
Buena parte de los consejeros y ejecutivos del Banco fueron cesados y sustituidos por representantes institucionales. Sin embargo las 7.800 cajas de oro que Negrín vendió a los rusos a cambio de su ayuda y armamento, con los que combatir al llamado "Movimiento Nacional" del general Franco, poco o nada tienen que ver con "el séptimo camión" cuya historia se narra en esta entrada al blog.
Este misterioso camión cargado de oro y riquezas de toda índole desapareció más tarde, ya al final de la Guerra Civil, mientras las autoridades republicanas huían de las tropas franquistas. Claro que la historia de todo esto se planeó al principio de la contienda...
El 6 de Noviembre de 1.936 el gobierno central, viendo difícil para los pies al enemigo que estaba a las puertas de Madrid, trasladó su sede a Valencia esperando organizar desde allí una posible victoria. La realidad no era esa, sino que vieron imposible evitar la entrada de Franco puesto que no contaban con las suficientes tropas preparadas para repeler al enemigo. La caravana partió de Madrid con todo el gobierno y Largo Caballero al frente, pero no viajaban solos. Los mayores tesoros de la capital española también estaban allí. Además de todo el oro, no vendido a los rusos, viajaban también varios lienzos del Museo del Prado a fin de que no cayeran en manos enemigas.

Como anécdota decir que, en la carga del material, quedó olvidada una caja de brillantes, hecho que indigno notablemente a Manuel Azaña. El Tesoro quedó pues repartido en tres lugares distintos: la parte que quedó en Madrid, la ubicada en Valencia con el gobierno y la trasladada a Figueras, muy especialmente la guardada en una mina de las inmediaciones. En este último lugar, a 20 Km. de Figueras, parte de la mina fue habilitada como búnker y vigilada permanentemente por centinelas. Allí permaneció esa parte del Tesoro hasta que la caída de la República fue inminente, lo que sucedió en Febrero de 1.939. Se dice que "toda" Cataluña y buena parte del resto del territorio español estaban huyendo. La frontera tenía decenas de kilómetros de atasco. Otros se decidieron por la costa o por senderos de montaña, en ese momento casi impracticables por la nieve o el frío.

Setenta y un camiones cargados salieron hacia Perpignan con los cuadros y una parte del Tesoro. Allí fueron cargados en tren hasta Suiza. El 17 de Febrero parte de la preciada carga llegó a Ginebra.
Por causas que se desconocen, los siete últimos camiones del convoy se separaron en dirección a Maureillas las Illas, localidad francesa perteneciente a la comuna de Pirineos Orientales de la región de la Occitania. Sin embargo solo llegaron seis camiones.
Se dice que el séptimo transportaba de 10 a 12 toneladas de oro y varias obras de arte, como el cáliz del Papa Luna y documentos históricos de la catedral de Tortosa. ¿Qué sucedió con el séptimo camión?. Nadie lo sabe, aunque hay respuestas para todos los gustos...
- El séptimo camión fue hacia la costa para ser cargado y trasladado a México.
- Los soldados que iban con el camión escondieron la carga y se deshicieron del vehículo.
- El séptimo camión nunca cruzó la frontera puesto que el puente de Agullana había sido destruido por los hombres de Líster y volvió a Figueras.
- El séptimo camión nunca existió
Lo único cierto es que el séptimo camión y su carga nunca aparecieron.
RAFAEL FABREGAT
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