6 de septiembre de 2026

3333/0230- DONDE ESTÁ EL ARCA DE LA ALIANZA?.


Se dice que Menelik I, hijo de Salomón y la reina de Saba, robó el Arca de la Alianza del templo de Jerusalén y se la llevó a Abisinia, pero no hay documento ninguno que corrobore esta afirmación. Miles de años después los etíopes de Lalibela, vieja capital de la dinastía Zagwe, mantienen sus ritos y cortejos encaminándose hacia las iglesias rupestres que hay en el entorno con sus cantos y alabanzas. Son los cristianos coptos, herederos, a su entender, de tan emblemática arca donde, se supone, están guardadas la Tablas de la Ley que Diós entrego a Moisés en el monte Sinaí, según la Biblia. Sin embargo, aún suponiendo que todo ese trasiego fuera cierto, resulta que en Lalibela hay 13 iglesias monolíticas y todas ellas guardan su Arca correspondiente, con lo cual ¿cual de ellas es la verdadera?.



Curiosamente, la iglesia de Santa María de Sión, en Aksum y no en Lalibela, es la que dice guardar la única y verdadera Arca de la Alianza. Después de innumerables viajes a Etiopía, el historiador y egiptólogo Tito Vivas, hace un par de décadas atrás consiguió entrevistar al guardián de la famosa Arca. Para la gente de la zona no hacía un calor excesivo pero, ante la falta de sombra alguna, nuestro narrador nos cuenta que preguntó a unos sacerdotes por este famoso guardián y le señalaron con el brazo donde debía esperar. Era una puerta metálica pìntada con los colores de la bandera de Etiopia. Al otro lado un chamizo de hormigón y un toldo como cubierta. No había el más mínimo glamour, a pesar de ser el lugar y destino de su viaje. De detrás de una corinilla apareció el famoso personaje.


Un hombre enjuto, delgado, arrugado y de color mortecino, la piel parecía haber sido curtida en algún taller de marroquinería y su cabeza apenas estaba cubierta por una pelusilla que asomaba bajo su bonete. Vestía, sin embargo, un hábito blanco inmaculado y cubría sus hombros y brazos con una tela de color rosa pálido. Era Gebra Mikail, la única persona del mundo autorizada a tener contacto directo con la reliquia. El sacedote no reconoció al visitante, quizás pensó que sería uno más de los turistas que visitaban el lugar. Con una leve reverencia y una palabras ininteligibles saludó al visitante y le preguntó el motivo de su visita. Nuestro amigo llevaba un traductor que le iba aclarando las palabras del sacerdote. Había tantas cosas que preguntar que nuestro amigo no supo apenas qué responder.


Le pidió que lo bendijera y aquello le abrió la confianza de aquel hombre. Tras golpearle la cabeza con su cruz de mano le preguntó si era cristiano y al decirle que sí, le respondió que debía dar gracias a Diós por haberle permitido llegar hasta Él a través del Tabot. Le dijo que Diós no necesita ornamentos y que aquello solo era la entrada al sótano y que debajo estaba el Tabot de Sión o Arca de la Alianza. Aquel hombre le contó que llegó allí cuando era joven y que el poder del Arca (o la edad) lo estaba dejando ciego. Estaba muy viejo y enfermo y por lo tanto ya había elegido a su sucesor. ¿Cómo es el Arca? -le preguntó el viajero animado. Indescriptible -respondió el sacerdote. Entonces, desde la batalla contra la reina Gudit del año 960, la caja nunca ha salido de aquí? -replicó el viajero- El Tabot no es una caja, sino las piedras con los Mandamientos de Diós -fué la respuesta del monje. 

Si crees en Diós, todos los sitios son buenos para rezar, no hay necesidad alguna de ir a una iglesia y menos aún a Etiopía. Nadie sabe si el Arca de la Alianza existe y, por supuesto, si está en ese lugar, en cualquier otro, o en ninguno. Lo normal, tras más de 3000 años de viajes y vicesitudes de toda índole, el Arca es muy difícil que sigra existiendo. Sin embargo, como siempre se dice, la fé mueve montañas. La dinastía que reinaba en la antigua Abisinia, en tiempos de Salomón, lo hizo entre los años 970 y 931 a.C. Las guerras fueron muchas y muy cruentas en todo ese tiempo sin contar que Lalibela fue construída por el rey del mismo nombre en el siglo XIII de nuestra Era. Hallé Sellassié fue el último rey de la Casa de Judá, monarca nº 225 que llevó el título de heredero de la tribu de David y derrocado en 1975. Como símbolo de dependencia de Israel, la iglesia de Aksum debería ser el lugar donde descansan los Mandamientos de Moisés pero... ¿Quién puede probar dicha afirmación?.

 Rafael Fabregat Condill

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