4 de mayo de 2013

0999- LA CARRERA DE MARATÓN.

Mucho me temo que la mayor parte de quienes lean esta entrada al Blog pueden sentirse defraudados, especialmente si son deportistas que tienen interés en todo cuanto acontece alrededor de las diferentes maratones que se celebran cada año a lo largo y ancho del planeta, pero así son las cosas y así hay que contarlas. 

Como puede figurarse quien me conoce no voy a hablar de carreras, pero éstas se entremezclan hoy con la Historia. Yo nunca fui deportista y bien que se me nota. A pesar de no ser comedor en exceso, si no te mueves mucho, con la edad los kilos se van acumulando. Lo que ocurre es que efectivamente y como hecho curioso, lo que se va a contar aquí y ahora -aún siendo una batalla- es el origen de las populares carreras de maratón que, como no podía ser de otra manera, tienen su historia y ciertamente relevante. Vamos pues a contarla.


Con 223 Km2. de superficie y casi 25.000 habitantes, Maratón es un importante municipio de Grecia, histórico una famosa batalla que tuvo lugar en las proximidades del mismo. No se hizo célebre por los muchos muertos que hubo, ni por el tiempo de duración de la contienda que fue largo y de gran intensidad combativa, sino porque la apuesta histórica fue muy importante. Corría el mes de Septiembre del año 490 a.C. y las tropas que se enfrentaban eran griegos y persas. No hace falta saber que aquella gran batalla la ganaron los griegos puesto que, en caso contrario, nada de la cultura del mundo occidental que hoy conocemos hubiera llegado hasta nosotros.


La estrategia militar empleada por el general griego Milcíades II el Joven sirvió para dejar a la posteridad importantes fórmulas militares y muy especialmente la de atacar al enemigo por el centro y envolverle por los flancos. Con los naturales cambios que han traído los nuevos tiempos, todavía se emplea en la actualidad esta táctica. El poderoso ejército persa había desembarcado en la costa oriental de Ática, a unos 40 Km. de Atenas. Se trata de una llanura de 3 Km. de ancho entre las montañas y el mar y unos 8 Km. de larga. Los griegos (11.000) habían acampado en la falda del monte Pentélico y se preparaban para una batalla en la que eran muy inferiores en número. 


Tras la dura contienda la suerte se decantó por los griegos que, como se ha dicho antes, en una estrategia envolvente derrotaron al enemigo. El hemerodromo Filípides fue a dar la buena nueva a su monarca, el tirano Pisistrato, recorriendo a toda prisa la distancia de 42 Km. y 192 metros que separaban Maratón de la capital helena. ¡Alegraos atenienses -gritó al llegar- hemos ganado!. Dicho esto cayó muerto, por las heridas y el agotamiento de la dura carrera, a los pies de su señor. Desde entonces y en su honor se celebra esta carrera, con el nombre de Maratón y con la citada distancia de 42,192 Km. de recorrido total. Realmente no se puede negar que, aunque viejo, el meollo de esta entrada es una auténtica curiosidad, también válida para deportistas.


Casco de Milcíades. Museo arqueológico de Olimpia.
Otra versión cuenta que realmente el recorrido de Maratón a Atenas lo llevó a cabo toda la tropa griega. Tras la derrota los supervivientes persas, que fueron muchos, embarcaron en sus naves a toda prisa y se adentraron en el mar. Los griegos temieron, como así sucedió, que los persas rodearan la península Ática y atacaran la indefensa Atenas. Cuando los persas llegaron a la ciudad los soldados griegos ya estaban apostados en sus almenas y no pudieron dar el golpe que pretendían. Viendo que Atenas estaba bien defendida, dieron media vuelta y volvieron a Persia no regresando nunca más. En agradecimiento a los dioses Milcíades ofreció su casco a Zeus, en el Templo de Olimpia, como consagración a la victoria que daba fin a la Primera Guerra Médica.

RAFAEL FABREGAT



No hay comentarios:

Publicar un comentario