Hay ligues que no deberían ser pero... ¿Cómo evitarlos?. Cuando el calor aprieta, la gente parece más dispuesta a todo tipo de aventuras. Algunos, incluso tienen novia o están casados pero, alegando que ella todavía trabaja, pueden ir un día a la playa y tropezarse con una morenaza despampanante, sola y aburrida bajo un sol inclemente o en una tumbona de alquiler, sin saber qué hacer durante toda una mañana. Porque la playa es agradable, pero solo... Lo ideal es tiener con quién estar, disfrutando del agua, del sol, de una bebida en el chiringuito, un helado de vainilla, etc. En fin, todo es bonito en buena compañía pero, cuando esa compañía no existe, la diversión brilla por su ausencia. Es por eso que ligar en verano no es difícil y por la noche más de lo mismo. Hay decenas de sitios donde acudir, pero si no hay amigos ni pareja... ¡Hay que buscarlos!.
Porque en vacaciones, si vas solo, echándole algo de cara al asunto, puede surgir ese ligue del que habla el título de esta entrada. Encontrar a un chico o chica interesantes y solos no es tan fácil como parece, pero los hay. Normalmente la gente va acompañada o con amigos, pero eso no impide a nadie acercarse y pedirle bailar o tomar algo en la barra. Después surge lo que surge, o también puede ser que no surja nada, pero hay que probarlo. En mayor a menor cantidad, pero los ligues surgen todos los días y en cualquier lugar de vacaciones. Todos van dispuestos a pasárselo bien. Algunos de esos encuentros resultan breves y acaban antes de empezar pero hay otros que se eternizan y hasta pueden acabar en pareja estable. ¿Por qué no?. Lo que está claro es que a tu casa nadie te llevará nada. ¡Hay que buscarlo!.
Algunas veces una mujer sola, incluso con algún niño pequeño, solo significa que se trata de una mujer con su marido de "Rodriguez" en la ciudad por causas de trabajo. Alguien se acerca al niño y se pone a hacer castillos de arena con el pequeño. Después puede invitarles a un helado o un refresco en el chiringuito, o invitándola a ella a acudir a una verbena nocturna. Después, puntos suspensivos... Una aventura de esas o parecidas caractarísticas acaba en pocos días y uno se queda con el recuerdo y sin saber si para ella fueron unas simples noches de verano o el inicio de una crisis matrimonial. Hay que pensar que un ligue de verano es pasajero, pero también puede tener consecuencias catastróficas. Hay de todo en la "viña del Señor", pues hay gente que se lo toma muy a pecho...
También hay finales felices, tanto que algunos pueden llegar hasta a ser pareja en breve. Pero la mayoría, unos días después vuelven a sus casas y poco a poco las cosas se olvidan. Hay gente que se cae bien y si no hay compromisos previos puede pasar de todo. Hay flechazos en toda regla. Hay personas que abandonan a la gente con la que ha ido de vacaciones y se queda con esa "amistad" que ha encontrado de sopetón. La despedida suele ser siempre la misma "te llamaré" y uno se queda pensando: "Ya está, se acabó, pero ha sido bonito". Pero también pueden llamarse y acabar unidos para siempre. Nadie sabe lo que el destino nos tiene reservado. Lo que para unos es "sueño de una noche de verano" para otros puede ser el comienzo de una nueva vida. No hay nada escrito...
Rafael Fabregat Condill

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