9 de mayo de 2014

1367- LA INMORTALIDAD DE CAÍN.

Cuando Caín mató a su hermano Abel con una quijada de asno, Dios le impuso el castigo de abandonar la tierra de sus padres y vagar eternamente por el mundo. Según el Génesis, las palabras textuales de Dios fueron las siguientes: "Cuando labres la tierra no te volverá a dar su fuerza. Errante y extranjero serás en tu tierra"
En aquellos tiempos que siempre se vivía en proximidad familiar, para Caín aquel castigo era de tales dimensiones que le respondió a Dios que solo esperaba que cualquiera lo matara. Ante esas palabras, para protegerlo de una muerte súbita, Dios le puso una marca con la que todos le reconocerían como asesino, pero impedía que nadie le hiciera daño o sería castigado siete veces. 



Los gnósticos sostienen que Caín no era hijo de Adán puesto que Eva engendró a su primer hijo con Lucifer, el propio jefe de "los ángeles caídos"Por consiguiente Caín no era totalmente humano, nacido de la carne, sino fecundado por el espíritu. Solo Abel y los que siguieron fueron hijos de Adán y Eva y por tanto fruto íntegro de la carne. Debemos pues entender que Abel fue un simple mortal, mientras que Caín era un ser superior, fruto parcial del Espíritu del Mal. Mientras Abel le dice a Caín que sus sacrificios a Dios le son agradecidos, éste le responde: 
  - "No hay (para mí) ley, ni juez" -dijo negando la autoridad del Creador o, mejor aún, no queriendo rendir pleitesía a quien, al fin y al cabo, solo era un Espíritu como él mismo. 



Según el capítulo 4º del GénesisCaín trabajaba la tierra, mientras que Abel cuidaba de los rebaños. Tal como era la costumbre en aquellos tiempos, ambos hermanos hicieron un sacrificio a Dios. 
Mientras Caín ofreció lo peor de sus cosechas, Abel lo hizo con los mejores animales de su rebaño. Dios expresó su agradecimiento a Abel y no aceptó el regalo de Caín por lo que, en un arrebato de celos, éste mató a su hermano menor, lo cual provocó el castigo de Dios: una maldición y una marca para protección de su vida. Sin embargo, aunque han sido muchas la especulaciones a lo largo de miles de años, nadie ha podido saber jamás cual fue aquella "marca" que Dios le impuso para que se le conociera, a fin de protegerle de sus enemigos.


Durante siglos y quizás para justificar la esclavitud, muchos especularon con la posibilidad de que dicha marca fuera justamente el hecho de tener la piel negra, aunque ya hace mucho que tal teoría fue erradicada. Muchas fueron también las especulaciones sobre los diferentes pueblos nómadas y sobre algunas enfermedades de la piel, pero nunca hubo consenso al respecto. Efren el Sirio, escribía en el siglo IV que mientras Abel era brillante como la luz (blanco), mientras que Caín era oscuro como la noche (negro). Hay otros testimonios al respecto que hablan de la oscuridad de la piel para definir a los descendientes de Caín, combinándola incluso con la maldición de Esaú, motivo por el cual en muchas culturas no estaba bien visto el matrimonio interracial a fin de protegerse de los malos designios de Dios.


Durante el siglo XVIII la mitad de los predicadores baptistas de Carolina del Sur (EEUU) tenían esclavos negros motivo por el cual, cuando se produjo el cisma contra la esclavitud, utilizaron la maldición de Caín para justificar la práctica del esclavismo. Estos predicadores baptistas incluso pregonaban en sus predicaciones que, tras la muerte, había dos paraísos esperando a las almas de los hombres buenos: uno para los blancos y otro para los negros. Hasta 1960 en Estados Unidos los negros no fueron ordenados sacerdotes, pues se los suponía descendientes de Caín. Se dice que ningún blanco aceptaba que los negros fueran oyentes de sus pecados y debilidades mediante la confesión.


Según la traducción de Joseph Smith de la propia Biblia incluye lo siguiente:
"Y Enoc también contempló al resto del pueblo, que eran los descendientes de Adán. Eran una mezcla de todas las semillas de Adán pero no la semilla de Caín, porque la de éste era negra y no tenía lugar entre ellos".  Según esta misma traducción, todos los descendientes de Caín fueron destruidos mediante el Diluvio Universal ordenado por Dios para limpiar la Tierra. Por lo tanto, dice Smith, los negros descendientes de Caín nada tienen que ver con los negros africanos. 


Sin embargo le contradice uno de los propios colaboradores del traductor al decir que los descendientes de Caín se salvaron del Diluvio en la figura de la esposa de Cam, hijo menor de Noe y padre de Canaán que, aunque no se dice su nombre, parece ser que era descendiente de Caín. Cuando Noe y su familia salieron del Arca, ellos eran los únicos pobladores de la Tierra y siguiendo las órdenes de Dios, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) se dedicaron a repoblar la tierra. 
Dieciséis fueron los nietos de Noé, una descendencia no excesivamente abundante, pero rápidamente se multiplicaron y tras el episodio ocurrido en la Torre de Babel, en el que se trabaron sus lenguas, se dispersaron por el mundo multiplicando las diferentes razas salidas de cada uno de ellos. Ríos, ciudades y dinastías fueron llamadas con el nombre de aquellos primeros ancestros. 
Sem tuvo cinco hijos: Elam, Asur, Arfaxat, Lud y Aram. 
Cam tuvo cuatro hijos: Cus, Mizraim, Fut y Canaán.
Jafet tuvo siete hijos: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubai, Mesec y Tiras.
Se sabe que todos ellos vivieron en realidad. La Biblia puede contener mitos y leyendas pero es, en muchas ocasiones, llave de la historia temprana del mundo.

RAFAEL FABREGAT

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