22 de febrero de 2014

1273- ISLA DE NAVIDAD. (Christmas Island)

Hay cinco islas con ese mismo nombre pero la Isla de Navidad a la que nos referimos en el día de hoy es la ubicada en el océano Indico, a 360 Km. al sur de Yakarta, capital de Indonesia, que por cierto reclama su soberanía desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Para diferenciarla de las demás, se la conoce como Christmas Island, su versión en inglés. Aquí, en las fiestas de cualquier tipo, el gorrito de Papá Noel se lleva durante todo el año. En la actualidad esta isla carece de autogobierno y es territorio externo de Australia y por lo tanto perteneciente a la Commonwealth, con jefatura del estado en la figura de la reina Isabel II de Inglaterra.

Cargamento de fosfato. 
Isla de Navidad cuenta con una superficie de 135 Km2. y 1.500 habitantes, repartidos en cinco asentamientos. Su capital administrativa es Flying Fish Cove, primer asentamiento inglés de la isla llevado a cabo en 1888 y el de mayor población con 850 habitantes. Dispone de un pequeño puerto y de aeródromo a escasa distancia. La mayor parte de la población son chinos y malayos, con escasa presencia de australianos. El fosfato depositado en la isla por antiguos organismos muertos, representó anteriormente buena parte de su economía pero en 1987 el gobierno cerró la explotación por falta de rentabilidad. Cuatro años después (1991) los antiguos trabajadores crearon una cooperativa y reabrieron la explotación. 

El nombre de la isla fue dado por el capitán inglés William Mynors que la descubrió en la Navidad de 1643. De todas formas la isla no fue explorada hasta 1857 y no sería hasta treinta años después (1887) cuando instalaron su primer asentamiento en la bahía a la que denominaron Flying Fish Cove, hoy capital de la isla. Dicho asentamiento fue establecido como punto de embarque de madera y otros suministros con destino a las Islas Cocos, aunque la anexión oficial y definitiva al Reino Unido se produciría al año siguiente cuando se descubrieron los yacimientos de fosfato. Su administración se llevó a cabo desde la colonia inglesa de Malasia dirigida desde Singapur. Durante la Segunda Guerra Mundial la Isla de Navidad, como tantas otras, fue invadida por los japoneses volviendo a soberanía británica al final de la misma. 

A finales del siglo XX la Isla de Navidad fue destino de numerosos fugitivos procedentes de Indonesia. En 2001 el gobierno australiano impidió, por falta de recursos, el desembarco de un buque noruego que llevaba a la isla a 438 personas rescatadas en alta mar, en busca de asilo político. Otro buque con la misma carga e intenciones llegó a la isla, desde Papúa Nueva Guinea y también fue rechazado, desviándolo a Nueva Zelanda. Ante las críticas desatadas, en 2006 se construyó un Centro de Admisión Temporal de Inmigrantes con 800 camas, cerrando otro centros que tenían en las islas de Manus y Nauru. Un condado unicameral de nueve escaños, lleva a cabo los servicios gubernamentales de orden local y elecciones bianuales renuevan a la mitad de los cargos.

Isla Navidad es, en realidad, la cumbre aflorada de una montaña submarina de más de 4.500 metros de altura. Originalmente fue un volcán, extinguido miles de años atrás y cuya roca basáltica es perfectamente visible en muchas partes de la isla. La mayor parte de sus 139 Km. de costa son abruptos acantilados que emergen desde el mar hasta alcanzar la meseta que constituye la isla. Su punto más alto es el monte Murray Hill, de 361 metros sobre el nivel del mar. 

El clima tropical, suavizado por los vientos alíseos, ha creado una densa selva 
constituida por 25 especies de árboles de gran porte bajo los cuales crecen orquídeas y decenas de helechos y enredaderas, algunos de cuyos ejemplares son endémicos. Esta isla tiene también la peculiaridad de llevar a cabo en Noviembre de cada año una migración masiva de cangrejo rojo que, por lo que se ve, los autóctonos afrontan con gran respeto. Alrededor de 100 millones de indivíduos acuden cada año al mar para desovar, dando lugar a una de las maravillas del mundo animal. Está claro que los bichos en cuestión no deben ser comestibles...


Deshabitada hasta finales del siglo XIX, hizo que se mantuvieran especies de flora y fauna sin injerencia humana de ningún tipo, convirtiendo la isla en un destino científico de primer orden. A raíz de ello, dos tercios de la isla han sido inscritos como Parque Nacional Protegido. Las aves y los cangrejos de tierra son los animales más comunes y numerosos de la isla. Son alrededor de veinte especies de cangrejos, trece de ellos de tierra, uno de los cuales es el denominado "cangrejo ladrón"   -el más pesado que existe- y cuya especialidad es abrir con sus duras pinzas los cocos para comerse el contenido, así que... ¡Mucho cuidado con sus ellas!. 


Viven más de 30 años y con un cuerpo de 30/40 cm. y patas de hasta 1 metro, su peso puede sobrepasar los 4 Kg. Los adultos no nadan, e incluso se ahogan en el agua. Todos los ejemplares del mundo, desovan la misma noche en el mar y las larvas flotan en el mar 28 días. Emplean otros 28 días en el fondo del océano y saliendo hacia la playa como cangrejo ermitaño. Pasado ese tiempo emigran hacia tierra protegidos con un caparazón de caracol abandonado o un trozo de cáscara de coco. En pocos días pierde la capacidad de respirar bajo el agua, no volviendo nunca más al mar salvo en el caso de las hembras, cuando lo hacen para desovar en la playa pero sin internarse mar adentro. 

Estas y muchas más son las pecularidades de esta pequeña isla. Apartada del mundo y de todos, todo allí es paz y quietud. El trabajo es poco y las necesidades básicas están perfectamente cubiertas. Los cangrejos puede que no sean un excelente comestible, ni falta que les hace puesto que el buen pescado abunda y las langostas son de medidas descomunales. 


Es de suponer que cuando alguien va a un destino tan diferente y exclusivo, va a descansar. Pero no hay que estar durmiendo las 24 horas del día. Hay también que practicar... algún deporte. La falta de uso y abuso de la pesca, ha hecho que en la Isla de Navidad todas las especies sean de buen tamaño y mayor calidad que en otras partes del mundo. Muchos jóvenes marchan a Australia. ¡No sé por qué!. Está claro que la juventud necesita actividad y ver otros horizontes pero, a la vista está, a la Isla de Navidad no le faltan atractivos. ¡Ni buena pesca!.

RAFAEL FABREGAT




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