8 de enero de 2014

1226- LOS VIAJES DE HERODOTO.

Mapa del mundo, según Herodoto. Año 450 a.C.
No puede decirse que los datos geográficos de Herodoto (484-425 a.C.) fueran muy exactos ni precisos pero, aún así, es de agradecer y de admirar que en aquellos días, en que para recorrer 40 Km. era necesaria toda una jornada de sol a sol, alguien se tomara tantas molestias. Especialmente si tenemos en cuenta los indudables peligros e incomodidades que tales viajes suponían en aquellos tiempos. Herodoto, además de viajero incansable, era investigador perspicaz que no dudaba a la hora de contactar con todos aquellos que tuvieran algún dato nuevo que aportar a sus muchos conocimientos. En viaje por Egipto, allá por el año 450 a.C., le comentaron los sacerdotes que desde comienzo de la civilización faraónica habían transcurrido 11.340 años. Demasiado tiempo para ser reconocido por los actuales historiadores, que no tienen "luz" para fechas tan lejanas.


Nuestro planeta en la Cuarta Glaciación. (13000 a.C.)
Pocas cosas o ninguna sabemos de lo que acontecía 14 milenios atrás. En el libro II de sus historias, Herodoto afirma que, según la información aportada por los sacerdotes egipcios entrevistados en su viaje, "Once milenios atrás los dioses todavía no habían aparecido en aquel antiguo Egipto, pero el sol se había subido al cielo por cuatro puntos diferentes del actual y dos veces había salido por donde ahora se pone y se había puesto por donde ahora sale". Es cuanto menos desconcertante que los sacerdotes de aquellos tiempos tuvieran conocimiento de los diferentes cataclismos ocurridos en nuestro planeta, el último de los cuales -13.000 años atrás- produjo el fin de la Cuarta Glaciación y que, según algunos autores, supuso efectivamente el establecimiento de los últimos moradores de la Atlántida en el valle del Nilo dando comienzo a la civilización egipcia. 


ISIS se inclina ante su madre NUT diosa del cielo.
Según Herodoto es después de esos cataclismos cuando aparecen esos dioses venidos del cielo, transmisores de los más modernos conocimientos y capaces por tanto de cortar las más duras piedras y de construir los majestuosos monumentos en la orientación cósmica más favorable. Todos se resisten a creer en la llegada de extraterrestres pero los más escépticos no se explican como apareció en Egipto, de forma instantánea, una civilización tecnológicamente anacrónica. Solo la teoría de la llegada de una civilización atlante con tecnología suficiente podría descartar que seres de otros mundos hubieran implantado sus conocimientos en aquel antiguo Egipto, pero tal posibilidad queda descartada si tenemos en cuenta que el "despertar egipcio" no se produjo hasta 7.000 años después. Por fuerza habían de ser seres de otros mundos, pues de ser los atlantes hubieran comenzado antes el desarrollo de la nueva zona de asentamiento.

Ruta de los Atlantes según Herodoto.
No sin anotar decenas de detalles que no vienen a cuento en la entrada de hoy, Herodoto abandonó Egipto y siguió camino hacia Tassili, un macizo montañoso en medio del desierto del Sáhara, punto intermedio de la antigua ruta entre Egipto y las montañas del Atlas y lugar por el que se cree llegaría aquel pueblo desarrollado que llevaría a las gentes del Nilo a la eternidad, a través de la tecnología constructiva. 


El Sáhara fue unos miles de años atrás un paraíso, lugar lluvioso y fértil que acogía cientos de especies herbívoras y grandes asentamientos humanos. Prueba de ello son los miles de pinturas rupestres que jalonan todo el recorrido. Tassili es una enciclopedia pétrea que miles de años después sigue explicando todo cuanto aconteció en estas tierras. Las pinturas rupestres de Tassili nos cuentan la realidad de este inhóspito desierto y lo hacen por capítulos claramente diferenciados. Las pinturas datadas entre el décimo y octavo milenio a.C. muestran elefantes, hipopótamos, jirafas y muy especialmente antílopes de raza actualmente extinguida. 


Cinco mil años después las representaciones pictóricas se limitaron a escenas pastoriles de ganado bovino y caprino y a partir del año 2000 a.C. se hace patente una importante desecación del terreno, pues desaparecen los animales que precisan de pastos abundantes y solo queda la presencia del caballo como animal revolucionario en la penetración de las gentes de Libia hacia el sur. Más de 15.000 pinturas rupestres hay catalogadas en este emblemático lugar y se cree que puede haber hasta cerca de 80.000, lo que demuestra no solo la extraordinaria superpoblación, sino también la gran inquietud de aquellas gentes en transmitir su forma de vida y entorno. Esta superpoblación del Sáhara parece ser que se dio entre el 9000 y el 3000 a.C. para decaer rápidamente después. A partir de esta última fecha Tassili ya solo albergaría a las diferentes tribus nómadas que atravesaban el continente. Según Herodoto eran tres las rutas y las tres tenían su parada en Abydos, la ciudad santa del Nilo. Sin embargo la que hoy nos interesa especialmente era la segunda, la que transcurría desde el Asia Menor a las mesetas de Numidia y Mauritania y desde allí hasta las columnas de Hércules


De todos es sabido que, según las últimas hipótesis, la Atlántida bien pudiera estar ubicada al sur de la península Ibérica (España). Una supuesta isla que en realidad formaba parte del humedal hoy denominado Parque de Doñana, en la provincia de Huelva. Ya Platón situaba la Atlántida "delante de las columnas de Heracles".
La Atlántida, antigua isla en el humedal de Doñana. (España) 
De hecho ya la describe como una potencia que había conquistado gran parte de Europa y norte de África. Según el Timeo, un gran terremoto y consiguiente tsunami causó tales inundaciones que hicieron desaparecer la "isla" en el mar. Parte de aquellos que lograron sobrevivir emigraron hacia el noreste africano (Egipto) mientras los que consiguieron permanecer en las proximidades de su emplazamiento inicial formaron un nuevo pueblo también rico y adelantado a su tiempo que se denominó Tartessos, herederos de la cultura atlante pero más inclinados a la minería y al comercio. Esta cultura, de la que también habla Herodoto, se cree fue la más más rica y poderosa de la Europa occidental en aquellos tiempos pero en el siglo VI a.C., ya belicosa, desapareció de la faz de la Tierra, seguramente barrida por Cartago y las demás colonias fenicias de la época. 


Restos de la antigua Garama.
Situado nuevamente en tierras africanas, Herodoto habla también del antiguo Reino de Garama, situado en la actual Libia. El antiguo reino de los garamantes (1500-100 a.C.) era, según él, tan grande como Europa y defendido por guerreros que perseguían a los trogloditas etíopes en carrozas tiradas por caballos. Nunca atacados por medas, persas y romanos, finalmente fueron conquistados por Alejandro Magno que les exigió el correspondiente tributo. Según las crónicas de la época, los garamanes "tienen casas iguales, llevan la misma clase de ropa y ningún hombre puede decir que es más rico que el vecino". ¿Era tan grande y equitativo el reino de los garamantes descrito por Herodoto?. 


El año 2000 arqueólogos de universidades británicas confirmaron la existencia de un canal de irrigación de la época, conectado a depósitos de agua subterránea y de longitud superior a 3000 millas, lo que confirmaba el hecho de que los garamantes habían controlado un territorio superior a setenta mil millas cuadradas, con tres ciudades principales y varios asentamientos menores. Tras la conquista de sus ciudades por los omeyas (750 d.C.) la cultura garamante desapareció para siempre. Hasta época reciente, cuando las pinturas pétreas de los antepasados de aquellas gentes interesaron a la ciencia y a los curiosos turistas, quedó en el olvido aquella cultura y el posible origen de los primeros pobladores tecnológicamente avanzados del antiguo Egipto. Solo la arqueología puede dar luz, si cabe, a las tinieblas de tiempos tan remotos. ¿Fueron los atlantes los primitivos pero adelantados egipcios?.

RAFAEL FABREGAT

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