8 de marzo de 2014

1289- EL ESLABÓN PERDIDO.

Charles Darwin. (1809-1882)
No es un título muy original, pero es el único posible. Tampoco es esta entrada algo singular que pueda aportar nuevos datos a las incógnitas de nuestra procedencia. Mucho me temo que nunca se sabrá lo que realmente pasó, pero algo pasó para que todos los animales del mundo quedaran como estaban y sin embargo nuestra especie con un solo clic, o mejor dicho sin el clic, empezara a desarrollar ideas y conductas nunca vistas en alguna otra de las especies que pueblan la tierra. Mejor así. Que esta evolución la hubieran hecho realidad otras especies hubiera sido sin duda el caos para todos. Si evolucionando solo nosotros no podemos entendernos, imaginad que sería si hubiera otros... Está claro que las especies (todas) van evolucionando a lo largo del tiempo, pero solo el hombre ha sido capaz de transformar todo lo que tiene a su alcance. Ya sabemos las teorías de Charles Darwin, plasmadas en su obra "El origen de las especies" y fundamentadas sobre la selección natural, pero eso nada nos dice sobre el eslabón perdido, motivo de esta entrada. 


Estación espacial internacional.
Nadie niega una evolución natural en las demás especies que nos acompañan en nuestro viaje por la vida, pero su evolución es escasamente transformadora, cuando no nula. Mientras el hombre ha ido a la luna y ha construido edificios de 828 metros de altura (Burj Khalifa, en Dubái) los pajaritos siguen construyendo sus nidos de ramitas o paja encima de los árboles, de la misma forma que lo hacían un millón de años atrás. Nosotros también nos cobijábamos en esos mismos árboles para protegernos de los peligrosos animales del entorno, pero hubo un antes y un después. Ese hipotético clic que nos despertó y nos hizo evolucionar.


Bajamos de los árboles, en los que vivíamos junto a otras especies de primates y buscamos la protección de las cuevas primero, para posteriormente hacerlo en rudimentarias cabañas que permitían una vida nómada que mantuviera las mejores condiciones de vida y alimentación. Los científicos (que tampoco saben nada) establecen ese "clic" entre los 5 y los 7 millones de años atrás. Vamos a darles un voto de confianza y a pensar que fuera cierto... Desde entonces ¿qué voy a decirles que ustedes no sepan?. Evolución lenta, pero evolución. Hubieron de pasar millones de años para llegar a los tiempos tecnológicos actuales, pero ya viajamos por el Espacio y mientras tanto, perdonen la reiteración, los pajarillos en sus nidos de paja y ramitas... ¿Qué pasó 5-7 millones de años atrás?. Repito, nadie lo sabe. 


Está claro que descendemos de una familia de primates que, por algún motivo que desconocemos, empezó a evolucionar separándose del resto de animales. Pero aquellos tiempos de evolución, sin duda difíciles, quedaron tan atrás que hoy son incluso inimaginables. En fin, estoy empezando a divagar y lo hago porque no tenemos explicación lógica posible para ese "eslabón perdido" motivo de esta entrada. Evolucionamos sí pero, ¿qué produjo ese salto cualitativo tan importante y diferenciador del resto de las especies?. En nuestro deseo de encontrar explicación para todo, llegado este momento unos se apoyan en la religión y otros, con los pies en la tierra, en una visita extraterrestre. 

Yo, escéptico por naturaleza, no encuentro explicación satisfactoria. No porque sea un iluminado, ¿qué más quisiera yo?. Se trata solamente de que no tengo ninguna fe a las paparruchas que unos y otros nos cuentan sin saber nada, o quizás sabiendo perfectamente que nos engañan como bellacos. Yo, que soy muy aficionado a los concursos televisivos, veo que normalmente los concursantes rechazan las preguntas sobre el Universo cuando yo considero que son sin duda las más fáciles. Con buen criterio piensa el concursante que es un tema tan grandioso que no podrán responder. Sin embargo es todo lo contrario porque, como nadie sabe nada, todos sabemos las cuatro cosas que nos ha sido permitido conocer. Y vuelvo a divagar... 


"Me llevaron a un lugar donde los que están son como fuego abrasador y cuando quieren se aparecen como hombres". Libro 1 de Enoch, capítulo 1 versículo 17.
Se dice que el propio Jesucristo usó citas del profeta Enoch dándole autenticidad. En la misma Biblia, capítulo 6 del Génesis, Enoch describe la unión de los "Hijos de Dios" con las "Hijas de los hombres" y en el "Libro de los Vigilantes" nos dice:
Libro del profeta Enoch.
"En aquellos días, cuando se multiplicaron los hijos de los hombres, sucedió que les nacieron hijas bellas y hermosas. Las vieron los ángeles, los hijos de los cielos, las desearon y dijeron: Escojámos de entre los humanos y engendremos hijos".
Semyasa, su jefe, les dijo:
 -Temo que no desean que tal acción llegue a ejecutarse y sea yo quien pague por tamaño error.
Le respondieron todos:
Juremos y comprometámonos, bajo anatema, entre nosotros, a no cambiar esta decisión y a ejecutarla ciertamente.
Entonces juraron todos de consuno y se comprometieron a ello bajo anatema. Eran doscientos los que bajaron a Ardis, que es la cima del monte Hermon, al que llamaron así porque en él juraron y se comprometieron en anatema. Estos eran los jefes: Semyasa como jefe supremo; además Urakiva, Rameel, Kokabiel, Tamiel, Ramiel, Daniel, Ezequiel, Baraquiel, Ásael, Armaros, Batriel, Ananel, Zaquiel, Samsiel, Turiel, Yomiel y Araziel".


¿Como se construyeron las pirámides de Guiza, en tiempos en los que no se conocían los metales, ni siquiera la rueda?. En fin, ya que no hay explicación alguna para el tema del "eslabón perdido" habremos de ir terminando... Demasiadas voces, sabias además, ven una clara una interacción con otras culturas cósmicas, de la misma manera que han existido "otras humanidades", con seres de diferentes especies, tamaños y razas. Para estos expertos antropólogos, somos fruto de una manipulación genética posiblemente extraterreste. Especie de "conejillos de indias, para entendernos; simples ratas de laboratorio que "alguien" quiere ver como evolucionan. A partir del momento en que la especie humana se separó de las demás, porque llegó Dios o los Extraterrestres y apretaron el interruptor que le dio luz a nuestro cerebro, la especie humana siguió sin duda un proceso evolutivo.

Un proceso que originó varias especies que con el paso del tiempo hizo florecer a la más fuerte, en detrimento de las más débiles que sin duda desaparecieron. Quedó definitivamente solo el "homo sapiens", la raza humana de la que formamos parte. Todavía a falta de pulir, no crean. El proceso será largo y no finalizará hasta que llegue el día en que los bienes y los males de este mundo estén repartidos en la misma proporción para todos. Para ello habrán de ser una raza tan justa y perfeccionada, que ya no habrá listos ni torpes, ni sanos ni enfermos, ni ricos ni pobres. Ese día, para el que faltan miles de años, todos serán iguales. ¡O habrán desaparecido de la faz de la tierra, que también podría ser...!.

RAFAEL FABREGAT

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