5 de junio de 2012

0701- LOS HOMBRES DE BARRO.

En las culturas tradicionales el barro suele asociarse con la "tierra madre", la que nos da el alimento y la vida. Suele expresarse especialmente en rituales mortuorios por ser la tierra el lugar de reposo definitivo. Así como en África los colores rojo y ocre son signos de iniciación, para los amerindios estos colores son de madurez y origen de la humanidad y así lo expresan algunas tradiciones que se mantienen en determinadas islas caribeñas. Aunque no tiene mucho que ver con el título de la entrada, en la foto adjunta quieren recrearse ceremoniales alrededor del barro por parte de los pueblos prehispánicos y lo hacen, en este caso, en un desfile que se celebra en la Guayana Francesa y más concretamente en el Desfile de Kourou. Los "Hombres de barro" que posan para la foto son originarios de la isla de Martinica, una de las Antillas Menores habitada a la llegada de los españoles por el pueblo de Los Caribes.

Sin embargo las gentes que nos ocupan en esta entrada son otros y otra también la zona donde habitan. Los Hombres de Barro siguen vigentes a día de hoy y no habitan las tierras caribeñas, sino las montañas de Papúa Nueva Guinea. Se trata pues de los Asaro, una tribu legendaria que habita en las montañas del valle de Waghi nadie sabe desde cuando. Como es evidente ellos no están solo en estas tierras y su historia es que unos siglos atrás entraron en guerra con una tribu vecina. Al ser menos numerosos y no estar preparados para la guerra hubieron de jugar con las armas de la astucia y a tal fin decidieron fabricar unas máscaras de barro que asustaran al adversario.

Durante la noche previa al combate prepararon varias hogueras alrededor del campamento enemigo y al amanecer prendieron fuego a las verdes ramas, al tiempo que de entre aquella espesa humareda surgieron los guerreros Asaro con sus máscaras horrorosas y con todo su cuerpo impregnado de barro. Perfectamente armados con flechas y lanzas y gritando como posesos, despertaron a los adormilados enemigos que viendo aquellas aterradoras máscaras amenazantes huyeron despavoridos con sus familias al interior de la jungla. Desde entonces, cada año los Asaro celebran aquella incruenta victoria con una representación de aquellos hechos.

En Papúa ha llegado la modernidad, pero no de forma generalizada y los conflictos entre tribus están a la orden del día, disputas entre las que la policía del lugar no quiere meterse. Normalmente estos conflictos suelen arreglarse mediante la consiguiente compensación por parte del que ha ocasionado el daño pero, cuando el autor no da su brazo a torcer, pueden desatarse guerras tribales que son relativamente frecuentes. Sin embargo, aunque ya hay algunas armas de fuego parece ser que éstas tienen más bien un valor disuasorio ya que, cuando el conflicto se produce, los heridos siempre son de arma blanca y principalmente de flechas. Aunque cada día son más los curiosos que se acercan a conocer estas tribus, el camino no es fácil.

Los aeropuertos del interior carecen de vuelos regulares y solo alguna avioneta privada puede acercarte con puntualidad a un destino de estas características. El aeropuerto de Goroka, una ciudad de 19.000 habitantes y capital provincial, es poco más que una barraca de feria en la que, caso de llover, a duras penas pueden cobijarse media docena de pasajeros. No se necesita más pues ese es el número máximo de personas que llega cada día a este destino. Una de las curiosidades del lugar es que el aeropuerto está en la misma ciudad y ver aterrizar o despegar algún aparato desde la placita que hay en la cabecera de la pista es uno de los entretenimientos de los viejos del lugar. Aunque sea una ciudad relativamente grande, un breve paseo nos dice rápidamente que estamos en otro mundo, donde todo funciona a un ritmo más lento.  

Quién quiera adentrarse en las montañas de Papúa Nueva Guinea y conocer a las tribus que allí habitan, tendrá que contratar un buen guía y un vehículo 4x4 que le acerque lo más posible a esas tierras enclavadas en valles remotos donde la civilización no ha llegado todavía. Para llegar al Monte Hagen habrá que sortear pequeños asentamientos en los que algunos jóvenes de esas tribus milenarias se han establecido sin trabajo y sin dinero esperando encontrar la riqueza de los occidentales que les visitan. Son pueblos de paso que los occidentales, buscando la autenticidad, pasan de largo. Algunos kilómetros después de la última aldea y a través de una estrecha senda se llega al Valle de Waghi, donde habitan los también llamados hombres de lodo. El humo de algunas hogueras indican que la meta está cercana y pronto se vislumbra el poblado. 

Aunque ya están empezando a acostumbrarse a las visitas, la curiosidad atrae también a estas gentes y su presencia no se hace esperar. La batalla que los ha hecho famosos se llevó a cabo a principios del siglo XVI, poco antes de la llegada de los europeos a estas tierras, pero pasó hace ya mucho tiempo. Su estratagema de asustar al enemigo con las máscaras de barro y el griterío ensordecedor a través del humo de sus hogueras, dio los frutos esperados y los enemigos huyeron aterrorizados hacia la selva para no volver jamás. Una victoria que quedó unida a la historia de este pueblo de valientes guerreros para orgullo de sus descendientes y uno de los últimos pueblos que sigue sus costumbres ancestrales. 

El ritual étnico, con el que se recibe al visitante, ya es una especie de representación que agrada al occidental y que les proporciona pingües beneficios.
Tres hombres (espíritus) desnudos y con el cuerpo totalmente embadurnado de barro salen chillando del bosque, ante la sorpresa del visitante. En la replaza del poblado el jefe y dos mujeres tratan de sanar a un enfermo quemando unas ramas que no le dan alivio alguno. Los "espíritus" dan unas vueltas alrededor del enfermo chillando y haciendo gestos al cielo. El supuesto enfermo cura de sus males, tras lo cual los hombres de barro y el recién curado levantan al jefe en volandas y marchan todos contentos hacia el bosque, entre el griterío ensordecedor de la concurrencia, que da fin a la representación. ¡Ya nada es como antes...! 

EL ÚLTIMO CONDILL

4 de junio de 2012

0699. MEZQUITA DE SOLIMÁN EL MAGNÍFICO.

Llamada la Mezquita de Süleymaniye es sin duda una de las más bellas de la ciudad de Estambul y fue creada en honor a Süleyman Kanuni (1520-1566) conocido en occidente como Solimán el Magnífico, sin duda el Sultán otomano más poderoso de todos los tiempos. La construcción corrió a cargo de Mimar Sidán, el arquitecto más famoso de la época y su duración fue de 7 años ininterrumpidos. Aunque no es tan grande como la de Santa Sofía, refleja claramente la grandiosidad de ese periodo de la historia de Estambul. Sus cuatro minaretes indican que este sultán fue el cuarto de la dinastía otomana. Después de no pocos incendios y reformas consiguientes, sigue siendo una de las mezquitas más admiradas y visitadas de la ciudad. En sus jardines descansan los restos del Sultán y de su esposa Roxolana, así como los del arquitecto que construyó todo el complejo.

Solimán estaba hechizado por Hürrem Sultan, una de las chicas de su harén. 
Hija de un sacerdote ortodoxo de Ucrania, había sido capturada de niña y criada dentro del harén hasta llegar a ser su favorita. 
Roxolana era la forma de llamarla los dignatarios occidentales debido a su origen eslavo, pero en Estambul se la llamaba Rossa. 
Rompiendo la tradición otomana, por vez primera una concubina se convertía en esposa legal del Sultán, mientras la primera esposa (Gülbahar) pasaba a segundo plano, lo que provocó no pocos rumores palaciegos en toda Europa. 
Las dos esposas de Solimán le dieron ocho hijos, pero solo cuatro sobrevivieron a la década de 1.550. 
De estos cuatro hijos solo uno (Mustafá) era hijo de la anterior esposa del sultan pero, por ser el primogénito, era a quien correspondía heredar el trono. 
No es de extrañar que se considere a Roxolana responsable de las intrigas que finalmente acabaron con la vida de Mustafá y situaron a su hijo Selim como único heredero.

El legado de Solimán no solo fue territorial y militar. Bajo su mecenazgo brilló la Edad de Oro del Imperio Otomano y sus logros culturales llegaron al cénit, tanto en la arquitectura, como en la literatura, el arte, la teología y la filosofía. 
Las reformas administrativas y legales le otorgaron el nombre popular de "Dador de Leyes", garantizando la supervivencia del Imperio hasta muchos años después de su muerte. 
Esta gran herencia precisó de muchos herederos decadentes para poder acabar con los frutos cosechados por Solimán. 
El primer y más importante fracaso llegó justamente de la mano de Selím, el hijo de Roxolana, un juerguista que entró en la Historia como Selim el Borracho, aunque su madre no llegó a enterarse puesto que murió antes que su esposo y no pudo verle sentado en el trono. 
Casi quinientos años después el horizonte del Bósforo y muchas ciudades de la moderna Turquía y antigua provincia otomana siguen adornadas con la arquitectura del gran arquitecto Mimar Sidan. 
Por supuesto, el más importante monumento es la Mezquita de Süleymaniye y los mausoleos del sultán y de su esposa Hürrem, la favorita Roxolana.

Los trabajos de esta singular mezquita se iniciaron el año 1.550, en el mismo solar que había dado cobijo al Palacio Eski Saray. Mimar quiso imprimir una concepción más simétrica y racional que la llevada a cabo por los arquitectos otomanos precedentes. Aunque similar en magnificencia, reafirmó la importancia histórica de Suleymán. Esta mezquita fue devastada por un incendio en 1.660 pero fue restaurada por el sultán Mehmed IV. El terremoto de 1.766 derribó nuevamente la cúpula y los trabajos de recuperación dañaron la decoración original. A mediados del siglo XIX los italianos hermanos Fossati la restauran de nuevo intentando devolverle su estado original. Durante la I Guerra Mundial el patio de la mezquita se usa como almacén de armas y un incendio y posterior explosión la dañan nuevamente. No sería hasta 1.956 cuando se restauraría.

Hoy, ya en pleno siglo XXI, la mezquita disfruta plenamente del esplendor para la que fue concebida. Al igual que otras mezquitas imperiales goza de un monumental patio al oeste, rodeado de un peristilo con columnas de mármol y granito mientras que en las esquinas están los cuatro minaretes, un número solo permitido a los sultanes. 
Estos minaretes tienen un total de diez galerías, como indicativo de que Süleyman era el décimo Sultán de la dinastía otomana. 
La cúpula tiene 53 metros de altura y 26,5 metros de diámetro pero, siendo más pequeña en altura y diámetro que Santa Sofía, en el momento de su construcción era la mayor del Imperio desde la base. 


El interior es un espacio cuadrado de 59 metros de lado sobre el que descansa la gran cúpula, flanqueada por semicúpulas y arcadas con tímpanos rellenos de ventanas. La decoración interior es ligera, con azulejos de Iznik; mihrab y mimbar de mármol blanco y diseños sencillos. 

Al igual que sucede con otras mezquitas imperiales actualmente se utiliza como complejo multiusos.Al exterior de la mezquita un bonito cementerio acoge los restos de destacados fieles, con sencillas lápidas de mármol blanco en las que nunca faltan los versos del Corán. 
En un rincón un imponente mausoleo contiene los restos del Sultán Süleymán I y de su esposa Hürrem (Roxolana). 
Estos féretros se encuentran en el interior de ese sepulcro al que se accede por una puerta lateral y que forma parte de la visita de fieles y curiosos turistas.
Junto a los féretros de los sultanes descansan otros príncipes y muy especialmente Mimar Sidán, el arquitecto que llevó a cabo toda esta obra y otras muchas que fueron el orgullo de Süleymán y lo son todavía de esta gran nación turca-otomana, otrora uno de los Imperios más grandes del planeta. 

EL ÚLTIMO CONDILL

2 de junio de 2012

0698- TETHYS, EL MAR DE LOS DINOSAURIOS.

Nuestro planeta ha estado en evolución permanente y así seguirá mientras le quede un soplo de vida. Solo la muerte perdura. Durante el periodo Jurásico y con la progresiva separación de los continentes, entre 150 y 200 millones de años atrás, el clima se tornó más húmedo y el nivel del mar aumentó inundando grandes regiones continentales. Se sabe que temperatura y humedad aumentaron considerablemente. Las causas son especulativas y cada cual da su versión de unos hechos que nadie conoce con exactitud. 
Pero todos coinciden, eso sí, en que aumentó la humedad del aire y la absorción de la energía solar, lo que hizo aumentar la temperatura del planeta entre 6 y 12 grados mayor que la actual. La separación de las placas tectónicas y el agrietamiento del fondo oceánico con su consiguiente salida de lavas ayudó también a crear mares más extensos y menos profundos ya que grandes zonas, anteriormente secas, quedaron inundadas. Se cree que en aquellos tiempos Europa era poco más que un archipiélago y que América del norte y del sur estaban separadas por un amplio mar.


La anterior Pangea estaba dando paso a la creación de los continentes que actualmente conocemos. Sin embargo durante el Creácico, entre 145 y 65 millones de años atrás, las cosas todavía seguían más o menos igual en lo que respecta a las condiciones climáticas. Temperaturas y humedad seguían altas y las zonas inundadas eran todavía extensas. Aunque con escasa profundidad, buena parte de Europa y Oriente Medio seguían bajo las aguas de ese enorme mar al que se ha bautizado con el nombre de Tethys.
En esos tiempos, que estableceremos alrededor de 100 millones de años antes del actual, la biomasa vegetal era extraordinaria y dinosaurios y toda clase de animales prehistóricos habitaban la mayor parte de los continentes.


En condiciones tan adecuadas para ellos aquellos animales proliferaban sin mayor problema. Probablemente de sangre fría gustaban de esa alta temperatura, al tiempo que la humedad reinante les proporcionaba las grandes cantidades de alimento que precisaban cada día y que podían conseguir en latitudes que casi rozaban los círculos polares. Fósiles hallados en las profundidades del océano Ártico determinan que la temperatura media del agua estaba en torno a los 18/20ºC. Entre estos hallazgos de latitudes casi polares, se han encontrado fósiles de plantas y animales que solo sobreviven en climas tropicales. Tenemos el ejemplo de la localización de hojas del árbol del pan, en sedimentos de Groenlandia.


Esto no quiere decir que todo el planeta estuviera protegido del frío. De hecho en Australia, entonces a 60º de latitud sur, se han encontrado esqueletos de dinosaurios en zonas que estuvieron cogeladas, lo que indica que algunos animales prehistóricos habrían sido de sangre caliente o llegarían de otras regiones en la estación del calor. También se han encontrado fragmentos de roca que no son de la región, lo que indica la posible llegada a esa latitud por medio de icebergs. En cualquier punto del planeta existen depósitos de carbón, lo que nos demuestra que durante este periodo del Cretácico la práctica totalidad de la Tierra tenía las condiciones de temperatura y humedad adecuadas para crear esa enorme masa forestal necesaria para ello. De la misma forma, fósiles de animales y plantas de un origen concreto pueden encontrarse en otro, indicando que en un momento dado solo hubo un gran continente y con temperaturas más o menos uniformes.


Con el tiempo todo fue transformándose en lo que conocemos hoy. Las aguas se fueron retirando y también las temperaturas se adecuaron a la zona del planeta que ocupaban, quedando allí ancladas las diferentes especies de animales y plantas, tal como ahora las conocemos. Sin embargo que nadie crea que el trabajo está finalizado. El mundo está en continuo movimiento y por lo tanto aquellos continentes que un día estuvieron unidos pueden volver a unirse, de la misma forma que aquellas condiciones naturales que dieron paso a especies de animales y plantas extraordinarios, impensables en este momento de la vida en la Tierra, pueden volver a repetirse. 
La única diferencia entre el pasado y el futuro es la evolución natural que ha experimentado la especie humana. Su poder de creación y transformación. Que nadie dude que la evolución lenta y natural es una batalla ganada por el hombre, un ser capaz de crear o de destruir a velocidades vertiginosas. Muy probablemente el futuro del planeta y de las especies que aquí habitan ya no dependa de los dioses o de la naturaleza, sino del hombre.

EL ÚLTIMO CONDILL

1 de junio de 2012

0697- ¿VOLVERÁ A ESPAÑA LA PESETA?.

REEDICIÓN.
Pues claro que no, pero ¡pintan bastos señores! ¡Vaya nierda!. Con más o menos preocupación, por que cada cual es como es, hasta ahora hemos venido resistiendo los embates económicos sin alterar en demasía nuestras costumbres cotidianas. Sin embargo el desenlace final se acerca y la gente de a pie carece de alternativas y no sabe hacia donde dirigirse. Unos han perdido sus trabajos y sus casas, lo siento por ellos, pero ahí no acaba el asunto. Ahora peligran también los ahorros de quien los tenga, puesto que los Bancos se hunden y con ellos arrastran el dinero de los depositantes. En el caso de Libretas y Depósitos a Plazo, parece ser que hay un fondo de garantía que cubre hasta 100.000 euros por cuenta y banco, pero solamente en el caso de que la cuenta esté asociada a esa disposición y solo por esa cantidad máxima. Lo que pase de esa cifra no queda cubierta. Aquellas gentes que con una sana ambición eligieron Depósitos Preferentes asociados con la Entidad, porque se les ofreció más alto interés, lo están perdiendo todo. 

Los clientes de algunos Bancos ya están recibiendo las notificaciones de ampliación obligatoria de capital. O entras al juego o pierdes tus ahorros. Antes del 6 de Junio estás obligado a comprar 11 acciones por cada una de las que tenías anteriormente y al precio de 0,20 euros por acción, lo cual significa aproximadamente
 doblar el capital inicial. De no entrar en este juego las acciones anteriores quedan a la venta, suponiendo que se encuentre comprador para las mismas. Los pequeños ahorradores están espantados viendo peligrar los ahorros de toda una vida de trabajo y penurias puesto que no tienen posibilidades económicas para doblar su inversión. Los grandes lo tienen más fácil puesto que, conocedores de todos los entresijos, ya pusieron su dinero a buen recaudo tiempo atrás. En los tres primeros meses del año hubo una fuga de capital de 97.091 millones de euros y teniendo en cuenta como están las cosas dos meses después, es de suponer que esa cifra se haya doblado.

La crisis y la desconfianza en el sector bancario español está obligando a una fuga de capitales que puede hundir definitivamente la economía nacional. Prueba de ello es que, de acuerdo con la opinión general, esto no ha hecho más que empezar. Nadie se fía de España y menos aún de su Deuda, de sus Bancos o de su Bolsa. Para colmo de males el Gobierno, intentando un acercamiento con el sector social, ha gravado el ahorro con un impuesto de hasta el 27% que aumenta la fuga de capitales. Está fuera de toda lógica que estando el país sin liquidez, se lleven a cabo medidas impositivas que fomenten la fuga del capital. Más bien al contrario, el Gobierno debería haber bonificado el ahorro a fin de impedir la salida del mismo y hacer un efecto llamada al que antes nos llegaba del exterior. Ni el Gobierno anterior supo impedir la debacle, ni el actual sabe como salir de ella. Lo que actualmente tienen los Bancos españoles son: clientes de dudoso cobro, inmuebles que apenas valen la tercera parte de lo que se pagó por ellos y Preferentes que colocaron a clientes que no sabían lo que compraban.


Resultado de toda esta enorme bola de nieve, el Gobierno no ve otra solución que apoyar a los Bancos, recortar gastos y aumentar los impuestos, una medida que más de cuatro creen de imposible aplicación. Si a día de hoy muchas familias apenas llegan a final de mes, ¿cómo van a devolver el préstamo si pierden el trabajo o se les doblan los impuestos?. 

Mientras tanto los dirigentes europeos y muy especialmente Alemania, viendo en España una inversión segura de futuro, aprieta la tuerca cada día esperando que seamos nosotros quienes, en nuestra precaria situación, paguemos los platos rotos. Esta actuación que ya empieza a vislumbrarse dictatorial, está cansando al personal y la cuerda podría romperse. España no es Grecia. España es un país grande, con capacidad exportadora y económicamente fuerte al que la entrada en el euro le ha dado más problemas que beneficios. Que nadie dude que nosotros ya habríamos salido del hoyo si en lugar del euro tuviéramos todavía la peseta. Grecia se hundirá si sale del euro, pero ese no es nuestro caso.

Alemania lo sabe y Francia también. Por eso están aflojando la cuerda. Quien escribe no es nadie pero, ¡qué vayan con mucho cuidado!. Como vayan asfixiándonos más de lo debido el Partido Popular puede convertirse en un Gobierno de Transición. No de transición política, sino de vuelta a la peseta. Un servidor lo viene diciendo desde mucho tiempo atrás. El restablecimiento de las fronteras y de la peseta no es ninguna idea descabellada, sino que podría ser la solución de todos nuestros males. ¿Qué cachondeo es este de que desde Europa nos digan lo que tiene que hacer el alcalde de cada uno de nuestros municipios?. ¿Acaso les decimos nosotros lo que tienen que hacer ellos?. Esto, señores, no es una Unión sino una dictadura y en España con una tuvimos bastante...

Los del PSOE nos engañaron diciendo que todo iba viento en popa y los del PP nos engañan también al insinuar que todo va por el camino correcto y a toda velocidad. Deprisa si que vamos si, ¡pero en dirección contraria!.

¿Por qué todos nos toman por el pito del sereno?. Me pregunto si tenemos cara de tontos, o si los tontos son ellos. Da la impresión que nadie es capaz de corregir el rumbo y el problema puede que sea justamente porque la única corrección posible sea la ruptura total. 

- ¡Sin Europa no seremos nada! -nos dijeron unas décadas atrás.
Pero, ¿qué somos con Europa?. Yo lo diré. ¡En Europa somos el último mono!. 
Francia propone y Alemania dispone, mientras los países del norte se ríen y los del sur lloran. 
Mientras esto sucede, los españoles se mueren de hambre y los banqueros hunden las entidades y marchan a sus casas con indemnizaciones millonarias. 
Muchos de ellos con el capital depositado en el extranjero. Hasta los "super-yernos"  tienen el mismo proceder. ¡Mariquita el último!. Hasta hace bien poco me preguntaba yo el por qué todas las crisis anteriores han acabado en guerras. Bueno pues, cada día empiezo a entenderlo mejor. Los humanos somos una especie que difícilmente sabe vivir en libertad. Cuando se consigue esa libertad abusamos de ella y llega el libertinaje y después una nueva dictadura. ¿Maldición divina?. Pues no sé, pero así han sido las cosas hasta ahora...


RAFAEL FABREGAT

0702- EL TRÁNSITO DE VENUS.

REEDICIÓN. 

Tal y como se nos había anunciado, a las 6,00h. de hoy se ha producido el tránsito de Venus frente al sol. 
Algo tan natural y tan antiguo como el mundo, pero que nos sorprende quizás por la escasa frecuencia con la que sucede. 
Durante el tiempo que dure dicho tránsito, nuestro "Lucero de la mañana", el punto más brillante del cielo a esa hora, será hoy un punto negro delante del sol. 
Será difícil que ninguna persona que esté viva en este momento pueda volver a ver este acontecimiento. 
La razón es tan simple como que este hecho no volverá a repetirse hasta el mes de Diciembre del año 2.117, lo que quiere decir que aquellos que nazcan en el día de hoy tendrán 105 años cuando esto suceda. 

Habrá que esperar 105 años y 6 meses para que el planeta Venus vuelva a interponerse entre el Sol y la Tierra. 
Importancia ninguna, pero es una más de las curiosidades que nos muestra el Universo y que demuestra, una vez más, nuestra insignificancia. 
Baste decir que el tamaño de este planeta es casi idéntico al de la Tierra, lo que nos da clara referencia de nuestra pequeñez con respecto al Sol.
¡Tan grandes que nosotros creemos ser...!

RAFAEL FABREGAT

0700- LA HOMOSEXUALIDAD, ALGO NATURAL.

REEDICIÓN. 
Ni pecado ni enfermedad, solo anormalidad. Nunca me ha parecido que un homosexual, sea hombre o mujer, sea una persona enferma y mucho menos aún alguien a quien se pueda tratar farmacológica y psicológicamente con unas mínimas garantías de éxito. 
El homosexual nace y se hace ya que, según las enseñanzas y libertades que haya tenido en su niñez, serán más o menos las posibilidades de desarrollar esa tendencia inicial con la que haya nacido. La permisividad que políticamente se disfrute también propiciará que exteriorice o no su instinto natural que, en este caso, es la atracción por personas de su mismo sexo.
Se trata pues de una peculiaridad, fallo de la naturaleza si quieren, que ha existido siempre, pero no de un trastorno que altere para nada la felicidad o desgracia de quien lo tenga, ni que tenga el por qué afectar a la gente de su entorno, si no fuera porque la sociedad mira esta anomalía con burla y demasiadas veces como un vicio que debe atajarse. 
Afortunadamente la sociedad ha cambiado mucho en los últimos años y buena parte de esa gente ha decidido "salir del armario" proclamando a los cuatro vientos cuales son sus instintos, cosa que, hasta hace bien poco, no podía decirse. 

El homosexual tiene los mismos derechos que cualquier ciudadano y también las mismas obligaciones, sin embargo son muchos todavía quienes sonríen cuando ven a una pareja de novios dándose unos "picos" por la calle y sin embargo miran con asco a quienes hagan lo mismo siendo homosexuales y muy especialmente cuando se trata de varones. Todo depende de las circunstancias. Las libertades sexuales pueden ir a más o cortarse y reprimirse como antes lo estuvieron. 
Pocas veces es la sociedad la que reprime o concede las libertades. 
Son las religiones y las políticas las que gobiernan el mundo y son ellas las que dan o quitan esa libertad como forma de demostrar su poder. Supuso un gran avance que en el año 1.973 la comunidad científica internacional dejara de considerar la homosexualidad como una enfermedad pero, en determinados países siguieron reprimiéndoles. El ser humano es demasiado complejo para que pueda cortarse con un mismo patrón y la homosexualidad es una más de esas complejidades que lo hacen distinto del resto de los animales. 

La cultura también ha ayudado mucho a la comprensión de este fenómeno por parte del humano llamado "normal" y están quedando aparcados los prejuicios que había al respecto, muy especialmente los religiosos. 
La propia iglesia niega la existencia de homosexuales, a la vez que reconoce prácticas de conducta homosexual como desviaciones de la conducta de ciertas personas, incluso dentro de la propia Iglesia. 
La homosexualidad no es pues hereditaria sino que, más bien al contrario, difícilmente se podrá encontrar esta conducta en hijos con padre o madre de esta tendencia. 
Cuando esta anormalidad no es de carácter físico, está claro que solo desde el punto de vista psicológico se puede buscar motivo por el cual una persona se vea atraída por el mismo sexo. 
Hay que considerar sin embargo que este no es el comportamiento natural de la especies para perpetuar la vida en el planeta, tal y como la conocemos. 
La procreación humana ha exigido hasta ahora el emparejamiento entre macho y hembra y solo con ese atractivo entre los diferentes sexos han podido proliferar las especies hasta abarrotar el planeta. 
Nos guste o no, la homosexualidad es algo anormal y prohibitivo a la hora de buscar la supervivencia de nuestra especie, ya que solo entre macho y hembra es posible el nacimiento de nuevas criaturas.

Es cierto que ante las presiones políticas y religiosas que ha habido hasta hace bien poco, eran muchos quienes escondían su tendencia natural y se unían a una pareja del sexo contrario, por dar satisfacción a la familia y a la sociedad. 
Sin embargo esas presiones apenas existen en la actualidad y cada día son más los que pregonan sus preferencias sexuales sin avergonzarse de ello. Desde luego no hay el por qué. 
En este mundo hay gente de todos los colores y de todos los gustos. Por lo tanto puede considerarse natural que, en mayor o menor proporción, también en el aspecto sexual haya diferencias. 
Lo extraño sería justamente que no las hubiera. 
Los neurocientíficos han estudiado el tema en profundidad y han llegado a la conclusión que el homosexual no es un enfermo, pero si que tiene anormalidades neurológicas que son en cierto modo corregibles a una edad temprana. Así pues, aparte de los factores naturales que puedan predisponer a que se desarrolle una tendencia homosexual, durante los primeros años de vida existen cambios hormonales y enseñanzas que pueden condicionar el carácter sexual del individuo adulto. 


De hecho se piensa que solo un 10% de las personas son totalmente heterosexuales ya que en general, aunque se prefiera a uno u otro sexo, la mayor parte son tendentes a la bisexualidad, un hecho que no está mal visto en la mujer pero que no se acepta en el hombre. 
Dos mujeres que se encuentren por la calle pueden abrazarse y besarse sin llamar la atención, pero este mismo proceder no está bien visto en el caso de que se trate de dos hombres. Se darán la mano o, como mucho, podrán abrazarse pero jamás se darán un beso por mucho que el cuerpo se lo pida y mucho menos mirarse a los ojos. Es también una forma de educación que se nos ha dado. Las estadísticas nos dejan perplejos al indicar los altos porcentajes de personas que dentro del anonimato se definen como bisexuales; un porcentaje que según estudios recientes se estima alrededor del 35%.(!)  
Este estudio reafirma opiniones de expertos que determinan el alto porcentaje de personas que nacen con predisposición indefinida y que pueden inclinarse en uno u otro sentido, en base a la educación que reciban en sus primeros años de vida. 
En fin, la homosexualidad no es nada nuevo. Ya en tiempos remotos estaba presente en todos los estratos de la sociedad.
Actualmente los niños ya no juegan como antes en la calle, pero antiguamente los juegos dependían y mucho de la película que echaran el domingo en el cine.

Indefectiblemente los lunes se jugaba a indios o a policías y cuando se podía también jugábamos con las niñas a médicos. 
La niñez es tiempo de aprendizaje natural y uno suele hacer lo que le enseñan o lo que ve que hacen los demás. 
Claro que esto solo sucede en las personas blandas y maleables, es decir, en ese 35% sin personalidad definida. 
Después solo los castigos y las persecuciones han frenado la tendencia, escondiendo la realidad que circulaba por las venas de los afectados. 
Torturas y hasta la pena capital se sigue aplicando en determinados países por el único pecado de ser fieles a los sentimientos de su propio cuerpo. 
Han sido muchos los quemados en la hoguera de la homosexualidad y aunque en el mundo civilizado de hoy todos somos más permisivos, lo cierto es que el matrimonio homosexual solo se permite en una docena de países, de los más de doscientos existentes en el mundo. Queramos o no es algo contrario al orden natural y, aunque la mayoría estamos a favor de la libertad, no podemos negar que esta forma de comportamientos es contraria a la salvaguarda de nuestra especie, primera norma de vida en el planeta. Somos muchos los que estamos a favor del amor, venga de donde venga, como también estamos a favor de las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Sin embargo también somos muchos los que no hubiéramos llamado matrimonio a estas uniones, puesto que históricamente la palabra matrimonio siempre ha definido la unión entre hombres y mujeres. Ya que se trata de una cosa diferente, tendría que haber sido llamado de diferente forma aunque, por supuesto, manteniendo los mismos derechos del matrimonio convencional. 


En cuanto a lo de tener o adoptar niños... ¡Ahí me habéis pillado!. Me parece tan antinatural que dos hombres o dos mujeres tengan un hijo como que lo adopten, por lo tanto no sé qué pensar y no quiero negar ni otorgar. Ese hijo no ha sido preguntado. Lo siento, pero vais demasiado deprisa. Tened en cuenta que la educación recibida por la ciudadanía no fue justamente la más adecuada para entender según qué cosas y también vosotros habéis de comprender a quien no os comprende. Todos necesitamos tiempo... 

RAFAEL FABREGAT