
-que nadie ha conseguido saber de qué se trata- y autoproclamado máximo defensor de lo Social, se tira la manta a la cabeza y transige a las peticiones de Germanos y Galos ¡que son las mismas que ya mucho tiempo atrás le había propuesto el Partido Popular!. Naturalmente su heredero monta en cólera, al igual que muchos de sus compañeros de aventuras. El heredero -aunque su cara, en la sesión del Congreso, era todo un poema- ante la cabezonería de quien se sabe todavía al mando de la nave, no tiene otro remedio que claudicar.
- ¡Tenga usted hijos para esto...! -repite consternado.

- Lo responsable sería negarse a secundar una propuesta que es un dogal para los trabajadores y un impedimento a los proyectos de inversión.

El que viene detrás no nació ayer. Ya sabrá él lo que tiene que hacer para contrarrestar las órdenes de tan nefasto títere europeo, pero ¡vaya jugada la del amigo José Luís...! Y eso que decían que todo el bacalao lo cortaba ya Rubalcaba. Quizás sea justamente por eso ya que el heredero, viéndose en el sillón, ninguneaba al presidente y éste ha querido dejar claro que, de momento, el sillón todavía está ocupado.
¿O acaso serán cosas de su mujer?. (!)

- Ya lo sé Sonso, ya lo sé. Pero... ¿qué hacer? -pregunta él, enamorado.
- Ya que lo hecho hasta ahora no ha funcionado... ¡Haz lo contrario! -dice su mujer en un alarde de (in) sensatez. - Pues... ¡No es mala idea no! -replica "Romeo"
convencido- Pero, ¿qué dirán los compañeros...?. Y Alfredo... ¿Qué dirá Alfredo?
- ¡Ay que hombre! -responde Sonso melosa- Siempre preocupándote más por los demás que por ti mismo.
- Pues nada, voy a poner en práctica la idea. -exclama él decidido- ¡A ver como lo hago para que no me peguen!
(¿Se decidieron así las reformas constitucionales...?)

¡Un acuerdo del PP-PSOE, a tres semanas de finalizar la legislatura...! Esto lo cuentas en Turkemistán y no se lo cree nadie. Los partidos de izquierdas -como los bancos- no dan crédito.
- ¡Este tío se ha vuelto majareta! -aseguran con razón- ¡Y sin referéndum!.- ¡No hace falta! -dice el protagonista- ¡Con los votos del PP y del PSOE bastan y sobran!. (¿Quien dijo que este tío ya no pintaba nada?)

¿Significará esto que los holgazanes tendrán que ponerse a trabajar?. ¡Pues vamos listos!
- Aplaudo, por no pegarle un tiro -piensa seguramente en su interior.
Ahora, en serio. El socialista Antonio Gutiérrez, con toda la razón, dice: "No es aceptable que un parlamento, al que le quedan dos telediarios, decida algo tan importante. Además, con esta medida, España queda en desigualdad permanente respecto a los grandes". (El comité disciplinario ya le ha mandado un regalito...)

Otros se quejan de que, lo que no se ha hecho en 30 años, se quiere hacer en tres semanas y sin reunión de grupo. Así, ¡a las bravas!. Sea como fuere, la herencia de Zapatero no solo ha sorprendido al más incauto, sino que ha levantado serias ampollas en el PSOE, en toda la izquierda española y grandes dudas entre las diferentes Comunidades históricas.
Una más de las "Historias para no dormir" del presidente Zapatero, ha sido permitir a los empresarios el Contrato temporal durante ¡cuatro años!.
- Las bombas están servidas. ¿Ordena Ud. alguna otra cosa más, mi presidente?. -dice el botones del hotel.
Estaba claro que, de la forma que fuera, él quería pasar a la posteridad y... ¡vaya si lo ha conseguido!.
EL ÚLTIMO CONDILL
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