9 de enero de 2026

3327- LOS MATICES DEL ISLAM.


Yo siempre digo, que Diós no tiene nombre. Por lo tanto, podemos quedarnos con el simple nombre de "Diós", llamarle "Alá", o "Universo". Lo que todos los que creemos tenemos claro es que solo hay uno y que, lamentablemente, no es el hechicero que predicaba en las cuevas prehistóricas, en las tribus salvajes, ni en los púlpitos de las iglesias o mezquitas de hoy. En el mundo actual hay 4.200 religiones, aunque la mayoría siguen a las cuatro más importantes, que son el Cristianismo, el Islam, el Hinduismo y el Budismo. No importa a cual te dirijas, pues todas tus oraciones tienen un mismo destino. Pero hoy nos centramos en el Islam, segunda en importancia según las estadísticas y que reune a 2.000 millones de seguidores en todo el planeta. Un 25%, ó más, de la población mundial.

 
Los seguidores de Jesucristo trabajaron con ganas por extender su religión, pero los de Mahoma no lesfueron a la zaga. Y todos con las espadas bien afiladas. Personalmente creo que la penetración del islam fue superior y si no sobrepasaron al cristianismo fue por dos razones concretas. En primer lugar porque Mahoma nació en el año 570 d.C. y en segundo lugar porque el cristianismo ha abusado mil veces de su preeminencia y ha llevado a muchos de sus seguidores al abandono. Todos los que tenemos ya una edad, recordamos las iglesias repletas de fieles, hasta el punto de que, en tiempos de extremo machismo, las mujeres tenían que acudir a los servicios religiosos provistas de "catret", un asiento portátil de tijera a fin de asegurarse el asiento durante la misa.


Por alguna razón que no vamos a valorar, los seguidores del islam han sido más practicantes a la hora de rezar a su diós, aunque me temo que la razón es similar a la que antiguamente tenía el cristianismo: los países practicantes del islam no tienen las libertades que se respiran en los países occidentales. Aquí también hubo esas devociones extraordinarias con el cristianismo que, para bien o para mal, se han perdido casi por completo. Como prueba de ello, decir que aquellas multitudes de la misa dominical ha quedado reducido a dos docenas de asistentes, mal contados. A medida que la libertad religiosa vaya llegando a los países islámicos, es de esperar que también allí vaya reduciéndose el número de asistentes a los rezos de las mezquitas.


La presión político-religiosa de los países islámicos es, como aquí lo fue, un estímulo para practicar la religión. Allí se entablan amistades y negocios presentes y futuros, por lo que es de interés general el asistir, más aún para evitar el "qué dirán". Tiempos atrás el islam estaba teñido de matices exóticos, así como de barbarie y miedo, pero actualmente todo está suavizándose y convirtiéndose en una religión sencilla, como tantas otras. La mayor parte ya no lleva a cabo los rezos diarios, ni guarda algunas leyes impuestas por Mahoma, su fundador. En muchos casos, dentro y fuera del hogar, se come y se bebe lo que se tercia. Y si se siguen fechas señaladas en el calendario litúrgico es porque se mantienen tradiciones, con buena mesa y reunión entre parientes y amigos.


Especialmente la Ruptura del Ayuno, tras el Ramadán y la Fiesta del Cordero, siguen reuniendo a las familias próximas e incluso a las alejadas como una manera de mantener la unión de las familias, especialmente las que viven fuera de sus paises de origen. Todo es poco para ese día, como aquí se hace en Nochebuena, por decir algo. 

Para los seguidores del islam hay una frase que lo resume todo: No hay mas Diós que Alá y Mahoma es su profetaSin embargo en gran parte de los países islámicos se llevan a cabo muchas prácticas contrarias a las señaladas en el Corán. De la misma manera el Corán obliga, si hay salud y posibles, a realizar al menos un viaje en la vida a La Meca, que muchos no llevan a cabo y algunos de los que lo hacen es más por experiencia lúdica que religiosa.

Rafael Fabregat Condill

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