El cuerpo es como una cuenta bancaria... Si ingresas mucho y gastas poco engordará, pero si gastas más de lo que ingresas, más pronto o más tarde, la dejarás en números rojos. Así de fácil. La solución es difícil pero posible: Si gastos e ingresos son moderados pero equilibrados, mantendrás tu Cartilla de Ahorros con un saldo discreto pero saludable. Creo que la situación está perfectamente entendible. ¡Entradas y salidas siempre equilibradas!
¿Imposible?. ¡En absoluto!. Se trata de utilizar la cabeza y equilibrar la balanza. Los delgados comen menos y se mueven, pero los demás... ¡La boquita y la pereza tienen la culpa del acumulamiento de grasa!. La comida es uno de los principales placeres de la vida. Sobre todo si eres pobre, ¡qué cosas!, puesto que los ricos tienen otros asuntos más interesantes en los que distraerse.
Por lo general nuestro cuerpo es avaricioso y todo lo guarda ¡para el día de mañana!. Desde que el mundo es mundo, la humanidad en general, ha pasado muchas épocas de hambruna generalizada y esa información nuestro cuerpo la ha retenido. La consecuencia de ello es que, cuando le sobra parte de la energía ingerida, la guarda por si vienen días de escasez. Puede que alguien se ría de esa afirmación pero, los sabios así lo aseguran. En este momento de abundancia generalizada, en el planeta hay más de 1.000 millones de gordos y como se ha dicho antes, el desequilibrio entre lo que comemos y lo que gastamos es el culpable de esa problemática. Y decimos problemática porque el exceso de peso es malo para nuestra salud. Así lo afirman los científicos que aseguran que, puestos a elegir, al final de la comida, es preferible quedar con un poco de hambre que demasiado saciados.
Hay bares, especialmente en los polígonos industriales, que si no tienes mucha hambre, es mejor que no vayas. Ligero desayuno y un bocadillo normalito, son suficientes para pasar la mañana y llegar al mediodía con hambre. Los abusos nunca son buenos. Una de las muchas dietas inútiles, que sigue mucha gente, consiste en eliminar de la dieta cosas que son necesarias al cuerpo y cuando, más pronto o más tarde, abandonas esa dieta y vuelves a tus costumbres anteriores. Nuestro cuerpo y director de la sucursal bancaria de las calorías, se pone a gestionar su cuenta, a fin de sacar el mayor rendimiento a las calorías ingresadas y vigilar al milímetro el gasto que realizas. El resultado es que la cuenta se recupera e incluso supera sus previsiones de ahorro, o sea, que acabas ganando unos kilos más de los que tenías antes de llevar a cabo la dieta.
Hace ya mucho tiempo que se nos dice que tenemos dos cerebros. No es exactamente así pero, lo que sí está claro es que, cuando abusamos de la comida o no hacemos ejercicio alguno, nuestro cuerpo tiende a engordar. Es la evolución natural de nuestro cuerpo. A lo largo de miles y miles de años, los humanos tenían que recorrer mucha distancia para poder encontrar la comida que le permitiera subsistir. Para que eso fuera posible, su cuerpo fue evolucionando acorde con esas circunstancias y en este momento resulta que sucede todo lo contrario, o sea, que el alimento abunda y es fácil acceder a él. Tan fácil es que, incluso en los pueblos pequeños, donde las tiendas de comestibles han cerrado, se han abierto supermercados a las afueras, a una distancia inferior a 500 metros, y todos vamos a comprar en coche. Actuando de esta forma, ¿cómo vamos a estar delgados?.
Rafael Fabregat Condill