7 de marzo de 2026

3333/052- Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON.


¿Qué separa el sueño de la vida real?. Nos preguntamos muchas veces, qué tiene que ver nuestra vida con lo que soñamos. Cada noche, aunque algunas veces olvidemos nuestros sueños, a los pocos minutos de acostarnos nuestra mente entra en un estado mágico y turbador sobre el que no tenemos dominio alguno. Nos preguntamos a la mañana siguiente qué relación tienen nuestros sueños con la realidad, algunas veces demasiado accidentada. Por cada noche de sueños plácidos y bonitos, hay diez de desagradables que nos gustaría evitar, pero es lo que hay y poco o nada podemos hacer para evitarlo. Porque por mucho que se diga "que los sueños sueños son", demasiadas veces los vivimos como si fuera algo tangible, a pesar de lo desagradable que puedan ser algunos de ellos. 


Y si son agradables, en algúno de los casos, tampoco podemos sacar provecho de ellos. 
Normalmente mientras soñamos sentimos que estamos viviendo en la realidad más absoluta, pero nada más lejos de la realidad, por cuanto que lo soñado jamás lo hemos pensado nunca siquiera. Es como un absurdo, del que no tenemos explicación. Muchas veces, al despertar, nos cuesta un instante percatarnos de que lo vivido ha sido un simple sueño. Es cierto que si lo soñado es agradable te sientes mejor que si lo soñado es desagradable, pero nada más. Es difícil explicarse el por qué de los sueños y para qué sirven, pero los estudiosos creen que es para nuestro bien. Lo que sí está claro es que no vaticinan el futuro pero sí tienen relación con nuestro pasado, aunque muy distorsionado.


Si esto es así, quien ha tenido una vida completamente feliz, seguirá siéndolo en sus sueños, de la misma manera que el desgraciado seguirá siéndolo en sueños. Pero no me extrañaría nada, en un mundo que siempre ha funcionado mejor para unos y peor para otros. Por lo visto el trabajador soñará con su trabajo y el millonario con sus coches y yates... Aquí lo que interesa es lo que la ciencia nos pueda contar, pero mucho nos tememos que la neurología todavía no llega tan lejos. Muchos son los aparatos detectores, pero ninguno puede aclarar lo que significan y el por qué de su recurrencia. Claro que si los científicos no han podido llegar hasta ahí, menos aún lo habrán hecho chamanes, brujas y literatos visionarios. Todo mentiras de cuatro pillos que quieren sacarte el dinero con cuatro trolas sin sentido. 


Y sin embargo la existencia de estos personajes del engaño es tan antigua como la humanidad. Pobres inocentes, ¡de nosotros claro!. Porque ellos viven y bien, del cuento con el que engañan a los pobres infelices. Aunque también grandes investigadores trabajaron en la búsqueda de una explicación para los sueños, ninguno pudo dar una solución clara y exacta a este tema tan complicado, Lo único que opinan todos en general es que nuestra neuronas necesitan de los sueños, por ser una válvula de escape para nuestras frustraciones. Nuestro cerebro necesita de esas ensoñaciones para que el indivíduo pueda vivir con normalidad. No hacerlo podría llevarnos a la locura. Se dice que soñamos para olvidar pero, por su recurrencia nos tememos que tal aventura de nuestras neuronas es un rotundo fracaso.

Rafael Fabregat Condill

No hay comentarios:

Publicar un comentario