Desgraciadamente las "locuras" de Donald Trump, presidente actual de los Estados Unidos, están intranquilizando al mundo y cambiando las ideas de nuestros gobernantes. Como esto no vuelva a la normalidad Europa dejará de ser lo que era, es decir: Una parte del mundo donde la paz era lo más importante y también el reparto equitativo de la riqueza y las oportunidades para todos aquellos que buscaran en el trabajo su forma de vida y lo mejor para su familia. Pensábamos que el pueblo norteamericano tenía un concepto parecido al europeo en cuanto a sus políticas económicas, pero el recién llegado ha trastocado este futuro que todos queríamos dejar para nuestros hijos. Veremos en qué queda todo esto. Lamentablemente España no es la panacea de la riqueza pero, en fin, no salimos tan mal parados como cabía esperar.
Sea como fuere, estamos unidos a un gran árbol y, aunque en menor grado del que sería deseable, su sombra nos cobija y gracias a ello estamos en una media aceptable. Nos complica y mucho la excesiva emigración africana sin preparación, y el abandono del campo que siempre fue punto importante de nuestra riqueza. Ahora con la globalización hemos quedado un poco a la sombra, pero no hay que desesperar. Europa sigue siendo la tercera economía mundial, destacando países como Luxenburgo, Irlanda, Noruega y Alemania, pero a nivel global destacan Estados Unidos y China. Siguen estando en Europa una buena parte de los multimillonarios del planeta, que todo ayuda, y en ese contexto de la riqueza personal, destacan el Reino Unido, Alemania y Francia.
No olvidemos que Europa es una potencia comercial y principal destino turístico del mundo. Sin embargo no podemos olvidar que existe una gran brecha comercial entre los países del Este y los del Oeste, estos últimos con un PIB mucho más bajo. Los españoles debemos pues congratularnos de que junto a Alemania, lideramos en este momento el crecimiento de la riqueza familiar. A nivel mundial, España ocupa el lugar 21, pero el problema es que los más ricos siempre son los mismos. Quizás deberíamos aprender un poco más, ya que la agricultura es justamente lo que menos contribuye a aumentar la economía. Los gobernantes de buena voluntad, que los hay, buscan reducir las diferencias entre ricos y pobres, pero... No es fácil. Se trata de una utopía que, lógicamente, los ricos no quieren modificar.
En los paises ricos el sector servicios aporta al PIB el 65%, la industria el 33% y la agricultura el 2%. Por mucho que nos duela el dinero no está en la tierra. Los gobernantes dicen reunirse constantemente para acercar puntos de entendimiento, al menos en el tema de la alimentación general pero, de los 8.000 millones de seres que pueblan la Tierra, un 33% de la riqueza está en Norteamerica, un 28% en China y un 24% en Europa. El 15% restante está entre Oriente Medio (4%) Latinoamérica (4%), Países del Este (2%), Asía (2%) y Oceanía (2%). Africa solamente el 1%. Dos mil millones de personas sobreviven con tan solo unos 5 euros al día, mientras que algunos miles, especialmente niños, mueren cada año de hambre. Esa es la justicia del ser humano. El 1% posee el 45% de la riqueza mundial.
Rafael Fabregat Condill
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