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19 de julio de 2020

3000- EL PROBLEMA DE SER VIEJO.

Aunque en este momento pueda darse la vuelta en poco más de un solo día, el mundo es muy grande. Sí amigos, grande y diverso... 
Más de doscientos países, todos diferentes, con diferentes costumbres, idiomas incomprensibles, gente con diferentes tonalidades de piel, decenas de religiones, celebraciones inimaginables y una sola cosa en común: la relatividad del tiempo que pasamos en este mundo. Corto cuando lo pasamos bien y largo cuando nos invade el sufrimiento, por una u otra causa. 
Ser viejo no es un problema, sino muchos. Principalmente la falta de salud, pero también la falta de atención de esos hijos que están en el mejor momento de su vida.
Cuando somos relativamente jóvenes no podemos evitar mirar al viejo como un trasto insensible. 
Aunque queramos a ese viejo, jamás lo valoramos como a un igual. Viendo su piel arrugada y llena de manchas, se nos antoja pensar que no es una persona normal y olvidamos, o queremos olvidar que, en la mayoría de los casos, sigue siendo una persona con plena capacidad para pensar y discernir, para amar a sus seres queridos y para dar cabida a sus recuerdos que casi son lo único que le queda. Los jóvenes y cuando digo jóvenes me refiero a los que no lo son tanto, pues tienen cumplidos los cuarenta o más años, jamás pueden imaginar lo cerca que están de ser viejos también. Alguien ha podido esbozar una sonrisa, pero no hay motivo para ello. Cuarenta años no son nada. Es la plenitud de la vida y lo sé porque también yo cumplí esa edad. Saludable, económica y psicológicamente, jamás estuve tan bien como en ese momento de mi vida. 

Sin embargo es muy corta, que nadie se engañe. De esa edad a la de ser viejo, tan solo van 20 y pocos años. Quiere decirse que en un abrir y cerrar de ojos pasar de ser el número uno a no ser nada y cuando digo nada es nada. Quien más quien menos a esa edad está jubilado o pensando ya en la jubilación, una fecha esperada por los inconscientes. Desgraciados, no saben la que se les viene encima. Es como morir en vida. No cuentas para nada, no tienes voz ni voto, ni en tu casa ni en la de los demás. Menos aún en la de tus hijos, a los que mejor no visitar si no es necesario. Tu opinión... ¡es mejor que no la digas!, ya que para ellos será siempre una estupidez sin sentido. Con un poco de suerte no te habrá oído nadie, pues nadie te escucha... Cuando eso sucede el viejo no puede por menos que pensar que, hace apenas cuatro días mal contados, toda la responsabilidad familiar y económica de la casa caía sobre él y mejor o peor, la familia salió adelante, criando unos hijos y dándoles todo tipo de comodidades y los estudios que fueron capaces de asimilar. 

¿Qué ha pasado?. ¿De repente no sirves para nada?. Un poco más viejo, sí, pero estamos aquí y de repente ya no somos nada, ni contamos para nada ni para nadie. 
Creo, de verdad, que aquí falla algo y se trata principalmente del respeto a la gente mayor. En los países orientales y especialmente en los de cultura islámica, que son la mayoría, la gente mayor es respetada y su opinión tenida en cuenta, porque son viejos pero no tontos. Los hijos, agradecidos por todo lo que han recibido de sus padres, no dan un paso más largo que el otro sin consultar con sus mayores. Bueno, bueno, no hace falta tanto. No hay que olvidar que la capacidad de un hijo, que tiene cumplidos los 40/50 años, no es la misma que la de un viejo de 70/80. Cada cosa a su tiempo, pero un respeto cuesta poco de darlo y escuchar al viejo, aunque suelte alguna barbaridad, tampoco. Si hay suerte, cualquiera puede llegar a viejo y bien que agradecerá si los jóvenes le escuchan, aunque solo sea por respeto. Mejor que fuera por amor, claro, pero eso es difícil... ¿Qué hicimos tan mal, para que no sea así...?

RAFAEL FABREGAT

12 de noviembre de 2019

2906- MÁS FALSOS QUE JUDAS.

¿Qué es mejor, agarrarse a un clavo ardiendo o caerse al vacío?. Bueno, bueno... Depende de la persona, de sus ambiciones, de sus metas, de su caradura. 
Las puñaladas por la espalda son muy peligrosas. Yo, cuando alguien me dice que no dormiría tranquilo teniéndome de compañero de cama, lo mando a la mierda para siempre jamás. Pero claro, los políticos son otra cosa, más ambiciosa si cabe. 
Para Pablo Iglesias gobernar y hasta incluso alcanzar la vicepresidencia... ¡Bufff, era lo más!. Él sabía la escasa fuerza de las políticas que defendía en un mundo como el de hoy. Aspirar a gobernar algún día se hacía imposible, pero tenía sus ideas y su fe. Estaba convencido de que nunca había de acceder al Gobierno, pero era firme y perseverante. Jamás cambiaría una coma para alcanzar sus objetivos. Es más, se diría que sus objetivos nunca fueron La Moncloa, sino implantar sus ideas progresistas hasta verlas convertidas en leyes en el BOE. Con la ayuda del PSOE, ahora quizás pueda hacerlo, o así lo piensa él. ¿Qué pasa con todos los desprecios que ha hecho Sánchez de su persona?. ¿Pelillos a la mar?. Pues perfecto. Ese es el pedregoso camino de la gloria. Hacer virtud de la necesidad. ¡Qué sorpresas nos da algunas veces la vida...! 

Cuando en Abril ambas formaciones políticas habían alcanzado un interesante número de escaños no se entendieron y ahora, que esas cifras se han visto recortadas, lo han hecho. ¿Qué ha pasado?. ¿Le han visto las orejas al lobo?. Pues eso será. Claro que esto no reza con la honradez política de Pablo Iglesias, pero sí con el interés de Pedro Sánchez por seguir gobernando. Ese no se preocupa por conseguir otro objetivo que el de permanecer en la Moncloa, con todos las prebendas que el cargo lleva consigo. Pues nada, mi más cordial enhorabuena para los dos y que dure al menos un año. Todos esperamos que, al menos doce meses, la economía española podrá soportarlo. Para más tiempo ya tenemos serias dudas de que haya dinero para todo y para todos. En cuanto a lo de agarrarse a un clavo ardiendo... no se cual de los dos es quien más lo necesitaba. 

Todos sabemos que no hay amor, que se trata de un matrimonio de conveniencia y todos dudamos que tengan la valentía de llegar a la "vejez" sin divorciarse. En fin, ¡a lo hecho, pecho!. ¿No querían gobernar sin trabas?. Pues ¡ala, a gobernar!. Claro que, sin trabas... Permitan que les recordemos que les faltan un montón de escaños (21) para conseguirlo y que en política nadie regala nada. Para poder conseguir los puntos que faltan para acceder al premio, les tocará sudar tinta china. La más negra de la droguería. Posiblemente habrá luna de miel, quizás sí, pero no será fácil ni barato. Lo del precio es lo de menos, pues vamos a pagarlo entre todos los españoles. Imagino que de Luna de Miel no irán a Barcelona, un destino siempre muy socorrido. De hecho ya hay quienes les han visto, e incluso les han fotografiado... Por lo visto esa calle está libre de barricadas. ¡A disfrutar...!


Aunque con el permiso de los "padrinos", que han de aportar los 21 escaños que les faltan. Y Errejón de monaguillo, no faltaba más. TOTAL: Que todavía no se han casado, ¡pero ya viven juntos!. Una farsa patética y una burla a los españoles. Veremos donde llegan y hasta cuando...

RAFAEL FABREGAT

3 de octubre de 2019

2875- AMANTES.

Bueno, en primer lugar decir que una infidelidad ocasional no es lo mismo que tener amantes. Como mucho podrá llamarse echar una canita al aire, un escarceo propiciado por determinadas circunstancias que tal vez no vuelvan a repetirse y claro, de ahí a tener una amante más o menos fija y constante hay todo un abismo. Constante y por lo tanto amante, era aquella de la que hablaba el gran cantante cubano Antonio Machín, en su canción "Corazón Loco"... Se pueden querer a dos mujeres a la vez y no estar loco. Una es el amor sagrado, compañera de mi vida, esposa y madre a la vez. La otra es el amor prohibido, complemento de mis ansias y al que no renunciaré y ahora puedes tú saber, como se pueden querer a dos mujeres a la vez y no estar loco... 

Inevitablemente surge entonces una pregunta que muchos no saben contestar: ¿Por qué existen infidelidades habiendo amor entre la pareja?. La explicación es imposible de dar aquí y ahora, porque son muchas las causas que la pueden propiciar. De todas formas una de las más frecuentes es la inapetencia femenina. Para gran parte de las mujeres el sexo no es algo que se necesite con la misma frecuencia que en los hombres. Como todos sabemos la excusa de "me duele la cabeza" se ha convertido en chiste y en realidad carece de toda gracia. Si es algo patológico no hay nada que decir y si la falta de ganas es porque esa mujer se queda siempre a medias, tampoco. Lo realmente duro y casi reprobable es cuando la mujer en cuestión siempre está inapetente. Cuando esto sucede hay un serio problema que habría que solucionar, pues cabe que el marido busque fuera de casa lo que no encuentra en ella.

Está claro que cuando entran en juego los amantes hay una ruptura del pacto de exclusividad afectiva y sexual establecido entre la pareja, estén casados o no, por lo que los daños están asegurados. Algunos tienen problemas, económicos y laborales y no dan demasiada importancia a la frecuencia sexual, pero aún así habría que estudiar las posibles causas. La aristocracia e incluso los mismos reyes que tienen criados para todo, también sufren el problema de las infidelidades. ¿Será que se cansan de todo?. Pues eso será. De todas formas esto de las infidelidades no siempre ha estado reprobado, especialmente entre el sexo masculino. Especialmente sucedía entre los matrimonios pactados, pues era poco o nulo el amor que había entre ellos. La relación sexual entre amantes es más placentera pues no sufre ninguno de los problemas matrimoniales. Esa segunda pareja se tiene justamente para desconectar de todo eso.

Claro que mientras hay amor, la infidelidad es imposible pues no hay ojos para nadie más. Si a ese amor incondicional le sumas aquello de "no hacer lo que no te gustaría que te hicieran" la fidelidad está garantizada. El aburrimiento, la rutina y la falta de amor verdadero es sin duda el principal abono para que crezca la infidelidad. Es el amor el que mueve todos los hilos para que esto no pase y es la comunicación entre la pareja la que resuelve todos los conflictos amorosos. Decir "me duele la cabeza" no es suficiente. Seguramente sería mucho mejor dar cualquier otra excusa, que incluso pueda ser reversible... Todo menos hacer peligrar la relación de pareja. No sentirte deseado es la mejor excusa para buscar a esa tercera persona que te valore más positivamente. Cuidado pues. Dentro de la pareja el sentimiento de soledad es culpable de muchas infidelidades...

Louise (la monja negra) hija de María Teresa de Austria y de Nabo.
Como he dicho antes, los propios reyes han sido infieles desde muy antiguo. Muchas veces ellas fueron públicas y poderosas, pero otras manejaron los hilos desde la alcoba. Siempre se dice que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, lo que viene a decirnos que el hombre propone y la mujer dispone. Jamás hubo monarquía sin escándalo sexual. La propia reina de España Isabel II, tuvo hasta once embarazos de sus diferentes amantes y siempre asumidos oficialmente por su marido, algo bastante extraño puesto que la indulgencia solo solía caber cuando era el varón el que cometía la infidelidad. Paradójicamente esto solía ser extremadamente bueno para la realeza, tan proclive a tener hijos enclenques debido a la consanguinidad. Los hijos bastardos siempre estaban sanos. El problema se presentaba cuando la reina se liaba con un paje de color. Y a éste, no sé por qué, le llamaban Nabo...

RAFAEL FABREGAT

2 de octubre de 2019

2874- LAS BODAS DE ORO.

¿Hay amor después de 50 años de matrimonio?. Bueno, bueno, bueno... A todos aquellos que han respondido que sí, habrá que hacerles una segunda pregunta: ¿Qué entiendes tu por amor?. Porque, claro, cuando uno cumple sus "Bodas de Oro" se entiende que, como mínimo, tiene ya 70 años cumplidos y a esa edad, ¿quien piensa ya en el amor?. Muy especialmente si al llamarle amor queremos decir sexo. 

Estudios sobre el sexo certifican que a partir de los 50 años un 25% ya no practican sexo ni una sola vez, pero vayamos por partes... 
Curiosamente no es de los 20 a los 30 años cuanto más se goza del sexo, aunque seamos muchos quienes así lo creamos. Especialmente las mujeres, esa primera década de su vida en pareja están en fase de aprendizaje. Son pocas las que ya tienen un completo dominio de su "maquinaria" sobre temas tan complejos como el deseo y el goce sexual. Las mujeres inician esta fase muy condicionadas por la idea romántica del sexo y por lo tanto están más atentas a dar placer que a obtenerlo. En esta primera etapa y muy especialmente en los hombres, la cantidad prima sobre la calidad. Parece que temamos que se nos acabe y estamos siempre dispuestos a repetir, día si y otro también.

Entre los 30 y los 40 años el asunto ya cambia de forma radical. Uno ya se ha dado cuenta que no es pan para hoy y hambre para mañana. Si hay salud la cosa va para largo y ya se tiene una cierta madurez sexual, lo cual permite a la pareja una mayor disposición al goce individual. Es por ello que uno y otro intentan indagar la forma de mejorar todo aquello que hasta unos años atrás era más que suficiente para quedar satisfechos. Algunos incluso buscan en contactos exteriores ese algo más, aunque sin renunciar a la pareja consolidada. En esa década la calidad tiene ya más importancia que la cantidad, aunque la búsqueda de esa calidad hace que se siga practicando el sexo no menos de dos o tres veces por semana. Ya no hay pudor alguno entre la pareja, saben lo que les gusta y tratan de conseguirlo.

Claro que la época de mayor plenitud está entre los 40 y los 50 años. La fogosidad ya no está presente en los encuentros sexuales, pero todo es armonía. El sexo está entonces en uno o dos encuentros semanales, pero son más que suficientes para que la pareja viva en paz y perfecto equilibrio. El problema es que a finales de esa década pueden empezar ya los problemas de la menopausia y con ellos el enturbiamiento de esa plenitud. Baja el deseo y empieza la sequedad vaginal. Es el desencuentro con tu propio cuerpo. En ese momento de la vida en pareja suelen manifestarse problemáticas asimetrías del deseo. Eso sin contar que a esas edades se suma la acumulación de obligaciones y problemas con los hijos que afectan al deseo de muchas personas. Es pues en esta franja de edad cuando un 25% dejan de lado el disfrute del sexo.

Claro que un 75% siguen e inician la etapa de entre los 50 y los 60 años de vida con toda libertad, ya sin el temor a un posible embarazo. 
Algunas mujeres, aunque la cantidad baje hasta cotas ínfimas, disfrutan más que nunca. 
El problema es que el hombre con la edad deja de sentir la necesidad sexual que tenía en décadas anteriores y aunque el amor esté presente ya no va unido al sexo. Si hay deseo sexual se practica, pero ya sin fogosidad alguna. 
Ya pasados los 60 años cobran protagonismo las caricias, los besos, los abrazos, las atenciones hacia el otro y la compañía mutua. Es el momento del amor en letras mayúsculas, puesto que hacer el amor ya no es importante, ni el cuerpo suele pedirlo. Pues bien, a esa edad todavía faltan diez años para cumplir las "Bodas de Oro". Solo son 40 los años de matrimonio que hemos recorrido, por lo tanto, ¿Que amor quedará para las bodas de Oro?. Cada persona es un mundo pero está claro que, si a uno le duele la pierna, al otro le dolerá el brazo o la espalda. Y con ese plan, puede haber mucho amor, pero sexo...  
Además, en el caso del hombre... ¿Donde está el arma para ir a la guerra?.

RAFAEL FABREGAT

13 de septiembre de 2019

2862- LOS AMANTES DE MÓDENA.

Estamos naturalmente en Italia ya que Módena es una ciudad italiana perteneciente a la región Emilia-Romagna y situada al norte del país, entre los Alpes, los Apeninos y el Adriático. La zona se llama llanura Padana o valle del Po que la cruza de oeste a este para desembocar en el mar Adriático. Es sin duda una de las regiones más bellas de Italia, por sus fortalezas, torres y castillos, así como aldeas donde prima el culto a la tranquilidad del espíritu y al buen comer. Viviendas rurales, aisladas pero unidas entre sí.

El año 2009, en unas excavaciones llevadas a cabo en una necrópolis de Módena de 1500 años de antigüedad (siglo IV al VI d.C.) se encontraron dos esqueletos con las manos entrelazadas. No era en absoluto lo habitual en un enterramiento y el hallazgo dio pie a llamarles "Los amantes de Módena". Los medios de comunicación dieron alas a la noticia y hasta incluso colaboraron en la investigación pertinente. Durante diez años se han llevado a cabo toda clase de investigaciones, hurgando en la historia de la ciudad y la región, con el fin de encontrar algún dato sobre el misterioso enterramiento. Sin embargo nada encontraron. Ni un detalle o reseña en los escasos textos que se conservan de la época. Cuando se llevó acabo el descubrimiento, las técnicas de antropología esquelética no pudieron aportar detalle alguno, debido al mal estado de los restos.

Este año 2019, la Universidad de Bolonia descubrió un nuevo método de investigación capaz de aportar toda clase de datos a partir de unas proteínas especiales situadas en el esmalte dental y puestos en contacto con la Universidad de Módena y Regio Emilia decidieron aplicar las nuevas técnicas revolucionarias con los cuerpos de "los amantes de Módena". El resultado dejó perplejos a todos los presentes, por el éxito del experimento y por los datos conseguidos. Los cuerpos enterrados, juntos y cogiéndose las manos... ¡eran dos hombres!. En su día, no solo faltaban técnicas que revelasen el sexo de los cuerpos, sino que se dio por hecho que, por su posición, se trataba de un hombre y una mujer. Es pues, ahora más que nunca, cuando se investiga el posible motivo para tal enterramiento, aunque está claro que los criterios homosexuales no han sido inventados por el colectivo LGBT. Homosexuales los ha habido siempre... ¿Es esa la aclaración del misterio?.

RAFAEL FABREGAT

21 de agosto de 2019

2839- DIEZ MINUTOS DE SEXO.

¿Les parece poco o mucho?. En fin. Cada persona es un mundo en la cama, pero los expertos nos cuentan que lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Claro que en plenas vacaciones escolares... ¡Ni cantidad, ni calidad!. Sobre todo si ya tienes hijos adolescentes. Las vacaciones de verano son para los jóvenes, pero para los padres no son tan idílicas como debieran. Cambia la rutina y aumenta el estrés ya que hay menos tiempo para la relación de pareja y lógicamente para el sexo. No lo dice un servidor, sino una encuesta de la consultora independiente Opinium Research. El motivo fundamental es llevar a los hijos todo el día pegados. ¡Y lo tarde que se acuestan los adolescentes en esta época!. ¡Siempre les parece pronto!. Claro, como al día siguiente se levantan cuando quieren...

La mayoría de las parejas coinciden en que pasan más tiempo buscando el entretenimiento de los hijos que con su pareja. Así... ¡No hay nada que hacer!. Eso sin contar que esos días de calor infernal, que siempre hay en cualquier verano, "enfría" un poco las ganas de sexo. También cuenta que, a esas alturas del matrimonio, el romanticismo ya es un recuerdo de lo que fue. En cuanto a la duración del acto sexual... ¿Media hora, o 30 segundos?. Porque de todo hay en la viña del Señor. Desde que el mundo es mundo la gente prueba "cosas". Más o menos preliminares, nuevas posturas... Nadie cuenta nada al respecto. Es un tema "tabú" pero todos quieren saber lo que hacen los demás, quizás para compararse. Sobre la duración no hay un tiempo ideal, sino que ambos queden satisfechos.

De todas formas, lo de la duración siempre ha movido nuestra curiosidad. Claro que eso también depende si se suman, o no, los preliminares. Según esa misma encuesta, la media es de 5 minutos, sin preliminares. Bueno, bueno... Cinco minutos dale que te pego, no está nada mal. Sobre todo si los preliminares están bien conseguidos... Estamos hablando, claro está, de parejas de entre 30 a 40 años, ya con hijos creciditos, porque cuando uno tiene 20 años puede pasar de todo, de la misma manera que cuando sobrepasa los 60/70 también puede, no pasar nada. Lo que está claro es que, para que una pareja funcione correctamente, la relación ha de trabajarse diariamente y no caer en la rutina. Las prisas y el cansancio no son amigos de una buena relación sexual y ni tan siquiera del amor.

El trabajo y los quebraderos de cabeza provocan la falta de comunicación y llevan al distanciamiento. Para evitarlo hay que buscar siempre cualquier excusa para ofrecerle al otro unas flores o una palabra cariñosa que mantenga viva la llama. Es un pequeño gesto que no cuesta nada y que tu pareja siempre agradecerá. Al menos una vez a la semana hay que intentar escapar de la rutina, aunque solo sea para tomar un café lejos del ámbito familiar. Es una forma de buscar esa intimidad que en casa se presenta difícil. Pasear, tomar algo en cualquier terraza e incluso comer o cenar fuera. No tiene por qué ser caro. Se trata simplemente de charlar en libertad, fomentando la comunicación de pareja. La cuestión no es quererse más, sino quererse mejor y para eso la comunicación lo es todo.

Hay muchas parejas que buscan una terapia cuando el amor ya está muy dañado. Algo es algo, pero no es lo mejor. Hay que evitar el tener que llegar a esta situación y para ello hay que impregnar de amor todas nuestra relaciones. Una palabra amable y un gesto cariñoso es suficiente para que la relación no se enfríe. Muchas de las parejas que se separan no lo hacen por una mala convivencia, sino porque han desconectado, ya no se comunican sus necesidades o deseos. Cuando eso de prolonga en el tiempo se centran en un egoísmo malsano y se crean conflictos donde no los hay. Hay que evitar llegar a ese punto, pues demasiadas veces es un punto de no retorno. Para recibir amor, hay que dar amor. Nadie es perfecto y cuando hay amor, un poco de paciencia siempre viene bien. Llegar a viejos enamorados, es lo mejor que a una pareja le puede pasar.

RAFAEL FABREGAT

8 de julio de 2019

2808- CORAZÓN LOCO.

Es sorprendente que a día de hoy todavía sigan existiendo amantes, pero ahí están. Todos conocemos a alguien que, además de estar casado y hacer una vida completamente normal, tiene una amante. ¿Cómo se come eso?. Pues nada, así, como se tragan otras muchas cosas. Porque infieles ocasionales... los hay a montones, pero otra cosa bien distinta es tener una amante fija. El infiel ocasional es lo que vulgarmente se conoce como "echar una canita al aire" y de esos, ¡buah!, pero otra cosa bien diferente es tener una segunda mujer, un amor fijo y secreto, en el que además del sexo juegan también sentimientos y hasta incluso intereses. De hecho hay montajes en toda regla. Porque algunas tienen incluso su propio piso, pagado por el amante y al que el susodicho acude cuando puede o cuando quiere. Según las ganas de "guerra" que haya. 

En este segundo caso la amante recibe compensación e interesantes regalos. Incluso se van juntos de viaje. Cómo se las apaña el apasionado amigo para también quedar bien con su esposa, es algo que no viene a cuento. Algo inventará. Cualquier excusa laboral lo justifica sin mayor problema. Lo importante es que el hombre tiene una familia normal y bien cuidada, además de una amante satisfecha y bien remunerada. Para que todo funcione con normalidad el hombre ha de tener posibles y, si puede ser, que a la amante la tenga incluso retirada. En ese caso ella ya no trabaja y solo vive para él las 24 horas del día, mientras que él solo vive para ella a ratos. La verdad es que esto de tener amante, además de caro, es complicado. Sí amigos, tiene su miga. 

Hay hombres, esposos y padres ejemplares, que solo lo son los fines de semana porque, como es natural, entre semana están "muy atareados". Para sus amantes es todo lo contrario. Durante la semana ellos pueden incluso ser demasiado fogosos, pero los fines de semana desaparecen como el Guadiana, pues tienen una familia a la que se deben en cuerpo y alma. ¿Vaya follón, no les parece?. La verdad, no sé si compensa... Tampoco para las amantes, porque la esposa y madre casi siempre suele ganar la batalla... Para la esposa la semana pasa rápidamente. Entre colegios, compras y coladas... Pero la amante... ¿En qué ocupa su tiempo libre?. Y, por cierto. ¿Qué saca la amante de todo esto?. Vivir sin trabajar no me parece suficiente compensación. Siempre escondiéndose de todo y de todos y sin ningún futuro por delante. 

Él le dirá seguramente que es el amor de su vida, pero a la familia y a los hijos no puede abandonarles... 
Y el tiempo pasa inexorable sin que su situación lleve a parte alguna. Es un presente sin futuro. Ella vive para él, con todos los gastos pagados, pero para esas mujeres el día de mañana no existe. ¿Qué vida es esa?. 
¿Hasta cuando, seguir con las dos? -se pregunta él. 
Me viene a la memoria la canción del inolvidable Antonio Machín: Corazón loco. 
Desde el punto de vista del "mantenedor" la cosa parece clara. Para él... 
"La esposa es el amor sagrado, la compañera de su vida, esposa y madre a la vez. La otra es el amor prohibido, complemento de sus ansias y al que no quiere renunciar... Él mismo no comprender como pueden amarse dos a la vez y no estar loco"
Ellas tampoco podrían comprenderlo... Más pronto o más tarde habrá que poner punto y final a todo esto. 
- Es imposible seguir con las dos -dice Machín. (Pulsar play).

RAFAEL FABREGAT

22 de junio de 2019

2796- FOLLAR NO SIEMPRE ES SANO.

Follar es sanísimo sí, pero cuando eres joven y sobra el potencial que te da la naturaleza y esa etapa de la vida, donde todo pasa muy deprisa. Cuando te haces mayor ya es otra cosa y si no que se lo pregunten a Fernando el Católico, II rey de Aragón y viudo de Isabel I de Castilla. Lo de preguntarle es un decir, claro, pues hace ya varios siglos que se "durmió" y todavía no ha despertado, ni creemos que lo haga.
Como buen católico, Fernando no era muy promíscuo, pero los picores iban a más y por lo tanto no tardó en contraer nuevas nupcias que le aliviaran. En Noviembre de 1504 fallecía Isabel y en Octubre de 1505 se  casaba nuevamente, esta vez con una jovencita francesa de 18 años. Él tenía 53. Algo no cuadraba en el matrimonio y está claro que eran los años.

Doña Germana de Foix que así se llamaba la moza no era muy agraciada, a lo que había que sumarle una cierta cojera, pero era alegre y abierta y tenía 18 años. 
A esa edad no hay ninguna mujer fea, por lo que Fernando se apresuró a cumplir con su obligación, aunque con más ilusión que poderío. Lejos del ímpetu que le hizo famoso en su juventud, pasada la ilusión por el "juguete" nuevo, Fernando empezó pronto a fallar en sus acometidas y hubo de buscar remedios entonces muy rudimentarios. 
Varias cortesanas aconsejaron a su joven esposa que le preparara ciertas tisanas a base de hierbas, la mayoría venenosas, junto con testículos de toro en celo que le daban tanto asco que le provocaban vómitos y abatimiento crónicos. 
Finalmente acudieron al viagra natural de aquellos tiempos que era la "mosca española". El bicho en cuestión tenía tal toxicidad que usado también en emplastos producía llaga en el lugar donde se aplicara. El coleóptero es de color verde metalizado y su hábitat suele estar en olivos, álamos, etc.

Se trataba de la cantárida, un escarabajo verde que muerto, seco y reducido a polvo venía utilizándose desde muy antiguo como vasodilatador natural. Sus efectos son parecidos a lo que hace el viagra actual, pero sin atenuante alguno de sus contraindicaciones. En dosis altas o frecuentes irrita la mucosa gastrointestinal, provocando vómitos, mareos y diarreas que pueden derivar en un fallo renal e incluso la muerte. Pero claro, el rey quería y no podía, con lo cual el uso era relativamente frecuente y todo lo que es contranatura, más pronto o más tarde acaba pagándose. Pocos años después empeoraron sus problemas cardíacos y el 23 de Enero de 1516, con 63 años de edad, abandonó este mundo no sin antes rogarle a su nieto Carlos I de España y V de Alemania, que cuidara de su joven esposa. Carlos era hijo de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, heredera del trono de Castilla

El joven príncipe Carlos I tenía tan solo 16 años al fallecimiento de su abuelo Fernando II y se lo tomó al pie de la letra. Nieto también, por vía paterna, de Maximiliano de Habsburgo y de María de Borgoña heredó los territorios austriacos y el derecho al trono de Aragón, Castilla, Navarra, Nápoles, Sicilia y las Indias. Carlos I había nacido en Gante (Flandes) puesto que, viviendo allí con su esposo Felipe el Hermoso, Juana se puso de parto y dio a luz, completamente sola, en el baño y a las 3,30h. de la madrugada del día 24 de Enero del año 1500. 
En Noviembre del año siguiente el matrimonio marchó hacia España para ser nombrados oficialmente sucesores al trono de Castilla y León, dejando al pequeño Carlos al cuidado de Margarita de York, duquesa de Borgoña, para que conociera la historia de sus orígenes y recibiera educación. Por toda esta serie de cosas, el joven príncipe no viajó a España hasta Septiembre de 1517, motivo por el cual no hablaba una sola palabra de español.

Joven inexperto, e incapaz de comunicarse con castellanos y aragoneses, Carlos I de España causó una mala impresión a todos, excepto a su abuela Germana de Foix. Ambos hallaron en el francés, lengua natal de ambos, la manera de comunicarse y pronto surgio entre ellos el romance prohibido. Germana tenía entonces 29 años y Carlos era un joven enamoradizo que todavía no había cumplido los 18 años y que quedó deslumbrado por aquella mujer que le brindó agradecida todo su amor y experiencia. El palacio del joven rey y la casona de la viuda alegre eran anexos y estaban separados por escasa distancia. Con la excusa de poder visitar en seco, su hermana Leonor y él mismo a la reina, Carlos ordenó levantar un puente de madera que conectase ambos edificios. En 1518 Germana dio a luz una niña a la que puso el nombre de Isabel. La paternidad fue ampliamente cuestionada por todos los historiadores pero nada quedó probado. Solo un detalle... A su muerte Germana dejó en herencia su joya más preciada, un collar de 133 gruesas perlas, a la "serenísima Doña Isabel, infanta de Castilla, hija de su majestad el rey, mi señor e hijo". No era menester decir nada más...

RAFAEL FABREGAT

25 de mayo de 2019

2778- EL PRIMER AMOR.

No. No fuimos novios en la escuela. Nos llevamos cuatro años y, cuando yo abandoné la escuela, la que hoy es mi mujer tan solo tenía 10 años. Era pronto, pero ella se desarrolló muy pronto. Con 14 años ya medía 1,70 y estaba completamente formada, llamando la atención de jóvenes y mayores. Yo medía algo más, pero muy poco. Mi atención ya la había conseguido tiempo atrás... Éramos vecinos y en una época sin agua corriente en los pueblos, coincidíamos en muchas ocasiones en la fuente del pueblo al objeto de abastecer a nuestras madres del preciado líquido. Yo con un carro de cuatro cántaros y ella otro de dos. Ya sabiendo la hora en que se llevaba a cabo aquel acarreo de agua, coincidir era relativamente fácil. Eso sin contar que uno y otro solíamos vigilar para que lo que no era coincidencia lo aparentara. Para entonces yo apenas tenía 16 años y ella 12, pero ella aparentaba 16 y yo 14. Solo a palos conseguir espabilar. De todas formas con 70 años todavía hago cosas de joven inocentón. 

Genio y figura... hasta la sepultura. Los viajes que yo hacía después de comer, eran para llevar agua a nuestro lugar de trabajo puesto que el agua era imprescindible para ablandar las materias primas que manufacturábamos. Ya en la fuente y después de charlar un ratito con ella solía preguntarle si haría un segundo viaje y si era así, como las distancias no se correspondían, yo vaciaba los cántaros a medio camino para volver y así coincidir nuevamente en la fuente. Estaba claro que ella también buscaba el contacto, pero lo del amor no lo tenía tan claro como yo. Así transcurrió el tiempo, entre guateques organizados por nuestras respectivas pandillas de amigos. A esa edad igual chicos que chicas no suelen tenerlo claro, pero yo sabía que la quería y que haría todo lo posible por hacerla mi mujer. No fue fácil porque, como he dicho antes, ella no lo tenía del todo claro. 

Las cosas eran un día blancas, otras negras y casi siempre grises. Yo, ante la indefinición, hacía también mis pinitos de aquí para allá pues no me faltaban oportunidades. Pero el tiempo pasa y nos plantamos yo con veinte años y ella con dieciséis y decidí que había que poner punto y final a un juego que había durado demasiado. Puse las cartas sobre la mesa porque tenía claro que había más ases a mi favor que en contra y gané la partida. Ella dijo que sí y desde aquel momento no volvimos a separarnos. Este año se han cumplido cincuenta de aquella decisión que dio inicio a un noviazgo de cuatro años. Nos casamos, ella con 20 años y yo con 24 y la vida  nos ha dado tres hijas y cuatro nietos. Por supuesto hemos tenido altibajos, pero está claro que estábamos predestinados a caminar juntos por la vida...

RAFAEL FABREGAT

16 de mayo de 2019

2770- SER JOVEN EN LOS AÑOS 60.

Rotundamente y en todos los conceptos... ¡nada que ver con lo de ahora!. Lo cual no quiere decir que los jóvenes de ahora sean mejores o peores. No, no se trata de eso. La juventud es siempre la misma y nace sana e inteligente, pero inocente. Claro que actualmente eso dura poco, por el simple motivo de que las circunstancias han cambiado y mucho. Durante la niñez y adolescencia de los que actualmente peinamos canas, apenas se comentaba cualquier tontería en nuestra presencia, siempre había algún mayor que decía la entonces la tan repetida frase: "silencio, que hay ropa tendida". ¡Vaya imbecilidad!. ¿También eso se lo había impuesto Franco, o es que estaban más tontos que un leño?. Entonces también se hacía lo que se podía pero, ¡qué mala suerte no ser novio ahora!. 

En fin, es lo que hay. Ante los jóvenes de hoy, e incluso niños, nadie se guarda de comentar lo que sea de las realidades de la vida y tampoco de sexo. Ya no digamos, todo lo que se enseña en la escuela y lo que se aprende en los teléfonos móviles e internet... ¡Hasta incluso a follar, cosa que en nuestra juventud solo podía aprenderse si ibas a una casa de putas!. Es de risa, está claro, pero muchas chicas de aquella época llegaron vírgenes al matrimonio, ¡y no por falta de novio! porque en aquellos tiempos de Dios y de los hombres muchas parejas besitos, manitas y poco más. Tampoco los chicos sabían mucho más, si no frecuentaban las casas de mala nota. Ahora se los llevan a sus casas donde sus madres ya les han preparado habitación y cama, con edredón si es invierno. 

En nuestro pueblo de los años 60, no importa cual sea, al salir de misa de 10 íbamos chicos y chicas de la pandilla (porque pandillas las ha habido siempre) a pasear por la carretera. Entonces, a pesar de no haber arcén, eso podía hacerse puesto que no pasaban ni diez coches al día. Más pronto que tarde nos metíamos debajo de un puente y jugábamos "als cordellets". Quien no sepa de qué se trata, va a flipar... Siempre bien pertrechados, los chicos sacábamos un cordel y hacíamos tantos trozos como parejas había, haciendo un nudo en una de las puntas. Los cordelitos (cordellets) se doblaban por la mitad aguantándolos uno de los chicos con todas las puntas hacia arriba. Todas las chicas cogían uno de los nudos y los chicos una de las puntas con lo cual, al soltarlas todos los presentes quedaban emparejados, pudiendo darse un piquito. ¡Uy que inocente...!

Los jóvenes que lean esto van a morirse de risa, pero entonces el tema del sexo no daba más de sí. Los mayores de hoy, chicos en aquella época, sabemos que dicho juego era una solemne tontería pero era una forma de divertirse, ya que de erótico no tenía absolutamente nada. Así eran las cosas por aquel entonces, principios de la década de 1960. Menos mal que nacieron los "guateques", baile con tocadiscos (pick-up) que hacíamos todas las tardes antes de la hora de cine y también alguna mañana tras el citado paseo por la carretera. Poco rock-and-roll y mucha balada, para poder agarrar a las chicas de la cintura y estrecharlas lo más posible hacia nosotros, al compás de la melodía que fuera. Antonio Machín, Alberto Cortéz, Adamo, Raphael, etc. Claro que en aquella época las chicas te metían su mano izquierda en el hombro haciendo palanca para que no pudieras arrimarte gran cosa.

- Si no hablas antes con mi padre, no hay nada que hacer -te respondían a la más mínima insinuación de acercamiento. Y tu, claro, si la querías tenías que claudicar y atarte de pies y manos jurando y perjurando a su papá (y a ellamisma) que ibas en serio y que la querías de verdad.
- Teniu coneiximent -te soltaba su padre ceremoniosamente, mientras cogía el cigarrillo que le ofrecías a modo de soborno. 
- No patisca -le respondías tu, encendiendo el mechero. Claro que la realidad no era esa, puesto que no veías el momento de comértela con huesos y todo. ¡Ay Señor, cuanta hambre padecida y nunca recuperada!. Porque, el día que pasa es día perdido y jamás se recupera. ¡Cuanto se añora, a los 60 años, lo perdido antes de los 20!. A los jóvenes de hoy no les pasan estas cosas, pero nosotros sí las pasamos. Definitivamente, eran otros tiempos...

RAFAEL FABREGAT

23 de febrero de 2019

2726- EL BOTÓN DEL SEXO.

¿Creían que ya todo estaba inventado?. ¡Pues no!. En Agosto de este año 2.019 verá la luz un invento peculiar y altamente práctico para tener sexo con tu pareja de mútuo acuerdo sin presiones de ningún tipo y por lo tanto complacientes para ambos. Se trata del "LoveSinc", un revolucionario invento que acabará con las discusiones de pareja en la cama... "Que si nunca tienes ganas, que parece que lo hagas aposta, que siempre te duele la cabeza cuando te pido sexo..." y un largo etcétera que, a pesar de quererse, trae frecuentes morros y malas caras en la pareja. Y es que, está claro que no siempre estamos todos predispuestos y a punto.

Toda esa problemática acabará este próximo verano del 2.019. Más de 330 patrocinadores luchan por obtener el contrato que les haga cargo de los gastos para fabricar y lanzar al mercado este simple mecanismo que acabe con las discusiones de pareja. La empresa inventora del "LoveSinc" ha lanzado este mes de Febrero la propuesta de buscar financiación para la fabricación en masa de este artilugio tan eficaz como económico. Se cree que podrá estar en el mercado al módico precio de 44 euros y se basará en dos botones, interconectados entre sí y que irán fijados a cada uno de los lados de la cama o sobre la mesita de noche. Parece un invento para mudos, pero todos lo califican como algo extraordinario.

Cuando uno de los integrantes de la pareja tenga ganas de sexo apretará el botón. Si su pareja hace lo mismo y aprieta el botón se encenderá una luz verde indicativa de que también le apetece hacer el amor. Parece excesivamente fácil, casi una tontería pero, en el caso de que a uno de los dos no le apetezca practicar sexo, este método evitará cualquier discusión al respecto. Dado que normalmente suele ser más fogoso el varón, tras apretar éste el botón podrá encontrarse con un silencio absoluto que pueda interpretar como una rápida conciliación del sueño por parte de la mujer o un...
- ¿Por qué no lo decías antes cariño...? Yo también me moría de ganas, pero pensaba que tal vez no te apetecía y me sabía mal decirte nada...

Esta especie de "ventana del consentimiento" permitirá saber el momento óptimo en el que la pareja esté predispuesta a mantener relaciones sexuales. Si solo un miembro de la pareja aprieta el botón, no pasará absolutamente nada pues la pequeña lucecita, en este caso amarilla, se apagará en un par de minutos. Aunque al inventor le llueven por todas partes dinero y patrocinadores, habrá que esperar unos meses para poder encontrar "el botón del sexo" en el mercado. Las tiendas de electrónica ya están realizando las primeras propuestas de pedido y frotándose las manos, en la seguridad de que el éxito está asegurado. Algunas incluso tienen previsto integrar este botón en el teclado de ordenadores y teléfonos fijos y móviles. En fin, el tiempo lo dirá...

RAFAEL FABREGAT

3 de febrero de 2019

2713- LOS MANCOS DEL BENAVENTE.

Teatro-cine Benavente. CABANES (Castellón) España.
Por increíble que parezca, así eran las cosas en el Cabanes de mediados del siglo XX, en plena posguerra y con más hambre que abundancia. La primera década, tras el final de la Guerra Civil Española, fue más oscura por la mucha necesidad que había en las casas de los pobres, que eran la gran mayoría. Sin embargo la naturaleza humana busca la manera de resurgir de las cenizas, como ave Fénix, y con la llegada de la década de los 50 nació una nueva manera de ver la vida. Había que luchar, sí, pero también había que vivir. Con apenas 2.000 habitantes el cine Benavente de Cabanes se hizo pequeño para tanta gente que cada fin de semana quería olvidar sus miserias, aunque solo fuera un par de horas. Se amplió la programación, con dos sesiones de tarde y noche para el domingo y festivos y una nocturna para las noches de los jueves y sábados.

Dos cines de verano ampliaban esta oferta cinematográfica. En época estival el cine Astoria ofrecía sesiones nocturnas sábados y domingos. En el Trinquet se proyectaban películas los sábados y domingos por la noche, además de "Baile de vermouth" tras la sesión de tarde del cine Benavente, entre las 20 y las 22 horas. Cuesta creer que en una época de tanta miseria estos negocios prosperaran, pero así era. El cine Benavente, normalmente sin numerar, estaba siempre a rebosar y con venta de entradas superior al aforo. El "problema" lo solucionaba el empresario colocando en cada fila una silla más en los pasillos laterales y en el central. Gracias a Dios nunca hubo ninguna desgracia que exigiera el rápido desalojo de la sala. El aforo lo constituían 3 dobles bancos corridos para niños en las primeras filas, 22 filas de 20 butacas y dos "gallineros" de unas 50 plazas cada uno.

Con dictadura o sin ella la juventud siempre tiene prisa por dar rienda suelta a los instintos básicos de la naturaleza y el cine Benavente de nuestro querido Cabanes no podía ser menos. Como todo cine que se precie el nuestro también disponía de esas dos últimas filas de butacas llamadas de los mancos. Sí, así se llamaban porque todos sus ocupantes solo tenían un brazo visible, mientras el otro estaba ocupado en meterle mano a la compañera y compañero de turno. Normalmente se llamaba "fila de los mancos" a la última, pero la tan afanosa distracción de sus ocupantes, permitía también a quienes ocupaban la fila de delante dedicarse al mismo menester sin que nadie advirtiera nada fuera de lugar. Curiosamente en nuestro cine Benavente las butacas 11 y 12 de la penúltima fila (junto al pasillo central) estaban reservadas para el Sr. Alcalde y señora y lo mismo en la última fila para el Sargento de la Guardia Civil y su esposa, aunque la del el Alcalde y señora solían variar. 

No crean, con respecto al tema (de los mancos) que nos ocupa en el día de hoy, había una fila mucho peor que era la última del gallinero. 
Escalones de obra y sin butacas, con poca clientela y en los que se podía hacer "de todo". De la última fila de los gallineros vamos a olvidarnos puesto que ese no era lugar para el amor y menos aún para llevar a tu novia. No obstante, el magreo en las filas "de los mancos" era cosa de enamorados, extremadamente vigilados en cualquier otro lugar que no fuera la oscuridad de un cine. Justamente por eso lo que allí sucedía era algo tan cándido y sensual que no debería estar mal visto ni pasar de moda jamás. ¿Hay algo más bonito que ver como una pareja se besa en plena calle?. Sobre todo si pasan de los cuarenta y además se ríen... Pues imaginaros en la oscuridad del cine Benavente y especialmente si la linterna del "tío Viçent" no estaba al acecho. 

En la pantalla Quo vadis, Ben Hur, los Diez Mandamientos, Espartaco, etc. Casi siempre una de romanos. Mientras las parejitas, ellas con calcetines, aprendíamos a amarnos. ¿Es eso criticable?. La chaquetilla de punto sobre las rodillas para disimular, mientras las manos de unos y otras se internaban intentando acariciar una pierna, un sujetador, el roce furtivo de los labios en un cuello que se estremecía de placer. Pero todo acabó, como acaba todo. Los cines de los pueblos cerraron y también los de las ciudades. Que no me digan a mí, que los vídeos porno americanos son mejores que una peli de romanos... Lo triste es saber que, en el momento actual, está todo tan desvirtuado que ni el porno americano ni el cine actual o el de romanos pone a nadie los pelos de punta. Lo siento por ellos. Por esa juventud actual que a los cuatro días de conocerse se van a vivir juntos sin compromiso alguno. El día que tu hijo/a te presenta a su "amigo/a" ya has de tener habitación preparada con cama de 150/200 porque ese día Pepe o Pepa ya se queda a pasar la noche en tu casa. Porque hace frío, llueve o hace calor. Así, por la cara. Y los padres a callar porque si hablas se irán de casa y si no hablas también...

RAFAEL FABREGAT