Ayer mismo leíamos en un periódico provincial que día a día siguen aumentando los emigrantes a España desde las naciones del este y muy especialmente desde Rumanía. Si la gente de aquí ya no sabe por donde tirar para poder comer y llegar a fin de mes... ¿como es posible que siga llegando gente de fuera?. El anterior presidente de este país (que Diós le dé en el Cielo todo cuanto se merece, porque está claro que aquí en la Tierra no se lo dará nadie) puso los cimientos para arruinar España y a (casi) todos los que aquí vivimos.

A él, lo que se merece no se lo dará nadie porque, justamente aquellos que tienen agallas para hacerlo, son los beneficiados de su política de locos, en la que solo pagan los cuerdos. ¡Que descansada quedaría su madre cuando nació!. Y ahora, a ver quien es el guapo que arregla este desaguisado... ¿Se ha preguntado alguien por qué sigue viniendo gente de fuera sin haber trabajo?. ¿En qué piensan ganarse la vida?. Naturalmente no piensan trabajar y solo vienen a estafarnos en contratos ficticios que después se convierten en prestaciones por desempleo que ya cobran directamente en sus países de origen. Y ¿ya está bien así?. Pues hombre, si no te pillan, el truco es bueno. Y los tontos de siempre, a empujar el carro sin resultado alguno. En épocas anteriores, o en países donde la gente está hecha de otra pasta, el personal salía a la calle y ponía las cosas en su sitio, pero aquí... ¡
Aquí se niega la mayor y no pasa nada!.

Los golfos han sido siempre golfos, pero la gente trabajadora y sacrificada está hasta más arriba de las criadillas y no nos da la gana trabajar para los golfos de siempre. Ha costado pero, para bien o para mal, los tontos se han espabilado y ahora todos vamos por el camino de la mentira, por el del escaqueo. ¡Tonto el último! ¿Está claro...? ¡No nos da la gana trabajar para que los vividores se rían de nosotros! ¿Han hecho ellos algo, alguna vez, para sacar el carro del lodazal?. Nosotros sí, pero nunca más. Porque antes la gente se ponía al tajo y "dale que te pego", sin mirar horas ni sudores, se sacaba el carro del pantanal pero, ¡hay amigos! que aquí y ahora, en España, ya no quedan de esos y el carro nunca saldrá solo. Como es fácil de comprender la cosa pinta fea, porque los que no han trabajado nunca no piensan hacerlo y los que siempre lo han hecho tampoco. Que quede el carro en la estacada, a ver quien se cansa antes. El que ha trabajado toda su vida, más o menos tiene unos ahorrillos. No es mucho, pero algo tiene y espera que, para cuando se le hayan acabado, las hojas se hayan endurecido y los pulgones hayan muerto de inanición. Claro que yo no estoy tan seguro y pienso que es más fácil que acaben ellos con nosotros...


Desde luego los políticos no son gente como los demás porque, si así fuera, a las pasadas elecciones no debería haber concurrido nadie y dejar que quien mandaba siguiera mandando. Porque matarlo estaría feo y pasado de moda. Es más, su propio partido no debería haber permitido su dimisión. Al que hunde el barco no se le debería permitir abandonarlo ¡que se hunda con él!. Sin embargo en el campo de la política, como todos tienen tantas ganas de mandar, hasta para sacar un carro del fango hay voluntarios. ¡Que goloso tiene que ser, para que todos se apunten, sea cual sea el escenario y la obra a representar!. 
Estamos de acuerdo en que estamos hundidos en el estercolero, pero estamos también de acuerdo en que nadie sabe cual es la solución. 

Inyectan dinero en la Banca y no da resultado. Los griegos ganan las elecciones por el euro y tampoco. Entonces, ¿cual es la solución?. Decían que la solución llegaría con el SI de Grecia, pero no. La solución, si la hay, será el trabajo y el ahorro. Tanto para el Gobierno como para las economías domésticas, la solución es ganar tres y solo gastar dos. Nunca hacer como Zapatero, que gastaba lo que no tenía para eternizarse en el poder. Y sin embargo, a pesar de regalar el dinero a espuertas, también cayó. Derrochador y además imbécil. Mejor hubiera sido para todos que no hubiera ganado nunca pero claro, con tanto chupóptero suelto... Otra cosa que también iría bien sería aumentar el número de inspectores, y al que defrauda ¡leña!. Si es un empresario ¡multa! y si son prestaciones que no corresponden ¡fuera!.

Definitivamente en España somos diferentes. Tantas veces lo hemos dicho que, al final, todos se han dado cuenta. La gente de aquí, si tienen hijos en edad escolar, con trabajo o sin trabajo pagan el comedor, pagan sus facturas y si necesitan una medicina pagan también la mitad de su importe. La gente de fuera tienen pagas sociales sin haber cotizado jamás, medicinas gratis y becas de comedor para sus hijos. ¿Justicia social, o sinvergüenzas aprovechados?. Hay que ver lo buenos (imbéciles) que somos los españoles porque, puedo asegurarles, que en sus países de origen no harían eso por nosotros. Si España fuera un país rico yo no diría nada al respecto, pero estando como estamos, en el más profundo de los pozos. ¡Hay que estar tontos de solemnidad para seguir por este camino de la caridad mal entendida!. Somos el hazmerreir de Europa y del mundo.


A día de hoy, los intereses de los Bonos han sobrepasado el 7%, mientras Alemania paga el 1%. ¿Donde se ha visto eso?. Los bobos que vivimos en la "piel de toro" dicen que pague más el que más tenga... Si claro, ¡por ahí! dicen los alemanes y cuando lo dicen cierran el puño y extienden el dedo corazón. ¿Que se habrán creído los españoles, que aquí también nos chupamos el dedo?. Pues no, no. El que esté tonto, que espabile. Eso dicen ellos.
Mientras en España la cochinilla africana y los pulgones del este nos chupan la sangre, asfixiándonos y amenazando nuestra propia existencia, alemanes y franceses sacan el tanque de pulverizar y con la dosis de insecticida doblada, fumigan campos y ciudades haciéndola desaparecer. Quedan bichos sí, pero son los provechosos, los que trabajan por el país y para pagarse su estancia en el mismo. Los trabajadores bienvenidos son en todas partes, pero los chupópteros hay que exterminarlos. No digo yo que haya que fumigarles no, pero sí ponerlos dentro de un bote y dejarlos a la otra parte del mar o de la frontera. ¡Que vuelvan por donde han venido!. Y que vuelva a controlarse quien entra y quien sale. 


Basta ya de chupasangres foráneos, que con los de aquí ya tenemos bastantes. ¡Yo diría que con el barrenillo español vamos sobrados!. Sobre todo teniendo en cuenta que se trata de parásitos que, al no trabajar, suelen reproducirse como los ratones. Claro, ¡les sobra tanto tiempo!. Es que en la tele no ponen nada que valga la pena -dicen ellos- y la plaga se extiende y se extiende, chupando la savia de las plantas y la sangre de los españoles. La poca que queda ya que, como no acierten con el insecticida, al final quedaremos cuatro gatos viejos y tullidos con los que tampoco se puede contar para nada. De todas formas, sobre las soluciones que Europa nos da para la crisis, un pobre ignorante como yo empieza a pensar que todo esto es una milonga que nos están haciendo creer. Ni España ni ningún país puede salir por sí solo de un atolladero como este. Igual da que hagamos una cosa que otra. Siendo así tranquilicémonos todos. España saldrá de todo esto, pero será cuando ellos quieran, mejor dicho, cuando a ellos les convenga. ¿Hacia donde camina España, con los planes que ellos proponen?. Solo puede haber un destino: ¡el abismo!. Las agallas de otros tiempos agilizarían el trámite pero, ¿donde están aquellas agallas que la Historia nos otorga?. ¿Serían acaso otra milonga?. ¡Seguramente sí!.

RAFAEL FABREGAT

14 de junio de 2012

0710- EL REINO UNIDO TIENE RAZÓN.

REEDICIÓN.
Lamento muchísimo tener que darle la razón al Reino Unido que, desde luego, no es santo de mi devoción. 
No me gustan sus formas, como no me gusta su historia, ni su pasado y presente, todavía colonialista. Menos aún su prepotencia y ejemplaridad que quieren para todos menos para ellos mismos. 
Su flema inglesa... ¡con pan se la coman!. 
Ya metidos de lleno en el siglo XXI mantienen colonias y poder sobre territorios que no les pertenecen, en aras a su poder político y armamentístico. Todo muy normal en siglos pasados, pero en el momento actual esas formas ya no tienen cabida ni razón de ser. 

Sin embargo hoy, cuando debería negárseles más que nunca la razón, puesto que opinan sobre la economía de España y de Europa sin pertenecer a la moneda única y siendo nuestros colonizadores, debo doblegarme y me doblego ante una razón tan evidente que no puedo negarles.

George Osborne, su Ministro de Economía, opina en el día de hoy que el plan europeo de ayuda a la banca española es un fiasco, porque se canaliza a través del Estado en lugar de inyectarse directamente a la banca; una treta de sinvergüenzas para castos inocentes, que somos la gente de a pié. 

Lo de inocentes es para nuestros gobiernos, no para nuestros banqueros que han demostrado ser ladrones de guante blanco, de la ciudadanía en general y de sus propios clientes en particular. 

Ante esta situación y vista la bisoñez de nuestros gobernantes, no hay más remedio que darle al Sr. Osborne la razón. Sin embargo -algo deberemos decir a favor de nuestros gobernantes- seguramente no había elección. 
- ¡Lo tomas o lo dejas! -le diría la Merkel a Rajoy. Y éste, acojonado por las presiones internacionales, cogió el regalo y marchó hacia España, más contento que unas Pascuas. Pero no porque fuera ciego o tonto, sino porque no tenía alternativa, que esa es otra. 

Los Bancos cogen el dinero y España firma el aval. Hasta el más tonto de los mortales sabe perfectamente que recibiéndose la ayuda a los Bancos a través del Estado las presiones bursátiles no amainarán y tampoco los intereses de la Deuda que lejos de bajar ha subido a su más alto nivel. Y mientras tanto los Bancos riéndose a mandíbula batiente puesto que recibirán todo el dinero que necesiten sin tener que dar la cara y sin arriesgar un solo céntimo. 

Cabe aquí una blasfemia y mucho me cuesta no ponerla, porque la sangre me hierve ante tales acontecimientos. No importa quien mande. Siempre han de acabar riéndose de nosotros. ¿Es que somos los más imbéciles de Europa y del mundo?. ¡Tal vez sí!. 

Tras el anuncio de la ayuda baja la Bolsa y sube la prima de riesgo situándose los intereses del Bono de Deuda española a diez años en el 6,8%, su nivel más alto desde la entrada del euro. 
Si es que no tienen los detalles de como tiene que hacerse esta operación, ¡ni haberla aceptado, ni haberla anunciado, cojones!. ¿O es que se creen que los mercados son tontos?. Menudas carcajadas la Merkel. ¡Yo es que no puedo creérmelo...! 
¿Acaso tampoco sabemos lo asustadizo que es el dinero?. Ante la más mínima duda, ¡zas! ahí te quedas.

Los gobernantes son (tienen que serlo) gente inteligente y preparada y no deberían caer en trampas infantiles como esta. 

- Muchas gracias por su oferta, ya la estudiaremos. 
¡Y punto pelota!. ¡Eso es lo que debería haber hecho Rajoy, en lugar de anunciar a bombo y platillo el regalo. (Que, por cierto, de regalo no tenía nada).
Bancos, Gobierno, Cajas, Oposición, Sindicatos... Todos para uno y uno para todos. Y los ciudadanos, ¡que se jodan!. Y este gobierno (como el anterior) haciendo el más exagerado de los ridículos... Pues bien, ¿saben que les digo?. ¡Que antes de estar en Europa, también comíamos...!

RAFAEL FABREGAT

12 de junio de 2012

0707- EUROPA Y LOS HOMBRES DE NEGRO.

Cachondeo ninguno. Si es que los llamados "Hombres de negro" han de venir a vigilar a los Bancos y muy especialmente al Banco de España, bienvenidos sean. Bienvenidos porque, a la vista está, los Bancos no son de fiar y el Banco de España, cuyo trabajo se supone que es vigilar a los primeros, tampoco. Mal nos sabe decir esto pero si la gente en general somos pillos de poco fiar, quienes nos dirigen son lo peor de lo peor. Será la dieta mediterránea, el clima, o los genes, no lo sé, pero lo cierto es que aquí todo el mundo ha estado siempre pendiente de ver la manera de pillar cacho trabajando lo menos posible y el que esté tonto que empuje la noria. ¿Qué le vamos a hacer?. Que nadie se ofenda pues, naturalmente, no todos somos así. ¡Solo faltaría!. Si todos fuéramos trepas holgazanes, cuya única meta es sobresalir en todo sin hacer nada, el país hubiera desaparecido del mapa muchos años atrás. Todos no somos así, pero está claro que hay demasiados...

Afortunadamente todos no somos iguales y hay mucha gente buena, trabajadora y fiel cumplidora de sus compromisos con la sociedad y que no mira solamente su bienestar personal, sino el general. Está muy bien buscar el triunfo si se puede, pero trabajando y no a costa de machacar la cabeza de los demás. En fin, así están las cosas. Hace un par de días Europa, no de forma desinteresada, le ha ofrecido a España la posibilidad de salvar a sus Bancos de la quiebra más espantosa. Repito que no lo hace de forma desinteresada, sino porque de producirse el descalabro ellos también resultarían afectados. Y eso no es todo, sino que todavía no se conocen las condiciones que se exigirán para llevar ese préstamo adelante. Se saben algunas cosas, pero no todas, por eso la Bolsa no se fía y sigue sin remontar. Alguna de las que ya se conocen es que el interés del préstamo no será tan bajo como cabría esperar y se sabe también que el Estado Español será el avalista de la operación. Como siempre, pagarán justos por pecadores.


Resultado de lo anterior es que el Gobierno español será realmente el tomador del préstamo y el responsable de repartirlo entre las entidades con problemas y según su necesidad. Hasta 100.000 millones de euros hay disponibles. También será el responsable de verificar la seriedad de los dirigentes de dichas entidades porque si, por segunda vez, esos Bancos irresponsables tienen que gastarse el dinero del que todos los españoles somos avalistas, en cohetes y no tienen que ir por el camino que corresponde, mejor es que se fusionen con otras entidades más potentes y no metan la mano en la caja. La gente ignorante, no tememos a "los Hombres de negro", sino que deseamos su presencia. La deseamos porque, repito, no nos fiamos de los Bancos y (visto lo visto) tampoco del Banco de España cuya labor era vigilar las operaciones que, a la vista está, no vigilaban. En cuanto a los políticos... no hace falta hablar de ellos pues todos sabemos que son una misma cosa. 

España pide ayuda a la Unión Europea. Norteamérica está sudando tinta y Europa también, viendo como todo se va al garete. El presidente de Estados Unidos les dice a los dirigentes europeos que así no podemos seguir, que si España se hunde se irá a pique todo el sistema. Europa sabe que esto es así, que hay que ayudar pero, ¿cómo hacerlo sin arriesgarlo todo?. Europa no puede prestar dinero a unos Bancos incompetentes cuyos gerentes solo vigilan cubrirse la espalda en indemnizaciones millonarias, tras el hundimiento de la entidad, a costa de dejar con el culo al aire a sus depositantes. La Banca española no es de fiar y Europa lo sabe. ¿Qué hacer para salvar el sistema sin tener que arriesgar el dinero de todo un continente?. Les ha costado pero, por fin, han dado con la solución. El dinero será para salvar a los Bancos españoles, pero el tomador del préstamo será el Estado y España el avalista. Con una garantía añadida y es que, en el caso de incumplimiento y hecatombe, Europa tendrá prioridad sobre otros posibles fiadores. No es la mejor opción, ni la que nuestro Gobierno quería, pero Europa no tira el dinero por la ventana así como así... 


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Esto quiere decir que, en el caso de nuevo fiasco, el primero en tomar su porción del pastel no será quien tenga un depósito en la entidad, ni siquiera aquel (pobre loco) que haya comprado acciones (preferentes) del Banco pensando que la tormenta ya había amainado. El primero en retirar dinero será Europa. De todas formas, para que el barco llegue a buen puerto y todas estas medidas no sean necesarias, Europa presta el dinero con otra garantía más, que es la permanente vigilancia de sus "hombres de negro", verdaderos especialistas que estarán siempre pendientes de lo que hagan las diferentes entidades con ese dinero que no es suyo, premisa que se les olvida a los banqueros cuatro días después de tenerlo en la caja. Con estas actitudes y con estos "vigilantes" permanentemente apostados en todas aquellas entidades que usen de estos dineros, quedan demostradas varias cosas que se resumen a continuación: No es que Europa no se fíe de nuestros Bancos, sino que ni siquiera confía en la gestión de vigilancia del Banco de España y menos aún de nuestros políticos. ¡Y hacen bien!. 

Por lo tanto, BIENVENIDOS LOS HOMBRES DE NEGRO. Con ellos aquí la gente de a pie, que hemos trabajado toda nuestra vida para ahorrar cuatro céntimos mal contados, también estaremos más tranquilos. En cuanto al Gobierno y a la Oposición, por la cuenta que les trae, esperamos que ejerzan una adecuada vigilancia y gestión que garantice el cumplimiento 
de los compromisos adquiridos y que, por fin, podamos caminar hacia un destino mejor. Poca credibilidad nos merece esa oposición utópica, propia de quien sabe que difícilmente tiene que alcanzar jamás el poder. Desagradable tiene que ser saber que no tienes ninguna opción de gobierno pero ¡que fácil es criticar cuando nada arriesgas!. No sucede lo mismo con aquella oposición que tiene una alternancia asegurada. Al igual que el Gobierno, ellos saben que la solución (momentánea) puede ser la obtención de ese préstamo, rescate o como se quiera llamar, pero es necesaria una gestión adecuada para poder amortizarlo y para demostrar la fiabilidad de un pueblo. Un pueblo que no ha sido el causante de esta crisis...

RAFAEL FABREGAT