
Además, mis padres siempre me enseñaron que... ¡donde fueres haz lo que vieres!.
La colocación del burka es un insulto a los derechos del ciudadano de los países de acogida y un peligro por el anonimato de quien lo lleva.
Allí donde nuestra familia tiene su residencia veraniega hay algunas casas habitadas por gente marroquí y ninguna de estas mujeres lleva nunca la mascarilla obligatoria para proteger y protegerse del Covid-19. Ni siquiera a sabiendas de que pueden multarlas... ¿Como van a querer llevar burka?. Si tanto le gustan los burkas a la tal María Luisa, que se vaya allá de donde éstos provienen que, con toda seguridad, en España nadie la echará de menos.

"Soy partidaria de la libertad de las personas, siempre que no colisione con la de los demás".
¡Pues lo mismo nosotros, señora!. ¿Acaso los demás somos ogros xenófobos, no amantes de la libertad?. Pues está usted equivocada. También otras muchas gentes, sin duda mayoría, somos amantes de la libertad pero, como la caridad bien entendida, el derecho a la libertad empieza por uno mismo.
Aunque algunas feministas de estos países aboguen por la eliminación del burka, diciendo que
..."Una mujer con burka es solo sexo, no tiene identidad..." (Wassyla Tamzanli),
ajeno a esta problemática, nunca he visto el burka como una cárcel para las mujeres, porque siempre he pensado que no era una imposición machista, si no una creencia, una religión y una costumbre que me parece muy bien que mantengan en su país de origen, si es que así lo desean. Lo que no pueden hacer es imponerla en aquellos lugares donde no existe. Yo no me creo xenófobo para nada y por eso no critico el velo (hiyab) que en nada lastima mi seguridad, pero sí el burka. ¿Puede alguien garantizar, quien hay tras un burka?.

Yo no soy partidario de prohibiciones y si de las libertades, pero siempre que no ofendas a los demás.
Otra cuestión a tener en cuenta es que la prohibición del burka podría implicar que alguna de estas mujeres no pudiera salir de su casa, cosa que lamentaría sobremanera pero, si es por decisión propia en nada nos afecta y si es por el machismo de sus maridos tampoco, ya que ellas lo niegan sistemáticamente.

Pues ahí está el asunto señora (la libertad de los demás). Porque, los demás, creemos que nadie tiene que ir por la calle con la cara tapada.
¡Ni con burka ni con sábanas de seda!.
Lo que Ud. hace con decisiones como esta, es poner en peligro la seguridad de "los demás".
Las creencias de cada uno en su casa que, a los demás, nos importan un pito. Pañuelos vale, como si quieren ponerse un sofá en la cabeza, pero la cara lavada y al aire. O sin lavar, que tampoco nos importa nada, pero que se vea.
Por respeto al país de acogida y por seguridad, no por xenofobia. E
s una simple cuestión de orden público, nada más.
Ya está bien de tanto pitorreo. Con burka o sin burka nosotros, en su país, no podemos ni siquiera entrar a visitar una mezquita, porque no somos musulmanes, pero ellos sí tienen que meternos sus creencias hasta en la sopa. ¿Pero qué es lo que pasa?. ¿Es que los españoles somos más imbéciles que los demás...?
¡Pues, por lo visto, sí!

No puedo negarlo, el burka me desagrada y si está impuesto por el marido, todavía más. De ser así, lo que más me molestaría no sería el burka, si no el elemento que camina cinco pasos por delante. Él es el mayor problema y el mayor peligro. Sé que con esta entrada hago enemigos, pero no me importa. Yo soy un amante de las libertades pero, con semejantes energúmenos, lamento decir que me hierve la sangre. Lo siento... ¡así no son las cosas!
RAFAEL FABREGAT
siempre un "pero"
ResponderEliminarNo siempre, pero muchas veces. Cada cual es como es y tiene que estar orgulloso de serlo. A eso se le llama personalidad.
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