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16 de mayo de 2019

2770- SER JOVEN EN LOS AÑOS 60.

Rotundamente y en todos los conceptos... ¡nada que ver con lo de ahora!. Lo cual no quiere decir que los jóvenes de ahora sean mejores o peores. No, no se trata de eso. La juventud es siempre la misma y nace sana e inteligente, pero inocente. Claro que actualmente eso dura poco, por el simple motivo de que las circunstancias han cambiado y mucho. Durante la niñez y adolescencia de los que actualmente peinamos canas, apenas se comentaba cualquier tontería en nuestra presencia, siempre había algún mayor que decía la entonces la tan repetida frase: "silencio, que hay ropa tendida". ¡Vaya imbecilidad!. ¿También eso se lo había impuesto Franco, o es que estaban más tontos que un leño?. Entonces también se hacía lo que se podía pero, ¡qué mala suerte no ser novio ahora!. 

En fin, es lo que hay. Ante los jóvenes de hoy, e incluso niños, nadie se guarda de comentar lo que sea de las realidades de la vida y tampoco de sexo. Ya no digamos, todo lo que se enseña en la escuela y lo que se aprende en los teléfonos móviles e internet... ¡Hasta incluso a follar, cosa que en nuestra juventud solo podía aprenderse si ibas a una casa de putas!. Es de risa, está claro, pero muchas chicas de aquella época llegaron vírgenes al matrimonio, ¡y no por falta de novio! porque en aquellos tiempos de Dios y de los hombres muchas parejas besitos, manitas y poco más. Tampoco los chicos sabían mucho más, si no frecuentaban las casas de mala nota. Ahora se los llevan a sus casas donde sus madres ya les han preparado habitación y cama, con edredón si es invierno. 

En nuestro pueblo de los años 60, no importa cual sea, al salir de misa de 10 íbamos chicos y chicas de la pandilla (porque pandillas las ha habido siempre) a pasear por la carretera. Entonces, a pesar de no haber arcén, eso podía hacerse puesto que no pasaban ni diez coches al día. Más pronto que tarde nos metíamos debajo de un puente y jugábamos "als cordellets". Quien no sepa de qué se trata, va a flipar... Siempre bien pertrechados, los chicos sacábamos un cordel y hacíamos tantos trozos como parejas había, haciendo un nudo en una de las puntas. Los cordelitos (cordellets) se doblaban por la mitad aguantándolos uno de los chicos con todas las puntas hacia arriba. Todas las chicas cogían uno de los nudos y los chicos una de las puntas con lo cual, al soltarlas todos los presentes quedaban emparejados, pudiendo darse un piquito. ¡Uy que inocente...!

Los jóvenes que lean esto van a morirse de risa, pero entonces el tema del sexo no daba más de sí. Los mayores de hoy, chicos en aquella época, sabemos que dicho juego era una solemne tontería pero era una forma de divertirse, ya que de erótico no tenía absolutamente nada. Así eran las cosas por aquel entonces, principios de la década de 1960. Menos mal que nacieron los "guateques", baile con tocadiscos (pick-up) que hacíamos todas las tardes antes de la hora de cine y también alguna mañana tras el citado paseo por la carretera. Poco rock-and-roll y mucha balada, para poder agarrar a las chicas de la cintura y estrecharlas lo más posible hacia nosotros, al compás de la melodía que fuera. Antonio Machín, Alberto Cortéz, Adamo, Raphael, etc. Claro que en aquella época las chicas te metían su mano izquierda en el hombro haciendo palanca para que no pudieras arrimarte gran cosa.

- Si no hablas antes con mi padre, no hay nada que hacer -te respondían a la más mínima insinuación de acercamiento. Y tu, claro, si la querías tenías que claudicar y atarte de pies y manos jurando y perjurando a su papá (y a ellamisma) que ibas en serio y que la querías de verdad.
- Teniu coneiximent -te soltaba su padre ceremoniosamente, mientras cogía el cigarrillo que le ofrecías a modo de soborno. 
- No patisca -le respondías tu, encendiendo el mechero. Claro que la realidad no era esa, puesto que no veías el momento de comértela con huesos y todo. ¡Ay Señor, cuanta hambre padecida y nunca recuperada!. Porque, el día que pasa es día perdido y jamás se recupera. ¡Cuanto se añora, a los 60 años, lo perdido antes de los 20!. A los jóvenes de hoy no les pasan estas cosas, pero nosotros sí las pasamos. Definitivamente, eran otros tiempos...

RAFAEL FABREGAT

1 de diciembre de 2016

2276- LA MINIFALDA DE MARY QUANT.

Nació en 1934, ya ha llovido muchos desde entonces, pero no se hizo famosa hasta la década de 1960, ya rozando los 30 años de edad. ¿Qué pasó?. Pues ya os lo podéis imaginar... Quería ganar dinero y no sabía cómo. En aquellos tiempos, también de crisis galopante, los trajes de las féminas llevaban mucha ropa y, claro, venderlos a bajo precio era casi imposible. Mary Quant, que era más lista que las ardillas, pensó que la solución era eliminar costes, o sea, ropa. Solución: ¡acortar la falda!.
Más cuatro mojigatos/as pusieron el grito en el cielo. El escándalo estaba servido, pero que los chicos se giraran al verlas pasar... gustó a las féminas ¡y hasta hoy!. Al endiablado invento se le llamó "minifalda", algo pecaminoso y hasta vergonzante para cuatro cursis y 'el invento del siglo' para todos y todas las demás.

Mary Quant es un icono en el Reino Unido y hasta incluso la reina Isabel II le ha concedido el título de Dama de la Orden del Imperio Británico, muy extinguido pero imperio al fin y al cabo. La señora Quant, ha cumplido 82 años el pasado mes de Febrero de este año y naturalmente ya está retirada del mundo de la moda. ¿No me dirán que no está guapa todavía?. Su despedida del mundo comercial fue en el año 2000, en el que vendió su 'marca' a una empresa japonesa que pagó un montón de billetes para poder situar en el mercado diferentes productos y especialmente una línea de productos de maquillaje. Su nombre es conocido a nivel mundial y ponerle a un producto la marca 'Mary Quant' es garantía de éxito. Aquella jovencita que no sabía cómo poder vender su ropa en el mercado británico es ahora multimillonaria.

Mary Quant no solo inventó la 'minifalda', sino también el concepto de que ir de boutiques fuera una forma de ocio. Impuso la democracia en la moda del vestir y consiguió abaratar los precios de sus diseños, todo un éxito que inmediatamente traspasó fronteras. Tras la II Guerra Mundial las nuevas generaciones querían dejar atrás los ideales conservadores y el uso de la minifalda ayudó a que también en la ropa de las mujeres se reflejara ese cambio de tendencia. La exitosa diseñadora dijo en numerosas entrevistas de la época que ella tan solo se limitó a crear lo que aquella juventud en ebullición demandaba. Corría el año 1955 cuando abrió su primera tienda (Bazaar) y vendió su primera minifalda, menos mini de lo que podemos imaginar. Fueron sus propias clientes las que poco a poco le pidieron que fuese acortándolas, hasta llegar a la versión 'mini'.

La joven diseñadora recibía clases de ballet y la inspiración le llegó el primer día que asistió a las mismas. Al ver a una bailarina con una falta de 25 cm. Mary Quant pensó que aquello era perfectamente aplicable a una nueva manera de vestir, puesto que lo que realmente se miraba en una mujer eran las piernas y la visión de aquellas piernas tan largas y bellas, con unos calcetines blancos y zapatos de charol con tiras, se quedó grabada en su mente. 
- ¡Esto se tiene que poder llevar por la calle! -pensó- y es que nadie hasta entonces había visto las piernas de una mujer que no fuera la suya.
Claro que Mary Quant no se dejó llevar solamente por su instinto. De hecho la minifalda ya la había inventado André Courrèges, un ingeniero civil metido en el mundo de la moda. La llamó falda de la "era espacial" (vaya nombrecito) pero ella la modernizó y la puso en valor, con todos sus complementos. La minifalda era sin duda lo más importantes del conjunto, pero los calcetines blancos hasta la rodilla, los zapatos negros y un poquito de maquillaje en los ojos... ¡buah, no había color!.

Mary Quant se apoyó también en la supermodelo Twigy (Leslie Lawson) una de las primeras en desfilar con aquella revolucionaria prenda y sus 17 añitos recién cumplidos, con un pelo cortado al estilo The Beatles. Era la combinación perfecta y así fue el resultado, un boom a nivel mundial. No era solamente una moda, sino un nuevo concepto de vida apoyado en la palabra 'libertad'. Lo de llevar una falda corta no era nada nuevo, puesto que los hombres ya la llevaban en la Edad Media. Lo que hizo Mary Quant fue adaptarla a la cultura de las chicas jóvenes de la década de los 60.
- Bien está lo que bien parece. Jóvenes (y viejos) te lo agradecemos en lo que vale Mary Quant. Muchas gracias. No hay nada tan bello como una chica joven con las piernas largas.
Alguien podrá pensar que es comentario de viejo verde pero, quien escribe esto, cuando tenía 18 años ya pensaba lo mismo y los jóvenes de hoy no le van a la zaga... ¿Verdad o mentira?. Pues eso... ¡verdad!. Mary Quant también revolucionó, y de qué manera, la moda del maquillaje. A falta de los adelantos actuales, se pintaba los ojos con ceras de colores y extendió esa moda entre sus jóvenes clientes, lanzando su propia línea de productos de belleza que fue ampliando con el tiempo. Pronto llegaron los estuches de lápices y cosmética que se extendió por todo el planeta. También puso de moda las medias de colores y los pantalones cortos para mujer. En fin, toda una pionera en destacar la belleza de la mujer. 
Y los hombres, inocentones... ¡ cada día más desesperados!.

RAFAEL FABREGAT

31 de marzo de 2015

1711- PLAYA, SEXO Y PROCESIONES.

Todos sabemos que la primavera la sangre altera, pero no sabíamos que fuera de forma tan exagerada y que tan sana costumbre viniera de tan atrás. Si alguien pensaba que esto del folleteo indiscriminado es algo moderno, estaba equivocado. Ya a principios del siglo XIX y reinando en España Carlos IV, en primaveras con temperaturas propias del verano, como las de este bendito 2015, se hacía necesario tomar ciertas precauciones de cara a la Semana Santa, debido a la promiscuidad del personal. ¿Sería acaso Manuel Godoy, Primer Ministro y amante de la reina quien advertiría al rey de tales desmanes?. Seguramente no, pero así se dirigió el rey al clero del Nuevo Mundo, intentando corregir en casa de los demás lo que no podía arreglar en la suya:


"Para evitar los graves perjuicios espirituales y temporales que pueden resultar de la concurrencia de personas de uno y otro sexo a las procesiones nocturnas, rogamos y encargamos a los Arzobispos y Obispos de nuestras Indias que, en observancia de los repetidos Concilios provinciales y diocesanos, prohíban que se hagan procesiones de noche y asimismo que concurran hombres y mujeres en horas irregulares a las parroquias con pretexto de ejercicios espirituales, expidiendo órdenes muy estrechas a los curas y doctrineros para el cumplimiento de esta ley. Y mandamos a nuestros Virreyes, Presidentes, Audiencias y Gobernadores, que la observen, guarden y hagan ejecutar en la parte que les toca"
Se ve que los indoamericanos eran muy fogosos. 

Sin embargo, como se ha dicho antes, más le hubiera valido al rey mirar en su propia alcoba que era sin duda donde más escándalo había. También en la propia Corte, pues era la mujer María Luisa de Parma y su amante Manuel Godoy quienes gobernaban el país. Claro que lo de ver paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio también viene de muy atrás... Historiadores más benevolentes dicen que Godoy no era amante de la reina y que tales bulos acompañaban su debilidad por las mujeres, de tal manera que cuando alguien necesitaba un favor solía mandar a su hija más bella para conseguirlo. Siendo así, la antesala de su palacio siempre estaba repleta de mujeres jóvenes y bellísimas.
Claro que todo esto es agua pasada que no mueve molino. En la actualidad española, ya bien entrados en el siglo XXI, la Semana Santa no es fecha exclusiva de recogimiento ni de celebración eclesiástica, sino de distensión y esparcimiento. 

En este tiempo primaveral y si las temperaturas acompañan (que sí lo hacen) se ha perdido el decoro y no falta oportunidad para el escarceo, más sexual que amoroso. Es verdad que la primavera ha llegado, que estamos en Semana Santa y que los termómetros sobrepasan los 30ºC, aún cuando todavía estamos dentro del mes de Marzo. Y es por ello que la playa, el sexo y las procesiones se unen en una misma semana de explayo y falta de pudores. Ni los perros parpadean. Pasaron los tiempos del miedo al más allá y al castigo divino. 
Acertados o no, todos tienen claro que solo se vive una vez, que este tiempo es breve y que hay que aprovecharlo al máximo.


¡Cuanta inocencia!. De la misma manera que los jóvenes de antes quedaban en "misa de 10" para después ir a pasear con las chavalas, ofertar un rato de "guateque" mañanero y aprovechar para dar algún achuchón, en la actualidad ya con todas las posibilidades abiertas, puede citarse uno en mañana playera o en la procesión vespertina con parecido fin. Claro que ahora el asunto no va de "guateques" ni de achuchones y se va directamente al grano. Aquí te pillo, aquí te mato. Ya no son necesarias leyes protectoras para el decoro ni para las féminas, pues como te distraigas cinco minutos serán ellas quienes te lo propongan. Tanto han cambiado las cosas que ya no existen aquellos jóvenes "salidos" que tanto había en los 60, más por hambre que por ganas de comer. 


Es cierto que hacia 1965 llegó la minifalda pero... ¡solo se podía mirar y sufrir más si cabe!. 
Por el contrario la juventud actual camina desganada, cabizbaja y cansada de todo. Incluso decepcionada. ¡Ah!, ¿es esto?, ¡pues qué quieres que te diga...! A este paso el día menos pensado serán los jóvenes quienes precisen del viagra pues, ya sin ilusión alguna, acostarse con las chavalas no tendrá para ellos el menor interés. En la vida, como en la política, no existe el centro. No hay tonos grises. O lo tienes todo o no tienes nada. Puede que haya 
exagerado "un pelín", pero es que hasta el mejor manjar aburre si lo comes a diario. Hoy para echar un polvo no es necesario quedar en los Oficios ni en la procesión del Viernes Santo. Nos vemos en tu casa o en la mía... ¡y ya está!.

RAFAEL FABREGAT

5 de mayo de 2014

1363- LOS HIPPIES DE IBIZA YA SON HISTORIA.

Se ha escrito mucho y de muchas partes del mundo, sobre el movimiento hippie de los 60. Tanto que, incluso los que somos de esa época, llegamos a pensar que había sido un fenómeno mundial. Hoy puedo afirmar que no fue así. Mundiales fueron los intentos de que tales movidas se instalaran en sus respectivos países y, aunque muchos fueron los que hicieron sus "pinitos" para lograrlo, ninguno de ellos alcanzó la popularidad de la isla balear de Ibiza (España) a pesar de no ser los creadores del movimiento. En honor a la verdad hay que decir que el movimiento hippie nació en Estados Unidos y arraigó en la ciudad de San Francisco (California), muy especialmente en el distrito Haight-Ashbury, con la asociación de la Generación Beat y la cultura naturista


Su rápido éxito entre los jóvenes fue debido al rechazo de las normas tradicionales, a la libertad sexual y al uso de drogas. Fue como darle agua al sediento. Un movimiento de tales características tenía el éxito asegurado. LIBERTAD en letras mayúsculas. Lo que la juventud de todos los tiempos siempre había soñado pero que, hasta entonces, no había disfrutado jamás. El mundo había salido poco tiempo antes de varias guerras importantes: la Segunda Guerra Mundial, la guerra del Vietnam y en España un golpe de estado y consiguiente Guerra Civil, ganada por los golpistas, con el añadido de la subsiguiente dictadura que jamás permitió ninguna libertad, menos aún a los vencidos.


Como es lógico y natural las libertades se añoran más en los lugares donde falta y justamente por eso España, concretamente Ibiza, fue lugar de concentración de la Cultura Hippie. Hasta la década de los años 60 Ibiza había sido una isla tranquila, rural, con las estrecheces 
lógicas de posguerra, sin apenas turismo, pero un paraíso de paz y bienestar. Hasta que un buen día aparecieron por allí un grupo de jóvenes barbudos, estrafalarios, que por sus largas melenas los ibicencos les llamaron "peluts" (peludos) y todo cambió en breve espacio de tiempo. A los vecinos de esta isla paradisíaca, en principio les hicieron gracia aquellos jóvenes que rompían normas y monotonía, al tiempo que dejaban algún dinero.


Porque aquellos primeros contestatarios no venían precisamente de familias pobres, sino todo lo contrario. La mayor parte de aquellos jóvenes libertarios provenían de familias acomodadas. ¿Como si no triunfaron en un país dictatorial, con mayor empuje que en ningún otro lugar del planeta?. Porque, se diga lo que se diga, Ibiza no fue el primer destino hippie pero si el de mayores libertades y duración en el tiempo. En Ibiza los hippies no fueron perseguidos, sino aclamados como providencia llegada del Cielo. Porque del Cielo llega todo lo que va acompañado de dinero y libertades. Con ellos llegaron las drogas, la música rock y pop, la ropa informal, la promiscuidad, las comunas libertarias y la buena vida. 


Que Ibiza era el centro mundial del movimiento hippie, fue noticia que se extendió como la pólvora. En tan solo un par de años miles de jóvenes con esas inquietudes invadieron la isla. Las playas se llenaron de nudistas al sol y de fiestas con velas y timbales a la luz de la luna. Los padres cerraron las carteras y, como de algo había que vivir, se inició el trabajo artesanal y el truque, que en poco tiempo se convertiría en mercadillo callejero. Imaginación es lo que les sobraba a una juventud preparada, inquieta y contestataria. Bisutería, pintura, cerámica, cualquier cosa llamativa era válida a la llegada de los curiosos turistas que querían conocer de primera mano aquella libertaria 
forma de vida.


Los turistas fueron bienvenidos, como antes lo fueron los hippies. Traían dinero fresco y abundante, más abundante del que llevaron los hippies. Compraron fincas, construyeron casas y lo invadieron todo. En este mundo nada se lleva a cabo con mesura. O no tienes nada o lo tienes todo. Y los vecinos de Ibiza empezaron a soñar con tiempos pasados, de escasez en paz, empezando a dudar de que los cambios hubieran sido para bien. Los años fueron pasando y aquella juventud hippie, como todos, fue olvidando las guerras. Especialmente la de Vietnam que fue el detonante de este movimiento, cansado de tanta política expansiva y santurronas formas de controlar las libertades ajenas


Ningún bien es superior al de la libertad, la paz, la tranquilidad... Esto último es algo que ya no existe en IbizaEl movimiento hippie fue diluyéndose, como todo se diluye en la vida, pero algo siempre queda. Por duro que sea de digerir para algunos, las épocas represoras quedaron atrás y es el propio individuo el que debe decidir lo que quiere para sí, sin imponer a nadie sus criterios. Esa libertad tiene un nombre. Se llama Democracia, algo que significa "Libertad que no moleste a los demás". No atender esta premisa trae el malestar de los otros, que es el tuyo propio. Calladitos todos estamos más guapos, pero que nadie nos imponga sus ideas porque eso trae el comentario, la réplica y la contrarréplica. Hasta el infinito, hasta la guerra... 

RAFAEL FABREGAT

4 de agosto de 2012

0759- ANTONIO MACHÍN, EL REY DEL BOLERO.

EL HUERFANITO.
.
Yo no tengo padre,
yo no tengo madre,
yo no tengo a nadie,
que me quiera a mí. (bis)
.
Huérfano, huérfano soy
yo soy, el huerfanito. (bis)
.
Que triste es vivir sin padre,
da pena un hijo que llora,
pero más triste señora,
es vivir sin una madre.
.
Que desgraciado soy yo,
que desgraciada fortuna,
hay muchos que tiene dos
y yo no tengo ninguna.
.
Huérfano, huérfano soy
yo soy, el huerfanito. (Bis)
.
Los que ya peinamos canas sabemos que esta era una más de las famosas 
canciones de Antonio Machín, aquel cubano que llegó a nuestro país en 1.939 para quedarse hasta el final de sus días, hecho que ocurrió el 4 de Agosto de 1.977, a punto de instalarse en España las libertades democráticas. Treinta y cinco años ya sin Machín. Con él murieron las canciones con alma, las que hablaban de amores y sufrimientos, pero así es la vida. Los tiempos cambian y algún día, ¡quien sabe!, aquella etapa puede retornar.
Cuando Machín llegó a España ya había triunfado en los mejores escenarios de Nueva York, de Londres, de Paris... Antonio Machín llegó aquí, desde París, escapando de la II Guerra Mundial y  por la curiosidad de visitar el país de su padre, pero se metía de lleno en una España enfrentada en una Guerra Civil. A pesar de ese escenario de terror, se enamoró de Madrid, de Sevilla y de la playa de San Juan de Alicante, donde se recogía para descansar. Pero en fin, vayamos por partes...

Antonio Lugo Machín, era hijo de un emigrante español (José Lugo) y de una negra cubana (Leoncia Machín). Había nacido el 11 de Febrero de 1.903 en Sagua la Grande, una importante ciudad de la provincia cubana de Villa Clara. Era uno más de los 15 hijos de una familia humilde y prontamente tuvo que trabajar. Sin embargo lo que a él le gustaba era cantar y siendo un muchacho ya alternaba el trabajo de albañil con el canto en la iglesia y tras el telón de un cine mudo de su localidad. Con poco más de 20 años llega a La Habana y se inicia por los cafetines, alcanzando rápidamente fama que le lleva por emisoras y orquestas, siendo el primer cantante negro que actúa en el Casino Nacional, lugar donde se daba cita la burguesía mas racista y excluyente de Cuba. 

En 1.929 forma un sexteto y realiza sus primeras grabaciones marchando al año siguiente a Nueva York e integrándose en varias orquestas famosas y alguna propia. En 1.936 actúa en Londres y después en París. Allí se enamora de Line, una joven francesa con la que marcha de gira por Suecia, pero el frío no le gusta y regresa a la capital francesa...
Antonio Machín llega a España en 1.939, diciendo que viene de vacaciones, pero lo hace huyendo de la II Guerra Mundial. Le anima el hecho de que en Sevilla tiene un hermano, pero se encuentra con los últimos coleteos de la Guerra Civil y consiguientes problemas de toda índole. Su primera parada y consiguientes actuaciones las hace en Barcelona pero rápidamente marcha a Madrid donde se instala durante tres años. Finalmente se traslada a Sevilla donde, según él mismo decía, encuentra el amor. En 1.943 se casa con Mª Angeles Rodríguez y pletórico de felicidad se trae a su familia a España.

CIENTOS DE CANCIONES...
- El manisero,
- Noche triste,
- Madrecita,
- Como fue,
- Amor sincero,
- Angelitos negros,
- No me vayas a engañar,
- Quizás, quizás, quizás.
- Toda una vida,
- Bésame mucho,
- Dos gardenias...
Con más de 60 discos grabados, el "Sexteto Machín" cosecha éxito tras éxito por lo que en España encuentra también la consagración definitiva. Antonio encuentra entre los españoles todo lo que buscaba en la vida para triunfar y ser feliz. Su adaptación a esa tierra es tan grande que se llama a sí mismo: "El más cubano de los españoles y el más español de los cubanos". 

No muy conocido a su llegada, Antonio Machín empezó aquí desde abajo, adaptándose a nuestras costumbres y a los tiempos difíciles de un país en guerra y en posguerra. Tenía contrato con algunas salas que le pagaban 25 pesetas diarias, con la particularidad de que el cantante podía alternar sus actuaciones con esporádicos contratos que obtuviera con su sexteto. Su popularidad fue creciendo hasta alcanzar las más altas cotas y a través de la radio sus canciones formaron parte de la memoria sentimental de varias generaciones. Hasta el piropeo español, incorporó uno a él dedicado: "Nena, te mueves más que las maracas de Machín".
A mediados de la década de los años 60, como no podía ser de otra manera, Antonio Machín llegó a Cabanes (Castellón) de la mano del más singular de los empresarios que gestionaron el Teatro Benavente de nuestra localidad. Laureano Boira traía a su pueblo natal a los mejores artistas del momento y Machín, aunque ya con 60 años cumplidos, no podía faltar a esa lista de celebridades que pisaron las tablas de tan importante escenario.

Los cabanenses no se lo podían creer, ¡Antonio Machín, en Cabanes!. El más grande de los artistas en un pueblo de 2.401 habitantes, pero así era Laureano Boira y desde luego nunca perdió dinero en sus apuestas artísticas y cinematográficas.
La compañía traía consigo una breve orquesta que acompañaba a los diferentes cantantes que hacían de teloneros pero a la estrella no le hacía falta otra música que la que sus músicos le proporcionaban y la de su melodiosa voz que no se hizo esperar.
El "Sexteto de Antonio Machín" se situó en el escenario de tan histórico teatro y empezó a desgranar las primeras notas que arrancaron los aplausos del público. Sin más dilación y de entre las bambalinas laterales, hizo su aparición el más famoso cubano de todos los tiempos: Antonio Machín, cuyas maracas se incorporaron al compás que el cuarteto marcaba. La ovación pone los pelos de punta recordarla. Las canciones más famosas de su repertorio llenaron la sala: Angelitos negros, Toda una vida, Dos gardenias, El manisero y muchísimas más. Los sones cubanos levantaron en cada una de las canciones al público de sus butacas, en una actuación que se recordó durante décadas.

Aunque Cabanes rebosaba de alegría con la presencia de Machín y el deleite de sus canciones, Antonio no atravesaba su mejor momento puesto que una nueva música (el pop-rock) parecía arrasarlo todo en esas fechas. 
Aunque a Machín nunca le faltaron los contratos, los boleros ya no gozaban del favor de la nueva juventud y estaba perdiendo popularidad.
Siempre sobre los escenarios, el día 7 de Junio de 1.977 y en el Teatro de Alcalá de Guadaira (Sevilla) Antonio salió muy agotado de escena y ya no pudo regresar. 
Fue su última actuación. 
El 4 de Agosto de ese mismo año murió en Madrid a los 74 años de edad aunque, por petición propia, descansa en el Cementerio de San Fernando, de Sevilla, donde familiares y amigos visitan cada año su tumba que rocían con ron cubano y frente a la que cantan sus boleros. 
La gente de mi generación apenas gozamos de pasada su música pero, aún así, la recordamos con gusto, cariño y mucha nostalgia. 
Gracias Antonio. "Espéranos en el cielo". 
(Una más de tus bonitas canciones...)

RAFAEL FABREGAT

3 de mayo de 2012

0670- TEMAS DE ALTURA A RAS DE SUELO.


Justamente por tratarse de fenómenos naturales, que nos acompañan durante toda nuestra vida, damos poca importancia a lo que ocurre sobre nuestras cabezas, siempre y cuando no nos afecte favorable o negativamente. 
Es común que, ante un día espléndido, salgamos a la calle con mejor humor, tomando aire en nuestros pulmones y agradeciendo a los dioses el disfrutar con salud de una jornada maravillosa. 
No hay nada que pueda superar al maridaje de una sana juventud y un tiempo primaveral. 
Ante la unión de ambos fenómenos, solo una tormenta de felicidad puede desatarse. 
De la misma manera que, en un día viento fuerte, tormentoso, o de frío intenso, nos empequeñecemos dentro de nuestras prendas de abrigo intentando escapar de fenómenos tan poco agradables. 
Sin embargo, repito, siendo todo algo habitual en nuestras vidas, nadie se para a pensar el por qué sucede cada uno de ellos.

En las últimas décadas los adelantos técnicos han sido muchos y los profesionales de la meteorología se atreven a darnos previsiones de lo que sucederá no solo al día siguiente, sino incluso a lo largo de toda una semana y más allá. 

Las antiguas sondas de gas han dado paso a los satélites espaciales que, durante las 24 horas del día, escudriñan los cielos en busca de fotografías y datos atmosféricos que faciliten esa predicción anticipada, que los meteorólogos necesitan para informar a la audiencia, siempre demandante de datos que permitan planificar cualquier labor agrícola e incluso un viaje a determinado lugar del planeta. En base a esas predicciones se organizan o suspenden desplazamientos que siempre significan un determinado volumen de negocio para alguien.

La meteorología es siempre variable, pero sigue unas pautas dependiendo de la zona de la tierra de que se trate. En cualquier punto puede suceder un fenómeno determinado pero, como está demostrado, cada zona es más o menos propensa a cualquiera de ellos. Las grandes sequías se producen en zonas desérticas, de la misma forma que las lluvias constantes lo hacen en el trópico y los huracanes o tifones azotan las costas del sudeste asiático, el caribe o la costa este norteamericana. La atmósfera y sus fenómenos son de movimiento constante e impredecible, pero finalmente cada cosa sucede normalmente allí donde es propensa a hacerlo y ciertamente no se trata de ninguna lotería.


Aquí, en España, tenemos la suerte de que ningún fenómeno atmosférico adverso nos azote. Menos mal, pues bastantes palos sufrimos ya de otras índoles y que siempre acaban afectando a nuestra economía familiar. Pero, en fin, ese es otro asunto que no viene al caso... 

Por alguna razón que no vamos a analizar en el día de hoy, las costas caribeñas y del este norteamericano son propensas a las grandes tormentas tropicales, cuando no a huracanes que todo lo destrozan a su paso. Como mucho, en España puede haber algún episodio tormentoso de cierta intensidad y pequeñas inundaciones, debidas más a la mala planificación urbanística de algunos lugares que no a la dureza de ese determinado fenómeno atmosférico.

El Levante español, tierra madre de un servidor, es de temperatura cálida durante todo el año y pluviometría más bien escasa. 
Solo muy a lo lejos vemos la nieve en invierno y al estar cerca del mar tampoco las temperaturas veraniegas son elevadas como sucede en otras provincias del interior o sur peninsular. 
En fin, una bicoca. 
Claro que, con tan poca lluvia y las temperaturas cálidas, nuestros montes solo visten el verde del matorral mediterráneo y el pino negro. 
Nada que ver con el verde de las zonas tropicales azotadas por los fenómenos antes descritos. ¡Todo no se puede tener en la vida!. 
En España no es fácil hacer un pronóstico exacto y fiable del tiempo. ¡Que se lo digan a Eugenio Martín Rubio (hombre del tiempo en la década de 1960) que apostó su bigote y lo perdió!. 
En aquellos tiempos, de oscuridades políticas y de facinerosos del régimen que campaban a sus anchas, también se producían anécdotas curiosas y chocantes, tal cual era el dar "el parte" meteorológico en TV con una pizarra de tiza y un puntero que el "hombre del tiempo" manejaba frente a las cámaras de Televisión Española intentando decirnos el tiempo que haría al día siguiente como si se tratara de una clase de párvulos. El pionero fue Mariano Medina, alguna vez sustituido por su hermano Fernando. 

Unos años después tomó el relevo Eugenio Martín Rubio, profesional simpático de cuidado bigote que salpicaba sus intervenciones televisivas con bromas que trataban de eliminar la seriedad del programa. 
Un día hizo la siguiente apuesta a los telespectadores:
- Cuando nieva en Moscú y el avión de Nueva York a Madrid tarda menos de seis horas en realizar el trayecto, al día siguiente nieva en Madrid -dijo con gesto grandilocuente. 
Y el presentador siguió con su hábil perorata en una entrega total a tan vasta audiencia:
- Como esto ha sucedido en el día de hoy, apuesto mi bigote a que efectivamente mañana nevará en la capital de España.
 
Y el hombre se quedó tan ancho, como si se tratara del mismísimo Rappel. 
Al día siguiente lució el sol y más bien hacía un día... "pelín ventoso".
Llegado el momento televisivo del parte meteorológico, Eugenio Martín Rubio salió a la pantalla de todos los televisores de España sin hacer el más mínimo comentario, al respecto de su apuesta de la jornada anterior, pero con el bigote rasurado. 



En aquellos tiempos no había satélites que les ayudaran en su pronóstico y eran frecuentes los errores. 
Nos hablaban de los "barcos K y J", situados en el Atlántico, cual si se tratara de boyas parlantes que les facilitaban los parámetros del tiempo que se avecinaba en las próximas horas.
En fin, la anécdota fue muy comentada  los días siguientes y con amplias sonrisas de todos los espectadores y en todos los ámbitos. 
En aquellos tiempos el "arte de predecir el tiempo" solo podía demostrarse en un canal de televisión. 
Pero los espectadores, a pesar de haber pocos aparatos receptores, eran muchos y muy embelesados con todo lo que salía por aquella pantalla. 
La "tele" de las casas de familiares o vecinos con aparato, atraían a todo el vecindario. La gente miraba entusiasmada los dibujos animados, los noticiarios y muy especialmente "cosas" (fútbol, toros, etc.) que estaban ocurriendo a cientos de kilómetros de sus casas, sembrando la duda de los espectadores. 
Era algo difícil de asimilar. 
Una locura de la ciencia que muchos no podían creer. Hasta incluso, unos años después, "nos dijeron" que unos hombres americanos habían llegado a la luna. ¡Y nos mostraron imágenes!. ¿Sería verdad semejante proeza?.
- ¡Que tontos esteu! -decían algunos viejos- ¡Tot us ho fan creure!
Sencillamente, como podéis ver, eran otros tiempos...

RAFAEL FABREGAT

25 de noviembre de 2009

0016- LA DÉCADA PRODIGIOSA, EN CABANES.

No amigos, no. Lo siento por los numerosos fans, entre los que me cuento, pero ni la "Década Prodigiosa" como grupo, ni tampoco el famoso Musical en el que muchos de sus componentes participan, tiene prevista su actuación en Cabanes. ¡Que lástima! Maravillosos intérpretes y maravillosa etapa de la música y del mundo, las décadas de los 60, 70 y 80... ¿Realmente fueron tiempos especiales o es que fueron los centrales de mi vida y por lo tanto los mejores para mí?... Sin duda, un poco de todo. Fin de la broma.
Una vez más he repetido mi costumbre, como dicen lo hacía Jesucristo, de titular (más que hablar) por medio de "parábolas". Para mí es una forma chistosa de encabezar mis escritos, disfrazando la realidad que sigue a continuación en cada uno de ellos aunque, eso sí, ajustándome al contenido.

En la entrada que nos ocupa en el día de hoy, para que así sea, en primer lugar los hechos tienen que suceder en Cabanes y posteriormente tratarse de un verdadero Prodigio que, además, ha de tener una duración aproximada a diez años. (Una verdadera lástima que no se alargara más en el tiempo y en el espacio...)
Se tenían noticias por los medios de comunicación que tales acontecimientos sucedían pero, al igual que ocurre con los milagros, siempre era en lugares remotos. Nunca había ocurrido algo parecido en nuestro pueblo. De repente... ¡Aleluya!
-¡A fulano y a mengano les han comprado una finca (secano de nula rentabilidad valorado en ese momento a 60 Ptas./M2.) y se las han pagado a 600 Ptas./m2... diez veces su valor real!

En los pueblos ya se sabe... La pólvora es tortuga perezosa, en comparación con la velocidad con la que la noticia recorrió la pequeña población. Para que nos entendamos el precio pagado era el máximo que se cotizaba entonces por un huerto de naranjos, en todo su esplendor y situado en el mejor punto del litoral.
El corredor que había cerrado la operación de compra, vecino del mismo Cabanes, no soltaba prenda y la gente, maravillada por la suerte de los vendedores, hacía sus cábalas al respecto.
-¡Será para hacer una fábrica! -dijo uno.
-¡Es mucho terreno, parece que se trata de un coto privado de caza! -respondió otro.
-¡Dicen que van a hacer un circuito de Fórmula 1! -añadió el de más allá.
El corredor cabanense, siguiendo las órdenes recibidas, silencio total...

Pasaron los días y a los nombres de los indicados vecinos se sumaron otros tantos que, para desdicha de los primeros, dijeron haber cobrado a 1.000 Ptas./m2.
-¡Todo mentiras! -dijo el envidioso de turno que para él quisiera ofertas de ese calibre.
-¿Mentiras? Lo sé de primera mano -respondió un contertulio.
-¡Al precio que cobré vendería todo lo que me queda! -sentenció uno de los que vendieron primero, que estaba entre los presentes.
-¡Sí, sí pero has perdido casi 70.000 duros por hanegada! -recalcó el envidioso.
Los que vedieron cobraron, que era lo importante, y a éstos siguieron otros y otros, que también vendieron y cobraron y a mayor precio cada día que pasaba, llegándose en pocos meses a las 2.000 Ptas./m2 y más. ¿Donde estaba el límite?, se preguntaban todos. Pero como pasa en todas las cosas de la vida el tiempo, que todo lo madura, trajo la luz y las dudas se despejaron...
Existía un proyecto para un Parque Temático (Mundo Ilusión) a construir en la Ribera de Cabanes y ello revalorizaba las actuales tierras que, previa aprobación (municipal y autonómica) pasarían a ser urbanizables.

No solo se trataba del Parque Temático, si no que a éste se añadirían varios Campos de golf, Urbanizaciones e infraestructuras de todo tipo. Se decía, además, que para que todo ello llegara a buen puerto tenía que hacerse también un aeropuerto, infraestructura pedida desde mucho atrás por Castellón y que seguramente se materializaría en las cercanías de Cabanes. La zona de interés urbanístico abarcaba varios millones de metros cuadrados y la "Lotería" tocaba a una gran parte de la población y, como era de esperar, vino la especulación. Varias compañías se disputaban la compra de terrenos, aunque "Construcciones-2000" (Marina d'Or) se llevó rápidamente el gato al agua y gente trajeada pululaba por la pequeña población, portando llamativos maletines, sin duda llenos de billetes (como así era) visitando casa por casa a los perplejos propietarios, todos ellos agricultores, ofertando mejores precios de compra cada día que pasaba y firmando compromisos de venta que se acompañaban de sustanciosos fajos de billetes, como señal. Pero la duda crecía... ¿Cuando vender?

La gente alucinaba y cada día era más reacia, pensando que solo Dios sabía cual era el valor real de sus tierras. Cada uno de los que vendieron, lo hizo a precio y condiciones diferentes a su vecino. Muchos de ellos, pretendiendo esquivar la especulación sobre sus tierras, lo permutaban por obra futura y algunos otros, que la compañía no logró convencer para que vendiesen ni permutasen (los más "listos") se asociaron con los promotores, es decir: ¡¡¡vendieron a cero pesetas...!!! aunque, ¡eso sí!... eran "socios" y se les invitaba a las reuniones y eventos que la promotora organizaba. Finalmente hubo otros, los "super-listos", que no vendieron jamás esperando un precio-límite que ni ellos mismos sabían cual era. En fin, que de todo hubo en "La viña del Señor".
El que escribe (menos listo que los anteriores) pobre de solemnidad en cuanto a tierras, también en lo demás, no tenía mas que una finca en la zona por la que le ofertaron, tras varias negociaciones, ¡¡¡16 veces su valor!!!.

Nunca pensé vender pero tras cuatro visitas y oportunas ofertas del corredor, cada una de ellas cuatro o cinco millones de pesetas superior a la anterior, éste me recalcó que sus jefes se habían cerrado en banda a nuevas propuestas y que no subirían más. Podía ser una estrategia, pero le creí. Le pedí 24 horas para dar mi respuesta alegando consulta con la familia y ésta, al conocer la última e increible oferta, quedó sobre ascuas pidiendo el cierre inmediato de la operación, que hubo de esperar al día siguiente.

Tal como habíamos convenido, se personó el comprador a saber mi decisión y se firmó el contrato preliminar (previa señal económica) pactando fecha para escriturar. Quince días más tarde los Promotores, próximos a tener adquirido el porcentaje estipulado por Ley para optar a la adjudicación del PAI correspondiente, pusieron fin a las visitas y un mes más tarde cesaron las compras. Mis tierras, una finca consistente en un 40% almendros de secano, abandonados desde cuatro años atrás por improductivos y un 60% de maleza en la parte alta de la montaña, pésimamente situada y sin acceso, pedregosa hasta el punto de que había zonas en las que el arado no llegaba a tocar la tierra, me la pagaron al mismo precio (16 veces) que un vecino me ofreció el año anterior.

¿No fue eso un auténtico prodigio?
La maqueta era magnífica. Entre unas cosas y otras pasaron diez años y, en ese tiempo, el comprador (Marina d'Or) vió como se materializaban sus previsiones y... algunas más, con las que no contaba.
-Era el propietario mayoritario,
-Consiguió la adjudicación del Proyecto,
-Construyó buena parte de las manzanas ubicadas en primera línea de playa,
-Vendió gran parte de los apartamentos construídos y...
-LLEGÓ LA CRISIS.(?)
-Dejaron de venderse apartamentos,
-Dejaron de construirse, porque nadie los compraba y
-La gente quedó sin trabajo y sin poder pagar las hipotecas.
Los bancos empezaron a ver como muchos recibos se devolvían.
Hoy, finales de 2.009, toda la zona de obras está paralizada. Los apartamentos vacios. Muchos de los negocios, construidos en los bajos, cerrados. Los compradores sin poder hacer frente a las obligaciones contraídas, por falta de trabajo y liquidez. ¡Un verdadero desastre!

Sólo a salvo los que cobraron y guardaron el dinero a buen recaudo. También quienes mejoraron sus casas y su vida.
Los que invirtieron en apartamentos del promotor ven como cada día que pasa el valor baja en picado. En cuanto a los "socios", sin comentarios y aquellos a quienes llegaron a ofrecerles hasta ¡¡¡mil millones de pesetas!!! por sus tierras y no vendieron esperando no se sabe qué... también sin comentarios.
Esta década tan prodigiosa para Cabanes y sus habitantes ha finalizado. ¿Volverá algún día?
Espero que sí, porque a todos nos interesa. Pero también creo que nada volverá a ser como antes, es decir: La "Década Prodigiosa" no creo que vuelva, ni en Cabanes ni en otro lugar de la zona y si lo hace habrán tenido que pasar muchos años, tantos que ninguno de los compradores-vendedores actuales vivirá para verlo.

RAFAEL FABREGAT