12 de marzo de 2014

1293- LA MESETA DE TASSILI.

Tassili es un área montañosa, al sudeste de Argelia, en medio del desierto del Sáhara. Por su altitud y por su capacidad de retención de la humedad, conserva algunos cipreses "cupressus dupreziana", especie en extinción. Solo 231 ejemplares quedan vivos en el mundo, la mayor parte sobrepasando los 2.000 años de vida y que le han valido a Tassili la declaración de Reserva de la Biosfera. Sin embargo, con ser importante, no es eso lo que ha motivado esta entraba. Aunque ferviente amante de la naturaleza, lo soy más si cabe de la Historia de la Humanidad y llego aquí, a tierras tan áridas y lejanas, en busca de otra riqueza también Patrimonio Mundial de la Humanidad que es el arte rupestre de Tassili.

El territorio esta formado por roca arenisca que, con la erosión, ha formado gran número de arcos y otras estructuras de formas curiosas diversas, entre las que se esconde el mayor de sus tesoros: el arte rupestre
Tassili n'Ajjer es lugar destacado del mundo como manifestación artística del Paleolítico Superior y del Neolítico. Nada menos que 15.000 pinturas y grabados rupestres dan fe de las ricas mentes que allí vivieron miles de años atrás. Un arte que, al mismo tiempo, nos da también a conocer la evolución del mundo. 


Un lugar actualmente tan árido e inhóspito, nos muestra que en aquellos tiempos estaba lleno de bosques, animales y vida en general. Con una antigüedad a partir de 10.000 años, las diferentes pinturas y grabados de las gentes que habitaron la zona, nos van relatando como fue evolucionando esta parte del mundo y como todo esto fue cambiando con el tiempo. Tassili es un Libro de Historia, un extenso y completo relato que abarca (+/-) 10.000 años de antigüedad. Desde el 8.000 a.C. hasta el comienzo de nuestra era. 


Aquellos pobladores no solo dejaron constancia de su paso por el mundo, sino también lo que fue el mundo en esa zona concreta del planeta. Su vida, sus costumbres, los diferentes animales con los que convivían y de los que se alimentaban. Rocas rojas y negras en las que fue reflejada su forma de vida. Nada tiene de extraño que, simples cazadores-recolectores, tratasen de representar en imágenes su mundo y forma de vida. El deseo de perpetuarse viene de antiguo. Cipreses y olivos crecieron aquí y entre ellos vagaban elefantes, antílopes, avestruces y leones. También corrían ríos, en los que se deslizaban cocodrilos y en cuyas orillas pastaban todas clase de herbívoros. Lo ya no tan normal es el tema de algunos dibujos que vemos.


Los estudiosos han datado este arte en cuatro periodos que determinan su antigüedad: Arcaico, Bovidiense, Equino y Camélido, estos tres últimos según los animales dibujados. 
El primer grupo es el más antiguo y conflictivo, puesto que nos muestra imágenes en las que muchos ven figuras más propias del mundo extraterrestre que no de las gentes que allí pudieran habitar. Se trata de seres de cabeza muy grande y redonda, similar a una posible escafandra, que obliga a pensar en seres venidos de otro planeta. (?) Mujeres de 4.000 años elegantemente vestidas (?); escenas de hombres sentados, participando en algún ritual entre bailarines y músicos... 


Sin embargo, tal como vemos en la figura de la derecha y en la superior, alguno de los grabados no parece encajar en aquellos tiempos prehistóricos y es ahí donde la imaginación nos lleva a suposiciones tan extrañas como imposibles. ¿Visitantes extraterrestres?. No para mí, pero sí para muchos. Entonces, como ahora, algún "artista" daría rienda suelta a su imaginación. Sin duda, por aquel entonces ya había ideas tipo Julio Verne y algún Picasso que hacía de las suyas en aquellas paredes, pues no faltaba la cerveza y algún que otro alucinógeno. No cabe otra explicación... ¡porque lo de los visitantes extraterrestres...!. Ni de coña, vamos. Aunque todavía no habían llegado a la técnica, aquellas gentes ya eran tan inteligentes como las actuales así que, lo dicho, simple broma de algún iluminado.


Más interesante que la "historia espacial", que nos cuenta algún visionario, es saber que la historia de esta parte del Sáhara actual nos está siendo contada a través de estas 15.000 imágenes en las que se describe, aparte el periodo prehistórico o arcaico, una sabana con gran vegetación y vida abundante que permitía no solo la caza, sino también la cría de todo tipo de animales domesticados. Le sigue el periodo equino que se caracteriza por desplazamientos más o menos largos que denotan una vida nómada, en la que se busca una comida que allí empezaba a escasear por la falta de lluvias. Finalmente el llamado periodo camélido indica la desertización, en la que obligatoriamente debe buscarse el sustento con el comercio a través del desierto. Todo eso nos cuenta Tassili, solo hay que saber interpretarlo...

RAFAEL FABREGAT

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