24 de julio de 2013

1085- Y DAVID VENCIÓ A GOLIAT...

Según la Biblia, David fue sucesor de Saúl, el primer rey de Israel. Su vida e historia (1040-970 a.C.) se narra en los libros del profeta Samuel y en los salmos del Antiguo Testamento. Para mayor honra fue padre de Salomón, el tercero y más famoso de los reyes de Israel. Aunque la Historia lo cataloga como un rey justo, no estuvo exento de pecado. Los libros de Samuel son la crónica de su vida y obra. Reinó sobre Judá entre los años 1007-1000 a.C. y en Israel desde el 1000 hasta su muerte en el 970 a.C. Pocas referencias arqueológicas dan fe de su existencia, solo la estela de Tel Dan y la de Mesha de mediados del siglo IX a.C. nos hablan de la dinastía real denominada "la Casa de David" así como algunas referencias a sus descendientes. La vida de este gran rey es referencia obligada para el judaísmo, el cristianismo y el islam.
Perteneciente a la familia de Isaías, de la tribu de Judá, era el menor de los ocho hijos y el que se encargaba del ganado. Vivían en Belén y hasta allí viajó Samuel, enviado por Dios para encontrar sustituto para el reino, ya que Saúl no había obedecido sus órdenes de acabar con los Amalecitas. En guerra contra los Filisteos, éstos tenían a sus órdenes a un gigante llamado Goliat. Intentando evitar la guerra, los Filisteos propusieron a Israel que eligieran a su mejor hombre para luchar contra el gigante y quien venciera daría por ganada la guerra y el poder. 

David se enteró del desafío del gigante y se ofreció al rey Saúl a ser quien se enfrentara a Goliat con sus únicas armas de pastor, que eran el cayado y su honda. El rey le cedió su mejor armadura como ayuda a tan débiles armas, pero David no estaba acostumbrado y se deshizo de ella rápidamente y marchó hacia el campo de batalla sin protección alguna. Por el camino cogió cuatro piedras de un arroyo y se plantó delante del gigante que al verle se burló de él. David sin pensarlo dos veces le estampó una solemne pedrada en medio de la frente y cuando cayó le cortó la cabeza. Esta inesperada victoria le proporcionó a David la confianza y simpatía del pueblo, pero también los celos del rey Saúl que ordenó su captura. David huyó al desierto con un grupo de seguidores y aceptó la ayuda del rey de los Filisteos aunque no luchó contra Saúl en la guerra de Gilboá. En esa batalla murió el rey Saúl y su hijo Jonatán, amigo de Davíd. Anulada la Casa de Saúl y aclamado David por el pueblo, se dirigió a Hebrón para ser nombrado rey de Judá


Para atajar algunas suspicacias David buscó una ciudad neutral donde gobernar las doce tribus de Israel. La ciudad elegida fue Jebus, entonces en manos de los Jebuceos. Tras el reconocimiento de los jefes de las tribus israelitas, David conquistó la ciudad de Jebus y la convirtió en su capital


A partir de ese momento la ciudad se llamó "Ciudad de David" y posteriormente Jerusalén. Instaló una teocracia que pretendía poner el reino de Dios en la tierra. Sin embargo David falló al enamorarse de una mujer casada y Dios le castigó con la muerte del hijo habido con ella, a pesar de haberla hecho su esposa por muerte del marido en la guerra. Años más tarde su hijo Absalón se rebeló pretendiendo arrebatarle el trono a su padre pero enterado su comandante Joab lo mató pero David no se alegró al enterarse. Este y otros conflictos fueron minando la imagen de David y su espíritu. También su hijo Adonías quería reinar y aprovechando la postración del padre en la cama, ya anciano, se proclamó rey. Conociendo la actitud hostil de Adonías, los profetas aconsejaron a David que nombrara heredero a su hijo Salomón y así lo hizo.


Tres milenios después, arqueólogos israelíes han descubierto el que pudo haber sido palacio del rey David en la ciudad fortificada de Khirbet Qeiyafa, en el valle de Eláh, al oeste de Jerusalén. Se trata de un complejo fortificado de unos 1.000 m2. en cuyo perímetro han sido encontrados diferentes espacios cerrados con vestigios de una industria de metal, recipientes especiales cerámicos y vasos de alabastro que sin duda fueron importados de Egipto mediante intercambios. 
En esos mismos espacios cientos de piezas diferentes entre las cuales hay objetos religiosos de tamaño y proporciones descritas en la Biblia, vasijas, sellos y herramientas de la época. Ni rastro de cerdo, como es preceptivo en el judaísmo. Según los arqueólogos, estos hallazgos hablan de un reino con centros administrativos establecidos en puntos estratégicos. La ubicación de la fortaleza en una colina, indica la búsqueda de un lugar desde el que defenderse más fácilmente en aquella época de conflictos permanentes entre las ciudades-estado.


Los arqueólogos identifican esta ciudad con la bíblica Saaraim, mencionada en los libros de Josué y de Samuel, lugar donde David derrotó a Goliat y donde gobernó en el siglo X a.C. como consta en el Antiguo Testamento. Esta excavación, la más importante de los últimos siete años en la zona, ha puesto también al descubierto un gran almacén de ollas y otros objetos que ponen en evidencia la existencia de una autoridad en Judá. Los indicios parecen demostrar que buena parte de este palacio fue destruido en época bizantina, unos 1.400 años después de su construcción. Aunque no se ha encontrado prueba física alguna de la presencia del rey David, se trata del primer palacio descubierto por los arqueólogos de todos los tiempos en estos parajes y perteneciente al siglo X a.C., motivo por el cual se postula que puede corresponder perfectamente a David, rey de los judíos.


RAFAEL FABREGAT
Un tema interesante, cada día del año.

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