29 de noviembre de 2010

0209- AGRICULTURA A MEDIADOS DEL SIGLO XX.

Mucho han cambiado los tiempos en estos últimos 50/60 años. En la más pequeña de las aldeas de nuestra provincia, pero también en Castellón capital, la gran mayoría de sus habitantes vivían del campo o de los oficios relacionados con éste. Sembraban el trigo que posteriormente trillaban en las eras, molían el grano y hacían el pan en su propia casa o en horno público.
Sin apenas medios motorizados la gente, 90% agricultores, salían diariamente al campo con sus mulos, asnos y matxos, con carro ó sin él, puesto que no todos disponían tampoco del capital necesario para adquirirlo, ni siquiera de segunda mano. Estos últimos lo hacían con el animal a pelo, o sea, con su "albarda i saria" correspondiente, que permitía llevar al campo los aperos, el abono o traerse unos haces de leña para la casa o de hierba para los animales. Los niños nos apuntábamos a la trilla en lo que era un paseo gratuito que facilitaba la rotura de la paja y la espiga.

Siendo tantos los agricultores, era mucha la gente que diariamente trabajaba en el campo y por lo tanto era muy probable encontrarte allí con tus propios vecinos. Si no estaba el más próximo a tu finca, estaba el siguiente y muchas veces los dos. La relación social entre vecinos era mucho más estrecha que en la actualidad y era costumbre parar unos minutos a media mañana para echar un cigarro y hasta juntarse al mediodía, puesto que nadie marchaba a casa a comer. Los desplazamientos eran lentos y la costumbre era comer bajo el árbol que mejor cobijo ofreciera. Allí se hablaba en animada tertulia del tiempo, de las cosechas y del gobierno aunque, para este último tema, había que analizar las preferencias del vecino en cuestión y, caso de incompatibilidad de opiniones, dejar el asunto para mejor ocasión.
Así eran las cosas entonces, simples... muy simples.

Tras la Guerra Civil el campo estaba bastante abandonado y las tierras, pobres en su mayoría, acusaban la falta de estiércol que las fertilizase y de un abono que solo en cuentagotas podía conseguirse. Sin embargo había que comer y solo con mucho trabajo podía conseguirse la comida necesaria para toda la familia. El pan escaseaba hasta el punto de que una hogaza equivalía al jornal de un duro día de trabajo. Muchas familias tuvieron que prescindir durante mucho tiempo de un alimento hoy tan sencillo y cotidiano. Había que llenar el estómago de lo que fuera aunque para ello hubiese de venderse al vecino alguna de las habitaciones de la casa, como así ocurrió en muchas ocasiones. Los campos, improductivos, no daban fruto proporcional a los esfuerzos que el agricultor le dedicaba, pero no había otras opciones. Muchas familias no solo se limitaron a trabajar las tierras, abandonadas durante los años de guerra, sino que incluso se dedicaron a sacar nuevos bancales del monte que los rodeaba, en un intento de aumentar como fuera las exiguas cosechas con las que comer.

España miraba tímidamente al exterior y en la década de los cincuenta inició su recuperación, aunque las familias humildes aún tuvieron que sufrir algunos años más la escasez. Llegaron a nuestra zona los primeros tractores que, con su profunda labor, garantizaban la permanencia de la sazón en los campos y por consiguiente una cosecha más abundante. Con la llegada de los 60 y ya disponiendo de los abonos suficientes, empezó a abandonarse la siembra de cereales, no rentable en los habituales minifundios de nuestra zona y se plantaron viñas y bancales de almendros con variedades de floración más tardía que permitieran evitar las heladas. Estos nuevos cultivos, unidos a la llegada de los primeros tractores de uso particular, mejoraron la calidad de vida y los animales de labor fueron desapareciendo de nuestras casas. El zaguán de las mismas, siempre dedicado a acoger las cosechas del campo, el carro y los aperos agrícolas, dio paso a pequeñas "salitas" donde recibir una visita o acomodarse a disfrutar de la TV en los momentos de ocio. El ambiente de las casas agradeció la salida de los animales del hogar y todo fue modernizándose.

El gobierno franquista solicitó (1.962) apertura de negociaciones a la CEE, con una gélida acogida que hizo que esta solicitud hubiera de repetirse en varias ocasiones. En 1.970 se consiguió la firma de un acuerdo preferencial, aunque el repudio político al franquismo continuaba. Entre muchísimas otras medidas Europa, ante el exceso de vino de la CEE, exigió a España que eliminase el cultivo de la vid con pie híbrido, con la excusa de ser dañino para la salud y subvencionó el arranque. Es a mediados de los 70 cuando empieza el obligado arranque de las viñas de todos los pueblos de nuestra comarca, subvencionado con 60 pesetas por cepa y con la obligatoriedad de que no se replante con ninguna otra variedad. Pan para hoy y hambre para mañana.

Todos los pueblos de nuestra comarca habían renacido en base al cultivo de la vid y, siendo toda la superficie de secano no se sabía muy bien qué hacer con las tierras. A diferencia de lo que actualmente ocurre, en aquellos tiempos llovía bastante más que ahora y algunos agricultores ensayaron la plantación de frutales en secano. La aventura salió bien porque la poca fruta que llegaba a nuestros mercados era de regadío y con altos costes de transporte. Nuestra fruta era muy superior en cuanto a calidad, de tamaño suficiente y con presencia mínima de plagas, por lo que la rentabilidad era incluso superior a la del viñedo.
Sin embargo todas esas ventajas apenas duraron poco más de una década. Después llegó la masificación y con ella, las plagas y la bajada de precios de la fruta.

Desde hace más de diez años, el campo está semi abandonado. Un tercio de las fincas abandonadas, otro tercio a punto de abandonarse y el tercio restante mal trabajadas. Los escasos precios de los productos del campo hacen imposible reanudar el cultivo, ni aún en una época de crisis como la actual. No se trata de escasa rentabilidad, sino de pérdidas y claro, para perder... ¡mejor quedarte en casa!
Yo creo que en situaciones semejantes los gobiernos tienen mucho que decir al respecto porque, en el hecho de que las almendras norteamericanas lleguen a España a mitad de precio que las de aquí, tendrá que ver mucho más la política que los costes reales del cultivo ¿o no?. Ante la ruina general de todos los sectores productivos españoles, supongo yo que solo los zánganos llorarán si el actual gobierno se marcha a su casa, porque creo sinceramente que peor no puede hacerse. Lo dice un apolítico, pero que no es indiferente a los acontecimientos. Se trata simplemente de que no veo a nadie persiguiendo el interés general, sino tan solo el particular. ¿Que debe tener el sillón para que todo el mundo se aferre tan fuertemente...?

EL ÚLTIMO CONDILL


27 de noviembre de 2010

0208- ¡GRACIAS A DIOS Y A SAN ANDRES!.

No hay enfermedad que cien años dure (ni cuerpo que lo resista). A todo cerdo le puede llegar su San Martín. Solo hay que saber esperar. Un proverbio chino ¡y mira que son listos ellos! dice: "Ten paciencia y no busques venganza en quien te calumnió, limítate a sentarte a la puerta de tu casa y verás pasar el cadáver de tu enemigo".
Bueno, tampoco es eso, porque para que el proverbio se cumpla, has de tener mucha salud y vivir en la calle que va hacia el cementerio y ni una ni otra cosa se cumplen en mi caso. Paciencia sí he tenido, toda una vida; pero que no me tiente porque ahora, sin duda, no la tendré. La salud escasa, pero aquí estamos; en cuanto a la calle en la que se ubica mi casa... ¡en dirección totalmente contraria! Claro que, si vivo suficiente... ¡en la plaza de la iglesia hay un banco público, donde poder esperar a que pase!

Por fin el apóstol ha bajado del cielo y ha puesto orden en el caos existente. La cordura ha vuelto a las cabezas de los gobernantes de Cabanes y la Feria, nuestra antiquísima y querida "Fira de Sant Andreu", luce orgullosa su 503 edición, para satisfacción de todos los cabanenses de bien y envidia de alguno de los pueblos vecinos. A las 20,00h. del día de ayer se procedió a la inauguración por parte de las autoridades.
En los folletos y carteles que anuncian el evento, luce resplandeciente la denominación "503 FIRA DE SANT ANDREU". De aquella expo-agrícola, que este año pretendía figurar con el numeral 37, solo queda un viejo rótulo que, por no hacer agravios innecesarios, las autoridades han seguido colgando en una de las bocacalles de la localidad y que el 99% de los visitantes no llegarán a leer. A la "apisonadora" se le van estrechando los caminos. Las manzanas cuando están maduras caen del árbol y si están podridas, más pronto aún.

Como cada año, cientos de puestos de todos los productos imaginables están en esta feria. No ya la dura maquinaria para el trabajo del campo y la gran oferta de vehículos, nuevos y de ocasión que es lo habitual en feria de estas características, sino todo lo imaginable en cualquier mercado de carácter comarcal. Ante las dificultades por las que atraviesa la agricultura, los visitantes miran de pasada los puntos de venta relacionados con el campo, no así en los de alimentación, juguetería, turrones y también en los de ropa o calzado. La atracción de esta feria es justamente lo variopinto de la oferta en sí. Cualquier cosa es posible encontrarla en la "503 Fira de Sant Andreu, de Cabanes". Desde unas monedas antiguas o una plancha de carbón, hasta un buen caballo, una chimenea para el más distinguido salón, o el último modelo de coche de cualquier marca; ya no hablemos de la notable oferta que hay en el sector de la alimentación artesana y ecológica... Los mejores jamones y chorizos montañeses, los quesos de cabra y oveja al romero, los embutidos de ciervo o javalí, la cecina de Salamanca y la miel de la Alcarria.

Cabanes, ya se sabe, lo tiene todo y "La 503 Fira de Sant Andreu" también. Ocho calles y dos plazas, una exclusivamente de atracciones para niños y jóvenes, participan directamente en la Feria, con un número de expositores que rondará el medio millar. La población, de apenas 2.500 habitantes, está totalmente ocupada (conquistada, diría yo) por la feria o por los coches de los visitantes. Las panaderías agotan el pan, los bares no dan abasto, los restaurantes colapsados; almorzar en nuestro emblemático Bar Tony es mucho más difícil que comprar un tractor. El solo hecho de caminar por la feria ya es difícil, pero no digamos lo que cuesta que te den la vez en alguno de los puestos, especialmente en los de comida. Estaremos en crisis, pero la gana de comer todavía no la hemos perdido. Es un agradable caos; nada que ver con lo que uno puede ver en otros municipios que intentan seguir nuestros pasos pero, claro, es que vamos ¡cinco siglos delante!

En cuanto a la repercusión de nuestra Feria en los medios, es de destacar el descaro con el que el corresponsal del diario provincial Mediterráneo en Cabanes (J.H.) plagia el contenido de mi Blog para dar un detalle simpático de la Feria. Para comprobar este hecho solo hay que abrir mi
entrada "Cabanes y la Fira de Sant Andreu" de fecha 23 de Septiembre del presente año 2.010...
-ETIQUETAS: Cabanes, Escasez de medios, Historias Locales, Nostalgias-
y compararlo con el artículo en cuestión.
Cuando uno no tiene ideas propias, busca y copia las de los demás. Con el título "Recuerdos imborrables" (pág. 40 de dicho periódico) este energúmeno, usa el contenido de mi Blog para hacer un artículo más con el que lucrarse. Un elemento con carrera (de bicicletas y con la meta amañada, según se dijo en su tiempo) es incapaz de poner en el periódico algo de interés sin tener que mirar lo que otros escriben. No pasa nada, yo también escribo utilizando fuentes diversas, pero yo lo digo y además no cobro.
Para mí esa rata (mitja) hace más de cuarenta años que está muerta por lo que, aunque se trate de un roedor sin entrañas, me resulta raro que se dedique a plagiarme justamente a mí, un analfabeto que para él se supone que debería estar muerto, como muerto está él para mí. A eso y a más, llega su falta de escrúpulos. No soy yo el único cadáver que ha dejado en el camino, hay más, muchísimos más. Si llega la ocasión ya se verá. Yo solo soy uno más de su larga lista de víctimas.
Concretamente aquel desgraciado inexperto al que, sabiendo que no tenía pruebas con las que defenderse, con una maldad inusitada arruinó su vida sin piedad alguna, por el solo hecho de haberle negado el protagonismo que pretendía en el Festival de Levante, sin corresponderle. Aquel imbécil, que en un acto de confianza y por no discutir con nadie, permitía que Secretario y Tesorero de la Asociación Juvenil camparan a sus anchas, guardando los libros de Actas y de Caja en su casa, sin que ni uno ni otro tuvieran anotadas una sola página, como era la obligación a la que se habían comprometido... "Mea culpa" lo sé, pero no por robar como la rata divulgó (puesto que cogí la Asociación con 350 pesetas y la dejé con 7.500 sin apenas socios que pagasen su cuota) sino por permitir lo que no podía permitirse. Incapaz vale, siempre se puede hacer mejor, ¡pero ladrón no!.

Aquel desdichado, al que esa rata con una vileza sin límites calumnió arrastrando su nombre por todos los bares y tabernas de la localidad, actualmente tiene sesenta y dos años, tiempo, medios y poco que perder.
Todos sabemos que no hay vuelta atrás, que aquella vida arruinada ya no tiene solución, pero nunca es tarde para repetir el escándalo si llegara el caso, esta vez en el juzgado. Entonces eran otros tiempos; el acusado tenía que demostrar su inocencia y los libros de Secretario y Tesorero estaban en blanco. Ahora, afortunadamente, las cosas han cambiado y es el calumniador quien tiene que demostrar con pruebas el delito del que habla o habló. Mi memoria es buena y, si llega el caso, hay testigos que gustosos dirían lo que se dijo y lo que se calló.
Nadie y menos yo, se explica como todo un pueblo pudo permitir tamaña felonía. Nadie y menos yo se explica que, siendo inocente de todo aquel veneno que la víbora inyectaba en los corrillos ansiosos de podredumbre que enfervorizados le escuchaban, no le rompiese las costillas a garrotazos.

Cuando quiera y públicamente, hablaremos de cuanto entonces aconteció y de los motivos que lo provocaron. Una vez puestos, profundizaremos también en lo que ha sido la trayectoria personal y profesional del acusado y del acusador, a lo largo de la vida. En los pueblos todo se sabe y la vida pone a cada uno en el lugar que le corresponde.
Mucho se ha hablado de sus abusos de poder y de los "cadáveres" que ha dejado en el camino; de su etapa de director del colegio y de su expulsión por parte de las autoridades educativas provinciales, refrendada públicamente por éstas en acto convocado en el salón municipal de la calle Hospital de Cabanes que (suavemente) dieron como motivo "la falta de confianza" que tenían en su persona y en sus actuaciones como director; mucho se habló en Cabanes del negocio abierto al amparo de su cargo y sus consecuencias en caso de ser o no cliente de su librería. Si con todo eso no tiene bastante, hablaremos públicamente también de sus años de gloria en la Consellería, al tiempo que corresponsal de periódico "en la sombra" por incompatibilidad con cargo público, etapa en la que firmaba sus artículos con el nombre de sus hijas; de su interés en entrar en política y, ante el rechazo de los partidos locales en aceptarle, de su imposibilidad en crear una candidatura independiente por falta de adeptos... La lista es larga, podremos hablar de otras muchas "lindezas"(...) profesionales y hasta incluso de las "personales", que hoy me guardo en el tintero para no enseñar todas las cartas.

Actualmente cientos de jóvenes, mis hijas también, tienen importantes carreras y no precisan que nadie anteponga el "Don" a su nombre de pila. En aquellos tiempos oscuros, de miseria e ignorancia, un simple "maestrillo" de escuela primaria y especialmente si se dedicaba a lamer culos por la capital, era una autoridad y se le trataba de Don. Aunque fuera una rata de alcantarilla, sus palabras eran ley sin importar que escondieran la maldad y la mentira. Ayuda y mucho el rodearte de tarados que, como inanimadas marionetas, bailen al son de tu música. Esto último y la predisposición natural que tiene la humanidad a ser altavoz de la difamación y susurro de las virtudes, es lo que ya sin duda alguna convirtió a la rata en "rey y señor" pero, en su caso, ambas cosas en minúscula, en cursiva y entrecomilladas.
No tengo especial interés en desenterrar el "hacha de guerra" para cargarme a la rata; es tarde y no vale la pena. Como los topos, prácticamente se ha enterrado sola. Para mí es suficiente con ver que ha perdido todo su status y nadie escucha ya sus sandeces envenenadas. Mi deseo es seguir estando muerto para este "personajillo de cuentos de ciego". ¡Pero muerto de verdad!. Si casualmente nuestras miradas se cruzan por la calle, espero no ver la sonrisa de hiena arrogante en su cara, porque no respondo de cual sea mi reacción. Aquella jugada le salió bien, pero es mejor que me tenga por muerto... Son muchas las páginas que quedaron por escribir de aquel episodio que, como he dicho antes, muy bien podrían completarse hoy con datos sobre la trayectoria personal y profesional del inventor de la trama.
Ya sé que es demasiado tarde para resucitar muertos, pero ¡que no tiente a la suerte! Además de la razón, tengo los amigos que una vida sin protagonismos me ha proporcionado, la capacidad de 62 años de vida dedicada al trabajo y a la familia, medios económicos y tiempo... ¡todo el tiempo del mundo!. Él, por el contrario, lo único que ha dejado son muchos "muertos" tirados en la cuneta, que gustosos colaborarían para que algunas verdades resplandeciesen.

EL ÚLTIMO CONDILL

25 de noviembre de 2010

0207- EL SOL YA TIENE DUEÑO.

Verdaderamente la realidad supera a la ficción. En un mundo de locos, el portero del manicomio es el rey y da pena morirse porque cada día que pasa nuevas "ideas" invaden la cabeza de los mortales y, ante la imposibilidad de que las leyes lo recojan todo en sus ya abultados volúmenes legislativos, cualquier "listo" va y mete mano a lo que sea.
La noticia de hoy, para morirse de risa, es que una viguesa ¿lista como el hambre? (Ángeles Durán) se ha escriturado el sol y "manda huevos" también el notario que ha otorgado la escritura de propiedad. Lo dicho, la vida es un cachondeo de tal envergadura que no queremos morirnos, más que de risa. De todas maneras, ni el notario que ha redactado la escritura, ni la cliente que supongo habrá pagado sus honorarios, lo han hecho en plan humorístico lo que abunda en mis conclusiones de que el mundo (sus habitantes) nos hemos vuelto locos de atar.

Esta clase de noticias no son una broma con la que desconectar del estrés diario, nada más lejos de la realidad, claro que no. Quedamos pues a la espera de que la tal Ángeles Durán empiece a pedirles a todos aquellos que tienen instaladas placas solares la correspondiente tasa y, como es de ley, a quien no pague que le corte la luz (solar).
Yo es que me meo patas abajo...
Ganas de perder el tiempo y el dinero querida Ángeles. Porque el notario, ¿habrá cobrado? La verdad es que no debería porque, con la notoriedad que adquirirá el notario, está sobradamente pagado. Si no fuera porque previamente consultó, también estaría justificado que le echasen del colegio puesto que se supone que el cargo de notario es algo serio, sinónimo de confianza intachable... ¿O no? Porque para burlas y cachondeos, ya estamos los demás.
En fin, que esto no hay por donde cogerlo pero, ya que estamos en ello, pongámonos serios y expliquemos la situación...

No conociéndose en 5.000 millones de años, propietario alguno del Sol, Ángeles Durán se plantó en el despacho de un notario de Vigo y reclamó para sí la propiedad del astro rey. La mujer, natural de Salvatierra de Miño, explicó al letrado que... "existe un convenio internacional por el cual ningún país puede hacerse dueño de los planetas y mucho menos del sol, pero tal acuerdo no vincula a las personas. De hecho hay un americano que se escrituró casi todos los planetas, pero no el sol".
Ángeles Durán, se plantó en el despacho del notario y le pidió que DIERA FE con estas palabras: "Soy propietaria del Sol, estrella espectral G2 que se encuentra en el centro del sistema solar, situada a una distancia media de la Tierra de 149.600.000 Km.". Y sigue el documento... "La adquisición de la propiedad referida constituye una aprehensión electromagnética y radioactiva, al no existir ni conocerse en 5.000 millones de años propietario alguno hasta la fecha de hoy". En el mismo documento Ángeles se declara "dueña por usucapión y lo hace de buena fe, de forma pacífica e ininterrumpidamente durante un mínimo de 31 años".
¿Apagará Angeles el interruptor de la luz (solar) a quien no le pague? -nos preguntamos todos los mortales espantados ante tal posibilidad. Yo, para captar su favor, he puesto una foto de su finca por si acaso no la tenía...

El colmo del esperpento llega cuando, tal como nos temíamos, la "susodicha" afirma que, ya que notarialmente es la dueña del Sol, podría cobrar un canon a todos aquellos que estén utilizando la energía solar. Al efecto se ha personado en Industria, acta en mano.
- "Si se paga por el uso de los ríos, ¿por qué no de la luz solar? -pregunta ella, seria como un muermo.
- Yo, como no quiero abusar, destinaría el 50% a los Presupuestos Generales del estado, el 20% a las Pensiones mínimas, el 10% para investigación y Sanidad, otro 10% para erradicar el hambre del mundo y para mí dejo "solamente" el 10% restante.
Se piensa (jejeje) que el Delegado de Industria tuvo que ser ingresado de urgencia por el ataque de risa que posiblemente le produjera una parada cardio-respiratoria, aunque no teniendo noticias al respecto, es de suponer que sería algo pasajero y ya se ha repuesto.

La cosa es simple, ante el vacío legal que hay al respecto, la tal Ángeles, cuca ella, decidió erigirse en dueña y señora del astro rey.
Según cuenta "La Voz de Galicia" también al notario le dio la risa pero, consultado su Colegio profesional, le advirtió de lo procedente de la situación requerida y levantó acta, cobrándole la minuta. A Ángeles le falta solamente inscribir el acta en el Registro de la Propiedad, pero éste ya le ha advertido que el registro español no tiene competencias sobre el Sistema Solar.
- ¡Mecachis...! Con la Iglesia (perdón) digo, con el Registro hemos topado.
Lo que yo digo, es que hay verdades... ¡que parecen mentiras! ¿A que sí?. Yo tenía pensado poner en mi casa un reloj de sol, pero visto lo visto...

EL ÚLTIMO CONDILL

0206- ¡LA COSA TIENE TOMATE!

Una vez más, tengo que decir que la clase política se burla de todos nosotros. Es que esto ya clama al cielo y solo espero que la gente ¡todos a una! les dejemos con las urnas entre las piernas y en día de elecciones nos vayamos a la nieve, si es invierno, o a la playa si es verano. La burla de los políticos está llegando a cotas jamás vistas.
¡Con la que está cayendo...! Con cientos de miles de familias incapaces de llegar a fin de mes; gente que están esperando como agua de Mayo la resolución de la crisis que los políticos (todos) han provocado con su holgazanería y desinterés, nos salen ahora con el chascarrillo de los catalanes que obliga a los hoteleros de tropecientas estrellas a incorporar en el desayuno de sus clientes el pan con tomate.

Efectivamente ¡la cosa tiene tomate!. ¿Es que ya no tienen cosa mejor que hacer ni mayores metas por las que luchar? Parece mentira que algo, que casi todos consideramos manjar de dioses, tenga que entrar en la mollera de los clientes por la fuerza de los decretos catalanes. ¿Acaso habrán pensado ellos que lo de untar el pan con tomate es patrimonio catalán y por lo tanto de obligado cumplimiento? Hace cuatro días los toros y ahora el pan con tomate... ¿Donde está la libertad que nos dimos los españoles en 1.978? ¿Será que me he confundido y Franco no se ha muerto todavía?
Pero, en fin, no sé de qué me extraño, porque imbecilidades como esa (y peores) ya las tenemos asumidas desde mucho tiempo atrás. La cuestión es que los gobiernos, autonómicos y nacionales, a los que vamos a votar en cada convocatoria perdiendo una o dos horas de nuestra vida que jamás recuperaremos, se dediquen a imbecilidades como esa, en lugar de rascarse la mollera buscando fórmulas que nos devuelvan el bienestar general, que es el motivo que nos lleva a votarles. ¿Es que no aprenderemos nunca?
Pues bien, si no aprendemos nos merecemos todo lo que nos hacen y muchísimo más... Los piquetes informativos que se dedican a impedir el trabajo de quienes quieren trabajar, dándoles de comer a ellos y a otros zánganos, los querría yo ver en cada una de las urnas en día de votaciones. ¡Qué vergüenza de sistema!

Que más de un tercio de las empresas hayan cerrado por falta de actividad y que la gente se muera de hambre les importa un pito. El gobierno catalán obliga a los hoteleros establecidos en su territorio a servir productos regionales para conseguir categorías superiores. ¿Tan malos son los productos catalanes, que deben incorporarse a la mesa por Decreto?
Cuando yo era un niño y estoy a punto de jubilarme, jóvenes y mayores ya comíamos pan con tomate, ¡sin ser catalanes y sin que nadie nos obligase a ello! El invento, inmemorial y patrimonio de la humanidad, no necesita protegerse ni fomentarse con decretos para que se mantenga y extienda. Es tan antiguo y conocido como poner sal y aceite al pan; recursos de pobreza que la mayor abundancia no han conseguido erradicar, por la sencilla razón de ser agradables al paladar. Pero obligar a comerlos, como todas las cosas impuestas, es anti-democrático y ruin. El producto no lo necesita y los comensales tampoco. Su obligatoriedad por Decreto, es una más de las imbecilidades de aquellos que no son capaces de tener ideas mejores y más necesarias para conseguir metas de altura. Así estamos y así nos va...

La Generalitat de Catalunya y en consecuencia el Presidente Montilla y sus acólitos han aprobado, mediante Decreto dirigido al sector de la hostelería, la obligatoriedad de que los establecimientos de cuatro estrellas o más, sirvan en sus menús productos catalanes, como la "butifarra" o el "pa amb tomaca". ¡Para mearse y no echar gota!
En el último Consejo de Gobierno y como se ve que no tenían otra cosa mejor que hacer ni en qué pensar, tomaron esta decisión que el gremio (por no partirse de risa, a mandíbula batiente) dicen haberlo tomado "como una anécdota".
Nos lo tenemos merecido, sentamos en el sillón a gente incapaz de hacer la "O" con un canuto y después nos quejamos de las sandeces con las que llenan su agenda de actividades. ¡Demasiado poco nos pasa! ¿Para eso vamos a votar...? Mejor quedarse en casa mirando las musarañas, porque para ver lo que echan en la tele... ¡vaya tela también!
Pero ¡claro! ¿que problemática pueden debatir, si en su casa todo va de maravilla...? Salvo intentar que las cosas sigan igual, ¿qué más pueden hacer?

EL ÚLTIMO CONDILL

24 de noviembre de 2010

0205- EL FUTURO DE ESPAÑA, OPINA.

Quizás no debería ser un sexagenario quien dijera lo que opinan los jóvenes de hoy sobre el futuro de España y del mundo, pero alguien tiene que hacerlo.
Todos, en este momento, somos pesimistas puesto que el problema económico que a todos nos acucia no tiene las dimensiones del "timo de la estampita". Aquí no pagan solo los aventureros de siempre, sino también los prudentes trabajadores que, quitándose el pan de la boca para ahorrar unos euros con los que mejorar la exigua pensión de su futura vejez, han visto como sus ahorros desaparecían. No es hablar por hablar, no. Quien escribe le hizo un Plan de Pensiones a su mujer y con el tiempo llegó a ingresar 12.000 € de los cuales en este momento solo quedan 10.500 ¡y bajando! pero (como pueden suponer) no puede rescatarlos. No solo han negociado y negocian con mi dinero, sino que, además, pueden llevárselo todo sin tener que darme explicación alguna. Sin embargo su desfachatez es de tal envergadura que siguen ofertándome nuevos planes ¿de pensiones?. ¡Planes de atraco, diría yo! Vamos... ¡es que esto lo cuentas y no se lo cree nadie! Cuando salen en la televisión esos importantes banqueros que sonrientes anuncian los miles de millones que han ganado en un solo trimestre yo, si fueran ellos quienes tuvieran que pagarme un aparato nuevo, estamparía en la pantalla ya no solo el mando, sino el propio sillón en el que me siento. Políticos y banqueros... ¡la chusma que nos corroe!.


Zánganos, usureros y dictadores todos -incluso en democracia-, gente indeseable que chupa constantemente el sudor y la sangre de los trabajadores y cuya avaricia ha llegado al extremo de hundir la economía mundial. Ya no se trata de que hayan engañado a un inocente, sino que se han permitido el lujo, la desfachatez y el coraje (porque se necesita tenerlos como balones de fútbol) para hundir el mundo al completo, también a muchos que se consideraban listos.
Ellos arriesgan el dinero de los demás y cuando hay beneficios... ¡a la saca! pero, cuando hay pérdidas, el gobierno (con el dinero de todos) les saca del atolladero, aún a riesgo de hundir el país. Un riesgo que, a la vista está, se ha producido.
En su casa, todo va bien. El que esté tonto, una vez más, que empuje la noria.
¡Yo es que me pongo negro...! Y si las sonrisas de la banca ante los beneficios trimestrales hace que me suba la tensión, cuando sale Zapatero y nos dice que la cosa está mejorando, que lo difícil ya ha pasado, que se ven "brotes verdes", etc., etc. vamos, ¡es que me subo por las paredes!


No solo han arruinado al mundo, abarrotando sus cuentas en paraísos fiscales, a los que ya no les cabe el oro en las fortalezas construidas en el subsuelo para tal fin, sino que para más inri se burlan de nosotros pensando, con toda seguridad, que somos idiotas.
Sin embargo, a alguien parece que le falla la memoria... El "crac del 29" trajo la segunda guerra mundial y el de 2.008 puede acabar en algo parecido a poco que nos descuidemos. Aquí, mientras el plato (de una u otra forma) se pueda llenar, nadie se pone en lo peor. El temor no es por la crisis, sino por lo que pueda acontecer el día que falte la comida en el plato y eso, si no se soluciona rápidamente, está más cerca de lo que pensamos. Lo he dicho más de una vez, los gobiernos no tienen fábrica de hacer dinero sino de hacer billetes, que no es lo mismo. Los billetes no valen nada si no hay detrás una riqueza que los avale. Esa riqueza, en el caso de España, se ha despilfarrado y estamos funcionando con el dinero que nos prestan los demás y al interés que les da la gana a los prestamistas. ¿Hasta cuando podremos resistir?


Y los jóvenes, serán jóvenes, pero no son tontos y están mil veces mejor preparados de lo que ha estado ninguna otra generación hasta ahora. Pero, claro... ¿qué pueden hacer?. Los padres, en una situación jamás vista en el pasado, ante la imposibilidad de que sus hijos puedan emanciparse, reparten entre todos el alimento disponible y les piden que amplíen sus conocimientos hasta cotas jamás alcanzadas, esperando que por algún resquicio se atisbe la luz. Ninguno de los políticos ni banqueros que nos han arruinado, tiene el nivel de conocimientos con los que cuenta nuestra juventud. Con esto queda demostrado que la riqueza no la consiguen quienes más saben, sino quienes menos vergüenza tienen.
Ante esta realidad la juventud, totalmente desencantada, no sabe hacia donde caminar. Unos se marchan a países extranjeros, donde aprecian y compensan la preparación y el conocimiento. Otros quedan aquí repartiendo cientos de curriculum al tiempo que siguen estudiando a la espera de que la situación se normalice.

Unos y otros, al igual que los mayores, están desencantados y mucho con los políticos. Pero son especialmente los jóvenes quienes, independientemente de la resolución o no de la crisis, tienen una imagen negativa de los políticos (razón no les falta) y están empezando a pensar que su vida será incluso peor que la que llevaron sus padres. Yo pienso que no será así, que a tanto no se llegará, pero...
Generalmente de ideas de centro-izquierda, la falta de trabajo y las muchas mentiras escuchadas en estos últimos meses, han provocado su desconfianza en las instituciones; son más escépticos de lo que nosotros fuimos jamás y no confían en absoluto en la clase política. Tampoco comulgan demasiado con la idea de ayudar en casa, con lo cual el problema del paro se agrava. La mitad de los jóvenes no tienen previsto casarse y dos de cada tres opinan que la Iglesia se mete demasiado en política. ¿Acaso no fue siempre así?


Sin embargo es la juventud a quien corresponderá fijar nuevas metas y formas de gobernar el mundo. Ellos son el futuro y, siendo incapaces por su juventud de solucionar el problema actual, sí habrán de ser ellos quienes eviten que esta debacle vuelva a producirse.
Los gobiernos, además de gobernar, han de estar siempre vigilantes para que la codicia de los zánganos de siempre no se lleven la miel del panal, aquella que los sufridos trabajadores han aportado con su trabajo para el bienestar general... ¡De no ser así, todos tiraremos la toalla y que cada cual se las componga como pueda...! Si eso sucede, espero no verlo.


EL ÚLTIMO CONDILL

19 de noviembre de 2010

0204- DESTINO, MARRUECOS.

Bien amigos, el tema no es fácil para mí. No es fácil porque mis ideas sobre este país y sus habitantes son muy contradictorias Tengo experiencias maravillosas del país y de sus gentes, pero también muy negativas. Está demostrado que "de todo hay en la viña del Señor" y, como es natural, si uno sale de casa (y algunas veces sin salir) encuentra de todo. Aún así, el viaje a Marruecos ha sido quizás uno de los más gratificantes que, tanto mi mujer como yo mismo, hemos realizado y así lo comentamos en alguna que otra ocasión. Quiere decirse, que nada tiene que ver una cosa con la otra, a pesar de que justamente en dicho viaje sufrimos el episodio más extraño acontecido en viaje alguno. No fue un viaje de grandes aventuras ni de nivel especial alguno pero las circunstancias, a veces...

Un día, caminando por Castellón en habitual día de compras, pasamos por delante de una agencia de viajes y nos quedamos mirando en el escaparate las diferentes opciones que la agencia ofrecía. Caribe, París, Italia, Marruecos, Atenas, Moscú...
En ningún momento nos habíamos planteado hacer viaje alguno. Fue simple curiosidad y exceso de tiempo en aquella mañana de finales del mes de Septiembre.
- Entremos a preguntar -le dije a mi mujer.
- ¿Para qué, si no hemos de viajar? -me dijo ella sorprendida.
- ¿Quien sabe? -respondí en tono misterioso.
Ante nuestra inseguridad para plantear un posible destino, la empleada, amable y explícita nos preguntó por nuestras preferencias y nos orientó en lo que podría ser un interesante viaje de corta duración (8 días) y presupuesto asequible.
Por la curiosidad de tener dos empleados marroquíes en nuestro taller artesanal de confección de escobas, que contínuamente nos hablaban de aquellas tierras, decidimos profundizar en la hipotética idea de visitar Marruecos y a partir de ese momento la vendedora se volcó en todas las diferentes formas de hacer el viaje. Ante mi deseo de no subirme a un avión, nos presentó un viaje combinado (tren, barco, autocar) y la curiosidad inicial fue convirtiéndose en una planificación en toda regla y en la contratación posterior que se ratificaría al día siguiente. Había una última decisión que tomar, que eran las diferentes opciones y categorías de los hoteles en los que pernoctar, pero ese tema lo tuvimos claro desde el primer momento. Veinte años atrás Marruecos no era un destino importante para los españoles y tampoco el país estaba demasiado preparado turísticamente, por lo que decidimos contratar la máxima categoría de hoteles que la agencia ofrecía. Sin duda lo acertamos.

El viaje, a realizar quince días después puesto que carecíamos de pasaporte, tocaba todos los palos a excepción del avión y empezaba (para nosotros) llegando con nuestro coche hasta Castellón, donde cogeríamos tren hasta Málaga, punto de inicio del viaje. Allí en el mismo hotel desde el que empezaría la aventura, en autocar con destino Algeciras, habíamos pedido a la misma agencia que nos reservara habitación. A la mañana siguiente y tras el correspondiente desayuno, el autocar estaba esperando a la puerta del hotel. Los viajeros, componentes todos del viaje a Marruecos y que habían llegado hasta allí por diferentes medios, nos acomodamos y emprendimos la marcha. Todo cronometrado, como suele suceder en este tipo de viajes, tras una breve espera autocar y viajeros subimos al barco que nos llevaría hasta Tánger antes del mediodía. Tras el paso de aduana, el vehículo siguió viaje, en un primer día mucho más duro de lo esperado.

Tras comer en Chefchaouen y pasar por Ouazzane seguimos viaje hasta Fez, donde llegamos con la noche totalmente cerrada, pero valió la pena...
El hotel era de ensueño (SOFITEL FÈS PALAIS JAMAÏ*****) con diferencia el mejor del viaje y uno de los mejores en los que hemos pernoctado en nuestras esperiencias viajeras. Aquello no era un hotel, sino un auténtico palacio de las "mil y una noches", en el que las habitaciones eran de un lujo exquisito y los baños 100% (paredes, piso y techo) en auténtico mármol blanco de Carrara y grifería dorada. Era tarde y nos dijeron que no era aconsejable una salida nocturna por lo que, tras la cena y cansados también de un largo viaje de más de 500 Km., no siempre por buenas carreteras, ya no salimos del hotel.
A la mañana siguiente y tras un espectacular desayuno bufé, cambiamos moneda en el mismo hotel y marchamos a visitar los lugares de mayor interés en la Medina de Fez.

Los viajeros que habían visitado otras ciudades de estas características, coincidieron en que la medina y zoco de Fez era el más espectacular, no de Marruecos sino de todo el mundo musulmán, muy especialmente por mantener la esencia ancestral de las antiguas costumbres y oficios. Compradores y vendedores, todos ellos marroquíes discutían precios y calidades a la vez que los pequeños burros acarreaban mercancía por las estrechas callejas, algunas inferiores a un metro de anchura. Sin apenas turistas, nos daba la impresión de haber viajado en el tiempo a siglos anteriores.

Como no podía ser de otra manera, visitamos algunas mezquitas aunque no en todas era permitido el acceso a los no musulmanes; escuelas coránicas, en las que el "maestro" atizaba sendos varazos a los niños que no prestaban atención a sus enseñanzas; talleres artesanales de alfombras, de decenas de miles de nudos cuidadosamente atados a mano; caldereros, cerámica, forja y, como no, el típico barrio de curtidores y la preparación y teñido de las pieles, que no todos pueden soportar por el intenso olor a podredumbre que emana del lugar. Compras en las diferentes tiendas del zoco y regreso al hotel.

Este día en Fez se completó por la tarde con la excursión a Meknes para visitar la mezquita-mausoleo de Moulay Ismail, segundo sultán de la dinastía alauíta, muy ilustrado pero uno de los más crueles y tiránicos de la historia del Magreb. Durante su reinado la capital de Marruecos (Fez) fue trasladada a Meknes. Amigo de Luis XIV de Francia, déspota como él, quiso casarse con la hija de éste pero Anne Maríe de Borbón se negó. Mouley Ismail murió cerca de los noventa años y con 867 hijos se considera el padre con mayor número de hijos jamás conocido (525 hijos y 342 hijas) aunque se ignora el número de mujeres con las que alcanzó esa descendencia. Descansa junto a una veintena de relojes de pared, regalo de su amigo Luis XIV.
El monumento no es religioso, por lo que se permite la entrada a los turistas sin problema alguno. Se prohibe, eso sí, hacer fotos en el interior, aunque se dice que es frecuente el poder hacerlas mediante una propina a los vigilantes.

Finalizada la visita a Meknes regresamos a Fez para, a modo de despedida, integrarnos un rato más en el sorprendente ambiente que, justamente al atardecer, multiplica la presencia de visitantes autóctonos. Nuevamente el hotel Sofitel Fes Palais, construido dentro de bellos jardines palaciegos, nos acoge en esa segunda y última noche en Fez.
El día siguiente es también un día duro de autocar. Nada menos que 520 Km. es la distancia que nos separa de Marrakech, nuestra siguiente cita. Sin embargo el desértico paisaje que nos acompaña durante muchos kilómetros del trayecto no es aburrido para los viajeros que sabemos ver la novedad en cualquier mata o piedra del camino. Aldeas de adobe, simple barro sobre el que descansan rudimentarios troncos de árboles torcidos, cubiertos de paja reseca por el duro sol.

En las proximidades de la carretera, viejos decrépitos acompañan media docena de ovejas que ramonean barbechos de cultivos abandonados muchos años atrás. Otros, mirando al Este, están postrados en el duro suelo cumpliendo los obligados rezos del Corán mientras el burro cargado de leña espera a que su dueño finalice sus obligaciones con Alá.
Es casi mediodía cuando llegamos a Beni-Mellal; a la entrada de la ciudad varias mujeres lavan la ropa en el río, sobre las duras piedras. Paramos a comer en restaurante ya concertado por las agencias de viaje, que nos sirve una comida que resulta económica pero intragable.

Salimos posteriormente en dirección a Marrakech. El paisaje poco a poco va cambiando y las semidesérticas zonas próximas al Atlas de Beni-Mellal van allanándose y convirtiéndose en cultivos de diferentes productos, algunos nuevos para nosotros. Es ya el final de la tarde cuando divisamos el grandioso palmeral que rodea Marrakech. Nos acomodamos en el Hotel Atlas Asni**** y salimos a dar una vuelta por la Medina próxima. Cientos, miles de tenderetes invaden la Plaza Djemaa el Fna en un ambiente impresionante.


Los encantadores de serpientes hacen danzar cobras impresionantes al son de sus flautas mientras cientos de curiosos se agolpan alrededor de un círculo.
A la llegada al hotel nos proponen la cena del popular restaurante-espectáculo del Chez Alí. A pesar de estar cansados del viaje, aceptó la casi totalidad de los viajeros y la experiencia fue muy interesante.


Excelente cena al aire libre, bajo jaimas ricamente engalanadas, consistente en una sopa marroquí (Harira), cuscús de pollo al curry, cordero asado y excelentes vinos y frutas con dulces elaborados con almendras y miel, todo acompañado de excelentes vinos. Los comensales, más de 500 personas de diferentes agencias, en varias jaimas y alrededor de un grandioso recinto de tierra donde se desarrollan espectáculos de música y danzas orientales, así como acrobacias de caballos y guerreros bereberes que sincronizan sus disparos. El espectáculo finaliza con un gran desfile de todos los participantes y espectaculares fuegos artificiales.

A la mañana siguiente y tras el tradicional desayuno-bufé vamos a visitar la medina. El inmenso número de palacios y monumentos nos ocupa toda la mañana; la tarde se nos antoja corta visitando el abarrotado zoco, los diferentes talleres de alfombras, marroquinería, filigrana de plata y el ambiente de la Plaza Djmaa-el-Fna.


Muy próximos a esta plaza preguntamos en una tienda de alfombras si tienen taller de manufactura para visitar y nos dicen que sí, pero era mentira. Nos hacen pasar a una sala de exposición en el piso superior repleta de alfombras de todos los colores y tamaños, aclarándoles nosotros que no queremos comprar y que nuestro único interés era visitar un taller artesanal de confección.

Ellos hacen caso omiso a nuestras palabras y empiezan a desplegar gran cantidad de alfombras ante nuestros ojos, nos invitan a un té que en principio rehusamos, pero de inmediato vemos que la cortesía obliga a tomar. Toman a mal nuestro desinterés por sus artículos, pero nosotros nunca tuvimos intención de comprar ese día una alfombra y nos levantamos para marchar. Llaman a voces a otros y casi una docena de moros nos acorralan intentando forzar la compra.
Nos impiden la salida y la presión sube de tono hasta el punto de llevar yo a mi mujer hacia la escalera para que abandone la estancia y marche a la calle quedando yo de rehén, pero no es necesario; llegados a este punto y tras más de media hora de presiones, ven que la venta es imposible y nos permiten marchar diciéndonos (en su idioma) de todo... Finaliza la tarde, segunda en Marrakech, grandiosa ciudad que queda en nuestro recuerdo con la nota negativa del ¿secuestro? motivado por nuestra desmedida curiosidad.

A la mañana siguiente nos dirigimos a Casablanca; solo son 225 Km. pero, en una época en que las autopistas no existían en Marruecos, el viaje nos lleva casi toda la mañana. De todas formas, tratándose principalmente de la capital económica de Marruecos, la estancia es todo lo breve que permite la completa visita de la Gran mezquita de Hassán II, junto al Atlántico y la segunda más grande del mundo, tras la de Masjid-al-Haram, en la Meca. Hubo de crearse un nuevo impuesto para poder atender el gasto de semejante obra.

Con más de 5.000.000 de habitantes es la ciudad más grande de Marruecos y capital económica, pero carece de puntos de interés que sean llamativos para el turismo que busca el tipismo de antiguas costumbres y comercio tradicional. Tras la visita a la mezquiza seguimos pues camino de Rabat, capital del país y último destino turístico de interés. El hotel, del que no recuerdo su nombre, hacía escaso honor a las cuatro estrellas que lucía y es que Marruecos, o vas a hoteles de lujo o se te comen las cucarachas. Si alguien tiene dudas sobre esta cuestión, que pregunte a gente que haya optado por hoteles de 3 estrellas, que ya se lo aclararán.

A la mañana siguiente visitamos el Palacio Real y Mausoleo de Mohamed V con sus hijos Hassán II y Abdalláh al exterior de la explanada de Yacoup al-Mansour, sultán que inició en 1.195 la obra de una mezquita adyacente y que no pudo terminar por fallecer cuatro años después. Quedó inconclusa la torre del minarete que, previsto de 86 m. de altura tiene ahora 44 m.
De las 400 columnas que sostenían el techo de la mezquita, apenas queda el esbozo de unas 200 y no hay prácticamente rastro de las paredes exteriores.

Con los años el abandono de las obras provocó el saqueo de los habitantes de Rabat, destrucción que se completó con el llamado terremoto de Lisboa en 1.775. Actualmente solo queda en pie la torre inacabada de Hassán y parte de las columnas en una explanada de 2.660 m2. y en un rincón de la misma, el mausoleo de Mohamed V.
Dicho mausoleo está permanentemente vigilado exteriormente por la caballería marroquí y guardias apostados en las cuatro esquinas interiores del mausoleo velan a los difuntos.

Así mismo, en el sótano donde se encuentran las tumbas, un relevo de imanes reza el Corán las veinticuatro horas del día.
Finalizada la visita salimos de Rabat con dirección a Tánger que dista 280 Km. Ya viajando junto a la costa atlántica paramos a comer en un pueblo de pescadores y cada viajero elige restaurante de su gusto y precio, a base de pescado fresco y marisco. ¡Cuanto lo añorábamos!

Tras la comida solo hay una parada más, junto a la misma carretera, donde adquirir algún souvenir para la familia. Cerámicas y rosas del desierto de todos los precios y tamaños. Yo elijo la más grande pero no estoy dispuesto a pagar el precio que me piden. Siendo imposible el acuerdo me subo al autocar con los compañeros de viaje y el vendedor me entrega por la ventana la pieza a cambio del importe por mí ofertado.
Nos espera Tánger, última parada en tierras marroquíes, donde llegamos al atardecer. Allí está el último hotel del viaje. Una calidad media aceptable y una cena floja a la que no acudimos. Preferimos salir a dar una vuelta para mover las piernas y hacer las últimas compras. No eran horas para buscar mercadillos, por lo que optamos por visitar una de las calles comerciales más importantes donde tomar un bocado y el último té. Estábamos cansados y no muy tarde regresamos al hotel.

A la mañana siguiente Aduana y embarque hacia Málaga, lugar de inicio oficial del viaje y donde cada cual tenía previsto diferente sistema de regreso a su lugar de origen. Nosotros, tal como ya hicimos al comienzo del mismo, cogimos el tren que nos llevaría a Castellón y aquella misma noche ya dormimos en nuestra casa.
Siempre es interesante conocer otros mundos y otras formas de vida, cosas nuevas. Además que, para darse uno cuenta de lo bien que se está en casa... ¡Hay que viajar!

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