4 de marzo de 2026

3333/049- LOS NUEVOS EUROPEOS.


La Unión Europea busca en los extranjeros el impulso que necesita para convertir el Viejo Continente en una superpotencia económica, pero mucho nos tememos que no será esa la realidad. Las superpotencias económicas ya están creadas en el Lejano Oriente. desde hace tiempo. Lo que a España nos llega no son esos trabajadores tan necesarios en un campo convertido en erial y en industrias obsoletas, sino millones de emigrantes incapaces de prosperar en su país de origen y leyes que, una vez aquí instalados, permiten la reagrupación de sus familias. Actos de caridad, que nos honran, pero frenan nuestra prosperidad. Así deberían haber actuado los países que pregonan ser comunistas pero que, sin embargo, no han hecho otra cosa que enriquecer a sus dirigentes y matar de hambre a la población.


Bien es verdad que, en algunas comarcas del sureste español, algunos de ellos se ganan la vida en el campo haciendo trabajos que los españoles no quieren hacer o, al menos, no por el salario que los dueños de esas plantaciones pretenden. Pero, en general, la mayor parte de esos trabajadores buscan más bien ganarse la vida en la hostelería y el mercadillo ambulante. Los primeros, procedentes del Este de Europa, han cubierto gran parte de la demanda hostelera y los segundos, africanos en su mayoría, deambulan por los mercados vendiendo bolsos, ropa, calzado y CD, así como toda clase de utensilos y baratijas. Nada que decir de quienes vienen con ganas de ganarse el sustento con su trabajo, pero no hay que olvidar que con su llegada también han llegado problemas que antes no teníamos.


Al decir Este de Europa,nos referimos a la llegada masiva de gente procedente de países de origen postsoviético ó proximos a estos. Estos países, actualmente democráticos, han tenido que sufrir el paro y la lentitud que supone su despegue económico desde un origen comunista al democrático y liberal. Decididos a mejorar su vida, abandonaron su casa y sus familias, marchando a tierras desconocidas. La mayoría se han integrado bastante bien gracias a las ayudas estatales de los países de acogida y al duro trabajo encontrado, con sueldos más bien precarios. Es lo que pasa cuando no hay especialización y ni siquiera dominio del idioma... Lituania, República Checa, Malta, Hungría, Eslovaquia, Estonia, Polonia, Eslovenia, Letonia, Chipre, Bulgaria, Turquía y Rumanía forman una buena parte de esos países de origen


Lo cierto es que el sueldo mínimo de sus países de procedencia es hasta cinco veces menor, pero el inconveniente principal es que aquí también es todo más caro y a la gente del Este no le importa trabajar pero le gusta integrarse con la gente de su nuevo destino. El resultado es que el ahorro es escaso pero, aún así, gustan de mejor vida y coches de alta gama, aunque sean de segunda mano. Son gente muy diferente a la africana, la mayoría de procedencia mas humilde y que, como se ha dicho antes, se integra más fácilmente a los trabajos del campo y al de los mercadillos ambulantes y a la limpieza y cuidado de ancianos, las mujeres. En fin, de una u otra forma todos han ido encontrando su camino entre nosotros, aunque hay que resaltar que los africanos difícilmente se integran y siguen con sus ritos y creencias. Es lo que hay.

Rafael Fabregat Condill

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